Recordatorio: Los personajes pertenecen a Meyer. . .
Bella POV
Ya habíamos llegado al centro comercial, era algo grande, y lo mejor era que estaba totalmente techado.
Yo iba adelante con la Sra. Kate y el pequeño Ethan en sus brazos.
Los demás se habían mantenido a una cierta distancia atrás. Iban en silencio.
Sabía que esto era algo incómodo para ellos...pero, quería que tuvieran algo de ropa nueva.
Sonreí girándome a verlos.
—Chicos. —ellos dejaron de observar a su alrededor y me miraron. -¿Vienen? -pregunté.
Ellos asintieron y se acercaron a mí, juntos entramos a una de las tantas tiendas de ropa que había.
Primero pasamos por la zona de mamás en proceso, después por la ropa de la gente de tercera edad, me detuve en el pasillo.
A mi izquierda estaba la ropa de dama y a la derecha para los caballeros, a unos metros mas adelante había la de niños pequeños.
—Bien, ustedes. —señale a los gemelos. —Vayan a escoger algo.
Ellos asintieron algo incómodos aún pero podía observar ese brillo en sus ojos.
—Kate. —la tutee. —¿Puedes escoger algo para este pequeño? —le pedí mientras apretaba cariñosamente las mejillas de Ethan.
Ella asintió y sin más se dirigió hacia la zona infantil.
Mire a Leila, ella evitaba mi mirada.
—¿Lista?
Su respuesta fue caminar hacia la ropa de dama.
La deje sola-unos cuantos metros alejados de ella- me dedique a ver algo para mí, mientras observaba la ropa, la miraba de reojo para saber que estaba haciendo.
Ella solo se pasaba por el área, mirando la ropa y deteniéndose de vez en cuando.
Tome un par de prendas que me gustaron y camine hasta ella.
—Leila, iré a probarme esto. —le señale la ropa. —Tú también deberías de ir a los vestidores, nunca sabes si no te queda. —le guiñe un ojo y me dirigí sonriendo hacia los vestidores.
Antes de cerrar la puerta, pude ver como sonreía mientras escogía un par de blusas.
Solo es cuestión de tiempo...me repetí al tiempo de cerrar la puerta.
Edward POV
—¡Llegamos! —Grito Megan pasando por Zeth y abriendo la puerta de su izquierda.
Rodee los ojos.
Pudo haberse bajado por la puerta de su lado.
Los otros rieron viendo como tropezaba al bajar Megan.
Contuve las ganas de reprenderlos. No quería amargarme la llegada.
—Es linda. —comento Zoe mientras bajaba posando su vista por el área.
Sonreí. —Debemos de agradecérselo a su abuela. —le dije viendo la casa.
Mi madre si se había superado esta vez, era bastante grande la casa, blanca con su jardín en frente, adornada con una glorieta donde entraban y salían los coches, a mi izquierda estaba las cocheras para guardar los autos que en su tiempo les compraría a ellos.
—Es como de princesa. —dijo Megan viendo las escaleras.
—Y espera a que la veas por dentro. —le dije tomando su mano y yendo hacia la entrada seguido de por los demás.
Abrí las puertas con las llaves y entramos a lo que seria nuestro hogar por -espero- un largo tiempo.
Camine pasando por el recibidor, el suelo era de azulejos claros, en cuanto atravesabas la puerta de la entrada, te encontrabas a tu derecha con las escaleras pegadas a la pared en forma de L -volteada- ya que tenia un balcón en el segundo piso para llegar a la planta dos. A la izquierda estaba la gran sala- la cual tenia un gran ventanal para ver hacia el jardín de en frente-, pero tenias que bajar un escalón para llegar a ella y el piso era de madera. A un lado de la sala estaba el comedor, el cual se encontraba con puertas largas para mayor privacidad, aquí tenias que subir un escalón para encontrarte de nuevo con el piso de azulejo. Al lado del comedor estaba la cocina, al igual que el comedor estaba en forma de cuarto pero, tenia una puerta que se comunicaba al comedor y otra con el resto de la casa. Mi despacho estaba a un lado de las escaleras, a unos metros de él, estaba un pasillo que daba al cuarto de juegos, a la biblioteca y al sótano. El espacio que quedaba entre la cocina y los demás cuartos se encontraba un pasillo bastante grande que daba a las dobles puertas de vidrio de la parte trasera de la casa.
Mis hijos pasaron su vista rápidamente por el recibidor, impacientes por ver sus habitaciones, supongo, y estaba en lo correcto cuando empezaron a subir las escaleras mientras me miraban de reojo.
—Quietos.
Ellos rodaron los ojos.
—Voy primero. — les dije mientras comenzaba a caminar y ellos atrás de mi.
Subí lentamente los escalones, di a la izquierda al toparme con la pared, pase por el pasillo -balcón- que daba hacia las habitaciones, si volteabas a tu izquierda podías ver la sala y el resto de la casa.
—Esto es un laberinto. —se quejo Zoe.
Rodee los ojos. Solo tenias que dar a la derecha por que te topabas con otra pared. La vista del balcón se acababa a tan solo un metro atrás.
—Bien, esta es la segunda planta. —dije deteniéndome.
Ellos me observaron.
—Me tome la libertad de asignarles sus habitaciones.
Oí murmullos de protestas.
—Sus nombres están en la puerta. —dicho esto prácticamente corrieron.
En la segunda planta había seis habitaciones.
—Me gusta. —escuche el grito de Zoe.
—Igual viejo.
—No es justo. —se quejo Megan. —¿Por qué la mía es mas pequeña?
Sonríe. —Por que usted señorita. —la señale. —Tiene su laboratorio.
Ella sonreí y me abrazo. —Gracias, gracias, gracias. Te e dicho hoy que eres el mejor de los mejores papis del mundo.
Reí alborotándole su cabello suelto. —Ya calla y sígueme.
Ella río contenta mientras juntos atravesábamos el gran pasillo, mi vista pasaba constantemente por los letreros de las puertas, sus nombres, solo dos puertas no los tenían.
Iban hacer las de los huéspedes...Tal vez sus amigos que se hicieran dormirían en ellas.
Deje escapar un suspiro mientras llegábamos al final del pasillo, subimos lentamente las escaleras y me percate de que los demás nos seguían.
—Aquí hay más habitaciones, viejo. —se quejo Drake. —¿Por qué...?
—Sus abuelos, tíos, y yo dormiremos arriba.
El asintió no muy conforme.
—Megan. —ella me miro. —Camine un par de pasos. —Este es tu laboratorio.
Su laboratorio estaba al salir de las escaleras a la izquierda, tenía un ventanal para poder ver para adentro, estaba equipado con lo suficiente para que ella se pudiera mover tranquilamente.
—Gracias. —me volvió abrazar e hizo ademán de adentrarse.
—No tan rápido señorita. —dije poniendo mi mano en su hombro. —Esto. —señale el laboratorio. —Tiene reglas.
Ella bufo resignada. —¿Cuáles?
—Te las diré mas tarde...ahora... ¿Por qué no van a ver el primer piso? Les aseguro que les gustara.
Ellos no muy conformes asintieron.
Espere a perderlos de vista cuando cruzaron la segunda planta. Muy a lo lejos escuche como corrían.
Suspire mientras caminaba hacia mi habitación.
No tenia caso tener mas habitaciones ya que mis padres tenían su casa aquí, mis hermanos no estaban, se la pasaban de viaje o "trabajandor".
Pero...Nunca esta de más ser precavido.
Solo había cinco habitaciones arriba.
A un lado del pasillo se encontraba el laboratorio de Megan, después la habitación que no había asignado a nadie, luego mi habitación que estaba al fondo el pasillo y a la derecha estaba la de mis padres, luego la de Alice y Jasper y al principio y frente al laboratorio la que seria de Emmet y Rose.
Camine a paso lento hacia mi habitación, me detuve en frente de ella.
Abrí la puerta y suspire de nuevo, era sencilla, no muy ostentosa.
En cuanto entrabas mirabas la gran cama matrimonial con sabanas negras, a cada lado de ella se encontraba un pequeño buro metálico -los colores plateados, negros y blancos- predominaban, tenia su cabecera negra, con una línea blanca en ella acolchonada, lo suficiente grande para la acomodar la cabeza y a la suficiente altura. Las paredes estaban de un tono blanco con verde. En frente de la cama estaba el televisor de plasma, después le seguía el balcón con sus ventanas dobles, el baño estaba justo en frente de la puerta de donde me encontraba, un armario negro oculto entre la pared. Solo había un pequeño tocador con una silla en él, este se encontraba en la esquina contraria a la mía, justo en medio del balcón y el televisor.
Me senté en una de las esquinas de mi cama, era bastante espaciosa la habitación, solo que aquí tenia la ligera sospecha que frecuentemente me pasaría un momento de soledad.
Detuve mi mirada en el tocador pequeño con su silla, era negro, y se notaba que era una antigüedad.
Una silla para mujer...pensé.
Mi madre en verdad no perdía el tiempo, era imposible que una versión femenina viviera aquí.
Unos leves toques me sacaron de mis pensamientos.
Zoe me sonreía desde la puerta.
—Gracias.
Me encogí de hombros.
—Los chicos...me pidieron que viniera a decirte que si quieres jugar.
Asentí. —En un momento bajo.
Ella solo asintió mientras se giraba y salía de mi habitación.
Mi celular vibro en mi bolsillo. Era un mensaje.
Una emergencia...pensé al leer el mensaje.
Tendría que ir al hospital.
Me levante no sin antes pasar mi vista por la que seria mi habitación, con pasos rápidos llegue hasta el recibidor.
Lo bueno de esta casa es que tenía un altavoz para hablar, en cada cierta pared de la casa, había uno justo en la entrada, al bajar las escaleras, presione el botón rojo para hablar.
-Chicos, vengan al recibidor. -pedí.
Sus pasos no se hicieron esperar.
—Tengo que irme. —anuncie mientras pasaba a un lado de ellos y me dirigía al pequeño ropero que había abajo de las escaleras.
Ellos me siguieron.
—¿A donde? ¿Podemos ir? —pregunto Zeth con su cámara.
Negué. —Tengo que ir al hospital.
Observe como el rostro de Megan y Zeth pasaban a desilusión, Zoe y Drake solo asintieron comprendiendo.
—Luego jugare con ustedes. —prometí aun adentro del ropero.
Salí con una bata de hospital ya puesta.
—No vuelvas tan noche. —pidió Zoe.
Volví a sentir.
—Cuídate, viejo. —me dijo Drake mientras me dirigía hacia la puerta.
Le di un beso a Megan en la frente y me despedí de los demás.
—Voy hacer la cena, llega temprano. — dijo Zoe.
Asentí. —Lo hare. —prometí mientras cerraba la puerta.
Ya afuera me dirigí hacia la camioneta que había estacionado justo en frente, la rodee para entrar por el asiento del piloto y la encendí.
Sabía que no querían que me fuera pero...no por algo era el mejor doctor del país.
Tenía antes que nada responsabilidades.
Con este pensamiento partí para lo que seria mi primer día de trabajo en el hospital de Forks.
