He aquí mi cuarto capítulo, algo loco, en el que si se me pasaron mis pesadillas.
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Capítulo 4 La Pelea y La Pesadilla
Yo sabía que aunque algunos de ellos, confiaban en mí, con tan poco tiempo de conocerme, había algunos que no, yo dudaba mucho sobre Marceline, la deje quedarse en el cuarto del hospital conmigo para saber qué era lo que tramaría, sabía que ella dudaba en mí y en mi historia y de hecho tenía razón, mentía pero estaba en mis reglas o ¿no?, para eso tengo mis reglas para obrar como me plazca sin importar las repercusiones ni los sentimientos de los demás, pero Marceline, ella si es una chica de cuidado no la debes de hacer enojar para nada. En plena noche sentí como si alguien me despertara, empecé a abrir los ojos lentamente y solo alcance a notar una sombra, una sombra de hombre no de mujer.
-Harry, despierta hombre, Harry – me empezó a decir, aunque estaba medio dormido aun podía notar que era de noche – déjame en paz, todavía es de noche –Harry!, maldición contigo despierta – al escuchar esa voz desperté completamente - ¿James? ¿Cómo? Espera, que estamos haciendo los 2 en la misma habitación….un momento estoy todavía dormido, ¿no es así? – Si, lo estas, no te preocupes no vengo a lastimarte ni nada solo quiero que platiquemos – me quede sorprendido, por primera vez desde que tengo a este alter ego mío quería hablar conmigo – James, que está pasando y dime la verdad porque eso que quieras hablar es algo raro – Lo sé, pero antes tu vida era un infierno y eras totalmente aburrido, aquí digamos que pues no hay problema, a menos que no quieras hablar – Está bien James de que quieres hablar – Harry, toma asiento, para estar más cómodos y a la hora que despiertes te sientas como nuevo – me dijo James, acto seguido ambos nos sentamos y el saco de su bolsillo un puro – ¿Tienes fuego? – James en serio en pleno sueño te vas a poner a fumar y más aún me pides fuego – Vaya pensé que me dirías algo por fumar en un hospital, en fin lo que quiero hablar contigo es … - se quedó callado por unos instantes y se acercó a la mesa que estaba frente a nosotros solo para mover una pieza de ajedrez – Y este tablero que hace aquí – Yo lo traje o más bien dicho lo soñé, me ayudara para la explicación - ¿Explicación? James de qué demonios me hablas – Para haya voy no te desesperes, tu ¿Cómo me consideras? Y contéstame con la verdad – Bueno James, tú sabes cómo te considero, esa parte de mí que nunca seré, eres un sociópata, un lunático y eres capaz de matar gente solo por diversión, aunque por otro lado tu vez al mundo como es, no hay nada bueno en el mundo, todos te dan la espalda cuando más los necesitas – Exacto, Harry, lo que paso con lo del papel que vio Marceline, yo lo puse, es parte de un plan más elaborado – Un plan más elaborado, James en que estas metido – En nada, en nada, te darás cuenta a su tiempo, por ejemplo con el ajedrez, debes de prevenir el movimiento de tu contrario y contrarrestarlo o usarlo a tu favor – Por eso las letras JM, tarde o temprano sabrán quien soy en realidad y eso es una prueba si confían en mí o no – interrumpí a James – No, Harry, no, no, no eso no es así, demonios Harry pensé que serias más inteligente, tú a lo mejor no te has dado cuenta pero yo sí, hay algo o alguien que está moviendo los hilos - ¿De qué rayos hablas?, que no es una coincidencia que estemos aquí – Eso no lo sé Harry, pero pongamos las cosas en esta forma tú te vas a suicidar, pero en vez de esto apareces aquí en un mundo postapocaliptico, donde hay aun energía atómica que lentamente te está alterando de qué forma aun no lo sé, ¿te mataría? Tal vez pero a nosotros si nos ha cambiado y mucho, antes nada más nos comunicábamos en tu mente y rara vez en tu reflejo, pero ahora aparecemos hasta en tus sueños – Tienes razón James, que opinan los demás, - le pregunte – Ellos no opinan nada, tienen el mismo presentimiento que yo, créeme hay una fuerza que está poniendo en marcha un plan, no se para que o no se la razón pero creo que estas metido tú en esto, te necesitara, inconscientemente eres tú, no lo sé, solo el tiempo lo dirá … pero de eso si estoy muy seguro, necesitaras estar preparado y hacer cosas que nunca antes hubieras hecho – James, ¿por qué me estás diciendo esto? – Ya te lo dije Harry, soy un sociópata, solo quiero ver al mundo arder o hacer cosas para no estar aburrido, pero esto, esto está lejos de nuestra capacidad, necesitaremos ayuda, necesitaremos estar unidos y … - ya sabía la palabra que James iba a decir pero no quería hacerlo, le costaba mucho trabajo – ayudarnos si queremos salir vivos de esta – James, solo quieres salvarte el pellejo o no es así – El mío y el tuyo, sin ti yo ya no existiría, tenlo bien en mente a y por cierto ahorita que desaparezca trata de despertar si no digamos que te llevaras una sorpresa con Marceline – dicho lo anterior, James hiso su movimiento en el tablero y desapareció dejando escuchar su risa, la risa de un sociópata de un lunático una gran risa que se fue esfumando .
Después de esto me desperté y seguía siendo de noche, como si todo lo anterior hubiera sido un sueño y de hecho en parte lo fue, pero lo que me sorprendió es que James tenía razón, Marceline estaba despierta observándome y diciendo cosas, pensando que yo seguía dormido.
-Ya debe de estar lo suficientemente dormido como para poder ver en realidad quien es, hay algo en él que me dice no debo de confiar, voy a ver que puedo sacarle ahorita que este dormido – Marceline se fue acercando cada vez más cerca de mí, cada vez más cerca haciendo movimientos lentos pero seguros y silenciosos para que no me despertara, estaba frente a mí cuando se dispuso a tomar mi cabeza cuando de repente escucha – Marceline, no sé qué intentas hacer pero por favor desiste de hacerlo – ¡James¡, pensé que … - si pensaste que estaba dormido pero no lo estoy – ¿Desde cuándo estas despierto? – me pregunto – Desde que empezaste a hablar en voz alta – entonces escuchaste todo – Sip – Bueno creo que ya no tengo porque actuar contigo y vayamos al grano, por favor James de verdad crees que soy estúpida como para creerte esa historia de que perdiste la memoria – No, yo no creí ni un minuto que me creyeras la historia – Los demás te pueden creer pero …. Aguarda un minuto, acabas de decir que ya sabías que no te creía – Si, desde el primer momento en que te vi y trataste de ver que hay dentro de mi mente lo supe pero no dije nada – hubo un silencio entre nosotros pero Marceline se cansó de eso y fue la primera en hablar – Entonces me debo imaginar que todo lo de perder la memoria es una mentira – depende de cómo tú lo veas – pero y tu celular, no tiene fotos tuyas, ni videos y no tienes a ningún contacto agregado , que me explicas de eso – Por favor Marceline basas tu premisa en una insignificancia, tienes que ver todos los puntos, el celular solo tiene música, explícame tú el por qué – No lo sé James es tu celular – solamente tiene música porque eso es lo que quiero que tenga o porque ha de ser un nuevo celular, no pensaste en eso – en ese preciso momento, sentí un escalofrío que recorría todo mi cuerpo, temblaba levemente, como si fuese poseído por alguien – No, no se me había ocurrido – Aparte Marceline, yo sé que ocultas más cosas de las que no hablas - ¿De que estas hablando? – Por favor Marceline, una vampiro que tiene ¿cuánto? ¿1000 años? Que vivió la gran guerra, que vio como este mundo se formó, que ha de haber perdido muchos seres queridos, por favor – le dije esto a Marceline metiéndome un poco más en el papel de James, estaba siendo poseído en cierta forma por él - ¡No tienes derecho a hablarme así!, no sabes por lo que he pasado – Jajaja, Marceline, la pequeña y solitaria vampiro, yo me he de imaginar el gran precio que has de pagar por ser inmortal, sé que conoces a la gente como es, mejor dicho al mundo como es, no es de color de rosas, eso es una vil mentira, este mundo solamente te hace sufrir, es todo lo que hace – le dije mientras posaba mi mirada por la ventana – James, como …. – Marceline tienes razón, este mundo no es así, te arrebata lo que más quieres en la vida, te escupe en la cara y cuando crees que tienes la solución a tus problemas, oh vaya solamente es una ilusión, pero en fin sabes la diferencia entre el día y la noche – le dije mientras la veía con una gran sonrisa maligna – es … ninguna, sin importar como veas tu vida, siempre es así, siempre te ataca por detrás, te apuñala por la espalda, tarde o temprano todos morimos incluyéndote - Eso es una amenaza, James – No, eso no es una amenaza, es un hecho, cuando la gente está al borde de la muerte, muestra su verdadero ser, no importa cuánto llevamos conociendo a una persona, cuando está al borde de la muerte, sabrás lo que realmente le importa – James, no creí que fueras así, creo…creo que es hora de irme, pero antes de que me vaya, te diré esto - paso saliva y me dijo amenazadoramente – No permitiré que le hagas daño ni a mis amigos ni a mí, me escuchaste, no lo permitiré – Jajajajajajajaja!, Yo nunca haría eso, no, no, no, eso no sería ser yo, eso no es nada divertido, yo solo quiero ver al mundo arder, quiero caos y destrucción, no mataría a ninguno de ustedes, eso no es para nada divertido, hay algo detrás de todo esto, algo pasara y deberás de saber quiénes son tus amigos, deberás elegir en fin si te quieres ir adelante no te detendré pero ten en cuenta esto Marceline, nada es como lo pintan – James, eres un verdadero lunático – Pero no lo estamos ya todos, jajajajajajaja – dije mientras le daba la espalda a Marceline y me empezaba a reír como un loco, Marceline solo salió de la habitación por la ventana y la perdí de vista en la oscuridad de la noche, fui al baño a lavarme la cara un poco y me lleve una sorpresa al ver que mi cara había cambiado no era la mía sino la de James y James detrás mío - ¿Qué acabo de hacer? - Jajá, no te preocupes Harry, confía en mí, este es el primer paso, mi primer movimiento para contrarrestar el juego de aquello que no se puede ver – Pero James, yo no soy así, yo no trato mal a la chicas y tú lo sabes, siempre … - Siempre te comportas como caballero – decía James en un tono infantil – Seamos honestos Saxon, te gusto como te comportaste, inevitablemente yo soy tú y tu eres yo, y aunque digas que así no eres tú, muy dentro tuyo lo quieres ser – me decía James – Te gusto ser yo Harry y lo serás, no podrás evitarlo – Si, James pero … - Pero ¿qué? – Que tal si ella le dice a los demás lo de esta noche – No lo hará - ¿Cómo lo sabes? – Créeme solo lo sé, confía en mí, ahora vete a dormir porque de seguro mañana vendrán Finn, Jake y la Dulce Princesa para hablar contigo – Pero … y Marceline - ¿Qué hay con ella? – No crees que debe …. – Tu déjamelo todo a mí – al decir esto James desapareció de mi vista y yo me fui a recostar sintiéndome culpable por lo que deje que James hiciera - ¿Cómo es posible? Deje que le hablara así, aunque mientras no haga nada malo todo estará bien … aguarda un minuto esto no cuadra, como es posible que me haya controlado el, eso … eso – empecé a bostezar, aquella disputa con Marceline hizo que si me cansara – Creo que deberé descansar por hoy, luego hablare con ellos al respecto y le deberé una explicación a Marceline -.
Ya estando en manos de Morfeo, lo que comenzó como una tarea para meterme en mis propias memorias para ver cómo diablos había llegado ahí, se convirtió en una pesadilla, perdí control de mi mente, soñé que estaba en un cuarto oscuro, tenebroso, que con solo estar ahí te daba miedo, pensé que estaba en una pesadilla mía relacionada con el juego de Slender, pero no, no estaba preparado para lo que vi después de eso.
Me encontraba en el cuarto del hospital, todo estaba en ruinas, como si hubiera habido una pelea ahí, vi a 2 personas, una que yacía en el piso y otra que le sostenía la cabeza, me fui acercando y me lleve una terrible sorpresa al ver que eran Finn quien estaba muerto y Marceline que lo sostenía, me fui acercando más y más hasta que Marceline sintió mi presencia y volteo a verme, su cara, en su rostro no había ojos, estaban oscuros, completamente oscuros, ella se fue acercando hacia mí diciendo cosas que no entendía, yo me quede asustado y lo único que se me ocurrió fue alejarme de esa situación, alejarme de ahí cosa que no pude, de cierta forma estaba atrapado en lo que parecía arenas movedizas.
-Todo es tu culpa – me decía Marceline – todo es tu culpa – seguía diciendo y diciendo – De que hablas, que tengo yo que ver en esto – tratando de sacarle más información – Por tu culpa todos están muertos – cuando dijo esto un rayo de luz ilumino todo el lugar y aparecí en lo que eran las ruinas de un reino, de un reino hecho de dulces – Por tu culpa todos ellos están muertos – me decía la Marceline sin ojos – Quede sin habla cuando voltee a mi alrededor, vi a todos muertos, Finn, Jake, la Dulce Princesa, a alguien que parecía un caballo pero su pelaje era de los colores del arcoíris, a una pequeña niña de la misma edad de Finn a lado de este en un vestido naranja, todo polvoriento y roto, a un viejo con gran barba blanca, una corona y una bata azul – Tu lo trajiste de vuelta, tu trajiste la destrucción a este planeta – se escuchaba detrás de mí, cuando voltee a ver, Marceline me tenía sujetado de mi cuello, ahorcándome – Pero de quien hablas, a quien traje – le pregunte – Tu lo trajiste de vuelta y con ello la destrucción de Ooo – seguía diciendo, quede algo horrorizado al ver que la cabeza de Marceline se estaba contorsionando, estaba dando vueltas sin parar como si estuviera poseída, cuando paro, de su frente empezaron a salirle unos cuernos, empezaba a ser más alta y grande, mostraba unos dientes que no eran de ella, una sonrisa demoniaca y los ojos, esos ojos que solo se ven en tus peores pesadillas se hacían cada vez más grandes y oscuros, como si te chuparan el alma.
-Jajajaja – se empezó a reír con una risa maligna y atemorizante, se transformó completamente y vi a un esqueleto, con una túnica negra y algo así como una corona en su cabeza y un collar, me miraba a mí y solo se reía, una risa que nunca antes había escuchado, que me erizo la piel, en sus manos tenía unas flamas verdes que me estaban apuntando a mí – Gracias a ti todo esto es real, tu eres la causa de todo esto, tú me ayudaste a lograr esto – me decía con una voz grave y terrorífica – De que hablas, quien eres – decía- Alguien al que dieron por derrotado y que gracias a tu ayuda esta libre – De que me hablas, no entiendo nada – gritaba – Esto es un sueño, es un sueño, una pesadilla, yo sé cómo… - No esto no es una pesadilla, esta es la realidad y no hay nada que puedas hacer, Jajajaja – empezó a reír y se lanzó en un ataque hacia mí, no podía escapar porque estaba todavía atorado en arenas movedizas, solo espere mi fin, siendo asesinado por ese esqueleto.
De repente di un brinco y me vi de nuevo en la cama del hospital de mañana, vi que había sudado frío, agarre el espejo de mano que tenía cerca y me vi, estaba pálido del susto – Vaya, esa sí que fue una pesadilla, nunca había tenido una así antes, eso fue criminal, ni todas las películas de terror que he visto ni los juegos de Slender me han tenido aterrorizado como este sueño – me dije – creo que es hora de darme un baño, esa pesadilla si saco un buen susto de mí – me dirigí al baño a ducharme, seguía pensando lo que había pasado en ese sueño, porque se sentía tan real que no lo podía creer, pero solo tenía 3 preguntas en mi mente, quien era el, todo eso realmente ocurriría y como es que estaba involucrado yo en eso , hasta que una voz me saco de mis pensamientos – Harry, hombre que pálido te vez que te paso – para mis sorpresa era Doctor que se estaba reflejando en un pequeño charco que se formó – En serio, te vez fatal, porque no vas a buscar a una enfermera y que te diga que tienes – me dijo Sherlock uniéndose con Doctor, salí de la ducha y me quede viendo mi reflejo, ahí se encontraban todos Sherlock, Doctor, James, Hyde y Master, se me quedaron viendo por un instante hasta que Hyde habló – Hey Harry, porque tan pálido, que te paso una pesadilla – me preguntó – que no lo sintieron, no vivieron ese sueño – la verdad es que no Harry, creo que te estas volviendo más loco de lo que ya estas – me dijo Master – Harry ve acuéstate y descansa, que eso solo fue un sueño, las posibilidades de que se hagan real son minúsculas – me decía Sherlock para tranquilizarme – Bueno, compañeros de celda – decía James – creo que es hora de que dejemos en paz a Harry por un tiempo, para que se tranquilice – acto seguido todos fueron desapareciendo menos él, se quedó, me miro a los ojos y dijo – Harry, yo no mentía hay alguien atrás de todo esto, ya lo viviste en carne propia – James lo viste – le pregunte ilusionado – No, yo no vi eso, pero lo sentí, sentí tu tristeza y tu desesperar, el hecho de que no podías hacer algo y saber que tú eras el culpable de eso te carcomía, no te preocupes, nosotros hicimos nuestra movida y el ya contesto, sabemos de lo que es capaz, pero no sabe de lo que nosotros somos capaces, creo que es hora de consultarlo con los demás, no te preocupes por esto, deja yo me encargo – Pero James… ¿por qué? - Fácil, porque si tu mueres yo muero aparte, no quiero que pierdas la cabeza si no es por mi culpa – desapareciendo por completo y dejándome solo por lo que restaba del día, me fui de nuevo a cama y vi la hora 10am – vaya creí que nunca me cambiaria a esta hora otra vez – me decía para olvidar el sueño.
Pasaron 5 minutos y llego una enfermera con mi desayuno – Disculpe joven aquí le traigo su desayuno – me dijo obviamente– gracias – después salió y me dejo solo con mi desayuno – vaya, pero esto se parece más a un postre que un desayuno – me dije y en efecto eso parecía, un plato de helado, un racimo de plátanos, gomitas, puros dulces pero como traía hambre me comí casi hasta la bandeja.
Terminado el desayuno escuche unos gritos fuera de mi cuarto y en ese mismo instante entro la Dulce Princesa, azotando la puerta detrás de ella, dando un respiro y fijando su mirada en mí – Buenos días – Ah!, buenos días princesa – te encuentras mejor James – Claro que sí princesa, no se preocupe por mí, pero venga tome asiento, ha de estar cansada o querrá descansar tras aquellos gritos que pego – le dije – Gracias James, que bien te ves ya, creo que la doctora no tendrá remedio que darte de alta este mismo día – Jajá, espero, solo me falta donde quedarme – por eso ni te preocupes, de seguro Finn te ofrecerá su casa o si no te puedes quedar en uno de los cuartos que hay en mi castillo – Nah, creo que mejor me quedare aquí en este cuarto de hospital – Pero James ayer dijiste que …. - Solo bromeaba princesa, con gusto aceptare la invitación de quien sea, disculpe la pregunta princesa pero porque tan agitada, déjeme adivinar demasiadas tareas de princesa – Pues de hecho James … espera si eso es, estoy muy ajetreada con el teatro que pienso construir para el Dulce Reino, pero ninguno de los estilos me gusta, es difícil encontrar el correcto – Oh ya veo, entonces son cosas de la realeza, bien no me interpondré en esos asuntos – le conteste – No seas ridículo, si quieres puedes ayudarme – Nah, así estoy bien aparte eso de arquitectura no se me da muy bien, eso y aun no recupero la memoria, pero cambiando de tema, donde están Finn y Jake, pensé que estarían con usted – la Dulce Princesa se paró del sillón se sirvió un vaso de agua y agrego a mi comentario – Finn salió ayer con su novia y Jake pues digamos que también salió con su novia, pero no en una cita doble, en la tarde ya han de estar aquí mientras esperamos cuéntame algo acerca de ti James, como es que conociste a Finn y Jake y que haces aquí exactamente – en mi cabeza vino solo una frase, directa al grano – Princesa, pues digamos que todavía no mi acuerdo, no desesperéis a este disco que tengo dentro, cuando llegue el momento me ayudara a recordar todo – le dije en broma a la Dulce Princesa – Jajaja, que divertido eres James, siempre eres así – Nada más cuando, he desayunado como rey – los 2 solo nos reímos – Y eso que no ha escuchado mis chistes más graciosos princesa – le decía mientras me limpiaba las lágrimas de risa que tenía – Espero que cuando recuperes tu memoria, tus chistes sean mejores, ya sé porque le caes bien a Finn y Jake –.
La Dulce Princesa tenía unos 10 minutos de que había llegado y habíamos estado cómodamente hablando y riendo hasta que llego la Doctora Helado para llevarme a hacer unos análisis para ver si ya estaba mejor – Disculpe, Princesa, me tengo que llevar a su amigo para hacerle las pruebas y ver si ya está bien y darle de alta – Oh, está bien, volveré como en media hora entonces – dijo la Dulce Princesa, parándose y dirigiéndose a la salid – Bueno, doc, que tiene planeado hacer ahora – Solo unos análisis y escaneos y sabremos si estás bien, chico – Doctora, no me diga chico, no me agrada que me digan chico, el nombre que busca es James – Muy bien James, nos vamos – Pos vámonos, mientras más rápido mejor -.
Mientras me estaban haciendo los análisis y estudios para saber mi condición, Finn se encontraba en su casa con su hermano Jake hablando acerca de su pequeña cita con la Princesa Flama para luego terminar hablando de mí, no se la razón pero era el tema en común de todos ellos, Finn, Jake, Marceline y la Dulce Princesa, Finn le había comentado algo sobre mía su novia mientras que Jake hiso lo mismo pero no decían nada más de mi ni de mi situación, por lo que para las novias de estos personajes era solo un conocido que estaba siendo ayudado, no se les hiso raro ya que ellos siempre ayudaban a la gente que lo necesitaba.
Marceline por otro lado, aun no se creía lo que había pasado esa noche, como era posible que alguien como yo haya llegado a Ooo, actuar como una persona amable y respetuosa para en la noche convertirme en todo lo contrario, en alguien odioso, malvado, que no le interesa el bien de otras personas solo el suyo, si una frase me definiera, fuese "El fin justifica los medios". Ella todavía no sabía que pensar acerca de mí, era alguien peor que ella, le dio vueltas en la cabeza al tema y llego a la conclusión de que no podría lograr nada si se quedaba en su cuarto, tenía que pensar en algo y rápido si quería evitar una tragedia.
Yo por otro lado, estaba en el hospital haciéndome los análisis para ver si me dejaban salir de una vez de ese hospital, 2 días encerrados son buenos, pero sin que tenga algo bueno que hacer hacían que me volviera loco y perdiera la cabeza, pero en mi mente a pesar de todo el aburrimiento, de todo lo que había hecho y dicho, me sentía intrigado y a la vez asustado por el sueño, aquella pesadilla que había tenido, en la que todos morían y yo era el culpable, en verdad eso me asusto, el hecho de ser el responsable de algo que podía pasar. Pero, en una parte de mí, sabía que eso podía evitarse, si esa pesadilla hacía temblar a James, entonces era algo porque preocuparse, algo que temer aunque James puso en marcha un plan, pero cual plan y por qué me estaba ayudando, sería capaz de trabajar en conjunto con los demás para ayudarnos, solo el tiempo lo dirá pero mientras tanto lo único que me importaba ahorita es salir de hospital para poder hacer mi propia investigación y saber más acerca de este mundo y porque Finn, aquella vez que me vio, dijo que si había más humanos.
Bueno, como les dije algo fuera de sí pero así es la vida no, espero que les haya gustado, haganme saber si es de su agrado y si quieren que haga algo mejor
