CAPITULO DOS

Después de recibir mi aceptación, pude al fin huir del lugar que por tantos años llame hogar, y ahora se había convertido en un verdadero infierno, gracias las personas que un día me amaron tanto y ahora me odian, mis padres, me hicieron prometerles que no regresaría nunca a casa, al menos hasta poder cambiar de vida y ser alguien de verdad, yo lo acepte, al final, nunca más quería volver a pisar este lugar, la UT (Universidad de Tokio) tiene una ventaja ya que todos aquellos que son aceptados y viven lejos de la universidad pueden acceder a una especie de área departamental para alumnos, se paga una módica cantidad al mes, que generalmente cubren entre los habitantes de esas casas, sin embargo al ser una nueva licenciatura no había muchos en mi generación y viviría sola.

Lo único bueno que hicieron por mí, mis padres fue rentarme un paquete de mudanza, en donde pude llevarme el viejo piano, el intento de cama que tenia, muebles que al fin accedieron a darme, tales como un ropero, mi buro, el librero junto con todos mis mangas, mi computadora, un celular nuevo, mi ropa, y un poco de dinero que pese a todo sin duda acepte para poder establecerme en este lugar, al menos el primer mes de mi estancia.

Antes de ingresar de manera oficial me encargue de que el espejo me devolviera una figura diferente, ya que no quería seguir recordando mi antiguo yo, mi cabello creció de manera considerable estos dos años, llegándome casi a la altura de la cintura, lo teñí de negro, un negro muy obscuro, cambie mi forma de vestir, siempre con negro y algún color fuerte de por medio, ya fuera el azul, rosa o rojo. Deje de usar faldas y vestidos, tenia pulseras en mis muñecas todo el tiempo, solo quería volver a empezar.

Me asombro estar en este lugar, ya que mi carrera ofrecía, no solo un gran campo de acción y no solo en educación más científica o filosófica de por medio, sino también estaba en el aprendizaje de un instrumento de cuerdas, canto, composición e historia, amaba tanto esto que era lo único que me alentaba a levantarme, mi última esperanza, la realidad hecha melodía.

Cambie mucho. Ya no acostumbro a llegar tarde, ya no dejo pasar nada de mis tareas, estudio todas las tardes, trabajo medio tiempo, por la mañana o tarde en la cafetería de la universidad, dependiendo de mi horario escolar, y los fines de semana, me dedico a ser mesera en un pub, famoso de los alrededores. Donde muchos de mis compañeros se la pasan bebiendo, no los juzgo pero yo no puedo darme el lujo de hacer eso, el alquiler lo pago, con lo que gano en la semana, en la cafetería de la universidad y lo que como, al igual que mis materiales. Lo pago con lo poco o mucho que gano en mi trabajo de fin de semana. Espero aún así encontrar otros empleos pronto, pese a todo no puedo con todos los gastos.

No me preocupo demasiado en hacer amistades, ya no creo en ellas, no me preocupo en llamar a mis padres, jamás me contestan, no intento más hablar con Yukiho, simplemente me ignora o al saber que soy yo, me recalca lo mucho que me odia, no intente ponerme en contacto con Umi, ni Kotori, al final, llevábamos ya tiempo sin hablar, sin saber nada, ni ellas de mi vida, ni yo de las suyas. A veces tenía días sumamente difíciles, en especial cuando soñaba con ellas en los momentos que eran tan bellos en esos días pero ahora eran horribles.

Hace poco soñé, con el día en que decidimos renunciar a seguir siendo un grupo de Idols por que las de tercero se iban a graduar y no podíamos seguir siendo musas sin ellas, reviví ese momento, las vi frente a mí en ese atardecer, en aquella playa alejada.

Donde solo éramos nosotras, las vi reír, con sus parejas, después de todo la vida me había quitado lo ingenua y pude darme cuenta de la relación de cada una de ellas con las otras, en ese grupo siempre sobre yo. Tojo Nozomi-chan tenia a Ayase Eli-chan, Nishikino Maki-chan a Yazawa Niko-chan, Minami Kotori- chan a Sonoda Umi-chan y Koisumi Hanayo-chan a Hoshisora Rin-chan, y yo bueno, estaba demás, al final solo les cause problemas, al ser egoísta y sobrepasarme en mi entrenamiento, por mi falta de responsabilidad y liderazgo.

Creo que no fui importante. Solo fui la pieza que el destino utilizo para unirlas, al despertar de ese sueño tuve otra crisis, la cual logre librar, pasaron un par de semanas hasta que pude tranquilizarme de nuevo, y así transcurrió el tiempo sin mayor problema, hasta concluir un año, en el cual me convertí en la mejor alumna de la generación, logre tener una beca la cual me ayudaba con los gastos, en alimentación y etc. Al menos me apoyaba un poco en ella.

Aunque por comida no me preocupaba, pocos días tenía hambre de verdad, así que casi no comía, cuando me notificaron lo de mi beca, me sentí feliz, un par de momentos pero después, me sentí vacía, ya no tenía a nadie con quien compartir esa alegría y satisfacción, en este tiempo también me volví muy fan de la lectura y en eso gastaba, en libros reales sobre; interpretación, afinación, composición, filosofía, novelas reales, finales crueles y atemorizantes. No tenía a nadie a quien contarle mis problemas, con quien pelear, me quede tan sola en un tiempo increíblemente rápido, al igual que cuando tenía compañía. Tenía pese a todo tanto tiempo libre, que me asfixiaba con tanto silencio.

En vacaciones no regrese a casa, como me lo pidieron mis padres, al contrario me quede a trabajar en lo que pude, aprendí a cocinar, a limpiar, a servir, deje de ser tan torpe, hasta en barman me convertí, estoy segura que si me hubieran visto ellas, me dirían felices; has madurado. Pero de poco sirve pensar en ello, en este tiempo no me han buscado, estoy sola, mis padres, llamaron por error hace unos días, al parecer necesitaban un nuevo empleado, recuerdo las palabras de mi madre: "espero ya no seas una inútil", sin duda alguna ya solo tengo la música.

Ahora mismo voy de camino para mi trabajo, el tiempo siguió su camino, y concluí una temporada más aquí, estoy por entrar al cuarto semestre de mi carrera y pese al tiempo las pesadillas se han vuelto algo constantes, cada vez me cuesta más sobrellevar mis crisis, lo genial es que aun llevo el colgante que me regalo Kotoko aquel día en el puente, un bello dije de mariposa, que me ayudaba a salir de ese abismo que cada tanto me atrapaba, me ayudaba a reaccionar, y recuperar el control de mi misma, era un alivio instantáneo poder tener conmigo esto.

Salude a mi jefe con un gesto, me cambie el aburrido uniforme de siempre, blanco con negro, y me dirigí a cubrir las horas de mi turno, todo paso con verdadera lentitud, no tenía ganas de nada, pero debía seguir adelante, necesitaba urgentemente un material para mis clases que pronto comenzarían, y a menos que trabajara jamás lo iba a conseguir.

Faltaban 15 minutos para que mi turno terminara, y Fumiko, un chico que trabajaba conmigo tuvo que salir de emergencia a su casa, antes de irse me pidió de favor que cobrara la cuenta de la última mesa de la cafetería, me acerque a dicha mesa con calma, habíamos llegado a un acuerdo, yo obtendría una tercera parte de la propina de esa mesa, y así quedaríamos a mano. Levante la cabeza y dije con voz calmada: esta es su cuenta.

Al levantar la mirada me encontré con ocho chicas, a las cuales, pensé jamás volvería a ver, se sonreían. E indudablemente estaban en parejas, tal como las recuerdo, brillantes como un sueño que se esfumo.

-Te lo juro Elí, Honoka seguramente sigue siendo una tonta, tiene mucho que no la vemos, pero dudo que haya cambiado en algo, posiblemente ahora se encuentre aprendiendo el oficio de su familia- dijo Sonoda Umi, muy confiada mientras tomaba la mano de Minami Kotori, al decir esto las demás estallaron en risas.

-Bueno al menos, ella no será tan tonta como ustedes, por cierto, felicidades, por sus cuatro años como pareja- dijo con burla Yazawa Niko, mientras tomaba un sorbo de su chocolate caliente.

¿Por qué hoy? ¿Por qué aquí? ¿Por qué ahora?, miles de pensamientos pasaban por mi mente, así que seguía siendo una tonta para ellas, mis ojos se llenaron de lagrimas pero no deje que saliera ninguna, hasta que Nishikino volteo y aviso que había llegado la cuenta, fue que se dieron cuenta de mi presencia, trate de sonar lo más calmada posible pero no podía, dolía demasiado. Sacaron sus carteras y pagaron, para posteriormente juntar la propina. Estaba por irme cuando Fumiko, regreso corriendo, hasta llegar casi frente a mí y grito a una distancia prudente sin más: -Kousaka Honoka, espero y hoy si puedas irte temprano o te mato- me sonrió y se marcho.

Voltee, tenía que recibir el dinero, trate de estar lo más calmada posible, al encararlas, sus rostros lucían sumamente sorprendidos, tome el dinero y solo susurre como era debido: "espero que la estancia haya sido de su agrado".

Fui a la caja, deposite todo rápido, y me marche de ahí, no quería verlas, solo quería salir corriendo, entre a cambiarme, faltando tres minutos para que concluyera mi turno, tome mis cosas y Salí de ahí, como supuse, estaban esperando a la salida, pero no quería verlas así que me puse una gorra, y trate de pasar lo más desapercibida posible, casi lo logro, de no ser por Yamada Sensei que se cruzo en mi camino, hubiera podido correr, hoy era el día en el que todo mundo me gritaba desde lejos, tuve que acercarme a él, dándole la oportunidad a ellas de alcanzarme.

Kousaka, un gusto verte, solo para informarte que a más tardar mañana llegaran tus dos nuevos compañeros de piso, gracias a la aceptación de la nueva licenciatura y que la generación anterior dio buenos resultados, ha habido varios cambios y tu apartamento por fin tendrá nuevos miembros, toma- dijo entregándome una hoja que ni mire, ya que sentía la mirada de esas chicas sobre mi- estos son los nuevos gastos que tendrás por el apartamento, y los nombres de los inquilinos, ahora me retiro que tengo hambre- dijo y se marcho, guarde la hoja y me dispuse a caminar de nuevo. Pero antes de que pudiera avanzar más me vi rodeada de ocho chicas, que ahora pertenecían a mis peores pesadillas.

-Honoka, ¿Por qué huyes?- pregunto con calma Tojo-san.

-Buenas noches, Minami-san, Sonoda-san, Yazawa-san, Nishikino-san, Hoshisora-san, Koisumi-san, Ayase-san y Tojo- san, espero y tengan buena semana- conteste lo más tranquila que pude.

-¿Por qué nos llamas por nuestros apellidos?- pregunto Hoshisora-san, con los ojos llenos de lágrimas.

-No quiero ser grosera, pero realmente no encuentro otra manera en la cual pudiera hablarles, señoritas, si me disculpan, tengo que ir a buscar un material que necesito para mis clases de mañana, adiós- antes de que pudieran reaccionar, me hice espacio entre dos de ellas y Salí corriendo.

Después de que Honoka saliera corriendo, nos quedamos en absoluto silencio, en especial yo, esa mirada, la conocía perfectamente, es la mirada de alguien que carga tanta soledad, dolor y miedo que solo evadiendo a los demás puede sobrevivir con sus fantasmas, dirigí mi mirada a mi Elichi, y esta por reflejo miro a Maki, la cual también había notado esa mirada turbia, nos quedamos en silencio por varios minutos sin saber bien que decir, ni que pensar. Fue demasiado rápido y confuso lo que paso, después de cinco años por fin podíamos volver a vernos, casi todas, y pasaba esto.

Elichi y yo estábamos por fin inscritas como alumnas de UT, después de irnos a estudiar al extranjero lo comprendimos, nuestros corazones estaban en este lugar, con nuestra nueva familia, habernos alejado fue un error, muy doloroso.

Lamentablemente no podíamos regresar, no al menos hasta hacer cursado y acreditado de manera exitosa al menos la mitad de la carrera en Estados Unidos ya que por varias situaciones dejamos Rusia y nos fuimos a estudiar a otro lado EUA, que fue el país al cual decidimos irnos, la comunicación por teléfono la perdimos casi a los seis meses de estar en NY, después de un infortunado accidente en el metro, nos quedamos sin útiles escolares, ni celulares por un par de semanas, aun de vez en cuando manteníamos comunicación por correo electrónico, pero aun así poco a poco nos distanciamos de todas.

No fue sino hasta hace tres meses que encontramos a Niko de casualidad en el aeropuerto, que pudimos volver a estar en contacto con todas. Después de pelear un buen tiempo con el departamento de intercambio, al fin nos dieron pauta para poder regresar a nuestro anhelado Japón, claro, no tan fácil iban a dejar ir al talento más grande del departamento de Artes, ni a la dueña del primer lugar en investigación sobre Astrología

Después de ese encuentro con Niko nos encontramos con la grata sorpresa de que Niko y Maki llevaban siendo novias poco más de dos años, por lo cual Niko, había pedido el intercambio a la mejor universidad de Gastronomía, ubicada muy cerca de la Universidad de Tokio, al reencontrarnos con todas me sorprendió que de alguna manera todas tenían comunicación aun, Kotori y Umi, llevaban siendo novias ya casi cinco años.

Hanayo y Rin, se habían confesado sus sentimientos antes de entrar a su último año en Otonokizaka, gracias a una confusión, y bueno yo seguía enamorada de Elichi y se lo dije, pero jamás obtuve una respuesta. Así que simplemente pretendo día con día que no importa y claro que no me duele el hecho de que fui rechazada con silencio.

Decidimos ir al departamento de Maki, para ayudarla a terminar de empacar todo, ya que al día siguiente por fin se mudaría, después de pelear mucho con sus padres, lo había logrado, seria transferida al departamento de música, pero también seguiría estudiando medicina, llegamos en silencio, nadie se atrevía a romperlo. Umi trataba inútilmente de mantenerse tranquila, mientras Kotori fingía acomodar una montaña de ropa vieja por tercera ocasión.

-Ok, ya es suficiente- dijo Elí, muy molesta- todas a la sala- miro de reojo a todas que poco a poco y al escuchar el tono de voz de mi amada, nos sentamos de manera muy obediente, Maki estaba tan nerviosa, que antes de sentarse fue a la pequeña cantina que tenía en su aun departamento, y tomo un par de botellas, con Sake, Whisky y Vodka, las dejo en la mesa de centro, mientras Hanayo le ayudaba a traer vasos para todas. La primera en reaccionar ante el alcohol fue Umi, que sin pensarlo tomo el Whisky para servirse una copa y beber el contenido de golpe.

-Ahora que estamos todas, quiero saber ¿Qué paso hace un rato? ¿Por qué Honoka nos trato como a unas extrañas? ¿Por qué no la detuvieron? ¿Hay algo que no sepamos?- dijo realmente molesta.

-La verdad es que no sabemos, lo último que supimos de Honoka fue que no se quedo en la UT por segunda ocasión, y dimos por sentado que ella seguiría en su casa, probablemente, ya aprendiendo a hacer dulces tradicionales, como lo había hecho su familia, asumiendo su papel como la hija mayor- dijo en un susurro Kotori, mientras tomaba el resto del whisky que había en el vaso de Umi.

-Creo que no se qué pensar, la Honoka que recuerdo era cálida, amable, alegre, al vernos seguramente correría a abrazarnos, pero la persona que vi hoy no sé si es solo la sombra de ella o que, esta indudablemente mucho más delgada, y con ese cabello negro como la noche, no la reconocí de inmediato cuando nos fue a dar la cuenta, pero al escuchar su voz, me pareció tan familiar…, no sé que le paso pero no es nada bueno…, está mucho más delgada… mide como mínimo 1:70m…, tiene una mirada vacía…, ¿Qué está pasando?- pregunto Hanayo con lagrimas en sus ojos.

-Es nuestra culpa, creo- dijo Umi, con los ojos cerrados, Kotori solo le dio un abrazo.

-Cuéntanos todo lo que paso después de que nos fuimos, Umi- le dije al fin con una tranquilidad, aparente, tenía un muy mal presentimiento, sobre lo que le pudiera pasar a Honoka.

-A los dos meses que se fueron, me le declare a Kotori…, me sentía sumamente molesta con la vida y con todo, ya que ella nos había contado a Honoka y a mí que había conocido a un chico en su trabajo parcial, el cual la asediaba mucho, le decía piropos, le regalaba chocolates, y flores…,-guardo silencio y respiro como si tratara de olvidar lo que provocaba aun ella esos recuerdos- al saber eso me moleste mucho- continuo con aparente calma- yo realmente no ponía mucha atención a lo que pasaba a mi alrededor, cuando escuchaba a Kotori hablar de ese tipo, solo me ponía seria y aunque le ponía atención no podía esconder muy bien mis celos…, sentí que me la estaban robando. Honoka solo me decía que fuera valiente y la apoyara, y que si realmente me molestaba mucho averiguara porque, por un tiempo me centre en aprender aun más de Kotori, sus gestos y silencios, cosas que necesitaba interpretar para asegurarme de que ese malvado, no me quitaría a la persona que amo- cerro los ojos, suspiro y continuo.

-Una tarde Honoka salió apresurada del consejo estudiantil, ya que según sus palabras, la directora Minami- san, quería hablar con ella de manera urgente, le hice un comentario duro, al recalcarle que seguramente sería por sus malas calificaciones, ya que nos habían entregado los exámenes aquella mañana y por primera vez suspendió todo, se disculpo como siempre y solo sonrío prometiendo que no lo volvería a hacer, ese día no le insistí, pero permaneció muy callada, Kotori y yo pensamos que estaba así porque, por primera vez le comprendió la gravedad de haber suspendido esos exámenes trimestrales.

-Al quedarnos solas, Kotori me conto que ese tipo, le había declarado su amor, y que ella no le había dado una respuesta, cuando escuche eso mi sangre se congelo, para después hervir, no pensé, solo me moleste, cuando reaccione estaba en el suelo sobre Kotori, mirándola intensamente. Note como mis ojos ya estaban derramando muchas lágrimas. Le dije con calma y mucho dolor, lo mucho que la amaba, ella en un principio se quedo callada, y no me dijo nada…, temí lo peor…, iba a ser rechazada o eso pensé… antes de que ella me dijera algo escuchamos como Honoka estaba por entrar y en un impulso, me levante y me encerré con Kotori en un armario…,-dijo poniéndose roja- Honoka entro segundos después, parecía un poco ida, ya que ni se molesto en fijarse si seguíamos ahí, tomo su mochila y se fue, cuando salió del salón Kotori se soltó a llorar abrazándome, y me confesó que también me amaba, ese día nos volvimos novias, pero en secreto- dijo tomando la mano de Kotori, yo solo desvié la mirada, dolida por su felicidad.

-Después de eso- continúo Kotori- comenzamos a salir más seguido, queríamos estar solas compartir nuestro amor, disfrutar nuestra compañía, Honoka nos daba nuestro espacio, supongo que sospechaba algo, pero nunca dijo nada, y así paso un mes, no nos preocupaba mucho el hecho de que ya no insistiera en salir con nosotras, porque se la pasaba con Maki, ya que uno de los primeros días de clase, llego muy contenta a contarnos que una de sus tías quería tirar un piano y ella se lo pidió, para así poder aprender un poco más sobre la música, ese mismo día le pidió a Maki que le enseñara, y suponíamos que estaba practicando o algo parecido. Después de meditarlo le dije a Umi, que al menos a Honoka, Maki, Rin y Hanayo deberíamos confiarles nuestra relación, ya que ellas eran al final nuestras amigas.

-Les dijimos primero Maki y las demás, ya que Honoka ese día había vuelto a salir corriendo al finalizar las clases, alegando que tenía que ayudar a sus padres con la tienda…,- suspiro cansada y después continuo- la siguiente oportunidad fue al final del trabajo en el consejo estudiantil, una semana después, salió un momento, ya que tuvo que ir a contestar una llamada, en ese momento Umi me miro, la mire de repente y nos dimos un pequeño beso, cuando escuchamos la puerta abrirse, nos separamos asustadas, nunca supimos si Honoka nos vio, pero se veía un poco extraña, entre confundida, molesta, triste, no lo sé…, iba a sentarse cuando de nuevo sonó su celular, volvió a salir del salón…, nos entro curiosidad y la seguimos…, iba hablando cuando grito de la nada…, yo JAMÁS PODRÍA ACEPTAR ESA RELACIÓN TAN ABERRANTE, NO ES NATURAL, Y NO VOY A CAMBIAR DE OPINIÓN, ADEMÁS YO LO VI TODO, ESO BAJO NINGÚN MOTIVO ES NATURAL…,- Kotori se abrazo a Umi, el recuerdo aun le dolía.

-Ese día le contamos todo a Hanayo, Rin y Maki, y decidimos no contarle sobre nuestra relación, al menos hasta saber cómo decírselo, todo parecía indicar que hablaba de nosotras- dijo Umi.

-Pasaron los meses, Maki se molesto mucho con ella y solo le comunico que no podría seguir enseñándole a tocar el piano, ella seguía riéndose, hablándonos, cuando nos veía irnos juntas no se interponía, se quedaba más tiempo en el consejo estudiantil bajo cualquier pretexto, nosotras estábamos muy centradas en nosotras, poco a poco solo hablábamos entre nosotras y con las nuevas chicas de segundo, llego el momento de elegir a las nuevas chicas del consejo estudiantil, y como si pareciera tradición se eligieron a: Maki, y Hanayo como la tesorera y vice presidenta, así dejando a Rin como la presidenta del consejo estudiantil.

-Llego el día de la graduación, nuestros padres nos acompañaban, pero Honoka estaba un poco extraña, nos abrazo, se tomo fotos con nostras, pero ese día no llegaron ni sus padres, y mucho menos Yukiho, ella nos explico que tenían cosas importantes que hacer, y que cuando llegara a su casa le compensarían su falta a ese momento tan importante…,- siguió diciendo solo que conforme lo decía, parecía que iba entendiendo algo- al mes salieron nuestros resultados de la UT, yo me había quedado en la Lic. De Derecho, y Kotori había logrado entrar a la Lic. En Educación, pero ella…, no lo había logrado…, nos marchamos a las dos semanas, ese día Honoka nunca llego a despedirse de nosotras, solo mando un mensaje como disculpa, y sus mejores deseos, para esta nueva etapa.

-Creímos que nos odiaba- continuo Kotori, al igual que Umi, empezó analizar todo lo que contaban y algo no encajaba- hicimos una nueva vida, comenzamos a vivir con nuestros compañeros, y por asares del destino, nos toco vivir juntas, paso el primer año, estábamos muy contentas, teníamos nuevos amigos, después entraron Maki, Hanayo y Rin, supimos que de nuevo no se quedo, viajamos una navidad, y la visitamos casi sin querer, ella se rio ese día, seguía como si nada, había crecido un poco, y ya comenzaba a estar más delgada, hablamos un poco y nos volvimos a ir, saben hasta ahora lo veo, aquel día se reía y aceptaba todo lo que le dijimos, pero no nos veía a la cara, al irse, me pareció que quería decirnos algo pero se arrepintió.

-Paso el tiempo y pues, ya no hablamos ni supimos de ella, hasta que nos unimos y me entro el sentimiento de querer saber de ella- dijo Umi.

-¿Qué te dijo cuando le dejaste de dar clases Maki?- pregunto Eli, un tanto molesta.

-No me dijo nada…,-contesto ella con tristeza- recuerdo que cuando me contaron lo que escucharon, me enoje y la odie por no poder decirles de frente que no las aprobaba, claro que en esas fechas mi padre y yo habíamos peleado mucho, sobre la elección correcta de mi carrera, la cual era obviamente Medicina, estaba molesta con la vida, las extrañaba, me sentía sola, necesitaba a Niko junto a mi- dijo, poniéndose algo roja por su comentario- así que, solo me descargue en ella. Le dije que necesitaba ponerme más atenta con mis estudios para poder ingresar a la UT, ella solo me sonrió, hizo una reverencia y agradeció que le haya enseñado lo mucho o poco que ahora sabia, salí del salón mientras ella se quedo a tocar un poco, la verdad es que me sorprendió, aprendió con un facilidad impresionante, se veía que practicaba mucho, llegue a pensar que pronto se convertiría en un rival digno, pero pues solo me aleje- contesto al final.

-Y ustedes dos, supongo que solo esperaron a que todo mejorara o se calmaran las cosas para poder hablar, pero a la larga también se alejaron- dijo Elí más molesta.

-Si- dijeron en un susurro las otras dos.

-Elichi es mejor que te calmes- le advertí con cautela, conocía es mirada de depredador y no me gustaba en lo más mínimo.

-No, me parece absurdo que se hayan dejado llevar por un mar de suposiciones, ¿que no habíamos acordado que la mejor manera de resolver conflictos es hablando?, no justifico la extraña actitud de Honoka porque tampoco la acabo de comprender, pero si hubiera estado en su lugar, no sé que había hecho, no sé si sabían pero Yukiho se fue a vivir con Arisa a Rusia casi a la mitad de su primer año escolar- dijo casi sin respirar, al escucharlo todas se quedaron asombradas, ya que sabíamos bien que para Yukiho, Honoka era su mayor héroe y difícilmente la dejaría- mi hermana nunca me ha querido decir que paso, pero lo poco que se es que hubo un problema muy fuerte en su familia.

-¿Qué se supone que debíamos hacer si ella no nos decía nada?- grito enfada Umi.

-Nada, solo estar con ella, solo esperar a que ella tuviera la fortaleza de decirles que paso, jamás alejarse- grito como respuesta Niko.

-¿Y cómo demonios lo íbamos a saber?- contesto Kotori poniéndose a llorar- ahora resulta que todo es un mal entendido, ¿y si ella de verdad nos odia y por eso se alejo?- grito.

-Pues simplemente le preguntas, Kotori, solo eso, se pregunta- respondió aun más enfada Eli, con algunas lagrimas cayendo por sus ojos. Realmente esto se estaba descontrolando.

-Será mejor que nos calmemos. Y meditemos que paso cada una por nuestra parte- dije ya harta de ver como se mataban con la mirada, respire un poco antes de hablar- fueron una serie de sucesos que no supimos manejar, ninguna, así que será mejor que respiremos.

-Les propongo algo simple, bebamos- si algunas les da pena llorar, hacer berrinche o lo que sea, solo bebamos, puede sonar estúpido pero no encuentro otra solución, si ya han sido dos años de imprudencias y silencios absurdos, ¿Qué más da una noche de lagrimas, enojos y tonterías?- comente tomando la botella de Sake, de la cual bebí su contenido directamente, me sentía aturdida, me dolía el pecho, remover cosas duele, no sé que me estaba pasando, tenía miedo, me estaba volviendo inestable, y eso no era correcto.

-Nozomi, dame esa botella- dijo Eli, la mire con calma y furia- no- fue mi única respuesta- de verdad- continuo ella- dame esa maldita botella, llevas poco más de un año bebiendo sin parar, nunca me dices que demonios pasa, solo te veo embriagarte cada tanto, solo porque es divertido, dame la maldita botella. Grito- NO- respondí de nuevo.

Antes de comenzar a pelearnos enfrente de todas, Maki, reacciono y nos mando a todas a nuestras casa, prometimos, regresar por la mañana, para ayudarla con el traslado de sus cosas a el nuevo departamento que compartiría con otros dos de sus compañeros de curso, me daba vueltas todo, Eli no logro quitarme la botella, ni ella ni nadie, estaba muy enojada, me dolían los recuerdos, cuando Umi menciono que por un momento pensó que Kotori la rechazaría, recordé el silencio de Eli y me moleste, si era verdad últimamente tomaba por cualquier cosa, pero solo quería olvidar todo, en este tiempo ella salió con tres chicos, todos presentados por su padre. Ella odiaba salir con ellos, pero aun así, los tomaba de la mano, los beso, les dio su afecto y etc., mientras yo me podría en mi dolor.

Llegamos cerca de las 2 am a nuestro departamento, en seguida me fui a mi cuarto, me termine el contenido de la botella que tenía en las manos, y me dispuse a soltarme a llorar, ahogue mis lágrimas en mi almohada al igual que mis gritos llenos de frustración.

Estoy enamorada de una chica…

Después de salir corriendo de aquel lugar, vine directamente a lo que puedo llamar casa, me encerré en mi habitación, molesta, llena de muchos sentimientos encontrados, tire mis libros, los patee, rompí platos, todo cuanto pude, un marco que apenas había terminado de pagar en donde se ponía una leyenda la cual decía más o menos así: "El pasado nunca vuelve"

Tuve una crisis rotunda, no sé cuando pare de llorar, si cuando me canse o cuando ya no podía mantenerme despierta por la pérdida de energía que había experimentado. Desperté una hora justamente antes de que llegaran los nuevos inquilinos. Limpie todo lo mejor que pude, queme los papeles con sangre, resultado de las heridas que me hice en mi ataque de histeria, acomode mi librero, ordene mis libros, limpie la sala, todo quedo perfectamente limpio, sin rastro de evidencias. Abrí el refrié para sacar un poco de la leche que aun me había quedado, la semana pasada fue difícil y apenas tuve para comprar un poco de leche, huevos y pan.

Tome la leche y un trozo de pan por inercia, pero antes de si quiera beber la mitad del contenido en el vaso me dio un asco enorme, no pude comer más, me senté mirando a la nada, no podía creer que las había visto de nuevo, medite mucho lo que escuche ayer, y como suponía Umi y Kotori llevaban siendo pareja algún tiempo, una parte de mi se alegro por eso, pese a todo me alegraba de que sus realidades fueran tan diferentes a las mías. Me puse una sudadera larga, deje abierto el departamento para que entraran los nuevos residentes, necesitaba tocar el piano un momento y no quería interrupciones inútiles, lo único que me relajaba era tocar, MI CLARO DE LUNA

Cerré los ojos y deje que la música me consumiera por completo, que mis manos mostraran lo profundo de mi dolor, que mi corazón fuera sincero al menos en la música, si necesitaba el sonido de mi piano, el único que nunca me dejo, la música, que me ayudaba a vivir esta maldita realidad, recordé tantas cosas que tenía tiempo sin mencionar si quiera, las practicas, los abrazos de mis padres, las tardes con Yukiho, riendo, comiéndonos algunos de los dulces que mi madre accedía a darnos, mi infancia con Umi y Kotori, la esperanza de que existía en esta vida algo más que el dolor, pero mi realidad me había mostrado todo lo contrario.

Dolía tanto, que me costaba hasta respirar, dolía tanto que cuando menos sentí las lagrimas cayeron de nuevo por mi rostro, me sentía tan sola, no quería recordar que un día había tenido, amor, esperanza, felicidad, eso solo me hacia deprimirme más, no quería sentir todo este dolor junto, no de nuevo. Mis padres abrazándome, Umi y Kotori diciéndome que era su amiga, Yukiho recién nacida en mis brazos, mi padre golpeándome porque no fui capaz de aceptar a su nueva amante.

Mi madre, sobre la que era mi cama, disfrutando del placer con otro hombre, la directora Minami notificándome que Yukiho acababa de pedir un traslado a Rusia, y que ella lo había autorizado, las evasivas de mis "amigas" los primeros días que pase hambre y humillaciones, mis primeras heridas, el día que intente aventarme del puente, mi cabello de otro color, el silencio, el dolor, la soledad, preocupación, desesperanza, no poder respirar, la nada…

Seguí tocando, esperando desaparecer en el sonido de la música, quería desaparecer notablemente, quería dejar de llorar, ya no era capaz de sentir nada más que dolor, y pensar que antes del dolor me sentía como la nada, ni si quiera era consciente del porque merecía respirar, ¿y si me hubiera quedado callada? ¿Y si hubiera muerto en ese maldito puente? ¿Por qué las tenía que volver a ver? ¿Qué había hecho ahora? No lo sabía, pero indudablemente era algo malo, comencé a cantar, cada cierto tiempo, cada que lo sentí necesario.

Necesitaba sacar todo esto de mi pecho, me urgía hacerlo, pero no podía, era infinito lo que me estaba matando, no tenia fin, solo había dolor y más dolor, ¿en qué momento me volví tan malditamente cobarde? ¿Qué paso?...

Escuche la voz del impertinente de mi Sensei a lo lejos pero no podía parar de tocar no ahora…

Como les decía, les presento al mejor promedio de esta generación, que al parecer nos ha presentado un concierto como bienvenida ¿No es así?- dijo con burla, respire me seque las lagrimas de los ojos, y me gire para regalarle mi mejor mirada llena de odio, lo detestaba, no me gusta que se metan en mi vida.

No, solo fue casualidad- dije con voz ronca, viéndolo solamente a él.

Como sea te presento a tus nuevos compañeros de vivienda, el es Hiroshi Kira, y ella es…- dijo dejándome ver a la persona que estaba detrás de, el- Maki Nishikino, acaba de ser transferida y está en tu grado.

Antes de poder abrir si quiera la boca, detrás de ella entraron las demás riendo, de alguna ocurrencia de Rin, al verme frente a ellas se quedaron igual de sorprendidas que yo, sin duda alguna, el destino me odia, y aun no terminaba de jugar conmigo.

Un gusto. Kousaka-san, espero que nos llevemos bien, si me disculpan, iré a ocupar mi habitación y organizar unas cosas antes de salir, con su permiso- dijo el chico amablemente, entro casi corriendo a las habitaciones aun sin saber cuál era la suya, pocos segundos después salió a toda velocidad del departamento. Yo seguía sin poder reaccionar ante lo que estaba pasando a mí alrededor, viviría con ella, las tendría que ver, esto es una pesadilla.

Bueno me voy, espero se lleven bien, y Kousaka, recuerda que el día de mañana debes ir a iniciar el trámite de renovación de tu beca o si no la perderás, como sea aun tienes esta semana pero si lo olvidas yo no podre hacer nada por ti, ok- dijo el molesto profesor me guiño un ojo se fue de ahí.

No conteste, no podía, seguía impresionada, todo me comenzó a dar vueltas, y sin más todo se volvió negro, de un momento a otro, mientras en mi mente solo podía escuchar un pensamiento: "¿QUÉ HICE MAL?"

Continuara…