Capítulo 8

- Vamos en silencio, Alexis y mi madre todavía están durmiendo.- Beckett ha llegado muy temprano, quería deshacerse lo antes posible del sofocante calor de la ciudad. Castle lleva sus maletas a la habitación que está justo al lado de la suya.

- Ponte cómoda, vuelvo enseguida.- Kate observa la enorme casa, se detiene en los pequeños detalles y admite que es preciosa; sale a la parte trasera y ve la piscina, tiene muchas ganas de refrescarse pero esperará a que Alexis se despierte.

- ¿Qué te parece?- Rick le sorprende, le ofrece una taza de café.

- Castle es preciosa, ¿eres rico o algo así?

- Que va, simplemente me va bien- juntos observan como el sol va saliendo, el paisaje es maravilloso y ambos lo disfrutan; en ese momento se escucha la voz de Alexis.

- Espera, voy yo, seguro que se alegrará de verme.- Rick asiente y le deja vía libre a su amiga, mientras prepara el desayuno. Kate sube las escaleras, se asoma a la habitación de la pequeña.

- Buenos días Alexis.- éste se despereza y después mira a Beckett, la expresión de la niña le hace gracia; Alexis sale corriendo de la cama y abraza a su amiga.

- ¡Has venido!- Kate le acaricia la cabeza y después le besa.

- Pues claro que he venido, te lo prometí.- Alexis está eufórica, Martha se asoma y cuando ve a Kate pega un grito de alegría.

- ¡Katherine! Qué alegría que estés aquí otra vez.- Martha le da dos besos y las tres juntan bajan a desayunar; Rick ha preparado un gran desayuno, no falta de nada. Alexis se sienta entre su padre y Beckett, está muy contenta y Linus también.

- Oye Alexis, ¿quieres que nos bañemos ahora en la piscina?- La pequeña asiente mientras se come sus tortitas con trozos de plátano y fresa, Rick no deja de mirar a su hija; hacía tiempo que no la veía así de alegre.

- Papi, ¿te vas a bañar con nosotras?- Castle mira a su pequeña y después a Kate, sonríe y después niega con la cabeza.

- ¿Por qué no papi?- Alexis le zarandea.

- Porque sé qué vais a intentar ahogarme, no me fío de vosotras.- las tres se ríen, Martha observa a su nieta, Katherine es una mujer estupenda, se ha hecho muy amiga de Alexis y de su hijo y eso le preocupa bastante.

- Madre, ¿estás bien?- Martha se da cuenta de que éstos le están mirando.

- Perfectamente, ¿quién ha dicho que se va a bañar en la piscina grande?- Alexis levanta la mano orgullosa, Kate le ha dicho que le va a cuidar para que no se ahogue.

- Venga chicas, id a poneros el bañador, en cuanto termine de recoger la mesa iré a bañarme, ¿de acuerdo?- Beckett y Alexis asienten, se suben a cambiarse, Martha se queda ayudando a su hijo.

-Madre, ¿de verdad que estás bien?- Martha se ha puesto seria de repente, y Rick se ha dado cuenta enseguida; tiene un hijo muy espabilado e inteligente.

- Sinceramente no, Richard esto me preocupa.- Rick sabe a qué se refiere, se echa el pelo hacia atrás y se sienta con su madre.

- Ya hemos hablado de esto, Kate sólo es una amiga, ¿por qué sigues dándole vueltas?- Las palabras de Richard no consiguen convencerle, será vieja pero no estúpida y se ha fijado en cómo su hijo mira a Beckett.

- Le sigo dando vueltas porque sientes algo más que amistad hacia Katherine, y apenas sabes algo de ella.- Castle aspira una bocanada de aire y después lo suelta.

- Sé mucho más de lo que piensas, sé dónde trabaja, cómo es su personalidad…

- ¿Su familia? ¿Sabes algo de ella? Richard, Katherine es una buena mujer pero piensa que le acabas de conocer, sólo piénsalo, ¿vale?- Rick definitivamente no entiende el comportamiento de su madre; en ese momento Kate y Alexis bajan con los bikinis puestos. Rick se queda sin habla cuando ve a Beckett, intenta no mirarla demasiado, no quiere parecer un pervertido.

- Kate por favor, ¿podrías echarle a Alexis la crema solar? Yo voy a ver si me cambio y enseguida estoy con vosotras.- Beckett asiente, le da la mano a Alexis y se van hacia la piscina.

- Madre, me conoces, si al final acabo sintiendo algo por Kate, me comportaré como un caballero, ¿lo sabes no?- Martha sonríe, ella confía en su hijo; ahora sólo falta que confíe en la nueva inquilina.

-Está fría, no quiero bañarme.- Beckett está dentro de la piscina, ya han pasado diez minutos desde que le echó la crema a Alexis pero la niña no quiere entrar porque dice que el agua está demasiado fría.

- ¿No quieres bañarte conmigo?- Alexis mira la cara triste de Kate y le hace reír, su amiga está dentro de la piscina y ella sólo ha metido los pies. Beckett aprovecha el despiste de Alexis para meterla al agua.

- ¡Jope Kate! ¡Está fría!- Beckett se ríe, comienza a moverse por la piscina con Alexis, la pequeña se pone los manguitos que le compró su padre, ahora puede nadar sola.

- ¿Sigue estando fría?- Alexis niega con la cabeza, Martha se sienta en una hamaca, decide leer la revista de moda, de vez en cuando mira a Kate; su nieta está disfrutando mucho con ella.

- Vaya, vaya, ¿me estabais esperando?- Rick lleva el bañador, Kate no puede evitar mirar su cuerpo; seguro que hace ejercicio, menuda espalda que tiene. Castle se tira de bomba lo que provoca que Alexis y Beckett se traguen el agua.

- Papá, casi me ahogo.- Rick bucea hasta ella, aparece por detrás y la sube a sus hombros, camina como puede hasta Beckett.

- Mira Alexis, eres más alta que nosotros dos.- la pequeña disfruta con su padre, vuelve a dejarla en el agua; cuando pasa casi una hora Alexis sale de la piscina, está agotada.

- Querido, tengo que acercarme un momento al centro, me llevo a Alexis.- Rick asiente desde la piscina, se gira y observa a Beckett; la verdad es que le ha dejado alucinado con ese bikini.

- ¿Crees que podrás conmigo sin la ayuda de Alexis?- Beckett bucea hasta él, sale rápidamente del agua y se agarra a su espalda, Rick intenta deshacerse de ella pero Kate se ha agarrado bien.

- Hay algo que deberías saber, practico artes marciales y soy muy buena.- pero Rick no se asusta, decide meterse en el agua con Beckett a la espalda; los dos aguantan la respiración durante unos segundos.

- Vaya, sí que eres buena, ¿también has entrenado tus pulmones?- Beckett se ríe, Castle aprovecha para darse la vuelta, sus rostros están muy cerca; ninguno aparta la mirada.