Todo marchaba perfecto, disfrutaba de su salud, de su juventud, de su familia y amigos, hasta del furor por el evento al que asistiría dentro de dos días, pero...
¨Solo tienes veinte entradas, Naruto¨ dijo la voz de su interior.
Ese era el problema, solo tenía veinte entradas y centenares de amigos por invitar.
¨Manten la calma, nadie sabe de ésto¨ se dijo a sí mismo.
Necesitaba repartir ese peso sobre los hombros de alguien más, quizá Sasuke o Sakura-chan. Sí eso debía hacer.
Del otro lado de la acera divisó la de cabello rosa y cruzó para hablar con ella.
Respiró pausadamente para relajarse y explicarle a la chica su situación, pero al momento de hablar todo el autocontrol se fué al diablo.
-Y LLEGÓ EL PAQUETE... Y DEIDARA... Y EL FESTIVAL...- gritaba.
-...
-Y LAS ENTRADAS... Y... Y...- en este punto ya estaba hiperventilando, en cualquier momento se iba a desmayar.
La chica lo tomó por los hombros, ella no entendía nada aparte de que Naruto estaba alterado. Le pidió que respirara calmadamente y se relajara para explicarle de nuevo, sin incoherencias.
-¿Recuerdas a Deidara, el DJ?- la chica asintió, era su fanática número uno- Bueno, me envió veinte entradas a Tomorrowland.
Sakura abrió desmesuradamente los ojos, siendo conciente de la magnitud de lo que decía el rubio.
-¿Enserio? ¿Pero el festival no es en dos días? ¿Cómo es posible que las haya conseguido?- preguntó atónita.
-Sabes lo influyente que es Deidara en lo que al mundo de la música se refiere...
-¿Eso significa que tienes veinte entradas?
-Sí
-¿Veinte?
-Sí
-...
-...
-¡DEBO CONTARSELO A TODOS!- gritó antes de salir corriendo, dejando a Naruto peor que antes, el solo quería guardar el secreto.
-¡SAKURA! ¡ESPERA!- pero ya era demasiado tarde, la chica ya no se veía.
Minutos después el rubio llegaba a la universidad, creaba una lista mental de quienes deberían acompañarlo, en ella estaba como primero y principal: Sasuke. Era su mejor amigo, no podía faltar. Con que Sasuke estuviera allí era suficiente para el rubio.
Como no tenía otra opción tuvo que entrar al instituto, cuando estaba a punto de cruzar por las enormes puertas de la universidad se vio interrumpido por Kiba que se apresuró a abrirle la puerta, dejando al rubio de piedra.
-¿Que haces?- preguntó al morocho.
-Un favor a uno de mis mejores amigos- contestó el chico y se fue, dejando al rubio completamente fuera de lugar.
Mientras caminaba por los pasillos todos los alumnos lo saludaban y algunos hasta lo abrazaban, en especial las chicas. Dejó escapar un suspiro cuando llegó al salón de clases y cerró la puerta, pero lo que no sabía es que dentro le esperaba Sai.
-Naru-chan- susurró con tono seductor.
El otro chico se asustó, Sai le daba miedo, lo miraba como si en cualquier momento fuese a saltarle encima y violarlo.
Un escalofrio recorrió la espalda del de la piel bronceada e intento disimularlo.
-Hola Sai, ¿qué tal te va?
-Muy bien ahora que estas aqui...- dijo a la vez que caminaba con paso lento, cual modelo hacia el de ojos color cielo.
-Hm... Me alegro... Etto...- el rubio se encontraba sumamente incómodo con la situación.
Al llegar hasta el otro chico, Sai acorraló a Naruto contra la pared. Inhaló la fragancia del otro de una forma que debería de ser sensual (según su imaginación), pero tan solo parecía un perro olfateando un pedazo de carne.
El pobre Naruto intentaba zafarse de odas formas a la vez que intentaba no gritarle o algo a Sai, no quería lastimarlo.
-Hueles bien...
-...
-Hueles a hombre... Me gustan los hombres...
-...
-¿Qué es lo que quieres de el, Sai?- preguntó Sasuke al entrar al salón y encontrarse con esa escena, sabía que Sai quería algo de el rubio. Aunque no era solo eso, Naruto era SU mejor amigo y no le gustaba que nadie se le acercara, le gustaba ser su centro de atención, cuestión de orgullo, nada más (o almenos eso quiere creer Sasuke).
Aprovechando el segundo en el que Sai dejó de prestarleatención para mirar al azabache, el rubio se escapó de su agarre y se escondió detrás de la no tan pequeña espalda de Sasuke.
-¡Quería violarme Sasuke! Díle algo- rogó el Namikaze aún detrás de el chico.
-Oh... Uchiha... ¿No quieres acompañarnos?
-No ¿Qué quieres?
-Tu amigo tiene entradas a Tomorrowland, dejaré de molestarlo de por vida si me da una- dijo Sai como si nada.
-Hecho- habló el Uchiha.
-¿Qué?- el rubio no entendía nada.
-Dale una de esas cosas y no te volverá a molestar- le dijo Sasuke a Naruto que lo miraba como si fuese un bicho raro.
-¿Qué?- volvió a inquirir el Namikaze.
Sasuke bufó, molesto.
-¿Acaso no escuchaste nada, Dobe?
-Ni pienses que ese pervertido va a ir con nosotros, Sasuke.
-...
-...
-...
-¿Quien dijo que yo iría, usuratonkachi?
El rubio se decepcionó, Sasuke era su mejor amigo, no podía faltar.
-No vas a acompañarme, yo quería ir contigo...- su voz se había quebrado, estaba al borde de las lágrimas.
-Ni pienses que voy a ir, miles de personas saltando, borrachas, música alta... odio todo eso, y lo sabes.
-Pero Sasuke...- rogaba el chico, con cara de perrito mojado y de rodillas.
El Uchiha puso sus manos dentro de los bolsillos de su pantalón.
-Dije que no, Dobe- y se fue, dejando a Naruto al borde del llanto y a Sai con el camino libre para atacar nuevamente a Naruto.
