Recordatorio: Los personajes pertenecen a Meyer & la trama es mìa.

Recuerdos...

Nuestro primer viaje juntos...

-Nunca eh estado aqui. -le comentè mientras me acercaba al balcòn.

Charlie sonriò y se recargo en el barandal. -Hermoso ¿cierto?

Asenti y pase mi vista por el mar...estaba aterdeciendo.

El bostezo fuertemente. -Me ire a dormir.

Le mire incredula. Aun ni siquiera anochecia y el queria irse a dormir.

-¿Estas de broma?

El negò. -Puedes salir...pero. -hice una mueca, ya presentia que era lo que me diria. -Lleva a Demetri.

¡Demonios! Pensè al verle irse a su habitaciòn.

Bien, estar en una ciudad que era la primera vez que iba y èl que la conocia preferia dormise a ser mi guia.

Suspire y me encamine al lobby, Demetri me esperaba a unos metros de elevador, me sonrio como de costumbre y me ofrecio su brazo.

-Hola señorita.

Le sonrei. -Asi que seras mi niñera.

El asintio. -Mas le vale no escaparse.

-Nunca lo eh hecho.

Demetri se rio de mi. -Eso es por que no le doy oportunidad.

. . .

-¿Señorita?

Demetri estaba a solo unos pasos, me pare de la roca donde estaba sentada y me le quede mirando.

-Tiene que cenar.

Neguè. -Comere un taco en algun puesto cerca del hotel.

Fue su turno de negar. -Ya hice reservaciòn.

. . .

Habia familias, parejas enamoradas, o solo señores en sus mesas cenando sin compañia.

Al menos, no era la unica. Me sentia ridicula, me habia cambiado mis jeans comodos por un vestido blanco, con unas bailarinas del mismo color. No queria cenar sola.

-¿Decea algo de beber? -esa voz ronca...

Sonrei alzando mi vista. -¡Charlie!

El rio mientras se sentaba en frente de mi. -Creia acaso que iba a dejarla cenar sola.

-Ni por un momento.

-Claro.

Ambos reimos... Como no lo imagine.

. . .

A la mañana siguiente, una de las mucamas me desperto, traia mi desayuno y una nota para mi.

"Buenas tardes, dormilona. En el lobby a las 12"

-Charlie.

. . .

-Al fin despietas.

Charlie camino a mi lado y me dio el clasico saludo frances. - Vamos que se hace tarde.

Le mire mientras tomaba mi mano y caminaba hacia la salida. Èl hizo que casi me trompezara con un botones. -Lo siento. -gritò.

-¿Por què tanta prisa?

El se detuvo justo en la salida. Sonrei y recorde el dia que le conoci. Un coche negro estaba aparcado afuera.

-¿Charlie?

El me ignoro, un señor con un traje negro abrio la puerta y espero a un lado. Charlie camino hacia el. -Buen dia, sube. -me dijo.

Subi y me situe en el otro extremo del asiento.

-Te has puesto zapatillas. -le mire, el miraba mis pies extendidos. Me habia recargado en el asiento y puesto mis pies en el asiento de enfrente. -Joder, te hubiera dicho que te pusieras tenis.

-No traigo. -le dije.

-Entonces compraremos unos.

Arquee una ceja. -No necesito.

-Te cansaras.

-¿Adonde vamos? -preguntè viendole bien, el no llevaba traje negro o gris como siempre, se habia puesto una camisa negra y tenia unos jeans negros y llevaba zapatos del mismo color.

-Ya lo veras. -sonrio.

Suspire y mire hacia la ventana, solo veia los borrosos letreros de algunas tiendas...nunca habia estado aqui...asi que no sabria a donde me llevaba.

-¿señor?

-Si.

-Esta cerrada la calle. -comentò Demetri.

-Uhh. -dije burlonamente. -¿Adonde ivamos?

-Adonde vamos mejor dicho, dile al chofer que de vuelta en u y vaya por la ...

Deje de escuchar, ni para que pongo atenciòn sino se nisiquiera donde estoi.

"Home de Michael Buble" comenzò a sonar.

Saque mi celular rapidamente.

-Demonios. -dije al ver la pantalla.

-¿Tu mamà?

Asenti. -Silencio. -pedi. -Hola mamà.

-Hija. ¿Aquè hora regresaras?

Frunci el seño, habia acordado pasar dos dias con mi "amiga". -Regreso mañana mamà.

-Ah, y què estas haciendo?

-Bueno, le estoy ayudando con su...-¿Què demonios le dijo? Mire a Charlie, el se encogio de hombros y miro a la ventanilla, Demetri ya habia cerrado la ventanilla negra de enfrente...

Gracias por la ayuda...

-Eh mamà tengo que irme, estoy algo apurada con esto de la comida...

-¿Estas cocinando?

-Si, le estoi ayudando.

-Ayudas a otras personas y en la casa no.

-Lo hare cuando lleguè...me tengo que ir, te quiero.

Ella se despidio y colge.

Di un largo suspiro.

-Hasta cuando...-Charlie callò cuando el coche se detuvo. -Ya llegamos.

No dije nada, èl se ponia algo sensible siempre que el tema de mi familia surgia entre nosotros. Baje del coche y mire al frente.

-¡Wow!¡wow!Ah no puedo creerlo! Gracias, gracias!. -como si tuviera diez años empeze a saltar y aplaudir al observar el gran anuncio de la entrada.

Era una reserva donde podias escalar, pasar entre puentes a gran altura, y simplemente caminar alrededor de àrboles.

-Mira eso. -dije entrando, uno de los grandes puentes estaba a gran altura. -¿Vamos a subir?

El se rio. -Claro.

-Buenas tardes, ¿usted es Charlie?

Charlie asintio. -¿Mike, cierto?

El tal Mike asintio. -Sere su guia...

. . .

Ok, mire mis pies, las zapatillas habian sido cambiadas por unas botas negras de esas estilo bombero.

-Vamos Bella. -neguè al escucharle. -Si solo son pocos metros.

¿Pocos? Claro, mire hacia abajo. -Demonios, ni para que tuve la idea. -dije.

Mike rio. -No estan malo.

Lo mire. -Es mucha altura y esta cosa se mueve. -dije al ver el puente moviendose, Charlie estaba al otro extremo.

-Solo cierra los ojos y camina rapido...

-Estas loco!. -grite. -Faltan tablas. -señale el puente. -Si cierro los ojos caere.

-Entonces no los cierres.

Neguè. -Mejor bajo.

Mike me tomo de la mano. -Lo siento señorita, el me ah dicho que no la deje ir.

-No te dejaran bajar! -Escuchè a Charlie. -Solo ven a mi. -extendio los brazos.

-Si fueras Robert Pattinson correria hacia ati. -le grite.

Unos campistas rieron.

-Pues imaginatelo.

-¿Su primera vez?

Voltee un joven un poco mayor que yo me sonreia. Solo asenti.

-La mia igual.

-¿Te dan miedo? -preguntè viendo para abajo. Luego le mire, èl tambien miraba hacia abajo.

-Si, pero si no cruzo esto, ellos. -señalo a un grupo de chicos atras de èl. -Me diran marica por el resto de mi vida.

Rei. -Suerte de mi que èl. -señale a Charlie. -No me dira nada.

El asintio. -¿Pero no te gustaria vencer ese miedo?

-Si. -mire una vez mas hacia abajo. -Pero el miedo es màs fuerte.

-Vamos. -sin darme tiempo a reaccionar, puso sus manos en mis hombros y comenzò a caminar. -Un paso a la vez.

Extrañamente camine, el me seguia por detras.

-Eh Edward, escondiendote tras una chica. -se burlo uno de los chicos.

El tal Edward riò. -No les hagas caso. ¡cuidado! -el me apreto contra èl y retrocedio unos pasos. -Maldita sea, esto no es sencillo. -escuche que decia.

Baje mi mirada hacia las tablas, dos tablas mas adelante habian dos lugares que no tenian nada.

-¿Esto es seguro? -preguntè.

-Mike dice que si. -me respondio Edward.

Entre risas por los comentarios que hacian sus amigos, cruzamos uno de los puentes, al llegar donde estaba Charlie rapidamente me fui hacia èl.

-Esto es horrible, bajemos.

Edward y èl rieron. -Para bajar, tienes que cruzar todo eso. -señalo Edward.

Mas puentes se extendian por toda la reserva.

. . .

-Asi que Edward.

Hace tan solo unos minutos bajamos de todos los puentes, habia perdido el miedo al cruzar el segundo ahora sin ayuda, incluso me diverti moviendo junto con Edward el puente cuando Charlie lo estaba cruzando.

-¿Edward què? -preguntè al verle callado de repente.

Bebi un poco de mi refresco y mire hacia afuera. El restaurante estaba en una colina para poder observar todo.

-Te pidio su nùmero. -afirmo.

Senti que me ruborizaba. -Lo hizo.

-¿Se lo diste?

Asenti sin mirarle y segui comiendo mis papas fritas.

-Señor. -Mike estaba a nuestro lado. -Su equipo de escalar esta a la salida.

. . .

El vestido azul que me puse esta mañana habia sido remplazado por un short negro y una blusa del mismo color.

-Ah. -Grite por docena vez. -No puedo! -

-Solo sube. -Charlie estaba a unos metros mas arriba.

-Estoi a... -rei al ver abajo. -¡·3 metros!

Pensè que habia subido màs.

Charlie se carcajeo. -Vaya altura.

-¿Problemas? -preguntò alguien a mi lado.

Edward estaba a solo medio metro de mi y me sonreia mientras se aferraba con sus manos a una roca.

-Algo.

-Solo debes de...

-Eh Eddie sube quieres, luego ligas.

Rei al escuchar a uno de sus amigos. El cual subio con mucha naturalidad.

-Deberias de hacerle caso. -le dije.

Edward negò. -Quiero ayudar a una desconocida.

-¡Bella! ¿Comò vas? -Charlie se habia detenido y me miraba.

-Ya subo! -dije intentando subir, pero era imposible, me resbalaba.

-Tu mano izquierda en esa. -Edward me señalo una roca. -Sube tu pierna izquierda en esa. -mire hacia bajo e hice lo que dijo. -Y tù...

-¡Lleguè! -Grite abrazandolo. -¡Gracias! -le soltè y corri hacia Charlie. -¡Subi!

-¡Lo hiciste! -me dijo abrazandome.

. . .

Demetri sonreia burlonamente desde el asiento de en frente, habia cambiado las botas por mis zapatillas de nuevo y volvia a vestir el vestido azul.

-¿Y no te dejo?

Neguè por segunda vez. -¿Estas divirtiendote verdad?

El asintio. -Solo ati se te ocurre que te dejara.

-Pero si le dije que fuera èl tambien.

-Si, claro. El jefe en una discoteca. -Demetri se rio. -Algo loco no cree.

Asenti riendome al pensar ver a Charlie entrando a una discoteca...

. . .

-A nombre de Charlie Swan...

El mesero asintio y reviso la libreta. -Por aqui señor.

Pasamos por la secciòn principal y nos encamino hacia el tercer piso. -Aqui esta su mesa.

Sonrei, ya habia oido de esto antes.

Un gran acantilado se observaba en frente, "la crebada" le llamaban los que vivian aqui, era donde solo gente que sabia saltar de ellos, lo hacian, ya que habia rocas abajo. Y era peligroso.

-En poco tiempo, comenzara el espectaculo.-dijo entregando las carpetas y despues de pedirnos que beberemos se retiro.

-¿Te gusta?

Asenti levantandome y poniendome de rodillas, recarge mis antebrazos en el barandal y mire hacia abajo.

-¡Cuidado! -senti su mano en mi hombro. -No te acerques tanto.

Solo rodee los ojos y le mire.

-No me caere.

-Muchos dicen eso antes de caer. -comentò el mesero llegando con nuestras bebidas.

-¿En serio? O lo dice solo para asustarme.

-Hace unos meses se callò un niño de doce años.

-Oh. -dije sentandome bien y solo mirando de vez en cuando hacia el lugar donde saltan hacia el mar.

El mesero se fue luego de asustarme... Charlie pidio nuestra cena y minutos despues comenzò el show.

-Tan peligroso es que rezan.- Demetri me señalo a uno de los nadadores, èl se detenia en una mini capilla antes de subir las escaleras para subir a la quebrada.

-¿Te gustaria intentarlo? -Charlie le pregunto a Dimitri.

Les mire a ambos.

Demetri asintio. -Pero de dia.

Charlie asintio. -Estoi de acuerdo.

. . .

-Aun sigo pensando que es una locura. -comentè viendo a uno de los nadadores subir las escaleras que lo llevarian a la quebrada.

-Pero si ese niño lo hace. -Charlie termino de fumar su cigarrillo y lo tiro. -No estan peligroso.

-Claro, por eso lo hacen de dia.

Si, habiamos regresado al dia siguiente por que ambos querian intentarlo.

Demetri gritò. -Mira eso!

Mi mirada fue al chico que aun subia las escaleras...

-Eso no, eso!

-Es un delfin! Charlie! Mira! -le señale.

Charlie rio mientras me daba la camara para que lo grabara. -Despues de esto iremos al acuario.

-Eso si no terminamos rotos de al...

Demetri callò al ver como lo asesinaba con la mirada. -Callate!

. . .

-Tengan cuidado! -grite.

-¿Son familiares suyos? -uno de los turistas que contemplaba el espectaculo me preguntò.

Asenti solamente.

-Tranquila, no creo que les pase nada.

-Ojala.

Demetri fue el primero en saltar, el resurgio del mar y alzo su brazo ocasionando los aplausos de los turistas, yo rei mientras lo grababa con la camara. Charlie fue el ùltimo, su salto no fue nada agil y al igual que Demetri alzo su brazo en señal de victoria.

-Sorprende.- dijo Charlie secandose con una toalla. Miro a Demetri. -¿De nuevo?

Este asintio y ambos me entregaron sus tuallas.

. . .

Despues de cinco saltos por parte de ambos, y de ir de nuevo al hotel para que se cambiaran, para despues ir al acuario y caminar por el solo cuatro horas..Regresamos al hotel.

-¿Te olvidas algo?

Neguè. -Pero deja voy y checo.

Camine hacia mi habitaciòn y cheque no haber dejado nada, antes de salir a la sala que compartiamos , camine hacia el balcòn. Me recarge como el primer dia y mire al mar.

-Siempre podemos volver despues.

Sonrei. -Gracias. -le mire. -Me eh divertido bastante.

Charlie me abrazo. -Gracias a ti. -dijo besando mi cabeza.

Ninguno dijo nada, simplemente veiamos el mar y a los turistas que estaban en la playa... Fue lindo & ùnico... Como todo lo que haciamos juntos.