Recordatorio: Los personajes de esta saga pertenecen a Meyer y la trama es una idea que se me ocurrio al ver la pelicula "El Sr. y la Sra. Smith" con Brad Pitt y Angelina Jolie.
Por los pasillos del edificio de "Relaciones humanas", un joven recién graduado de la universidad de Chicago, silvaba una desconocida canción, saludaba constantemente aquellas personas que le sonreian, con un maletin negro, su corbata bien puesta y sus zapatos limpios se detuvo contemplando la gran placa que repozaba en lo que ahora seria su consultorio.
"James Witherdale – Consejero Matrimonial"
Sonrio y paso los dedos por ella, era increible que al fin lo habia conseguido.
-¿James? - se giro sobre sus talones para buscar a la voz femenina que le hablaba. -Oh por dios ¡Eres James! -exclamo la joven mientras lo miraba de arriba y abajo sin descaro alguno.
El sonrio aun mas mientras recuerdos de ellos dos le llenaban su cabeza.
-¿Victoria? -la chica asintio. -Pero cuanto tiempo. -pensativo arrugo su seño -¿Eres mi primera consulta? -pregunto mirando a los lados para ver a su pareja.
Ella rio. -Siempre tan bromista. -dijo ya calmada.
El solo sonrio incomodo.
-Trabajo aqui. -continuo Victoria haciendo alguna seña con sus manos. -Soy psicologa de niños. -señalo una puerta a unos metros de ellos.
-Oh entonces nos veremos mucho.
Victoria asintio. -¡Demonios! Me tengo que ir...-camino unos pasos y luego se regreso para darle un beso en la mejilla. -¡Tenemos que salir a tomar algo! -le grito mientras caminaba a paso presurado hacia el ascensor.
El la perdio de vista cuando las puertas se cerraron.
Negando hacia los lados entro a su consultorio, dejo de pensar en ella y camino a la silla de cuero negro que compro especialmente para su consultorio,al lado de su silla habia unos pequeños muebles en uno de ellos se encontraba el telefono y en el otro un pequeño arreglo foral. No habia escritorio ya que se consideraba un obstaculo para hablar con los pacientes por asi decirlo. Solo frente a él se encontraba una pequeña mesa en forma de rectangulo de vidrio y un sillón para dos personas, solo habia un gran ventanal a su lado derecho que dejaba ver la vista de Chicago, ademas atras de él habia una pared llena de libros y en la pared de su izquierda igual.
-Sr. James. -la voz de su secretaria se escucho por toda la estancia. -El matrimonio Cullen-Swan acaba de llegar.
