Tan rapido subo el capitulo 22, espero que les guste la historia y el nuevo titulo. Como que Harry ya se canso que todo gire en torno a él.
Con ustedes el capitulo 22 - ¡Enjoy!
Capítulo 22 Preparándose para el Gran Día
Ya habíamos llegado al Dulce Reino, tanto Arcoíris como Jake me dejaron fuera del castillo, ya que ellos tenían unos asuntos con la Dulce Princesa pero yo tenía unos asuntos con el sastre que se fueron posponiendo por los eventos ocurridos con el amuleto, nos despedimos y quedamos en vernos en la casa del árbol si es que el asunto de ellos se tardaba más de lo esperado, entre al local del sastre – Sastrería Don Elegante – leía el gran letrero de la entrada – Vaya, como se me fue a pasar el nombre de este local – pensé, al entrar sonó el típico timbre de cuando entras a un local – Ding Dong – se escuchó, al estar dentro del local me percaté de que se encontraba vacío, aunque estaba abierto no había ningún alma dentro - ¿Hola? ¿Hay alguien? – pregunte pero sin respuesta de alguien – Vaya, esto se parece al desierto de Sonora o del Sahara – dije en voz alta – Disculpe la tardanza señor – dijo la pequeña menta verde a la hora de entrar en escena – Dispénseme, me encontraba haciendo unos trajes en la parte trasera del local, en que puedo servirle – me dijo – Lo entiendo, bueno solo vengo a recoger unas cosas que le encargue la otra vez – No me acuerdo, espera tu eres James no es cierto – pregunto el sastre – Sí, soy James – Amigo de Finn – Sí, amigo de Finn – Sí ya me acuerdo me encomendaste unos 3 trajes de gala, ya están listos desde hace tiempo, pero me entere de que fuiste hospitalizado - ¿Cómo lo supo? – le pregunte – La Dulce Princesa vino hace tiempo para hacerse un vestido para la fiesta y comento respecto a ese tema – Ya veo señor….. – Señor Richard - ¿Richard? – Sí, ese es mi nombre, tiene algún problema con eso – No claro que no, es que no pensé que se llamara Richard, tiene cara de Tom o de Jack – Jajaja, ya veo señor, le gustaría ver los trajes que confeccione para usted y Finn – Si no sería mucha molestia – acto seguido me mostro los trajes que confecciono, quede maravillado por tal calidad y por el estilo – Mmmmmm creo que me voy a probar este – dije mientras iba al vestidor, me cambie y al salir del vestidor me fije en el espejo – Nada mal, nada mal, este traje esta de maravilla, pero creo que le falta algo de accesorios – Pues si al caballero le gustan ese tipo de cosas sígame a esta sección – decía el Sr. Richard mientras iban a otra sala del local.
Esa habitación era como un sueño hecho realidad para mí, lleno de sombreros de copa, bombín, bastones, corbatas, corbatas de moño, monóculos y sobre todo relojes de bolsillo sumamente elegantes – Tierra a Harry, por favor despierte, Harry despierta – decía el psicópata –Hombre Harry, cierra la boca tan siquiera disimúlale – me dijo el criminal – Que le parece – me pregunto el sastre – Parece que morí y estoy en el cielo – Vamos tome lo que guste, puede quedarse aquí hasta que encuentre lo que estaba buscando, pruebe de todo si es necesario hasta que encuentre lo que está buscando – Muy bien, si me disculpa – le dije y me puse a probarme de todo, todo era fantástico, increíble, encontraron mi talón de Aquiles, paso como media hora cuando todo lo que ahí se encontraba me lo quería llevar – Vamos Harry, pareces una mujer que esta de compras – me dijo el lunático – Déjalo, no ves que cosas tan geniales hay aquí – le dijo el viajero – Cosas muy pero muy geniales, vamos Harry hay que seguir viendo, yo también me quedare a acompañarte – me dijo esa parte de mí – Oh por el amor del que me mira, por qué demonios tuve que traerte aquí, les diré que no vengan a molestarlos – decía el lunático mientras se alejaba – Ahora si Harry a ver que más encontramos – tras estar viendo todo por una hora, por fin decidimos por un bastón, un sombrero de copa y otro de bombín, unas cuantas corbatas y corbatas de moño y sobre todo un par de relojes de bolsillos con su respectiva cadena – Harry, seguro que te va a alcanzar, digo no vi que tengas dinero – No te preocupes Doc, antes de salir agarre mi bolsa de monedas de oro así que no hay problema por ahora –.
Ya nos íbamos a ir a donde se encontraba el sastre pero luego me fije en el traje de Finn – Demonios, se me olvida comprarle unas cuantas cosas a Finn, veamos su traje para ver con que combina – Pues a regresarnos que estamos a tiempo de comprarle algo – me dijo el viajero, nos regresamos y dispuestos a elegir algo para Finn nos pusimos a ver de nueva cuenta todo el local – Oye, por que no mejor vemos el traje de Finn y después decidimos que le combina – le decía al viajero – Creo que tienes razón a ver déjame ver el traje – lo saque de su bolsa y nos quedamos impactados por él, tanto que al mismo tiempo esa parte de mí y yo dijimos al unísono y quedando completamente de acuerdo sobre que podía llevar - ¡Ya lo tengo! – dijimos ambos – La corbata aquella ¿verdad? – me dijo ese alter ego – En efecto Doc, en efecto, pero antes de ir por ella, no crees que parecemos un par de comadres yendo de compras – Pues sí, pero mira cuantas cosas tan geniales hay aquí, como dijiste antes nos dieron en el talón de Aquiles, pero ya, vamos por la corbata – nos dirigimos por ella una gran corbata que combina con ese traje – Eso sería todo no Doc – le dije – Pues podrías comprarle un sombrero – Sí pero un sombrero de estos no quedaría con el estilo de Finn, creo que se tiene que llevar ese sombrero suyo que siempre trae – le dije – Pero…. – Tranquilo, ya sé que es un evento de gala, podemos lavar el gorro de Finn y lavar nuestros tenis, ya conoces la regla 307 "Estos tenis van con todo" – le dije señalando mis converse – Muy bien, vamos con el sastre entonces, para pagar e irnos de aquí – salimos de aquella habitación directito para con el sastre – Joven James, veo que encontró lo que estaba buscando – me dijo con una sonrisa – Eso y más mire cuantas cosas geniales llevo aquí – Jajaja, ya veo, parece ser que le gustó mucho esa selección muy bien entonces a quien le tengo que cobrar a usted o a la Dulce Princesa – Mmmmmmmm tentadora la oferta de encasquetarle toda esta deuda a la princesa pero no esta vez vengo preparado – saque el saco de monedas y me dispuse a pagar – Muchas gracias y vuelva pronto – me dijo el sastre ya cuando salía, me encontraba en la puerta cuando el sastre me pide que regrese por un momento - ¿Que paso? Necesita que le haga un favor – le pregunte extrañado de que me haya hecho regresar – No señor, es que ahora me acorde que aparte de coser el traje de Finn, sabiendo el gusto de ese joven por su gorro de oso polar, le confeccione otro algo sumamente mejor y que puede ser de utilidad para esta ocasión, ya que combina con el traje y es parte de él - ¿En serio? Pues veámoslo – saco el gorro y yo me quedé perplejo ante aquello – Esto es, esto es lo que le hace falta al traje, esto es, con esto, el traje de Finn está completo – Lo sé, por eso lo cree para él, espero verlos en la fiesta de la princesa – Lo mismo digo señor, lo mismo digo – dije y salí de aquel local.
Salí del local dispuesto a irme a la casa del árbol pero cuando me encontraba dirigiéndome a la salida me encontré con que la Dulce Princesa estaba despidiéndose de Finn – Gracias por tu ayuda Finn, nos vemos luego, me saludas a James – decía ella – Si princesa, nos vemos luego y si le diré a James que le manda saludar – decía él mientras salía de las cercanías del Dulce Reino – Vaya, vaya, vaya pero que suerte he de tener de que Finn no me viera – dije encontrándome detrás de la Dulce Princesa – Ah por cierto hola princesa, como esta – le dije a ella mientras podía notar que estaba asustada – James – grito ella dándome una cachetada al mismo tiempo – Diría que esto me sorprende pero para que estar mintiendo, eso si dolió por cierto – le mencione – Perdón James, pero te lo mereces por darme ese susto – Y yo que pensaba que usted ya se había dado cuenta de que me encontraba detrás de usted, me cae que no lo vuelvo a hacer – decía mientras me tocaba la mejilla – Bueno, en un par de horas no lo vuelvo a hacer – le dije sonriendo – James, que te trae por aquí – me pregunto ella – Pues, princesa, si le digo, después tendría que matarla – dije mientras guiñe un ojo pero solo vi que la Dulce Princesa se encontraba enojada – James – decía furiosa – Órale pues, solo bromeo, es una simple broma, que les pasa hoy en día no aceptan un simple chiste – Ya en serio James que estás haciendo por aquí – Pues, vine por un traje para Finn – Oh si, por la fiesta que daré, pero como sabes acerca de la fiesta – Bueno, tanto Marceline como Arcoíris como Jake al igual que Finn me comentaron al respecto – James, te apetece si hablamos dentro del castillo – me dijo ella – Pues sería buena idea pero por qué no mejor nos vamos al parque de por haya mire el ambiente esta como para estar fuera de un gran castillo – Vamos James entonces, creo que tienes razón – la Dulce Princesa y yo nos fuimos a sentar a ese parque, nos sentamos en una banca y vimos cómo había muchos niños jugando ahí, parejas y algunos dulces algo pasados en años – Que hermosa vista, no lo cree princesa – le dije – Sí, esto es relajante, siempre me gusta irme a sentar en aquel árbol de haya, la sombra que te ofrece es reconfortante – Ya me lo imagino princesa – James, no has contestado mi pregunta del todo, que es todo eso que traes ahí – Estas bolsas, bueno es el traje de Finn para la fiesta y alguno que otro accesorio que combina – Me permites verlo – dijo la princesa – Claro, lo podrá ver, pero el día de la fiesta, hasta entonces no – Vamos James aunque sea un poco – Lo siento princesa, este traje sorprenderá a todos los presentes en esa fiesta – le dije con una sonrisa burlona mientras la Dulce Princesa tenía algo de coraje porque no le permití ver el traje – Tranquila princesa, creo yo que no se verá opacada usted por la presencia de Finn – No es eso James, es que realmente quiero ver el traje de Finn – Me lo imagino pero princesa, como usted vera el traje antes que Finn – Él no sabe de esto – me pregunto – Claro que no, es una sorpresa que le tengo preparado, quiero que este decente para su novia – dije inconscientemente - ¿Vendrá la Princesa Flama? – me pregunto algo sorprendida la DP – Demonios, por qué chingados tuve que decir eso – pensé – James, ¿vendrá la Princesa Flama? – Pues, bueno, no'mas no me pegue – le dije – Sí, ella acompañara a Finn – ¿De quién fue la idea? – me pregunto – Pues yo, creo que yo le di la idea a Finn, es que princesa seamos honestos ir a una fiesta como esta y no llevar a tu pareja no se me hace adecuado – le conteste.
-James, pero ella no puede venir ella…. – Tranquilícese princesa, ya me contaron todo lo que paso, todo lo que hiso – Te contaron de su problema de estabilidad – pregunto – Sí – Y te contaron de que….. – Princesa, eso que hiso se me hace algo imperdonable, encerrar a una niña por 13 años en una lámpara, pero creo que ha de haber tenido sus motivos para hacerlo, no obstante a mis ojos eso estuvo mal pero como siempre digo lo hecho hecho esta – James….. – empezó a decir ella – Tranquilícese, si esta en compañía de Finn y nadie la molesta, deduzco que nada malo pasara – James, eso no es lo que me preocupa pero pues Finn ya la invito y no creo que sea prudente que se eche para atrás – Bien dicho princesa, esa es la actitud, usted tranquila y yo nervioso – le dije mientras ambos sonreímos – James, por qué te preocupas por ese par – Bueno, no simplemente me preocupo por ellos 2, si no por Jake, Marceline y usted también, no es el motivo pero pues me preocupo – Ya veo, James, dime una cosa vendrás a la fiesta – No, no me gustan este tipo de fiestas, se me hace una pérdida de tiempo – Pero James, ven conocerás a mucha gente podrás socializar – me dijo – Mmmm, no soy de la gente que le gusta socializar – le decía mintiendo, claramente iría siempre y cuando ella me invitara – James, creo que me tratas de engañar, si vas a venir y sabes por qué – No pues no sé, deme la razón por la que vendré – le dije – Porque te estoy invitando y creo que tú nunca le dices no a una invitación ¿o me equivoco? – me dijo la Dulce Princesa – Vaya hasta que por fin - ¿Qué? – preguntó ella – Princesa, claro que si iba a venir pero nunca me invito y no me gusta venir a una fiesta sin ser invitado – Lo sabía, con razón tan misterioso James, pero no seas tontito, claro que puedes venir sin invitación, hasta Finn te traería a rastras aquí, tienes tiempo de conseguirte un traje, faltan bueno a partir de mañana 4 días – Y que lo diga – en ese momento paso un carrito de nieves – Princesa, como que se me está antojando un helado, ¿quiere uno? – James, me estás leyendo la mente, vamos entonces se me antoja uno de pistache – Pos yo quiero uno de vainilla con fresa – ambos nos compramos el helado y nos fuimos a sentar a ese árbol tan frondoso que tanto le gusta a la Dulce Princesa – Sabes James, esto me recuerda todas esas veces que salía con Mentita a jugar cuando era una niña, cuando no tenía responsabilidades de la realeza – me decía nostálgica – Me acuerdo el día en que me caí del columpio aquel y me raspe, Mentita me ayudo – seguía diciendo ella – Vaya la Dulce Princesa se está sintiendo algo nostálgica hoy, deberé de mantenerme callado, no vaya a meter la pata – pensaba – Y cuál es tu mejor recuerdo James – me pregunto – Ninguno, aun no tengo uno que realmente valga la pena, bueno no de mi pasado pero de esto que está pasando, creo que puede haber varios como por el ejemplo el primer día, el día de mi llegada – le decía sonriendo – James, cambiando de tema, Finn y la PF vendrán a mi fiesta pero quiero que me prometas algo – Dígamelo – Quiero que tan siquiera bailes una pieza conmigo – Mmmmm interesante propuesta, pero paso, yo solo asistiré, no me pondré a bailar – James pero por qué no – Pues princesa porque no se bailar, por eso evito fiestas de este estilo – Ya veo pero….. – Pero nada princesa, dejemos eso para el futuro cercano ahora hay que aprovechar esto – le dije, continuamos hablando un par de horas más de diferentes temas, me permitió entrar a su laboratorio a la hora que quisiera para poder hacer unos cuantos experimentos, nos reímos hasta que llegó la hora de que ambos nos retiráramos.
Me dirigí a la casa del árbol, tan tranquilo y en paz – Pero que día, uno genial – pensaba – Miren mi muchacho está creciendo – escuchaba – Demonios, ya se me hacía raro que no estuvieran chingando - ¿Por qué no le plantaste sus besucotes a la DP, Harry? – me dijo el viajero – Sí, debe de ser sabrosa, es un chicle – dijo el lunático – Dejen a Harry en paz, no es su culpa no tener el corazón de piedra, ellos ya están haciendo volver al viejo Harry – dijo el detective – Muy chistositos, síganle, ándenle que soy su payaso, síganle chiquitos – Bueno, ya nos dio oportunidad Harry, hay que seguirle – grito el psicópata – Por qué me pasa esto a mí – dije, durante todo el camino del Dulce Reino a la casa del árbol estuve escuchando risas, bromas por parte de todos mis alteres ego a excepción del criminal, el solo se limitaba a ver la situación – Ya cállense todos, me tienen harto – Esta bien, ya terminamos de todas formas – decía el viajero – Muy bien, ahora si por favor, se los pido déjenme solo – Que humor Harry – dijo el lunático antes de retirarse – No escucharon, adiós – les dije al criminal y al detective – Harry, estas cambiando, no me gusta, vas a arruinar los planes – decía el criminal – Déjalo, él sabe lo que hace aparte, creo que está más feliz que nunca solo míralo – le dijo el detective – No arruines el plan Harry, solo eso te pido, no lo arruines – me dijo el criminal antes de desaparecer – Que largo recorrido, pensé que nunca se acabaría, solo espero que Finn no se dé cuenta de lo que traigo – entre cautelosamente a la casa y no vi a nadie, rápidamente me metí a mi cuarto y guarde la ropa – Espero que no me haya visto – dije al salir de mi cuarto, me encontré con Finn que apenas iba llegando - ¿Qué paso? ¿Por qué hasta ahorita? – le pregunte – No, no es nada James, quise pasear un rato – me contesto – Espérate, me estabas esperando para que hiciera la cena – le pregunte – No, como crees – decía el con tono sarcástico – Finn – le dije – Esta bien, si, te estaba esperando para que hicieras la cena – Mmmmm ok, deja veo que preparar – prepare la cena, mi té y nos pusimos a ver una película – Bueno James, creo que hoy me iré a acostar temprano, mañana saldré con mi hermano de aventura, quieres venir – me pregunto – No, paso, iré con la DP a su laboratorio mañana – Ooooooooo ya veo, tú y DP…. – Ya vas a empezar chamaco – Jaja, solo es broma James, no te enojes – Sí, sí lo que digas, buenas noches Finn – nos despedimos y nos fuimos a dormir.
Faltaban 4 días para la gran fiesta de la Dulce Princesa y en esos 4 días, Finn salió de aventuras con su hermano, salvo diferentes princesas, también las ayudo en diferentes asuntos, yo por otro lado, salía a correr como de costumbre por las mañanas, pase unos 2 días en el laboratorio de la Dulce Princesa, haciendo explotar unas cosas, creando otras, hablando de diferentes temas, repare la bicicleta de montaña que había encontrado en el basurero, no hubo más investigaciones por parte de Marceline o de la DP en cuanto a lo del libro y la hoja, Marceline ya no tuvo pesadillas referente al Lich, pero yo sí, cada noche me despertaba asustado por el augurio de muerte, de que yo mataría a todos mis amigos y traería la destrucción a Ooo, durante esos 4 días sufrí de esas pesadillas. Daban miedo pero uno ya se encontraba acostumbrado a todo eso, la verdadera pregunta era si eso estaba realmente escrito o como siempre escuche, el tiempo se puede reescribir. Al faltar un día para la fiesta, recibí una llamada inusual por la tarde, de una persona que pensé que no llamaría – James, hay llamada – decía Bmo - ¿Quién llama? – La Princesa Flama – me dijo él – Pos ponla, deja le digo que Finn se fue con su hermano – Bmo me paso a la PF y vi que se encontraba en su casa – Hola PF como andamos – le dije – Bien James, muy bien y tú – me pregunto – Como nunca, ya vez pero bueno, por qué la llamada, digo tu novio se fue con quien sabe quién, no me acuerdo si dijo con Marceline o con Jake – Sí, lo sé, me lo dijo – Pos a caray, por qué la llamada – James, es que bueno, sé que tú sabes que Finn me invito a la fiesta – Sí, lo se estas emocionada – Pues algo James, pero la verdad no sé qué ponerme, no tengo un vestido para la ocasión - ¿No? Pues he ahí un problema – Lo sé y aunque no quiera admitirlo creo que tengo que ir con mi padre – Pues que bien que le vas a dar una visita a tu viejo – James, es que no entiendes, podrías venir de inmediato a mi casa si no es mucha molestia – Pues…no estoy haciendo nada ahorita así que por qué no – le conteste – Ok, aquí te espero – dijo ella mientras cortaba la llamada – Esta chica bueno hey Bmo, sabes cómo llegar a su casa – le pregunte – Claro James, es sencillo – Bmo me dio las indicaciones de cómo llegar, ya listo tome la bicicleta y me puse a pedalear hasta la casa de la Princesa Flama, no tarde mucho en llegar, con tanto pedaleo que di – Increíble, con que esta es la casa de la PF, sumamente genial – decía al notar una cabaña hecha de madera, que estaba en llamas y se encontraba a lado del mar o eso creo yo.
Iba con tal velocidad que no note un tronco que se encontraba cerca de un lugar donde presumo yo había una fogata, la velocidad con la que iba era impresionante que solo había un resultado probable de que pudiera pasar, choque contra el tronco saliendo despedido de la bicicleta, para mi suerte la bicicleta no sufrió daño alguno pero yo volé entrando en la casa de la Princesa Flama y saliendo por una ventana – Hola Princesa – alcance a decir - ¿James? – ella volteo atrás pero no vio a nadie – Que raro, juraría que escuche la voz de James acá detrás, habrá llegado ya – dijo saliendo de su casa – Mmmm vaya esto no estaba antes – decía la Princesa Flama inspeccionando la bicicleta cuando de repente se escucha como alguien cayendo al agua.
La Princesa Flama se acercó a aquel lugar y me vio ahí flotando – James – grito ella – Quien diablos pone tan semejante bache ahí – decía – Hola Princesa, como andamos – Bien – me contesto ella – Y tú – pregunto – Pues mojado como vera – Sube James, quiero hablar contigo – subí por las escaleras que ahí se encontraban, me acerque a la Princesa Flama – James acércate a la casa para que te seques más rápido – Eso hare princesa – dije mientras me acercaba – Bueno, dígame ahora para que soy bueno, por qué me mandó llamar – James, es que quiero que me acompañes al Reino de Fuego por unos vestidos que deje ahí – Bueno, eso estaría bien, pero por qué no llama a Finn para que la acompañe – Porque no quiero que vea mi vestido antes de la fiesta – me dijo ella – No pues así pos si, tiene toda la razón, pero pos hay un pequeño problema, si voy me podre rostizar vivo, digo no soy un ser de fuego ni nada por el estilo – le decía algo preocupado – Tranquilo ya llame a Flambo y nos estará esperando en la entrada del Reino de Fuego – Pos segura que está bien que yo te acompañe – Si, seguro a Finn no le molestara – Pos bueno, deja lleno un bote con agua, no vaya ser que me de sed estando por haya, estas segura en que yo vaya – le preguntaba todavía con miedo – Sí James, no seas un cobarde – Ok, ok, iré pues, pero no me hago responsable de lo que pueda pasar – Muy bien James, pero como nos iremos – pregunto ella – Tú te vas volando como la otra vez mientras que yo te sigo en mi bicicleta – Bueno, entonces nos ponemos en marcha ya – Andatti princesa – ambos nos pusimos en marcha al Reino de Fuego, PF se encontraba volando mientras que yo me encontraba pedaleé y pedaleé en mi bicicleta – Ya casi llegamos princesa – grite – Sí James, alcanzas a ver aquello es la entrada al Reino de Fuego – Oh bueno – tras varios minutos después de hacer esa pregunta nos encontramos frente a la entrada – Debería de haberme traído algo más playero, pero no aquí la princesita no quiere que venga a acompañarla Finn – dije - ¿Qué estás diciendo James? – Nada – dije tartamudeando al ver que la Princesa Flama estaba enojada – Solo me preguntaba donde esta Flambo – Mmmmm tienes razón no lo veo por aquí – en eso la pequeña flamita iba llegando – Princesa, disculpe la demora espero que no los haya hecho esperar tanto – decía – No Flambo, vamos llegando apenas – Muy bien, Finn déjame….princesa él no es Finn, él es James ¿verdad? – me pregunto – Sí, soy James, el que viste la otra vez en la video llamada, vengo acompañar a la princesa porque quiere recoger unos vestidos - ¿Para que los ocupa princesa? – pregunto Flambo – Pues, Finn me invito a un baile y como es de gala no tengo un vestido adecuado – Muy bien, pero por qué trae a James – Porque no quiero que Finn vea mi vestido aun – decía algo apenada la princesa mientras Flambo y yo intercambiamos miradas – Flambo, será una sorpresa para Finn, ya vez como es la juventud y eso del amor – le dije – Muy cierto James, bueno déjame ponerte el escudo – Flambo dijo las palabras y acto seguido me volví en un color azul – Buen color, aunque prefiero un azul TARDIS pero que se le puede hacer después de ustedes – le dije a ese par.
Avanzamos por todo el lugar obviamente deje la bicicleta fuera del reino, no vaya a derretirse por tanto calor que hay ahí, algo sumamente impresionante ese reino, personas de fuego, cráteres, pequeños perros también de fuego, sumamente impresionante e interesante, sentía como todos se nos quedaban viendo, no sabía si era por el hecho de estar junto con la Princesa Flama, traer mi botella de agua a la vista o por algo más – Princesa – decía tartamudeando - ¿Por qué todos voltean a verme? – Quien sabe James, a lo mejor se preguntan por qué estoy contigo y no con Finn – al dar con tan razonable motivo no me quedo de otra que seguir avanzando – Ya llegamos – dijo Flambo mientras nos posábamos ante una gran puerta de metal – Vaya que enorme es esta puerta – les dije haciendo notar lo obvio – Flambo se encuentra mi papa en casa – le pregunto la Princesa Flama – Cuando fui por usted, no se encontraba por ningún lado, pero quien sabe – la PF se encontraba indecisa si entrar o no – Vamos, acuérdese que es para Finn – dijimos Flambo y yo, al decir esto ella no pudo evitar el sonrojarse y armarse de valor para entrar – Vaya pero mira que tenemos aquí, hasta que te dignas a visitarme hija – le dijo el Rey Flama – Veo que ya cambiaste de pareja – decía el rey mientras me estaba observando, el Rey Flama, alguien sumamente atemorizante, una llama enorme en una armadura que parecía como carbón, a juzgar era una extraña aleación de metal, con unas gemas por todo el cuello de la armadura y en medio una gran gema roja en forma de diamante – No papa, él es un amigo de Finn y mío – le decía mientras veía como el Rey Flama se acercó a nosotros – Mmmmmm otro humano, no que estaban extintos – dijo él – Pues tal parece rey pero pues mire aquí hay otro – le dije yo – No tienes miedo de mí verdad, se nota que no, nadie me habla así, ni siquiera un insignificante humano – decía – Papa, ya vas a comenzar de nuevo – dijo la Princesa Flama – Déjalo, no hay problema que se acerque amenazadoramente amenazador a amenazarme, es tan amenazante, creo que debe de quedar bien enfrente de su hija – le dije guiñando un ojo a la Princesa Flama – Vaya, tienes agallas niño, reconozco eso – decía mientras volvía a sentarse al trono – Gracias, supongo, por cierto mi nombre es James, no niño – Esta bien James, bueno que los trae por acá – le dijo el rey a su hija – Vengo por unos vestidos - ¿Para qué? – pregunto el rey – Finn me invito a ir a un baile y traje a James para que vea unos vestidos y me digan cual es el que le gustaría más a Finn – Mmmmm ya veo – decía el rey muy serio mientras se me quedaba mirando – Si nos disculpas papa voy a mi habitación, James me acompañas – dijo ella mientras se dirigía a su habitación – Fue un placer conocerlo Rey Flama, sumamente interesante esta platica – le dije – Si me disculpa – ya casi me retiraba de la vista del Rey Flama pero el súbitamente interfirió mi camino – Vaya que muchacho eres James – me decía – Estas seguro que no quieres algo con mi amada hija – dijo el con una voz amenazadora – Usted también, nada más porque me llevo bien con ella y la trato de maravilla creen que quiero algo con ella – James – decía el Rey Flama algo enojado – Hay perdón, lo dije en voz alta no es cierto, tonto de mí, bueno, aunque su hija es hermosa yo nunca me interpondría entre la relación que tienen Finn y ella, eso no estaría bien – Mmmmmm, creo que me dices la verdad pero si me entero de que le pasa algo a mi hija – decía obviamente amenazándome – Lo que diga doc, no se preocupe no le pasara nada a su hija, quien diría que usted es un buen padre después de lo que me contaron que hiso – le dije mientras lo miraba retándolo – Estas amenazándome a mí – No, como cree, yo no, no, no, no, no, yo no haría eso, luego me iría mal con su hija, pero no cree que sus planes se pueden "mojar" – le dije mientras le mostraba la botella de agua – Vaya niño, tienes agallas, respeto eso, muy bien ve con mi hija, que para eso te trajo no, para pedir tu opinión – ya me dirigía a buscar a la Princesa Flama pero el padre de ella me hablo nuevamente – James, una pregunta más, esta fiesta ¿Quién la organiza? – La fiesta la está organizando la Dulce Princesa y Finn invito a su hija para que la acompañe, ya ve como es la juventud hoy en día – le dije - ¿La fiesta de la Dulce Princesa? – me pregunto – Sí, la gobernante del Dulce Reino - ¿La gobernante del Dulce Reino? – Va a seguir repitiendo lo último que diga o que – le dije – James, no es por eso es que….cuando termines tus asuntos con mi hija vienes a buscarme inmediatamente sin que mi hija se dé cuenta entendiste – me decía con una voz mandona - Si, en cuanto termine vengo para acá, no se preocupe por eso – le dije ya me dirigía de nueva cuenta a buscar a la Princesa Flama pero de la nada solté un comentario fuera de lugar – Vaya, quien diría que usted es un buen padre después de todo, después de haber encerrado a su hija en una lámpara por 13 años – dije - ¿Cómo lo sabes? – Señor, creo que hablaremos de esto cuando regrese, hasta entonces – dije mientras le guiñaba un ojo y me retire del lugar.
-Demonios, esta platica con su papa sí que me hiso perder tiempo valioso – decía – Espero que tan siquiera el suegro trate mejor al yerno – decía sin percatarme de que alguien estaba detrás de mí siguiéndome – Sí que esta grande este castillo, como el del Dulce Reino y estos malditos letreros que ni les entiendo, ¡Flambo, PF! – grite – Oigan PF, Flambo donde están – seguía gritando – Siempre me pasa esto, si no es aquí es en el Dulce Reino o en el supermercado – Flambo, sígueme, no hagas ruido, vamos a asustar a James – ¿Por? – Por algo que dijo el otro día – decía ella mientras ponía una cara sombría aunque linda si me permiten decir – No pos ya ando perdido mejor voy con el Rey Flama a ver si me dice dónde está el cuarto de su hija – al voltear vi a la Princesa Flama parada detrás de mí en su forma de fuego con una cara de enojada – En la madre – grite y salí corriendo del lugar – Me quiere rostizar esta chamaca – grite mientras que la PF me arrojo una bola de fuego que me golpeo en mi parte trasera, es decir, mi trasero – Pero princesa como para como por que me dio en mi retaguardia – le decía – James, no pude evitarlo, aparte te acuerdas cuando lo del rescate – me dijo – Ah caray, yo pensé que ya no se acordaba cada día más se parece a Marceline, tratando de quemarme – Princesa, creo que nos debemos de apurar antes de que el hechizo se cobre la vida de James – dijo Flambo a lo que yo solo hice un – Gulp, mejor vámonos – nos abrimos paso por los pasillos del castillo hasta que dimos con la habitación de la Princesa Flama – Vaya con que este es su cuarto, es tan…..tan acogedor – Gracias James, pero este no es mi cuarto, ya no, mi cuarto, mi hogar es aquel – Si, es sumamente elemental que diga eso princesa, vaya una gran lámpara y esto como para quien – le pregunte – No quiero hablar de eso – me dijo ella sin siquiera voltear a verme – Pero como por qué no, digo para que haya una lámpara como está aquí es por algo – alcance a ver como la Princesa Flama se ponía algo melancólica y triste – James, no hables de la lámpara, se pone triste – me dijo Flambo susurrándome – Ya lo note, déjame intento algo para que se a contente – le dije a Flambo – Princesa – empecé a decir mientras me acercaba a ella cuando se encontraba viendo sus vestidos – ¿Que pasa James? – ella volteo a verme y vio como perdí el equilibrio – Aun lado que hagan espacio – grite cuando caía, la PF se quitó del camino dejándome caer de cabeza en el armario y cerrándose tras de mí – Jajajajajaja – se alcanzó a escuchar y no era por más tanto Flambo como PF se estaban riendo por lo que hice – Si, se pueden reír pero por favor ábranme la puerta, por favor – les decía – James, se atascó – me dijo ella – En la torre, no me diga que me voy a quedar encerrado aquí – Creo que sí – dijo Flambo – Tengo una idea, háganse a un lado – hicieron lo que pedí – ¿Listos? – pregunte – Listos – contestaron, tome poco vuelo y pude abrir la puerta del armario con tal fuerza y velocidad que llevaba me fui a dar de topes contra la lámpara quedándome la cara como una tortilla – Eso sí que dolió – decía al despegarme de la lámpara logre notar que la PF se estaba riendo al igual que Flambo – Creo que mi cometido esta hecho, ya no está triste – le dije – Bien hecho James – me dio susurrándome Flambo – Ahora sí, hay que ver que vestido me llevo – decía mientras arrojaba vestido tras vestido, Flambo y yo tratábamos de atraparlos pero para serles honestos solo yo los atrapaba – No me gusta ninguno, tu qué opinas James – dijo ella - ¿James? – Me ayudan, me asfixian, me asfixian, por favor no quiero que mi lapida diga "Enterrado en una montaña de vestidos" – Vamos James, no seas exagerado – decía PF – mientras me quitaba la montaña de vestidos – Esto está mejor, a ver déjeme ver cual vestido sería el mejor, Flambo ven ayúdame – Flambo y yo vimos todos los vestidos mientras que la Princesa Flama se sentaba, tras ver varios vestidos Flambo y yo encontramos uno perfecto, volteamos a ver a la princesa – ¿Qué pasa? ¿Por qué se me quedan viendo tan raros? – pregunto preocupada la princesa, Flambo y yo intercambiamos miradas y luego le enseñamos el vestido - ¡Es perfecto! – grito dejándonos sordos a Flambo y a mí – Este es el bueno, este le gustara a Finn, si les gusta a ustedes entonces si le gustara a él – James, creo que misión cumplida – Y que lo digas Flambo y que lo digas – dije mientras chocábamos los puños y vimos como la Princesa Flama estaba muy feliz sonriendo, literalmente se podía ver que estaba iluminando toda la habitación – Vaya nunca la vi en este estado – dijo Flambo – Así tan deslumbrante – le pregunte cubriéndome los ojos – Exacto – Bueno princesa, que más va a llevar, elija zapatos, accesorios, vamos hay tiempo de sobra, ya ve que la fiesta es mañana – le decía – Bueno, creo que desde aquí yo puedo elegir, gracias por su ayuda – Muy bien princesa, me iré con su padre, James me acompañas – Pero por supuesto princesa, la espero afuera, no se tarde, no quiero rostizarme aquí – le dije.
Ambos nos encontrábamos afuera, Flambo y yo, esperando a que la Princesa Flama se pusiera su vestido y los accesorios – Y Flambo, que me cuentas – le decía tratando de iniciar un tema de conversación – Nada James, nada, hey, es cierto que Finn y Jake te atraparon porque llegaste cayendo – Sí, llegue cayendo de quien sabe dónde – Y no recuerdas nada – me pregunto – Bueno, no es que no recuerde nada, recuerdo algunas cosas pero son cosas o vagas o mundanas, pero de que recuerdo algo recuerdo algo – Ya veo – en ese momento el Rey Flama paso por delante del cuarto de su hija, donde Flambo y yo nos sentamos a esperar – Se está cambiando mi hija – pregunto con esa voz grave que tiene – Sí, se está cambiando – contesto Flambo – Bien, podre hablar contigo James – Pues usted dirá rey – conteste – James, creo que ya sabes la situación en la que puse a mi hija, que la encerré en esa lámpara – Sí, ya me contaron todo y cuando digo todo es absolutamente todo – Bien, no trato de excusarme ni nada pero – Lo sé, lo sé, ha de haber llegado a un acuerdo con cierta gobernante de un reino algo azucarado – le conteste – Pero lo que hiso no es de mi agrado, digo se supone que usted debe de ser su padre, protegerla y quererla pero por ciertos motivos hiso lo que hiso, no lo juzgo por qué quien soy yo para juzgar – James, déjame hacerte una pregunta, iras tu a la fiesta – La verdad no, no me gustan ese tipo de fiestas, solo quiero que Finn se divierta con su hija en una noche como esa – Pues creo que deberías ir, no quiero que mi hija haga algo que se pueda arrepentir después – me decía muy serio – Como que – Bueno pues podría…. – lo último me lo dijo en forma de susurro – Por eso te pido que cuides a mi hija en esa fiesta, ya vez como es ella – Mmmmm, hare lo que pueda pero no le prometo nada – Muy bien James – en ese momento salió la Princesa Flama usando el vestido que escogimos para ella – Y bien que les parece – los tres nos quedamos bien callados, no dijimos nada, nos quedamos mudos y sorprendidos – Que belleza – decía Flambo – Que suertudo es este chamaco – dije yo pero el que más me sorprendió fue el Rey Flama quien se puso algo tierno con su hija – Hija, con ese vestido te pareces a tu mamá, como me recuerdas a ella – decía el Rey – Flambo, creo que aquí sobramos, dejemos este momento sentimental familiar y vámonos fuera – le decía en modo de susurro – Lo mismo digo, PF la esperamos en el trono – nos retirábamos Flambo y yo cuando voltee a ver esa tierna imagen, el padre abrazando a su hija, saque mi celular y tome una foto de aquel momento - ¿Qué haces James? – me pregunto – Nada, solo un recuerdo de algo hermoso, mira – le enseñe la foto y vi que a Flambo le gusto – Si, tienes razón eso es hermoso – dijo él mientras se percataba que casi empezaba a llorar - ¿James, te sucede algo? – No, no, nada me ha de haber entrado una basura en el ojo, sigamos nuestro camino –.
-Vaya Harry, eso sí que te ha de haber afectado no – pregunto el criminal – Pues algo, digo, envidio la relación de ella – Vamos Harry, no pienses en eso, ya sé cómo te has de sentir, créeme yo también odiaba a tu padre pero tú nunca me dejaste hacer algo al respecto – James, por favor ya no sigas quiero olvidar todo – Muy bien, te dejo en paz – decía el criminal para irse – James, te pasa algo – me cuestiono Flambo – Nada amigo, estoy muy bien – estábamos esperando a que llegaran aquellos dos así que para matar el tiempo nos pusimos hablar sobre diferentes temas, casi mundanos algunos, otros de suma importancia, hasta me conto como Finn y la Princesa Flama se conocieron y lo que paso después de eso, realmente no podía creer lo que Flambo me contaba acerca de Finn y la PF – Vaya muchacho, sí que es un maldito suertudo – decía – Y que lo digas, pero es el héroe de Ooo, creo que al hacer actos buenos te suceden cosas buenas – No siempre Flambo y qué más me cuentas Flambo, digo ya casi se nos acaban los temas de conversación y esta princesita no llega – Tranquilo James, a lo mejor solo está hablando de temas con su papa, desde que se fue a vivir por su cuenta ya casi no viene para acá - ¡¿Vive sola?! – le pregunte casi gritando – Sí, ¿no te lo dijeron? – Pues la pura verdad que no, con 14 años y ya vive por su cuenta, realmente los envidio – decía – Pero si van las cosas así entre PF y Finn, PF tendrá que hacer dos cosas o aprender a cocinar o hacer que Finn aprenda a cocinar por qué si no hay wey – Jajaja y que lo digas James – en ese momento llega la Princesa Flama junto con su padre, PF ya se encontraba usando su vestido normal - ¿Listos? – pregunto Flambo – Sí, ha sido una buena visita – dijo ella sonriendo – Muy bien, creo que ya está todo listo o que le falta princesa – le pregunte – Nada, creo que eso sería todo, ya nos podemos ir – Fue una grata visita hija, vuelve pronto – dijo el rey abrazando a su hija – Sí, papa – James, muchacho, aunque tengo que tener un ojo encima de ti y el otro encima de Finn, te encargo a mi hija – dijo con esa voz grave – Oh por el amor de….seguimos con las amenazas amenazadoramente amenazantes, oiga doc, eso no sirve conmigo – le decía - ¡¿Qué dijiste?! – gritaba en su forma de fuego – Que hay nos vemos fue un placer – decía mientras salí corriendo de ese lugar – Jajajaja, es gracioso tu amigo hija – Y que lo digas, siempre está corriendo, ese es su poder – Órale pues, que esperamos pongámonos en marcha – le dije mientras me asomaba por la puerta – Mira ya casi se me acaba este hechizo, no quiero un bronceado permanente – decía – Tranquilo James, ya voy, bueno nos vemos papa, fue bueno haber venido – Lo mismo digo hija, James muchacho espero volverte a ver pronto – decía con una sonrisa en su cara y volviéndose en su forma de fuego pura – Erm, si, si fue un placer, luego volveré – decía titubeando – PF te espero afuera del reino, no quiero convertirme en tostada, rey, Flambo fue un placer y nos vemos cuando pase porque si no pasa pos no nos vimos y si nos vemos es porque nos vimos y… - ¡James! – grito PF – Órale pues, me pongo en marcha, como dije nos vemos luego, ya nadie respeta una buena broma o un buen juego de palabras hoy en día – decía mientras salía de aquel lugar – Bueno papa, nos vemos y gracias por todo – decía ella mientras abrazaba a su papa y se despedía de Flambo – Rey, ¿se encuentra bien? – pregunto Flambo al ver que el Rey Flama se quedó viendo como salía su hija – Sí Flambo, muy bien, de maravilla, bueno pongámonos en marcha hay cosas que hacer y gente a quien juzgar – dijo el Rey Flama al ponerse en marcha , yo por otro lado me encontraba fuera del reino justo a tiempo porque el hechizo ya había expirado, esperando a la Princesa Flama - ¡James! ¡Una carrera a mi casa! – decía la Princesa Flama mientras salía volando del lugar – Espere eso es trampa, lleva ventaja – dije mientras tome la bicicleta y me dispuse a pedalear, íbamos en marcha hasta que vi que la PF dejo caer una caja y su vestido – Princesa, no es justo, eso es trampa, no sea tramposa – decía porque me detuve para recoger las cosas – No seas un llorón James, junta mi vestido y la caja te veo en la casa – dijo ella mientras iba más rápido – Siempre me pasa esto, siempre, no hay ni una vez que me salve de esto, ya que si quiero seguir con mi tono natural de piel tendré que llevar sus cosas – tras haber hecho el cometido llegue a la casa de la PF – A la próxima va a recoger su ropa su abuelita – llegue diciendo – Gracias James, por todo – decía mientras sonreía – Bueno, creo que eso es todo por hoy no – Sí James, nos vemos mañana en la fiesta, digo si es que vas – No, no iré, no me gustan este tipo de fiestas - ¿En serio? Pensé que….. – Nah, tengo cosas más importantes que atender que a una fiesta, pero si quiere mañana vengo para ayudarle en lo que necesite – dije – Eso estaría bien, nos vemos y gracias por la ayuda – Ni lo mencione ahora si me pondré en marcha – decía mientras me despedía.
Pedaleé hasta llegar a la casa del árbol donde vi que ya se encontraba Finn en casa - ¿Y eso hermano? ¿A dónde fuiste? – me pregunto – A ningún lugar importante, solo que fui un rato a lo de tu novia, por cierto te manda saludos y que ya espera el día de mañana – le dije mientras me dirigí a la cocina – Fuiste con PF, para qué – pregunto – Oh pues quiso hacer varias cosas antes del día de mañana - ¿Cómo qué? – me siguió cuestionando – Finn – dije mientras trataba de quitarle su sombrero – No te preocupes, quiere estar linda para ti, eso es todo - ¿Y cómo se ve? – me pregunto – Ojojo, tú te darás cuenta mañana hasta entonces no te voy a revelar nada, pero espero que sea una gran noche amigo, solamente no te pongas nervioso – Ya lo sé James, ya lo sé, estoy haciendo lo que me dijiste que hiciera - ¿Yoga, meditación, tomar vodka antes de ir? – pregunte - ¿Tomar que….? – Nada, olvídalo eso no lo debes de hacer tú, eres muy chico para eso – James, pero lo que me hace falta es un buen traje, no tengo ninguno – Mmmmmmm no fuiste con tu hermano a pedirle uno – No, fuimos tantas veces de aventura que se me olvido por completo – Ya veo, mañana veremos que hacer – le dije mientras trataba de ocultar una sonrisa burlona – Bueno James, me iré a bañar antes de irme a acostar, nos vemos – Sí Finn, nos vemos, creo que yo me hare mi té y me pondré a escribir algo – le dije Finn se dispuso a ir a bañar y yo a escribir las cosas que habían pasado en mi diario mientras me tomaba mi té, al terminar todo eso puse mi celular para poner algo de música que ambientara el lugar.
You would not believe your eyes
If ten million fireflies
Lit up the world as I fell asleep
'Cause they'd fill the open air
And leave teardrops everywhere
You'd think me rude, but I would just stand and stare
I'd like to make myself believe
That planet Earth turns slowly
It's hard to say that I'd rather stay awake when I'm asleep
'Cause everything is never as it seems
'Cause I'd get a thousand hugs
From ten thousand lightning bugs
As they try to teach me how to dance
A fox-trot above my head
A sock-hop beneath my bed
A disco ball is just hanging by a thread
I'd like to make myself believe
That planet Earth turns slowly
It's hard to say that I'd rather stay awake when I'm asleep
'Cause everything is never as it seems
(When I fall asleep)
Leave my door open just a crack
(Please take me away from here)
'Cause I feel like such an insomniac
(Please take me away from here)
Why do I tire of counting sheep?
(Please take me away from here)
When I'm far too tired to fall asleep
To ten million fireflies
I'm weird 'cause I hate goodbyes
I got misty eyes as they said farewell
(They said farewell)
But I'll know where several are
If my dreams get real bizarre
'Cause I saved a few, and I keep them in a jar
(A jar)
I'd like to make myself believe
That planet Earth turns slowly
It's hard to say that I'd rather stay awake when I'm asleep
'Cause everything is never as it seems
(When I fall asleep)
I'd like to make myself believe
That planet Earth turns slowly
It's hard to say that I'd rather stay awake when I'm asleep
'Cause everything is never as it seems
(When I fall asleep)
I'd like to make myself believe
That planet Earth turns slowly
It's hard to say that I'd rather stay awake when I'm asleep
Because my dreams are bursting at the seams
Al acabarse la canción ya estaba dispuesto para irme a dormir o tan siquiera no se a pensar en lo que el Rey Flama me había dicho acerca de su hija y lo que podría pasar en esa fiesta si no tomábamos las medidas necesarias – Vaya, todos creen que esta niña es algo malvada – pensaba.
Flashback
-James, la gente del Reino de Fuego, somos malvados, pero mi hija es neutral, no es buena ni mala, como te habrás dado cuenta es algo apasionada aunque puede ser caótica – decía – Y que lo diga ya me tocó ver su ánimo – le dije – No sé cómo vaya a reaccionar ella en la fiesta, puede que se tranquilice o puede que se enoje y si lo hace solo Glob sabe que pueda pasar – empezó a decir – Sigo diciendo, todo esto gira en torno a mí y no de aquel par, si me logro enterar de quien está haciendo esto lo dejare 5 minutos a solas con el lunático y el criminal – pensaba – Temo que pueda hacerle algo a los que asistan a la fiesta por eso te pido que cuides de ella, cuídala como si fuera una hermana pequeña para ti, porque podría comenzar una guerra con el reino aquel y algo malo les podría pasar a ellos – No se preocupe, estoy tomando las medidas necesarias para contrarrestar todo – Muy bien James, porque si no lo haces, me entero de que algo pasa tú te las veras conmigo – Rey Flama, una amenaza de muerte no funciona conmigo porque yo espero con ansias la muerte y la otra es que debe de confiar más en su hija – Te encomiendo esta tarea, se la daría a Finn pero como vez él no se encuentra aquí así que, solo a ti te puedo decir esto –
Fin Flashback
Me senté en el sillón y me puse a pensar en esa situación – Problema tras problema me meto pero esto sí que es interesante – pensaba, empezaba a caer dormido pero un pequeño aire levanto sospechas – Que raro, de donde vendrá – me pare para investigar y decidí subir las escaleras pero me di cuenta de que Finn no podía haber sido porque estaba dormido pero yo seguí investigando, baje las escaleras ya dispuesto a seguir escribiendo en mi diario, a lado de las anotaciones de diferentes experimentos que intente en la visita con la Dulce Princesa, cuando estaba a punto de sentarme alguien puso su fría mano en mi cuello y grito - ¡James! – me caí, golpeé y no sé qué más a lo que acto seguido se escuchó una gran risa burlándose – Jajajajajaja, esto nunca pasa de moda, solo nunca pasa de moda – Oye Marcy, que mal te he hecho yo, que hice para merecerme esto si no me matas del susto si me matas de un chingazo – James, eras una presa fácil así que no desaproveche la oportunidad de hacerlo – Si, la aprovechaste y en grande pero bueno que te trae por acá – Nada, nada solo que fui a molestar a Bonny un momento y pues pensé que sería buena idea venir a molestarlos a ustedes también, tengo un buen sin venir – decía ella – Sí, unos 3 días gloriosos de paz y tranquilidad – dije mientras me levantaba – James – dijo ella amenazadoramente – Lo dije en voz alta ¿no es cierto? – pero solo vi a Marceline enojada o furiosa, difícil de saber por el chingazo que me había metido antes – Ya está bueno, demonios por qué todos se enojan con un simple comentario que digo – Olvídalo James, quede que no iba a enojarme contigo ahorita – Ah caray y eso – No sé, molestar a Bonny como que ya me calmo mis ansias – Bueno pues, eso es entendible, ¿té? – Que no tienes una bebida mejor que té, digo algo de refresco o cerveza – Pues fíjate en el refrigerador, yo solo me sirvo té para calmar los nervios por las noches y dormir mejor pero que te digo a ti si te gusto ese vaso de leche tibia que te tomaste - ¡¿Pero cómo?! – Ya te lo dije antes, ese es mi secreto – Bueno, me voy porque solo venía a decir hola – Eso es todo, vaya que visita tan más rápida que la habitual – Lo sé pero creo que te dormirás temprano por lo de la fiesta – Ni pienso ir – le decía a ella mientras iba por un bocadillo nocturno - ¿No iras? ¿Pero y Bonny? – Ya lo sabe ella, no mentiras, no se aun, tal vez vaya o tal vez no depende de cómo me sienta de humor mañana pero la pregunta es, ¿iras tú? – le pregunte – No, no me gustan ese tipo de eventos – Me lo imaginaba, pero bueno, la única manera de que sepas si fui o no será asistiendo – dije de manera enigmática – No querrás ver el traje de Finn o ver como baila con su novia – decía con una sonrisa burlona mientras que veía a Marceline con un tic nervioso - ¿Qué Marceline? No te carcome la curiosidad, jajaja – James, no me convencerás con ese argumento que tienes, no iré y fin de la conversación – Bueno como quieras, es tu elección después de todo – James, me voy tengo asuntos importantes que hacer en mi casa – No me digas, otra noche de películas o te pondrás a tocar – Nada de es James, me iré a dormir, casi nadie de ustedes sale de noche y cuando lo hacen ya viste lo que paso la otra vez – Ok, nos vemos Marcy y buenas noches – ella salió por una ventana y yo ya me dispuse a dormir.
Esto ha sido todo por hoy, espero que no les haya molestado que haya metido al Rey Flama en la historia, un dato curioso de Harry, a él le gusta la comedia y a comediantes como Cantinflas, Charles Chaplin, Marcel Marceau (Un gran mimo) entre otros.
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"Yo amo, tú amas, él ama, nosotros amamos, vosotros amáis, ellos aman. Ojalá no fuese conjugación sino realidad"-Mario Fortino Alfonso Moreno Reyes "Cantinflas"
Antes de irme la canción que puse es Fireflies de Owl City. The Sr N les dice nos vemos en la proxima si es que nos vemos, porque si no nos vemos pues no nos vimos pero si sí nos vemos es proque si nos vimos, hasta entonces.
