Capítulo 5

- Lo siento mucho, ¿cómo te sentiste cuándo recibiste la noticia?- Richard me ha cogido la mano, ¿por qué le está permitiendo esto? Lentamente se separa de él, agradece sus palabras pero sigue siendo un desconocido para ella.

- Al principio no supe reaccionar, la idea de no volver a ver a Chase no entraba en mi cabeza; ¿por qué Richard? ¿Por qué lo hizo?- Vuelve a llorar, el psicólogo le dijo que a veces es mejor soltarlo todo de una y no guardárselo.

- Katherine fue un accidente, nadie sabía lo que iba a pasar.

- No fui con él, si hubiese estado conmigo no se habría matado.- Kate se ha estancado en la fase de culpabilidad. Mientras Chase estaba haciendo escalada yo repasaba algunos detalles de la boda.

- Eso no Katherine, no te martirices, seguro que Chase no quiere que estés así.- le mira.

-¡¿Qué sabrás tú de él?! ¡¿Acaso le conociste?!

- Pero Katherine.- se levanta rápidamente, no quiere volver a ver a este hombre, maldice el momento en el que decidió contarle su pasado.

- Adiós Richard.- está enfadada, muy enfadada consigo misma, es una bocazas. Entra a su habitación, se queda en ropa interior y se acuesta, vuelvo a pensar en él y las lágrimas continúan cayendo por sus mejillas; al cabo de unos minutos se queda dormida.

A la mañana siguiente, en una casita cerca de la playa…

- Richard, ¿estás bien?- Martha se sienta al lado de su hijo, éste lleva más de cinco minutos mirando la taza de café y pensando en lo que ocurrió la noche anterior.

- Madre, sólo intentaba ayudarla.- su madre le mira a los ojos, esos preciosos ojos que le alegraron la vida aunque nunca se lo ha dicho a su hijo.

- Querido tienes que entender que Katherine es una desconocida para nosotros y ella tampoco sabe nada de nosotros, es normal que reaccionase así.- pero Richard se queda pensativo, hay algo más que eso sino, ¿por qué le contó todas esas cosas?

-¿Papi?- Alexis se frota los ojos, no ha bajado con Linus, Rick cambia enseguida su expresión, no quiere preocupar a su hija.

- Hola peque, ¿te apetece que desayunemos fuera?- Alexis sonríe y asiente, Martha sube con ella para darle un baño, mientras Rick sale a la parte trasera de la casa y se queda contemplando la playa.

- Venga Kyra, a mí me gusta ese nombre.- Rick mira el vientre de su mujer, está de ocho meses y medio; ambos no han decidido que nombre ponerle a su bebé.

- ¿Me estás diciendo que quieres que le pongamos a nuestro hijo Cosmo?- Rick asiente muy convencido, Kyra en cambio no ve ese nombre para el bebé que ahora da pequeñas patadas.

- ¿Y si es niña?- Richard se rasca la cabeza, Kyra adora verle así, da gracias todos los días por aquella firma de libros que les unió.

- Si es niña…Alexis.- Kyra no ha escuchado nunca ese nombre pero le gusta, desea de todo corazón que sea una niña.

- Richard ya estamos listas.- éste entra a la casa, cierra con llave la llave trasera y la delantera, Martha y Castle le dan la mano a Alexis; ésta empieza a columpiarse.

Mientras tanto, en un coqueto bar…

-¿Más café?- El camarero le echa más café a Beckett, mientras ella lee un periódico que ha cogido de la barra; comienza a dar pequeños bocados a sus tostadas con mermelada, en ese momento escucha una voz que le resulta muy familiar. Kate no puede creerse lo que está viendo, ¿por qué han venido a este bar? Ahora no sabe qué hacer, todavía no ha terminado de desayunar.

- Ven Alexis, dile al camarero lo que quieres desayunar.- Beckett les mira desde la otra parte del bar, ella puede verles pero ellos no pueden verle. Decide no darle importancia, vuelve con el periódico.

-¿Katherine?- ¡Mierda! Martha se sorprende al verla, la verdad es que Kate no ha pegado ojo en toda la noche y no ha hecho nada para disimular el cansancio.

- Querida, ¿estás bien?- Beckett le pide que se siente.

- Martha siento mucho lo que ocurrió anoche, pero es que superar una pérdida no es nada fácil.- Martha se acerca más a Beckett, ésta comienza a sentirse un poco incómoda por la cercanía.

- Katherine, es posible que mi hijo no te haya comentado nada pero él también perdió a alguien, a su mujer y la madre de Alexis.- y dicho esto se levanta y se vuelve a la mesa con su familia. Beckett no puede creérselo, le ha soltado a Richard cosas como que no tenía ni idea de cómo se sentía y resulta que si lo sabe.

- Alexis por favor, te vas a comer hasta el plato, ten cuidado.- la pequeña está disfrutando de sus tortitas, Castle y Martha le miran divertidos; en ese momento Alexis se detiene en seco.

- Hola, ¿puedo sentarme con vosotros?- Beckett mira a Alexis y luego a Castle, éste tiene el gesto inexpresivo; Martha le ofrece una silla.

- Richard, lo siento muchísimo, perdóname.- éste no le mira, Alexis está muy contenta porque su amiga esté desayunando con ellos.

- Vamos querido, ¿es que no piensas decirle nada a Katherine? Se está disculpando.

- Tranquila Martha, es compresible que esté así después de cómo le traté, sólo espero que pueda perdonarme.- Kate paga su cuenta y cuando sale por la puerta una mano le coge el brazo.

- Tenemos que hablar, en privado.- Richard tiene el gesto muy serio, Martha y Alexis sonríen y continúan con su rico desayuno. Beckett camina un poco asustada, Castle tiene algo que le atrae, sino no estaría con él ahora mismo. Los dos se detienen en el muelle y se sientan en un banco, pasan unos minutos.

- Vale, ya sé que soy un completo desconocido para usted Beckett pero no tenía ningún derecho a tratarme de aquella forma.- Kate no quiere mirarle, sus ojos están clavados en el mar.

- Tienes mucha razón Richard y lo siento mucho, de verdad.- Castle se gira para estar cara a cara, le tiende la mano.

- Pues será mejor que empecemos como es debido, me llamo Richard Castle.- Kate le coge la mano.

- Katherine Beckett, es un placer.- ninguno de los dos dice nada, pero tarde o temprano tendrán que hablar de su dolor.

- Richard, ¿por qué no me dijiste que eres viudo?- Castle le da vueltas a su anillo, sabe que muy pronto tendrá que quitárselo y guardarlo para siempre.

- Porque no me dejaste, te fuiste sin darme tiempo a explicártelo, ¿piensas marcharte otra vez?- Beckett niega con la cabeza, está dispuesta a escuchar; él ya escuchó su historia. Castle no la mira, no puede hacerlo si va a hablar del pasado.

- Se llamaba Kyra.- suena casi como un susurro, Kate se acerca un poco más.- Era una mujer maravillosa, nos conocimos en una firma que tenía en la ciudad; fue amor a primera vista. Desde aquel día comenzamos a salir y al cabo de un par de años nos casamos; supe que pasaría con ella el resto de mis días pero no fue así.

- ¿Qué ocurrió?- Richard se gira, tiene los ojos llorosos pero no puede permitir que la chica que está a su lado le vea llorar.

- Kyra tuvo un parto complicado pero supo salir adelante, cuando nuestra hija cumplió tres años, Kyra enfermó, fuimos al hospital y allí nos dijeron que tenía una hemorragia interna en estado crítico.- Richard no puede terminar lo que Kate ya sabe, ¿cómo iba a saber ella eso? Ahora se siente mal por cómo le trató.

- Lo siento mucho Richard, seguro que fue una mujer increíble.

- Rick.- Beckett le mira confusa.- Quiero que me llames Rick, o Castle, Richard suena muy formal.

- Está bien, tú puedes llamarme Kate o Beckett si lo prefieres.