–Dazai-san ¿Cuál es la emergencia? –jadeó al ponerse frente al vendado.
Dazai sin responder a la pregunta le dirigió una mirada evaluadora de pies a cabeza, deteniéndose en su cintura.
El de cabellos plateados se removió incómodo en su sitio debido a la intensidad de la mirada.
Buscando el objeto de atención del castaño, se dio cuenta que su camisa estaba mal puesta por la prisa y se veía el hueso de su cadera y parte del abdomen.
Se sonrojo furiosamente debido al escudriño para nada disimulado, y como quien no quiere la cosa la acomodó; fingiendo de manera precaria no haberse percatado.
Como si hubiese roto un hechizo que tenia hipnotizado al suicida este carraspeo.
–Siguéme, te iré explicando en el camino.– Y dicho esto comenzó a caminar seguido por su discípulo–. Veras, Atsushi-kun, lo que me acaba de ocurrir es algo de vida o muerte.
–Con usted las cosas son más de muerte –agregó el tigre sin pensar.
–¿Qué?
–Nada. Dazai-san, siga explicando.
El castaño frunció ligeramente el ceño pero se encogió de hombros despreocupado retomando la explicación.
–Es algo totalmente urgente y no puede ser postergado –agregó dándole más dramatismo.
Atsushi comenzó a notar que no se dirigían a la Agencia puesto que Dazai siguió caminando derecho en lugar de doblar hace una cuadra.
–Eh, ¿Dazai-san? –musitó interrumpiéndolo–. ¿A donde vamos?
–A resolver mi emergencia.
Y dicho esto el castaño se detuvo de golpe frente a un paso peatonal.
Atsushi debido al brusco cambio chocó contra la espalda de su superior.
Separándose al instante como si hubiese caído en brasas calientes, se toco la nariz ligeramente por el golpe.
Sin percatarse su mano fue tomada y hecha a un lado.
Vio a Dazai sonriéndole como si nada.
Silencioso, con la mirada le preguntó el porqué.
Dazai se acercó y agacho ligeramente hasta quedar mas a su altura.
Jaló la mano de Atsushi para poner su boca contra el oído del menor y le habló en voz baja:
–Atsushi-kun, mi problema es...
Hubiese terminado de escuchar si un camión no se le hubiera ocurrido pasar a toda velocidad y tocando su ruidosa bocina innecesariamente.
–¿Eh? –musitó después de haberse encogido en su propio sitio, sus oídos eran muy sensibles por lo que la bocina del camión lo aturdió–. Dazai-san, ¿Puede repetirlo?
Dazai durante un segundo, le brindó una mirada aburrida, irritada, poco habitual en él, para ser reemplazada por su característica animada sonrisa.
–Que mi problema es que ya no tengo café para beber en la mañana.
–¿Ca-café? –repitió desencajado.
–¿Esa era la tan aclamada emergencia de vida o muerte?
– Sí. – respondió el mayor con naturalidad.
Hijo de...
¿Uh?
El castaño tiro suavemente de su mano, estrujándola como si se asegurará de que no se soltaría y comenzó a cruzarse la calle. Anticipando cualquier pregunta le dijo: – De esta forma cruzarse es más seguro, Atsushi-kun, quien sabe si un lunático nos hace pasar un mal rato.
– Uno ya me esta haciendo pasar uno. – Dijo entre dientes el de ojos ámbar.
Estaba completamente seguro de que su superior le había escuchado, y este en respuesta, sólo apretó cálidamente su mano de nuevo.
.
.
.
Al entrar al supermercado, Dazai estaba en un gran dilema.
O eso alegaba él.
No sabía que tipo de café llevar.
–Dazai-san, ¿Realmente importa? –replicó el menor, arto ya de tanto esperar al desperdicio de vendajes.
Era una persona realmente paciente, pero Dazai ya llevaba una hora "debatiéndose" entre las marcas de café.
–Claro que si Atsushi, si no te tomas la molestia de analizar hasta la mas mínima decisión ¿Cómo se te confiarán decisiones importantes?
El menor gruñó.
–Entiendo eso, pero, enserio ¿Café? ¿Se pondrá a darme lecciones de la vida a las 4:15 de la mañana con...café?
–Las lecciones que parecen menos lógicas en realidad son las más sabias, mi pequeño tigre –le respondió con un tono que parecía de un anciano hablándole con sabiduría a su discípulo.
–La verdad no se que tanto le piensa, Dazai-san, si usted ni siquiera toma café de otra marca que no sea está –señaló un pequeño jarro de café en el estante.
–A veces los cambios son buenos –insistió con terquedad.
El tigre no era idiota, sabía que el suicida quería evitar a toda costa que fuera de nuevo a su departamento.
Así que Atsushi hizo lo más inteligente en ese caso.
Tomó uno de cada uno de los jarrones de café y lo hecho en la carretilla, rumbo a la caja registradora.
Dazai, resignado y percibiendo el enfado del menor decidió dejarlo así y por primera vez, darse por vencido. Nunca en su vida había tenido una situación donde no supiera como avanzar.
No sabia de que manera decirle al de cabellos plateados sus sentimientos.
Además era completamente injusto. El había estudiado el tema completamente de pies a cabeza, usando de referencia mangas, animes, novelas visuales y hasta películas Yaoi y Shonen-ai, y si había algo en común era que el Uke debía declararse primero.
A pesar de que el Seme se diera cuenta antes de sus sentimientos el Uke debía ser quien diera el primer paso.
Y hasta donde tenia en claro, debido a su altura él era un Seme hecho y derecho.
El maldito de Atsushi estaba arruinando el orden natural de las cosas, y debido a su poca paciencia se vio en la obligación de ser quien diera el primer paso, por más que sacrificara su orgullo de alfa, Seme, pecho vendado, intentos suicidas.
Suspiró, de verdad esperaba que todas las fans Fujoshi le hicieran un altar, en serio, con ese sacrificio se lo había ganado.
Al llegar a la caja registradora, había una desabrida joven morena mascando chicle con aburrimiento y grandes ojeras (debido al horario que se le había asignado) leyendo una revista, a quien vio primero fue a Dazai, rodó los ojos; ese hombre tenia cara de lunático (sin mencionar que esas sospechas se volvieron un hecho ya que observo al joven albino discutir con él por una marca de café).
Atsushi comenzó a colocar en silencio todos los tarrones de café en la banda para ser cobrados.
Dazai no dejaba de ver al menor con pesar, casi parecía lamentarse.
La cajera se detuvo un momento dejando de pasar las cosas para observar al extraño dueto.
El albino se veía en un estado de furia muda y el castaño viéndolo insistente.
Chasqueo la lengua y se dirigió al mayor: –¿Problemas de pareja?
–¿Huh? –Dazai le dirigió una mirada de confusión.
–¿Problemas de pareja? –insistió la morena –. ¿No acordaron en sus gustos de café y te 'castigaron'? Pobre, para los Semes la abstinencia es lo peor – suspiró la mujer.
Porque si señores, ella era una Fujoshi con ojo agudo y mente tan corrompida que incluso shippeaba al maldito de su gefe y al que reponía los refrescos (a pesar de que nunca se habían hablado) porque tan aburrida como pasaba en ese horario era divertido imaginarse a su gefe siendo sadomisado por el musculoso de los refrescos.
Atsushi quien estaba mas concentrado en seguir colocando los café ni siquiera se molesto en averiguar que platicaban los mayores.
El suicida no tardo en interpretar la mirada excitada que le dirigía la cajera al verlos.
Sonrió. Ella le caía bien.
Dio un dramático suspiro y puso su mano sobre su frente en un fingido desmayo.
–En realidad mi problema es mas grave –habló con gran pesar, como si le doliera el solo pensarlo –. Ya que mi Uke ni siquiera esta enterado de mis sentimientos.
Ni de los suyos propios, añadió mentalmente, pero él solucionaría eso.
La cajera le devolvió la mirada con lástima : –Pobre, debe sufrir mucho más.
–Y que lo diga, yo que me he preparado para poder tener 'esto' y 'aquello' pero el ni siquiera me reconoce. Y para colmo parece que ni siquiera sabe que y tenido 'sueños' con el que incluyen fetiches que me han dado 'mucho' que pensar. –añadió con un deje posesivo y una mirada lujuriosa.
La morena no tardo en tener un derrame nasal nivel rociador de jardín.
Atsushi al ver que los mayores dejaron de concentrarse en lo que deberían decidió escuchar que los tenia tan animados.
Debido a que usaban deliberadamente términos extraños como 'Yaoi Hard' 'R18' 'Sadomasoquismo' 'Shippeo' 'Uke' 'Seme' 'Lubricante' y no dejaban de hacer señas con los dedos en forma de tijera, decidió no preguntar y pararse de forma disimulada en el pie de su mentor para captar su atención.
Ambos tenían un hilillo de sangre en su nariz siendo detenido por un par de pañuelos.
Dazai le dio una mirada alegre, con su humor renovado, que bueno que existían personas tan buenas como esa cajera capaces de guardar y escuchar su sufrimiento.
–¿Sucede algo, Atsushi-kun?
Atsushi solo frunció los labios molesto.
Tenía un gran sueño así que se le olvidaba ser amable con su mentor.
La cajera pareció recordar que estaba trabajando, así que para su pesar dejó su lado Fujoshi y terminó de cobrar lo demás, pero cuando estaba a punto de tomar el dinero del suicida, sacó algo del mostrador y lo añadió a la cuenta de Dazai sin siquiera decirle algo.
Osamu fue capaz de ver el objeto y solo sonrió con complicidad.
Definitivamente, Dios bendiga a esa cajera.
Al salir de la tienda (no sin antes descambiar números telefónicos con la nueva amiga Fujoshi) Atsushi iba cargando una bolsa de compras y tropezándose con sus propios pies del sueño, Dazai al notar esto tomo la mano del albino al ver que estaba a punto de darle un lindo abrazó a la acera.
No señor, si él no recibía aun un abrazo de ese tigre, ni doña acera tampoco podría.
Al ser detenido por Dazai se dio cuenta que el sol iba apareciendo lentamente en el horizonte, los rayos dorados comenzaban a cubrir gentilmente la ciudad de Yokohama.
Los cabellos blancos de Atsushi adquirieron un ligero color anaranjado y sus ojos brillaron aun más en un precioso dorado que contrastaba con la palidez del joven.
Dazai suspiro resignado, había intentado ser sutil con el tigre, desde buscar deliberadamente excusas para no usar ropa (Porque si señores, el planeo el fundimiento de los fusibles en la agencia con ese único objetivo), hasta entrar en el departamento de Atsushi a escondidas en busca de algo que le auxiliara para confesarse.
Pero hasta ahí. Ya no iba a esperar más, estaba terriblemente cansado de sufrir que pasaría si el tigre era conquistado por Kyouka, o peor, ser rechazado por él.
Lanzando una oración a cualquier deidad que tuviera compasión de él habló: – Atsushi, me he enamorado de ti.
Buenas, aquí dejo esto por quienes me pidieron saber que pinches pasaba después :v
No. No se quedara ahí xD falta la tercera y ultima parte, originalmente iba a ser un Sip One Shot pero Doña inspiración me abandono a mitad de camino ;-; y aun con temor decidí subirlo, y justo cuando quería borrarlo para que nadie lo viera me di cuenta de dos preciosos reviews que me dejaron pasmada, en serio les di Screenshot, los imprimí y los pegue en mi pared de la emoción xD
En fin, en estos días publicare la tercera parte.
;) Disculpen los horrores de ortografía, no tengo beta :'v
*huye al horizonte(?)*
