Viñeta inspirada por el fic "Los buenos tiempos" de Esplandian. Advertencia: Crack Pairing Yamcha con… ya verán. Sólo para mentes abiertas y mayores de edad.

Azul.

Yamcha canturreaba alegremente una vieja canción de amor mientras se daba un relajante baño de tina, la vida para él era muy buena: fuerza, galanura, fama y dinero… y chicas, por supuesto, chicas a montones, una diaria por lo menos, como si fueran golosinas: de distintos colores, olores y sabores.

En épocas como la que estaba viviendo, agradecía a Kami por su vida ¿Qué importaba si Bulma acababa de abandonarlo por un saiyajin? No era algo que le hubiera afectado, por supuesto que no, es más, ya ni recordaba porqué se había enamorado de ella alguna vez, si era tan grosera, mandona e insoportable.

Tampoco importaba que unos androides aparecerían para matarlos a todos, él se estaba esforzando en entrenar y volverse más fuerte, pero si aun así lo mataban (como parecía hacérseles costumbre a los enemigos), pues ni modo. Por eso ahora tenía que aprovechar y vivir al máximo su vida, vivir sin reglar, disfrutar de los placeres y gozar de sus triunfos.

Salió de la tina cuando el agua se enfrió por completo, se amarró una toalla a la cintura y frente al espejo se encontró con su reflejo -Sonríe un poco, muchacho- se animó, era extraño que su rostro marcado por cicatrices de las batallas de su pasado, que le daban un aire más atractivo para las mujeres, no reflejara lo realizado que se sentía por dentro.

Al salir del baño lo primero que vio fue su cama vacía y chasqueó la lengua, la mujer con la que había pasado la noche ya no estaba, ni siquiera la había escuchado cuando salió de su departamento. Era la quinta vez que lo hacía: pasar la noche juntos, tener un sexo increíblemente apasionado y de pronto, desaparecer, como por arte de magia. Se prometió poner más atención al ki de esa chica la próxima vez, siempre se le olvidaba detectarlo.

Se recostó en la cama dejando que la toalla resbalara dándole libertad a su desnudez, y soltó sin querer una risita pícara al recordar la noche anterior. Esa chica de cabellos y ojos azules, delgada y pequeña (cuyo parecido con Bulma procuraba no notar), le había hecho enloquecer otra vez, tenía una rara forma de moverse, como si no supiera lo que hacía, con torpeza pero logrando con ello hacerle perder el razonamiento. Lo que le resultaba irresistible de ella era la forma en la que lo besaba y acariciaba, era casi como una gata deseosa, si, eso parecía, le ronroneaba al oído y maullaba cuando la penetraba, una gata.

La noche anterior se había comportado más salvaje de lo común, maullando le instó a hacérselo más fuerte, y él, como buen caballero, cumplió los deseos de su damisela, la elevó hasta la locura. Rumbo al final gritó su nombre y cayó rendida entre sus brazos.

Sonrió recordando tan gratos momentos, esperaba repetirlos muy pronto, si es que esa chica no había terminado asustada con tanta potencia de su parte.

-¡Puar! ¿Ya está el desayuno?- le gritó a su fiel compañera y amiga incondicional, la única hembra no humana que no lo dejaba solo.

-Ya voy- contestó ella desde la cocina con su voz suave, casi sufrida. Sus felinos ojos fijos en la pared, recordando con una gran sonrisa gatuna, las recompensas de haber superado, aunque con mucho esfuerzo, los cinco minutos de transformación. La noche anterior había sido increíble pero ya no volvería a suceder, lo prometía, se sentía culpable de haber engañado a su amigo (cinco veces consecutivas) transformándose en humana de cabellos y ojos azules, sólo para satisfacer sus propios deseos.

No me asesinen xD La idea de que Puar es hembra jamás se me pasó por la mente, en verdad, bueno, es que nunca había pensado en Puar jajaja pero el fic que les recomiendo mucho "Los buenos tiempos" plantea la posibilidad y pues me quise divertir un poco ¡Besos!