Les traigo el nuevo capítulo, espero que les guste :3
Hola ¡Estamos en 2014! ¿Qué esperan para este año? Yo creo que seguir escribiendo... emm y leer unos 50 libros como minimo!
¿Vieron que he publicado mas rapido?
Pido perdon si los capitulos son cortos, hay dias que no tengo mucho tiempo o inspiracion para escribir. Comenzare a hacerlos mas largos, de verdad :3
Muchas gracias por leer y comentar ~.~
Renesmee.
— Sonríe, Renesmee.
— ¿Así mama?
— Si, perfecto
Mi mama sonríe y me fotografía.
— ¡Jake! ¡Jake!
— ¡Renesmee despierta! Hija, hija—me abraza con sus brazos congelados—estoy aquí, despierta.
— ¿Mamá?
— Solo ha sido una pesadilla, cariño—me susurra mientras me acobija en mi cama—vuelve a dormir.
— ¿Quién es Jake, mamá?
— Nadie, cariño. Vuelve a dormir
Mira ¿Lo ves? Esta allí, es él. Ese momento o quizás ese recuerdo. Aparece de pronto en medio de la oscuridad. Como una luz, una llama de fuego que viene a opacar las tinieblas. Contempla, sonríe. No te apartes.
He llegado al limite de la locura, la desolación. He roto las barreras, derribado los muros y ahora… ahora estoy atrapada. Todo pasa demasiado lento a mi alrededor. Un brazo me sujeta, alguien me dice palabras al oído, veo a Jacob frente a mi ¿Qué le ocurre? Su boca se mueve, su ceño se contrae, sus ojos se agrandan y me miran. Trato de respirar normal pero no me sale. Me agito ¿Por qué me mira de esa forma?
Siento que todo se nubla, ahora ya no veo nada ¿Dónde estoy? ¿Qué me han hecho?
— ¿Por qué quieres ir a Forks?—pregunta mi madre.
— Hay alguien allí que me llama—suspiro, se que no me creerá—en mi sueños alguien grita mi nombre.
— No volveremos Renesmee.
¿Dónde estoy? Mis ojos tratan de hallar algo conocido ¿Qué es esto? Me acomodo en el asiento, dándome cuenta que he perdido la conciencia. Un mechón de cabello cruza mi cara, levanto mi mano y lo devuelvo a su lugar, pero algo me tira de mi otra mano. Estoy esposada.
¿Qué dia es? Es un auto… estoy en un auto… ¿Qué ha pasado?
— Has despertado—oigo una voz ronca ¿De dónde viene? ¿Por qué todo gira?
— ¿Dónde estoy?—alguien pregunta, y no es hasta que acaba que me doy cuenta de que esa extraña voz ha salido de mi.
— No debemos decirte—responde una voz femenina que hace que mi cabeza de nuevamente un vuelvo.
Vuelvo a abrir los ojos, duele… todo duele.
— ¿Renesmee?—escucho nuevamente la voz femenina, intento localizarla. Está en el asiento del… ¿Cómo se llama? Co… copiloto— ¿Renesmee me oyes?
— Si te oigo—las palabras brotan de mi boca—pero… ¿Quién es Renesmee?
Jacob.
Intento respirar ¿Renesmee? Ella no me mira, está perdida ¿Renesmee? Janet aprieta aun mas y me sonríe. Luna… Renesmee. Vuelvo a mirarla. Todo este tiempo estuvo a mi lado. No puedo moverme, quiero, pero no puedo. Hay algo que me impide, me hace retroceder y entonces es cuando caigo. Lo siento… estoy cayendo al vacio, en el abismo. Estoy solo, mi corazón ha dejado de latir. Mis ojos han dejado de ver. Mis oídos ya no pueden oir.
¿Por qué?
Ella esta débil indefensa, mi interior se despedaza.
¿Por qué Nessie?
Pero entonces mis ojos se abren de nuevo, respiro el aire de la guerra, oigo el rugir del viento que azota todo a su paso y entiendo que solo han pasado cinco segundos desde que Janet ha hablado.
El fuego crece en mi interior, aumenta y quema. Me quema por dentro, me desgarra cada celula de mi cuerpo y grito. Mis pies se transforman y caen sobre la nieve. Ya no son pies humanos. Siento como mi tamaño crece y el fuego corre por mis venas.
La vampireza da un paso hacia atrás. Gruño. Sus asquerosas manos aun rodean el delicado cuello de Renesmee. Me muevo rápido, salto. Todo se vuelve lento, el tiempo pasa demasiado lento o yo soy demasiado rápido.
Pero justo en el momento en el que voy a caer sobre James, el se mueve rápido y de un momento a otro dejo de verlo. Busco a Janet, ella no se ha movido. Me sonríe, mira a Renesmee y cuando creo que va a mirarme y reírse en mi cara. Ella desaparece.
Renesmee.
Es el segundo día que despierto en el mismo lugar, las cadenas son muy fuertes y no puedo liberarme. Nada que haga funciona. Por más que grite, nadie me oye. Me tumbo en la cama y trato de recordar, pero lo único que hago es causarme una jaqueca.
¿Quién soy? ¿Cómo es posible que lo haya olvidado? Esos dos lunáticos me llaman Renesmee. No recuerdo haber oído un nombre tan extraño. En verdad, no recuerdo haber oído ningún nombre.
Un ruido proviene del pasillo. Alguien viene, me levanto como puedo y me siento en la desorganizada cama.
— Te he traído tu desayuno—dice el hombre pálido que entra en la celda.
Se acerca y deja el tazón en la pequeña mesa de metal a mi lado. Miro el líquido rojo con repulsión, lo tomo en mis manos y lo huelo. Mi estomago se contrae ¿Qué es esto?
— Es sangre de vaca—responde a mi pregunta no formulada.
— ¿Sangre?—dejo el tazón—no pienso tomarla, es… repulsivo.
El hombre me mira impaciente y sé que he dicho algo malo. Pero no lo entiendo ¿Qué clase de persona coherente bebe sangre como desayuno?
— ¿Por qué me tienen aquí?—digo lo primero que se me ocurre para evitar el tema de que me ha dado sangre.
— Esperamos órdenes —responde y se aleja.
— ¿Por qué no me han matado?—pregunto antes de que se vaya.
— Esperamos órdenes —repite. Luego oigo como cierra la puerta con llave y se va, dejándome sola son el tazón.
James.
Busco a Janet por la galería, esa mocosa me esta sacando de quicio "Es repulsivo" ¿Qué piensa que es? Ha bebido eso desde antes de nacer y ahora se asquea. No lo comprendo y no tengo paciencia. Suerte que Janet sabe controlar las cosas, sino, yo mismo la hubiera estrangulado.
— ¿Le has llevado el desayuno?—oigo a Janet detrás de mi.
— No se lo ha tomado, dice que es "repulsivo" luego lo miro con asco y lo dejo en la mesa.
— La líder ha dicho que no recuerda porque no quiere recordar.
— ¿Hemos secuestrado a una adolescente hibrida traumada? Es lo mas estúpido que he hecho en cien años.
— Olvídate de ella y acompáñame a mi cuarto.
Sonrió, quizás haya sacado algo bueno de toda esta mierda.
Jacob.
Me despierto gritando. Trato de respirar, inhalo, exhalo ¿O es al revés? Me siento en la cama y miro en la penumbra toda mi ropa rasgada. No debería estar aquí ¡No tengo que estar aquí! Ella esta allí, en algún sitio, indefensa, sola. Puedo sentir su miedo… ¿Por qué a ella y no yo? Daria lo que fuese por alejarla del dolor, incluso si yo mismo tuviese que sentirlo. Prefiero mil veces eso a que ella sufra.
Me levanto y busco un pantalón, alguno que no haya roto y me lo pongo. Edward ha dicho que debíamos esperar a tener alguna pista, que buscar sin motivo es estúpido, que solo perderíamos tiempo y energía. Sin embargo, no puedo dormir. Nada me permite dormir. Las pesadillas me atormentan, pero eso no es solo cuando duermo. Estando despierto también lo siento. Oigo gritos en el silencio, veo cosas donde no las hay.
Y con lo único que puedo comparar esto, es hace diez años cuando se fue sin decir adiós. Pero no, es mil veces peor. Antes era una niña. Ahora… ahora puedo recordar su sonrisa, cierro los ojos y escucho su risa. Imagino su mirada atenta de cuando le conté la historia de la guerra con los Vulturis… Le estaba reviviendo parte de su infancia sin darme cuenta…
Recuerdo su energía, sus ganas de saltar al cielo y reírse sin parar. Sonrió, y es entonces cuando las pesadillas aparecen, la veo gritando, llorando. Asustada y escondida en algún lugar del mundo, sin nadie a quien acudir.
Comienzo a correr por el bosque, tratando de distraerme. No quiero transformarme, quiero sentir el dolor como humano, gritar como humano y llorar como un estúpido humano a quien le acaban de arrebatar la vida.
— ¿Jake?—dejo de mirar la nieve bajo mis rodillas y elevo la vista.
— Prefiero estar solo, Luz.
— Jacob, yo se cómo te sientes…
— ¡No! ¡Nadie sabe cómo me siento! ¡Nadie!—cierro mis ojos—quiero estar solo, por favor—vuelvo a mirarla con mis ojos al borde de las lagrimas.
Pero ella no se va, se acerca, se arrodilla a mi lado y me abraza. Cuando creo que ya es suficiente una lagrima roda por mi mejilla y en segundos estoy llorando en el hombro de Luz. Entonces la aparto y entierro mi rostro entre mis manos.
— Vete, por favor—suplico—no quiero que me veas así.
— Deja tu orgullo de lado, Jake—siento su mano acariciar mi cabello.
Sus manos separan las mias y mi rostro queda al descubierto bajo la luz de la luna. Quiero volver a esconderme en el refugio de mis manos, pero ella las presiona a un lado.
— Respira, Jake—me dice son suavidad.
Obedezco para no ahogarme entre mis lágrimas de nuevo. Me tiro de espaldas en la nieve contemplando la luna. Luz se acuesta a mi lado y me abraza. Cierro los ojos con fuerza tratando de borrar la angustia que me oprime, pero otra lágrima rompe la fortaleza de mis pestañas y roda por mi mejilla. Y es entonces cuando siento unos labios cálidos que la atrapan a mitad de recorrido. Abro mis ojos y veo a Luz, inclinada sobre mi rostro. Los cierro de nuevo, cuando voy a volver a abrirlos para marcharme, algo ha capturado mis labios.
Es Luz quien mueve su boca exigente sobre la mía. En medio de la oscuridad de la soledad una parte de mi grita que la aleje, que la aparte y salga corriendo. Pero mi otro yo, el yo angustiado y deprimido… esta correspondiendo a su beso.
Cuando entiendo lo que he hecho, ella está a tumbada a mi lado, abrazada a mi y desnuda. Tratando de recuperar el ritmo de la respiración y perdida en un mar de sensaciones.
Es ahí cuando mi cerebro decide funcionar. Dejo mis pantalones tirados y de un salto vuelvo a caer transformado. Corro y corro, salto y vuelvo a correr. Alejarme, esconderme, sumirme en lo más profundo de mi tristeza.
La he traicionado.
En el momento que más me necesita la he dejado de lado.
Renesmee. Es el último pensamiento que tengo antes de caer en la inconsciencia de mi dolor.
Renesmee.
Una opresión en mi pecho me despierta. Es un dolor punzante, comienzo a preocuparme, pero cuando me levanto de mi cama entiendo que no es un dolor físico.
Respiro hondo y vuelvo a recostarme. Esto ya lo he sentido, no recuerdo cuando ni como, pero ese dolor me es familiar.
Me acomodo entre las mantas e intento dormir. Sin embargo ese nombre resuena en mi mente una y otra vez. Pero tampoco es mi voz. Comienza a incomodarme, me siento insegura.
Renesmee… Renesmee…
¡Que pare! ¡Por favor! Mi cabeza comienza a doler y el nombre sigue repitiéndose. Mi mente da vueltas, mil y una para volver a comenzar.
Renesmee…
Por favor, suplico en mi interior, deja de llamarme. Mi interior grita y se rompe. Pestañeo tratando de aliviar el dolor pero cada vez que lo hago imágenes vienen a mi mente. Sangre, nieve, oscuridad. Mis ojos se cierran y me dejo llevar por la oscuridad que domina. Mis pensamientos se pierden, la voz que me oprimía desaparece y nuevamente me adentro en el plano de la inconsciencia.
Llego el final del cap y me quedo mirando la pantalla ¿De verdad Jake hizo eso?
Tengo una petición… POR FAVOR LES RUEGO QUE NO ODIEN A JACOB.
Entiendo que lo ocurrido caiga mal… Demasiado mal…
Ustedes ¿Qué dicen? ¿Estuvo mal lo que hizo? ¿Fue justificado por el dolor? O … ¿?
No tengo nada mas que decir, saludos!
