Les traigo el nuevo capítulo, espero que les guste :3

Vi un comentario que decía que lo que ocurrió en el otro capítulo era necesario para que Renesmee madurara, y la verdad que ni yo había notado la importancia que eso tenía... Eso me hace notar que ustedes saben más de esta historia que yo ¡Y se supone que yo la escribo! Jjajaja no es la primera vez que me pasa, pero es raro. Y al mismo tiempo me hace feliz n.n

Muchas gracias por leer y comentar ~.~


Jacob.

Luna esta distante. Metida en su propio mundo, enfrascada en algún pensamiento que al parecer no rebelara. El entierro finalizo hace varios minutos, pero ella no se inmutado en moverse de su posición. Sigue allí apartada contemplando el suelo de cemento, que tiene más nieve que cemento.

Me acerco despacio, cauteloso. No quiero arriesgarme a que incomodarla. Estoy a pocos metros, no se percata de que estoy, o si lo hace no lo demuestra.

Miro al lugar donde sus ojos han quedado eclipsados. Veo el metal negro, a otro lado otro pedazo, es su celular ¿Por qué lo destrozaría?

— ¿Luna?—alza la mirada, sus ojos son fríos.

— Jacob—murmura mientras pasa una mano por su mejilla.

Camino hasta quedar a medio metro de ella.

— Es hora de irnos, no creo que quieras quedarte aquí—trato de sonreír, pero me es imposible.

— 3 dias… Una hora y 25 minutos… 17 segundos…

— ¿De que hablas?—pregunto—ven vamos, es tarde.

— ¡No! Ellos… ellos… vienen, Jacob—cierra los ojos y suspira, como si no supiera como decirlo— se acerca la batalla.

...

Cierro los ojos y suspiro en la forma en que suspiraría un lobo. Lo puedo sentir a la distancia lo oigo, lo huelo… Ellos están por llegar. Lo presiento. Camino entre la nieve, voy dejando mis patas lobunas marcadas con cada paso.

Miro de reojo a Emmet, por raro que parezca esta serio y concentrado.

— No me mires así, no se qué piensas—me dice al percatarse que lo miro.

Inclino la cabeza, deseando que Edward estuviera aquí. Sinceramente creí que jamás pensaría algo asi, Luna se mueve a mi lado con Marlene.

Venceremos

Le afirmo sabiendo que ella puede leer mi mente. Pero Luna no se mueve, ni siquiera me mira. Me hace dudar si ha oído o no. Las nubes del cielo parecen haber desaparecido, han huido a ocultarse. La nieve blanca resplandece. Y si no fuera por el olor que percibo, por el sentimiento contradictorio de que esto está mal, pensaría que es un dia normal.

Pero no lo es.

Y mientras que unos cuantos humanos están al otro lado del bosque andando en bicicleta, charlando, cantando, jugando. Aquí estamos nosotros, esperando una guerra.

El sol brilla con tan poca fuerza que parece una pequeña llama de una vela. Sin embargo es suficiente para hacer destellar los cuerpos de los vampiros.

Luna no brilla. No da la sensación de que tuviera diamantes incrustados. Me pregunto porque jamás dude de ella. O porque simplemente no le dije lo que pensaba. Hemos hablado tanto desde que llego, que no me imagino acabar esta batalla sin comentarla luego.

Pero por alguna razón no me atrevo a preguntarle sobre ella. No es vampira, no es humana. Es una hibrida, eso no es algo que se pueda negar.

La miro. Inhalo, exhalo y me repito No es Renesmee, ella no es Tu Nessie.

...

Como si estuviera Alice aquí puedo oír su voz cantarina diciendo siete, seis, cinco, cuatro, tres…, dos…, uno. Caminan despacio, sin presumir, cualquiera diría que son simples humanos de paseo. Si claro, evitemos que estén cubiertos de brillos.

Cientos. Son cientos ¿En que estábamos pensando? No somos suficientes. Menos contando que algunos vampiros que Carlisle acudió se negaron. Solo están sus parientes de Denali y nosotros.

Gruño. Están a mas de cien metros y siguen acercándose desafiante.

Nadie se mueve. Siento todos los pensamientos mezclados de mi manada y la de Sam. Luz está detrás mío. Su nerviosismo me molesta. Apago sus voces, las silencio. Necesito estar con la cabeza fría.

— Nicht mehr kommen Sie, Sie nicht zu wagen—Luna murmura en voz baja— Es ist dein Ende, nicht meine.

Esta… ¿Esta cantando?

— Kein Aufzug, hat das Ende nicht nähern…

Jamás la había oído cantar y aunque no entienda nada de lo que dice me tranquiliza. Calma todos mis miedos y me obliga a mirar al frente.

Ya comenzó. No hay palabras, no.

En cuestión de segundos estoy destrozando un cuello helado. Pierdo de vista a Luna. Pero en mi mente sigue cantando. Salto, corro, me abalanzo y destrozo. Gruño, protesto cuando una vampiresa me agarra por detrás. Volteo, la tiro a un lado haciéndola volar por los aires. Vuelve a por mí.

Bella.

El lugar me está ahogando, bueno, yo siento como si me estuviera ahogando. Camino entre los pasillos de piedras, mi capa se agita tras de mi por la velocidad. Debo llegar. No pueden dejarme aquí. Corro tan veloz que apenas percibo cuando mis pies tocan el suelo

Llego a la sala, ya no están. Todo esta vacio.

Una sirvienta humana de aspecto deteriorado entra por otra puerta, lleva un paquete en sus manos y camina despacio. Cuando me ve se detiene. Tiene miedo. Es Leila, una humana que desde el dia que entre aquí no me mira a los ojos y se esconde cuando paso. Jamás lo entenderé.

— ¿Hace cuanto se han ido?—pregunto acercándome peligrosamente.

— Yo… señorita Swan… no lo se… juro que no lo se—dice a la vez que se pone de rodillas y agacha la cabeza.

— ¿Cuándo fue la ultima vez que los has visto?—ella sigue mirando al suelo—¡No te hare daño!—grito irritada.

— Ellos… yo… hace dos horas… dos horas—repite.

— Bien.

Salgo dejándola en el piso en aquella posición. Dos horas. No es demasiado tiempo. Ahora debo pensar como escapar de aquí. Si escape de la celda donde me encerró Aro, también puedo salir de aquí.

Jacob.

Choco contra un árbol, caigo de costado. Vuelvo a levantarme, sacudo la cabeza y muestro mis colmillos afilados al vampiro que me mira desafiante. Me avalanzo sobre él, sin pensarlo. Se mueve rápido, me esquiva y reboto contra la arena lejos. Me giro e intento atacar de nuevo, esta vez lo consigo.

Jake, ¡Ayudame!

Oigo a Luz, esta siendo acorralada por dos. Sus ojos se encuentran con los mios y suplica. Es suficiente para que yo ataque.

Gracias

Piensa aliviada, pero no le dura mucho, ahora nos rodean a nosotros. Nos miran sacando a relucir sus colmillos y muestras sus rojizos ojos que lo único que quieren es nuestra sangre.

Se mueven tan rápido que de un momento a otro lo tengo frente a mi. Sonrie y yo salto hacia atrás, me atrapa.

De pronto todos caen al piso retorciéndose y gritando. Veo a Luz ponerse en pie, hago lo mismo. Frente a mi encuentro a la pequeña rubia de sonrisa maliciosa que tortura fácilmente a los vampiros con la mirada; Jane Vulturi. Se rie mientras los que antes nos acorralaban caen muertos y desarmados.

— ¿Necesitabas ayuda perro?—vuelve a reir.

A pesar de que su risa parece el canto de una extraña sirena mitad demoniaca. Inclino la cabeza en agradecimiento.

Fue en ese momento cuando miro a mi alrededor. Los Vulturis han acabado con todos y cada uno. La nieve que antes era blanca y reluciente se ve manchada con sangre en donde han caído miembros de la manada. Miro con pesar al cuerpo de un joven lobo que se transforma quedando humano e indefenso. Pero cuando intento acercarme para ayudarlo. Lo se. Puedo sentir la clara presencia de la muerte. Él ya se ha ido.

Un grito desgarrador rompe el silencio.

Lo reconocería en donde fuese. Esa voz.

Luna.

Corro esquivando los cuerpos inertes y cuando creo que todo ha terminado, me doy cuenta que recién acaba de empezar. La veo, allí esta ella, con su ropa rasgada que deja ver su pierna izquierda y la sangre que corre por su brazo. Esta atrapada en las garras de Janet que aprieta su cuello.

— Debo reconocer que ha sido un buen espectáculo—dice mientras se mira las uñas de la mano que tiene libre—lástima que el telón tenga que bajar—sonríe.

— ¿¡Que es lo que quieres!?—ruge una voz detrás de mí, que en cuestión de segundos esta por delante. Edward.

— No se… quizá—titubea—tu deberías saberlo ¿No eres acaso un lector de mentes? Oh cierto… no puedes leer mi mente.

— Mátame de una vez—dice Luna en un hilo de voz cargado de rencor.

— Eso ya llegara—responde otra voz entre los árboles.

— Vamos, sal James—invita.

El vampiro se abre camino y queda a su lado.

Jane Vulturi se acerca y la mira con su sonrisa macabra. Pero sus poderes resultan inútiles. Su hermano lo intenta, pero luego frunce el ceño y baja la guardia ¿Qué demonios ocurre? Gruño mientras me acerco.

— Y el perro viene en busca de su hueso. Dime ¿Qué se siente ver como muere?

Vuelvo a gruñir aun más fuerte y acercándome más.

— ¿Y tu Renesmee? ¿Qué opinas de que muera por ti?


Hola de nuevo!

Resumiendo; tenemos a Edward y a los Vulturis en batalla. A Bella atrapada en Volterra por motivos desconocidos. A Alice desaparecida. A la líder de Janet y James sin identidad y a Renesmee que deja de ser Luna ¿Qué les parece?

Desaparece mi Lunita… la voy a extrañar ¿Ustedes no?

Y por cierto... como no los veo hasta dentro de unos dias... FELIZ AÑO NUEVO :3 Les deseo lo mejor para este 2014 n.n