Recordatorio: Los personajes pertenecen a Meyer y la trama es mía aun si te parece patética.
Sombras...Sombras...Sombras
¿En la obscuridad?
–Buenos días.
Me gire para observarlo, estaba de pie con una charola en la mano, supuse que era mi desayuno. La coloco sobre mi regazo y se sentó a un lado de la cama.
Sonreí. –Gracias.
Cuando termine de desayunar, me di cuenta que el resto de los Cullen, estaban ya adentro de la habitación.
–Hola chicos. – salude al ver que ninguno hablaba, solo me miraban y era incomodo.
Carlisle se adelanto unos pasos hasta llegar ante mí, se inclino y empezó a desconectar los aparatos.
–Veo que has desayunado bien. – dijo observando los platos.
Me ruboricé. – Si es solo que no eh comido mucho.
–Bueno. Esta listo puedes irte cuando quieras, solo que necesitas ya comer a tus horas. ¿De acuerdo? – preguntó.
Asentí. –Vale.
–Chica, quieres ir hoy de compras. – preguntó la duende
–Hoy no Alice, que tal mañana. – propuse.
Ella sonrío y aplaudió mientras se levantaba de la cama. – ¡Claro!
–Bella, Ángela te dejo esto. – dijo Esme entregándome un papel. –Solo que no te quiso despertar.
–Pues ¿Que hora es?– pregunté.
Esme checo su reloj de mano –Son las 3 de la tarde.
La mire incrédula. – Vaya si que dormí. – dije mientras abría la carta de Ángela.
¡Bella!
Perdona no te quise despertar
Es solo que te aviso que no llegare esta noche
¿Recuerdas? Hoy es la noche
Deséame suerte Amiga
Te quiere
Ángela futura de Cheney
¡Claro la noche! Recuerdo que unas semanas antes escuchamos las dos que Ben, le iba a pedir algo a mi amiga. Por eso, Áng y yo llegamos a la conclusión: Matrimonio.
Sonreí, mi amiga esta creciendo.
–Todo bien ¿Bella?– preguntó Alice.
Asentí, levantándome de la cama.
–Gracias por su amabilidad, pero creo que debo de marcharme a casa.
Me despedí de ellos, no sin antes decirle a Alice que mañana pasara por mi para irnos de compras. Al llegar a casa, hice lo primero que debía hacer.
Contestarle los mensajes a mi madre.
Me dirigí hacia la laptop que se encontraba en uno de los sillones de la sala. La encendí y mientras se cargaba fui por un tazón de cereal. Negué con la cabeza al ver la cantidad que había.
Hija, ¿Como estas?
...
Isabella ¿por que no contesta?
...
Isabella Marie
¡Contesta!
...
Casi todos decían lo mismo. Bufe. Mi madre era tan impaciente. Lleve otra cucharada de cereal a mi boca y me puse a escribir:
Hola Rene
Si estoy bien
No eh podido contestar por que apenas llegue
Te quiero
Espero estés bien
Atte. Bella
Tan sencillo como eso. Prendí la televisión y me puse a cambiar canal por canal, no había nada interesante, cuando acabe de comer, ya había obscurecido. Maldito cambio de horario, en fin, estuve divagando en mi cerebro, un buen raro, sobre como me fue con los Cullen y para que decirlo Edward Cullen estaba presente en mi cabeza.
¿Quién podría olvidar su figura? Yo les contestare eso: ¡Nadie!
¡Dios! ¿Pero que me pasa? Necesito dejar de ver películas románticas o me volveré una cursi sin remedio.
Tan concentrada estaba en mis pensamientos, que me asuste por que se fue la luz, ocasionando que me cayera del sillón.
–Joder.
Odio la escuridad. La odio. La odio. La odio. Pero estoy acostumbrada.
A tientas me dirigí a la cocina por una de las velas que Áng y yo guardamos en uno de los cajones, la encendí y me senté en el pequeño comedor que se encontraba hay, estuve jugando con la Bella un rato, cuando siento que estoy siendo observada, voltee a los lados y no vi a nadie.
Me estoy volviendo más loca con cada día que pasa.
Pensé mientras soltaba una risita, seguida por otra mucho mas fina que la mía. Me tensé. ¿Por que hoy?
Hoy no es un día bueno para ser la cazafantasmas o Melinda.
– ¿Quién esta hay?– pregunté.
Bravo Bella, como si el fantasma te responderá "Yo".
De nuevo la risita se escucho, poco a poco mientras se alegaba y con eso se cerraba la puerta principal.
Eso es raro.
Sin hacerle caso a mi conciencia que me gritaba "Quédate" o "No vallas". Me dirigí hacia la puerta. La abrí y la risa me lleno de golpe mucho mas cerca, voltee a mis lados y vi una pequeña sombra irse para el bosque.
Fruncí el seño. ¿Una sombra en la obscuridad de la noche?
Ignorando a mi conciencia me dirigí con pasos lentos hacia el bosque, la sombra parecía burlarse de mí, ella trotaba en zig zag.
– ¿Quién eres?– pregunté mientras me adentraba a la obscuridad del bosque.
La sombra siguió danzando hasta posarse sobre un tronco. Mi tronco.
En el solía pasar los días cuando quería privacidad. La sombra solo se quedo hay, creo que de pie, de pronto vi llegar a mas sombras a ella, rodeándola por los lados para después fundirse en ella, creando una espesa luz, cerré los ojos y sentí un mareo, deje caer la vela y lleve mis manos a mi rostro para protegerme del impacto.
Impacto que nunca llego.
Los abrí para encontrarme a Edward Cullen observándome. Me coloco de nuevo en pie y me gire hacia el tronco. Nada.
No había nada.
– ¿Estas bien?– preguntó.
Asentí.
– ¿Que haces aquí tan tarde? – pregunto un poco "molesto".
–Yo...creí ver algo...¿Tu no viste nada?– pregunte.
El negó –No, yo vine por que te vi entrar.
Asentí de nuevo.
– ¿Que viste?– pregunto Emmet.
¿Emmet? Y ese desde cuando esta aquí. También estaban el resto de los Cullen.
Le sonreí –Hola chicos.
–Anda Bells dime que viste.– preguntó emocionado Emmet.
Reí mientras me encogía de hombros –Nada emocionante, solo que seguí una "sombra" hasta aquí pero pues fue extraño.
– ¿Extraño?– preguntó Rose.
Ah yo creí que no me hablaría nunca.
La mire. –Si es que, de la nada se reunieron mas y la rodearon en circulo para luego todas fundirse en una y ocasionando una luz...la luz... ¿No la vieron?– ellos negaron. – Eso me hizo que me mareara.
–Oh por eso te ibas a desmayar. – comprendió Esme.
Asentí.
–Que guay. –dijo Emmet.
Sonreí. –Bueno ya que, me voy. Tengo que prepararme. – dije encaminando a mi casa.
– ¿Prepararte? – pregunto Jasper.
–Si, es que mañana por la noche es Halloween. – dije como si fuera lo obvio.
–Te sucede algo malo en Halloween. – dijo Carlisle.
–Malo para algunos no, pero para mi si, por lo regular en esa fecha siempre "ellos" vienen a mi y es difícil, por que no me puedo divertir por estar haciendo favores.
–Pues ignóralos. – dijo Emmet.
Negué. – No puedo resistirme.
Alice empezó a brincar, todos nos quedamos mirándola. Se detuvo y me miro.
–Hare una fiesta.
–Que bien Alice. –dije
Ella me sonrío. –Estas invitada, vi que Ángela se ira con Ben, pero ella te lo dirá y tu te quedaras mañana.
–Eh no quisiera interrumpir su momento familiar.
–Que va, tu ya eres de la familia. – dijo Emmet.
– ¡Vale! Pero si ven que enfado mucho, córrame por favor Esme.– pedí.
Ella asintió sonriendo.
–Entonces todo listo, lo bueno es que se puede comprar en la noche, mañana te llevare tu disfraz. – dijo desapareciendo.
Jasper solo sonrío apenado y se despidió con un gesto de la mano.
–Nos vemos mañana Bella se despidieron los demás, menos Rose que solo se giro y desapareció.
Edward se quedo a mi lado.
–Gracias por evitar que me golpeara.
El sonrío –No es nada. – dijo encaminándose hacia las afueras del bosque.
Yo lo seguí a un lado de el. Comprendí que me iba acompañar hasta mi casa.
–Disculpa el comportamiento de mi familia. – dijo ya en el umbral de mi puerta.
–Son muy amables.
El negó riendo.
– ¿Qué? –pregunte. Tengo monos en la cara o que.
–Eres rara.
–Eso me lo dijiste ayer.
–Cierto.
–Nos vemos mañana Edward. – dije mientras besaba su mejilla.
El se despidió y cerré la puerta tras de mi.
Solo espero que mañana sea todo normal...
