La infinita clase de historia del profesor Stein había terminado. Al fiiiin. La ultima clase del día, ya era hora de ir a casita a ver mis dibujos animados. Me quede en el primer capitulo de Rick y Morty y si no la veía pronto, recibirá spoilers de todos lados, imposibles de ignorar para mi mente curiosa.

Bostezo y tomo mi mochila del suelo, donde siempre la dejo. Cierro mis cuadernos y los pongo dentro de mi mochila arrojando al mismo tiempo todos mis útiles. Ya en casa los ordenaría mejor. A la mierda.

-¿Eh? ¿Que sucede, Tommy?-me pregunta Black Star, mirándome con curiosidad al ver que me detuve a una calle de la escuela.

-Olvide mi celular en el salón. Mierda. Voy por el- sin decir nada mas, corrí de nuevo hacia la escuela. Carajo, era un celular nuevo. Mis padres iban a matarme.

Explicándole mi situación de la portera con desesperación y muchos gestos, me dejo entrar en su compañía bajo una mirada sospechosa. Mi peluca de color turquesa y mis lentes de contacto negros hacen que me mire con mucha desconfianza cada vez que entro por las puertas de Shibusen, mi instituto. Tome el celular a toda prisa de mi pupitre donde lo deje abandonado y dándole pruebas de que en verdad era mi celular, me dejo ir. Camino rápido para encontrarme con Black otra vez e irnos. Debería estar esperándome, íbamos a ver Rick y Morty juntos en mi casa.

Al doblar en la esquina de la escuela, a dos calles más lejos, veo la cabellera azul de mi amigo caminando tranquilamente con su mochila en sus hombros, abandonando sus intensiones de esperarme donde lo deje. Sabiendo que me lo esta haciendo apropósito, decido no correr tras él y camino aún más lento de lo que él lo hace.

A pocos metros delante de mí, veo a Chrona. La hermana gemela de Soul. Es un poco tímida y no tiene muchos amigos, todo lo contrario al popular y siempre sociable Soul. Pero es muy buena gente y divertida conmigo cada vez que voy a su casa. Tal vez pueda ser su amiga, no me haría mal tener una amiga aquí. Ahora que me mude a Death City permanentemente con el permiso de mis padres y de White y Marie, y a causa de mi amistad con seis chicos, no era muy popular con las chicas de mi salón.

Estuve apunto de gritar su nombre, cuando alguien que no conocía se acerco a ella por detrás y paso su brazo por los hombros de la pelirosada. No era mi intención espiarla, pero fue inevitable dado a la distancia que me encontraba. Soul y ella misma, me afirmado que no tenía amigas y me parecía raro que alguien viniera de la nada cuando solo hace unos días me habían dicho eso. Además de que tenía curiosidad. Ella tampoco parecía darse cuenta de que yo estaba detrás de ellas.

-¿Lo hiciste?-susurro la extraña a Chrona. Su cabello era rosado como el de Chrona y tenia un uniforme diferente al nuestro. Hmmm ¿De otra escuela? Mantuve mi distancia de ellas y rápidamente saque el libro que había llevado hoy para literatura de mi mochila y fingí leerlo, para que no sospecharan de mí.

Mi intención no era espiarlas…pero me estoy asegurando que no sepan que escucho su conversación. Dios mío.

-No-suspiro Chrona-dije otra mentira, pero fue…sin quererlo. Solo…salio y creo que esta vez, la cague.

-No se como tienes el corazón para hacer eso, en serio…-la chica negó con la cabeza y suspiro. Chrona se encojio en su lugar. ¿Qué coño hiso?

-No puedes seguir diciendo esas cosas de tu hermano.

¿Quéeeeeeeeeeeee? No entiendo nada.

Apreté el libro en mis manos.

-Si el no se entera…

-Chrona-la extraña sujeto el hombro de Chrona y se detuvieron, yo vi mí alrededor y me escondí detrás de un cartel de ofertas de una peluquería -No puedes estar diciéndolo en serio. Tu hermano se lleva toda la mierda que tú estas provocando y no parece que te sientas culpable para nada.

¿Queeeeeé? ¿Qué? ¿Qué? ¿Qué mierda esta provo-? No, que no sea lo que estoy pensando.

-Empezó como una broma, Kim, lo juro-suspiró-Jamás tuve algo asi…jamas tuve amigos asi y yo…me sentí tan celosa de Soul por un momento que…dije eso y…de verdad no pensé que tendría repercusiones…

-Chrona-asome la cabeza por el borde del cartel y quede asombrada por la mirada furiosa que, la chica, Kim, miraba a una Chrona que se sujetaba la cabeza y la sacudía-tu hermano esta siendo golpeado por tu culpa. Has algo…si sigues con esto, ya no tendrás un hermano.

Salgo de mi escondite y el libro cae de mis manos. Al escuchar el sonido del libro caer al suelo, Kim voltea y me ve. Su rostro palidece ante la compresión de que escuche todo.

Toco el hombro de, al parecer, la culpable de las constantes golpizas a uno de mis mejores amigos durante quien sabe cuanto tiempo.

A pesar de todos los chicos habían enfrentado a los abusadores-conmigo, escondida para encender una alarma de policía falsa y asustarlos-, las palizas que le daban a Soul no parecían detenerse y ninguno de nosotros sabía porqué. La escuela no podía hacer nada porque no era un asunto que se llevara a cabo dentro de la institución. La policía nos había aclarado expresamente que no se harían cargo de una pelea simple de adolescentes. Era por eso que Soul ya no podía volver solo a su casa o más bien nosotros no dejábamos que eso pasase, siempre nos turnábamos para acompañarlo. Como hoy, que Kid, Harvard, Killik y Justin se fueron con él.

-Chrona… ¿Has sido tú?-sentía una tristeza tremenda. Que tu propia familia, tu propia hermana este contribuyendo, o sea la causante, de golpizas extremas a su propia hermano, era una de las peores cosas que había escuchado-Chrona…pero… ¿Qué…?-negué con la cabeza, incapaz de creerme tal cosa, y si no lo hubiera escuchado me estaría riendo de ello. Pero las cosas cambian mucho cuando le suceden a alguien cercano.

Ella comenzó a llorar y yo solté su hombro, no soportando tocarla en este momento. Kim permanecía estática detrás de mi, sin decir una palabra.

Quería gritarle mil y un insultos a Chrona al verla llorar. Y yo también quería llorar, por ella y por Soul. Soul era una buena persona, pero si el se enteraba que Chrona es la que provoca, a consciencia, que el sea golpeado…probablemente va a odiarla.

-Yo…me voy-escuche detrás de mi. Pero no quería voltearme. Quería ver a Chrona llorar, eso me garantizaba que se sentía, mínimamente culpable por que lo que le estaba haciendo a su hermano.

-Tommy…ayúdame…por favor…

-¿Te arrepientes, Chrona?-sacudió su cabeza, mirándome en un mar de lagrimas. Yo, mientras tanto, sentía que mi cara se había vuelto de piedra.

De reojo, distinguí la figura de Black Star correr hacia mi, pero deteniéndose abruptamente al ver la situación en la que estaba.

Mi cara se gira para mirar a Black Star y automáticamente, de mis ojos comienzan a brotar las lágrimas.

-Fue ella.

Inhalo aire apenas abrir los ojos. Jadeo y examino donde carajo estoy. Que horrible sueño o recuerdo o lo que sea. Suspiro con mucho alivio. Miro las caras de mis amigas para darme cuenta que no estoy allí, que eso ya paso y que no tengo que enfrentarme a eso otra vez. Me levanto y me dirijo al baño a lavarme el rostro y mientras me cepillo los dientes, me ruge el estomago.

Después de cambiar, aunque sea mi sudorosa playera, escribo una nota avisándoles a las chicas que voy a salir por comida. Cuando salgo de mi departamento, el sol de la tarde por poco hace que me vuelva a meter en la casa otra vez.

Me subo al ascensor y con una bolsa de tela en una mano, con la otra presiono el botón para bajar. Con saltitos, bajo del ascensor y me apresuro a cruzar la calle cuando veo el semáforo en rojo. Gracias al cielo que los chicos me indicaron donde había un supermercado. Estaba tan perdida y todo había cambiado tanto en estos años que no estuve que en realidad parezco una turista.

Tomo lo necesario. Botellas de jugo, galletas dulces y saladas. Nada mas. Mucho dinero no tengo y tampoco es como si pudiera comprarme todo lo que veo. Cruzo los dedos para que la presentación en el bar de los niños Evans nos de algo de popularidad. Mi idea no era que las chicas y yo tuviéramos una banda. Pero me alegraba de que así fuera. Después de nuestra separación hace un año, no creí que ellas aun estarían esperando que yo diera el si.

Vi una de las galletas que mas le gustaban a Patty en la parte mas alta del estante. Las quiero.

Deje el canasto de plástico en el suelo y me estire para alcanzar el paquete, pero a la vez que tomaba una las demás se tambalearon hacia mi. Hubieran caído sobre mi, de no ser porque alguien me jalo hacia atras.

-Ups-dijo Soul sonriendo. Me soltó y tome el canasto-si no hubiera estado aquí, esas galletas tendrían que haber sido arrestadas por agredir a una linda señorita-solté una risa de cortesía y me dirigí a la caja para pagar. Soul vino detrás de mi.

-Eeeeh Maka...-me detuve e inspeccione cuantas personas estaban por delante de mi en la fila de la caja numero 5. No iba a poder escapar tan rápido de Soul.

Suspire y me voltee hacia él, sonriendo-¿Si?

-Eh...Sinceramente no se que decir, solo queria hablar contigo-fruncí el ceño y me rei, esta vez sinceramente.

-Hola, Soul Evans.

-Hola, Maka-la persona adelante de mi en la fila avanzo y yo hice lo mismo. Con una sonrisa coqueta, Soul dio un paso hacia mi-Sabes mi apellido, ¿preguntaste por mi?

Mierda. Dije su apellido sin pensarlo. Dios, se supone que esta no nos conocemos, ¿Qué mierda estoy haciendo?

-Bueno, je...yo no le diria-con gestos acompañe mis palabras-''preguntar'', mas bien, Black Star me hablo sobre ti.

-Mmmm-puso sus manos en los bolsillo de sus pantalones negros y se inclino hacia mi-¿Segura?

-Muy segura-empujándolo suavemente, lo aleje de mi-Y aunque haya sido como estas diciendo, ¿A ti que te afecta si pregunté?

-Pues porque me interesas, Maka.

Mmmmmm ya no me esta gustando por donde va esto. Soul solía ser un ligón en la escuela, pero no pensé que ese habito suyo de chicas al azar siguiera.

-¿Te intereso? Bueno, antes de querer hacer cualquier movimiento conmigo deberías hablar con mi protector jurado, Black Star. El ha jurado proteger mi virginidad hasta el día de mi boda.

Ríe y avanzamos otro paso. Ya solo nos faltan dos personas mas.

-¿Sigues siendo virgen, Maka?-pregunta. Y por un momento creo ver que analiza mi cuerpo en simples pantalones cortos de jeans y una playera de tirantes verde.

-¿Tengo cara de ser virgen, Soul?-inhala con fuerza y guarda el aire en sus mejillas, inflandolas. Su mirada se aleja de mi y veo que sonríe ligeramente, feliz de que le siga el juego. Esto se siente como que estoy ligando con él, pero no es así. Solo digo lo primero que se me cruza por la cabeza.

Al ser mi turno en la fila, vacío el contenido del canasto en la cinta.

-¿Qué te parece si vamos a mi casa y confirmamos las habilidades que adquiriste a base de desobedecer a Black?

Trago saliva y termino de guardas las cosas que la cajera pasa por el láser o lo que sea, en mi bolsa de tela, con manos temblorosas. Entrego el dinero que ella ve en su pantalla y cuando toma mi dinero, me mira a mi y luego a Soul antes de introducirlo en su caja registradora. No se que es lo que piensa porque obviamente escucho la descarada proposición de Soul de ir a su casa a tener sexo. ¿El esta consciente de que vivo frente a la casa de los Star y cada vez que el valla posiblemente me vea allí? ¿Acaso no resultara incomodo? ¿Y si soy una loca que se enamora de sus ligues? ¿No piensa en eso?

Cuando la cajera me da lo que me sobra de mi dinero, me guiña el ojo y me ofrece preservativos.

¿Cual de los dos es peor? ¿Ella o Soul? Caigo en la cuenta de que ambos son lo peor porque ambos suponen que aceptare.

Declino la oferta de la cajera y cuando levanto la bolsa para irme sin darle una respuesta al Evans, él se apresura y la toma por mi. Suspiro y me cruzo de brazos mientras caminamos de vuelta a mi casa.

-No quiero.

-¿Qué?-detiene su caminar y se plata delante de mi-¿Por qué no? ¿Tienes pareja?

-Nah. Pero no quiero.

Frunce el ceño y se aparta de mi camino, pero no podemos cruzar la calle porque el semaforo esta en verde.

Cuando finalmente cambia a rojo, avanzo y me regreso a mitad de camino cuando veo que Soul no me sigue. No me vuelvo por él, sino por mis compras.

-Evans, mira. No me interesa si mi rechazo es el primero que te dan en toda tu vida de ligón y mentalmente te propusiste enamorarme o algo así. No me interesa una mierda. Solo quiero que me des mi bolsa y así yo puedo irme.

El me mira en silencio y cuando pestañea, es como si se tomara su tiempo haciéndolo. Cierra ojos. Abre ojos. Cierra ojos. Abre ojos.

-Soul, dame mi...

-Siento que te conozco-suelta de golpe. Mi corazón empieza a latir mas rápido, mis labios se secan y el vello de mis brazos se crispan. Tengo miedo. Si le da un ataque de rabia no tengo a nadie para defenderme como aquella vez. No veo ningún cambio en su mirada perdida y eso no logra calmarme para nada. No esperaba pasar desapercibida toda la vida, pero es muy pronto. Muy, muy pronto. Retomo la compostura como si nada.

-No me conoces, Soul.

Aprovechando lo perdido que se ve, jalo la bolsa de sus manos y le doy un rodillazo en la entrepierna. Es cuando lo veo jadear, arrodillarse y maldecirme con dolor mientras cruzo la calle corriendo, que me arrepiento de haberlo hecho. Pero no lo suficiente para volver y pedir disculpas o ayudarlo.

Sigo corriendo hasta llegar al completo de departamentos, entro y subo al ascensor con la esperanza de que no sepa donde vivo y que si lo sabe, no venga.

Me apoyo en las paredes del ascensor y no me bajo cuando llego a mi piso. Dios mio. A mi me enseñaron a hablar, dialogar los problemas, pero me puse nerviosa y lo único que quería hacer era escapar de el, de su mirada y de su memoria. Ni siquiera lo pensé, por dios. Solo...solo lo hice.

Salgo del ascensor, voy a mi puerta e ingreso la llave para entrar. Una vez adentro, no respondo las preguntas de mis amigas de porque tengo la cara roja. Lo único que hago es arrojarles la bolsa con las compras e ir al baño a mojarme la cara.