Recordatorio: Los personajes pertenecen a Meyer. . .
Bella POV
-Bella...Bella... ¡Bella!
Brinque al escuchar el grito de Ángela. Mi mejor amiga estaba en frente de mi pupitre mirándome con su seño fruncido.
-¿Estas bien? -pregunto mientras ponía su mano sobre mi frente.
Asentí. -Solo estoy un poco distraída.
Ella se encogió de hombros e hizo ademan de hablar pero nuestro profesor anuncio su llegada.
Muy a lo lejos escuchaba como el profesor empezaba a impartir su materia mientras me ponía a pensar en todo lo que paso en mi fin de semana.
Edward POV
Había pasado una semana desde el incidente con Tanya, la semana no paso sin ningún contratiempo, lleve a los chicos de compras, le tuve que comprar a Megan varios químicos -para inventar algo nuevo- a Zoe simplemente le di una tarjeta mientras ella se perdía en el centro comercial, yo llevaba a los demás por lo que querían, le compre el videojuego a Zeth -ambos competimos mucho jugando esta semana- y por ultimo le compre -cosa que no lo iba hacer- la guitarra a Drake.
—Oye Eddie.
Alce mi vista para ver a Zoe en la puerta de mi despacho. Le sonreí y le indique que pasara. Solo a ellos les permitía llamarme así.
—¿Qué sucede?
Ella negó y me extendió mi celular. Arque una ceja ¿Qué demonios hacia con mi celular?
—Lo dejaste en la sala y empezó a sonar...-se encogió de hombros. —Así que te lo traje. —concluyo.
Asentí. —Gracias. —dije revisando quien me había llamado.
—¿Qué quieres de desayunar? —la mire ella ya estaba a punto de salir.
—Pregúntale a los chicos.
—Ok. —dijo mientras salía y cerraba la puerta.
Devolví la llamada a mi padre y rogué por que contestara rápido. A los tres timbres contesto.
—Hola.
—Hey, padre ¿Qué sucede?
El rio. —Tu madre y yo no podemos hablarte solo porque quisiéramos oírte. — dijo con aire dramático.
Ya, claro, algo tramaba. —¿En serio?
El volvió a reír. —La verdad hijo es que tu madre quiere hablar contigo.
—¿Esta por ahí?
-Oh si claro...Espera… —se oyó como arrastraban el teléfono para después escucharse unas risitas. —Cariño es Edward...mmm... — esto ultimo era mi madre. —Esme, que no querías hablar con tu hijo...Ahorita no... —demonios díganme que ese gemido no era...
—¡Hola! Sigo aquí. —les grite en el teléfono.
Ellos rieron. —Hola mi niño. —si claro, ahora quiere hacerle de mamá.
—Hola mamá. ¿Qué sucede?
Ella titubeo. —Solo...quería...quería preguntarte...bueno mas bien...quería decirte...que si...
Rodee los ojos.
— ¿Qué?
—Es que tú casa ya esta terminada.
Vaya, eso era algo menos que preocuparme. —Eso es genial mamá.
—Si y me preguntaba si podrías reconsiderar lo de vivir en la ciudad.
Ya veo por donde va el asunto. —Pensé que ya habíamos hablado eso.
—Lo se, hijo. Pero… los extraño.
Se hizo un silencio incomodo.
—No lo se, mamá...ahora no puedo pensar solo en mi, sino que también tengo que pensar en ellos.
—Pero...
—Hablare con ellos aunque...dudo que quieran pero luego te aviso.
Ella suspiro. -Bien, cuídense mucho.
-Ok mamá te quiero. -dicho esto colge.
—Estabas hablando con la abuela y no me hablaste. —gimoteo Megan mientras asomaba su cabeza por la puerta.
Asentí. —Se toca antes de entrar.
—Zoe no toca. —me recordó.
Reí mientras me acercaba a ella, me agache un poco y le di un beso en su frente. —Pues desde ahora lo hará.
Ella rio. —Si claro. —entrelazo su pequeña mano con la mía. —Vamos a comer si.- dijo arrastrándome.
Cuando llegue al comedor ya la mesa estaba puesta, los chicos estaban sentados y solo nos esperaban a Megan y a mi. Ellos empezaron a comer, mientras pasaba mi vista por ellos, observándolos bien habían cambiado mucho. Zeth me miro y sonrió mientras giraba su cámara hacia mí.
—Come. —le pedí.
El la dejo sobre la mesa y la puso de manera para que me grabara. Evite rodar los ojos.
—¿Quieren mas? — pregunto Zoe.
Drake negó. —No gracias Barbie.
Zoe resoplo. Aquí vamos...pensé.
—Cállate.
- —Sabes Barbie, creo que el tipo que se quiera casar contigo no se muere de hambre.
Ella apretó sus manos.
—Aunque, si haces alguno de tus experimentos puede que lo...
—Ya chicos. —calle a Drake antes de que los platos comenzaran a volar.
—Él empezó. — se defendió ella.
—Solo dijo la verdad fresa.
—Oh ya veras. —dijo mientras se levantaba e iba hacia él.
—Suficiente. —alce la voz mirándolos a ambos y deteniéndome en Zoe. —Siéntate...Tengo que hablar con ustedes.
—Pero si no eh quemado nada.
—Nadie a dicho que hayas quemado algo Megan. — la mire.
—¿Entonces? — pregunto Zeth mientras nos apuntaba a cada uno con su cámara.
—Primero: quiero que nadie me interrumpa. —mire a Drake y a Megan. -Segundo: No es un hecho. ¿Entendido?
Ellos asintieron.
—Bien, lo que sucede es que su abuela.
La cual no me dijiste que hablo.
—Megan. —le reprendí.
—Ya, ya, me callo.
—Su abuela dice que nos extraña.
—Nosotros también la extrañamos viejo.
—Como decía, su abuela los extraña y quiere que...que les sugiera algo. —busque las palabras adecuadas para no soltarles todo así de repente pero...era inútil. —Quiere saber si se quieren mudar haya.
—¿Al pueblo? —pregunto incrédula Zoe.
—No se preocupen. —los calme al ver sus rostros. —Si ustedes no quieren...No nos mudaremos. —los tranquilice.
Los mire a cada uno y me miraban con un extraño brillo en sus ojos -algo tramaban- iba a comenzar a decirles algo mas pero Zoe se levanto.
—Iré a lavar los trastes. ¿Me ayudan? — les pregunto a sus hermnos.
Ellos asintieron. Cada quien tomo sus trastes y se encaminaron hacia la cocina cada uno diciendo "Ahorita regresamos".
Rodee los ojos. No se dan cuenta de que están siendo demasiados obvios.
Una sonrisa maliciosa se plasmo en mi rostro, mientras me acercaba a las puertas de la cocina. Mire por la ventanita y ellos estaban en circulo. Podía escuchar perfectamente su plática.
—Espero que sea buena idea —dijo Drake. —Pero...Tienes razón... él a hecho mucho por nosotros"
—Demasiado —secundo Megan. —Aparte extraño a la abuela"
—Si yo igual —dijo Zoe. —Pero es que...aun cuando a pasado mucho tiempo me siento incomoda con ellos.
—No eres la única —Zeth los grababa con su cámara.
—¿Entonces si o no? Piénselo bien — les pidió Drake.
—Si —Megan salto feliz.
—Edward a sacrificado muchas cosas por nosotros — Zoe se encogió de hombros —Aunque me sienta incomoda. Si.
Zeth dio un asentimiento con su cámara. —Yo me apunto.
Drake rio. —Estaremos juntos, eso es lo importante.
Mire una vez mas mientras me giraba y me iba asentar de nuevo. Ellos lo hacían por mí. Sentía una sensación extraña dentro de mí. Era algo de incredulidad mezclado con la sorpresa para luego terminar en una sensación de orgullo hacia ellos. Sabia que me querían pero a eso a abandonar sus amigos y la vida que han hecho aquí era...impresionante. No cualquiera haría eso.
—¡Listo! Terminamos de lavar. —Megan se sentó mientras los demás se mantenían de pie.
—Oye viejo. —me llamo Drake. —Pensé que era malo escuchar conversaciones ajenas.
Literalmente escupí el trago que estaba tomando de agua. —Pero ¿Como?
Ellos rieron. —No eres muy obvio que digamos.
Miren quien lo dice.
Solo les sonreí y espere a que ellos mismos me dijeran.
—Pues...Ya sabes. —dijo Drake mirando hacia un lado, evitando mi mirada. —¿Cuándo nos vamos?
Me encogí de hombros. —Tengo muchas cosas que hacer, pedir mi traslado al hospital de Forks...
—Si quieres tu puedes encargarte de eso mientras nosotros empezamos a empacar. — ofreció él.
—Claro. —concorde. —Y de paso van a comprar maletas. —recalque bien la ultima palabra mirando a Zoe.
Ellos asintieron. —Entonces, que les parece en... ¿dos días?
—Bien, hoy empacamos y mañana nos despedimos de nuestros amigos. —Zoe empezó a mandar mensajes mientras lo decía. —¿Si vendremos a la ciudad, verdad?
Asentí, ellos sonrieron, para después despedirse e irse a sus habitaciones.
Cuando los vi marcharse solté un suspiro. Ellos estaban renunciando a su vida por mí. Increíble.
Bella POV
-¡No puedo creerlo! ¿En serio? ¿Estas bromeando? ¿Verdad?
Negué riendo. -De verdad.
Observe a Ángela mientras lo asimilaba, le acababa de contar todo lo que me paso el fin de semana. Las dos nos encontrábamos camino a casa. Yo había dejado mi pickup en mi casa y nos había tocado caminar.
-Wow, que suerte amiga.
Me encogí de hombros. -Sera una buena ayuda pero no me siento diferente.
Ella sonrió. -Lo se. Y ¿qué tienes pensado hacer con el dinero?
-Pagar mis estudios y...no lo se.- reí casi no había pensado en eso.
Ella rio conmigo. -Hay Bella...en fin...te veré mañana. -dijo cuando llegamos a la esquina donde ella daba vuelta.
-Adiós. -le grite.
Seguí caminando -mirando el suelo , perdida en mis pensamientos-, faltaba poco para que llegar a mi casa, solo debía pasar dos calles más y ya podría llegar a la comodidad de mi hogar.
—¿Qué haremos ahora? —escuche la voz de un chico. Alce mi vista del suelo y frente al viejo orfanato estaban unos chicos sentados en el suelo.
¿Qué demonios le paso al orfanato? ¿Cuándo se incendio?
Me acerque a ellos. —Disculpen. ¿Donde esta la Sra. Kate? — les pregunte, quería saber que paso.
Ellos alzaron su vista. Eran dos gemelos casi idénticos, una chica morena y un pequeño niño de tres años.
La chica se levanto. —Ella esta adentro. — dijo señalando el orfanato.
Les sonreí y asentí mientras caminaba adentro.
—Ahora donde viviremos. —escuche la voz de uno de los gemelos.
—No lo se. —alcance a escuchar la contestación de la chica.
Me adentre al orfanato, las paredes estaban desechas, los muebles, las fotos, todo estaba quemado. Divise a la Sra. Kate platicando con uno de los bomberos y espere a que terminara de hablar y me acerque a ella.
—¿Todos están bien?
Ella me sonrió. —-Si...pudimos salir a tiempo.
-Pero... ¿como comenzó…?
Ella suspiro interrumpiéndome. —Un corto circuito...al menos...eso es lo que dicen.
—Oh. —solté sin saber que decir.
La Sra. Kate empezó a caminar a la salida, se detuvo en el marco quemado de la puerta y miro a los chicos que aun estaban sentados en el jardín.
—No sé que pasara con ellos.
—Solo ellos están aquí. —murmure mirándolos.
—Si. —suspiro. —Ellos hubieran estado con familia pero...no quieren separarse.
—¿Todos son hermanos?
Ella rio amargamente. -No. Pero, llegaron y con el tiempo se unieron entre ellos...se quieren como si la misma sangre corriera por sus venas. Y por eso no aceptan irse con familias diferentes. -concluyo.
Mordí mi labio. —¿Los van a separar?
Ella asintió. —Bueno niña, cuídate mucho, tengo que hacer unas cosas.
Asentí mientras la veía adentrarse de nuevo al interior del orfanato.
Me encamine hacia mi casa y pase por un lado de ellos. Pobres, se veían muy tristes.
Claro que están tristes...Los van a separar. Me reprendí mentalmente.
Con esos pensamientos llegue a la soledad de mi casa, no podía dejar de pensar en ellos, decidí hacer comida para todos para poder llevarles algo de comer, ya que suponía que no tenían que comer por el incendio. Metí todos los emparedados en una canasta y tome un par de refrescos. Cuando llegue ellos aun estaban en el jardín, solo que los gemelos estaban a costados al igual que el niño -solo que este estaba con su cabeza en el regazo de la chica- me acerque a ellos y les sonreí cuando me miraron.
—Hola. —salude algo incomoda.
Los gemelos levantaron una mano en señal de saludo.
—Hola. —solo respondió la chica.
—¿Tienen hambre? — pregunte señalando la canasta.
Los gemelos rápido se levantaron. —¡Si!
—Prepare algunos emparedados ¿Gustan?
Ellos asintieron. Me senté junto con ellos y les di un emparedado a cada quien con un refresco. El más pequeño miro a sus hermanos y me miro a mí y luego a la canasta. Sonreí mientras le daba uno. La chica solo tomo un emparedado y me agradeció con la mirada, comí junto con ellos en silencio. No tenia idea de que decirles.
—Gracias. —agradecieron al unísono, sobándose la pansa los gemelos.
Me encogí de hombros. Iba a preguntarles algo -su nombre- cuando un coche se estaciono en frente, mientras bajaba una pareja.
Ellos resoplaron.
Los mire -no me miraban a mi- sino a la pareja que bajaba del coche.
—Hola niños. —saludo el señor.
Ellos solo asintieron.
—Lamentamos mucho el incendio. —les dijo la señora.
—Nosotros también. —contesto la chica secamente.
—Pero no se preocupen vivirán en nuestra casa. —dijo la señora.
Ellos negaron. —No gracias.
—Lo siento niños, pero su situación no esta para discutir.
—No nos van a separar. —dijo la chica.
El señor la miro. —Van a vivir juntos un tiempo...luego ustedes se irán. —señalo al pequeño y a ella.
Ellos solo querían a los gemelos. ¿Pero que clase de padres separan a ellos? Ah, si, esa pareja.
—Nosotros no vamos a ningún lado. —dijo uno de los gemelos.
—Pero...
—Mi hermano tiene razón yo quiero estar con Leila. —dijo otro de los gemelos interrumpiendo a lo que sea que iba a decir la señora.
—Niños, por favor, razonen. —los trato de calmar la Sra. Kate.
Ellos negaron.
—Tienen que entender que no siempre estarán juntos. -dijo el señor. -Es mejor que tomen sus pertenencias y...
—¿Acaso no ve el incendio? Porque yo si. -dijo la chica.
—Se ha quemado todo. -les dijo la Sra. Kate a la pareja.
La pareja asintió. —Entonces despídanse de su amiga. —dijo mirándome a mi.
—Nosotros no vamos a ningún lado. —les dijo la chica mientras se ponía delante de sus hermanos.
—Por favor niña. —le pidió Kate.
Ella negó mientras se cruzaba de brazos. —No.
Mientras presenciaba todo esto mi mente estaba como queriendo armar un rompecabezas, miraba a los chicos, al pequeño que pequeñas lagrimas comenzaban a estar en su rostro, a la chica que mantenía su cabeza firme hacia los señores, la Sra. Kate tenia sus ojos cristalizados...Algo dentro de mi no podía, no podía… permitir algo así.
—Sra. Kate. —hable por primera vez.
Todas las cabezas se giraron a mí.
Me aclare inútilmente la garganta y mire a cada uno de los chicos. Tenía los recursos para poder darles una vida, quería hacerlo, no quería que ellos se separaran. Una parte gritaba que era una locura, otra… simplemente quería que lo hiciera.
Y así fue.
Gracias por leer :)
