Capítulo 7
Kate todavía no da crédito a lo que acaba de hacer, ¿de verdad lo ha hecho? Observa las cajas ahora cerradas, en ellas ha guardado todo su pasado relacionado con Chase; al principio dudó pero si quiere pasar página tiene que dejar de ver su apartamento como algo triste.
-Siempre estarás en mi corazón Chase.- Beckett guarda las cajas en lo más profundo de su armario, sabe que no volverá a ver esas fotos; sería demasiado duro.
Han pasado dos días desde que se marchó de los Hamptons, seguro que Alexis estará preguntando por ella, un error muy grande fue que no le dio su número a Castle; ¿debió hacerlo? En ese momento suena su móvil, número desconocido.
- ¿Si?- Se escucha el océano de fondo, alguien coge con torpeza el teléfono.
-¿Kate? ¿Eres tú?- Una voz dulce contesta por el otro lado, Kate no puede creérselo, es Alexis. Se sienta en el sofá y espera a que la niña le diga algo pero no ocurre nada.
-Alexis, ¿estás ahí?- Kate sabe que la niña sigue con el teléfono, ¿por qué no le contesta? De repente vuelve a escucharse otro sonido, Beckett se aparta el móvil para no perder el oído.
- Kate, ¿sigues ahí?- Es él, ¿cómo ha conseguido su número? No le preocupa, ha conseguido confiar en Rick a pesar del poco tiempo que se conocen.
- Si, ¿a qué se debe esta llamada? ¿Le ocurre algo a Alexis?
- Yo también me alegro de oírte, Alexis quería hablar contigo pero se ha puesto triste en cuanto te ha escuchado.- eso enternece a Kate, ella también adora a la pequeña; se han hecho muy amigas.
- Rick, ¿cómo narices has conseguido mi número?- No se escucha nada, sólo una respiración, Beckett siente una enorme curiosidad por el escritor; Chase era serio y responsable, Rick es totalmente lo contrario.
- Digamos que tengo buenos contactos, Alexis me pregunta que cuándo piensas volver, tenéis una cita del té pendiente.- Kate sonríe.
- ¡Es cierto! Tenemos que tomar el té con Linus, ¿puedes decirle que se ponga?- Se escucha a Castle intentando convencer a su hija pero no puede con ella, a Beckett se le ocurre algo.
- Castle escucha, pon tu móvil en manos libres.
- Ya está.
- Alexis cielo, entiendo que estés enfadada conmigo, tuve que irme por el trabajo y al final me dijeron que tenía que quedarme otro día más; mañana volveré para jugar contigo, ¿quieres?- Kate cruza los dedos, no quiere que la pequeña se enfade con ella.
- ¿Me lo prometes?- Beckett suspira de alivio en cuanto escucha a Alexis.
- Prometido, y yo nunca rompo una promesa.
-¡Genial! Linus y yo te esperaremos.- y dicho esto se marcha corriendo para jugar.
- Le has hecho la niña más feliz del mundo, gracias.- Kate desea estar a su lado, de nuevo la imagen de Chase vuelve a su cabeza, ¿por qué le hace esto?
- De nada, estoy deseando refrescarme en la playa, aquí hace demasiado calor.- Rick sabe por dónde va Beckett, y eso le extraña.
- ¿En serio? Bueno pues si quieres cuando vengas podemos bañarnos en mi piscina.- Beckett disfruta con esto, es la primera vez desde hace mucho tiempo que sonríe de verdad; Rick es un buen hombre.
- Me lo apunto, voy a ver si me preparo la maleta, otra vez, ¿nos vemos mañana?- Kate está impaciente por volver a verle y sólo han pasado dos días desde que regresó a la ciudad.
- Oye Beckett, Alexis ha pensado que podrías quedarte con nosotros, es decir, tenemos habitaciones de sobra pero si no quieres se lo explicaré.
- ¿Seguro que ha sido idea de Alexis?- Castle maldice por lo bajo.- Te he pillado Richard Castle.
- Entonces, ¿querrías pasar el verano en mi casa? Es por ahorrarte dinero y seguro que el hotel dónde te hospedabas estará a rebosar de turistas.- Kate le da la razón, se le olvidó reservar y ese es el único hotel que hay.
- Acepto la invitación.- Rick se alegra.- Pero porque no tengo más remedio, ya puedes ir preparando la mejor habitación, sabes que soy una mujer muy sofisticada.
- Eso está hecho damisela, buenas noches.
- Buenas noches Rick.
¿Qué narices acaba de pasar? Mira el teléfono una y otra vez, ¿por qué ha aceptado la invitación? Kate decide darse un buen baño, mientras disfruta del agua caliente no deja de pensar en él; esos preciosos ojos azules, su carácter infantil, su amor por su madre y su hija. Es imposible que se esté enamorando, su corazón pertenece a Chase, se dice a si misma que lo que siente por él es aprecio y amistad ¿está totalmente convencida?
Mientras tanto, en una habitación llena de peluches…
- ¿En serio papi? ¿No me estás mintiendo?- Rick acaba de decirle a Alexis que Kate se quedará con ellos a pasar el verano.
- ¡Vivaaaaa! ¡Yupiiiii!- Martha corre hacia la habitación de su nieta, observa como ésta salta de alegría en la cama, Castle no deja de sonreír.
- ¿Qué es lo que ocurre? Alexis te vas a caer.- Alexis baja de un salto de la cama, coge a Linus y empieza a decirle lo que su padre acaba de contarle.
- Así que es eso, ¿es cierto Richard?- Su hijo asiente todavía con una sonrisa de oreja a oreja, Martha se lo lleva al pasillo.
- Querido, ¿no crees que te estás precipitando un poco?- Castle no entiende el comportamiento de su madre, se empeña en que está enamorado de Kate pero no es así, o eso dice su cabeza.
- Madre por favor, sólo estoy ayudando a una amiga, ¿cuántas veces tengo que repetirte que entre Kate y yo no va a pasar nada? Ella tiene su vida y yo la mía.
- En eso te equivocas Richard, vuestras vidas ahora se han encontrado y créeme cuando te digo que tienes la misma sonrisa que cuando veías a Kyra, buenas noches.- esas palabras se le clavan en el corazón, le duele el pecho; en el fondo sabe que su madre tiene razón.
- Cielo es hora de dormir, ¿no querrás que Kate vea tus ojeras, verdad que no?- Alexis niega con la cabeza, se mete en la cama enseguida, Rick le coloca a Linus al lado.
- Papá, Kate me gusta mucho, ¿y a ti?- Castle mira a su pequeña, cada día se parece más a ella, su madre estaría muy orgullosa de su hija.
- Buenas noches cielo, que descanses.- Rick apaga la luz, le da un beso a su hija y sale hacia la parte trasera de la casa, no puede dormir; no puede quitarse ese rostro de su cabeza, esos ojos color avellana, el pelo castaño y ondulado. Richard tiene que admitir que Kate le atrae mucho y no sólo físicamente, Beckett es una mujer fuerte, inteligente, responsable y muy trabajadora; pero también ha descubierto que tiene un lado sensible y que ahora mismo necesita un amigo.
