Otro capitulo, este la pura verdad no tenía nada que escribir, se me seco el cerebro, espero que despues de este vengan cosas buenas.
Les presento el capítulo 25 - diria que disfruten pero la pura verdad este ni a mi me gusto (aunque viene cargado con algo de comedia y sentimientos)
Capítulo 25 La Rata y El Perdón
Caí desmayado de nueva cuenta, convirtiéndose ya en una maldito cliché y en algo de lo que me tengo que preocupar, caí tan dormido que no tuve la intervención de ninguno de mis alteres, de ninguna personalidad, de hecho solamente caí dormido, al parecer tanto golpe que me dio Finn me dejo muy exhausto y no pude hacer absolutamente nada, sin embargo, eso no evito que me pudiera despertar a la misma hora de siempre – Que raro – dije cuando desperté – Creo que me quede bien dormido y no me di cuenta donde caí – pensé, me levante y vaya sorpresa que me lleve – Pero miren quien se encuentra aquí, pobre Marcy, me pregunto que habrá pasado…..aguarda un minuto, mendiga mujer, usar mi ropa como pijama, tendré que quemar esa camisa y el pantalón – dije – Demonios por qué estoy tan adolorido, fue tan duro el baile ayer que estoy todo agotado – me metí al baño y vaya sorpresa que me lleve al verme todo moreteado y golpeado - ¿Pero qué carajos paso anoche? – me quite la camisa y pude ver que también en mi cuerpo había señas de una paliza – Espera un segundo, es verdad este maldito de Finn pensó que le quería quitar a su novia y me dio una paliza – empecé a recordar – Maldito enano, sino fuese porque es menor que yo, le hubiera metido una zarandeada – me dispuse a bañarme y a cambiarme, cuando termine de hacer esto vi que Marceline todavía se encontraba dormida – Creo que me hare el desayuno y me iré a caminar, no quiero estar aquí cuando Finn despierte, no creo poder controlarme esta vez – decía mientras salía de la habitación. Me dirigí a la cocina y me dispuse a cocinar – Le hago el desayuno a aquellos 3 o solo para mí, ya que mejor hago el desayuno para 4 – termine de desayunar y me dispuse a salir de la casa – Bueno, nadie sabe a dónde iré, buscare a ese maldito a ver que avances lleva – dije mientras salía de la casa pero la luz del sol me lastimaba y empezaba a dolerme la cabeza – Tranquilo Harry, esta todo en nuestra mente, no es un dolor, no te fijes en el dolor – me decía, tome una gorra que convenientemente estaba por ahí tirada para cubrirme del sol – Pero que estúpido, creo que les dejare una nota diciéndoles de quien es cada desayuno – me regrese, deje la nota en el refrigerador y me dispuse a caminar, me puse a caminar pero aun así me sentía algo mal – Demonios no dejo nada este cabron, me vio la cara el hijo de puta, creo que con él me desquitare por lo de ayer – me dirigí al mismo lugar donde lo había encontrado la otra vez – Muy bien, Ciudad de Magos o como sea que te digan, aquí estoy, donde esta él – decía mientras volteaba a ver todo, tras un rato de buscarlo por fin lo encontré – Maldito cabrón, espera a que te encuentre solo – pensaba – Ahora si, a disfrazarse – voltee a ver a todos lados para ver que me servía y me encontré con una gabardina – Esto me será de ayuda por ahora, solo no necesito levantar sospechas – aquel personaje se encontraba caminando de un lugar para otro, sin darse cuenta de que yo lo perseguía – Venga cabrón, despeja el área, vamos un lugar vacío y eres hombre muerto – pensaba, tras mis pensamientos no me fije por donde iba y choque contra una dama sumamente extraña, una dama con un antifaz, una capa morada, un traje algo morado al igual que la capa, su pelo era como hojas de árboles, tenía detrás de ella una aljaba donde guardaba unas flechas y tenía unas ramas de árbol como antenas y sobre todo algo alta si me permiten agregar – Oye fíjate por donde vas, idiota – me grito – Perdón, mea culpa – dije en forma de disculpa – Mira lo que me hiciste hacer imbécil – dijo señalando las flechas en el suelo – Déjame te ayudo – dije mientras juntaba unas cuantas flechas, en eso la gabardina que tenía puesta dejo ver mi cara – Demonios, la luz – grite – ¿Estas bien? – me pregunto – Sí, sí, estoy bien – dije tratando de que no se fijara en mí – Muy bien, listo, aquí están las ultimas – dije mientras le pase un racimo de flechas – Espectaculares si me permite agregar – dije al tomar una y examinarla detalladamente – Oye chico, tú no eres de por aquí ¿o sí? – me pregunto – No, no soy de por aquí – en eso ella se acercó a mí y me quito la capucha pero rápidamente me la puse para no ser molestado por el sol – Y que haces por estos rumbos – soltó – Estoy siguiendo a ese sujeto, es parte de mi trabajo, tenga su flecha y lamento la molestia – le iba a entregar su flecha y retirarme para seguir a mi objetivo pero ella vio mi mano – Espera, esta mano…. – dijo, se acercó a mí y me quito la capucha, llevándose las manos a la boca – Tranquila, no tienes por qué gritar, solo quiero a aquel – le dije – No grito por eso, es que pensé que eras….. – pero se quedó callada – Pensaste ¿Qué? – le pregunte – Pensé que eras un niño, el héroe de Ooo – Aaaaaaaa, ya veo – en ese momento vi como mi objetivo se movía – Señorita no es por ser descortés pero me tengo que ir, trabajo que hacer, así que si me disculpa me retiro – me despedí y seguí mi camino yéndome por un callejón – Nos vemos – alcance a escuchar de aquel personaje que seguía – Es mi oportunidad – pensé - ¿A dónde y con tanta prisa? – le pregunte desde la oscuridad – Oye, no me asustes de esa forma – me dijo aquel ser acercándose al callejón donde yo me encontraba - ¿Cómo me encontraste? – me pregunto – Encontrar a una estúpida rata de alcantarilla que sería mejor que estuviera muerta que viva en una ciudad como esta no es muy difícil, que hay de mi encargo – Aun no lo encuentro – Mejor dicho no lo has buscado – le solté - ¿Cómo? – Ya te dije te tengo bien vigilado, no puedes hacer un movimiento sin que yo no me entere – Es que me han….. – No quiero excusas – en ese momento me empecé a sentir mal – Solo amenazarlo, nada más, nada de esfuerzo – pensé – Hombre, tranquilo, de todas formas no estás en una posición para amenazarme, sé que no eres un mago que dirían los demás si se enteraran – me dijo – No me interesa, mis negocios son contigo, me perteneces, haz lo que te pedí – Yo creo que no – en ese momento chasqueo los dedos e hiso aparecer a otros 2 – Crees que no te vi que te encontrabas siguiéndome, si no fuese porque chocaste ni me hubiera percatado – me dijo – Tras él – grito, tanto él como sus acompañantes se fueron a atacarme pero solo se escuchó el crujir de un espejo – Jajajaja pobre de ustedes, 7 años de mala suerte, no me subestimes idiota, me sé uno que otro truco con espejos – le dije, mientras los 3 se encontraban en el suelo - ¿Qué hacemos? – le preguntaron – Atrápenlo – volvió a gritar, tras escuchar eso tuve que usar las ultimas energías que me quedaban para acabar con sus compañeros pero no a él – Vaya yo creí que eras más fuerte pero creo que las apariencias engañan – dijo mientras me sujetaba del cuello – Debí de haber descansado, debí de haber ido con la DP para que me checara – pensé – Últimas palabras – me dijo – Claro, Gottle O' Gear – dije, tras decir esto, una flecha paso entre mi cara y la suya - ¿Pero qué? – en eso ambos volteamos a la calle y vimos a la misma chica con la que me había tropezado minutos antes – Bájalo ahora o no saldrás lastimado – dijo – Este no es tu asunto, es entre él y yo – contesto el sujeto – Ultima oportunidad te lo advierto – dijo aquella chica – Querida, deja que me encargue de esto – le dije, en ese momento le di una patada en la entrepierna a lo cual él se tiro al piso dejándome tiempo necesario para hacerle una llave al cuello – Muy bien, 3 contra 1 no es justo y mucho menos para alguien que no está muy bien de salud, pero de todas maneras me las puedo apañar – Suéltame, no lo volveré a hacer, me pondré a buscar el encargo, solo suéltame – me dijo – Cariño tu qué opinas – le pregunte a la dama que seguía apuntando una flecha a nosotros – Depende de ti – me dijo ella con una sonrisa maliciosa en la cara – Te dejare ir, pero si me vuelves hacer esto, si te pones en mi contra, te buscare, te encontrare, te despellejare y te convertiré en zapatos – le dije - ¿¡Entendiste!? – Sí – grito él – Ahora fuera – y tanto la chica en el callejón como yo le dimos una patada para que se fuera – Gracias por la asistencia, creo que me confié – le dije mientras le daba la flecha que arrojo – Ni lo menciones chico, por cierto no me vuelvas a decir cariño o querida, si quieres seguir teniendo tu cabeza pegada al cuerpo, está claro – me dijo ella enojada mientras jugaba con una flecha – Tranquila, solo era para que aquel imbécil creyera que estamos asociados – Ya veo – dijo ella guardando sus flechas – Por cierto, ¿Cuál es tu nombre? – preguntó – Me dicen James Moriarty, pero usted me puede decir James o Jim o J – dije mientras le daba la mano - ¿Y cuál sería el nombre de esta señorina? – Pues tú me puedes decir Bruja Cazadora – nos salimos de ese callejón, aunque yo me encontraba algo malherido, todavía podía caminar – Oye, entonces lo que él dijo es verdad – pregunto – Tú no eres un mago – No, no lo soy - ¿Y cómo llegaste aquí? – me pregunto – No lo sé, estaba caminando el otro día y llegue aquí – Mmmm ya veo, oye por qué te cubres – me pregunto – No quiero que alguien me vea aparte ya me viste mi cara, tuve una lucha con un amigo y no salió muy bien – No te creo si peleaste muy bien 3 contra 1 haya atrás y eso que tenías mucha desventaja – me dijo – Sí, pero aquel con quién me pelee es o era un amigo – le dije – Mmmm ya veo, me permites hacer algo – me dijo – Depende de lo que hagas – Solo quiero ver tu cara, digo no pude verte bien cuando chocaste conmigo – Muy bien, pero cuidado con el sol, no sé por qué ando muy sensible – ella lentamente me levanto la capucha y me vio cara a cara – Pues sí que te dejo bien mal, ¿Con quién te peleaste? – pregunto – Pues con un amigo llamado Finn - ¡¿Con Finn el humano?! – Sí, con él, tuvimos una leve discusión acerca de su novia – Con razón, y que haces por estos rumbos, deberías descansar – dijo – No quiero estar en esa casa después de lo de la pelea, así que decidí salir a caminar – Pero James, deberías de recibir atención médica – dijo ella medio preocupada – Tranquila, iré en seguida al Dulce Reino solo quería encontrar a ese maldito y darle un ultimátum – Bueno, creo que está bien, por cierto bonito detalle el usar el espejo, algo ingenioso, no pensé que fuese posible de hacer algo así – Y me sé uno que otro truco más – Ya veo, oye cambiando de tema que crees que haga tu amigo, crees que esté preocupado por que no te encuentras – Lo dudo, lo único que le interesa es el desayuno que le preparo pero pos bueno, oye, que te parece si te invito un trago, digo, como forma de agradecerte por la asistencia – dije – Pues que sean 2 y ya se el lugar perfecto al que podemos ir – dijo ella mientras nos poníamos en marcha.
Mientras en la casa del árbol, Marceline ya había despertado – Mmm que raro, creí que estaba flotando sobre esta cama, no durmiendo en ella – pensaba – Espera y James – rápido dijo – No hay rastro de él, estará en el baño – pensó, se acercó a la puerta del baño y vio que se encontraba abierta – Que raro, no hay ni rastro de él, a donde se habrá metido, se supone que debe descansar estaba muy herido, tal vez fue a preparar el desayuno para variar – dijo ella, salió de la habitación y vio la mesa puesta, con el desayuno – Ni señas de este imbécil – pensaba – Tengo sed, buscare algo de beber – se acercó al refrigerador, saco una botella de jugo de cereza y cerró la puerta – Al diablo el uso de vaso, directo de la botella – pensaba Marceline - ¿Y esto? – se preguntaba al ver mi nota en el refrigerador – Es de james veamos que dice –
"Marceline o Bmo (quién lea esta carta primero), tengo unos asuntos pendientes que arreglar, espero no tardarme tanto, espero estar en casa en la tarde, hasta entonces ahí está su desayuno, hice el desayuno para todos así que respeten sí (eso va para ti Bmo, no te comas el desayuno de Finn) Espero que cuando regrese el humor de Finn se haya tranquilizado no quiero verlo en un tiempo así que por eso tenía pensado no volver hasta en la noche, pero depende como salgan mis asuntos es lo que me tardare, por el momento no estaré disponible y no quiero que me busquen ni nada por el estilo, estoy bien, así que disfruten su desayuno y nos veremos cuando pase.
JM
PD. Marcy, no te preocupes me encuentro bien, en la tarde iré con la Dulce Princesa para que me dé algo contra los dolores."
-Vaya con este chico, adolorido y eso y aun así sale, solo espero que nada malo le pase – decía, en ese momento bajan Finn y Bmo – Marceline que haces aquí – pregunto Finn espantado, Marceline se acercó a Finn y solo lo vio a la cara, tomo su cabeza y empezó a checar si no tenía otro golpe, pero ninguno, Finn se encontraba limpio – Vaya, entonces James si fue el perdedor – dijo Marceline - ¿A qué te refieres Marcy? – Ha nada Finn, olvídalo – Hey, ¿Qué haces aquí? – pregunto Finn – No te acuerdas de lo de anoche – pregunto Marcy – No, la verdad es que no, ¿Dónde está James? – Finn, creo que tienes que leer la nota – en eso Marcy le paso la nota a Finn y el la leyó – ¿Pero qué? ¿Por qué James escribiría esto? – Finn, ayer te peleaste con James, lo dejaste muy herido tanto física como emocionalmente, le dijiste que no confiábamos en él – Ya lo recuerdo, es verdad, creo que me pase con él, no debería de haberme comportado de esa forma – dijo Finn apenado – Vaya, hasta que dices algo razonable, que piensas hacer, no hay ninguna pista de a donde pudo haber ido James – dijo Marceline – Mmmmm, en cierta forma tienes razón, pero usando los métodos de James, lo mejor sería ir con la Dulce Princesa en la tarde para ver si nos encontramos con él, pero la pregunta es ¿qué estás haciendo aquí Marcy? – pregunto Finn – Bueno, anoche me encontré con tu hermano y me conto todo lo que paso, así que quise ver si era verdad y vaya sorpresa que me lleve cuando vi a James todo golpeado, casi ni se defendió por ese berrinche que te aventaste – ¿Pero por qué te quedaste a dormir? – Finn, de tanto golpe que le diste a James, quedo completamente herido, decía algo de dolores de cabeza y después plaz, se desmayó – dijo – Finn, esos celos no son nada bueno – dijo ella mientras tomaba una manzana – Le pediré disculpas en cuanto lo vea pero ahora que debemos hacer – preguntaba Finn – Creo que lo mejor sería comernos el desayuno que nos preparó James y después veremos que hacer, no me gustaría desperdiciar algo como esto, aparte de que James si sabe cocinar – dijo ella mientras veía el desayuno y se le hacía agua la boca pero Finn todavía seguía pensando en las cosas que pasaron, seguía pensando en nuestra pequeña pelea - ¿Por qué hice eso? – decía el pobre chico sintiendo algo de remordimiento.
Flashback
– No me tranquilizare James, esto querías no, que pasara algo como esto, sabías que metería la pata y podrías hacer tu movida – James, eres un gran mentiroso, esa es una de tus reglas, que tú siempre mientes – James, dime lo que le dijiste, por qué te beso – Tu lo pediste James, solo quiero que me digas las cosas pero te rehúsas – James, te he preguntado, quiero que me digas la verdad, tú no sabes que tan importante es PF para mí, lo que haría por ella
Fin Flashback
-¿Cómo es posible que yo hiciera todo eso? – pensaba el niño – Después de todo lo que James ha hecho por mí, después de todo en lo que me ha ayudado, ¿por qué hice todo eso? – se seguía preguntando.
Flashback
– Tranquilo mi amigo, aquí lo tengo para ti, ve póntelo y dime que te parece – Me veo genial, James como pensaste en esto – Toma Finn, esto es un regalo de mi parte, te va a fascinar, solo quítate ese gorro antes que nada y cierra los ojos – Pero… - Pero nada, haz lo que te digo – Jajá, este Finn pero quien lo culpa, no ha de haber visto otro humano en tiempo a lo que alcanzo a apreciar, en fin, les gustaría quedarse a ver una película y comer algo, tenemos preparada una velada para ustedes 2 - ¿Cómo?, James ya sabias que esto pasaría – James, amigo nos hechas una mano - ¿James? A quien le hablas Finn, aquí no hay nadie –.
Fin Flashback
Finn se encontraba pensando en todos aquellos momentos en los cuales le di una muy grata sorpresa, ayudándole a rescatar a una princesa, salvándolo de una situación congelada, consiguiéndole un traje para que pudiera bailar con su novia, muchas cosas – Finn, que te pasa, por qué tan callado – pregunto Marceline – Por nada, solo estaba pensando en varias cosas – No me digas que te entro el remordimiento por haber maltratado a James, digo, se lo merece, a veces me dan ganas de hacerlo pero pues solo quería ayudarte para arreglar las cosas – decía Marceline, Bmo solo se encontraba viendo aquella escena donde Marceline parecía la hermana mayor de Finn haciéndolo entrar en razón, cosa que yo no pude hacer anteriormente, al terminar de desayunar tanto Marceline como Finn se pusieron a jugar con Bmo, ya que tenían pensado ir con la Dulce Princesa en la tarde – Finn, una pregunta, que te paso por la mente anoche que creíste que James te quitaría a tu novia – La verdad no lo sé Marcy, solo, solo, no sé cómo explicarlo es como si no tenía control sobre mí – Pues esperemos que James acepte tus disculpas porque se veía muy enojado anoche Finn – Ya no me recuerdes Marceline, suficiente tengo con haber hecho eso – a lo que Marceline solo se rio – Ya pues, sigamos jugando, no quiero recordar todo eso, en la tarde le pediré disculpas – ambos se pusieron a jugar un rato más mientras esperaban que fuese la hora de que estuviera en el Dulce Reino. Pero para mí, la historia cambio repentinamente – Así que Bruja Cazadora, de que están hechas tus flechas – le dije mientras nos encontrábamos en un bar o que se yo, la pura verdad, no le di importancia a eso – Pues son flechas comunes y corrientes aunque son mágicas, puedo hacer con ellas lo que me plazca, tirar desde grandes distancias, hacer que exploten, que atraviesen el metal más fuerte, una infinidad de cosas – me dijo – Vaya, entonces debes de tener una muy buena puntería – Pues, más o menos, no me gusta alardear de mis habilidades – contesto – Aunque la verdad BC, para serte honesto, prefiero un destornillador sónico, útil, portátil, eficaz y sobre todo, nada letal - ¿Destornillador Sónico? – me pregunto – Perdón, es algo...olvídalo, creo que esa tecnología está fuera de su alcance aun – Y tú, cuéntame acerca de ti – Pues, no hay nada que decir acerca de mí, no conozco muy bien este mundo, no soy de aquí – Sí, lo pude notar, tienes una similitud entre Finn pero tú eres algo más viejo y alto que él….espera tú también eres - ¿Humano? Sí, si lo soy – al decir esto ella se quedó muy sorprendida – Pero se supone que deben de - ¿Estar extintos? Lo sé, se supone, pero quien sabe por qué me encuentro aquí, solo sé que aquí me encuentro y solo hay 2 humanos en toda esta tierra de los que se tenga registro, Finn y tu humilde servidor – Y cuanto llevas aquí – me pregunto – Pues yo diría que como unos 2 meses, la verdad hay veces que pierdo la noción del tiempo y se me olvida todo – Suele pasar James, suele pasar – ambos nos terminamos las bebidas y salimos del local después de hablar por lo menos una hora – Bueno Bruja Cazadora creo que me tengo que ir a revisar al hospital si quiero sobrevivir un día más – Lo entiendo James, gracias por las bebidas, espero verte otra vez, la próxima los tragos corren por mi cuenta – cada quien se dirigía por su cuenta cuando de repente me empecé a tambalear, tirando algunas cajas que se encontraban ahí – Demonios, demonios, no puede estar pasando, ya me encontraba estable y ahora – pensaba – James, hombre, creo que necesitare ayudarte a llegar al Dulce Reino – decía Bruja Cazadora mientras se acercaba a mí – Perdone, creí tener fuerzas para poder caminar, creo que no debí haber dejado mi bastón en la casa, ese sería mi apoyo – Vamos James, deja te ayudo, creo que no me desharé de ti tan fácilmente – cuando ella estuvo a punto de ayudarme me caí al suelo – Demonios, la cabeza, no de nuevo, no de nuevo – decía – Vamos J dame la mano, deja te ayudo a levantarte – me ayudo a levantarme y ella se convirtió en mi apoyo – Demonios James, estamos muy lejos del Dulce Reino, que podemos hacer – Mmmmm, una bicicleta, no, sería peso muerto, sabes volar, no, no lo creo – seguía diciendo infinidad de opciones pero ninguna que sirviera en ese momento – Tengo una idea, vayamos con el mago de aquí de la esquina, puede transportar a las personas cerca de su destino – Deberías de haberlo mencionado antes de malgastar mis energías en buscar una forma de llegar haya – Lo siento, pero por tanto pensamiento que decías en voz alta no me dejaste ni recordar mi nombre, vamos deja te llevo, no creo que tu solo puedas llegar hasta con él – ella me llevo cargando con un viejito con una bata azul, casi similar al del Rey Helado, nada más que su piel era color lila, tenía un bigote blanco y unas gafas oscuras, dando la impresión de que era ciego – Bruja Cazadora, que puedo hacer por ti – dijo el mago – No hay tiempo de saludos, necesito llegar al Dulce Reino inmediatamente antes de que a este imbécil le pase algo – Bueno, en ese caso, déjame preparo el portal – el mago dijo una cuantas palabras y después frente a nosotros apareció un portal – Aquí tienes, ya sabes que hacer – dijo el mago – Gracias, nos vemos luego – dijo ella – Listo James – me pregunto – Solo queda algo sumamente que decir ¡Gerónimo! – en ese momento tanto la Bruja Cazadora como su servidor pasamos por el portal – Agárrate fuerte James, no vayas a salir volando – me dijo – Tranquila, ya me ha pasado varias veces, esta vez no – dije, tras varios minutos de estar en ese portal, vimos el final del portal – James, prepárate ya casi llegamos – me dijo la Bruja Cazadora – Olvídate de eso, como paro esta madre – dije – James, eres un estúpido – me grito la Bruja Cazadora, ambos pasamos el portal, la Bruja Cazadora de una manera más sutil ya que aterrizo de pie mientras que yo – Echen paja – grite para luego escuchar un gran estruendo, porque caí de espaldas – Esto me pasa por no contratar un seguro de vida – dije, aparecimos en el palacio del Dulce Reino, frente a la Dulce Princesa - ¡¿Quiénes son ustedes?! – grito asustada la DP – Tranquila princesa, usted ya me conoce – Oh perdón, no alcance a verte bien, que te trae por aquí – le dijo DP a la Bruja Cazadora – Pues traigo a este engendro del mal que no me deja en paz – dijo ella mientras me señalaba – Imposible, el de la foto, es él, como puede que el este aquí – pensaba la Dulce Princesa – Oye BC, para la próxima avísame con anticipación cuando vaya a pasar algo así, de por sí estoy todo madreado y quieren rematar con esto – dije mientras me levantaba y me sujetaba la espalda del dolor - ¿James? – pregunto la DP – Sí, soy yo a quién esperaba a Jack Nicholson – pregunte algo enojado - Necesito su ayuda princesa – le dije - ¿Qué paso? – Bueno, para resumirle princesa, su amigo James fue a la Ciudad de los Magos por unos asuntos, pero el muy imbécil no tomo las medidas necesarias ya que está gravemente herido de una pelea con Finn – decía la Bruja Cazadora - ¿Te peleaste con Finn? – dijo la Dulce Princesa – Esa historia luego se las cuento, ayúdeme princesa, la cabeza me está matando, otra vez los dolores de cabeza están acabando conmigo – tras decir esto volví a caer al suelo – Bruja Cazadora, trae a James y sígueme – BC hiso lo que la Dulce Princesa pidió y me llevo cargando al laboratorio – Solo unos metros más James, resiste, ya se lo que te puede servir – decía la Dulce Princesa – Vamos, vamos que siento mi mente como puré, un taladro está molestando mi paz – entramos a su laboratorio y BC me sentó en una silla – Demonios, donde la deje, donde – Princesa, dígame que está buscando y le ayudo, los quejidos de este imbécil hacen que a mí también me duela la cabeza – se quejaba BC – Es una botella blanca con una etiqueta azul, no me acuerdo donde la deje – tanto la Bruja Cazadora como la Dulce Princesa buscaban la medicina – Mmmm frasco blanco con etiqueta azul – pensaba, me levante porque cerca de la silla donde yo estaba había un estante con un frasco con la misma descripción que la DP había dicho – Sera este – pensé al tomar el frasco – Oigan no es este – les pregunte – Sí James, ese es – decía la Dulce Princesa – Bueno cuantos me tomo, uno, dos – Son 2 James, pero los efectos secundarios pueden variar – A la fregada los efectos secundarios, si me quita el dolor de cabeza basta para mí – me tome las 2 pastillas y me empecé a sentir mareado, a tambalearme, a temblar - ¿Qué le está pasando? – pregunto la Bruja Cazadora – Los efectos secundarios, no he probado esa medicina en nadie, esto se pondrá feo – dijo la Dulce Princesa – Princesa, ocultémonos detrás del escritorio – dijo la Bruja Cazadora, ambas se escondieron y solo veían como me retorcía en el piso – Oooo siento que algo malo me va a pasar – en eso me escondí detrás de otra mesa que había en el laboratorio pero ya no se escuchó nada de mí, tanto BC como DP se quedaron preocupadas por la situación – James – decía la Dulce Princesa – James, te encuentras bien – seguía preguntando pero ni respuesta mía, la Dulce Princesa se iba a acercar a mí pero la Bruja Cazadora la detuvo – Espere, no es seguro, deje voy yo a ver que le paso – pero no tuvieron por qué hacer eso, en ese instante se vio mi mano que se sujetaba de la mesa – James – empezaron a decir – Vaya dolor, eso sí fue asombroso y mi cabeza ya no me duele – les decía dándole la espalda – Vaya, creo que nada malo paso, creo que ya está bien la medicina – dijo la Dulce Princesa – Y que lo diga DP, pero me siento algo pesado, hasta estoy perdiendo el equilibrio y mi voz no suena como de costumbre – al decir esto miraba fijamente a aquellas dos mujeres que se quedaron con la boca bien abierta y los ojos desorbitados - ¿Qué pasa? ¿Qué tengo? – pero no había respuesta – Mis pies están bien, mi cadera igual, mi espalda ni se diga, mi busto creció, el pelo lo tengo más largo….aguántate un minuto – dije al tocarme el pecho y el pelo – No me digas que…por favor que no sea lo que estoy pensando – decía, me acerque a un espejo y pegue un grito – Me convertí en mujer, este es un maldito efecto secundario DP, convertirme en mujer – decía mientras me veía al espejo – Ya se lo que se siente regenerarse – decía – Demonios, una mujer y todo por el dolor de cabeza intenso que tenía no me vengas con esto – en eso el par de damas se acercó a mí pero empecé a sentir mareado – A la víbora, víbora de la mar – empecé a cantar mientras me encontraba dando vueltas – Háganse pa'ya que esto aún no acaba – les dije mientras las alejaba – Hagámosle caso princesa, James ha de saber lo que le pasa a su cuerpo – en ese momento empecé a dar vueltas como un torbellino y volví a la normalidad, bueno más o menos – Mucho mejor – dije al estar quieto – Vaya volví a ser yo, recordatorio princesa, bájele a las hormonas femeninas, no vaya a vender esto por todos lados y vaya a pasar lo mismo que a mí – le dije – Mejor me preguntaron – Sí, igual de loco que antes y miren, ya no necesito cubrir mi cara del sol pero seguiré usando la gabardina y mis ideas ya están más claras, bueno revueltas pero claras – Bueno, eso me deja espacio para hacer una cosa más – dijo la Bruja Cazadora, se acercó a mí, muy lentamente, me tomo por la cabeza y remato con una cachetada – Y eso por qué fue – le pregunte – Por actuar como niña, ya ni la muelas James – Pues sí, de tanta cachetada que me dan ya ni las muelas me sobreviven, pero de todas formas gracias por todo – Ni lo menciones J, solo espero que cuando te vuelva a ver tan siquiera te comportes – Pues lo dudo, James no se comportara a menos que sea una fiesta de etiqueta – ambas se empezaron a reír – Órale pues, síganle, síganle – la Bruja Cazadora se despidió de ambos y se retiró – Vaya chica – dije – Y que lo digas, pero bueno vamos James, no me has dicho por qué te peleaste con Finn – Pues vera princesa – y le empecé a comenzar absolutamente todo acerca de la pelea que tuve anteriormente con Finn .
-Entonces decidí salir de la casa hoy temprano para no ver el humor de Finn y el resto ya lo sabe – le conté absolutamente todo lo que paso desde que la vi por última vez en la fiesta – Eso es extremo pero dime, por qué estas usando esa gabardina – Princesa, tanto golpe que me dio Finn, no cree que no haya dejado consecuencias – dije al quitarme la capucha - ¡¿Todo esto te hiso Finn?! – grito la Dulce Princesa algo enojada y sorprendida – Sí, fue una rabieta de un pequeño bebe, pero no se preocupe ya estoy bien, lo único que dolía era la cabeza y ya me encuentro mucho mejor gracias a las pastillas, así que si me disculpa iré a ver que puso la marrana, hasta luego princesa – me despedí de ella esperando irme a casa pero ella me detuvo – A donde crees que vas, tengo que limpiarte las heridas, creo que tanto golpe que te dio Finn si te afecto y no creo que las pastillas te hagan efecto otra vez – me dijo – Pero princesa, si ya estoy bien, estos son solo unos cuantos moretones que me dejo aquel baboso, nada de importancia, solo unos golpes menores – le dije pero la Dulce Princesa se iba acercando a mi lentamente y empezó a tocar mis moretones – Cuidado princesa, que todavía duelen – le dije – James, te vas a quedar, deja te pongo algo para los golpes que tienes, vamos siéntate en aquella silla, ahorita vuelvo – dijo ella mientras salía de la habitación – Tenía que quitarme la capucha, ya estaba mucho mejor pero no, me tuve que quitar la mendiga capucha – la Dulce Princesa entro con algodón, alcohol y una pomada – Con esto James estarás mejor en cuestión de tiempo, quítate esa gabardina, quiero ver donde tienes más golpes como los de la cara – Pero princesa – Nada de peros James, has lo que te digo – Ta bueno pues – me quite la gabardina y mi camisa dejando ver los golpes - ¿Por qué no te defendiste James? Con tu edad y altura debiste de haberte defendido tan siquiera – le dije – Pues debí pero no lo hice, solo fue una rabieta, un berrinche de Finn, creí que lo más prudente fuese que se desahogara pero pues creo que debí de haber metido las manos – ella empecé a rociarme el alcohol sobre cada herida en mi cuerpo – Bueno James, eso es con tu pecho y espalda, las de tu cara serán un poco más difíciles espero que no te duela – me dijo – Vamos pues princesa, no tengo nada que hacer, y mientras más lejos este de Finn, mucho mejor para mí – la Dulce Princesa paso el algodón bañado en alcohol sobre mi cara – Tranquila princesa, la cara es la parte más sensible que tengo – le dije – Vamos James, no empieces a quejarte – la Dulce Princesa se tomó su tiempo – Princesa, una pregunta, por qué parecía asustada cuando nos vio llegar a la Bruja Cazadora y a mí – No es nada James, olvídalo – Princesa, se nota que fue algo, sino no hubiera estado así – James, ya te dije no es nada importante – Oh vamos princesa, no le divulgare nada a nadie – en eso ella hiso un movimiento fuerte – Tranquila princesa, está bien, ya no le preguntare más acerca de eso – dije – Vaya humor princesa – Perdona James, es que eso fue por una pesadilla, me recordaste a alguien de una pesadilla – Ya veo, pero princesa, eso fue una pesadilla, usted debe de estar al mando de sus sueños, nadie más puede controlar eso – dije – Puede soñar con lo que usted quiera no necesariamente con eso, puede soñar que está en una fiesta con todos sus amigos o lo que le venga a la cabeza – Sabes muchas cosas de sueños no es así James – Pues algo princesa, cuando has tenido una vida de pesadillas te conviertes en una especie de experto – la Dulce Princesa seguía con sus cuidados cuando entran al laboratorio Finn y Marceline - ¡James! – gritaron ambos - ¿Qué hacen aquí? – les pregunte sorprendidos – Solo quería hablar contigo James – decía Finn – No hay nada de qué hablar enano, dejaste las cosas bien claras anoche y si eso no fuera poco aquí tengo el recordatorio que me dejaste – James, no fue mi intención – No fue mi intención – lo arremede – Vamos Finn, te desahogaste lo suficiente anoche, me diste golpe tras golpe y dijiste que nadie de ustedes confía en mi por ocultar las cosas, por tener secretos y sabes que por mí está bien, no confíes en mi – dije recordando todo lo que me dijo la noche anterior Finn – Perdóname James, no fue mi intención realmente estoy arrepentido – Pues deberías porque la Princesa Flama vio en qué estado me dejaste y no te quiere ver - ¿Le dijiste a PF? – Claro Finn, salí a caminar para no verte por el día de hoy y me la encontré, vio como me dejaste y se enojó demasiado, le pedí que no hiciera algo en tu contra pero creo que ni te quiere ver – Pero James – dijeron todos – James, aquí Finn se está arrepintiendo, te está pidiendo disculpas no debes de ponerte así – decía Marceline – Tienes razón, no debería pero al ver a Finn me dan ganas de golpearlo, de hacerle lo mismo que el me hiso – todos se quedaron incrédulos por la forma en que me comportaba y más la Dulce Princesa que vio como estaba feliz pero herido y ahora me encontraba rabioso – James – decía ella – Lo siento pero tenía que desahogarme yo también – les dije, hubo un gran silencio – Bueno James, creo que tienes razón, creo que si deberías estar enojado conmigo, perdón por lo de anoche James – dijo el niño cabizbajo mientras salía del laboratorio - ¡James! – me gritaron la DP y Marceline – Oh que carajos ven Finn, no te pongas así, no tienes nada de que pedir perdón, sé que no fue tu intención hacer lo de anoche así que vamos no llores quieres – ante lo dicho Finn regreso a la habitación y empezamos a hablar un rato de lo que habíamos hecho el día anterior – James, realmente le dijiste a PF lo que había pasado entre nosotros – pregunto preocupado Finn – Nah, solo quería jugar contigo un rato, eso es todo, no la he visto en todo el día, pero de seguro estará furiosa porque no la has ido a visitar – Tienes razón, no he ido, me va a rostizar – decía preocupado Finn – Tu tranquilo, tengo una idea que les gustara a ambos, solo espera a que se haga más noche, Marceline necesitare que te vayas a tu casa por tu bajo y nos vemos en la casa de Finn a las 9 - ¿Para qué? – Oh tu tranquila, no es nada malo – la Dulce Princesa se me quedo viendo por un buen tiempo y después suelta – Ya que estamos todos aquí y aprovechando que es la hora de la comida, no les gustaría quedarse a comer – pregunto – Pues no es nada mala la idea Bonny – dijo Marceline – Pues sí, falta mucho para la noche –dijo Finn – Dejare que alguien más responda esa pregunta por mí – en eso sonó un gran rugido proveniente de mi estómago a lo que todos nos empezamos a reír.
Bueno Finn y "James" ya hicieron las pases aunque quien sabe que les depara el futuro, solo Glob sabe (y yo claro).
Espero que les ayuda gustado y ya saben que hacer despues de este mensaje
"Si algo estimas tu vida, no te metas con la mia que es privada" - Germán Genaro Cipriano Valdés Castillo "Tin Tan"
Aquí su amigo y fiel servidor The Sr N se despide esperando que se la esten pasando genial y a todo dar y como dice Tin Tan, no te metas con la vida ajena que es privada
