Muchas gracias por los reviews, para los que tengan wattpad también tengo una historia de Castle y otra a medias. Una se llama: ¿Existen los finales felices? Y la otra: Incluso en los peores días es posible la alegría. Voy a ver cómo transcurre esta historia.

Capítulo 23

Castle practica la maniobra de reanimación pero no sirve de nada; todos miran con preocupación a Beckett que ahora está muy pálida.

- Lo siento mucho, no pretendía que esto pasara.- Kevin se ha disculpado mil veces y todos le han dicho que no se preocupe pero Kate no responde.

- ¡No sirve de nada! ¡Llamad a una ambulancia!- Rick está desesperado, no puede perderla, no va a permitirlo.

- Castle, tienes que darle oxígeno, ¡Ya!- Lanie se agacha y se coloca al lado de Castle que ahora le mira confuso. La forense le explica cómo tiene que hacerlo, Rick, no muy convencido hace lo que le dice.

- Espero que de resultado.- Rick posa sus labios en los de Kate, le abre la boca y le tapa la nariz. Lo repite más de tres veces.

- ¡No funciona Lanie! ¡Haced el favor de pedir ayuda!- Todos reaccionan al instante pero cuando se disponen a llamar a la ambulancia Beckett comienza a toser y a echar agua.

- ¿Qué…qué ha pasado? ¿Dónde estoy?- Rick le abraza, Kate se apoya en el hombro de Castle, mira a los demás.

- ¡Beckett, lo siento mucho!- Kevin se disculpa y Kate le dice que no pasa nada, que sólo ha sido un accidente. Después de lo ocurrido deciden dejar la piscina, Martha prepara un pequeño teatro con su nieta mientras los demás cocinan.

Castle ha estado muy callado y Kate se ha dado cuenta. Tiene que hablar con él pero mejor después de cenar y cuando todos se vayan a dormir. Tras tomar una rica cena, Martha y Alexis representan una escena algo extraña pero con comedia; el teatro se detiene cuando la pequeña comienza a bostezar y a tocarse el pelo.

- Vamos cielo, es hora de dormir.- Rick coge a su hija y lleva a su habitación, los demás deciden acostarse también. Beckett se pone una camiseta larga de tirantes y unos pantalones cortos; se queda en el salón.

- ¿No te vas a dormir?- Martha termina de recoger las cosas del teatro.

- No tengo sueño Martha, después de lo que ha pasado no creo que pueda dormir.

- Menudo susto nos has dado, a mi hijo casi le da algo cuando te ha visto tan quieta. ¿Vas a hablar con él, verdad?- Kate asiente, Martha le da la buenas noches y se marcha, Kate espera unos minutos.

-Kate, ¿qué haces tú aquí? Pensaba que estabas durmiendo.- Rick sólo lleva unos pantalones puestos, el torso está al descubierto y eso excita a Beckett, o más bien a su parte más rebelde.

- ¿Dormir? ¿Después de lo qué ha pasado?- Castle se encoge de hombros y se sirve una copa de vino, le ofrece una a Beckett.

- Oye Richard, respecto a lo que ocurrió en la piscina…- El cuerpo de Rick se tensa, mira con seriedad a Kate.

- Es algo que ya pasó Beckett, vamos a olvidarlo.

- No Castle, has estado muy callado. Eso es porque no lo has olvidado, ¿qué es lo que pasa?- Rick se sienta en la silla y suspira, ver a Beckett así fue como un balazo en el pecho; revivir la muerte de Kyra.

- No es nada Kate, de verdad.- ésta se sienta a su lado, le coge la mano. Castle le mira con tristeza en los ojos; se conocieron hace poco y sin embargo no se imagina su vida sin ella.

- Richard Castle, dime ahora mismo qué es lo que ocurre. ¿Por qué esa expresión en tus hermosos ojos azules?- Rick es hombre al que le gusta arriesgar, lo hace siempre que juega al póker en su casa; pero esto es muy distinto.

- Lo que ocurre es que…No puedo…

-¿No puedes….?- Rick respira profundamente, termina su copa de vino y se levanta.

- Kate, cuando te vi tan quieta y pálida volví a la noche en que Kyra falleció en el hospital. Estuve con ella hasta su último suspiro.- Beckett no sabe qué decir, seguro que fue horrible para Castle verla así.

- Lo siento mucho Rick, de verdad.

- No, yo lo siento.

- ¿Qué tienes que sentir?

- Yo siento que…Me haya enamorado de una mujer maravillosa Kate.- esas palabras llegan directamente al corazón de Beckett que ahora se levanta también.

- ¿Enamorado? Pero Castle, me conoces de hace unos meses. Ni siquiera sabes cómo soy.- Rick se acerca a ella y le rodea la cintura con los brazos.

- No me hace falta Kate, sé perfectamente cómo eres; por eso me he enamorado.

- Rick, yo…- Beckett no sabe qué decir, eso no se lo esperaba pero a la vez le consuela. ¿Ella siente lo mismo por él? La verdad es que cuándo tuvieron al escritor secuestrado lo pasó realmente mal; quería tenerlo a su lado.

- Kate, sino sientes lo mismo por mí lo entenderé. Pero no quiero que te alejes de mi vida; por favor.- Beckett mira esos preciosos ojos azules, mira esos labios que le salvaron la vida y que tanto desea besar; ¿por qué no?

- Chss, no digas nada.- Kate rodea el cuello de Castle, se inclina un poco y le besa la comisura de los labios. Beckett le coge la mano y lo lleva hacia la habitación.

- Kate, ¿estás segura de esto?- La detective le sonríe, eso le basta al escritor para cogerla en brazos y entrarla a la habitación.

Castle le sube lentamente la camiseta de tirantes, mientras lo hace le va dando pequeños besos por el cuello; Kate acaricia el torso de Castle se abrazan y disfrutan de este momento.

- Eres preciosa Katherine Beckett.

- Houghton. – Castle le mira confuso.

- Mi nombre es Katherine Houghton Beckett. - Rick la coge y la tumba suavemente en la cama, el cuerpo de Kate responde a los besos y caricias de Castle, los dos querían esto, lo deseaban desde que superaron el secuestro pero ninguno se había atrevido.

Al día siguiente…

Castle se levanta de golpe, está sólo en la cama; mira a su alrededor hasta que se da cuenta de que Kate aparece con su camiseta, descalza y con el pelo alborotado.

-Te he hecho un café.

- Veo que no ha sido un sueño.- Kate se sienta a un lado de la cama y le da una taza a Castle.

- No, está claro que no estabas soñando.

- Ha sido increíble.

-¿Te ha gustado? ¿Incluso en la parte…?

-Me ha encantado, sobre todo esa parte.

-Bien, a mi también.- Rick y Kate se miran pero no dicen nada; Castle deja la taza en la mesita.

- Oye Kate, he pensado que podrías empezar a salir, ya sabes, como pareja. Ayer exageré un poco con lo de que estaba enamorado.

- Entonces, ¿no lo estás?- Castle le aparta el pelo dejando un mechón detrás de la oreja.

- Me gustas mucho Kate, y quiero enamorarme de ti. ¿Qué opinas?- Beckett disfrutó mucho anoche y siente algo fuerte por el escritor.

- Que me encantaría salir contigo.