-Maka. Su nombre es Maka.

Me di la vuelta y observé sorprendida a mi mejor amigo por la manera veloz en la que había dicho mi nombre sin siquiera dudarlo o darme tiempo de pensar en una respuesta tan simple como esa. No les había dicho que me había cambiado el nombre. Black Star me guiño un ojo, paso su pesado brazo izquierdo por sobre mis hombros y se dirigió a Soul.

-Maka es una vieja conocida-modifico su postura y ahora, su brazo estaba sobre mi cabeza, encorvando mi postura. Volví a poner la bolsa con hielo en mi ojito- se quedaría a cenar, pero como pronto se hará completamente de noche, dormirá aquí.

-En realidad-interrumpí, quitándome todo su peso de mi cuerpo. Me enderece y mi ojo se detuvo en todas los individuos presentes, incluyendo a Soul-aceptare una cena-Marie aplaudió mientras saltaba contenta, seguidamente procedió a tomar las bolsas que habían traído los chicos y sacar rápidamente los comestibles que tenían. White, aunque me miraba prestando atención a mis palabras, tomaba las bolsas plásticas que le entregaba Marie-no creo este bien que me quede, podré quedarme en algún hotel por aquí cerca.

White gruño por lo bajo, descontento. Con bolsas en mano, se dirigió hacia mí, me las entrego y con un tono que no daba para discusiones o quejas junto con una sonrisa que aparentaba inocencia, dijo:-Te quedas.

Soul miro a White y ambos se sostuvieron las miradas, al cabo de unos minutos de silencio de ellos y de nosotros los espectadores, Soul suspiro y del mismo modo que White, hablo con un tono autoritario:-Si ella se queda, yo también.


Después de que todos ayudáramos a Marie a preparar la comida, pusimos los cubiertos y platos en la mesa. Nos sentamos y nos encontrábamos disfrutando uno delicioso spaghetti con helado prometido como postre y premio por nuestro esfuerzo y trabajo en equipo.

White y Marie se sentaron en las puntas. Me senté en la esquina mas cerca de al acceso de la sala, así podría retirarme mas fácil de la mesa sin molestar a alguien. Junto a mi estaban Black Star con Kid en la otra punta de la mesa. Paralelos a nosotros estaban Soul, seguido de Justin y Killik.

Soul no habló otra vez conmigo. Compartió bromas con los chicos normalmente y de vez en cuando, cruzamos miradas, pero ninguno le dirigió la palabra al otro. Sabía que no tenia relación con que supiera quien era yo por su mirada. No era una mirada rencorosa o enojada, era una mirada de 'Me importa tres pepino quién es ésta'.

Enrolle los últimos fideos de mi plato en mi tenedor y lo llevé a mi boca. Delicioso. La comida de Marie sigue siendo la misma. Quizás un poco salado, pero los chicos y yo habíamos metido nuestras manos así que, ya que.-M-Maka ¿Cómo esta tu ojo?-preguntó Marie por encima de las voces de los chicos. Tragué y me reí al mismo tiempo que aparté la bolsa de hielo de mi ojo, mostrándoselo y dije: -Cada vez más rojo.

-¿Qué te sucedió?

Mi ojo sano fue disparado hacia Soul al instante. Estaba mirándome fijamente mientras tomaba su plato y se lo entregaba a Harvard que fue designado para levantar la mesa. Esperaba paciente mi respuesta.

Pase el dorso de mi mano por mis labios para limpiarlos de los restos de salsa y me percate de que todos estaban mirándonos. Prestando total atención a este intercambio de palabras entre nosotros. Al menos White era más disimulado, fingiendo que leía una revista y mirándome cada vez que volteaba una página.

-Black Star…-siete pares de ojos y uno mío fueron hacia Black Star al nombrarlo. Cuando noto que todos lo miran, sonrió aun con comida en sus dientes.

-¿Qué fue lo que hiciste?-tomo un vaso vacío, una jarra con jugo y lo sirvo mientras me preguntaba.

Marie se levanto de su lugar con los ojos cerrados y soltando un largo suspiro. De la mesada de la cocina tomo una cuchara de madera y se pidiendole a Harvard espacio para ella, se predispuso a lavarla. Pero solamente estaba lavando dicha cuchara. Nadie mas además de mi parecía importarle extraña esta acción. Ni siquiera Harvard estaba prestandole atención.

-Pues…-deje de observar a Marie, algo me decía que quizás estaba enojada. Por la manera en la que parecía dispuesta a quitar cualquier mancha en la cuchara de madera o por como soltaba mm's continuamente como si fuera un móvil en vibrador-yo estaba sentada allí-señale el sillón individual sin voltear mi cuerpo, no muy segura de estar señalándolo correctamente y Soul extendió su cuello para mirar la dirección en que mi dedo apuntaba-Kid y Black peleaban y no notaron que estaba allí. Se asustaron y Kid corrió a buscar un cuchillo mientras que Black me golpeaba en el ojo.

Con la boca llena por los fideos de su ya tercer plato, Black Star decidió aportar información.

-En realidad era un cuchillo de manteca-explicó y puso los ojos en blanco-Lo único que podría haberle hecho era rasparla. Siendo Kid de quien hablamos no creo que siquiera logre hacerlo.

Vi a Kid abrir la boca con intensiones de decir algo para defenderse, se detuvo al a Black Star levantarse de la mesa y en movimiento que nadie predijo, Marie dio un pequeño salto y golpeó a su hijo en la cabeza con la cuchara de madera con los labios fruncidos, una mano en su cintura y el ceño fruncido. Todos nos volteamos a ver lo que creíamos seria una pelea a gritos entre una madre y su hijo con expectación. Todos guardamos silencio ilusionado y preocupado…que fue interrumpido por la risa en voz baja de Kid, rompiendo con nuestra quietud. Killik y Justin crearon una conversación con temas triviales rápidamente, Harvard se encogió de hombros y continuo enjuagando los platos, Kid suspiró y bebió un trago de jugo con una sonrisa.

-No me gusta que uses la violencia-le reprendió Marie. Black Star hizo un puchero y ella se derritió ante él. Dejo la cuchara otra vez en la mesada y se puso de puntillas para acariciar la cabeza de su hijo, ya con una mirada mas relajada.

-Pero si tú me…

-Shh-lo silenció Marie-los hijos deben ser mejores que lo padres-Black puso los ojos en blanco, le dio un beso a su madre en la frente y fue recompensado con una nalgada cuando se retiraba a la sala.

A pesar de que no estaba sola con Soul. Aunque Killik, Kid, White, Justin, Harvard y Marie estaban en el mismo espacio que nosotros, tenerlo frente a mi con solo una mesa separándonos me ponía nerviosa. El miedo de que, al mirarme mucho logre reconocerme hacia que no pudiera respirar tranquila.

En mi cabeza estaba pensando mover mi pie izquierdo para poder ir a la sala. Pero al parecer es uno de esos momentos donde existe una gran barrera entre el pensarlo y el hacerlo.

-¿Y de…?

Lo deje con la palabra en la boca, pero logre que mi pie izquierdo diera, literalmente, el primer paso para liberarme de mi tortura Soulistica y mientras me alegraba de tener el control de mis extremidades otra vez, me junte con Black Star en la sala.

-Ey-salude. Mi voz temblorosa y trabada en mi garganta. Me sudaban las manos y no tenia nada que ver con el hielo. Me las pase por mis muslos enfundados en pantalones negros.

Black estaba sentado en el suelo, con las piernas cruzadas y con un reproductor de CD'S sobre sus piernas. Estaba intentando poner correctamente unas baterías dentro de ésta.

Me senté en el suelo junto a el y no deje de pasar mis manos por mis muslos. Elevo sus ojos hacia mí y despues los poso en mi frenético movimiento:-Todavía haces eso-susurró. Le puso la tapa al compartimiento de las pilas y volteo el reproductor. Dejándonos al reproductor y a mí en el suelo, corrió hacia la cocina y volvió con un móvil y un cable en las manos.

-¿Qué?-le respondí en susurros finalmente cuando él volvió a sentarse junto a mi.

-Eso-con un movimiento de cabeza señalo mis manos frotándose en mis muslos, al instante me detuve y las puse sobre mis rodillas-solías hacerlo. Mucho. Cada vez que algo te ponía nerviosa o en algún ataque de…-se encogió de hombros. No dije nada y lo observe conectar un lado del cable a su telefono y de la misma manera, al reproductor-ansiedad o…estres, no lo sé. Pero lo hacías mucho.

Mire sobre mi hombro, aunque los sillones nos cubrían, quería asegurarme que no este cerca.

-Soul-susurre-me pone nerviosa que sepa quien soy. Se que lo descubrirá tarde o temprano y si no…yo estoy dispuesta a decírselo. Es solo que…tengo miedo de cómo pueda reaccionar ahora.

-Maka, la última vez que él te vio, tenia mas alcohol que sangre en sus venas-rió y nego, como si fuese imposible creer lo que estaba diciendo- Tú no tenias cabello, usabas puramente pelucas y tenias lentes de contacto negros-Encendió el reproductor y paso a través de muchas canciones-Estéticamente, no eres la misma. El no te reconocerá, no recuerda nada de esos meses.

Suspiré y apoye mi cabeza contra el sillón.

-Créeme. Es difícil no olvidar que tu mejor amiga le rogaba a tu viejo que afeitara su cabeza-pauso una canción y se puso de pie con el reproductor en una mano. Me tendió la otra mientras se estiraba.

-Bueno-me encogí de hombros-sabes que ese orfanato era exclusivo para niños antes, si se enteraban que era niña me hubieran alejado de todos ustedes. Luego le tome gusto. Nada de piojos, nada de problemas desenredandolo...-de pronto recordé lo que había pasado hace unas horas. No había podido preguntárselo porque no volvimos a quedarnos solos, o al menos no sin que Soul estuviera lo suficientemente lejos para no escucharme-¿Cómo sabias que mi nombre es Maka? ¿Quién te dijo que lo cambie?

Me miro en silencio por unos segundos eternos, observo el techo de la casa y después de lo que yo considero demasiado tiempo se atrevió a responder-Mis padres conocen a los Albarn, Maka. Es obvio que hemos preguntado por ti en estos años-colocó el reproductor sobre la mesita ratonera que el había pateado. Presionó play en el aparato y subió el volumen.

Dudando de que haya tardado demasiado con su respuesta y mas segura de que simplemente la este inventado, decidí no darle importancia y sonreí al escuchar la introducción de nuestra canción favorita. Le dio una feroz mirada a mis zapatillas.

-Sabes lo que debes hacer.

Me alegre de que me hubiera puesto estas zapatillas con velcro, eran mas fáciles de sacar que unas con agujetas. Me quite mis calcetines también. No quería resbalar por accidente en medio de nuestro baile.

Black Star salto encima del sillón y comenzó a cantar:

-Never cared 'bout my stupid hair for you came into my life babe-apunto hacia mi, elevo su puño al aire y lo bajo lentamente-I would have never seem that my eyes were green till I lay right on you babe-su dedo índice se movió como si fuera un péndulo, de cabeza y muy rápido, indicándome que me acercara. Me reí de sus movimientos exagerados y me subí al sillón con él-Won't you come and stay a while. Electrified you blow my mind in every single way.

Giramos y juntamos nuestras espaldas, señalando a nuestro publico falso-Wherever we go yeah-cantamos al unísono-it's crazy stupid love. I'm losing all control-dejamos que Ross Lynch interpretara los coros y saltando seguimos cantando-wherever it takes baby. It's crazy stupid love. I feel it through your bones.

Giramos rápidamente y con saltando fuera del sillón hacia los lados opuestos, cantamos nuestra parte favorita:

-(We got that)¡CRAZY. STUPID. LOVE!-reímos-(We got that) ¡CRAZY. STUPID. LOVE!

Afortunadamente no me caí, por lo que seguí cantando y bailando junto con Black Star. El baile no era precisamente mi mejor cualidad, pero eso no me importaba. Saltaba, giraba, hacia pucheros y me ponía los dedos en la boca como las chicas de los vídeos de música. Me estaba divirtiendo mucho y me alegro de sobre manera que Black haya recordado lo mucho que nos encantaba esta canción, fue como si intentara decirme a través de esto que, aunque hayamos crecido aun podíamos saltar en los sillones como en aquellos años. Me sorprendió mucho el hecho de estar bailando enfrente de mi familia sin que me importe otra cosa más que divertirlos con mis movimientos. Al final de la canción me acerque a ellos y al girar, corrí para luego caer de rodillas.

Todos rieron y nos aplaudieron. Black Star enlazó nuestras manos, las alzo en el aire e hicimos una reverencia. Mi amigo de pelo celeste dio un discurso agradeciendo a toda su familia y a sus amigos por haberlo apoyado hasta este punto de su carrera. Incluso aparento pedir un momento y disculparse para poder limpiarse las lágrimas.

Soul cubría su boca para que no veamos, lo que yo estaba segura que era, su sonrisa. Pero se podía ver la felicidad en sus ojos. Me alegro mucho verlo así. Había pasado tanto en su vida que, aunque intente ocultarlo, era fácil notar lo contento y alegre que estaba en este momento. Esperaba que ya casi no quedara mucho del Soul de hace cinco años. Esperaba jamas encontrarme con esa parte de él otra vez.

-White… ¿Dónde esta el jarrón de mi madre? Recuerdo haberlo dejado sobre la mesita ratonera, aquí.

Poco a poco, nuestras risas bajaron su nivel de sonido, pasaron a ser solo sonrisas en nuestros rostros que lentamente caían.