Aquí el sexto capitulo de la aventura de Harry


Capítulo 6 La Biblioteca

En efecto entramos a la gran y amplia biblioteca, la biblioteca más grande que he visto en mi vida, aunque siendo honestos no he visto muchas bibliotecas, solo unas cuantas que había en mi ciudad natal que eran algo pequeñas y que rara vez entraba en ella. En la biblioteca había unos grandes escritorios con sus lámparas para poder leer mejor, sillones por si las sillas de los escritorios te lastimaban, mesas redondas como para debatir temas o un libro, demasiadas repisas llenas de libros acomodados por el tipo de libro, libros de detectives, romances, novelas, cuentos infantiles se podían apreciar a mi lado derecho mientras que a mi lado izquierdo se encontraba de ciencias, investigación, historia, política en fin, un sinfín de libros que te tardarías años en leer. Había libros más allá de lo que mi vista podía ver, la sala era demasiado alta y había unas cuantas ventanas para aprovechar la luz solar.

Enfrente de nosotros se encontraba un escritorio que es para la bibliotecaria y ahí mismo se encontraban 2 personajes sumamente singulares, una nube purpura con una estrella en la frente que se encontraba platicando con lo que parecía una tortuga de cabello rubio que le cubría la cara o eso se alcanzaba a notar y que usaba una corona casi similar a la de la Dulce Princesa, yo deduje que las 2 eran princesas solo con ver a la tortuga usando la corona y el tono con el que hablaba la nube purpura se podía notar pero mis deducciones prontamente serían comparadas con la verdad porque la Dulce Princesa, tan decente que es ella me presento con aquellos 2 personajes que se encontraban.

-Y yo le decía que sí pero no me hizo caso – decía la nube purpura – y que hiciste después amiga – contesto la tortuga – pues que después de tanto tiempo… - se quedó callada la nube al vernos llegar a la Dulce Princesa y a mí – Amiga por mis grumos, ya viste quien viene ahí – Sí, es la Dulce Princesa y viene acompañada de alguien – ¡Oh por Glob! No es Finn – alcance a escuchar - ¿Glob? – pensé, porque demonios alguien dice glob, pero no le tome importancia porque pensé que era una palabra o frase similar a las que yo digo y que no significan absolutamente nada – Princesa Tortuga, Princesa Grumosa, que bueno es verlas – decía la Dulce Princesa – Oh amiga, tiempo sin vernos – Sí lo sé, demasiadas labores reales – Ni me lo menciones, al fin tengo tiempo para mí – hablaban la Dulce Princesa y la Princesa Grumosa, rápidamente noto que la Princesa Tortuga estaba realmente callada y no se metía en la plática para nada, ¿Por qué?, pensé pero asumí que era por mi presencia – Oh Princesa, primero Finn y ahora este guapo – Grumosa, no empieces - ¿Qué? Solo digo que estas acaparando a todos los hombres para ti – dijo esto la Princesa Grumosa mientras se acercaba a mí – ¡Grumosa! Él es solo un amigo, amigo de Finn y Jake que se encuentra de visita – obviamente mintió la Dulce Princesa pero ¿por qué? Mentir no tenía sentido alguno – Es un amigo de Finn y Jake, su nombre es James – por fin la Dulce Princesa me había presentado frente a esas 2 personas que se encontraban – Princesa, yo me puedo presentar – le dije – Mi nombre es James, James Moriarty, es un gusto conocerlas – decía mientras tendía mi mano a las 2 princesas que se encontraban frente a mí – Mi nombre es Princesa Grumosa, soy la princesa del Espacio Grumoso y ella es mi amiga la Princesa Tortuga – me acerque a la Princesa Tortuga para darle un saludo amablemente pero ella solo se alejó algo y se sonrojo – Vaya, creo que tú eres de pocas palabras, bueno creo que has de tener razón en desconfiar de alguien que apenas conoces – No te lo tomes a mal James – soltó la Princesa Grumosa – Es así con todos lo que apenas conoce – Aaaaa bueno, pensé que había dicho algo malo o que le falte al respeto – Bueno James – agrego la Dulce Princesa – Ya estás aquí en la biblioteca y ya conoces a la Princesa Grumosa y a la Princesa Tortuga, creo que es hora de irme a seguir con mi trabajo, ¿estarás bien si te dejo aquí? – me pregunto la Dulce Princesa – No se preocupe, solo leeré un rato, veré que encuentro y me iré con Finn – Si princesa, váyase tranquila, James está en buenas manos – dijo la Princesa Grumosa, a lo que yo no sabía si tener miedo o no – Bueno me retiro, James más al rato vendré a verte, así que quédate aquí hasta que regrese para que me digas que opinas acerca de nuestra amplia selección de libros ¿sí? – Sí mamá, jajá mentiras princesa, si aquí la espero – acto seguido la Dulce Princesa salió de la biblioteca y la Princesa Grumosa se acercó tanto a mí que me puso nervioso e invadía claramente mi espacio – Así que James…tú y Bonny son… - ¿Pareja? No solo somos amigos, apenas llevamos 3 días conociéndonos – Entonces tú no tienes a nadie – me dijo en una voz seductora, me quede destanteado y no sabía cómo reaccionar – Pues…yo…yo…no… - empecé a tartamudear – no tengo pareja, que yo sepa – ¿Qué tu sepas? – Si, digo es que la verdad, pues perdía la memoria y no me acuerdo de nada, tengo lagunas en mi mente que necesito llenar y que mejor que leer algo que se me haga conocido – les dije, aunque se notaba que tanto la Princesa Grumosa como la Princesa Tortuga se quedaron sorprendidas ante la noticia – Bueno, cambiando de tema Princesa Tortuga ¿no es así? – ella solo movió la cabeza – Sería tan amable de decirme donde se encuentran los libros de detectives – ella se quedó muda y solo me apunto con el dedo a cierta dirección donde se encontraba el libro que buscaba –Gracias – después de dar las gracias me fui a la repisa donde se encontraban todos los libros de crímenes y detectives, buscaba uno en especial, los de Sherlock Holmes escritos por Sir Arthur Conan Doyle, cuál fue mi sorpresa al darme cuenta de que en esa estantería solo había novelas diferentes pero no de Sherlock Holmes o Agatha Christie o de James Bond – Qué raro – pensé – bueno vamos a leer estas – agarre unas 5 novelas y me fui a un escritorio para ponerme a leer los libros, sentía que alguien me observaba y no dude en voltear a ver a la Princesa Grumosa y a la Princesa Tortuga que se me habían quedado viendo hasta que se percataron de que las estaba viendo – Esta volteando, está volteando, disimula – decía la Princesa Grumosa – Pero Grumosita, no crees que es de mala educación que nos quedemos viendo a James mientras está leyendo – No como crees Princesa Tortuga, si él no se da cuenta no le hará daño – Pero Grumosita – Nada de peros, creo que es hora de hacer mi movida, princesa dame un libro de romance o lo que sea – Para que lo necesitas – Para llegar con algo para hablar con James – la Princesa Tortuga le dio un libro y se fue a sentar donde yo estaba, la vi muy sospechosa y sabía que algo tenía en mente – Así que James, te gusta leer – Pues algo, depende la situación en la que me encuentre - ¿Sí? Y qué tipo de escritos te gusta leer – me pregunto – Pues de casi todo, crímenes, detectives, de terror leo de todo pero hay algunos que de plano no me gustan o se me hacen algo empalagosos – ¿Cómo cuáles? – Como de romance, no me gustan son tan…tan predecibles aunque hay algunos que no, pero Princesa Grumosa a usted de qué tipo de libros le gusta leer – Pues la verdad de todos, yo no tengo problema con leer de romance o de terror - ¿En serio? ¿Y cuántos libros ha leído hasta ahora? – una pregunta que depende si contestación sabría si se acercó a mí para saber cosas acerca de mí – Pues…erm…la verdad varios que ya no llevo la cuenta – Entonces que le parece si usted se pone a leer su libro y yo los míos – Vaya que gran lectura tienes ahí, crees que vas a alcanzar a leerlos todos antes de que Bonnibel venga - ¿Alcanzar? Hasta me da tiempo de leer todos los libros que tienen en esta biblioteca, ahora Princesa Grumosa, si me permite tengo una lectura que terminar – Una muy buena forma de escapar de una situación que me traería nada más que problemas, sin embargo sabía que la Princesa Grumosa no iba a tardar en buscar otra forma de sacarme platica así que aproveche el tiempo que tenía.

Al cabo de una hora termine los 5 libros que había agarrado y tenía ganas de otro, en una hora la Princesa Grumosa no hacía nada más que hablar con la Princesa Tortuga, cosa que yo note, de que hablaban no lo sé y no me importaba. Me pare para agarrar más libros que leer, devolví los que había tomado antes en su lugar y ahora tome unos 10 libros, la Princesa Grumosa y la Princesa Tortuga me seguían con la vista – Hey chica, no crees que James es un buen mozo – Querrás decir un buen partido – Es la misma, tiene su algo – Si chica tienes toda la razón, pero se nota que es inteligente – Y que quieres decir con eso – decía algo enojada la Princesa Grumosa – Creo que para gustarle a James debes de ser como la Dulce Princesa – Puede ser, puede ser pero tenemos que investigar más de él, las apariencias engañas aparte lo conquistare con estos grumos – la Princesa Tortuga se quedó callada y solo se río un momento – ¡QUIEN ES CAPAZ DE RESISTIRSE A ESTOS GRUMOS! – grito, así que decidieron acercarse a mí para hablar y saber algo más de mí, bueno en lo que podía mi pequeño Alzheimer.

-James, dime que te trae a la tierra de Ooo – preguntaba la Princesa Grumosa – La verdad no tengo ni la más mínima idea, de por sí que no recuerdo nada – le conteste mientras buscaba más libros de detectives que leer – Y dime James a cuantas princesas has conocido hasta ahorita – ante aquella pregunta me quede mudo, por qué diablos me preguntaba eso – La verdad, solo ustedes 2 a la Dulce Princesa y…pues me han nombrado a una tal Princesa Flama – Aaaaa, sí la novia de Finn – si eso…me han dicho – Entonces te faltan más princesas por conocer como la Princesa Slime, Princesa Desayuno, Princesa Salvaje, Princesa Agua, Princesa Músculos, Princesa Hot-Dog – Ok, ok, ok Princesa Grumosa, hay muere, ya te entendí por favor no sigas, por favor – Bueno James solo decía, si quieres podemos ayudarte a que conozcas a todas – decía algo jocosa la Princesa Grumosa – Podemos hacer una fiesta y que toda la realeza este presente, tu qué opinas Princesa Tortuga – le pregunto pero ella no contesto nada solo se quedaba inmóvil – Oye, porque no me hablas ni nada, que tengo algo mal o que – No le tomes importancia James, así es con las personas que va conociendo – Bueno, creo que eso de la fiesta está bien pero no gracias - ¿Cómo que no gracias? Por mis grumos que vamos a hacer esa fiesta – ¡Grumosa! – dijo la Princesa Tortuga – si James no quiere no quiere y ya – Vaya, al fin hablaste, que bien y no es que no quiera pero tengo toda la semana ocupada con asuntos, necesito investigar algo antes de poder estar 100% libre –Oh entiendo, pero cuando quieras estos grumos serán tuyos James – ante aquel comentario de la Princesa Grumosa se me erizo la piel y sentí un frío indescriptible, ante aquel comentario ambas princesas se retiraron.

Yo por mi parte agarre unos 5 libros más y me fui a sentar a mi lugar para seguir con mi lectura – Harry – se escuchó - ¿Qué paso Doctor? – No se te hace raro que en una hora acabaras leyendo los 5 libros que agarraste – Ahora que lo mencionas sí, no serás tú el que los está leyendo Doctor – le pregunte, porque en verdad era una cosa rara que leyera los 5 libros rápidamente si me tardaba una semana para leer un libro de cómo 400 paginas – No, Harry no soy yo, no crees que sea por la radiación – Muy posible, muy posible, a lo mejor esa es una de las cosas en las que me está afectando la radiación, pero porque no me hace más daño – Tu cuerpo ya ha de estar adaptado o esta radiación no es tan dañina como crees – Bueno, eso lo investigare mañana, por ahora quiero seguir leyendo estos libros, si me permites Doctor –.

Seguí con mi lectura teniendo en cuenta lo que Doctor me había dicho, hasta que dieron como las 4 de la tarde, no tenía hambre ni nada solo estaba leyendo – Bueno amiga, me tengo que ir ya, tengo que volver con mis padres porque luego tendré problemas chica – Esta bien nos vemos luego chica – acto seguido se despidieron, la Princesa Grumosa se acercó a mí – James, me voy pero volveré – movió su cuerpo, por así decirlo, de forma seductora y me mando un beso a lo que yo cerré mi libro, sentí un escalofrió que invadía todo mi cuerpo y me retire de aquel lugar lamentablemente no me podía quitar esa imagen de mi cabeza – Maldigo esta mente, porque demonios me acuerdo de todo, ahora no me poder quitar esa escena de mi mente – gritaba – Espera si sigo leyendo lo más probable es que se me pase lo que vi – el hecho de recordar hizo que temblara de miedo – Mejor ya no hablo del tema – me dirigí a otro lugar y vi que la Princesa Tortuga estaba en su escritorio leyendo un libro romántico, aunque a mí no me gustaban los libros de ese estilo no hice un comentario alguno. Me acerque a ella para sacarle platica quería saber más cosas referente a la biblioteca así que me acerque.

-Princesa Tortuga – se quedó muda sin decir nada – Princesa Tortuga, ¿por qué no me habla? Le comió la lengua el ratón – a lo que la Princesa Tortuga solo se río – Vaya, la hice reír bueno eso es algo, dígame princesa que tan grande es la biblioteca – y solo se quedó callada – Oh bueno, no quiere hablar entonces no la molesto, siga con su lectura – me iba a retirar hasta que la Princesa Tortuga hablo – La verdad no sé, trabajo aquí pero no he ido muy lejos de los estantes de por ahí – y me apunto unos estantes que se encontraban a unos 10 metros o 20 de distancia, la voz de la Princesa Tortuga era algo grave pero la verdad no le tome importancia, ya había cumplido mi cometido, entablar una conversación con ella – Nadie ha ido más allá de esos estantes – Vaya en serio, nadie, interesante – aunque se veían libros, desde lejos se veían que eran viejos y algo polvorientos como si alguien no se hubiera acercado haya en años, vi que era una oportunidad para mí y ver que más ocultaba la biblioteca pero esa tarea la podía hacer luego – Princesa, dígame como es que trabaja usted aquí, digo ocupa el dinero o lo hace para matar el tiempo o para que – le pregunte – James, trabajo aquí porque me gusta leer y que mejor lugar donde estar que en una biblioteca – Me debe de estar tomando el pelo, princesa eso es algo bueno, ¿Qué tipo de literatura le gusta? Comedias, románticas, crímenes – la respuesta de la Princesa Tortuga era más que obvia pero no iba a desaprovechar la oportunidad de entablar conversación con ella, podría sacarle más información sin que ella se diera cuenta – Me gusta de todo pero si debo elegir un favorito sería de romance, romances imposibles, romances que pueden causar tu muerte – decía la princesa, ante aquel ultimo comentario me quede pálido, recordé mi pasado, recordé lo que tenía que olvidar – James y a ti que tipo de historias te gustan – me pregunto la Princesa Tortuga para sacarme de mi trance – Pues le tengo que ser honesto princesa que a mí me gustan de crímenes, eso estimula al cerebro y la imaginación, aparte te puede ayudar en tu vida, algún día todo lo que he leído me servirá – Jajá, James eres simpático – Raro, sí, lunático, también pero simpático, la verdad eso no lo creo – le dije – Si James, me caes bien – Bueno princesa, iré a dejar los libros a su lugar y me pondré a ver que más libros puedo agarrar – pensé adentrarme a esa zona oscura donde nadie más se había metido en años, pero necesitaba una lámpara así que le pedí prestada una a la Princesa Tortuga, la princesa me la dio y yo me dirigí a dejar los libros e investigar, cosa rara la lámpara no tenía que estar enchufada ni nada por el estilo, pensé que usaba pilas o era recargable pero como todo lo demás no le tome importancia ya que me servía en mi trabajo, la Princesa Tortuga no me pregunto para que ocupaba la lámpara solo me la dio así como así y yo aproveche esa oportunidad.

Después de dejar los libros me dirigí hacia esa zona, tenía la lámpara en mano, la intención de investigar en esa zona que nadie se había metido antes y ver que descubría. Mientras más me acercaba a la oscuridad sentía nerviosismo y sobresaltos de adrenalina, llegue a la zona donde todo estaba oscuro, donde no se podía ver ningún alma y que cualquier ruido podría darte el susto de tu vida, sin embargo aunque no estaba armado más que con una lámpara seguí con mi camino.

-Creo que es hora de prender la lámpara – me dije – Vaya, vaya se nota que todo esto esta desolado, veamos que puedo encontrar – me dije en voz alta, sin importar si había alguien ahí o no – Libros de magia…espera ¿libros de magia?...pero…como…no importa seguiré mi camino, haber libros de historia de Ooo, esto si esta bueno, estos me servirán – seguía mi camino sin importar nada y me lleve una sorpresa al encontrar que en aquella zona oscura había escritorios, sillas y sillones iguales que en la zona iluminada - ¿Pero qué demonios? Esto se parece igual…se ve igual…no puede ser – al leer tantos libros de detectives aprendes que todo es posible, solo tienes que encontrar la explicación del porqué – Es igual que la zona de haya, cosa rara – Harry – empecé a escuchar – Harry – ¡Ah caray! Ahora sí que estoy loco quien anda ahí – pensé que había algo que me había seguido – Tranquilo solo soy yo – Oh Sherlock, pensé que no hablaría con ustedes en lo que quedaba del día, que pasa – Nada, nada quería ver como andabas eso es todo – Pues como vez ando investigando el lugar, siento algo extraño con esta biblioteca como si fuera más grande de lo que imagino – La verdad tengo el mismo presentimiento, crees que es buena idea investigar solo – Sherlock, claro que sí, aparte no estoy tan solo como tú crees - ¿No? – No, están todos mis alteres egos conmigo así que no hay problema – Muy bien – acto seguido ese alter ego mío se fue y me quede investigando.

-La sección de crímenes, veamos – me acerque a esos antiguos estantes y cuál fue mi sorpresa al ver que había libros, aunque viejos, de Doyle, Christie – Esto sí que es un descubrimiento…espera ahora que lo pienso, estos libros…¿Por qué están aquí? – sumamente increíble fue el haber encontrado que esa sección de la biblioteca, esa parte en específico de la biblioteca estaba llena de libros antiguos, de mi época – Pero qué diablos, esto…esto es raro – por cierto motivo me sentía atraído a seguir con mis pesquisas en todo ese lugar, había libros de todo tipo pero de la época en la que me suicide y antes. Libros de física, química, almanaques de periódicos un sin fin de cosas mientras más me aventuraba más oscuro se volvía, mas tenebroso se ponía pero no le tome importancia alguna – ¿Una puerta?¿a dónde llevara? – me acerque a la puerta para abrirla pero estaba cerrada con candado, uno que nunca antes había visto y el letrero que tenía decía "Si quieres seguir con vida y mantener tu alma, no atravieses esta puerta" – Si, como si un letrero me va a parar de hacer lo que yo quiera – seguí leyendo – "Solo aquel que encuentre la forma de abrir esta puerta se puede llevar lo que hay detrás" – Pero que… - no termine la frase porque de repente vi que unos ojos me observaban – Ah! Carajo, una maldita araña y yo sin insecticida – pensé que era una araña pero no lo era, en realidad no supe que era porque en cuanto termine mi frase los ojos desaparecieron, me devolví para ver los libros pero todo estaba oscuro – Demonios, esto está más oscuro que las malditas grutas de Cacahuamilpa, lo bueno que traigo esta lámpara – pero como todo en la vida, cuando te jactas de algo el destino se encarga de que seas más modesto –bizz…bizz – Oh por dios no me vengas con tu viernes 13 lámpara, no me arruines la amistad – en efecto las pilas de la lámpara se estaban agotando o tal vez era el foco que se iba a fundir, no le tome importancia porque vi que no tendría otra alternativa que irme de ahí pero antes de irme tome algo que para mí es algo valioso, tome un tomo de las novelas que se encontraban ahí de Sherlock Holmes – Esta sí es una buena lectura y un clásico – tome aire – Los clásicos son geniales, en fin lámpara aguántame tantito no'mas deja llego a la biblioteca – dicho esto grite – Patitas pa'que las quiero – salí disparado del lugar por temor a quedarme atrapado ahí sin poder salir.

Mientras tanto con la Princesa Tortuga, ella seguía leyendo su libro de romance y preguntándose, ahora sí, por qué le pedí la lámpara. Sus pensamientos se fueron cuando entro una persona – Princesa Tortuga, ¿no ha visto a James por aquí? – Estaba aquí hace media hora, me pidió una lámpara y se fue a no sé dónde, no dijo ni una palabra más – se notaba que la Dulce Princesa estaba algo enojada porque me había ido – Tranquila princesa, desde que se fue la Princesa Grumosa, usted es la única persona que ha entrado por esa puerta, si quiere tome asiento mientras espera a que James regrese – Lo hare, gracias Princesa Tortuga – la Dulce Princesa se sentó y espero a mi llegada, no mucho dada mi situación, se sentó a descansar ya que tuve un largo día de trabajo, yendo de aquí para acá, de haya para acullá, en fin una labor casi sin fin – Mientras llega James, creo que me pondré a leer un rato, tengo tiempo sin leer un buen libro – y solo de esa forma la Dulce Princesa pensó en pasar el tiempo mientras que yo trataba de salir de la parte olvidada de la biblioteca – Wow, eso sí fue genial, lo tengo que hacer de nuevo – me dije – Ahora a entregar la lámpara y como que nada paso – pero no me percaté de que tenía tanto el libro como la lámpara a la vista - ¡Que me lleven los ángeles! Casi olvido guardar el libro – dicho esto tome el libro y lo guarde en uno de los bolsillos de mi pantalón – Esto si es bueno, jajá, quien diría que el sastre haría un buen trabajo con los bolsillos – fue mi pensamiento – Si antes mis bolsillos eran como la TARDIS, ahora son el doble – efectivamente casi todos los bolsillos los lleno a tope y ni se nota, cuando tenía que pagar el camión o la comida, era una tarea difícil porque tenía que sacar absolutamente todo lo que había dentro del bolsillo hasta encontrar mi cartera, bueno eso es historia para luego, vi que la lámpara se había fundido pero no me preocupe ya que estaba en la parte iluminada de la biblioteca, tome un respiro, me limpie el polvo que traía.

- On the corner of main street – empecé a cantar sin darme cuenta mientras iba caminando a entregarla a la Princesa Tortuga la lámpara que le pedí prestada – mejor me cayo, estoy en una biblioteca y no vaya a molestar a alguien – pensé. Seguía mi camino a entregarle la lámpara a la Princesa Tortuga sin nada que me detuviera, llegue donde se encontraban ambas y vaya sorpresa que me lleve al ver a la Dulce Princesa sentada leyendo, un acto de maldad, un sentimiento de que necesitaba jugarle una broma surgió, voltee a ver si la Princesa Tortuga se encontraba mirándome y para mi suerte no estaba haciendo eso – De aquí soy – pensé – Es hora del show – afine mi voz sin que se dieran cuenta, llegue por detrás a la Dulce Princesa y le dije - ¡Hola princesa! – ella dio un brinco y se fue con todo y silla, bueno también conmigo para atrás – Jajá, princesa no fue mi intención asustarla – mentí obviamente – Perdón James, es que no te vi venir – decía mientras yo me paraba y la ayudaba – Jajajaja – se escuchaba a lado derecho de nosotros – Princesa Tortuga, porque no me dijo que James me quería asustar – Perdóneme princesa, pero no lo vi llegar, es ágil este James – Querrás decir que soy sigiloso – la Dulce Princesa acomodo la silla y se sentó, me apunto que yo también tomara asiento y lo hice – Así que James, ¿qué piensas de la biblioteca? - Yo pienso que tienen un buen material, novelas de crímenes, de amor, de todo hay, hasta la historia de aquí – Dudo que hayas terminado de leer tan siquiera uno – Pues no princesa, ahí se me equivoca usted termine de leer 20 - ¡¿20?! – Sí 20 así como lo escucha – Pero eso…eso es difícil, espera leíste uno que tiene pocas páginas no es así – la Princesa Tortuga que se encontraba en su escritorio vino para unirse en la plática con nosotros – No princesa, James leyó 20 libros y pasaban de las 200 páginas, raro lo sé pero lo hizo – yo me quede con los ojos cerrados pero escuchando la plática – Vaya James, me debes de pasar el tip para leer igual de rápido que tú, bueno Princesa Tortuga, creo que es hora de irnos James tiene que ir con Finn y yo a descansar un rato – Tiene razón princesa, ya casi son las 7 – dijo la Princesa Tortuga mientras miraba el reloj que se encontraba pegado en la pared – aparte ya casi es hora de irme por cierto James y la lámpara – Aquí la tiene, lo malo es que por cierto motivo se descargó, no se si no tiene pila o el foco se fundió pero no sirve – Raro, luego la veré James, ven cuando quieras otra vez a leer – Aquí me tendrá Princesa Tortuga – nos despedimos y salimos de la biblioteca, lamentablemente para mía la Princesa Tortuga se dio cuenta de que en mi bolsillo tenía algo raro, no me dijo nada ni le tomo importancia pero alcanzo a ver que traía algo conmigo.

Ya fuera la Dulce Princesa y yo platicábamos de que buena biblioteca tenían y de la gran colección tan buenos que tenía, le dio gusto a la Dulce Princesa que me haya gustado eso así que me invito de nuevo para ir a leer todos los libros que quisiera sin importar la hora o el día, algo que me iba a favorecer porque quede intrigado con la sección que nadie había visto en años de la biblioteca, los ojos que vi y más aún que hay detrás de esa puerta, aquella puerta me quede intrigado, fascinado y enamorado por esa puerta, ese acertijo que tenía que resolver y que muy pronto lo haría, pensé que la Dulce Princesa no notaría nada, ya que no me pregunto nada acerca de él porque tenía yo la lámpara y para qué demonios la quería pero me equivoque, ella sentía que había hecho algo pero no se dignó a preguntarme que cosa. Me despedí de la Dulce Princesa y me dirigí a casa de Finn percatándome de que todavía tenía conmigo la llave de la casa y el libro.

Llegue a casa de Finn a eso de las 7 de la noche, saque la llave pensando que Finn estaría con Jake en una de sus aventuras o algo por el estilo pero no, me encontré a Finn muy nervioso por cierto motivo – Bmo, como me veo – decía Finn – Te ves genial Finn como siempre – contesto la maquinita – Vaya pero por que la prisa amigo, ¿Qué es el fin del mundo o que pasa? – James llegaste, que alivio, necesito tu ayuda creo que tú eres la persona adecuada para ayudarme – Si, hombre yo te ayudare pero antes que nada tranquilízate y cuéntame que te sucede porque estas así – le decía para tranquilizarlo – James, es que…es que…no sé qué hacer – A pos hora, te dije que me dijeras cual es el problema y no me dices nada, si quieres ayuda cuéntame porque estas así – James, es que…es que…hoy tengo…tengo…tengo una cita con la Princesa Flama y no sé qué hacer – Esos es todo, ya había pensado algo peor – Peor que meter la pata con la chica que amas – Erm…pos…bueno…digo…eso es debatible, a qué horas es la cita – A las 8:00 – Ok, eso nos da tiempo para que te pegues un baño porque amigo sí que apestas y cuando salgas te ayudare en lo que tú quieras – Gracias – me dijo Finn y se fue a bañar, junto con él se fue Bmo dejándome solo sentado en el sillón hojeando el libro que tome y esperando a que Finn saliera de su baño – Con que una cita con la Princesa Flama, hay hombre con este chico, veamos que pasa - .


Digan su opinion, su comentario, sus quejas etc. Casi se me olvida decirles que en este y en el otro capitulo meti una parte de canciones de The Killers, espero que sepan cuales fueron