Aquí el capitulo 8, donde saldran 2 personajes algo queridos por todos, espero que les haya gustado el otro capitulo
Capítulo 8 Rescatando a la princesa
Ya en mi sueño, vi que estaba despertando en mi antiguo cuarto, en el cuarto de mi antigua vida pero sin la ropa que me había dado la Dulce Princesa, estaba con la ropa de siempre, un conjunto playero de camisa y short y unas chanclas – Que demonios…no me digas que esto es obra de estos malditos…pero que, esta no es mi habitación es similar pero le falta algo - ¿Qué es?, ¿Qué es?, ¿Qué es?, la tele, los posters de películas y de bandas, la cama, el armario, algo no esta bien aquí pero que es – en cierta forma alguien trato de simular el cuarto donde crecí pero yo presentia que algo estaba mal no logre saber bien que era, era como si un campo de percepción óptica me lo prohibiera, tome asiento en la cama – Espera, hay algo más aquí, algo que no debe de estar – y de hecho lo estaba mirando cara a cara, lo tenía de frente pero era como si no lo quisiera ver, agite la cabeza un momento para despejar mi mente y concentre mi vista en aquel lugar que mi mirada evitaba – Buen intento quien quiera que seas pero mi mente mis reglas – logre ver una pequeña repisa frente a mi que estaba a lado de la puerta del baño en la que había unos muñecos de peluche, eran todos los que había conocido y aun más, estaba Finn, Jake, Princesa Flama, Dulce Princesa, Marceline, Princesa Grumosa, Princesa Tortuga, un viejito con barba blanca larga, una corona, una nariz larga y puntiaguda rematando con una bata azul, un pequeño pingüino, lo que parecía una princesa con muchos musculos, varios humanos que usaban sombreros como Finn pero de diferentes animales en fin demasiados peluches para mi cuarto y sobre todo peluches en mi cuarto.
-Raro, sumamente raro – me pare para agarrar uno y me lleve una sorpresa, poco a poco uno por uno se iba encendiendo y empezaba a quemarse por completo, no había ninguna causa para que se incendiaran, me aleje y empece a escuchar lo que eran gritos y chillidos – Pero con un carajo, paren, paren ya – pero seguían gritando, un grito mejor dicho un alarido tan ensordecedor que podías perder la cordura, los chillidos se dejaron de escuchar pero los peluches todavía se incendiaban, todos exceptos los de Finn, Jake, Marceline, la Dulce Princesa y la Princesa Flama – Venga ya, salga de una maldita vez – grite pero no salía nadie, los peluches ya no eran mas que cenizas que estaban esparcidas por toda la habitación, trate de salir por las puertas y por las ventanas pero nada, estaban cerrados, como si alguien no me quisiera dejar salir de ahí – Oh vamos, si esto es una broma que bien elaborada muchachos pero yo no caere asi como así – pensando que era una broma de venganza de Finn y Jake o una de Marceline pero ni rastros de ellos – Veamos, por aquí debe de haber una salida o por aquí ha de estar la cámara – busque por todo el cuarto y nada, ni luces de alguien o algo. Empezó a estremecerse el cuarto y toda la ceniza que había de los peluches fueron creando un remolino y se posicionaron cerca de los peluches de mis amigos, las cenizas hicieron el remolino atrapando a los peluches que estaban intactos, me acerque a aquel remolino pero era demasiado fuerte como para hacer algo, no me asuste ni nada solo había perdido la paciencia y me acosté esperando a que todo pasara pero de repente y de forma extraña volvió a temblar en el cuarto y empezaron a salir relámpagos – Si buen truco ya para de hacer esto de una maldita vez, buena broma pero ya me harte – decía enojado pero me quede congelado por la risa, la misma risa que había soñado antes, una risa tan lunática tan, tan, tan indescriptible que con tan solo oírla te causa un miedo que te congelaba – ¡TÚ!, como…olvídalo no quiero saberlo, haber dime que es lo que me diras ahora – dije algo harto de eso, pero no tuve respuesta alguna, del remolino salieron volando los peluches me acerque al lugar donde cayeron y me lleve una sorpresa al ver que de los peluches salía sangre – Ya sabía que tenía este tipo de gustos pero por dios que oculto lo tenía – dije – James – escuche, me quede boquiabierto al ver que el tornado era el que me estaba hablando – James – decía, me voltee a ver el tornado y vi que se le apreciaba a ver unos ojos negros, detrás de toda la ceniza se apreciaban los ojos, después se notaron los cuernos pero hasta ahí, me aleje de aquella escena y quería escapar pero no podía, todo estaba cerrado. Me lleve una sorpresa al ver que los peluches de mis amigos caminaban y estaban sin cabeza, se escuchaba - ¡Tú eres el responsable! ¡Tu nos hiciste esto! – ahora ya no sabía ni qué hacer ni a donde correr, estaba encerrado sin escapatoria y solo se escuchaba el tú eres responsable y la risa demoniaca de aquel ente, me recosté en la cama cerré los ojos tratando de tranquilizarme y se escuchó – Mi tiempo se acerca, no hay nada ni nadie que me detenga – y luego esa risa, esa risa tan irritante para mí, algo demoniaca en efecto pero para mí era irritante - ¡Ya déjenme en paz! – grite y al abrir los ojos me di cuenta de que me encontraba en la casa del árbol – Espero no haber despertado a nadie – subí las escaleras y vi que Finn y Bmo aún estaban dormidos – Bueno 2 menos falta 1 – me acerque al cuarto de la Princesa Flama, abrí lentamente la puerta y me percate que la Princesa Flama estaba en su color característico, naranja, aun dormida arriba de la manta que le di – Vaya, entonces no desperté a nadie, veamos qué hora es – me fije que ya había rastros de que el sol había salido y parecía no llover más, vi el reloj que se encontraba en la cocina – 8:30, bueno creo que después de unas 5 horas de dormir me puedo ir a correr – me escabullí al cuarto de Finn y tome prestado unos shorts que tenía de mi talla y una camisa que tenían en la lavadora que estaba sucia, me cambie en el baño y me fui a correr un poco por las tierras cercanas a la casa.
Corrí alrededor de 30 minutos de ida y venida, llegue algo exhausto y me dispuso a tomar un baño, me tarde unos 15 minutos en bañarme y cambiarme, a la hora de salir note que nadie se había levantado asumí que era por el habernos desvelado o porque estaban cansados por mi parte yo aunque tuve esa pesadilla descanse en cierta forma y podía hacer lo que quisiera, pensé que sería mejor prepara el desayuno. No sabía que cocinar así que cocine lo primero que se me vino a la mente – ¡Hotcakes! Pero si los hago ahorita y no despiertan estarán fríos y tendré que volverlos a calentar – pensé – Nah, mejor los cocino ahorita y si no despiertan pues los vuelvo a calentar. Ya tenía preparado algo de chocolate tibio y leche para disfrutar con los hotcakes, miel y jarabe para que le pusieran al gusto, para la Princesa Flama sus hotcakes los iba a hacer al último pero repentinamente alguien me despertó – Ah que rico dormí anoche y tu Bmo – decía Finn mientras bajaba las escaleras – Igual yo, ya tengo las pilas cargadas – decía Bmo – Buenos días James parece que despertaste temprano – Si Finn y me tome la pequeña libertad de prepárales el desayuno ya casi termino - ¿Y qué hiciste? – Nada especial solo unos hotcakes - ¡Hotcakes! – grito Bmo – Jajá, si Bmo hotcakes espero que les gusten, ah por cierto Finn ve a ver como esta tu noviecita chamaco y si quieres despiértala para que venga a desayunar – Finn me vio con cara de enojado – Tranquilo hombre, no tienes porque enojarte si ella si es tu novia – le dije, Finn hiso lo que le pedí y se fue a ver a la Princesa Flama – Y Bmo…erm ¿Qué hay de nuevo? – Nada, James, crees que es buena idea de que Finn fuese a despertar a la Princesa Flama – Claro, es más los 2 estarán de buen humor en un instante – mientras tanto con Finn y la Princesa Flama, Finn observaba como dormía tan tranquilamente su novia que hasta le daban ganas de dormir a su lado pero no podía el hechizo había pasado el efecto y podría quemar a Finn, el solo se acercó le acaricio el pelo y muy dulce y tiernamente le dio un beso en la mejilla. La Princesa Flama pensó que era un sueño y reacciono diciendo – Finn, que tierno eres – esto le tomó por sorpresa al pobre chico ya que pensó que la Princesa Flama había despertado pero vio que aún estaba dormida, le dio otro beso en la mejilla pero esta vez fue algo más largo que el anterior y claro le dejo chamusqueado los labios un poco, la Princesa Flama sintió el beso más largo y lentamente abrió los ojos y vio que Finn se encontraba cerca de ella – Buenos días – le dijo al oído – Buenos días Finn – contesto la princesa – James preparo ya el desayuno por si deseas salir a comer algo – Finn que te paso en el labio – Nada, que no valga la pena sufrir – ambos se sonrojaron ante lo dicho – Bueno PF quiere desayunar – Si Finn pero el hechizo se acabó y ahora puedo quemar tu casa – Espera deja traigo a James – Finn fue por mí para ver si podía solucionar el problema – James puedes venir a ayudarnos un poco, el efecto del hechizo se acabó – Ok ya voy, Bmo hay encárgate tu del changarro no tardo – me dirigí al cuarto y vi que la princesa ya estaba despierta – Vaya pero que tenemos aquí – Un problema James, el hechizo ya se acabó y ahora podre quemar la casa – Ok déjamelo todo a mí, Finn tráeme unas tijeras, aguja e hilo o algo para coser o pegar – Finn salió del cuarto y se dirigió a buscar lo que le había encargado – James que piensas hacer – me pregunto algo nerviosa – Tu tranquila, solo recuéstate en la cama y déjame hacer mi magia – a los pocos segundos Finn entro con lo que le había encargado – ¡Fantastic! Ahora hago un corte por aquí, uno por acá – con las tijeras estaba cortando lo que sobraba de la manta – Ahora tengo que hacer esto, un poco de esto, agregarle esto y vuala, tenga princesa póngase esto – con la manta le hice unas pequeñas pantuflas y algo así como una bata, ahora se podía sentar y caminar por la casa sin el problema de quemar algo – Que le parece princesa – Vaya James no sabía que podías hacer esto – Ni yo, en fin vámonos a desayunar que creo que a Bmo ya se le fueron a tostar de nuevo los hotcakes – salimos del cuarto y nos fuimos a la cocina vimos que Bmo no había quemado los hotcakes pero si estaban algo chamusqueados pero parecían perfectos para que la Princesa Flama comiera.
Todos nos sentamos en la mesa, le pusimos jarabe o miel a los hotcakes y nos servimos lo que queríamos, chocolate caliente o leche, estábamos los 4 desayunando tranquilamente sin un tema de que hablar – James como dormiste tu – me pregunto la Princesa Flama – Pos bien, no me puedo quejar y ustedes – Muy bien, descansamos de la loca noche de ayer - ¿loca? Pero Finn, si solo vimos unas películas no fue la gran cosa – Pero nos la pasamos agusto los 4 James – Eso sí que sí Finn, me alegra oír que se la pasaron a gusto – Hey James, después de que nos fuimos a acostar no hiciste algo más – me pregunto la Princesa Flama - ¿Algo más?¿Como que algo más? – Si James, no saliste a caminar por ahí o a pasear – No pues no…aaaaa se refieren a lo de anoche que me subí a la cima del árbol y me puse a admirar el ambiente o se refieren a lo de la canción – les dije – Ya sé que me estaban espiando, creo que la música estaba algo alta y los desperté - ¡Nos viste! – Dijeron ambos – Claro, puede que haya estado pensando pero eso no quiere decir que no me haya fijado que estaba siendo observado por ustedes – decía como si no fuese la gran cosa - ¿Y no estás enojado? – Me pregunto Finn – No amigo mío, no, porque lo estaría digo ni que me hubieran visto haciendo algo malo – Entonces ¿Por qué llorabas, Jim? – Flamita, no voy a negar que si llore pero realmente no quiero hablar del tema, me siento muy bien ahorita y si me permiten tengo que lavar la ropa que tiene Finn ahí amontonada - ¡Finn! – dijo algo molesta la Princesa Flama – No lavas tu ropa – Ejem, bueno, pues, es que, es que todavía no era día de lavandería – Finn, que hare contigo – dijo la Princesa Flama – Aun no lo sé – Jajaja – ambos se rieron bueno mejor dicho los tres Bmo estuvo escuchando toda la conversación mientras desayunaban.
Terminaron el desayuno, Finn se bañó y se cambió mientras que la Princesa Flama veía algo de tele o jugaba con Bmo, la verdad no me acuerdo muy bien, y yo me encontraba lavando la ropa. En cuestión de minutos Finn ya se encontraba con la Princesa Flama en el sillón jugando con Bmo y en ese preciso momento alguien inesperado llego a la casa - ¡Finn!, ¡Finn! Hermano, me hablo la Princesa Tostada, tenemos que ir a rescatar a la Princesa Desayuno, ha sido secuestrada por el Rey Helado, para variar – Buenos días Jake – dijo la Princesa Flama – Buenos días princesa, vamos Finn apúrate hay que darle sus pataditas a ese vejete – Espera deja invito a James, PF quieres ir – Pues vamos – Espérate tantito, Princesa Flama, ¿Qué está haciendo usted aquí? – Pues pase la noche aquí con Finn – Ooooo, paso la noche con mi hermanito, que bien….espera ¡que pasaste la noche aquí! – estaba gritando Jake – Finn acompáñame al cuarto tengo que hablar contigo de hermano a hermano – Ok, bro – se fueron al cuarto de huéspedes donde nadie los molestaría – Finn, dime por favor que no hiciste el nivel 15, dime que no lo hiciste – No hermano, no es lo….- Te lo dije muchas veces, aléjate de ese nivel no te acerques a ese nivel, todavía no estás listo para ese nivel – Hermano ya sé que me lo dijiste pero… - ¡¿Pero qué?!, tú me dijiste que te mantendrías fuera de ese nivel y no lo hiciste – estaba gritando Jake, yo había terminado de lavar la ropa así que me devolví con Finn y la Princesa Flama pero para mi sorpresa solo estaba la Princesa Flama – Oye Flamita, ¿Dónde se metió Finn? - ¡Te dije que te mantuvieras alejado de ese nivel y mira ahora! – Olvídalo, creo que ya lo encontré o los encontré – me dirigí al cuarto, entre y vi que Jake le estaba gritando a Finn – Ahora que paso Jake, que hiso Finn – James, como es posible que los hayas dejado hacer el nivel 15 a estos jóvenes, están muy chicos para eso - ¿Nivel 15? De qué demonios hablas – Finn y la Princesa Flama pues tuvieron…tú ya sabes, anoche - ¿Qué Finn y la Princesa Flama hicieron qué?, Jake no te entiendo ni madres, estos muchachos nos hicieron compañía a mí y a Bmo o mejor dicho nosotros les hicimos compañía en su cita, como sabrás llovió anoche y Finn no quería que le pasara algo a su princesa – Entonces…él y…ella…no llegaron al nivel 15 – No – dijimos Finn y yo al mismo tiempo – Oh perdóname hermanito pensé por un momento que tú y ella ya habían llegado a ese nivel – Hablando de niveles, necesito que me explique acerca de esos niveles porque Finn me comento que tenía que hacer esos pasos para que su relación durara – James, no hay tiempo, tenemos que ir a rescatar a la Princesa Desayuno del Rey Helado - ¿Rey Helado? A canijo, pos…pos bueno vayan pero regresando me dirás que pedo con esos niveles porque haces que Finn se confunda - ¿Quieres acompañarnos James? – Pregunto Finn – Siempre llegamos, le damos sus pataditas, rescatamos a la princesa y es todo – Este Rey Helado es algo idiota ¿no? – No solo digamos que es caóticamente bueno no hace daño, solo es enfadoso – Ok, vamos pues pero que haremos con la Princesa Flama – Pues que nos acompañe al cabos será rápido – dijo Jake – Pos juimonos, andando que pa'luego es tarde – les dije, nos fuimos en marcha al Reino Helado. Finn y yo montados en Jake, mientras la Princesa Flama usaba sus poderes de fuego para poder volar, no tardamos mucho tiempo en llegar al escondite del Rey Helado, nos asomamos por la ventana para ver si estaba el Rey Helado cerca y para nuestra mala suerte se encontraba cerca de la ventana – Oigan, me estoy cansando de esto, los esperare fuera del reino – dijo la Princesa Flama – Ok, tenemos que hacer una distracción para que el Rey Helado nos dé la espalda y podamos entrar – Esperen un minuto él es el Rey Helado – Si, James ¿lo habías visto antes? – No, para nada Finn, yo pensé…olvídalo no es nada importante – de hecho si lo era, la persona que tenía enfrente mío era igual a la persona azul que había estado en mis pesadillas – Demonios, que me estará pasando – pensé – Gunter, Gunter ¿Dónde te metiste? - ¿Gunter? Y ese ¿quién es? – Shhhh, James habla más quedito, Gunter es el pingüino mascota del Rey Helado – O gracias Jake.
-Gunter, ¿Dónde dejaste la llave de la celda? – Wenk, wenk – decía Gunter - ¿Cómo que nunca te la di? Si cuando llegamos deje a la Princesa Desayuno en la celda y recuerdo bien clarito que te di la llave – Wenk, wenk – decía Gunter – Gunter ven para acá, no me des la espalda cuando te estoy hablando – Gunter se había dirigido a la ventana, Jake y Finn trataron de esconderse pero yo quise ver que más hacía – Wenk, wenk – decía alterado el pobre pingüino, señalando la ventana - ¡No me digas, maldito enano de pacotilla que me vas a balconear! – pensé – Psss James, te van a ver escóndete – Tranquis Jake, si el Rey Helado es tan tonto como dices no pasara nada – Gunter, ven para acá estas castigado, vete al rincón hasta que encuentre la llave – Wenk, wenk, wenk – decía el pingüinito señalando la ventana – Nada de que hay alguien ahí en la ventana, no caeré esta vez, castigado hasta que encuentre la llave – el Rey Helado se puso a buscar por toda la habitación la llave – Aquí esta nuestra oportunidad hay que entrar – dijo Jake, acto seguido nos metimos al cuarto - ¿Dónde estará esa maldita llave? – decía el Rey Helado, Finn y Jake caminaban sigilosamente a donde estaba la celda mientras que yo me quede atrás, observando al Rey Helado, era muy parecido al de mis pesadillas y se me hacía algo improbable tenerlo ahí frente a mí, sin haberlo visto antes ya sabía cómo era de aspecto – Demonios, la llave, como he de dejar a mi amada futura esposa encerrada en esa celda – decía mientras me encontraba detrás de él, se asomó bajo la cama, por la ventana, en su ropa, su corona, en fin en un sinfín de lugares de ese cuarto y todavía no la hallaba, hasta la busco donde tenía la batería – Vaya una batería, tocara bien este ruco para sus años – pensé, pero me di cuenta que muy pronto me quede solo en ese cuarto – Para variar la curiosidad siempre si mato al gato – me dije, en eso vi que Finn regreso al cuarto y me hiso señas de que los siguiera a él y a Jake, yo como sí nada me salí de esa habitación sin que el Rey Helado se diera cuenta pero antes de salir voltee atrás y vi que seguía maldiciendo por esa llave – Gunter! Si no encuentro esa llave me las vas a pagar – sentía algo de pena por el pequeño pingüino pero que se le podía hacer. Abajo vi una gran sala con un sillón de hielo, otra batería, unas escaleras que quien sabe a dónde daban, lo más seguro que al sótano, al pobre de Gunter en la esquina maldiciendo y a Finn y Jake, que me estaban esperando – Muy bien, ¿dónde está esa celda? – Pregunte – Síguenos y no hagas ruido – me dijo Jake tratando de moverse sigilosamente al igual que Finn pero yo solo caminaba normal, mientras más trata uno de no hacer ruido, mas hace. Nos íbamos acercando a la celda cuando Jake se tropezó e hizo que Gunter volteara y nos viera - ¡Wenk, wenk, wenk! – Empezó a exclamar - ¡Ya voy Gunter no comiences! – Jake y Finn se escondieron y yo no sabía que hacer que solo me puse a un lado de las escaleras esperando que el Rey Helado bajara. Hizo exactamente lo que pensé que haría pasando a un lado mío sin notarme y fue cuando aproveche para subir las escaleras y esconderme – Gunter, ya encontraste las llaves – Wenk, wenk – Entonces regresa a la esquina, sigues castigado hasta encontrar la llave – Finn se había escondido detrás del sillón del Rey Helado y Jake se escondía en el techo agarrado de una estalactita de hielo – Gunter, si no encuentro la llave no me podre casar con mi amada princesa – decía el Rey Helado – Oh por dios, este está más loco que yo – pensé – Wenk, wenk – decía el pobre Gunter, apuntando al techo y tratando que el Rey Helado se fijara detrás del sillón – Nada de nada Gunter primero la llave y luego tus problemas – la situación aunque cómica llegaba al punto de la desesperación, pero no iba a tardar tanto, ya que Jake empezaba a resbalarse e iba caer encima del Rey Helado lamentablemente la estalactita le gano a Jake, la cual cayo justo a un lado del Rey Helado partiéndose de inmediato y dejando al descubierto a Jake – Jake, oh no, no dejare que liberen a mi princesa esta vez, ¿Dónde está Finn? – Vaya genio resulto ser este Jake y pensar que creían que yo metería la pata – pensé – Vamos Finn, ya sé que estas aquí sal de una vez – Rey Helado – grito Finn saltando de su escondite, dándole una patada al Rey Helado mandándolo a volar – Diablos, este niño sí que sabe pelear – pensé, Finn y Jake empezaron a pelear contra el Rey Helado, éste les mandaba bolas de nieve, rayos congelantes en fin, varios ataques con sus poderes de hielo, Finn y Jake evitaban ataques tras ataques del Rey Helado atacando de vez en cuando. Yo aproveche la confusión y me dirigí a buscar la celda, para mi suerte no estaba tan lejos de lo que me imaginaba. – Princesa – empecé a decir, pero nadie contestaba – No me abre equivocado de celda – pero vi que había alguien ahí acostada – Estará desmayada, en fin mientras aquellos pelean yo me encargare de buscar la llave, bien si yo fuera un loco y tonto como el Rey Helado donde dejaría la llave….si, el Rey Helado sí que es un estúpido, dejar la llave pegada al candado – tanto griterío a Gunter por parte del Rey Helado me dio pena ajena – En fin, Gunter regañado, creo que debo liberar a la Princesa Desayuno – la Princesa Desayuno se encontraba dormida en el suelo, su apariencia no lo niego, era de una mujer color amarillo, vestida con lo que parecía pan tostado, su pelo algo largo y blanco con rebanadas de tocino como corona o eso pensé – Princesa Desayuno, ya veo porque le dicen así -.
Cargue a la Princesa Desayuno y ya me dirigía a salir pero vi que Finn y Jake tenían problemas con el Rey Helado y no era para más Finn tenía los pies congelados lo que le impedía moverse y Jake estaba convertido totalmente en una paleta – James, amigo nos hechas una mano - ¿James? A quien le hablas Finn, aquí no hay nadie – el Rey Helado volteo a verme y grito - ¿Pero tú qué? ¿A dónde llevas a mi princesa? – Yo a ningún lado no sé tú a donde la llevaras - ¿Yo? Pero si tú eres quien carga a la princesa – Seguro, no eres tu quien la está cargando mira el espejo – me las arregle para jugar con la mente de aquel pobre viejito haciéndole creer que él estaba cargando a la princesa – No pos tal parece que sí, iré a encerrarla a la celda, no tardo – Si amigo, aquí te esperamos – el Rey Helado se fue encaminado a la celda – Eso si fue fácil, muy bien Finn, ahora como te libero – Toma agarra mi espada y rompe el hielo con ella – Lo que ordene mi capitán – deje a la Princesa Desayuno en el suelo y con la espada empecé a golpear el hielo liberando a Finn – Ahora que hacemos con tu hermano – Eso déjamelo a mí – en un movimiento con su espada Finn rompió el hielo que cubría a Jake liberándolo por completo – Bueno Finn, despierta a tu hermano es hora de largarnos, tu amigo es tonto pero no creo que sea un estúpido – Tienes razón, lo que hiciste nos va a dar un poco de tiempo – Finn intento despertar a Jake pero no lo logró, pero a mí se me ocurrió una idea algo descabellada pero que funcionaría – James ¿Qué haces? – La Princesa Desayuno tiene como corona, me imagino yo, tocino no es así – Si pero que harás – O algo simplemente elemental – acerque a la Princesa Desayuno a la nariz de Jake y este olfateo el olor de tocino y despertó - ¿Qué paso?¿Ganamos entrenador? – Que entrenador ni que la Princesa Flama tomando una ducha fría, reacciona que nos tenemos que ir pero a la de ya – A canijo ya rescatamos a la princesa – Simona pero ya vámonos – Ok el tren Jake rumbo al Reino Desayuno está a punto de salir de la estación favor de pasar a la terminal 456 – Que terminal 456 ni que nada vámonos – Ok, no te me esponjes James ya nos vamos, por cierto como está la Princesa Desayuno – Sí James está dormida – pregunto Finn – Dejen veo…está bien no le pasa nada ha de estar dormida como dice Finn – el Rey Helado no se dio cuenta que nosotros ya no estábamos es más se creyó tanto mi comentario que fue a dejar a la "Princesa Desayuno" a la celda – Muy bien princesa, aquí estará cómoda mientras me encargo de la plaga – refiriéndose a Finn, Jake y a mí – Wenk, wenk – decía Gunter desde su esquina – Gunter, estas castigado no tienes derecho a salir de la esquina – Wenk, wenk – ¿Qué que estoy haciendo? Estoy dejando a la Princesa Desayuno en la celda para encargarme de Finn y Jake – Wenk, wenk, wenk - ¿Cómo que no traigo a la Princesa Desayuno? Aquí está conmigo mira…¿Qué? Ese muchacho me la hiso – grito enojado el Rey Helado – Wenk, wenk wenk wenk – Ya lo sé, ya lo sé no tienes por qué repetírmelo Gunter – el Rey Helado iba a salir enojado de la celda pero para su mala suerte, la celda se cerró con todo y candado dejándolo encerrado – Gunter ven y ayúdame, busca la llave – Wenk wenk wenk - ¿Qué porque no lo hago yo? Gunter estoy encerrado, ayúdame – Wenk wenk wenk – Si ya sé que te dije que estabas castigado ahora te levanto el castigo ve y busca la llave – Wenk wenk wenk wenk wenk – ¿Cómo que no me vas a ayudar? Dices que me lo tengo merecido – Wenk wenk – Gunter juro que en cuanto salgas me las vas a pagar al igual que aquellos 3.
-Jajajajaja, me empecé a reír - ¿Qué te pasa James? – me pregunto el par de hermanos – Nada, nada solo me estoy imaginando la cara que ha de tener el Rey Helado por haberlo engañado – Jajaja, creo que tienes razón James, pero ya se tardó ya nos debería de estar siguiendo – A lo mejor algo lo tiene entretenido Finn – dijo Jake, lo que no sabíamos es que el pobre se quedó atrapado en la propia celda sin ayuda de Gunter – Mira haya nos está esperando tu novia Finn – dijimos Jake y yo con una voz picarona y una mirada que incomodo a Finn – No empieces bro – Jajaja – Oigan por que se tardaron tanto – pregunto enojada la Princesa Flama – Tranquila PF, es que nos tomó algo de tiempo salvar a la princesa pero ya estamos aquí, tranquilízate – Si Flamita, no es como si ya no nos ibas a ver – Esta bien, creo que exagere un poco – contesto la Princesa Flama – ¿Un poco?...yo diría que… - al ver que Flamita estaba perdiendo el control de sus poderes de fuego mejor me quede callado – Dirías que James – Diría que mejor nos vamos a dejar a la Princesa Desayuno a su casa, no crees Jake – Yo digo que tienes razón pero y la… - Deja que Finn se vaya con su novia, que tengan un tiempo a solas – Pero… - Jake – le dije susurrando – Vámonos de aquí o saldré rostizado de esta situación Jake – tenía miedo por mi propia vida, ya que cuando digo algo por ese estilo la boca, mejor dicho mi boca, no se me cierra hasta que haya dicho todo y lo más seguro era que la Princesa Flama me haría carnitas para llevar y de paso tendría para hacer unos tacos al pastor – Si, creo que es hora de llevar a PF a su casa, te veo luego bro – dijo Finn salvándome de la situación – Oh muy bien, pero tengan cuidado, nos vemos en la casa luego hermano, Princesa Flama nos vemos – Nos vemos Jake, James tú no te me escaparas – dijo con una sonrisa diabólica en su cara – Aamm nos vemos Flamita al rato Finn – dije nervioso – Vaya chica, Jake sí que es algo….algo…. – ¿Bipolar? – me dijo Jake – Yo iba a decir apasionada pero creo que también – Mira la Princesa Flama está detrás de nosotros – voltee asustado pensé que me harían tacos o carnitas y me venderían en un changarro de cualquier reino – Jake, no me hagas esto nunca, pensé que la Princesa Flama podría ser así - ¿No te dijeron que la Princesa Flama tiende a perder los estribos a veces? – Nadie me preparo para eso, solo me dijeron que ella era apasionada nunca me dijeron que era así – Bueno James, creo que deberás de cuidar tus palabras la próxima vez que la veas – Creo que sí, en fin Jake dime, ¿Por qué le dicen a la Princesa Desayuno, pues Princesa Desayuno? – Eso es porque ella es la princesa del Reino Desayuno y como te habrás dado cuenta se parece a un plato huevos con tocino y algo de pan tostado – Ahora que lo mencionas creo que tienes razón en fin, vámonos ¡Hi-yo, Silver, away! – grite como si fuese un vaquero.
-Princesa Flama, no crees que se te fue la mano con James, pobre de él, lo vi como si temiera por su vida – No te preocupes, James estará bien de todas formas debe de aprender a cuidar sus palabras – No pues sí pero creo que exageraste – Bueno luego le pediré disculpas, está bien – Mejor – ambos seguían caminando rumbo a la casa de la Princesa Flama mientras que Jake y yo nos dirigíamos al Reino Desayuno a dejar a la Princesa Desayuno, por su parte el Rey Helado seguía encerrado en la celda y Gunter no lo ayudaba ya que él estaba en el rincón del castigo, lo que más me sorprendió fue que el Rey Helado es tan tonto como para dejar la llave pegada al candado de la celda sin darse cuenta y después culpar a Gunter de su ineptitud, Finn tenía razón acerca del Rey Helado, es un tonto de primera aunque puede que a veces tenga sus momentos de brillantez eso solo lo sabría con el tiempo ya que estaba hecho que me quedaría en la tierra de Ooo hasta saber cómo llegue ahí. La sala oculta de la biblioteca, ahí puede que haya respuestas de cómo llegue ahí y sobre mis pesadillas pero tendría que ir ahí sin que los demás se dieran cuenta y después de la cita con "El Lector de Mentes" que creo la Dulce Princesa y con el cual podría "recuperar" mi memoria hasta entonces creo que lo más prudente es dejar a la Princesa Desayuno a su reino y ver que todo esté bien.
Perdonen si puse al Rey Helado un poco más tonto de lo habitual, espero les haya gustado
