Perdonen la demora, unas grande vacaciones y me puse a ayudar a mi papa en el negocio familiar, aqui le sigue el siguiente capitulo de las aventuras de Harry, espero que lo disfruten
Capítulo 16 Una Buena Historia
La Dulce Princesa y Jake arribaron a la casa del árbol solo para ver que Marceline y Finn se encontraban sentados en el sillón sin articular una palabra solo pensando - ¿Qué paso, donde esta James? – preguntó la Dulce Princesa – Se encuentra en el cuarto, se encerró, no quiere saber nada de nosotros - ¿Y por qué no le insisten? – pregunto Jake – Porque ambos creemos que James hablara con nosotros cuando tenga que hacerlo – decía Marceline – James, amigo vamos abre la puerta, hay que hablar respecto de lo que paso – pero no obtuvo respuesta alguna de mí – James, por favor, abre la puerta, necesitamos hablar contigo – decía la Dulce Princesa pero no obtuvo respuesta – Ven, es inútil, trabo la puerta y ni siquiera la llave sirve – decía Marceline – Bueno, me puedo hacer pequeño y entrar por debajo o extender mi mano para abrir la puerta – decía Jake – Buena idea, hazlo Jake – decía la Dulce Princesa pero solo se dieron cuenta de que también había trabado la puerta por debajo – Este James sí que es listo – decía Jake – Oigan ya se fijaron si por la ventana podemos entrar – pregunto la Dulce Princesa – La verdad es que no pero no creo que James sea tan estúpido como para dejar la ventana abierta – decía Marceline – Intentémoslo, no tenemos nada que perder – dijo Finn levantándose de su lugar. Los 4 salieron de la casa y se aproximaron a la ventana que daba al cuarto.
-Bien Jake hermano ayúdame, tu levántalo de ese lado y yo de este otro – ambos se dispusieron a hacer la labor pero la ventana estaba trabada – Ya vez Bonny, James no nos quiere hablar – decía Marceline mientras volaba alrededor del grupo – Veamos que hace – dijo la Dulce Princesa – No es sorpresa princesa, solo está sentado en la cama con su taza de té a la mano y viéndose al espejo – decía Finn - ¿Qué hacemos ahora princesa? – dijo Jake – Lo único que nos queda es esperar, tiene muchas cosas en la mente en las que tiene que pensar – Pero puede hacerse daño – decía Jake – No lo creo, James no es alguien así, creo que tenemos que darle su espacio pero Finn tendrás que tenerlo vigilado por cualquier movimiento que haga – le decía la Dulce Princesa – A sus órdenes capitán – le decía Finn – Pero que está haciendo James, me quedo con la duda – decía Jake, se acercó a la ventana, me vio sentado en mi lugar, sin hacer nada, sin moverme, sin pestañear solo me estaba viendo en el espejo – Pobre chico, sí que el recordar eso le hiso daño – decía mientras volteaba a ver al grupo – Lo sé, quien diría que fuera tan sensible – decía Marceline – Oigan, esperen James desapareció, ya no se encuentra ahí – decía Jake - ¡¿Qué?! – gritaron todos – Déjanos ver hermano – decía Finn apartando a Jake haciendo que los 4 pudieran ver al interior del cuarto - ¿Dónde se habrá metido este idiota? – decía Marceline, en eso me les aparezco de repente, frente a ellos con una cara de seriedad, ellos solo pegaron el grito se hicieron unos cuantos pasos para atrás y vieron como cerré las cortinas de la ventana.
-Este James, que buen susto nos metió – decía Marceline – Bueno chicos, creo que aquí no hay nada más que hacer, si me disculpan paso a retirarme me iré al Dulce Reino – decía la Dulce Princesa – Concuerdo con la princesa, creo que James nos dejó con las manos atadas, nos dejó bien claro que quiere estar solo, lo mejor es que le demos un tiempo a solas y él hablara con nosotros cuando lo tenga que hacer – decía Jake – Está bien, nos vemos luego – decía Finn mientras miraba aun la ventana – Marcy, no vendrás – preguntaba la Dulce Princesa – No, creo que me quedare a ayudar a Finn por si James intenta hacer una estupidez, por eso y porque Finn tiene el amuleto de mi padre que tengo pensado devolver – Bueno está bien, Jake me podrías dejar en el Dulce Reino – Súbase a mi lomo princesa, hermano ahí nos vemos – Si, está bien hermano – todos se despidieron, Marceline se quedó con Finn en la casa del árbol y yo me quede encerrado en el cuarto totalmente solo y sin que nadie me molestara.
-Harry – me hablaba uno de mis alteres – Vamos Harry, no seas un melodramático – me fije en el espejo y quien estaba ahí era el detective – Harry, vamos tu sabías a lo que te atenías cuando le diste carta libre al lunático aquel – me seguía diciendo pero yo no le tome importancia – Harry vamos amigo – pero no tuvo respuesta alguna, solo me vio sentado en la cama – Eres imposible Harry, imposible – después de decirme eso desapareció, estuve por mi cuenta pensando en todo lo que había pasado y recordando, a los 5 minutos de estar haciendo esto, otro alter se acerca para hablar conmigo – Harry, vamos hombre, no seas así, tú sabes que no tuviste la culpa de nada, se le fue la mano a aquel bastardo y qué, nadie salió herido de gravedad – me decía Doctor, pero no obtuvo respuesta alguna mía – Hombre debes de hablar con alguien, ellos te están perdonando Harry, sé que te ha de doler lo que estás pasando, rompieron tus reglas pero podemos salir adelante, ya lo hemos hecho más de 100 veces – pero para variar no obtuvo respuesta mía – Harry, aquellas personas que vez, Finn, Marceline, Jake, la Dulce Princesa y la Princesa Flama, te aseguro que confían en ti al 100% y que te perdonaran por lo ocurrido, mira han intentado hablar contigo – decía mientras me paraba para verlo cara a cara en el espejo – Harry, vamos nosotros te ayudaremos en lo que quieras solo pídelo – me decía – Hazme un favor Doc, dile a todos los demás que no quiero que me molesten en lo que queda del día, quiero estar completamente solo, luego castigare a H por lo que hiso pero por el momento no quiero que nadie me moleste y no quiero que nadie se meta en mis recuerdos – le gritaba, Marceline y Finn que se encontraban en la sala escucharon mis griteríos y se acercaron para ver cómo estaba – James, te encuentras bien – me preguntaba Finn - ¿Con quién estás hablando? – preguntaba Marceline, al no obtener respuesta de mi parte se volvieron a asomar por el picaporte y vieron que me encontraba acostado como si estuviera dormido – Ha de tener una pesadilla – exclamó Finn – Tal parece Finn, bueno, dejemos a la pobre diva en paz por un par de días Finn y vamos al grano, donde dejaste el amuleto – Espérame Marceline, lo escondí para que nadie lo agarrara – mientras se dirigía al escondite – Se me hace raro que tu padre no haya venido por él, es como si no le importara – Nah, no es eso, se ha de haber quedado dormido o descansando, ya vez como es – le decía Marceline mientras se acercaba al refrigerador y saca algo para comer – Eso explica varias cosas – decía Finn mientras tomaba el amuleto y se lo pasaba a Marceline – Bueno Finn, creo que ya es tarde, le tengo que dar esto a mi padre y James no quiere hablar así que creo que es hora de irme – Está bien Marceline, aquí me quedare esperando a ver qué es lo que hace James, cualquier cosa que él haga les mantendré informados – Marceline abrió un portal a la Nocheosfera y se fue – James, me iré a dormir, buenas noches hermano y recuerda que no importa lo que haya pasado, te perdonamos – decía Finn a lo que yo alcanzaba a escuchar – Si quieres tu tiempo a solas está bien, te lo daremos pero por favor no hagas alguna estupidez, no hagas algo de lo que te puedas arrepentir después – Arrepentirme después – susurre, los amigos se fueron, los alteres los encarcele y yo me quede solo con mis pensamientos, pensando todo lo que había hecho y lo más importante trataba de recordar.
Pasaron algunas horas y yo me encontraba aun en mi trance sin que nadie más me molestara, no había rastros de Finn, Marceline, Bmo o de mis alteres ego por ningún lado – Excelente, justo lo que necesitaba un tiempo para mí – pensé – Creo que hare algo de meditación o yoga, eso siempre me ayuda a recuperar la memoria – acto seguido me puse en la posición para meditar, no empecé a decir ohm como todos los demás que hacen meditación, solo estaba controlando mi respiración y contando hasta encontrarme dentro de mi mente – Vamos Harry, concéntrate, vamos hay que concentrarse y podremos recordar lo que paso, vamos – después de unos minutos de controlar mi respiración, caí en un trance y me encontré en mi mente – Esto sí que está muy diferente que cuando están aquellos idiotas – me decía – Bueno, aquí están las pantallas con todos mis recuerdos – me puse a ver todos mis recuerdos, desde que nací hasta lo último que hice – Aja, aquí están esto es lo que buscaba – tome la pantalla con las memorias de ese día, mejor dicho de la noche que se convirtió en mi pesadilla – Veamos esto – y solo me puse a observar todo lo ocurrido.
Después de unas cuantas horas estando en mi mente y ver como H ganó fuerzas por ese amuleto, vi que no había nada de malo en lo que H hiso, de hecho, aunque en parte era mi culpa, H no mato a nadie, es verdad que Finn y Marceline salieron heridos física y emocionalmente, Jake resulto herido físicamente y la Dulce Princesa, pues H jugo con sus sentimientos pero esto no le afecto a ella, al parecer le ayudo para pensar sobre sus actos – Ya veo con que todo esto hiso H, no sé cómo chingados creí que podría dejarlo libre – me seguí recriminando – Ese amuleto sí que es poderoso imagínate todo lo que H hiso con tan solo poseerlo un momento – seguía pensando, continúe viendo todos los recuerdos de esa noche ya casi terminaba cuando de repente dije algo sumamente interesante y perturbador – ¡Espérate! – grité – Eso, que fue eso – me preguntaba – Esto es raro, creo que tendré que verlo de nuevo con…. – en ese momento me di una facepalm – ¡Es verdad! Presentí que alguien me estaba observando al igual que H – regrese la memoria a ese punto y pude comprobarlo
Flashback
– Recuerda las reglas H, si matas a alguien o alguien sale terriblemente lastimado, será tu fin y el mío – Si no te preocupes de todas formas no fuiste tú quien me dijo que esto les puede servir como practica por si alguien más poderoso viene y ataca o algo así, ellos ya sabrían que hacer – Lo sé, lo sé, pero siento que hay alguien observándonos, creo que alguien está viendo todo lo que estamos haciendo, no lo sientes tú también – No pues sí, ya que lo mencionas si pero no le tomes importancia han de ser cosas de nuestra imaginación, si me disculpas tengo que crear un caos en ese reino –
Fin Flashback
-Es verdad, tanto H como yo lo presentimos pero no le tomamos importancia, mejor dicho él no me dejo actuar – me decía mientras me encontraba sentado frente a esa pantalla – Podre meterme a mis memorias – me preguntaba para que en ese momento me diera un facepalm – Claro que puedo, como dijo aquel, son mis memorias me puedo meter cuando yo quiera – acto seguido tome la pantalla y la inspeccione para saber si me podría meter o no - ¿Cómo le hare? – toque la pantalla de lo que al parecer era televisión y vi cómo se podía meter – Muy bien, ya encontré la forma sin más por el momento Allons-Y! – grite la entrar. Entre a mi recuerdo de ese día, para mi fortuna no tuve que vivirlas desde que llego Marceline sino desde que nos dimos cuenta de la presencia de que alguien nos observaba - ¡Hey por qué tan oscuro! – decía pero vi que estaba en caída – No me vengas con esto – iba en picada buscando una forma de salvarme de aquella situación pero no había ninguna forma de retrasar o evitar lo inevitable – Solo espero que no duela – caí tan rápido y tan fuerte que se escuchó un gran estruendo, aunque como eran mis memorias nadie más que yo se percató de eso – Cachetadas, desmayos, despertar en un hospital, caídas a gran altura, por qué no se puede ser más original – decía mientras me levantaba y me sacudía el polvo – Bueno aquí estamos desde que sentí que alguien me observaba desde las sombras – veía todo el caos que H creo pero no había rastro de que alguien me observara, solo se sentía eso – Me cae que es mi imaginación, mi maldita imaginación me está siendo creer que alguien me estaba vigilando – ya había llegado hasta la parte donde llevo a Marceline al hospital pero repentinamente vi algo o alguien moverse desde las sombras en el bosque – Ya te vi, ahora eres mío, podre regresar un poco esta parte – me decía para mi interior, acto seguido pensé como si rebobinara la memoria y volví minutos antes de que me llevara cargando a Marceline – Bien, estoy en este momento y esa voz proviene de haya – volví a ver lo que paso pero no vi a nadie – De nuevo y ahora hay que clarificar esta parte – me decía, volví a rebobinar la imagen y se veía otra vez la misma parte donde me llevaba cargando en brazos a Marceline
Flashback
– Vamos, Marcy, soportaste mucho debes de soportar esto también, por favor….siento lo que paso, realmente lo siento no fue mi intención, deje que H me controlara, perdí el control, deje que rompiera mis reglas, corrompió mi moral pero tú no debes de pagar por mis actos, no desistas, eres demasiado fuerte como para dejarte vencer por esto –
Fin Flashback
-¡Alto! – grité para que toda la escena se congelara – Bien ahora si podre inspeccionar mejor esta área – me dirigí a esa parte y revise cada árbol, cada escondite, cada lugar oscuro pero nada – Creo que tendré que pensar que reproduzco esta madre cuadro por cuadro – y así lo hice, se empezó a reproducir lentamente que me dejo ver un par de ojos desde lejos – Aja haya estas pero quien eres – decía – Congelare la imagen a ver qué pasa – al hacerlo me acerque más a ese lugar donde él se encontraba, pero solo se podía ver los ojos – Cuadro por cuadro – empecé a gritar y en ese momento mi recuerdo se reprodujo lentamente dejando ver más claro los ojos, la boca y una corona - ¿Quién demonios serás? – me preguntaba pero alcance a verle unos cuernos, unos cuernos que me eran muy conocidos - ¡No puede ser! – gritaba - ¡Eres tú! Como es posible – seguía diciendo incrédulo de lo que estaba viendo – Que estará haciendo aquí – pensaba – Sí, eres tú, te reconocería en cualquier lado aunque casi no te veas – me quede intrigado ante aquel ser que se encontraba en mi recuerdo – Abre recordado lo que habrá dicho, mejor dicho como fregados es que él se encuentra aquí – pensé que la escena iniciaba mientras yo me encontraba en ese lugar – Lich, vamos di algo, dame algo de información tiene que haber un motivo por el cual estas en este preciso lugar – decía esperando una contestación - ¿Qué estás viendo? – decía mientras posaba mi mirada en aquello que según yo él estaba viendo - ¡Lo tengo! ¡Eso es! – gritaba con una gran sonrisa de triunfo en mi cara y un aire de ganador – Eres inteligente Lich, te concedo eso pero necesitas esforzarte un poco más, estás viendo todo el caos que H creo al usar el amuleto – giraba en torno al Lich – Quieres el amuleto pero no lo tendrás, ya no lo tengo yo y deduzco que Marceline ya se lo entrego a su padre – decía jactándome de él – Oh pero que estupidez estoy haciendo son mis recuerdos, él no me podrá escuchar, pero ya tengo previsto tu próxima jugada Lich, buen intento – me empecé retirar de aquel lugar y buscar una forma de salir de mi memoria pero esta se reprodujo sin que yo lo pidiera o deseara, pensé que era por el hecho de querer salir de ahí pero lo que paso a continuación me dejo helado, Lich empezó a hablar, pensé que se encontraba en mi mente, que estaría en peligro inminente pero no era cierto – Vaya, vaya, vaya James, quien diría que después de todo si tienes un lado oscuro jajajajaja – se empezaba a reír, yo me regrese para quedar cerca de él y ver que más hacía – Ese amuleto es algo único, creo que será muy útil para mi plan – decía - ¿Por qué carajos estas diciendo esto? Es verdad que no hay nadie que te vea pero por qué revelar tu plan, a menos que esperes…., nah, no creo que lo hagas Lich aunque podrías pero no – decía mientras me alejaba de él – James y el amuleto, con esos dos podre hacerme de Ooo y lograr mi cometido – decía desapareciendo en una nube de humo – James tenía razón, soy parte del plan del Lich, ha de ser por él por qué estoy aquí – decía – Bueno salgamos de aquí – apareció una puerta enfrente de mí y al abrirla note que se dirigía a la casa del árbol.
Aparecí de nueva cuenta en la casa del árbol, en mi cuarto y ya no me encontraba en mi mente, era el inicio de un nuevo día, al parecer me había quedado lamentándome lo de aquel incidente por un día completo, sin pegar los ojos para dormir ni nada, pose mis ojos a la cama y la mesa que ahí tenía para percatarme de todas las libretas, hojas, lápices que la noche anterior había agarrado - ¿Y esto? Vaya si por poco se me olvida esto lo agarre ayer – decía mientras acomodaba las libretas y hojas en un solo lugar - ¿Qué horas serán? – tome un reloj que se encontraba a la mano - ¿8 am? Pensé que sería más tarde, bueno es hora de ir a dar una vuelta para despejar la mente – tome mi ropa de deporte, me puse mis tenis y lentamente abrí la puerta del cuarto para asomarme y fijarme si Finn o Bmo se encontraban despiertos, pero no lo estaban, subí las escaleras y los vi a ambos plácidamente dormidos – Esto si me va a salir bien – pensé, regrese a mi cuarto, le puse seguro a la puerta para que pensaran que seguía dentro y abrí por lo menos un poco la ventana para darme una entrada por si a mí retorno todos estaban despiertos.
Me fui a correr por hora y media, como era mi rutina habitual cuando no me encontraba en el hospital, aunque debo de admitir que mi ritmo iba en aumento, me seguía pareciendo extraño el tener la afición de correr y sobre todo del té en aumento desde que llegue a Ooo, sería que mi cuerpo trata de compensarme, será que en esa tierra todo lo que antes no hacía por flojera o que según yo no lo sabía hacer por naturaleza propia lo hacía y de una forma incomprensible para mí, al terminar de correr me dirigí a la casa del árbol para seguir ahora en una labor nueva que se me había ocurrido, tenía demasiadas ideas en la cabeza, el Lich, mis alteres ego, los amuletos, viajes en el tiempo, entre dimensiones, un sinfín de ideas que atirrazaban mi cabeza, al llegar a la casa del árbol note que Finn y Bmo estaban despiertos desayunando, para mi fortuna o mejor dicho por ser precavido deje la ventana abierta así que me iba a dirigir a por ella pero note que Finn se encontraba sentado en la puerta del cuarto esperando algo, contestación de alguna pregunta tal vez, me apure para que no notara mi ausencia. Entre al cuarto por la ventana pero me quede atorado del short con un clavo y caí haciendo un ruido descomunal que alarmo tanto a Bmo como a Finn – James, te encuentras bien – me pregunto aunque no le conteste para seguir con el plan de estar triste todavía, alcance a ver como se fijaba por el picaporte y como me encontraba en el suelo detrás de la cama, hice parecer como si estuviera dormido y me caí de ella – James, despierta – me grito – El desayuno está preparado – pero yo seguía haciéndome el dormido – Vamos James, tendrás que abrir la puerta no puedes quedarte encerrado toda tu vida – me decía preocupado Finn, me levante y me metí a bañar ya que no me gustaba como encontrado, todo bañado en sudor.
Termine de bañarme y decidí que era hora de poner mis ideas claras, tome los lápices y hojas y empecé a dibujar, escribir, un sinfín de cosas que me tomo 3 días en armar y llenar, 3 días completos sin dormir, sin comer, solo salir a correr en las mañanas teniendo precaución de que nadie se me diera cuenta y hacer otras cosas más mientras estaba de incognito, tomar mi taza de té por las noches. Tres días pasaron, bueno 4, si contamos el primer día que me quede encerrado pensando en todo lo que H había hecho, durante esos 4 días tuve visitas de Finn, Jake, la Dulce Princesa, Marceline e inclusive de la Princesa Flama, todos ellos fueron a visitarme en diferentes días a diferentes horas para tratar de convencerme de que saliera del cuarto, me tomo 3 días llenar todo el cuarto con apuntes, notas dibujos, parecía que era una labor de un lunático y de hecho lo era, fueron 3 días largos y prolongados para todos los ajenos a mi situación pero para mí me parecía que eran un par de horas.
Al cuarto día de mi encierro y de mi locura Marceline y la Dulce Princesa llegaron a la casa del árbol junto con Jake para hacer una intervención conmigo – James, abre la puerta tenemos que hablar – decía algo preocupada la Dulce Princesa pero no obtuvo respuesta alguna, Jake trato de entrar a la habitación pero no lo logro, la deje bien trabada – James, estamos todos reunidos aquí porque estamos preocupados por tu situación – decía Finn – Ya basta, hemos estado así por 4 días y James no se digna a salir – gritaba Marceline, yo la alcance a escuchar pero no me digne a contestar, me encontraba admirando el mural más grande en la historia que haya hecho – Creo que tienen que ver esto – decía Jake mientras se fijaba por el picaporte - ¿Qué pasa hermano? – decía Finn – James, se ve un poco más viejo, se dejó crecer barba y bigote, se ve cómico – decía mientras trataba de no reírse – Hermano eso no se debe de hacer…espera dijiste que se dejó la barba y el bigote – dijo algo preocupado Finn – Creo que está peor de lo que pensamos – decía la Dulce Princesa – Al diablo con ustedes y sus planes, si hubieran hecho lo que les dije hace 2 días ya no estaríamos en esta situación tan desesperante – decía Marceline enojada – Marceline, romper la puerta es algo extremo no se te hace – decía la Dulce Princesa – Y como que irrumpir por la ventana también es muy arriesgado – decía Finn – Vaya, pero que gente tenemos aquí, a todos nos preocupa James pero no tienen el valor de hacer algo al respecto, creo que lo más sensato será hacer un portal para el cuarto - ¿Lo puedes hacer? – preguntaron todos gritando – Sí, pero eso se me hace muy fácil de hacer, yo quería entrar haciendo ruido, ya saben, asustando a James – todos miraron a Marceline con cara de total negación – Bueno hagan espacio que hare el portal – Marceline tomo su hacha y creo un portal, cosa rara desde que he estado Marceline trae su bajo/hacha con ella todo el día o cuando va a visitar a Finn y a mí, eso aún no me ha quedado muy claro que digamos pero en fin, me desvié del tema principal, en el cuarto yo me encontraba admirando el gran mural de mi locura, todas mis ideas, todo lo que pensaba, todo lo que había soñado se encontraba en aquella pared – Magnifico, esplendido, las ideas están brotando, esta es una gran red, todo está conectado de cierta forma pero aun no veo el cómo – me decía en eso me percato de que había mucho viento teniendo la ventana cerrada de repente vi cómo se abrió una grieta – Vaya, una grieta, diría yo que intradimensional….pero me resulta algo familiar, demonios – decía porque recordé porque se me hacía familia – Aquí vienen ellos – me decía, me posicione frente a mi mural y solo espere a que ellos entraran – Con razón esta tan callado todo haya afuera – pensaba, solo esperaba a que el grupo llegara – Vaya que tardado – decía la Dulce Princesa – Lo sé, si no fuese porque este par se alejó estando en el portal no nos hubiéramos tardado tanto – decía Marceline mientras jaloneaba a aquel par – Bueno el chiste es que ya….llegamos – decía Jake – James – decía algo confusa la Dulce Princesa y Marceline - ¿Eh? Oh perdonen….esperen como, un portal verdad – les dije con toda la naturalidad del mundo como si no hubieran pasado 4 días – Te encuentras bien – me pregunto Finn – Pero por supuesto, solo que me encuentro algo famélico, que ya es hora del desayuno – les pregunte con la misma naturalidad de siempre – No sabes que día es hoy James – Pues según yo el día después de ayer, perdonen por lo anterior de salir corriendo, es que realmente no creí que yo fui capaz de hacer eso – O esto – decía Jake apuntando mi mural – Sí, verdad que es hermoso – les decía admirando el mural – James pero que es todo esto – me preguntaba la Dulce Princesa mientras veía como los demás hojeaban el mural – Con cuidado, que esto me tomo toda la noche – Sí James, hablando de eso pues ya pasaron 4 días desde que te encerraste - ¡¿Qué?! – les dije actuando que me encontraba impresionado – Para mí se sintió como unas cuantas horas – No James – decía la Dulce Princesa – Has estado encerrado 4 días y ya veo el por qué, quieres que traiga té – me pregunto la Dulce Princesa – Adelante, traiga una taza grande y tibia de té de manzanilla con miel y 2 cucharaditas de azúcar o de 7 azahares con yerbabuena y arándano o del que haya ya que – le decía a la Dulce Princesa.
La Dulce Princesa volvió con una buena taza de té para todos mientras yo me encontraba todavía en el cuarto tratando de explicarles a todos lo sucedido – James – decía la Dulce Princesa - ¿Por qué saliste corriendo cuando recordaste todo eso? – me pregunto – Pues vera princesa, al recordar todo lo que hice me sentí muy mal – decía mientras me sentaba en la cama – Casi los mato y eso no me lo puedo permitir – Sí, lo sabemos tus reglas James – decía Marceline - ¿Mis reglas? – Sí, James eso fue lo que nos dijiste que había roto tus reglas y que eso no podía pasar – en cuanto dijo eso Marceline me pare de la cama y me puse a buscar en toda la pared los datos – A ver, a ver dónde está, donde esta – decía sintiendo la mirada de todos los demás - ¿Qué buscas? – me pregunto Finn – No lo sé, había algo que tenía que mostrarles, creo que eran "Mis Reglas" – decía mientras seguía buscando – No, espera, no era eso, tenía algo que darles – me dirigí a la cama y saque de debajo de ella 4 cajas de obsequios - ¿Esto qué es? – pregunto Jake – Bueno si ustedes dicen que me quede encerrado 4 días aquí entonces en mi primer día, salí muy temprano por la mañana para aclarar mi mente y tratar de encontrar una forma de que me perdonen y llegue a cierto lugar sumamente interesante – les decía mientras trataba de alcanzar los reglaos que se encontraban lejos – Así que dije porque no voy a ver que es aquel lugar y lo hice, era una ciudad grande que estaba según yo oculta así como si pudiese ser visible para ciertas personas con habilidades, para mi sorpresa estaba lleno de magos - ¡¿Entraste a la Ciudad de los Magos?! – me gritaron todos haciendo que me golpeara con la cama – Demonios no griten, sí entre a esa dichosa ciudad – decía sacando los regalos mejor dicho los obsequios de disculpa mientras me sobaba la cabeza – Sí, entre a esa ciudad y es algo genial me encontré muchas cosas muy útiles pero por falta de recursos no pude comprar – James – decía Marceline – Entraste a la ciudad de los magos y volviste en una sola pieza ¿Cómo diablos le hiciste? – Sí James – decía la Dulce Princesa – Según yo a lo que tengo entendido solo se le permite el paso a magos y tú no eres un mago – No lo sé, solo me puse a buscar y de repente me encontré en ese lugar…..a ver este es para ti Finn, este rosa para la Dulce Princesa, el negro con rojo es para ti Marcy y este último es para ti Jake – les decía mientras les entregaba sus regalos – Espérate un momento James, síguenos contando la historia – me decía la Dulce Princesa – Pues bueno me puse a pasear por todo el lugar para comprar algo pero como sabrán no tenía dinero ni nada que dar, para mi fortuna me encontré con un estafador, estaba haciendo unos juegos de cartas diciendo que debíamos de encontrar la reina – les seguía diciendo mientras los demás tomaban una silla para sentarse junto a mí.
-El juego resulta ser sumamente fácil pero aquel estafador cambiaba las cartas cuando la gente apostaba mucho – James pero que hiciste después – me pregunto Finn sumamente interesado en mi relato – Bueno me acerque a ese lugar y el señor, o eso creo ya que tenía una gabardina que le cubría todo el cuerpo, estaba llamando a la gente a jugar – Pasen, pasen aquí si usted apuesta gana – decía – Si tiene un buen ojo puede llevarse lo que aquí se encuentra – seguía contando – Tenía unos objetos muy buenos, extraños, atractivos e interesantes, pero como no tenía con que apostar me retire de aquel lugar, ya que tenía un buen clientio, en eso se percató de mí y me invito a jugar – Vamos amigo, juegue, apueste algo de poco valor y saldrá ganando – No gracias, no tengo nada bueno – Vamos amigo, todos ganan que le parece una demostración gratis, si usted gana se llevara esta bolsa con monedas de oro, no tiene nada que perder – Bueno, si insiste – Eso es buen amigo, vera que todos aquí ganan, confié en sus habilidades – Muy bien, dígame que es lo que tengo que hacer – Fácil mi amigo, solo encuentre esta carta, tome las cartas para que vea que si hay reinas aquí – les contaba a mis amigos – Tome las cartas y las enseñe al público para que vieran que ahí se encontraba – Muy bien amigo ahora no pierda de vista la reina – Barajeo las cartas haciendo hasta que me dejo escoger donde estaba – les seguía relatando – Amigo, es su turno elija sabiamente la carta – Y efectivamente tome la carta de reina – Vean tenemos a un ganador, tenga su premio la bolsa de monedas de oro, ya ven aquí todos ganan solo deben de tener un buen ojo – Espérate tantito James, ganaste las monedas y con eso nos compraste las cosas – me pregunto Finn interrumpiendo mi relato – No, es más aquí tengo la bolsa conmigo – les decía mientras les enseñaba la bolsa – Vez Marceline, James es igual que tu – le decía la Dulce Princesa – Cállate Bonny y deja que James siga con su historia – Bueno, como me había quedado gane la bolsa y me iba a retirar pero aquel personaje me dijo que volviera a apostar, ahora sería mi bolsa de monedas contra el objeto de regalo para Marceline, pensé que sería una mala idea pero después se me ocurrió que ese objeto sería especial para ti Marceline – decía mientras miraba a Marcy – Ábrelo – acto seguido, ella lo abrió y vio un globo - ¿Este es mi regalo? – pregunto algo extrañada – Sí verdad que es hermoso – James, esto es un globo – decía Jake – Explótalo, el regalo está dentro – Marceline hiso lo que le dije y acto seguido el globo exploto dejando caer una armónica dorada – Esto es….. – Sí, una armónica dorada úsala – Marceline tomo la armónica y empezó a tocar – Esto es genial, que buen regalo, gracias James – Es algo pequeño, es una muestra de mi arrepentimiento por todo lo que les hice pasar – les decía algo cabizbajo – Vamos James, eso ya paso a parte ya nos encontramos bien – decía Finn – Bueno continuando con mi relato, me encontraba apostando las monedas de oro contra esa armónica que según es mágica, la velocidad con la que movía las cartas era veloz pero no tanto como para no evitar ver donde se encontraba la reina, así que cuando paro elegí la carta y volví a ganar, todos los que ahí se encontraban empezaron a asombrarse de lo que estaba pasando pero el sujeto solo se reía – Bien muchacho has ganado la armónica – Lo sé, creo que es hora de irme, le dije – Pero vamos, puedes ganar aún más mira vas ganando esos objetos, que te parece si te apuesto la bolsa y la armónica por esto – El objeto que me enseño fue tu regalo Dulce Princesa, ya lo puedes abrir – acto seguido la Dulce Princesa lo abrió y se llevó una grata sorpresa – Wow, una bata de laboratorio – Y no es cualquier bata de laboratorio, esta es aprueba de cualquier acido corrosivo, a prueba de fuego y muy dura, póngasela y Finn tu ve por tu espada – ambos hicieron lo que les pedí – Ahora Finn, trata de lastimar a la Dulce Princesa con tu espada – los dos estaban asustados pero confiaron en mi – Vaya, es casi indestructible – dijo la Dulce Princesa – Lo sé, solo la magia lo puede destruir aunque el don aquel no me dijo muy bien las cosas, digamos que esta algo enojado conmigo – mientras me reía - ¿Se enojó? – me pregunto Finn – Enojarse se queda corto, diría más bien que me burle de sus habilidades y lo deje en vergüenza frente a aquella multitud, en fin continuando, todos estaban asombrados por "mi suerte y habilidad" ya había ganado 3 objetos y todavía me incitaban a seguir apostando, ahora eran los 3 objetos que ya me había ganado contra uno nuevo que es tu regalo Jake, fue sumamente algo más complicado porque le acelero a todo y antes tenía 2 reinas así que era casi imposible perder y ahora quito una - ¿Cómo lo sabes? – me pregunto la Dulce Princesa – Porque se observar, vi como hacia sus trampas, aunque movía las cartas rápidamente también logre notar su trampa, así que seguí apostando, obviamente gane en esa apuesta y tu regalo Jake es ese – le decía mientras Jake abría su regalo.
El regalo de Jake era un vaso algo grande, especial para comer helado – Genial James, este si es un regalo, algo exquisito entrara a mi boca con esto – Lo se Jake, no sé porque pero esto se me hiso genial para ti, según lo que vi si te sirves helado, se regenerara, es decir helado ilimitado de por vida – Waaaaaaaaaaaa, eso es genial – Lo sé, el que más trabajo me costó fue el de Finn, no simplemente me aposto todos los objetos ya ganados sino que también quería que si perdía fuese su esclavo y mi alma pero como vi la trampa supuse que podría ganar, así que acepte, cuál fue mi sorpresa al ver que hiso los movimientos casi a la velocidad de la luz, no fue problema alguno para mí el saber donde estaba la carta sin embargo el tramposo retiro la carta y puso 3 que no eran de reina - ¿Y qué hiciste? – me pregunto la Dulce Princesa emocionada por mi relato – Me quede observando las 3 cartas buscando una forma de encontrar como ganar – Que amigo, se te hace más difícil esto, vamos elige, no es tan difícil – Me decía el estafador mofándose de mí, yo por otro lado me puse a dar vueltas por la mesa inspeccionando cada carta, sentí como llegaba aquel y también como todos estaban observando esperando a ver qué era lo que haría – Vamos, que no tengo todo tu tiempo – Me dijo, yo lentamente levante la carta con asombro de todos y viendo como aquel sujeto mostraba una sonrisa – Lo siento amigo pero creo que…..ganaste – Me dijo, todos quedaron asombrados por lo que había logrado, incrédulos de lo que hice, yo solo me reí, tome lo que era mío y me iba a retirar pero el estafador vino fue tras de mí enojado amenazando que le devolviera las cosas pero como ven no lo hice, de algo me sirvió tu armónica Marcy, que al hacerla sonar hice que se paralizara – Demonios sabes cómo usarla – Me dijo rabioso a lo que yo le conteste que eso si era suerte, me pregunto cómo le había hecho para ganarle en su propio juego y yo solo le conteste la verdad - ¿Y cuál es esa? – me preguntaron todos intrigados – Fácil, cuando estuve observando la mesa, vi que el estafador se me acerco lo suficiente como para notar que tenía una carta de reina en su gabardina algo escondida y yo la tome sin que él se diera cuenta, las cambie cuando todos no veían y tadan eso es toda la historia – ¿Y que es mi obsequio? – me preguntaba Finn – Ábrelo y veras, se me hiso un buen adimento para ti – Finn abrió su regalo y se decepciono ante aquel objeto - ¿Qué es esto? – Finn, no lo sé, me dijo que te protege de algo, que te concede un deseo o algo por el estilo, mira yo no 'mas me lo robe y salí corriendo de ese lugar – Bueno creo que lo tendré que usar para averiguarlo – Bueno, les gustaron los obsequios – Sí – contestaron todos y se alcanzaba notar que Finn lo decía a fuerzas – Que bueno – les decía – Si solo supieran que amenacé a aquel sujeto creo que no me lo creerían – pensaba
Flashback
-Muy bien amigo, tu ganas quédate las cosas – decía algo asustado aquel personaje – Hombre pero que amable eres, seguro que no será por usar esta armónica que me las vas a regalar – No, como crees vamos, solo libérame y te dejare en paz – Ya veo, muy bien entonces, te dejare ir pero con una condición - ¿Cuál? – Quiero que busques esto – le decía mientras sacaba de mis bolsillos una hoja de papel – Me harías el favor de buscar este pequeño objeto por mí – Y yo que gano si lo hago – Mmmmmmm que quieres – Todos los objetos que me ganaste – Eso es todo, vaya hombre yo pensaba que pedirías algo más pero bueno, si lo encuentras te los devolveré pero…. - ¿Pero qué? – Bueno, estaba dispuesto a darte 3 veces el valor de lo que te robe en oro - ¡3 veces el valor de lo que me robaste en oro! – Sí, digo si eso te parece justo – le decía mientras sonreía – Claro que sí, muy justo a ver dame esa hoja quiero ver que es lo que buscare – Una cosa muy sencilla un oso de peluche mira así se parece – Mmmmmmm, este peluche se me hace familiar – decía aquel sujeto – Bueno, si se te hace familiar no debe de ser un problema el encontrarlo, te estaré vigilando – Y si lo encuentro donde te encontrare o como entrare en contacto contigo – No lo harás, yo te encontrare a ti pero si tanto te urge deja una señal en estas coordenadas y yo te encontrare, claro que tus gastos los pagare yo mira toma te daré esto porque creo que no tienes nada – Eso es todo – Sí, a menos que quieras algo más – No, por mí eso es todo solo que se te olvida una cosa – Oh, si el liberarte – lo libere y me despedí de él – Recuerda, te estaré vigilando, si me tratas de engañar, digamos que te lo dejare a tu imaginación – Bien, bien, entiendo lo buscare, si lo encuentro te mandare la señal – ambos nos retiramos sin decir nada más – Vaya hombre, sí que es quisquilloso, veamos este oso es…..oh por Glob este es – decía el sujeto asustado – Por Glob, en que me metí esta vez-.
Fin Flashback
-James, ya nos contaste como conseguiste los objetos que son asombrosos pero que tiene que ver ese relato con lo de la pared – me preguntaba Marceline mientras ojeaba mi gran red – Aaaaaaaaaaaaaaa, en nada, lo de mi gran red es…..pues digamos que eso es una historia muy diferente, creo que les tengo que contar acerca de mi gran red, de mi juego de sombras – decía mientras me paraba y observaba ese gran mural.
Amigos, se termino el capítulo pero le sigue la aventura aunque le spoile un poco y meti a otro personaje a la historia aunque sea brevemente, miren nada más ya pase las 100 mil palabras, los 1000 views, se llevan 3 followers y 5 favorites y van hasta ahora 18 reviews, vamos sigan apoyandome, les agradezco todo esto aaaaa por cierto George187 Ponte a trabajar wevon (jajaja pura broma)
"Tenemos miedo a la soledad porque estando en ella nos recuerda quienes realmente somos"The Sr N
