Bueno, aquí les va el tercer capitulo, lean, disfruten, critiquen y comenten
Capítulo 3 JM y Adiós al Traje
Ya era un nuevo día en la tierra de Ooo, cuando todos despertaban como de costumbre, Finn a manos de Bmo que después de batallar tanto para dormir, lo logro pero para recuperar energía se quedó dormido hasta tarde, Finn aunque no le gusta cocinar y era su hermano Jake quien cocinaba por él se decidió a preparar su desayuno-comida.
-Bmo, que vas a querer de desayu-comida, spaghetti que sobro de ayer o quieres que cocine pancakes de tocino – Bmo se quedó con agua en la boca por tan apetitoso desayuno que se iban a echar – Lo que tú quieras Finn, estoy realmente hambriento que me podría comer un elefante – vaya una máquina con sentido del humor, de hecho Bmo si tenía hambre ya que no comió ni ceno por el problema que yo tuve.
-Está bien, nada más porque no comiste en un buen tiempo, hare pancakes de tocino de desayuno y spaghetti de comida – aunque a Finn no le gustaba cocinar, ni a mí, hiso el desayu-comida para dos, si sabía cocinar pero no le gustaba hacerlo.
Mientras con Jake y Arcoíris, Arcoíris fue la primera en levantarse hace ya un tiempo y Jake se levantó antes que Finn, ambos ya habían desayunado y se disponían a tomar caminos separados para hacer lo que tenían que hacer, no para terminar sino para hacer sus labores.
-Jake, tengo tiempo como para quedarme junto con mi papita tontita un poco más – le decía Arcoíris a Jake, ya se podía entender lo que Arcoíris decía porque la Dulce Princesa hizo un traductor universal, que si funcionaba, la voz de Arcoíris era angelical y dulce, que si cantase te podrías quedar dormido - ¿Qué piensas hacer hoy? – le pregunto a Jake – Bueno querida, no sé si te comente del chico nuevo que conocimos ayer que está hospitalizado – Arcoíris en seguida contesto – a piensas ir a ver cómo sigue verdad – si pero no sé a qué hora estará bien ir, yo digo que en la tarde, después de todo se parece a mí – Arcoíris se quedó extrañada por ese comentario - ¿Se parece a ti? En qué sentido – Bueno, él es un flojo, dormilón como yo, no creo que este despierto ahorita – ambos soltaron la risa.
Marceline por su cuenta, apenas iba despertando, cosa rara en un vampiro, bueno en ella ya que no conozco otro vampiro, ella puede dormir tanto en la mañana como en la noche, sin afectarle, aunque sea de vida nocturna ella duerme donde y cuando sea.
-Qué día el de ayer, peor que un día completo de fiesta y cerveza – decía Marceline mientras se dirigía al baño a darse una ducha – Su sangre sí que es deliciosa, tenía tiempo sin probarla, creo que tendré que contenerme para no hacer algo que me pueda arrepentir después- Marceline se ducho y se cambió para ir a visitar a Finn e ir a verme al hospital.
La Dulce Princesa por su parte ya estaba despierta desde temprano, durmiendo solo unas 5 horas, solo para seguir con los planos de construir el teatro para su pueblo, no tenía tiempo libre hasta en la tarde y quería aprovecharlo para ir a verme y saber cómo estaba. Lo que nunca se esperó que todos tenían la misma idea y quisieran o no se encontrarían.
Mientras que yo, después de un largo sueño, tan largo y profundo que desperté con energía suficiente como para hacer demasiadas actividades al mismo tiempo pero inhabilitado por estar en un cuarto que no conocía.
-Demonios ahora ¿qué paso? ¿Por qué a mí?, espera, espera estoy en un hospital, entonces todo lo que paso o creo que paso fue un sueño – me levante y me dirigí al espejo que ahí se encontraba – Primero me quiero suicidar y no lo logro, luego aparezco en una tierra llamada Ooo ahora ando en un hospital, lo que falta es que despierte en un manicomio y todo eso haya sido un sueño - me dije en voz alta mientras inspeccionaba todo el lugar, hasta que sentí en mi cabeza algo extraño al conseguir un espejo de mano pude ver que tenía una venda, me la quite poquito para ver que tenía y si tenía 3 puntadas – Oh genial, lo que me faltaba, otra cicatriz, oh bien como dicen las cicatrices son geniales … o eran los bastones, ya ni me acuerdo – Harry, vamos no empieces con tus locuras tan temprano – Ah caray!, Sherlock que pasa – Nada, nada solo que no te acuerdas de lo de ayer – agarre el espejo de mano para ver si lo podía ver y si nos podíamos ver él y yo – Ayer, Sherlock se más específico pasaron muchas cosas ayer pero espera como sabes …. – acuérdate que soy detective y me fijo en los pequeños detalles que a otros les pasa desapercibido, por ejemplo en la mesa que Finn tiene en su sala había un calendario y si te fijas aquí hay otro, la fecha de cada uno es diferente el de aquí dice 15 y el de haya decía 14 por consiguiente todo paso ayer – empecé a jadear yo en vez de Sherlock, tantas palabras en menos de un minuto hiso que me cansara – Sherlock, te pedí la otra vez que resumes toda la información, por favor, hablas tanto no te cansas tu pero yo sí – Jajá, muy gracioso Harry muy gracioso – Harry ayer, tuvimos una operación y nos dieron varios puntos, eso es todo, estamos en el hospital recuperándonos de la operación.
-Ahhhh!, eso explica lo de mi ropa, bueno iré a ver que hay aquí- dije mientras salía del cuarto.
Salí de la habitación y me dirigí a ver que donde estaba, a ver mis alrededores y orientarme, en efecto Sherlock tenía razón estaba aún en el hospital del Dulce Reino, lo único inquietante es que no había nadie, estaba solo, lo cual no es buen augurio pero eso me ayudaba para seguir mi labor.
-Haber, donde puede estar mi ropa – decía esto mientras caminaba con una bata azul cielo y unas pantuflas del mismo color – ropa ¿Dónde estás?, hazme una señal chiquita o mi cielo – Harry, no empieces a cantar por favor, déjame descansar de lo de ayer si – Ok, Sherly, lo hare – Gracias y no me digas Sherly dime Sherlock, ni Mycroft me llama así – Jajá.
Mientras caminaba, pase por infinidad de pasillos sin encontrar el lugar donde estaba mi ropa pero si vi la hora, 2 de la tarde, en ese momento no supe cómo ni porque pero llegue a la recepción del hospital y vi a todos ahí reunidos pidiendo autorización para ir a visitarme, Finn, Jake, Marceline y la Dulce Princesa.
-Bien, pueden pasar, pero no creo que su amigo los reciba, aún sigue dormido – decía la recepcionista. En un acto de malos reflejos agarre una bata y un cubre bocas que me permitieron pasar inadvertido, pasando a un lado de ellos sin que se dieran cuenta.
-Vaya, el arte del disfraz si funciona quien diría que la mejor forma de pasar desapercibido sería dejarme ver a plena vista –
-Haber, haber, haber mi ropa donde estará – tenía un afán por encontrar mi ropa, era algo especial para mí. Sin embargo no tome en cuenta de que tenía visitas y tarde o temprano se darían cuenta de que no estaba en mi cuarto.
-Bueno creen que haya recordado algo – pregunto Finn – la verdad Finn eso me tiene sin cuidado, lo que me tiene ahora intrigada es saber que significa JM, él dijo que sería James, pero James ¿Qué? – fue Marceline la que hablo y dijo lo que todos tenían en mente pero que nadie se animaba a decir.
-Marceline, tiene un punto, esas 2 letras serán sus iniciales – dijo la Dulce Princesa entrando en la conversación – Jajá, yo lo que me pregunto es si tendrá demasiada hambre como para comerse todo el reino – pensó Jake en voz alta – ¿Que dijiste? Jake – le pregunto la Dulce Princesa – Nada, me preguntaba si él tendría hambre es todo. – Bueno ya llegamos, hay que comportarnos ha de estar todavía afectado por la operación de ayer – dijo Finn dejando entrar a todos.
-Hola chico ¿cómo andas? – preguntó Jake – Hey pero que raro no hay nadie, no se ve nadie y la cama esta destendida – dijo la Dulce Princesa – nos equivocamos de cuarto – Marceline salió para ver el número de la habitación – No, es esta, 456 pero él no está aquí a … - fue interrumpida por Jake, que empezó a olfatear toda la habitación – Esperen, estoy teniendo su esencia, salió de la habitación pero aún no sé a dónde, síganme – acto seguido los 4 salieron en mi busca – Oye, no será que el chico se fue al baño – dijo Finn después de un rato sin hablar – no lo creo hermano, su rastro esta por todo el lugar. Siguieron así buscándome por todo el hospital
Yo por otro lado me encontraba buscando mi ropa, por todas las habitaciones, por todos los lugares posibles pero nada no encontraba mi ropa. – Ocupo ese traje, donde estará mi maldito traje – Harry, mejor vámonos de aquí antes de meternos en problemas – me dijo Doctor – Oye deja al chico si se quiere meter en problemas haya él, aparte esto es divertido y para nada aburrido – dijo James interrumpiendo a Doctor – OK, ok haya ustedes, si me permiten me iré a descansar-
Finn y el grupo le dijeron a una enfermera que me había fugado de mi habitación y ahora era el sujetado más buscado por parte del hospital. – Que me lleve el chango, su esencia esta por todo el lugar, no puedo decir donde esta exactamente él – tranquilo, nosotros con la ayuda de las enfermeras lo encontraremos – decía la Dulce Princesa mientras me buscaba.
Y así fue como jugábamos al ladrón y los policías yo sin saber, pasaba a un lado de las enfermeras, doctores, etc. y nadie se percató de mi presencia, pasaban a lado mío y solo preguntaban sino había visto al paciente del cuarto 456, como no sabía la habitación en la que estaba por obvias razones les dije que no. – Saben que, mejor me espero a que llegue alguien que sepa dónde está mi ropa – me iba a dirigí a mi cuarto, si aunque no sabía el número del cuarto, si sabía dónde encontrarlo.
Puse al hospital de cabeza, mientras todos me buscaban yo pasaba a lado de ellos y me seguían preguntando por el residente del cuarto 456. Me encontré con Finn y los demás que estaban discutiendo – Como diablos le hiso para escapar, anda en bata y se escapó – gritaba Marceline enojada – Tranquila, el aparecerá tarde o temprano – decía la Dulce Princesa – Erm Jake, algún rastro – Ninguno, toda su esencia esta por todo el lugar -. Yo me les acerque quitándome el cubre boca para hacerles una pregunta – Disculpen, pero ¿a quién están buscando?, si es que se puede saber – A nadie, solo a una persona que trajimos ayer por tener una herida en la cabeza – dijo Finn sin quisiera voltear a verme – Ah vaya, entonces déjenme les ayudo – les ofrecí mi ayuda para que en ese momento los 4 voltearan a verme y vieran quien era – Ok, gracias ... ¿Qué estás haciendo con el uniforme de enfermero? – me pregunto la Dulce Princesa, enojada por el hecho de que me les había escondido a plena vista – Pues como no encontré mi ropa me fui a buscarla y como la bata me daba frio pues me conseguí otra bata que es de médico, perdón no fue mi intención hacerlos enojar.
Ya dada la razón por la cual salí del cuarto, nos dirigimos a este para poder hablar más calmados – Oye pero porque no te esperaste a que alguien te trajera la ropa – fue Jake quien comenzó a hablar, después de la pequeña aventura que tuvimos de media hora – Pues… no lo sé, solo lo hice, no tengo que dar ninguna explicación respecto a mis acciones ¿o sí? – Le conteste – acaso eres mi madre – todos me vieron enojados por la contestación que hice – Perdón, perdón es que cuando tengo demasiada energía o estoy realmente aburrido, me desespero-.
-Bueno chico, creo que estas en condiciones como para hablar, no lo creen ustedes – dijo la Dulce Princesa – creo que tienen razón, pero antes díganme que me paso, que nada más recuerdo estar en su casa y desmayarme – dije mientras veía a Finn y Jake – Veras lo que paso fue que, después de que Marceline tratara de leer tu mente y nada más encontrara una pista JM, te desmayaste y te estabas desangrando – Ahora si ya me acorde, pero díganme porque tengo estos puntadas en mi cabeza-
Todos en ese mismo instante fijaron su mirada en Jake y el trato de esconderse y evitar el tema, pero no lo logró, yo ya sabía que él tenía algo que ver en eso. – Jake, no te preocupes, dime que paso y como paso, de todas formas ya sabía que el dolor de cabeza era por tu culpa – ¿Cómo que ya lo sabes? – Jajá, hombre si eso fue fácil, nada más toque el tema de que tenía un terrible dolor de cabeza fuiste tú quien se puso nervioso – Ok, creo que debes de saber, cuando te estábamos metiendo a la casa … pues calcule mal y te estampe contra la casa – Yo algo enojado por el hecho no le tome importancia – Eso es todo hombre, vez que fácil es decir que paso, ya tranquilo que no paso a mayores – Todos se me quedaron viendo por lo bien que tome la noticia, pero yo me acerque a Jake y le susurre al oído – Tranquilo, que ahora me toca mi venganza, tu tranquilo – después de esto solo hice que Jake se pusiera más nervioso y todos los presentes lo notaron.
-En fin, que me cuentan entonces amigos o mejor dicho que preguntas me tienen que hacer – les dije a todos para cambiar de tema e ir al grano, que hay detrás de las letras JM – Bueno – comenzó a decir Finn – antes que nada te tenemos que presentarte correctamente con la Dulce Princesa – ¿Dulce Princesa?, déjame adivinar, es la chica que está a lado derecho de Marceline que está usando un vestido color rosa con un cinto lila, con el pelo largo color rosa al igual que su cara y que está usando esa corona – La misma – agregó la Dulce Princesa – encantada de conocerte, como dijo Finn, yo soy la Dulce Princesa y estas, como te habrás dado cuenta en el hospital del Dulce Reino – En ese momento le extendí mi mano a la Dulce Princesa - Y creo que vas a querer saber quién soy, ¿no es así? – La verdad, es que sí pero Finn y Jake ya me contaron de tu situación, así que no te preocupes – dijo mientras tenía una sonrisa en su cara.
-Oh bien, que bien que ya te contaron – empecé a decir pero fui interrumpido por Finn – Hey chico, si te acuerdas de lo que paso antes de desmayarte, que Marceline consiguió 2 letras – todos se encontraban sentados mientras que yo me acosté en la cama de la habitación y cerré los ojos – Si, si me acuerdo una JM, ¿verdad? –
-Si eso mismo, ¿Qué significan?, antes de desmayarte dijiste que la J era por James pero la M – Jajá, creo que tienes razón Marceline, la J es por James como dije anteriormente y la M es por Moriarty – Todos dijeron al mismo tiempo y con tono de sorprendido - ¡James Moriarty! – Oigan, tranquilos que me quedo sordo, si JM significa James Moriarty, como lo sé no pregunten que tampoco lo sé yo, no sé si sea mi nombre… aunque es lo más factible-.
-Y está bien que te llamemos James Moriarty, digo es más fácil que decirte chico, no me siento a gusto con decirte chico – me dijo Finn – Claro díganme James Moriarty, o solo James o Jim, como ustedes gusten a mí me da igual, por ahora – ya tenían un nombre con el cual dirigirse hacia mí y que no me dijeran chico, porque para ser honesto eso se estaba volviendo algo aburrido.
-Díganme – Jake hizo lo que pedí – ¡Me! – Jajá que gracioso Jake – dije con sarcasmo – No, Jake lo que quería decir es que si saben dónde está mi ropa – la Dulce Princesa salió por unos minuto, sin despedirse ni nada – A pos, a esta que mosca le pico – dije algo confundido – No te preocupes, ha de buscar una enfermera que le diga donde está tu ropa, pero no podrás salir – A y como que por qué no, que acaso está prohibido o hice algo malo o qué – No te pongas así, James. La Doctora Helado dijo que tenías que estar en observación por 3 días por si recaes o algo así – al escuchar esto por parte de Marceline, solo me resigne y pegue un grito al cielo – Pero esto es total, completa y malditamente ¡ABURRIDO!, necesito hacer algo, sino me moriré del aburrimiento –
En ese instante agarre un bisturí que convenientemente estaba a mi lado, pero Jake se dio cuenta y me lo arrebato, aparte se escuchó un golpe, si fue Marceline que me dio una cachetada que me dejo marcado los dedos -¡Qué querías hacer! – Me grito en forma de regaño -¿¡Qué eres estúpido o que!? – yo volví en sí de mi ataque de ira, de mortal aburrimiento y solo los vi asustados por lo que iba a hacer – Perdón, realmente perdónenme no fue mi intención asustarlos, es que…en este estado no podré hacer nada – De repente sentí que alguien me jaloneaba tanto que podían salir volando mis dientes
-James despierta, hombre James, tierra a James – era Jake que me trataba hacerme reaccionar – Perdón que, ¿qué paso? – Nada hombre, dijiste que estabas aburrido y que necesitabas algo que hacer, sino morirías – ¿Ah?, entonces el resto fue un sueño – los 3 se me quedaron viendo - ¿qué resto, James? – nada, nada que necesiten saber Finn, en que estábamos, sí en que estaré en observación por 3 días que sorpresa.
En otra parte del hospital, la Dulce Princesa se dirigió a recepción para preguntar por mis ropas, la recepcionista la mando con la encargada de la ropa.
-Disculpe, vengo a recoger la ropa de un amigo, del residente en la habitación 456 – dijo la Dulce Princesa, mientras la encargada de la ropa buscaba por todo el lugar y recordó que había pasado con mi ropa – Dispénseme princesa, pero la ropa del muchacho de esa habitación, quedo toda manchada de sangre, tratamos de lavarla con todo lo que se podía pero solo hicimos que se manchara aún más – ¿En serio? Eso es una lástima – decía la Princesa que estaba lista para marcharse pero la encargada le dijo que se esperara. Pasaron unos minutos y la encargada volvió del cuarto de atrás con una bandeja donde se encontraban mis pertenencias – Tenga Princesa, estas son las pertenencias que tenían el chico en su camisa y gabardina – le entregaron la bandeja a la Dulce Princesa y ella cortésmente se despidió y se dirigió a la habitación donde me encontraba.
-Estará mal que haga esto, esculcarle las pertenencias – se decía para sí misma la princesa – es de mala educación, pero creo que debo saber qué es lo que hay aquí para decirle – la Dulce Princesa se puso en su labor de ver todas mis pertenencias, se sentó en una silla que se encontraba cerca de ella y empezó a sacar los objetos de la bandeja uno por uno.
-A ver que tenemos aquí, oh parece un teléfono móvil, a ver que más, una billetera, tendrá identificación aquí adentro está vacía, solo tiene papeles – seguía la Dulce Princesa esculcando pero no encontró nada más, unos audífonos, unas mentas y lo que parecía ser un lápiz, termino de ver todos los objetos, los tomo y los puso en su lugar tal cual se los entregaron.
En la habitación 456 nos encontrábamos hablando sobre qué había pasado después de que me desmaye y entro la Dulce Princesa – Perdonen que haya salido así – decía – fui a ver que le había pasado a tu ropa – Ni te preocupes, es lo que todos pensamos pero ya que estas aquí cuéntame dónde está mi ropa que no veo que la traigas a la mano – en efecto, no traía nada más que la bandeja, ante mi comentario todos nos quedamos viendo a la Dulce Princesa – Veras, lo que paso con tu ropa es que … - sigue en la tintorería – interrumpió Marceline – No, no está en la tintorería, tu ropa se empapo de su sangre y la trataron de lavar pero sus esfuerzos fueron en vano y se manchó más, lo siento - ¡¿QUÉ?! , mi traje mi gabardina … me permiten un momento – me excuse y me fui al baño donde grite tanto que rompí 3 ventanas y 2 espejos que ahí se encontraban, después de medio desahogarme volví y note que todos estaban serios y callados – Tranquilos, tranquilos ya estoy mejor, es que ese traje es algo corrijo era algo especial, en fin los accidentes pasan- No te preocupes, si quieres le pido al sastre que te cosa un traje mejor oh casi se me olvidaba toma, tus pertenencias – Gracias princesa, tan siquiera esto es mejor a nada – le dije para tranquilizar a todos, estuve sacando los objetos uno por uno y ahí se encontraba casi todo, mi celular, mis audífonos, mi cartera todo hasta mi corbata estaba intacta, pero logre notar que me faltaba algo importante, voltee la bandeja, revise todo objeto 2 veces y nada, faltaba algo, faltaba la carta que escribí antes de cometer aquel acto - James, te pasa algo, que te falta – preguntaba Jake acercándose para ayudarme a buscar lo que me faltaba – No nada Jake, pensé que … solo pensé que traía algo más conmigo pero parece ser que no, en fin disculpe Dulce Princesa, no puede decirle a la enfermera que me dé de alta, ya estoy sano miren – Jake, noto que le ocultaba algo y quería saber que, él pensó que tenía algo que ver con lo que encontró en mi camisa.
Empecé a brincar, caminar, ponerme de cabeza, de todo para demostrar que estaba bien – Lo siento James, pero la doctora te dio reposo y eso es lo que tendrás – decía mientras se tapaba la boca para evitar soltar la carcajada por mis actos – Ok, tengo que estar en el hospital ¿verdad? – Le pregunte – Si, debes de estar aquí – Ok, me parece perfecto – me pare de la cama, me puse las pantuflas y me dirigí hacia la puerta –Hey hacia dónde vas – dijo Marceline que se interponía entre la puerta y yo – Pos afuera a pasear un rato – No escuchaste lo que Bonny te dijo – ¿Bonny? – si la cara-chicle aquí presente – Marceline! –grito la princesa – No enfades ahorita Bonny – yo para evitar algo más las interrumpí – Aaaaaaaa, no pos sí, si escuche – y que esperas para meterte a la cama de nuevo – Marceline, si escuchaste a la Dulce Princesa ella dijo que tenía que quedarme aquí en el hospital, pero nunca dijo que no podía salir de mi habitación – quite el brazo de Marceline de en medio y ella no pudo ni reaccionar – Pero … pero … James – me grito Marceline pero yo ya no me encontraba – Tal parece que hay alguien que no te tiene miedo Marceline y que es más tramposo que tú – decía la princesa – Oh tu cállate – en ese momento Finn y Jake tenían que irse haci que antes de que pasara algo peor decidieron despedirse de Marceline y la Dulce Princesa – Jake, pero mira la hora, tengo que ir a visitar a la Princesa Flama, luego no me vaya a chamuscar como la otra vez que llegue tarde – decía Finn para zafarse de aquella situación, mientras que Jake se limitó a decirle – Si hermano, y yo tengo que ir con Arcoíris a hacer … la cosa, si la cosa esa que me pidió que hiciera y que aún no hago se despiden de James de nuestra parte – Marceline y la Dulce Princesa ni se percataron de lo que habían dicho y mucho menos de que Finn y Jake hayan salido por la ventana.
-Sabes que Marceline, no tengo tiempo para estas tonterías, tengo asuntos reales pendientes, pero tú no lo entenderías, luego vendré a ver como esta James – la Dulce Princesa salió de la habitación y se dirigió a la salida del hospital, dejando a Marceline sola en el cuarto. Ella solo se hecho en mi cama y prendió la televisión que ahí se encontraba. Yo por otro lado, comencé a orientarme en el hospital, sabía donde estaba la sala de operaciones, de emergencia y sobre todo mi habitación, pase a lado de un cuarto donde decía banco de sangre – Ah caray, banco de sangre, no me digas que ellos también tienen sangre como la mía – pensé, decidí entrar por simple curiosidad haber como era su sangre.
-Vaya, su sangre parece, parece miel – me quede boquiabierto por la cantidad de "sangre" que tenían – Debo de probar, a ver como sabe – pero, no lo hice, lo que hice fue posar mi mirada en la silla y agujas que tenían para recolectar sangre e ideé un plan – puedo llevarle un pequeño regalo a Marceline – me dije con una sonrisa diabólica en la cara – Pero Harry, si lo haces puede que ella te ataque – me dijo mi subconsciente –Oh Doctor, ya despertaste, no te preocupes no será mucho aparte así sabré si controla su hambre o no – Bueno pero no digas que no te advertí – Anda cállate y ayúdame a sacarme sangre que no eres Doctor – Ya en serio Harry tus chistes ya no son graciosos, no soy ese tipo de doctor pero te ayudare-.
En mi habitación de hospital se encontraba Marceline aburrida, sin nada que hacer, después de hacer la pequeña tarea que me encomendé y ocultar la mercancía me dirigí a mi habitación y me quede viendo la puerta -456, que extraño, este número me suena, me recuerda a algo pero no me acuerdo – me decía – 456, a lo mejor no es nada y todo está en mi imaginación, para variar – entre en la habitación y vi que nada más estaba Marceline en la cama.
-Daleks!, y los demás a donde se metieron, no me digas cosas importantes que hacer – le dije a Marceline – si, se tuvieron que ir Finn y Jake con sus novias y la Dulce Princesa a unos "asuntos reales" que tenía – vi algo en Marceline que ya había visto antes, aburrimiento extremo, como el que yo siempre tengo – Finn y Jake tienen novia, vaya que bien por ellos, y tú y la Dulce Princesa, no tienen a alguien o porque se llevan tan mal – decía mientras me acomodaba en el sillón de la habitación – Si, Finn y Jake tienen novia, cuando salgas lo más probable es que las conozcas. Bonny y yo no tenemos pareja, la verdad yo no quiero una – dijo pero se quedó pensando, tal vez en algo de su pasado – Ya veo tema sensible, bueno no contestes esa si no quieres, pero me podrías decir que paso contigo y la Dulce Princesa, ¿por qué se llevan mal? – trate de cambiar de tema pero ella solo me contesto – Eso es historia antigua, no quiero acordarme de eso – Vaya, creo que ahora si te afecte, disculpa no fue mi intención – No tienes de que disculparte, a veces me quedo en las nubes con mis pensamientos - Si, se lo que se siente, yo siempre me quedo ido, como si se me fuera el avión – Marceline se rio tanto que hizo que hasta yo me riera – En fin, Marceline, te tengo una pequeña sorpresa, espero que te guste – saque de entre la bata la bolsa de sangre – James, eso es – si Marceline, es sangre, más específicamente mi sangre – Pero, no deberías digo estas … acabas de salir de una operación – lo sé, pero con la comida que me encontré en el comedor y el pequeño paseo que hice recupere algo de sangre, aparte el cuerpo humano puede trabajar con solo 5 litros de sangre, creo – No James no – ándale, me tomo demasiado el escurrirme en esa habitación – ante mi insistencia Marceline acepto quedarse con la bolsa, pensé que no tomaría sangre pero en ese momento le rugieron las tripas y pues abrió la bolsa y se la bebió completa – Vaya sí que esta deliciosa, ¿Qué eres? ¿A+? – ándale como… obvio eres vampira jajá – solo nos reímos.
-Sabes algo James – me decía Marceline – De hecho se varias cosas, que no me acuerdo pero se me varias cosas – Jajá no, no me refería a eso, lo que trato de decirte James es que, no había visto un celular como el tuyo – si es único en su clase, lo encendemos para ver que tiene - ¿Cómo? No sabes lo que tiene tu celular – Marceline acuérdate que perdí la memoria, es más para que te pido permiso si es mío – encendí mi celular, algo raro porque que yo recuerde estaba encendido, temí que la batería se hubiera descargado pero no fue así el celular prendió como de costumbre, inspeccionamos el celular, pero no tenía nada, solo música, nada de contactos, nada de imágenes nada que comprometiera mi historia de haber perdido la memoria – vaya que no tienes nada, solo música deja escucho a ver qué tipo de música te gusta – acto seguido Marceline reprodujo una canción de mi celular y ambos la escuchamos en silencio.
She's a pillar by the day, a fire by the night
She's a famous architect, like Frank Lloyd Wright
When it comes to tightrope walkin', she's world renowned
Her elegance and charm are worthy of praise
And I heard she used to throw for the Oakland A's
She works 268 hours a week, I've yet to meet her match
A marvel of modern science
She's a natural born pioneer
I can't make up my mind,
Should I put her on display or hide her?
I'm gonna be her prize fighter
I know that she's out of my league
I'm gonna be her prize fighter
My uniform has been decreed
She's a daughter of the gods, got a lot of clout
If she's ever in a bind, I'll get her out
And sometimes I have these nightmares, in the middle of the day
Where a hay-makin' gypsy steals her away
There ain't no doubt about it
I'm a slave to her shade of love
One day her majesty the Queen, unprovoked and unforeseen
Is gonna fly her over to England, put that sword on her shoulder,
And knight her!
I'm gonna be her prize fighter
No label's gonna change where she's from
I'm gonna be her prize fighter
And I'm dancin' to the beat of her drum
She's always on my side, rich or poor
And she's with me all the way to the Golden Door
My lioness, my pièce de résistance
My only way
I'm gonna drive me an El Dorado
The colour of her marbly eyes
With twin bullet tail lights
And plates that we desire
I'm gonna be her prize fighter
Though the weather may be foul
I'm gonna be her prize fighter
Though the wind and the wolves may howl
(Prize fighter)
Through the sunshine, through the rain
I'm gonna be her prize fighter
Over and over again
-Oye que canción, la verdad que canción, James tengo que admitir que tienes buen gusto – ambos soltamos la risa – creo que sí, me gustaría saber si se tocar algún instrumento musical – le dije cambiando radicalmente de tema, para que ya no esculcara mi celular – perdón James, escuche que te gustaría aprender a tocar un instrumento – Lo siento pensé en voz alta, es que la verdad no me acuerdo muy bien si se tocar algún instrumento o no, se nota que tú has de tocar varios – Marceline no dudo un minuto – Claro me gustaría formar mi propia banda, pero eso sería después, oye que te parece si para que pases el rato y que no se te haga tan aburrido el estar aquí – se quedó callada un momento – te enseño a tocar cualquier instrumento que tú quieras – ¿el que yo quiera? – el que tú quieras, yo se tocar, la guitarra, saxofón, piano, ukulele, teclado, en fin varios instrumentos, pero mi favorito es el bajo – Vaya, entonces si no te quito demasiado tiempo me gusta la idea – claro James, de por sí casi ya no hay nada que hacer desde que Finn se consiguió novia - ¿Qué?, entonces tu por él … o no – no, no él y yo no, como crees, es solo que ellos son mis mejores amigos y antes salíamos muy seguido pero ahora ya no tanto – Oh bueno, tema sensible cambiemos de tema, que no te piensas ir a tu casa o algo por el estilo mira ya es tarde – le dije a Marceline – Ya me estas corriendo, y que pasaría si digo que me quedare a dormir aquí, es mas no me moveré de esta cama, tu dormirás haya – pues como gustes, no es pa'tanto, si eso quieres pos weno – Estoy bromeando … espera que dijiste – dije que si quieres quedarte a dormir en esa cama, está bien por mí yo me quedare aquí entonces, pero no sé porque te quieres quedar, de por sí la comida de hospital es bien mala, que digo mala malísima, espera no he probado la comida de aquí así que mejor me cayo – me acerque a un armario que había cerca y le alcance una cobija a Marceline y otra a mí – Ok Marceline, después de tanto ajetreo de hoy, después de desaparecer en frente de sus narices, creo que es hora de dormir, ja quien diría que hacer eso haría que mis baterías se agotaran, buenas noches Marceline – me recosté en el sillón, que es igual de cómodo que la cama, cerré los ojos y lo único que alcance a escuchar fue – Buenas noches James – Marceline tenía muchos pensamientos en su cabeza – este chico, se comporta decentemente, no creo que sea malo, lo bueno es que ya sabemos su nombre pero su celular, hay algo raro con su celular, ni una foto o contacto, como es eso posible, solo canciones, sin imágenes ni mensajes ni nada, que estará ocultando realmente James, tendré que tenerlo bien vigilado y ver cuál es su siguiente movimiento.
Si, aunque Harry y Marceline, se queden a dormir en el cuarto de hospital, no va a pasar nada, la historia toma su curso, puede ser un plan de Marceline para descubrir algo acerca de "James". Pero lean, comenten, critiquen vamos no se queden callados
Para los interesados a la canción, no me pertenece, es de The Killers se llama Prize Fighter y viene en su disco Battle Born
