Recordatorio: Los personajes pertenecen a Meyer ...

Escuchen la canción:

"Sway"

De

Michael Buble

Eso no será necesario. dijo esa voz aterciopelada.

–Bella. – dijo de la manera mas normal, mientras estrechaba mi cintura y me apegaba a su muy bien formado cuerpo.

–Edward. – dije rezando por que mi voz sonara firme y segura.

Observe a mi alrededor y me di cuenta de que mi familia estaba atenta a cada movimiento que hacia, Alec me hizo una seña con su mano y Jane solo levanto el pulgar hacia arriba.

Reí sin poder evitarlo. Edward me miro frunciendo el seño.

– ¿Estas bien?– pregunto.

"No Edward, solo busco cualquier pretexto para aligerar el ambiente." pensé.

Asentí. –Si solo que mi familia esta loca.

–Nunca imagine que los Vulturis cambiaran tanto.

–Es difícil de aceptar.

–Lo es. – dijo mientras me hacia girar.

Como si fuera de un apagón el ambiente se volvió tenso. Edward me hacia girar cada vez que lo requería la lenta canciòn, las letras llegaban a su fin y él me giro una vez mas pero tan lento, que al momento de concluirla lo hizo tan cerca que su respiración me golpeo.

Pero la canción no acabo.

Siguió como si se tratara de un tango, volvió con un ritmo más seductor. Sabia que esto era obra de las manos de mi querido hermano Alec.

–Creo que la música no quiere acabar.– comento él.

Lo mire. El no me observaba.

–Entonces. – dije tratando de soltarme pero el me apretó mas contra el. – ¿Quiéres soltarme?– pregunte. Acaso el no quería al principio acabar, tan desagradable le resulta tenerme cerca.

"Por que crees que te abandono" escuche a mi imaginativa conciencia.

–No. Pedí una canción y eso obtendré.

La canción requería estar muy pero muy cerca de el, me apreté mas a su cuerpo y baje un poco lento por todo su cuerpo, sin perder el contacto visual, al subir nuevamente lo sentí, una tonta sonrisa se dibujo en mi rostro.

El me deseaba.

Patéticamente mi mente empezó a imaginarnos, ambos los dos, desnudos, mientras nos entregábamos el uno al otro.

Error.

No debía pensar en eso, no debía ni podía.

Con cada movimiento de nuestros cuerpos, cada caricia que el me daba, cada vuelta que me hacia girar y pegarme a su cuerpo. Mi cuerpo se estremecía, recordando cuando antes, un simple roce me hacia temblar y ahora esto no se compara con nada.

–Tú eres la razón por que no puedo escuchar los pensamientos del resto ¿Verdad?– pregunto aun cuando la respuesta era obvia.

Asentí. –Mi escudo los protege.

–Siempre supe que eras especial. – dijo susurrando en mi oído.

No dije nada. Simplemente me mantuve callada.

–Eres mucho más hermosa...de cuando eras humana. – dijo mientras me hacia girar.

Cerré los ojos mientras giraba, quería gritarle que se callara, como puede decirme tales cosas, que no fue suficiente con abandonarme.

–Eres feliz cierto. – dijo cuando la música llegaba a su fin.

Asentí y sin mas me encamine hacia la mesa de mi familia.

Edward POV

Ella lo era.

La manera tan natural en la que actuaba, las sonrisas sinceras que les regalaba a los demás. Pero a mi nada. Solo una mueca sin más.

Como si fuera un extraño.

La observe marchar através de los pensamientos que se mantenían atentos hacia la nueva integrante de los Vulturis, con pasos cautelosos me dirigí a la mesa, me senté en el asiento de antes y observe al rededor.

Instantáneamente mi mirada se fue hasta ella.

Ella, mi querida Bella, se encontraba sentada al lado de su papá, riendo y hablando muy alegremente.

"Pareces un acosador" pensó Jasper.

Lo mire y me encogí de hombros.

La noche transcurrió sin mas, no volví a bailar con ella, solo la veía girar en manos que no eran las mías. Stefan del aquelerre rumano, se encontraba tocándola. El como otros estuvieron pasando sus manos por el cuerpo de mi Bella. En dos ocasiones quise levantarme e ir tras ella, pero no.

Yo no era nadie.

Aro se levanto y golpeteo nuevamente su copa para llamar la atención de sus invitados. Mi Bella solo se río junto a Alec que ya se encontraba a su lado.

Un chiste privado, supuse.

–Es un honor que hayan venido desde muy lejos a esta fiesta. Pero mis queridos hijos Alec y Bella, necesitan ir a descansar.

Todos lo miramos sin entender.

Nosotros no nos cansamos ni nada de eso.

Aro sonrío. – Mi hija puede cansarse es prácticamente una humana. Además Alec velara sus sueños. – dijo mientras ella y Alec se levantaba y se ponían en medio de la pista junto con Aro.

–Gracias por venir, espero se hayan divertido. – dijo mi Bella haciendo una pequeña reverencia. Seguida por Alec.

El resto de los aquelerres hicimos una inclinación y la vimos perderse por donde entro.