Prov; Jacob.
Con mi motocicleta estoy esperando a las afueras de la preparatoria, Leah me encargo que venga a buscar a su prima Luz.
Luz es nueva en la manada, está aprendiendo a controlarse para no entrar en fase frente a los humanos. Es dulce y divertida, no la conozco hace mucho pero puedo ver en sus pensamientos que está enamorada de mí. Piensa que no estoy imprimado y Leah no quiso decirle nada…
Veo como sale con su paso apresurado y se dirige hacia mí con una sonrisa que dejaría sin aliento a más de uno.
– Gracias por venir Jake – me dice con su dulce voz –
– No hay de que – le digo devolviéndole la sonrisa –
En ese momento mi vista cambia de posición, una chica delgada de cabellos cobrizos sale de la misma preparatoria. Estoy segura de que es ella, la misma vampiresa que estaba cazando en el bosque. Sin embargo, su piel luce rosada y no es pálida como los vampiros que conozco. Estoy más que seguro que ni siquiera huele a chupasangre.
– Se llama Luna, es rara – me dice Luz al ver que no le quito los ojos de encima –
– La vi cazando en el bosque – le respondo aun sin dejar de mirarla – ¿Por qué es rara? –
– ¡Pero si no es vampiro! – chillo la morena enfrente a mi – estábamos en clase y el profesor comenzó a hacerle preguntas, ella le respondía al instante como si no pensara. Llego un momento en el que el profesor se rio y dijo "A ver Luna dime que cena anoche" y ella como si nada le respondió "Dos trozos de pizza y una copa de cerveza" – dice mientras hace muecas – es como si le hubiera leído la mente, luego todos se rieron y ella se puso roja como un tomate… –
Conociendo a Edward nada me sorprendería si aquella muchacha le leyó la mente a su profesor.
– Como Edward – le respondo mirándola a sus ojos verde esmeralda –
– ¿Quién es? – me pregunta acercándose más –
– Uno de los Cullen – en ese momento mi vista me traiciona y se posa nuevamente en la muchacha que ahora se que se llama Luna –
Nos está mirando… Me está mirando… ¡Sus ojos! Como el chocolate derretido… Esa mirada que conozco perfectamente. Su cabello agitándose con el viento y su mirada clavada en mi, inspira tristeza y dolor. Por un momento jure que había visto a Nessie, a mi Nessie.
Pude ver como su rostro se trasformaba del dolor al odio, quizás Luz tenga razón y sea rara… Pero no puedo evitar pensar en su mirada. Se volteó y caminó fuera del estacionamiento.
No me quedo otra que arrancar la moto y llevar a Luz a su casa en la Push. Ahora Luz me miraba diferente eran ¿Celos? Quizás… pero no me importo.
Prov; Renesmee
No lo soporte mas, llegue a casa de Charlie y tire todo sobre un sofá. Corrí por las calles como una pantera enojada. No me importo que algunos humanos me miraran de forma extraña, seguí corriendo. Quería llegar al bosque, quería quedarme allí. Encontrar un lugar en el que antes era feliz.
El prado, el hermoso prado que un día mi madre me llevo a que conociera ahora se abre paso frente a mí. Es hermoso, no hay palabras suficientes para describirlo…
Me recosté en la hierba, mire el cielo nublado de Forks y presione mis ojos con fuerza. Quisiera hacerme invisible de a ratos. Me quede en la misma posición por varios minutos hasta que sentí que algo oscuro tapaba los pocos rayos solares de entre las nubes.
Con pereza abrí mis ojos, un muchacho alto y guapo estaba frente a mí. Me miraba con malicia y en sus ojos pude ver el brillo rojizo… Un vampiro… mi compañero de banco…
– Que mala idea venir sola al bosque Luna – me dice mientras contiene sus ganas de atacar mi cuello –
– ¿Qué quieres Dilan? – intento fingir que me molesta pero recuerdo que ¡Tengo olor a humano! ¡Estoy sola! –
Me paro de un brinco, se acerca más a mí sin decir una palabra. No hay más que decir, debo correr… No sé si la ponzoña me sea venenosa a mí, de última ya soy mitad vampiro. Comienzo a caminar con tranquilidad, no quiero que sepa que estoy huyendo porque se lo que planea.
Debo acercarme al límite y lograr que entre en el territorio de los lobos. El me sigue con cuidado, en su mente puedo ver las horrorosas imagenes de cómo planea acabar con mi vida. Esto es lo peor que hay.
– ¿A dónde vas? – su voz causa que mi bello se erice a mis espaldas –
– Ya me iba, ¿Me acompañas? – debo hacer que esto funcione –
– Claro – responde y se posiciona a mi lado –
Faltan pocos metros para llegar, el olor a licántropo se hace cada vez más fuerte. No podre engañarlo por más tiempo. Solo tres metros, solo eso…
Leo en sus pensamientos que ya no puede perder más el tiempo. Se acabo…
Se abalanza sobre mí, aprisionando mis manos. Intenta morderme pero le doy una patada en su entrepierna, se que le dolió pero ¡Es de piedra! A mí también me causo daño.
Me tropiezo de espaldas y caigo sobre mis manos, parezco un cangrejo. El no quiere jugar, lo sé. Comienzo a retroceder ahora si puedo jurar que estoy espantada cuando me muestra sus filosos dientes y sus ojos se vuelven rojos. Como si el infierno se reflejara a través de ellos, comienzo a temblar frenéticamente.
Una sombra rojiza salta sobre mi y cae sobre el chupasangre ¡Es uno de los lobos! ¡Ha funcionado! Comienza a desgarrarlo sin piedad mientras yo estoy allí, mirando todo. El pelaje del lobo es brillante e incluso se nota que es suave, es rojo… es igual al de… ¡Es Jake!
Pronto otros lobos se acercan a la escena, pero para cuando llega el vampiro ya esta consumido en cenizas. Puedo distinguir a Leah, Seth y también a esa morena esbelta que se que se llama Luz. Su pelaje es marrón oscuro como su cabello.
Jacob con sus ojos negros de lobo me mira con compasión. Ningún lobo se ha movido de su lugar, yo tampoco. Me miran de una forma diferente, deben reconocerme del otro día…
– Gracias – les digo mirándolos ¡Se supone que son animales Renesmee! No sirvo para ser humana, no claro que no –
¡Qué más da! Ellos ya piensan que estoy loca. Luz sigue diciendo que soy rara y Jacob, bueno el está algo extraño.
– Bonito pelaje Luz – ya no me importa nada – Gracias por decirme rara, lo admito –
Con la poca dignidad que me queda, comienzo a caminar fuera del bosque. Lo que pensé que sería una buena idea termina siendo una pesadilla de la que no puedo despertar.
Una mano caliente me detiene, me toma del brazo y me obliga a voltearme. Mi corazón late cien veces más rápido y mis pensamientos comienzan a mezclarse entre sí.
– Tenemos que hablar – dice Jacob –
– ¿De qué hablas? – pregunto al voltearme –
– El otro día estabas cazando y ahora aparentas ser una humana ¿Cómo es posible? – genial, me atrapo –
– No sé qué dices – miento –
– Claro que lo sabes – comienzo a derretirme ante su mirada… ¡No Renesmee, NO! –
– Te confundes de persona, ni siquiera sé quién eres – quiero cambiar el rumbo de la conversación –
– Me llamo Jacob, no es necesario que te presentes, se que te llamas Luna –
Ahora parece que el lobo me anduvo investigando. ¿Quién mas pudo decírselo? Luz. Esa chica ya dejo de caerme bien. Me zafé del agarre y me despedí como si el resto de la conversación no hubiese existido. Se me quedo mirando con esos ojos negros que suplicaban que no me valla, no quería irme pero ¡El esta imprimado de Luz! Eso es seguro.
