El final esta cerca, MUAHAHA
Jacob.
Ellos.
No. Tú me has dado a elegir. Ahí tienes mi decisión, ahora vete.
Sus palabras vuelven a clavarse en mí como dagas de doble filo. Ella los eligió antes que a nosotros.
Los tengo frente a mí. Sus miradas me traspasan.
¿Cómo decirles que ella no los ha elegido?
¿Cómo explicar que los ha preferido a ellos?
¿Cómo mirarles a los ojos y decir "lo lamento" cuando en realidad el dolor que ellos sienten no es ni una céntima de lo que yo sufro en este momento?
Edward me mira y asiente, él lo sabe. Las palabras se salen de mi boca sin que pueda detenerlas y antes de que sea consciente de lo que digo estoy relatando todo sin omitir detalle alguno.
No puedo detenerme. La conexión que existía entre mi cerebro y mi lengua se ha roto.
Incluyendo el beso. Siempre desee poder tocar sus labios con los míos, pero jamás creí que cuando lo haría seria para decir adiós, para alejarme de ella. Eso nunca había cruzado por mi mente, siempre supe que en el momento en que ella volviera yo jamás la dejaría irse, sin embargo… Ella se ha ido.
— ¡¿Cómo has podido dejarla?!—oigo el grito de Bella, su mirada cargada de emociones se posa en mi furiosa.
— Fue su decisión.
— ¡Deberías haberla traído!—ahora es Rosalie.
— ¡No podía! ¡Sabéis que no puedo negarle nada a ella, no puedo contradecirla, solo aceptar lo que ella quiere! ¡Y eso es lo que ella quería!
Pero sé que por más explicaciones que dé o escusas que ponga, no lograre que dejen de mirarme de esa forma. Como si les hubiera fallado, porque de verdad lo he hecho. Se que a pesar de que ella ha perdido la memoria, ellos nunca entenderán porque no los ha elegido. Y yo tampoco.
— Tenemos que sacarla de allí.
— Para este momento deben de estar en la otra punta del mundo.
Oigo las voces de Emmet y Carlisle, pero yo no puedo enfocarme en ellos. Siento que todo gira y de pronto lo único que puedo recordar es a alguien gritando mi nombre.
~oOo~
La cabeza me duele, abro los ojos con pesadez, una luz me ciega en cuanto lo hago. Cubro mis ojos con la mano, alguien se mueve a mi lado.
— Despertaste—murmura una voz somnolienta.
Intento moverme para ver, es Seth que se ha quedado dormido en la silla al lado de mi cama.
— ¿Qué paso?
— Te has desmayado—dice ahogando un bostezo.
Ahora puedo ver con claridad, la luz que antes me cegó en realidad apenas alumbra la habitación. Me siento en la cama mirando hacia la ventana, es de noche ¿Cuántas horas estuve inconsciente? Maldigo por lo bajo mientras camino hacia afuera, Seth me sigue. En La casa no hay nadie.
— Estan en la casa de los Cullen—responde a mi pregunta no formulada.
Renesmee.
Una bola de pelos amarillos duerme a mi lado mientras ronronea. Paso una mano por su pequeña cabecita, es tan adorable. Él se estira y sigue durmiendo, si tan solo yo pudiese dormir como este gato. Pero me es difícil. Quito las mantas que tengo sobre mi y me siento en el borde de la cama. Extraño mi otra cama, esta es dura e incómoda.
La incomodidad no es el verdadero motivo de mi insomnio, y yo lo se.
¿Negarlo hará que deje de existir? ¿Mirar hacia otro lado hará que lo que está frente a ti desaparezca?
No y no.
Pamby, el gato de la casa no se inmuta. Si yo pudiera vivir tan ausente del mundo que me rodea…
Busco mi diario en la cómoda frente a la ventana, levanto el bolígrafo tirado del suelo y comienzo a escribir sin ánimos.
¿El vacio puede ser más grande que el dolor?
¿Incluso cuando es ese mismo vacio lo que produce el dolor?
Cuando miro hacia atrás en mi vida, solo veo una paisaje borroso e imperfecto. Cuando miro mi presente solo siento que algo falta y no se en donde me encuentro. Y cuando miro hacia el futuro me doy cuenta de que esta vacio.
No puedo imaginar algo, no puedo verme en una casa o con una familia. Simplemente no me veo, como si no existiese ¿Y qué es lo que me asegura que mañana este viva? Supuestamente soy inmortal, pero incluso los más inmortales como los vampiros, en definitiva, pueden morir.
Ahora me miro y me encuentro en medio de una guerra que no comprendo, en una casa que no es la mia (¿Pero donde esta MI casa?) Estoy en un camino que no avanza, en un paisaje que se ha detenido porque el pintor se ha quedado sin pinturas. Miro a Luz, a Cassian y a los demás híbridos que se aseguran que luchar es lo mejor. Que así podrán librarse de los demás. Para mi no tiene sentido.
Entonces me encuentro pensando porque dije que no a Jacob ¿Qué me motivo a decirle que no?
¿Lealtad?
¿Lealtad a los híbridos o lealtad a mi misma?
La respuesta también la se.
Cinco pasos me separan de una ventana, cinco pasos me separan del bosque, cinco pasos me separan de mi futuro.
¿Dejare mi lealtad a los híbridos por tenerme lealtad a mi?
¿A mis ideas? ¿A mis pensamientos? (¿Incluso cuando mis pensamientos se basen en hechos inexistentes e imágenes borrosas?)
Mi mano se detiene, el bolígrafo deja de escribir y me encuentro a cuatro pasos.
¿Luz me juzgara por lo que hago?
Tres pasos.
¿Alguien me encontrara?
Dos pasos.
Me detengo.
¿Huir de una batalla a la que nunca quise entrar, es verdaderamente huir?
Un paso.
¿Algo me impide dar este paso y saltar por la ventana? No.
Miro hacia la cama deshecha donde el gato amarillo aun duerme, miro hacia la pared de mi derecha, donde al otro lado esta Luz.
Y entonces, sin pensarlo demasiado me encuentro cayendo.
He saltado por la ventana. He dado el último paso. He huido.
Gracias por vuestra paciencia, se que tardo mucho en publicar, asique de verdad GRACIAS. Os quiero :3
