Me sentí muy sentimental para este capitulo por varias cosas que han pasado en estas ultimas semanas, han sido de locura, al borde de un asesinato masivo de unas 300 personas, sin más por el momento aquí les presento el capitulo


Capítulo 15 En Peligro de un Coma sin Oportunidad de Despertar

No sé cuánto tiempo paso pero desperté en una habitación del hospital – Que me lleve la chingada, no me digas que otra vez – me levante para observarme al espejo y vi en mi cuerpo que tenía muchas heridas de un objeto filoso – Pos hora, que hice y o que paso – pero empecé a sentir dolores de cabeza - ¿Qué me habrá pasado? Esto de amanecer en un hospital ya se está convirtiendo en un cliché…espera, no será señal de que en realidad estoy en…. O tal vez – me puse a pensar pero solo eran conjeturas, no había ninguna prueba que respaldara mi teoría – Tranquilízate Harry, tranquilízate un momento y pensemos ¿Qué me paso? – me decía en voz alta, pero rápidamente me empecé a marear – Debo…debo recostarme… - decía – Ya casi llego – en ese momento la Dulce Princesa entro en mi habitación y alcanzo a verme - ¡James! Que haces levantado, vamos no estás en condiciones para moverte – Princesa….princesa, gracias – decía, la Dulce Princesa me ayudo a recostarme – Princesa…..que paso, por qué estoy de nueva cuenta aquí – preguntaba con los ojos cerrados, pero la Dulce Princesa no respondió nada, no sabía que decir – Princesa…..que paso – James, no te hagas esto, no te hagas esto, por favor – decía algo perturbada – Princesa, no hacerme que….no sé a qué se refiere – Esto me huele mal – pensé – Princesa…..dígame por favor que ocurrió – seguía insistiéndole – James no es como decirte esto…pero tú – la Dulce Princesa no lograba encontrar las palabras para decirme lo que había ocurrido – Aaaaaaaa, mi…mi cabeza…duele, Dulce Princesa…que paso – seguía preguntando mientras me sujetaba la cabeza por el dolor – James, tranquilo, tranquilízate – Espere, espere ya recuerdo algo….recuerdo….recuerdo una lucha entre, entre Marceline y alguien más….pero no me queda claro la segunda persona involucrada – decía mientras me sujetaba la cabeza por el dolor – James, tranquilízate, respira, es todo lo que tienes que hacer – Princesa, mi cabeza, duele demasiado, mi cabeza – decía mientras seguía encamado – Espere…Marceline, que paso con ella, recuerdo…..recuerdo estar cargando a Marceline estando ambos lastimados, gravemente heridos, dígame princesa que paso – la Dulce Princesa me veía desde la orilla de la cama mientras yo me incorporaba y trataba de ir por algo de agua – Marceline, ella…..ella esta…como te lo explico – Escúpalo de una vez princesa, vamos dígalo sin rodeos – Marceline fue gravemente herida, está hospitalizada en urgencias - ¿Pero cómo? Se supone que es una vampira debe de recuperarse rápidamente – le decía – No lo sé James, Marceline está en un estado delicado - ¿Cuántas horas llevo aquí? – Llevas unas 4 horas – Y ella – Las mismas horas que tú - ¿Qué ocurrió? – James, tú…..ella, lo siento James, no sé cómo decirte esto – Vamos princesa, no se preocupe por….. – en ese momento solté un grito de dolor y de desesperación, tirando todo lo que encontraba en mi camino – ¡Mi cabeza! ¡Mi cabeza! Duele demasiado, duele demasiado – los gritos hicieron que varias enfermeras llegaran a mi habitación – Enfermera – gritaba la doctora, viendo que la Dulce Princesa se encontraba aterrorizada por cómo me encontraba – Saque a la princesa de aquí y tráigame el tranquilizador, unos 5ml bastaran – mientras las enfermeras trataban de tranquilizarme, me sujetaban para no herir a nadie incluyéndome – James, tranquilízate, tranquilo, enfermera dese prisa – Marceline, donde se encuentra – gritaba – Qué le paso – seguía gritando – Aquí está la jeringa – la doctora me inyecto y yo caí dormido – Listo, súbanlo a su cama, quiero que este en observación constante – Sí doctora – la doctora salió de la habitación y se encontró a la Dulce Princesa – Doctora, ¿Qué le paso a James? – Dolores de cabeza, tal vez en su batalla sufrió una herida de gravedad que nosotros no vimos, le haremos unos estudios para ver que tiene, no puedo adelantarle algo más princesa, si me permite tengo que ir a ver a la paciente que está en terapia intensiva – Se refiere a Marceline – Sí, ya se encuentra bien está estable, pero en su estado puede recaer, es importante tenerla vigilada – decía mientras encaminaba a la Dulce Princesa a la salida – Yo le recomiendo que vaya a descansar, fue una larga noche la de ayer, vaya descanse como Finn y Jake – Hablando de ellos, ¿Dónde están? – Finn y Jake se encuentran bien solo sufrieron unas heridas superficiales pero se encontraban exhaustos, hace un tiempo se fueron a su casa a descansar, solo estaban agotados, igual que usted, váyase a descansar, si algo pasa la mantendremos informada de todo, confié en mí – decía la doctora mientras se despedía de la Dulce Princesa.

Me pusieron a dormir para olvidar el dolor de cabeza y no lastimar a alguien más, no sabía muy bien lo que ocurría, no sabía que me estaba pasando en ese momento, no sabía absolutamente nada solo sabía que Marceline estaba herida y todo apuntaba a que yo era el responsable de que ella se encontrara en aquella situación, yo había puesto a Marceline en aquella situación, yo fui el culpable de todo no había nadie más a quien echarle la culpa más que a mí. Me encontraba en mis sueños sin embargo solo me quedaba la pregunta de cómo había pasado todo eso, no recordaba absolutamente nada, al principio recordé todo pero los dolores de cabeza y el haberme puesto a dormir, afecto mi memoria – Bueno veamos, oscuridad, lúgubre, solitario….estoy en mi mente, que me paso – decía mientras vagaba por mi mente – Hey, donde están los demás y por qué esto esta tan…..tan espacioso – ni rastro alguno había en aquella habitación – Demonios, que paso sigo sin entender nada, como es posible que yo le haya hecho eso a Marceline, creo que debo descansar y luego ir a buscarla, claro en cuanto salga de mi mente – no dispuse más que a descansar dentro de mi mente para reponer energías y después buscar a Marceline.

La Dulce Princesa, Finn y Jake estaban en sus respectivos hogares descansando de todo lo que paso, aun no creían que yo fuese capaz de hacer todo eso y mucho menos que Marceline se hubiera puesto de ese humor, no era característico de ella, a lo que yo podía apreciar. Todo el mundo se encontraba descansando, los habitantes del Dulce Reino regresaron a sus respectivos hogares, Mentita tenía la tarea de reparar el daño hecho en la batalla, Finn oculto el amuleto hasta encontrar una forma de regresárselo al Sr. Abadeer, Jake se dispuso a descansar al igual que la Dulce Princesa, pero ninguno de los demás, solamente los involucrados sabían lo que había ocurrido, ni siquiera yo, bueno tenía algunas nociones de lo que había pasado, después de que me noquearon olvide absolutamente todo lo que ocurrió, no recordaba más que pequeños fragmentos de todo lo que paso.

Las horas pasaron o tal vez pasaron los días no estaba muy seguro, la Dulce Princesa, Finn y Jake habían recuperado las energías perdidas, no tanto como Marceline o yo, todos fueron a visitarnos a nuestros correspondientes cuartos, solo para ver cómo nos encontrábamos en esos momentos, claro que su visita fue algo corta porque Marceline y yo nos encontrábamos dormidos, la Dulce Princesa, Finn y Jake se quedaron en el cuarto de Marceline por un tiempo, más que a mí solo me fueron a ver por un par de minutos, Marceline fue quien estaba más lastimada y en peligro que yo – Dulce Princesa – decía la Doctora Helado estando en el cuarto de Marceline – Puedo hablar con usted por un minuto – ambas salieron de la habitación de terapia intensiva – Princesa, tengo noticias que darle de ambos pacientes – decía mientras que la Dulce Princesa solo escuchaba atentamente – Marceline, se encuentra en un buen estado, no se pondrá peor, pero aun así está muy exhausta, sino fuese por la rápida intervención de usted y James, tal vez Marceline hubiera muerto – decía mientras que la Dulce Princesa soltaba unas lágrimas pero no articulaba ninguna palabra – Sé que es difícil ver a sus amigos en ese estado, tiene derecho a expresar sus sentimientos, es natural, pero ya no se preocupe, Marceline se encuentra bien solo déjenla descansar y despertara cuando tenga que despertar - ¿Y James? – preguntó – Bueno princesa, le volvimos a hacer los mismo estudios de la última vez pero al parecer en estos salió peor, tiene como unos bultos en su cerebro, parecen unas manchas – decía mientras le enseñaba los análisis a la Dulce Princesa – Pero la verdad no sabemos si es bueno o malo, es lo malo de que él y Finn sean los últimos humanos en existencia, podríamos hacerle unos estudios a Finn para compararlos pero….. - ¿Pero qué? – Pero Finn y James, aunque sean humanos, son muy diferentes, la edad, complextura todo, como si James, bueno no sé cómo explicarle esto princesa, si tuviéramos a alguien de la misma edad que James podríamos hacer algo al respecto – Ya veo, pero se encuentra fuera de peligro – preguntaba la Dulce Princesa – Sí, tiene algunas cicatrices que le quedaron de la batalla, en manos, pies, cuerpo, sigue dormido y ya está estable de los dolores, al parecer su cerebro se encontraba hinchado como si fuese un mecanismo de defensa, eso provoco los dolores, pero el estudio muestra otras cosas pero está fuera de peligro, de hecho ambos están fuera de peligro, solo falta la voluntad de cada uno de ellos para despertar y seguir con su vida como si nada hubiera ocurrido – Gracias doctora, esas son muy buenas noticias – decía calmada la Dulce Princesa – Princesa, si me permite preguntar, me podría decir que fue lo que paso – la Dulce Princesa en ese momento empezó a recordar lo ocurrido pero no hablo respecto a nada, solo se quedó callada viendo al vacío – Princesa, princesa se encuentra bien – Lo siento doctora estaba pensando, digamos que James y Marceline se enfrentaron a un enemigo poderoso y por eso resultaron lastimados – Bueno eso explica todo, si me permite princesa la dejare para que vea un poco más a Marceline, las horas de visita ya casi acaban – Muy bien doctora, gracias – ambas se retiraron, la Doctora Helado paso cerca de mi habitación y no se atrevía a entrar pero lo hiso de todas formas, era su deber – Vaya, esto sí que está solo, no se parece como la habitación donde esta Marceline – decía en voz alta la doctora - ¿Pero qué? – decía yo mientras veía la imagen de la Doctora Helado en mi habitación – Hola doctora, que paso por qué me encuentro aquí – le decía mientras me paraba de la cama - ¿Doctora? Me escucha – le decía a la doctora desde la cama - ¿Dónde están los demás? – pero no había contestación alguna de la Doctora Helado, me pare de la cama y me dirigí a donde ella se encontraba – Doctora, no me escucha, le he estado preguntando….. – iba a ponerle mi mano en su hombro pero algo paso - ¡Qué demonios! – mi mano atravesó el cuerpo de la Doctora Helado – Pobre James, tan siquiera ya se encuentra bien pero no hay alguien que venga a visitarlo, todos se centran en Marceline – decía la Doctora Helado, volteé a ver la cama y en ese preciso lugar me encontraba todavía acostado – Válgame, mi cuerpo, como…hay nanita, hay mama, no me digas que ya pase a mejor vida, en la torre…..espera esto me recuerda a una película – decía mientras inspeccionaba la cama – A ver tu James levántate, despiértate no te hagas pendejo vamos – pero mi cuerpo no reaccionaba – Intrigante, intrigante – seguía diciendo mientras la Doctora Helado salía de la habitación – Ya ha de haber bajado el telón para mí, ya colgué las chanclas, me cortaron la luz, estire la pata, me fui al otro mundo, se acabaron mis vidas, ya me patiate – y así seguía diciendo analogías de muerte mientras me acercaba a mi cuerpo – Ya me puse frío, tieso, bueno ya quería morir o no – seguí diciendo mientras me acercaba cada vez más a mi cuerpo – Bestia que fue eso – al acercarme a mi cuerpo sentí como una corriente eléctrica que atravesaba todo mi ser – Podría ser - y volví a sentir lo mismo – Esto es interesante, al parecer no estoy muerto sino que mi espíritu se liberó de mi cuerpo, eso tiene sentido pero por qué paso eso…bueno no importa creo que es mejor estar así y ver donde esta Marceline, la Doctora Helado dijo que Finn, Jake y la DP se encontraban con ella así que tendré que ir a cuidados intensivos – salí de la habitación volteando atrás para ver el numero – Sera que a todos los pacientes lo ponen en la misma habitación o que rollo – decía – Habitación 456, no me pueden poner en otra, con razón se me hacía familiar – me dirigí a cuidados intensivos para buscar a Marceline pero no podía evitar seguir pensando en el número de la habitación – 456 hace sonar una campana, 456 donde lo habré escuchado antes – seguía diciéndome, pasaba a través de doctores, enfermeras, pacientes y todos me presentían, presentía un frío indescriptible cosa que me hiso reír – Bueno terapia intensiva aquí estoy ahora a buscar habitación por habitación a ver en cual esta - .

Me fui buscando habitación por habitación – Quien diría que este lugar estaría tan grande, no creo que los habitantes del Dulce Reino se lastimen tanto como para tener todo esto – seguí buscando por un par de horas hasta que cayó la noche, en la habitación de Marceline – Bueno chicos, creo que es hora de irnos a dormir, ya estuvimos mucho tiempo viendo a Marceline – decía la Dulce Princesa – Tiene razón, yo le dije a Arcoíris que estaría aquí un par de horas pero tal parece que fueron más y tú que harás Finn – preguntaba Jake – Creo que me quedare un poco más, no es como si alguien me estuviera esperando en casa pero tengo algo que hacer antes de irme – decía Finn mientras miraba a Marceline – Esta bien Finn – decía la Dulce Princesa – Que descanses hermano – dijo Jake mientras se alejaban de la habitación.

En pleno pasillo me encontraba cuando vi a la Dulce Princesa y Jake salir de una de las habitaciones e instantáneamente pensé que esa era la habitación que estaba buscando, cualquiera en la situación en la que yo me encontraba hubiera tratado de hablar con ellos o hacer notar su presencia ante aquel dúo sin embargo yo no soy de esos, sabía que hiciera lo que hiciera no se darían cuenta así que solo me dirigí a la habitación pasando a través de aquellos dos – Jake, sentiste lo mismo que yo – preguntaba la Dulce Princesa – Sí, es como si alguien nos hubiera atravesado – decía Jake mientras inspeccionaba todo su cuerpo -¿Qué crees que haya sido? – dijo la DP – No lo sé, fue algo repentino – Bueno vámonos Jake – Vaya, estos dos se percataron mejor que los demás pacientes – me decía – Hey, falta Finn, se abra quedado con Marcí o donde estará – entre a la habitación de Marceline y vi a Marceline dormida y a Finn sentado en una silla a lado de ella casi dormido – Pobre chico, cuanto estará pasando, bueno cuanto estarán pasando todos con esto – decía mientras me paraba enfrente de aquel dúo dormilón, no dije absolutamente nada ni me quite de ahí por unos 5 minutos solo admiraba aquella escena – Eh, que paso, creo que me quede dormido – decía Finn - ¿James? – decía mientras volteaba a ver dónde yo estaba parado, el chico se limpió los ojos – Que raro, juraría que vi a James aquí parado mirándome – dijo en voz alta – Bueno Marcy me tengo que ir pero volveré, por favor despierta pronto para volver a salir de aventuras – decía mientras se retiraba – Mmmmmmmm interesante, Finn me vio, será el hecho de haber estado dormido – me preguntaba – El único de todos que me ha visto aunque fuese por un simple segundo – seguía pensando – En fin, ya encontré a Marceline y está dormida pero se encuentra bien eso es algo – me acercaba cada vez más a la cama para sentarme – ¿Qué habrá pasado? ¿Quién te habrá puesto en este estado? – me ponía a pensar y veía a Marceline como dormía y que se encontraba mejor que yo – Ni un rasguño, solo dormida, espero que no sea un coma eso sería lo peor, no saber cuándo va a despertar – me acerque demasiado a su cuerpo – Podre meterme en su mente y así descubrir que paso – acto seguido me metí dentro de la mente de Marceline.

-Con que esto se siente estar en otra mente, eso es interesante – decía mientras me encontraba en la mente de Marceline – No hay nadie en casa – decía mientras inspeccionaba todo el lugar - ¡Marcy! – empecé a gritar, pero no había respuesta alguna pura oscuridad, tras varios minutos de estar en su mente encontré una luz – Será posible que este aquí – me decía, me adentre a aquel lugar para encontrarme frente a una casa dentro de una cueva – Esta ha de ser la casa de Marceline – fui dentro de la casa para encontrarme con Marceline tocando su bajo, Marceline se encontraba tocando ese magnífico bajo que tanto me asombra, toco por varios minutos hasta que se cansó – Vaya tengo que buscar otra cosa que hacer, esto se vuelve algo aburrido – me acerque a ella para saludarla – Hola Marceline – le dije pero no obtuve respuesta alguna – Marceline me puedes ver o escuchar – le decía pero nada no había respuesta alguna – No quería llegar a esto pero ¡Marceline pienso que tu música es una basura! – grité esperando una cachetada o un golpe pero seguía en las mismas, sin respuesta – Tal parece que ella no me puede ver, ha de estar adentrada en este sueño suyo o recuerdo – me senté y evalué la situación – Pero que chingados pasa con este sillón, parece una piedra, tan incómodo – me había sentado en el sillón que Marceline tenía en su casa pero era tan incómodo que preferí quedarme acostado en el piso – Mejor esto que el sillón veamos estoy en su casa le grite y me presente frente a ella pero no había respuesta positiva alguna – decía con los ojos cerrados – Tal vez está atrapada dentro de su mente, como una forma de salvarse de sí misma, pero como podre liberarla, digo debe de haber algo que pueda hacer mientras estoy aquí, no quiero estar de mirón todo este tiempo – seguía diciendo mientras alcance a ver que Marceline se fue al baño – Creo que me tengo que dar una ducha para visitar a Finn y Jake, tal vez ellos estén igual de aburridos que yo – solo veía a Marceline flotando con su toalla en mano – Esto sería un problema si estuviera H presente – pensaba – Hablando de él, donde se encuentran todos, no había rastro de ellos en mi mente y no me están siguiendo en estos momentos, que estará pasando por qué me siento tan….tan solo – Marceline se encontraba bañando mientras yo inspeccionaba la cocina y la sala, buscando alguna pista que me fuese de utilidad acerca de que le paso a Marceline – Tal y como sospeche estando en este estado no puedo tocar nada, no puedo sostener nada pero que raro que si sentí el sillón que era muy duro – Tralalala – bajaba cantando Marceline para seguir silbando – Espera, ella tiene la misma ropa que cuando la conocí por primera vez….no será, será el día en el que yo….no lo creo…coincidencia….eso es imposible puede que sea otro día y este usando la misma ropa – me dirigí a buscar un calendario y vi la fecha – Increíble, el mismo día en el que llegue a Ooo, pero por qué me muestra esto – Marceline se encontraba ya vestida secándose el cabello enfrente de un espejo en la sala – Solo espero que Finn no se vaya con su novia para variar desde que ella y él salen he estado más aburrida que nunca – seguía secándose el cabello ahora cubriéndose la cara mientras yo seguía viendo el calendario haciendo mis conjetura – Tengo las respuestas a esto pero no las preguntas, necesito saber el por qué está pensando Marceline en esto – Marcy ya se había secado el cabello y en el espejo vio un reflejo, un ente que le estaba dando la espalda - ¡¿Quién eres tú?! – preguntó furiosa Marceline volteando a verme pero no vio absolutamente nada ni nadie, volvió a posar su mirada en el reflejo esperando que volviera a encontrarme ahí pero nada, yo asustado por el grito que dio y sin previo aviso me acerque a ella – Me viste, bueno eso es obvio no pero como, como me pudiste ver – mientras veía a Marceline – Creo que ha de haber sido mi imaginación, tonta de mí imaginando que alguien estaría en mi casa sin que yo me diera cuenta, bueno para luego es tarde si me voy ahorita podre encontrar a Finn en su casa – Marceline se dirigió a la puerta abriéndola y dejando ver una luz, pensé que podría matar a Marceline pero esta luz no era una luz solar, sino una luz clara como el de un flash de cámara, el cuarto se ilumino completamente dejándome parcialmente incapacitado por unos segundos para darme cuenta que me encontraba de nueva cuenta en la habitación del hospital y Marceline se encontraba moviéndose – James – alcanzo a decir – Espérate tantito volví y Marceline se acaba de mover y decir mi nombre, bueno eso ultimo no estoy muy seguro pero que está pasando aquí, Marceline podrá despertar, bueno creo que eso se lo tendré que dejar a Marceline, ella tendrá que encontrar la manera de salir de ahí a menos que estando en ese estado, su mente se esté reparando para poder despertar y está recordando toda su vida, pero eso tardaría un buen tiempo tiene como 1000 años esta vampira, bueno es hora de volver a mi habitación – salí de la habitación de Marceline despidiéndome de ella y viendo el número de su cuarto – CI 456 – dije – Cuidados Intensivos 456 – pensé – Por qué se repite el número 456, ese número por qué me suena 456 hay algo mal con este número….456….bueno eso lo pospondré pero tengo que investigar más a fondo ese número ahora si a mi cuerpo – me dirigí a mi cuarto, el hospital parecía estar completamente desolado.

Ya en mi cuarto me posicione cerca de mi cuerpo – Vaya, que raro, soy como un fantasma pero al parecer todavía no estoy muerto, Marceline se encuentra bien y según la doctora dijo que nadie se ha quedado aquí más tiempo a comparación de con Marceline – pensaba – Sumamente raro, que estará pasando – decía mientras me acercaba a mi cuerpo – Soy como solo pensamiento, un fantasma y puedo vagar por donde yo quiera pero para que…. – me iba a recostar – 456, Marceline, mis alteres ego que me está pasando, espera….espérate un segundo…fui porque quería investigar algo, algo sumamente importante, pero que, piensa Harry, piensa, no puedo creer que se me haya olvidado así de fácil, veamos es relacionado a Marceline y a mí, relacionado a algo que nos ocurrió para estar en esta situación y tengo la leve sospecha que están involucrados mis alteres ego pero que aaaaaaaaaaaaaaa – empecé a gritar porque fui arrastrado por mi cuerpo, fui absorbido por este – Válgame, otra vez donde empecé en mi mente – me puse a investigar dentro de mi propia mente, como era posible que dentro de esta, no podía ver mis recuerdos, mi vida pasada, lo que desayune, nada solo estaba la oscuridad – Esto si es raro, es como si alguien se hubiera llevado una parte de mí, que digo una parte diría que se llevó todo de mí a excepción mía claro, bueno creo que esto se está poniendo raro, no tener a mis alteres ego aquí y tanto que me quejaba de ellos bueno uno no sabe lo que tiene hasta….que lo pierde – de repente aparecieron mis memorias, las memorias de mi vida pasada, solo esas y unas cuantas de mi llegada a Ooo – Creo que…a quien trato de engañar no tengo ni la menor idea de lo que está pasando aquí y eso que es mi mente -. Así pasaron las horas dentro de mi mente, tratando de rearmar el más grande rompecabezas que había tenido tiempo en hacer y tal vez el más grande que armare en mi vida, que es mi mente.

-Esto sí que es batalloso, este rompecabezas es….es muy raro – decía mientras me secaba el sudor de la frente – Necesitas ayuda forastero – No gracias, estoy bien así – le decía a la persona que ahí se encontraba – Espérate…..como es posible que este alguien aquí aparte de mí – pensé, voltee a ver a la persona y me lleve una sorpresa – Vaya Harold, tiempo sin vernos, como te ha tratado la muerte – me decía aquella persona sonriendo – No es posible, tu eres…tu eres – Sí Harold, soy yo – me quede perplejo ante aquella presencia – Eres… - Ya déjate de tonterías muchacho, dime que pasó, rara vez me dejas libre ya casi olvido lo que se siente el hablar con alguien – pero seguía callado ante aquella persona que se encontraba frente a mí – Mmmmmmmmmm, creíste que había muerto ¿no? Lo mejor siempre es pasar inadvertido, bueno creo que quieres reparar tu memoria que esta toda dañada, deja me quito el saco y te ayudo – me decía, puso su saco en quién sabe dónde y él empezó a armar el rompecabezas mientras que yo me quede impactado todavía – Estarás así todo este tiempo o te vas a dignar a ayudarme Harold – me decía – Lo siento…..lo siento creo que sigo en shock por verte aquí, bueno déjame darte una mano a la mano que me estás dando mientras hablamos de lo que nos ha pasado – y así ambos empezamos a armar el rompecabezas de mi mente, de mi vida, de mi memoria, por lo que a nosotros fue varias horas de arduo trabajo, casi me podría atrever a decir que fueron días, esa persona y yo terminamos de hablar y de armar mis memorias – Mira nada más Harold, que hermoso nos quedó este rompecabezas de tu vida – me decía mientras sonreía, una sonrisa de paz y tranquilidad – Lo sé, quien diría que después de 8 años – 10 años Harold, 10 años – Bueno han pasado ya 10 años y aún seguimos trabajando como siempre – Lo se Harold, extraño esto sabes, extraño todo esto sabes – Me lo imagino, pero las personas crecen y cambian, tú lo sabes, yo lo sé, no somos constantes, la única constante es el tiempo – le dije mientras me sentaba – Harold – me decía – No me digas Harold, todos me dicen Harry – Pero Harold es tu nombre ¿o no? – Pues, ya no se ni quien soy – Vamos Harold, cuéntame que es lo que te pasa, de todas formas tenemos tiempo de sobra, ya vez que los demás no se encuentran – Si, lo se….espera sabes dónde se encuentran – le pregunte – No amigo mío, no lo sé, solo sé que desaparecieron de aquí y decidí salir a dar un paseo y ahí fue cuando te vi, en fin, dime que es lo que tanto te aqueja Harold, perdiste el conocimiento de quien eres, aunque hayas hecho el rompecabezas de tu mente, no sabes ni quien eres – me decía – Te haces llamar James Moriarty, quieres ser un villano pero no eres así, tampoco te consideras un héroe, ayudas a la gente aunque te hayan defraudado, incluyendo mamá y papá, has odiado a todo el mundo e inclusive has planeado matar gente desde que te metieron en aquella escuela – me seguía diciendo – Te suicidaste y llegaste a este mundo - ¿Cómo?...vaya es verdad el rompecabezas – No te puedo decir cómo actuar o que hacer Harold eso lo tienes que descubrir por tu cuenta tú lo debes de decidir, yo no te puedo ser de utilidad, ya no más – me decía algo triste y melancólico – No digas eso, claro que me serás de utilidad siempre, mira sin ti hubiera batallado para armar todo esto – mientras admirábamos el rompecabezas – Sí verdad, las cosas no salen como esperábamos o como queríamos que salieran y eso nos volvía locos y perdíamos la esperanza – Dirás y perdimos la esperanza, bueno perdí la esperanza – Sí, la esperanza, es una cosa risible – y se empezó a reír - ¿Ahora de que te ríes baboso? – De que aunque hayas cambiado, aunque digas que ya no eres el de antes, sigues siendo igual que yo – decía mientras reía - ¿Sí? ¿En qué forma? – Tienes tus reglas, esa parte tuya que rescataste de mí, tus reglas, me adaptaste al nuevo mundo que encontraste, inconscientemente me recordabas – Creo que sí, tienes razón, aunque quiera ser como J no puedo ser como ellos, creo que tengo algo de ti dentro mío y aunque quiera ser un héroe como Finn no puedo ya viste lo que paso cuando trate de ser una buena persona – le decía mientras mirábamos mi pasado en el rompecabezas – Lo sé, fue ahí cuando me empezaste a dar la espalda y aunque tenías razón, perdiste la esperanza pero mira creo que aquí te hacen feliz, tan feliz que ya volví, que ya regreso la esperanza en ti – me decía sonriendo – Te acuerdas de este día – me pregunto – Claro que sí, como olvidarlo diría que fue el mejor día de mi vida o mejor dicho el único día de mi vida, después de que la familia y la chica nos diera la espalda – Te gustaría ir al lugar de nuevo, ese lugar que dijiste que era tu santuario, el día en el que empezaste a perder interés en mí – me decía – ¿Podemos? – Pero por supuesto, son tus memorias, podemos revivirlas las veces que tú quieras, aunque trates de olvidarlas siempre estarán ahí – Vamos entonces - .

Mientras aquel viejo amigo y yo nos dirigíamos a ese recuerdo, en el hospital ya era el inicio de un nuevo día, la Dulce Princesa fue a primera hora del día, posponiendo todos sus asuntos para ver a Marceline que seguía plácidamente dormida sin despertar – Bueno, creo que podre leer un rato, ya que tengo tiempo sin hacerlo – la Dulce Princesa se puso a leer mientras se encontraba junto con Marceline, Finn se fue con su novia y Jake se encontraba con Arcoíris. Finn y la Princesa Flama fueron los únicos que hablaron de mí, ya que la PF me consideraba un buen amigo – Finn, te encuentras bien – decía la Princesa Flama observando a Finn que se encontraba muy distraído – Sí, si es que – Lo sé, sigues pensando en lo ocurrido con James y Marceline – Sí PF nunca pensé que fueran capaz de hacer todo eso – Pero mírale el lado bueno – decía la PF tratando de consolar a Finn – Tan siquiera no están muertos – Lo sé pero están en coma y no sabemos cuándo despierten – Vamos Finn – dijo dándole una cachetada – Oye y eso por qué fue – pregunto Finn enojado – Finn, tú conoces a Marceline mejor que yo y si lo que me has contado es cierto entonces Marceline no podrá morir así como así – Tienes razón – decía Finn ya en sus 5 sentidos – Y referente a James, crees que Glob se llevara a alguien como él – decía mientras miraba a los ojos a Finn – La primera vez que lo vi, se comportó decentemente conmigo, es más, nos hiso una velada de películas por la lluvia, es demasiado bueno y no creo que Glob se lo vaya a llevar así como así – decía la PF viendo al cielo – Aparte, si James perdió la cabeza, fue por el amuleto, no por el – PF ¿Qué haría si no te tuviera? – dijo sonriendo Finn y secándose las lágrimas - ¿Quieres un abrazo? – pregunto PF – Sí pero que sea uno rápido ya sabes que me puedo quemar – se abrazaron y siguieron su conversación por unos minutos más.

Yo por otro lado me encontré con un viejo amigo en el lugar y en el día que todo había cambiado, donde aprendí la verdadera naturaleza del ser humano y de todos los que me rodeaban, aquel día hace ya 10 años atrás, o eso era lo que él me había comentado, aquel lugar y día que jure que todo sería diferente – Que vista tan majestuosa – me dijo – Lo sé, lo único malo que este lugar siempre me recuerda a ellos – No pienses en eso en estos momento, estas aquí admirando el paisaje, no olvides eso, te acuerdas cuando pusiste música de Snow Patrol – Sí, quien diría que en la noche, con la música de Snow Patrol me harían sentir un poco más calmado hace ya 10 años – Tenías los Ojos Abiertos - ¿Ojos Abiertos? – Sí, Harold, así se llamaba el álbum que estabas escuchando Eyes Open sí mal no recuerdo, es el mejor último recuerdo que tengo de nosotros juntos – mientras platicábamos de todos mis errores que había hecho en la vida. La Dulce Princesa termino su visita con Marceline y ahora se fue conmigo, me fue a visitar a mi dormitorio – Ya tenía ganas de venir James, pero no lo hice porque tenía miedo de perder a Marceline, ella se encontraba en un estado peor al tuyo, aunque a vista parece ser que tú fuiste el más dañado en todo eso – decía mientras acercaba una silla cerca de la cama – James espero que me escuches en estos momentos, estés donde estés – decía mientras me sujetaba la mano – No sé cómo ocurrió todo eso, pero….pero creo que todo lo que dijiste haya fue verdad, hayas sido tu o no, todo lo que dijiste respecto a mí era verdad – decía casi llorando – Hay veces que desearía cambiar todo, no ser la princesa de este reino James, pero nadie decide su destino, a mí no me dieron a elegir si quería ser la gobernante de este reino – mientras miraba por la ventana – Yo pongo el bienestar de los demás antes del mío, como lo hiciste cuando recuperaste tus fuerzas, cuando volviste a ser tu – seguía diciendo.

-Oye, no escuchas como una confesión – le pregunte a mi acompañante – Sí Harold, es tu amiga la Dulce Princesa que vino a visitarte, si quieres te puedo mostrar lo que está diciendo, creo que debes de escuchar lo que te dice - ¿Cómo le harás? – Saldremos de tu cuerpo – ¿Los dos? – Que tiene de malo, vamos tanto vivir en la oscuridad me ha enseñado diferentes pasajes para poder salir de aquí y más cuando estas en este estado o dormido – me decía haciendo aparecer una puerta delante de ambos – Después de ti Harold – salimos los dos y vimos a la DP a lado de mi cuerpo llorando – Ahora que paso – le pregunte – Nada Harold, solo que tu amiga está siendo honesta contigo, es lo que puedo apreciar – Pero por qué – No lo sé, ha de haber tenido un mal día, necesita desahogarse o tal vez tenía que decir lo que te está diciendo – Ya veo – ambos nos quedamos a ver a la DP a lado mío secándose las lágrimas – Como me gustaría poder hablarle – Lo sé, pero en este estado no puedes hablar con ella ni hacer algo Harold – me decía mientras me acercaba a la Dulce Princesa – Pobre DP, que tanto estará pasando – mientras acariciaba su cabello - ¡¿Qué fue eso?! – gritó la Dulce Princesa, aunque yo me encontraba en forma de fantasma me pego un susto que hiso que me cayera y chocara contra el monitor al que estaba conectado y empezó a marcar que mi ritmo cardiaco estaba en 0 – Oh que me lleve la tostada, ahora que hice – me dije – ¡James! Vamos, no te mueras – decía preocupada la DP – En la torre y esto era lo que no quería hacer, amigo ahora que puedo hacer – Vamos de nuevo a tu cuerpo, es la única manera – me decía mientras miraba que la Dulce Princesa saliendo de la habitación e iba por las enfermeras – Date prisa Harold, si no quieres hacer que se preocupen más o hagan algo de lo cual se arrepientan – acto seguido brincamos a mi cuerpo y nos encontramos ya dentro de este – Oye y el rompecabezas – le pregunte – Creo que ya es hora de irme querido viejo amigo - ¿Estás seguro? – Yo siempre Harold, yo siempre, es hora de despedirme – Pero y el rompecabezas – Tu memoria ya se estableció o bueno, todo lo que recuerdas antes de tu accidente y tus alteres ego no tardan en volver, así que creo que me tengo que ir, volver a las sombras o mejor dicho volver a tus reglas – me decía sonriendo - ¿Te volveré a ver? – Cuando más me necesites Harold ahí estaré, siempre estoy aquí contigo – Y que pasara conmigo – Simple, despertaras – Gracias…viejo amigo, ¿no has perdido la fe en mí? – Ni lo menciones y no, nunca perdí ni perderé la fe en ti – mi amigo, mi visitante se iba alejando de mí pero no antes de hacerle una última pregunta – Hey, pero por qué después de tantos años, después de tanto tiempo, por qué hasta ahora sales, por qué – Harold, yo no te diré eso, tú lo descubrirás por tu cuenta pero solo te diré que no fue tu culpa, tu no rompiste tus reglas tenlo bien presente en tu mente – me decía mientras se iba alejando silbando y cantando, con un pantalón blanco, su saco en el hombro con camisa azul y corbata roja al igual que unos tirantes que combinaban y un sombrero del mismo color:

And now, the end is near

And so I face the final curtain

My friend I'll say it clear

I'll state my case

Of which I'm certain

I've lived a life that's full

I've traveled each and every highway

But more, much more than this

I did it my way

Al irse cantando yo no evite la risa y gritarle – Oh vamos por qué demonios cantas esa canción ni que fueras a morir – le gritaba – Fácil Harold, era tu canción favorita – decía mientras se iba silbando – Ya cállate sí – Harold, este mundo es el mundo de Sinatra – me decía orgulloso – Tú y yo, solo vivimos en él – decía mientras continuaba con su camino – Dooby Dooby Doo, We've been together, Da da da da deewa, for a so long – y desapareció en la oscuridad – Quien diría que inclusive mi moral era un lunático como yo antes de ser lo que ahora soy – decía riéndome – Bueno ahora falta esperar a salir de aquí, que lleguen aquellos idiotas o que algo más pase, que grata sorpresa fue el ver a este viejo - .

Las enfermeras y varios doctores trataban de reanimarme – Enfermera traiga el desfibrilador y no permitan que la princesa entre – decía la enfermera – Doctora, los signos del paciente siguen iguales – decía una enfermera – El desfibrilador rápido – gritaba la doctora, la Dulce Princesa se quedó fuera del cuarto esperando a ver qué ocurría, no la dejaban entrar para nada pero la curiosidad le gano y entro de todas formas evitando la guardia que custodiaba la entrada - ¡¿Quién dejo entrar a la princesa?! – grito a todo pulmón la doctora – No importa, manténganla lejos de esta situación, por favor princesa no se interponga, esto se pondrá feo – pero mis signos vitales seguían siendo los mismo – Doctora, que tiene James – pregunto la Dulce Princesa – No lo sabemos, ha de sufrir un paro cardiaco usaremos el desfibrilador para reanimarlo pero nos tenemos que esperar a que este se cargue, cuanto falta – gritaba la Doctora Helado – Unos segundos más – decían, en la mente de la Dulce Princesa estaban los últimos minutos antes de que el monitor apareciera en 0 - ¿Por qué paso todo esto? – se decía – El monitor marca 0 pero fue de repente, porque – se seguía preguntando, se acercó a inspeccionar el aparato – No hay ninguna rareza en ella – seguía diciendo – Lista doctora, el desfibrilador está listo – la enfermera le paso el desfibrilador – Preparen la carga y al paciente – la Dulce Princesa se acercó por detrás del monitor y vio que estaba desconectado - ¿por qué se desconectó? – se preguntaba – Habrá un motivo por el cual esta desconectado…espera si esta desconectado eso significa que James no se está muriendo y – seguí pensando - ¡Oh por Glob! – grito a todo pulmón - ¡Doctora no lo haga el monitor estaba…..! – gritaba la Dulce Princesa pero la Doctora Helado no le tomo importancia - ¡Despejen! – decía ella. Por otra parte, yo me encontraba en mi mente ya reconstruida – Hogar, dulce manicomio – decía mientras veía a todos lados – Ya aparecieron las puertas que genial eso significa que no han de tardar en salir aquel grupo – me decía mientras esperaba que de las puertas aparecieran – Estos hijos de toda ya se tardaron – para mi sorpresa los weyes se encontraban detrás de mí – Espérate tantito esta ya me la aplicaron la otra vez – pensé – Les daré una sorpresa – entre a una de las puertas – Hey, como que Harry no se percató de nuestra presencia – decía Doctor – No lo creo, Harry es inteligente tiene algo pensado para nosotros – decía el detective - ¿Lo seguimos? – dijo el criminal – Vayan ustedes, yo aquí los espero – decía mientras se escapaba el lunático – Ni madres cabrón por tu culpa se rompieron las memorias de Harry y le vas a decir – le decía Master mientras los demás lo rodeaban – Hombre pero que compañeros tan sensibles – Nada de sensibles y vámonos ya pequeño bastardo – le gritaban y lo jaloneaban a la puerta donde entre - Estos ya se tardaron…..espera se escuchan pasos mejor preparo la trampa – en ese cuarto, lo modifique a mi beneficio, dejando una gran caída y por si fuera poco unos picos en el techo que lentamente bajarían, estaba desesperado por saber en dónde se habían metido que haría hasta lo imposible por saberlo – Ahora a esconderse – me escondí y espere a que llegaran – Seguros que entro por aquíííííííííí – gritaron los primeros en entrar, los demás solo cayeron – Quien dejo esto aquí – pregunto Doctor – Para mí que fue el mismo que rompió la mente de Harry – mientras todos miraban al lunático – No me miren a mí, sino a Harry que esta haya arriba viéndonos -.

Efectivamente me encontraba en una distancia prudente observando a todos mis alteres – Amigos míos, hoy serán puestos a prueba, una prueba a muerte – les decía mientras me reía – En la madre, Harry ya perdió la cabeza, vez pero quien quería modificar su mente – decía el criminal – Si morimos H, solo me queda decir ¡Esto es tu maldita culpa! – le gritaban todos – Espérate un momento – les dije - ¿Qué es culpa de este incompetente? – les preguntaba mientras me acercaba a ellos – Dile o te castramos – le decía el criminal – Bueno, bueno que hombres tan sensibles – Bien te escucho H, que paso – Bueno…..pues…..erm…digamos que yo fui quien destruyo tu memoria - ¡¿Qué tu qué?! – Yo fui quien destruyo tu memoria, quería borrar tus recuerdos de cierta parte y pues se me fue de la mano e hice que todos desapareciéramos – Doctor, Sherlock agárrenme porque lo mato al muy bastardo...ven para acá pinche demonio – Tranquilo Harry, aunque yo también lo quiero matar, no es para tanto, espérate a que te diga que parte de tu memoria te borro – me decía el criminal y Master con una sonrisa en la cara viendo diabólicamente a H – H escúpelo o te vas preso a donde no te gusta – le grite – Tranquilos, tranquilos, que susceptibles muchachos bueno, lo que paso fue que…..como te lo digo sin que te enojes – me decía – H apúrate o de todas formas te meto a la caja – No a la caja no, por favor todo menos la caja – me decía algo asustado – Lo que paso fue….. – pero no se escuchó más porque al mismo tiempo que H me estaba diciendo su fechoría la Doctora Helado utilizo el desfibrilador en mí - ¡Despejen! – grito la Doctora Helado, en ese momento sentí como la electricidad atravesaba mi cuerpo – Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa – solo escucharon mi grito – Doctora, aleje eso de James, el monitor solo estaba desconectado – decía la Dulce Princesa desconectando el desfibrilador – Quien ordeno pollo a las brasas – pregunte gritando del shock – Alguien, alguien de aquí pidió pollo a las brasas – seguía preguntando, de la conmoción me pare de la cama y salí del cuarto bailando, como Charles Chaplin en la película El Gran Dictador cuando unos miembros del ejército le golpean en la cabeza por resistirse a que le pintaran en su barbería la palabra judío, por todo el pasillo con una mirada de loco y sacando a bailar a todas las enfermeras que ahí se encontraban, después de bailar por todo el pasillo iba de regreso para mi habitación cuando la Dulce Princesa me vio, pensó que la atacaría y me dio una cachetada dejándome marcada la mano - ¡Por qué siempre me pasa esto! – grite al reaccionar del golpe – Por favor princesa, ya casi me saca una muela – decía mientras me acomodaba la quijada – James, ya estas despierto - ¿Despierto? Pero si siempre lo estuve princesa – le decía mientras ella me abrazaba – Espere estoy en el hospital del Dulce Reino, ¿otra vez? – decía mirando a mi alrededor – Ahora que paso o que hice – mientras seguía abrazado de la Dulce Princesa – Tuviste…..bueno….hubo – decía la DP – Espérese tantito, esto me es familiar, un deja vú si me permite decir, siento que le hice la misma pregunta hace un tiempo y salía con las mismas respuestas – le decía mientras me separaba de ella – James, tranquilízate lo que paso fue que – pero la DP no termino de decir la frase porque al hacerme para atrás choque contra un carrito que estaba lleno de agujas y una de ellas tenía un somnífero – Vaya….aaa….ya es hora de dormir – le decía a la Dulce Princesa bostezando – Buenas noches – mientras caía dormido – Pobre James – pensaba la Dulce Princesa – Siempre le pasa esto – seguía pensando – Doctora, llévense a James al cuarto, creo que se inyecto un somnífero para variar.

El somnífero fue tan potente que me dejo inconsciente a mí y a mis alteres ego, la Dulce Princesa le dijo a Finn y a Jake lo ocurrido y se despreocuparon por mi situación, pero ya que todos tenían asuntos que hacer no fueron a visitarme ese día y no había problema alguno porque nos fueron a visitar todos los días, de todas formas no estaría dispuesto para atenderlos. Paso la noche y a la mañana siguiente amanecí en el cuarto de hospital - Vaya noche el de ayer, fuese como si tuviera un coma de dulce – decía mientras me sobaba la cabeza – Espérate que paso con estas quemaduras, como si me hubieran pasado 2 planchas en el pecho – decía mientras me tocaba las marcas – No me vengas con esto sí que duele y esta como carne asada – seguía tocando las marcas – Bien, objeto punzo-cortante y lo que parece ser quemaduras de 2do grado – mientras me paraba y me miraba en el espejo, en eso llegan unas enfermeras – Oh disculpe pensamos que seguía dormido, no lo molestaremos entonces – No adelante – les decía yo – Hagan lo que tengan que hacer, creo que me voy a tardar un buen en darme un baño o que piensan ustedes – les preguntaba con una sonrisa en la cara a lo que solo se limitaban a reír – Bueno, señoritas con su permiso paso a bañarme, pero antes me podrían decir que hora es – Son las 11 de la mañana señor – Gracias permiso – me metí al baño para poder asearme lo cual duro mucho porque no quería lastimar mis heridas de quemaduras. Cuando salí me encontré con que las enfermeras se habían marchado y habían arreglado el cuarto – Que limpio se ve y mira hasta me dejaron unas cuantas vendas, creo que las usare para cubrirme el pecho – decía mientras me dirigía a tomar una de las vendas, en ese momento llega la Dulce Princesa gritando - ¡Lo tengo! ¡Lo tengo! – Sí princesa, lo tiene y lo que yo tengo es un odio tapado por tanto griterío – Lo siento James, es que estoy emocionada por haber encontrado la cura para tus quemaduras - ¿Sera seguro? – James, todos mis creaciones son seguros – Aja, pues me dijeron que creo un conde que no sirve de mucho y es un amargado de primera casi como yo, creo un monstruo para según usted gobernar el Dulce Reino, creo un brebaje para revivir a los muertos 2 veces y el último invento ni me quiero acordar lo que le hubiera hecho a mi cabeza si no lo rompen antes – Me vas a venir reclamando eso James – me decía enojada – No, yo….yo solo decía, bueno dígame, se toma, se vierte en el lugar, me pongo intravenosa o como – Solo te la untas en el pecho y listo – A bueno, que bueno que no me puse las vendas antes de que llegara bueno venga paca deje me pongo esta pomada –me unte un poco y me puse las vendas – Bueno ahora a esperar resultados – le decía sonriendo a la Dulce Princesa.

-¿Dónde está el resto del grupo? – le decía mirando a todos lados – Finn y Jake están en sus respectivas casas y pues Marceline está en cuidados intensivos – decía la Dulce Princesa esto último mientras volteaba a otro lado – Vamos a visitarla, tengo tiempo sin verla, cuanto ha pasado un mes, dos, un año – le preguntaba – Solo fue una semana - ¿Una semana? – le preguntaba sorprendido – Sí, por qué la sorpresa – Yo pensaría que paso más de un mes pero bueno el que estuvo en coma fui yo y no usted así que vámonos que pa'luego es tarde – ambos nos dirigimos a la sala de cuidados intensivos y vi de nueva cuenta el número – 456 – dije en voz alta - ¿456? – me pregunto la Dulce Princesa – Lo siento, es que el numero me suena pero no sé cómo o por que, en fin vamos con Marcy quiero ver como se encuentra – entramos y ambos nos quedamos callados al ver a Marceline en ese estado – Princesa, que le paso – le decía mientras miraba a Marceline – Lucho contra alguien - ¿Quién fue princesa? – le preguntaba pero no contestaba – ¿Lo derrotaron? – le pregunte – De cierta forma James – Bueno princesa dígame, que fue lo que le paso – James, lo que le paso fue que….. – Bzzz Bzzz – sonaba el comunicador de la Dulce Princesa – Permíteme James, ¿Qué pasa Mentita? – Hay un asunto que necesita ser atendido inmediatamente – decía Mentita terminando el comunicado – Lo siento James, será para la próxima, estarás aquí – me pregunto la Dulce Princesa - Sí princesa, aquí la espero váyase no se preocupe, es más cuando termine dígale a Finn y Jake que vengan solo para pasar el tiempo – le decía, acto seguido la Dulce Princesa se fue a reunirse con Mentita mientras yo veía a Marceline - ¿Qué te paso Marcy? ¿Quién te hiso esto? – preguntaba pero obviamente no tenía respuesta alguna – Veamos qué puedo hacer yo para que despiertes – decía, inspeccione todo el lugar en busca de algo para usar pero no había nada útil, le tome el pulso a Marceline pero no tenía nada, le hice una prueba que vi en televisión que se les hace a personas que están en coma y el resultado era positivo Marceline se encontraba en coma - ¿Qué puedo hacer? Tengo tiempo para idear algo antes de que aquellos lleguen, pero que hago – se me ocurrió una idea magnifica, algo que había hecho antes, me dirigí a aquel lugar que había estado antes, donde sacan sangre – Bien, creo que esto servirá para que Marceline despierte – me saque aproximadamente entre medio y un litro de sangre y me tarde aproximadamente 2 horas en hacer todo eso, llegue a la habitación y busque una forma de darle a Marceline mi sangre – Debe de haber un embudo por aquí cerca pero donde – busque en toda la habitación pero nada salí de la habitación para buscar uno y no tarde mucho en encontrarlo – Ahora si a cumplir mi cometido – me regrese a la habitación y me dispuse a hacer mi labor – Bueno es hora de saber si mi teoría es cierta – metí el embudo en su boca y me dispuse a vertirle mi sangre pero en ese instante llegaron todos - ¡James! ¡Qué bueno es…. – decían Finn y Jake, todos se quedaron callados al ver lo que estaba haciendo y luego gritaron - ¡No! – con tal grito que dieron hicieron que si vertiera la sangre a Marceline – James, pero que hiciste – me decía la Dulce Princesa enojada – Pensé que con mi sangre podría despertar Marceline – Pero por eso está en ese estado, la Dulce Princesa tomo una muestra de tu sangre, sintetizándola y creando más, se la dio en la pelea que tuvimos y Marceline perdió el control – me decía Finn – Toma, aquí esta una de las muestras sintetizadas que cree – me decía la Dulce Princesa mientras me pasaba la sangre, yo la admire, la guarde en mi bolsillo y solo articule – ¿Por qué no me detuvieron? Ya es demasiado tarde, ya está haciendo efecto – Marceline se encontraba retorciéndose – Sosténganle las piernas, James ayúdame a sostenerle los brazos – decía la Dulce Princesa, Marceline dio un grito tan grande que rompió algunas ventanas de la habitación – Que nota acaba de alcanzar – comente pero todos estaba asustados y enojados – Bueno yo solo decía – después de unos minutos de forcejo Marceline empezó a abrir los ojos lentamente – Miren, funciono – decía mientras todos se alejaban - ¿James? – preguntó Marceline y después me dio una cachetada fuerte que me dejo marcado el cachete – Órale pues, ya basta de esto, por qué siempre una cachetada, también pueden dar patadas o tan siquiera golpéenme la otra mejilla – decía mientras me retorcía en el piso, todos solo se empezaron a reír – Oigan que me paso – pregunto Marceline – James, te encuentras ya bien – me decía al verme parado aun con la mano en la mejilla – Pues algo, me sigue doliendo el cachete – No es eso es… - Marceline, James perdió la memoria de todo lo que paso – le decía la DP a Marcy - ¿En serio? – preguntaron todos asombrados – Sí – contesto la Dulce Princesa a lo que todos se me quedaron viendo – Hora pues, ni que fuera gran cosa, en fin que bueno es volver a verte Marceline – le decía mientras me acercaba a ella – Lo sé, parece que dormí semanas – Y solo fue una según aquí la Dulce Princesa – me iba acercando a Marceline y le tome la mano y en ese momento tuve una epifanía

FLASHBACK

- Venía a invitarlos a la Nocheosfera conmigo y mi papa, es taaaaaaan aburrido - Sí, solo sentirás un leve mareo al llegar del otro lado – Bueno solo me queda decir Gerónimo – ¿Qué es esto? – pensaba – ¿Y este de aquí quién es? – Él es mi padre Hunson Abadeer gobernante de la Nocheosfera – Un mundo de caos, este sí que es mi mundo – Vamos, este es mi mundo, donde puedo encajar a la perfección, un mundo de caos, imagínate que tan maravilloso sería este lugar con mi ayuda aportándole el caos que pueda dar, vamos Harry tanto tú como yo sabemos que este mundo me está llamando, que este es el lugar a donde pertenezco, déjame salir vamos – Ya casi lo tengo solo falta algo con que alcanzarlo…..esperen ya casi…ya casi…..lo tengo ahora si eres mío – Harry, el llamado del caos, no puedes evitarlo, el amuleto me está llamando, vamos déjame salir, tu sabes que lo harás vamos – El amuleto está brillando dámelo antes de que….. - ¡Hola! Mmmmm tal parece que estoy solo pero la pregunta es donde – Que hacer…..que hacer…James….Doctor….Master…..Hyde…..Sherlock…. hay alguien en casa – El traje…él está….está usando mi amuleto – Caos, destrucción, muerte, locura, caos, caos y más caos – De maravilla no me había sentido así en siglos, jajajaja, ¿por qué? Tengo algo mal en la cara o es mi traje….no, han de ser mis zapatos….esperen que ni traigo zapatos….entonces ha de ser mi cara…. ¿no? bueno que les parece si nos vamos hay que crear caos, destrucción que dice Hunson se apunta o no – Qué demonios….parece que…..mejor dicho, siento que estoy haciendo el ridículo en público – estaba en la Nocheosfera más preciso en la cocina del Sr. Abadeer, tuve un altercado con Marcy….después ella se enojó y me correteo….choque con el Sr. Abadeer haciendo que su sándwich y…..¡SU AMULETO! Es verdad, ese amuleto cuando lo tome empezó a brillar y el Sr. Abadeer se preocupó por eso pero ¿por qué?, demonios estoy perdiendo el toque, bueno eso no importa por ahora, el amuleto ese maldito amuleto es la razón por la cual me encuentro aquí pero hay algo que se me está pasando…..veamos el amuleto es importante, tiene caos y destrucción, me hablo aquella vez…mejor dicho le hablo a él no a mí, ¡A ÉL! Y él estuvo insistiendo en que lo dejara salir… ¡HYDE!

Interrupción de Flashback

-James, que te pasa – me preguntaban todos los presentes - No lo sé, son unas imágenes, algo referente a la Nocheosfera y un amuleto – decía mientras me encontraba en el piso – No se acerquen, no se acerquen – les decía – Creen que este recuperando su memoria, creen que este recordando todo lo que paso, todo lo que el amuleto le hiso hacer – preguntaba Finn – Es lo más probable, pero que le puede pasar si se acuerda de todo – se preguntaba la Dulce Princesa – James, te encuentras bien – preguntaba Marceline aun en la cama – Sí, solo…..solo son unas imágenes, creo que son recuerdos, pero son demasiados en tampoco tiempo – les decía.

Continuación Flashback

– Solo quiero crear algo de caos, es mucho pedir, digo estoy aburrido y necesito hacer algo de provecho como eso, caos – Aquí se quedan, haya afuera hay un mundo que destruir, en el cual crear caos y no me quedare sentado ni con los brazos cruzados mientras esa oportunidad se me escapa de entre las manos, buena suerte tratando de detenerme pero para hacerlo tendrán que salir primero de esta prisión – Vaya, quien viera esto diría que lo sacaron de la película Yellow Submarine de The Beatles

Interrupción de Flashback

-Duele demasiado, todo esto, estas memorias, estos recuerdos, queman mi mente – les decía mientras me ponía en posición fetal en el suelo – Tranquilo James solo respira – decía la Dulce Princesa – Bonny, no hay algo que podamos hacer nosotros – No lo creo, creo que tiene que recordar por su cuenta, aunque le duela pero que pasara cuando se acuerde de todo lo que el amuleto le hiso hacer -.

Continuación Flashback

– El amuleto no tiene nada que ver en esto, este soy el verdadero yo y el amuleto solo me libero de esa maldita prisión que llamo mente…..o era moral, no importa, todo llegara a su fin, el suyo y el mío – Cállate, cállate, cállate todavía no estoy derrotado, tengo un as bajo la manga – Hay que subir el grado de dificultad a este juego ¿no creen? – Marcy, ahora si se nos armó en grande esta vez – Oh ya veo, se marchan sin despedirse….que desconsiderado de su parte – Por fin veo el Dulce Reino con mis propios ojos…mira lo hermoso que es, pero le falta algo….¿pero qué será?...o ya veo le falta caos y destrucción pero eso tiene solución, jajajajajajajaja – London Bridge is falling down, falling down, falling down, London Bridge is falling down my dear Harry – Pobrecita vampirita, no tiene las agallas para hacer lo necesario jajaja – James, basta….me lastimas – Esa es la idea, aun no lo entiendes mira a Finn y a Jake, están haya recostados tal vez noqueados, estas sola – Es hora de decir adiós a nuestros amigos en casa – Vamos, Marcy, soportaste mucho debes de soportar esto también, por favor….siento lo que paso, realmente lo siento no fue mi intención, deje que H me controlara, perdí el control, deje que rompiera mis reglas, corrompió mi moral pero tú no debes de pagar por mis actos, no desistas, eres demasiado fuerte como para dejarte vencer por esto – .

Fin Flashback

Tuve una visión de lo que había hecho anteriormente, vi que yo puse en ese estado a Marceline - ¡No! ¡No! ¡No puede ser! – gritaba mientras me incorporaba - ¿No qué James? – me preguntaron todos – No es posible, yo te puse en ese estado, fue todo mi culpa, casi los mato a todos – decía mientras empezaba a llorar – Mis reglas, mi moral – decía en modo de susurro – Tranquilo James, no fuiste tú fue el amuleto quien te controlo – me decía la Dulce Princesa mientras se acercaba a mí – No, fue mi culpa, yo hice todo eso, rompí mis reglas – seguía gritando – James, mírame, no fue tu culpa no me hiciste daño mira ya recobre las fuerzas, ya estoy bien mírame – volteé a ver a Marceline en cama y se veía ya recuperada – Pero fue mi culpa, casi los mato a todos…¡Casi los mato a todos! – Pero no lo hiciste James – me decía Finn – Es verdad, pudiste hacerlo pero no lo hiciste – agrego Jake – Lo siento, mis reglas, lo que me separaba de ser…..ahora son nada, él corrompió mi moral – decía sin voltear a ver al grupo – Lo siento, no puedo estar aquí, necesito un tiempo a solas, lo siento me tengo que ir, ya no puedo ni siquiera verlos por lo que hice, lo siento realmente lo siento – me dirigí a la salida del hospital corriendo - ¡James! – gritaron todos – mientras me perseguían - ¿A dónde creen que irá? – pregunto Jake – Lo más seguro es que vaya al estanque a donde se escondió la otra vez – decía la Dulce Princesa – Creo que Finn y yo lo iremos a buscar a la casa del árbol, por si está admirando el paisaje mientras piensa en lo que hiso – Pero si no fue él, fue el amuleto – decía Jake – Lo sé pero él no lo ve de esa forma, el piensa que es todo por su culpa – decía Marceline – Piensa que rompió sus reglas, lo único que lo separa de ser un monstruo – seguía diciendo – Bueno, ustedes vayan a la casa del árbol mientras que Jake y yo iremos al estanque, tomen estos comunicadores y el que lo encuentre primero avisa – todos salieron del hospital en mi búsqueda, ya eran como las 6 de la tarde.

Yo seguía corriendo sin saber a dónde, creí que sería mejor ir a la casa del árbol, encerrarme en mi cuarto, tomarme mi té y no abrirle a nadie por ninguna razón del mundo – Como es posible, H rompiste mis reglas, rompiste mi moral, eso fue lo que me tenías que decir y no hiciste – decía mientras corría a la casa del árbol secándome los ojos – Yo soy el responsable, debí de haberlo sabido antes, por eso la Dulce Princesa no quiso hablar del tema, por esa razón pasaron más tiempo con Marceline que conmigo – seguía compadeciéndome – Ahora como los veré a los ojos, ahora como podrán confiar en mí –. Llegue a la casa del árbol, prepare un gran termo de té y me encerré en mi cuarto, tomando todas las libretas, lápices, plumas, cinta adhesiva, lo que me sirviera en esa situación - ¿Cómo es posible? ¿Cómo fue que caí tan bajo? – me decía mientras tomaba mi taza de té, cerré la puerta y me dispuse a escribir teorías y dibujar.

Pasó una hora para que Marceline y Finn llegaran a la casa del árbol – James aquí estas – preguntaron ambos pero no tenían respuesta alguna – Crees que si haya venido para acá – pregunto Finn – Mira Finn, la tetera esta aún caliente como si la hubieran usado recientemente – decía Marceline mientras le pasaba la tetera – James aquí esta – seguía preguntando Finn – Marceline, subiré arriba y veré si se encuentra – Marceline se acercó a la cocina y vio una bolsa de té tirada en la basura – Finn, creo que James se encuentra en su cuarto – gritaba Marceline - ¿Y cómo lo sabes? – Porque la puerta está cerrada con seguro, James por favor déjanos entrar – gritaba Marceline mientras golpeaba la puerta – Lárguense necesito un tiempo a solas – Pero James – Déjenme solo, quiero estar solo – Vamos James hablemos sobre lo ocurrido – me decía Finn pero no obtuvo respuesta mía – Marceline que crees que esté haciendo James – pregunto Finn – No lo sé, por qué no nos asomamos por el picaporte a ver qué es lo que ocurre – ambos lo hicieron y solo me vieron sentado en la cama viéndome en el espejo tomándome mi té – Creo que necesitaremos hablarle a Bonny y decirle que ya lo encontramos – decía Marceline, acto seguido ambos llamaron a la Dulce Princesa y a Jake haciéndolos volver a la casa del árbol inmediatamente.


Se acabo el capitulo pero como siempre digo, la historia continua, espero que sea de su agrado, dejen reviews, quejas, sugerencias, preguntas, dudas, numeros de telefono, frases, cualquier tontería que ustedes gusten

"La muerte es la unica solucion definitiva para todos nuestro problemas" The Sr N

Hasta la próxima amigos, y pido una disculpa por si me tardo en escribir el nuevo capitulo, como ven los estoy haciendo mas largos pero me pondre a leer otros fics de gente que me recomendaron asi que no se estresen, Can you Read My Mind