Recordatorio: Los personajes pertenecen a Meyer. . .
Bella POV
Suspiré y mire a cada uno de los chicos.
Todos nos encontrábamos en el despacho de mi abogado -Aro Vulturi-. Después de haberles dicho que yo me haría cargo de ellos para que no los separaran, los padres que los querían separar se habían marchado algo molestos y por las palabras que la señora me dijo no me sorprendería si ellos intentaran quitármelos. Por ello, le había llamado a mi abogado para poder comenzar el papeleo lo más pronto posible. Así que unas horas después todos nos encontrábamos en el despacho que mi abogado tenía en Port Angels.
Aro, se encontraba tecleando en su computadora el documento que los chicos y yo firmaríamos, los gemelos se encontraban jugando cartas -las cuales mi abogado les dio para entretenerse- el mas pequeño se encontraba jugando con un ábaco, moviendo constantemente las pelotitas de colores y Leila, estaba solo mirando a sus hermanos y de vez en cuando me miraba y me regalaba una tímida sonrisa.
Suspire una vez mas y desvié mi vista de ellos.
Leila y yo habíamos tenido una pequeña charla momentos antes.
*~*~Flashback~*~*
Íbamos camino hacia Port Angels, teníamos que encontrarnos con mi abogado para solucionar todo lo antes posible.
Los chicos se habían ido con la Sra. Kate en su coche y la chica me había pedido que si se podía venir conmigo.
Lo cual acepte.
Pero ella no había dicho nada en varios minutos, la radio de mi coche se encontraba encendida por lo que el inexistente silencio que había entre nosotras era rompido por la suave música de piano que inundaba a mi desastrosa camioneta.
Claro de luna empezó a sonar, me incline para apagar la radio pero la voz de la chica me detuvo.
—Me gusta. — dijo mirando hacia mi mano y después la radio.
Asentí mientras dejaba caer mi mano sobre el volante.
—A mi también. — comente cuando el silencio volvió. —¿Te gusta...?
—¿Porqué haces esto? — preguntó interrumpiéndome.
—Solo...no quiero que los...separen. No me gustaría ver que esos.. — hice una mueca. — Esa gente los...
—No me gusta que la gente nos tenga lastima. — soltó nuevamente interrumpiéndome.
—Yo no les tengo lastima.
Ella suspiro. —Bien, llamémosle tu buena obra del día. — ella rio sarcásticamente. —Mejor diría tu gran obra del año.
La mire de soslayo ella mantenía su vista hacia la ventana.
—En serio... ¿Vas a seguir con esto?
—Si te refieres a que los adoptare, si...seguiré con esto. —recalque la última palabra.
Leila solo se mantuvo callada.
—Leila. — la mire, nuestras miradas se encontraron, le sonreí y desvié mi vista al camino. —Yo quiero ayudarles, no por lastima sino porque no quiero ver que los separen. Sé que... es algo loco, y que la gente no hace esto diario.
—Nadie adopta a cuatro chicos así nomas.
Me encogí de hombros. — Lo se, pero simplemente quise hacerlo porque si y créeme que no tengo idea de que pasara después de esto pero...sé que todo saldrá bien.
Escuche su suspiro. —Yo también lo espero y también que tú no cambies de opinión.
Sonreí y la mire de soslayo. —No lo haré.
*~*~Fin del Flashback~*~*
—¡Listo! — la voz de mi abogado me trajo de vuelta de mis pensamientos.
Los chicos se acercaron al escritorio, la joven se sentó -con el mas pequeño en su regazo- en la silla vacía que estaba al lado de mi y los gemelos se pusieron de pie atrás de nosotras.
Aro se aclaró la garganta y empezó a leer los documentos, cuando termino, busco algo dentro de sus cajones y tomo una cajita plateada y un par de servilletas.
—Bien, ¿Tienen alguna pregunta?
Los gemelos negaron.
—Yo si...-hablo Leila. —¿Qué pasa si ella cambia de opinión?
Fruncí el seño. Yo no iba a cambiar de opinión.
Aro me miro. —Si la señorita Swan cambia de opinión, ustedes. —Aro desvío su vista a ellos. —Se irían a una casa hogar, pero me aseguraría de que no los separaran.
—No nos dejara ¿verdad? — pregunto Cody, uno de los gemelos.
Negué. —No lo hare.
—Entonces, aclaradas sus dudas ahora por favor firmen esto.
Ellos asintieron y firmaron.
Aro abrió la cajita, la cual era tinta para poner nuestra huella en el papel. —Su dedo índice. —pidió pasándoles la cajita y la hoja. Cuando fue mi turno, lo hice y mi abogado me sonrió.
—Desde ahora usted es su tutora. —me felicito.
—Gracias. —le agradecí.
Él se levanto, los chicos hicieron lo mismo.
—Su padre hubiera estado muy orgulloso de usted. —me dijo.
Observe la curiosidad en los ojos de Leila. Luego tendría que explicarles un par de cosas.
Sonreí nostálgicamente y me gire a los chicos. —Tenemos mucho que hacer, así que despídanse.
—Adiós. —se despidieron con la mano y una pequeña sonrisa.
Salimos del despacho y la Sra. Kate se encontraba afuera en un pequeño sillón, ella no había querido entrar para así darnos un poco de privacidad.
—¿Como les fue? —pregunto mientras se ponía de pie.
—Ya nos adopto. —dijo Zac, otro de los gemelos.
La Sra. Kate sonrió aun más y se acercó a ellos. —Oh, mis niños.- dijo abrazando a los gemelos.
—Kate. —le hable.
Ella se giro con Ethan –el más pequeño- en sus brazos. —Ah perdón querida, de seguro tienen cosas que hacer y yo aquí retrasándolos. — se disculpo mientras pasaba a Ethan a los brazos de Leila.
Negué sonriendo. —Pero que va. Si te iba a pedir que fueras con nosotros.
—Me encantaría.
Edward POV -
—¡Drake! —le grite asomándome por la puerta de mi despacho.
Él estaba sentado sobre una caja afinando su guitarra.
—Es la última vez que te lo dijo. ¡Guarda esa guitarra!
El solo puso los ojos en blanco y empezó a tocar otra canción.
—¡Ahora, Drake! Ve a ver que hacen tus...
—¡Papá! — Megan me interrumpió mientras bajaba las escaleras enojada.
Ella llego hasta mí y dio un pisotón contra el suelo. —Dile que se callé. —apunto con una de sus manos a Drake.
—Drake. -él se giro aun tocando. —Por favor.
El bufo mientras guardaba su guitarra en la mochila. —No es justo, viejo. Ya no dejan hacer nada.
—Vayan ambos a checar que todo este listo. — les pedí a ambos.
Ellos asintieron y se encaminaron hacia arriba.
—Eh viejo. —me llamo Drake. Lo mire. —¿Puedo manejar?
Negué. Ni loco lo dejaría iba hacer un largo viaje y a carretera libre.
—Por favor. —pidió haciendo la misma mirada de Alice. Gracias a dios no hizo el mohín.
—Eh dicho que no.
—Pero si ni siquiera hablaste. —dijo Zeth saliendo de la cocina con su cámara entre sus manos.
Puse los ojos de blanco. —Tú también ya deja de grabar y ve a checar con ellos que no se quede nada.
El asintió pero no dejo de grabar. Lo deje ir. Y me dirigí hacia mi despacho, observe el montón de papeles que tenia sobre mi escritorio.
Resople mientras comenzaba aguardarlos en las cajas vacías que estaban a un lado de mi escritorio. Ni siquiera me moleste en ver que era cada cosa, simplemente los alzaba en las cajas, ya llegando a Forks vería cuales me sirven y cuales no.
—Sr. Cullen. —el encargado de la mudanza estaba en mi puerta.
—Adelante, pueden llevarse esas. —señale el montón de cajas al lado de mi escritorio.
El asintió mientras tomaba un par de cajas y se retiraba.
—No puedo creerlo.
Ni siquiera alce mi vista para ver quien era.
El sonido de los tacones de Zoe al caminar sobre mi piso se empezó a escuchar.
—Nos regañas a nosotros y tú ni siquiera has acabado. No, no, que mala onda de tu parte. —me reclamo mientras negaba hacia los lados con sus manos en su cadera.
Termine de alzar los papeles y cerré la ultima caja con algo de cinta adhesiva. —Listo. Ya termine. —dije sonriéndole.
Ella puso los ojos en blanco.
La mudanza paso rápidamente, cuando ellos avisaron que ya toda esta arriba del camión, les dije que se adelantaran ya que no quería atrasar su trabajo y conociendo a los chicos el viaje de cinco horas se aumentaría a diez si es que tengo suerte. Me había encargado personalmente de no dejar nada de valor en la casa, no solo habíamos empacado la ropa y algunas cosas de importancia sino que mis queridos hijos habían querido empacar algunos objetos que decoraban la mansión.
—Papi. — la voz de Megan resonó por toda la camioneta -una Lincón negra- por sexta vez.
—Mande. —dije aunque ya sabia que iba a querer.
—Puedes pararte al baño.
Asentí mientras ponía la direccional hacia la derecha, mas a delante ya se veía una gasolinera. —Te dije que no comieras tanto.
—Estaba rico. —se excuso.
Pare el coche en la gasolinera y ella corrió hacia los baños.
El resto de los chicos se bajaron a comprar algo mientras yo me quedaba adentro del coche.
La melodía de "Claro de luna" comenzó a sonar. Era mi celular.
Desconecte mi celular del cargador y conteste.
Era mi madre.
—Hijo, ¿donde vienen?
Suspire. —Llegare por la noche.
—Oh. — su tono fue de desilusión.
Ella quería que llegáramos a la hora de la comida.
Un golpeteo se empezó a escuchar.
Megan estaba golpeando mi ventana.
La abrí y ella asomo su carita. —Puedo comprar algo.
Asentí. —Tus hermanos traen dinero.
Ella sonrió mientras corría hacia la tienda.
—Veo que nadie le interesa si yo quiero algo.
Mi madre rio. —Maneja con cuidado y ya ansió verlos.
—Nosotros igual, mamá.
Ella se despidió y colgué.
Observe a los chicos salir de la tienda con varias bolsas en la mano cada quien, Drake fue el primero en subir y se sentó en el ultimo asiento, Megan y Zeth se sentaron en medio y Zoe se sentó al lado de mi.
—¡Listo! Ahora si papá. Ya vámonos. —me dijo Megan.
Hice un mohín mirándola. Ella ya empezaba abrir el empaque de unos chocolates.
—Veo que no se acordaron de su padre. — desvié mi vista de ella y pase mi vista por los demás, ellos me sonreían.
Me encogí de hombros y suspire dramáticamente mientras encendía la camioneta.
Ellos rieron.
—Si te trajimos algo. —dijo Megan.
—Edward. — Mire a Zoe.
Ella me extendía unos skitles. Esas golosinas eran mis favoritos.
—Y te hemos traído para todo el camino. —escuche la voz de Drake.
Asentí y encendí la música, le iba a empezar a cambiar pero Zoe se me adelanto.
"Wake Up" de Hilary Duff, empezó a sonar.
—Viejo, quita eso. —se quejo Drake
—Cierto pongan algo para todos no solo para Zoe. — se quejo ahora Zeth. Lo mire por el retrovisor el ya comía unas papitas.
—Barbie quita eso. —Drake empezó a molestarla.
Ella solo le subió más a la música.
—¡Barbie!-
Zoe rio mientras le subía aun más a la música.
Suspire mientras oía sus quejas, y llevaba un caramelo a mi boca.
Este iba hacer un largo viaje.
