Bueno amigos míos, aqui otro capitulo de la historia, no me gusta spoilear las cosas pero les dare unos pequeños datos, Nocheosfera, desaparición, Marceline. Tienen esas pistas, hagan sus deducciones (el final los sorprendera)
Su amigo y escritor, The Sr N les presenta el emotivo capitulo 29 - ¡DISFRUTEN!
Capítulo 29 Los Problemas Apenas Inician
Finn y yo nos encontrábamos rumbo al Dulce Reino para que la Dulce Princesa nos ayudara referente a las quemaduras que tuvimos, Finn si salió muy quemado pero no se veía de gravedad, solo la de los brazos por tratar de sacar a PF de la fogata y el abrazo mientras que yo solo me encontraba algo quemado de los brazos – Maldito Enchiridion, maldito seas, ninguna maldita pista de algo, cuando uno cree que hay alguna luz en este camino realmente desaparece – pensaba – Deberías de tener más información, eres sumamente poderoso si lo que me dijeron es cierto, ¿tendrás vida propia? – me seguía preguntando – James – dijo Finn sacándome de mis pensamientos – ¿Qué pasa flaco? – Te quería agradecer por lo de PF – Finn, no empieces por favor, no empieces – Pero que estoy haciendo mal – pregunto – Agradecerme, no debes hacerlo, yo estaré para ustedes cuando más me necesiten y no necesitas por qué agradecerme – Pero James, sin tu rápida asistencia PF hubiera…. – Ni lo pienses y ni lo digas, olvida el tema por lo que más quieras – dije – Solo que me queda una pregunta James – me dijo – ¿Cómo sabias que meterla en una fogata funcionaria? – Bueno, cuando me hablaste por teléfono y me mostraste el estado de tu novia pues me preocupe, así que reaccione rápidamente, pensé que si a tu novia se le apago su llama lo más prudente sería volver a encenderla – En otras palabras meterla al fuego – termino Finn mi frase – Exacto, no había nada que perder si no hacíamos esa opción y creo que resulto la más certera – le dije sin quisiera voltear a verlo por encontrarme aun pedaleando – Ahora me preocupa una sola cosa – le dije mientras pensaba en eso que me preocupaba – Qué nos hará DP en cuanto nos vea, estoy muy seguro que si no nos matan las quemaduras la Dulce Princesa lo hará – le dije a Finn – Y que lo digas, a veces suele ser muy sobreprotectora – dijo el chico – Pos como no mi buen Finn, si tiene a una bola de súbditos que son, bueno pongámosle que necesitan cuidados especiales – Bueno, solamente hay una forma de saberlo y estoy seguro que muy pronto lo vamos a descubrir – dijo Finn mientras hacía notar que ya nos encontrábamos en el Dulce Reino, entramos al castillo de la Dulce Princesa y lo primero que logramos notar fue a Mentita cerca del trono – Muy buenas mi querido Mentita – le grite – James, joven Finn, que sorpresa…¿Qué les paso? – dijo al ver nuestras heridas – Nada de importancia, solo que tuvimos un accidente con la estufa es todo – le dije a Mentita – Ya lo veo, bueno permítanme los llevo con la princesa – dijo él mientras Finn y yo lo seguimos, fuimos al laboratorio pero ahí no se encontraba – Vaya, pensé que estaría aquí – decía Mentita – Esperen, ahora que lo recuerdo, me dijo que estaría en su habitación – Pues vamos Mentita que esperas – dijo Finn, nos pusimos en camino al cuarto de la Dulce Princesa, subimos unas escaleras de caracol – Maldita sea, escaleras de caracol, como las detesto – dije – ¿Y eso James? – me pregunto Finn – Bueno, es que las escaleras de caracol hacen que me maree, dar vuelta y vuelta y vuelta, sí que me mareo – dije a lo que Finn y Mentita se rieron – Muy bien, ya llegamos, la habitación de la Dulce Princesa – dijo Mentita haciendo que nos quedáramos fuera de una habitación, Mentita toco la puerta y escuchamos del otro lado a la Dulce Princesa – Princesa, Finn y James vienen a verla – ¿Qué necesitan? – pregunto del otro lado – Pues su ayuda princesa – ¿A qué te refieres James? – pregunto la Dulce Princesa mientras asomaba la cabeza y se fijaba en como estábamos Finn y yo – Mmm ya veo, jugaron con fuego y salieron lastimados, bueno, dejen me cambio y los veré en el laboratorio – dijo ella cerrando la puerta tras de sí – Bueno Finn, ya escuchaste a DP juimonos al laboratorio, Mentita, creo que desde aquí nosotros nos podemos encargar, gracias por todo – dije mientras nos despedíamos de Mentita, Finn y yo nos encontrábamos rumbo al laboratorio para esperar ahí a DP – Hey James, que le vamos a decir a la Dulce Princesa cuando llegue – Pos nada carnal, solo la verdad – ¿Seguro? – me pregunto – Claro, nada malo pasara, ándale vamos a esperarla aquí que la pura verdad me están doliendo los brazos – le dije, ambos nos metimos al laboratorio y esperamos a la llegada de la Dulce Princesa, la cual no duro mucho, ya que al parecer la Dulce Princesa llego un par de minutos después que nosotros – Veamos que tenemos aquí – dijo la Dulce Princesa mientras nos observaba – ¿Qué les paso? Fueron al Reino de Fuego o fue PF – pregunto – Pues, la verdad es que – decía a duras penas Finn – Mire princesa, Finn fue con su novia para decirle que había llegado y todo eso, pero la PF tuvo un accidente con agua y casi la pierde Finn – le dije a la Dulce Princesa apartándola de Finn – ¡Oh Glob! ¿Y se encuentra bien? – pregunto – Sí, solo necesitara algo de reposo, pero está sana y salva, logramos actuar a tiempo – le dije – Y por eso tienen esas quemaduras – Sip, ahora nos va a ayudar – le pregunte – Pero claro, siempre les voy a ayudar, déjenme voy por una pomada para las quemaduras, no es la primera vez que le pasa esto a Finn – dijo, se acercó a sus estantes y empezó a buscar gasas, vendas y la pomada – ¿Dónde la abre dejado? – se preguntaba – Ah, aquí estas, bueno James déjenme les pongo esto – empezó a decir – Tranquis princesa, primero empiece con Finn, yo todavía me puedo esperar – le dije – Muy bien, creo que tienes razón James, primero hay que tratar al que está más herido – dijo la DP y ambos volteamos a ver a Finn – Me va a doler – dijo – Tranquilízate flaco, no te pasara nada, solamente que te recuperaras de las quemaduras, deja que la Dulce Princesa haga su magia – le dije – James, no es magia, es ciencia – me recrimino – Es la misma, el principio es la misma – dije en forma de contestación – Y bueno doc, que hay de nuevo – le dije a la Dulce Princesa para comenzar con un tema de conversación – Nada bueno James, nada bueno, el desarrollo de un teatro para la gente del Dulce Reino se quedó paralizado, ninguno de los arquitectos ha llegado a dar con un diseño que sea de mi agrado – Mmmm eso es algo malo, pero pues no desespere tarde o temprano llegara el diseño – dije mientras me levantaba de la silla donde me encontraba – Con cuidado princesa, que si duele – decía Finn – No te quejes, te debe de doler, estas son quemaduras de 2do grado a punto de ser de 3er grado, peores de las que has venido usualmente a tratar – decía la Dulce Princesa mientras le aplicaba la pomada – Entonces por eso ya tenía la pomada preparada, no es la primera vez que le sucede algo de este estilo a Finn – decía – Claro James, yo me preocupo por Finn, es mi mejor amigo y el héroe de Ooo, pero estas quemaduras son de suma gravedad, puede perder la sensibilidad de los brazos, con esto a la larga no le pasara nada – decía la Dulce Princesa – Eso es bueno, hay que cuidar a este enano, imagínese que nos diría Jake en estos momentos – Oye James, una pregunta, que le paso a tu camisa, por qué andas en esa camisa de resaque – Casi nada, se la di a Finn para que se cubriera el cuerpo mientras abrazaba a su noviecita y pues quedo completamente calcinada – Ya veo, pero mírate James, a ti no te paso nada en el cuerpo, solo en los brazos mientras que Finn salió lastimado de cara, brazos, piernas, Finn, creo que no podrás salir de aventuras hasta que tus quemaduras sanen – Pero….pero… - empezó a decir Finn – Finn, es por tu bien, debes de cuidar tu salud, no vas a querer terminar como yo después – ¿Cómo tú? – preguntaron ambos – Sí Finn, que a cada rato aparezco en el hospital de tanto desmayo que sufro – tras decir esto, Finn y la Dulce Princesa se empezaron a reír, pero algo que se encontraba en el escritorio de la Dulce Princesa me llamo la atención, se encontraba sepultada entre otros papeles, unas sumas matemáticas, unas ecuaciones, unas formulas, pero esa carpeta me llamo mucha la atención, moví los papeles lentamente dejando ver aquella carpeta – Confidencial – leí para mí – Interesante, que tramara la Dulce Princesa – pensaba, iba a empezar a leer esos documentos pero la Dulce Princesa me hablo – James, me puedes hacer el favor de alcanzarme las tijeras y cinta que se encuentra en el cajón de abajo donde tu estas – Ok princesa, ahorita se las paso – saque lo que la princesa me encargo del cajón y me dirigí a entregárselas – Gracias James, bueno Finn, esto es para tus brazos, me faltan tus piernas y dejare para el final tu cara, James, estas cómodo, no te sientes enfadado aquí – me dijo ella sin quisiera verme – Estoy bien princesa, un bocadillo no estaría mal – Buena idea James, deja llamo a Mentita para eso – No se preocupe, yo voy, no hay que molestar a Mentita por algo que se puede hacer, no tardo – dije mientras salí de la habitación, me dirigí a la cocina, prepare unos refrigerios, unos sándwiches y estaba a punto de agarrar unas galletas pero me encontré con Mentita – James, que hace por aquí, si desea algo con gusto me hubiera mandado llamar, yo le hubiera subido todo esto – Nah, como crees, todavía tengo brazos y piernas aparte, quería ver que podía prepararme, no estaba muy seguro de mi elección – Bueno, deje le ayudo con la garrafa de agua fresca – decía Mentita – Mentita, esa no es agua fresca, es refresco – Perdón, es que no alcance a ver bien el contenido, déjeme lo acompaño de todas maneras – así Mentita me acompaño al laboratorio, en el camino no dejaba de pensar en la carpeta que había encontrado – Deberé de ver que hay ahí, si dice confidencial es porque ocultan algo muy malo – pensaba, pero que será – pensaba – Eso si es algo intrigante – seguía con mis pensamientos sin intercambiar una palabra con Mentita, no tardamos mucho cuando llegamos al laboratorio – Gracias Mentita, si necesitamos algo entonces te hablare – le dije mientras le quitaba la jarra – No se preocupe James, para eso estoy aquí – dijo, dio media vuelta y se fue – Princesa, Finn, aquí les traigo unos deliciosos sándwiches, espero que les guste – Gracias James, alcánzame uno – dijo Finn – A mí también pásame uno – dijo la Dulce Princesa – Vaya que no te tardaste demasiado – Lo sé, tuve ayuda de Mentita, dejare esto aquí y ahí hay refresco por si gustan – me volví a dirigir a aquel lugar donde se encontraba la carpeta y sin que se dieran cuenta la empecé a abrir y hojear cada hoja – Vaya, zonas de Ooo han sido removidas de existencia, han quedado desérticas e infértiles – leía en mi pensamiento – No hay testigos presenciales que hayan visto al responsable, solamente una vez y hay una foto de alguien con una gabardina – seguía leyendo – Gabardina, las gabardinas son geniales – divague – 10 zonas devastadas, la más recientes es el Monte Inclinado, el Valle de las Duchas….que raros nombres tienen, aguarda, esta no es una zona, es un pueblo, un pequeño pueblo que fue arrasado y hubo 10 desaparecidos – seguía leyendo – Vaya pueblito tan más pequeño y mira aquí hay unas anotaciones de la Dulce Princesa "Van 10 zonas y no hay responsable, le deberé de decir a Finn y a Jake lo que sucede, deberán de saber lo que está ocurriendo" – lo que me dejo sumamente pensando, vi las fotos de las zonas, una gran comparación de antes y después y extrañamente se vinieron a mi unas cuantas visiones al respecto – Espera, fuiste tú no es así, tratas de recuperar el poder – pensaba – Bueno Finn, eso es con tus piernas, ahora te pondré un poco de pomada en el rostro, ya que no esta tan afectada como el resto de tu cuerpo – dijo la Dulce Princesa – James, en cuanto termine con Finn será tú turno – Muy bien – conteste yo poniendo todo en su lugar – Bueno, este secreto no es tan grande a comparación de los que yo tengo – al terminar de acomodar aquello tal cual la Dulce Princesa lo había dejado antes me acerque a aquel par y veía como DP le ponía esa pomada en la cara a Finn – Y con esto quedas Finn, ahora vas tu James, no te escaparas tan fácilmente – decía ella – Pero pos princesa, como me escapare si lo que quiero es que me ayude con esto – Jajaja, lo se James, pero tenía ganas de decir eso – Bueno, que bueno que se le pasaron las ganas, ahora pos que hago – Siéntate en la silla y vamos a empezar – hice lo que la Dulce Princesa me pidió hacer y ella empezó a ponerme esa pomada contras las quemaduras.
Tras varios minutos en las que me aplico la crema en las partes con quemaduras – Listo, ahora nada más falta James, cubrirte con las vendas y listo, te las dejaras toda la noche y ya para mañana te las podrás quitar, mientras que tú Finn, creo que deberías de andar así por lo menos un día completo, si no hay resultados vienes de nuevo y veremos que ocurrió – dijo ella con una sonrisa – Pos bueno, mírale el lado bueno ahora Finn, te pareces a una momia – le dije – Jajaja y que lo digas James – Finn empezó a actuar como una momia a lo que la Dulce Princesa se empezó a reír y yo solo lo veía sonriendo con los brazos cruzados, todos envueltos en vendajes – Interesante aquel documento, creo que la Dulce Princesa necesita a un buen detective que le ayude – pensaba, de repente se empezó a sentir una ráfaga de viento – ¿Viento? Dulce Princesa, dejo una ventana abierta – dijo Finn – No, no que yo recuerde – nos acercamos a la misma ventana por donde yo casi me caía y en efecto estaba abierta pero no había ninguna ráfaga de viento – Que raro – dijo la Dulce Princesa, en eso se empezó a ver una pequeña luz detrás de nosotros – Erm, amigos, creo saber qué es lo que está pasando – dije señalando aquella luz, de repente se abrió un portal de a quién sabe dónde iba a dar – Este portal, es….es Marceline – dijo Finn – Viene de la Nocheosfera pero por qué vendrá aquí – decía Finn – No lo sé, pero estoy segura que estamos a punto de averiguarlo – decía la Dulce Princesa, de repente el portal se abrió por completo dejando ver a Marceline que venía a toda prisa y se encontraba llorando - ¡Marceline! – gritamos todos pero ella solo estaba ahí flotando – ¡¿Marceline?! – preguntamos ahora preocupados, en eso Marceline alzó la mirada y nos vio a los 3 cara a cara – Marceline, que te paso – decía la Dulce Princesa mientras se acercó a Marceline para abrazarla – Vamos Marcy, dinos quien te hiso esto – decía Finn – Sí, el que lo haya hecho considéralo muerto – dije yo pero Marceline no articulaba nada – Vamos Marcy, contestanos que te paso, estamos preocupados por ti – decía la Dulce Princesa – La Nocheosfera – empezó a balbucear Marceline – Si que tiene – pregunto Finn – La Nocheosfera…mi papá – volvió a decir Marceline mientras cayo en el hombro de la Dulce Princesa y se soltó a llorar – Finn, nunca he visto a Marceline llorar, tu si – le pregunte – No, a mí no me ha tocado tampoco, lo que paso sí que ha de haber sido grave – Finn se acercó a Marceline y puso su mano en el hombro – Vamos Marcy, nos tienes que decir que te está pasando – en eso me acerque yo y le revolví un poco el cabello – Marceline, tranquilízate y dinos que fue lo que paso, si nos dices tal vez encontremos la forma de ayudarte – le dije – No pueden hacer eso – dijo ella mientras se levantó y se secó las lágrimas – Ya no pueden hacer nada para ayudarme – dijo – Marceline, vamos dinos que te ocurre, que paso, si no nos dices lo que tienes no te vamos a poder entender – dijo Finn – La Nocheosfera desapareció, ya no se encuentra – soltó ella así de repente - ¡QUÉ! – gritamos los 3 asombrados y consternados – Marceline, no bromees, no pudo desaparecer la Nocheosfera así como así, no estés jugando, no debes de jugar con eso – dijo DP – Es verdad Marceline, no debes de estar jugando con eso, que pruebas tienes de que la Nocheosfera dejo de existir – dijo Finn – Acompáñenme para que lo vean, para eso vine para que me ayuden – dijo ella mientras abrió un portal a la Nocheosfera – Princesa, puede mandar pedirle a Mentita por un paraguas por favor – le dije – Para que lo ocupas – me pregunto – Usted hágalo, yo tengo mis motivos – la Dulce Princesa hiso lo que pidió y esperamos a que Mentita llegara con el paraguas – Muy bien, todos listos – les dije, Finn se encontraba preparado, Marceline se encontraba aun triste y melancólica y la Dulce Princesa se encontraba algo nerviosa – Muy bien, Marceline, Finn después de ustedes, yo me llevo a DP para que se le pase los nervios – acto seguido aquel par salto – Vamos princesa – le dije – James, nunca he ido a la Nocheosfera, no sé cómo es – Tranquila, no le pasara nada, tenga, por si lo necesita – le dije a la Dulce Princesa pasándole la sombrilla – Ábralo cuando vea que ya va a llegar, eso disminuirá su velocidad – le dije – James es que….. – Vamos DP, esto no es por nosotros sino por Marcy así que qué dice, brincamos o no – en eso ella me tomo por la mano y brincamos dentro del portal, esta vez fue diferente al anterior, no tardamos mucho en llegar a la Nocheosfera – Princesa, abra ya el paraguas, eso amortiguara el golpe – le dije al ver el final del portal, la Dulce Princesa soltó mi mano para abrir el paraguas y eso realmente la alentó – Mierda – pensé ya que no me di cuenta de que de nueva cuenta iba a caer mal parado – Bueno, ya me debo de ir acostumbrando – de repente solo se escuchó un estruendo y no era para más ya que había caído sobre mi espalda – James, estas bien – dijo Finn – Sí, tranquilo, así bajo yo – estaba a punto de pararme pero alguien cayó encima de mí – Perdón James, no fue mi intención – dijo la Dulce Princesa – Ni lo mencione – dije al pararme – Ahora si Marcy, que paso…. Aquí – los tres no podíamos creer lo que había pasado – ¡¿Pero qué?! – grite – ¡¿Cómo es posible?! – grito la Dulce Princesa – ¡¿Quién hiso esto?! – grito Finn – No hay nada, ni un alma, ni el río, ni nada, todo esto esta desértico – dijo Finn – ¿Qué paso aquí Marceline? – le pregunto la Dulce Princesa – No lo sé, no tengo explicación para esto, vine a visitar a mi padre pero me encontré con esto – dijo señalando todo el lugar vacío, desértico, las casas estaban destruidas, donde había fuego ya no estaba más, algunos edificios solo se podían apreciar un par de paredes, pero de ahí en fuera todo completamente desértico, como un pueblo fantasma – Mala espina, esto me da mala espina – pensaba – Debe de haber alguna explicación para esto – decía la Dulce Princesa – Es posible que se relacione con lo que está pasando en aquellas zonas – pensaba DP – No, no hay ninguna, no hay ceremonia o fiesta o convivio o rito o algo por el estilo que abarque esto pero lo que más me preocupa no es esto, síganme – dijo con una voz autoritaria pero quebradiza, como que quería volver a ser la misma pero aquella escena la dejaba preocupada, yo por mi parte me quede atrás mientras olfateaba el lugar – Mmmmm interesante, esto es, no huele como la última vez que estuvo aquí, huele a putrefacto, a quemado a azufre y mira aquí, hay restos de cenizas, unas pisadas que no parecen de ningún ser que haya visto antes y lo que parece ¿huesos? – pensaba, saque mi lupa y logre ver aquello – Huesos…. – James, que no vienes – grito Finn – Perdón, si, esperen es que pensé ver una pista pero no era nada – dije y claro que era una mentira – Bueno, vámonos, hare un portal para ir a donde mi padre, ahí verán mejor todo – Marceline tomo su bajo hacha e hiso el portal – Vamos, esto es lo peor – dijo ella tratando de no llorar, cuando salimos del portal llegamos a la casa de Hunson Abadeer – ¡Qué rayos paso aquí! – gritamos al ver todo el lugar destruido, como si hubo una pelea en ese lugar – No lo sé, en cuanto vi aquello, rápidamente vine para ver a mi padre pero tampoco se encuentra aquí, no sé dónde está y no hay pistas de él o de alguna persona en toda la Nocheosfera – decía, me separe del grupo y me fije por un balcón que tenía buena vista a toda la Nocheosfera – Erm, amigos, no quiero arruinarles la fiesta ni mucho menos preocuparlos pero ya vieron por aquí – les dije señalando el balcón, todos se acercaron y se llevaron las manos a la boca para evitar gritar – No hay nada, todo está completamente desolado como dijo Marcy – les dije – Ni siquiera está la fila interminable – dijo Finn – Marceline, segura que no es una fiesta o una broma de tu padre – pregunto la Dulce Princesa – No lo creo, no lo creo, nunca las lleva tan lejos aparte Bonny, no ves la casa, todo está hecho trizas, como si aquí pelearon – me separe de nueva cuenta del grupo y me puse a investigar – Mmmm las mismas pisadas que en aquel lado junto con otras mucho más grandes, con esto diría que…espera, estas pisadas son de zapatos y esta es el pie descalzo – pensaba – Marceline, que talla de zapato usa tu padre – le pregunte – No lo sé, creo qu – dijo ella contestando mi pregunta, yo me lleve la mano a la cabeza para secarme el sudor de la frente – Mmmm hay muchos juegos de pisadas que claramente indican una pelea entre dos personas sumamente altas, por la profundidad que tienen – decía, seguí todas las pisadas, todas las huellas hasta que di con una pared que se encontraba algo sucia – Alguien tiene una lámpara – pregunte – Aquí hay una James, para que la ocupas – me pregunto Marceline mientras me la daba pero no conteste, solo encendí la lámpara y la apunte a aquella pared – Oh no, no, no, no creí – decía en voz alta – ¿Qué pasa James? – me preguntaron todos – Marceline, aquí si hubo una pelea y dadas las condiciones del lugar, todas las pistas del lugar y sobre todo que no hay nadie, me atrevo a decir que…. – pase saliva – Lamento decirte esto pero creo que tu padre está muerto – solo se escuchó el golpe de un metal, Marceline había soltado su bajo hacha y cayó al suelo, rápidamente se fue contra mí – Mentiras, mentiras, estas mintiendo, mi padre no puede estar muerto – me decía mientras me levantaba por el cuello – Marceline, suéltalo lo puedes matar – decían Finn y la Dulce Princesa mientras trataban de separarnos – No es verdad, no puede ser verdad – gritaba – Lo siento Marceline, pero mira, mira esta pared, vez algo – le dije mientras ella me soltó, tomo la lámpara y apunto a aquella pared – Como puedes ver es un marco de ceniza, un gran marco, dejaron la silueta de alguien y a juzgar por los tentáculos y el hecho de que no hay nadie – dije Marceline solo cayó al piso, sobre sus rodillas y la cabeza se la hundió al pecho para tratar de ahogar el llanto, el dolor y la pena que sentía – Marceline, lo siento – dijo Finn – James, estas seguro de eso – Sí DP, todo lo que he visto aquí me indica eso, puede que me esté aventurando al decir que está muerto pero es lo más seguro, mira este polvo, la ceniza – le dije, de repente empecé a olfatear el lugar y tenía la misma esencia que en el otro lugar, calcinado, como a azufre, me puse a olfatear todo el lugar buscando más pistas, me acerque a un lugar donde las pisadas dejaron una profunda pero casi imperceptible marca mientras que Finn y la Dulce Princesa consolaban a Marceline – Marceline, lo que dice James puede ser el peor de los casos, tal vez esté vivo y ocultándose, tal vez está mal herido, debemos buscarlo – decía Finn – No Finn, no tiene caso, ya lo busque yo y no lo encontré por ningún lugar, créeme conozco la Nocheosfera como la palma de mi mano – decía mientras seguía con su cara en su pecho – Vamos Marceline, todavía no pierdas la esperanza, el sigue por aquí solo tienes que buscarlo, siempre habrá esperanza – decía la Dulce Princesa yo por mi parte seguía en ese lugar donde se remarcaban a duras penas unas pisadas – Pero que tenemos aquí – decía mientras observaba ese lugar con la lupa – Una pieza de colgante, espera no es cualquiera, es con lo que estaba atado el amuleto del Sr. Abadeer – dije mientras levantaba aquel hilo – Lamento hacer esto, realmente lo lamento pero creo que no hay esperanza, miren – dije mientras les mostraba mi hallazgo, Marceline se puso más triste, Finn y la Dulce Princesa solo se quedaron callados – Eso lo confirma todo, mi padre….. – murmuraba Marceline – Vamos Marcy, levántate, te ayudaremos a encontrar al responsable, no es así James – Pero por supuesto, ha dejado muchas pistas, creo que con esto tendré al responsable…bueno claro que si hago…. – No James, no creo que lo encuentres – dijo Marceline algo melancólica – ¡¿Qué no lo encontrare?! Por favor, insultas mis… - James, no quiero que te metas en problemas por mi culpa o que te pase algo, así déjalo, las cosas tenían que pasar, vámonos, les abriré un portal para que vayan a su casa – tomo su bajo hacha y abrió dos portales – Finn y James, el de la izquierda los lleva a la casa del árbol, Bonny el de la derecha te lleva a tu palacio, quiero un momento a solas – Pero Marcy – decía la Dulce Princesa – Vamos, váyanse, Marceline debe de estar sola – les dije – Pero…. – empezó a decir Finn – Tranquilo, yo me quedare para hablar con ella, déjamelo a mí, te veo arriba campeón – la Dulce Princesa y Finn se fueron del lugar dejándome a solas con Marceline – James, quiero estar sola – Lo se Marcy, pero créeme creo que ocupas la ayuda de un amigo – le dije – James, no sabes por lo que estoy pasando, no sabes lo que se siente perder a alguien que realmente quieres, aunque no lo demuestres – Tienes razón, has de tener un baile de emociones dentro de tu cabeza, pero no tienes por qué perder la cabeza y la esperanza, si me permites te ayudare a encontrarlo, pero con tu ayuda – James, no lo entiendes mi padre está muerto, no hay forma de resucitarlo – decía gritando – Murió, murió y me dejo sola, me dejo completamente sola de nuevo – dijo casi llorando – Marcy, lamentare esto pero – y en ese momento le di una cachetada – ¡¿Y eso por qué?! – me grito furiosa Marceline – Para que salgas de ese lugar tenebroso, vamos, no estés en ese lugar, en aquel lugar de odio y desesperación, de temor, de miedo, tienes cosas por las cuales vivir, por las cuales aferrarte, la cosa no está perdida aun, esto no acaba hasta que se acaba, aparte estoy haciendo deducciones, no significa que realmente este en lo cierto y tu padre este muerto, todavía me faltan pistas por ver - ¡JAMES! No lo vez, mi padre está muerto, muerto – me grito desesperada – Pero Marcy él puede….. – No James, como dijiste, todas las pistas indican que él esta…. – A Marceline, pero no has visto lo que yo, por ejemplo, tu padre sí que dio una buena pelea, si no todo este lugar no se vería así aparte, lo que aquella persona, aquel ente quería era el amuleto, no a tu padre – le dije – ¿Y por qué crees eso? – Marceline, creo que si te fijas muy bien en la pared veras que hay una silueta de tu padre como cuando usa el amuleto y acá encontré un pedazo de ese hilo con el que estaba amarrado, por consiguiente yo diría que alguien quería el amuleto – Y si lo quería y se lo arrebato a mi padre, ¿Dónde está él? – me pregunto algo enojada – He ahí mi querida Marceline, he ahí la pregunta que te debes de hacer, es verdad que existe la posibilidad que este muerto, pero nunca des a alguien por muerto hasta que tengas el cadáver – Marceline no podía evitar que se le escapara una que otra lagrima – Mira nada más, la pequeña Marceline si tiene sentimientos después de todo, que te dije, que no eres un monstruo, no lo eres porque sientes, sientes la pena de perder a tu papa, sientes el dolor y la angustia, pero ánimo, que tus amigos no te dejaremos atrás – le dije sonriendo a lo que Marceline solo me miro a los ojos – ¿Me lo prometes? – me dijo – No te lo prometo Marcy, te doy mi palabra que encontrare al responsable de todo esto y lo hare pagar, lo haremos pagar juntos Marceline, tienes mi palabra de que encontrare al culpable y que a ti no te pasara nada – ella se secó las lágrimas, sonrió y se abalanzo a mí en un abrazo – Me das tu palabra de encontrar a mi padre y que no te pasara algo a ti, a él o inclusive a mí, realmente tengo tu palabra – Pero por supuesto Marceline, tienes mi palabra y créeme, yo soy un hombre de palabra – en ese momento sentí como Marceline me abrazaba más fuerte – Gracias James, sí que eres un buen amigo – Oh vamos Marcy, no me hagas sonrojar – le dije casi llorando al igual que ella – ¿Quieres irte ya o quieres…? – pregunto Marceline – Dame 5 minutos y nos vamos, necesito investigar otras cosas, tengo datos necesarios pero no lo suficientes como para saber cómo actuar – Muy bien James, aquí te espero – me dijo mientras me aleje del lugar y empecé a observar todo, cada esquina, cada montículo de polvo, cada pared, cada huella – Marcy, que esos 5 minutos sean 10 por favor – dije mientras asomaba la cabeza por una puerta de un cuarto – Como quieras James, aquí te espero – me dijo ella mientras veía una foto de ella con su padre – Realmente quiero que estés bien papa, quiero que estés bien – susurraba – Esta Marceline… - dije mientras suspiraba – Emociones, mira nada más, Marceline hace que salgan mis emociones a flote – decía mientras me secaba una gota de lagrima por la felicidad que sentía al ver a Marceline algo calmada – Buen momento para una foto – y así fue, le tome una foto a Marceline mientras sonreía mirando la foto de ella y su padre – Bueno, creo que ya tengo lo necesario, pero todo esto solo apunta a una cosa y en verdad, de todo corazón quiero estar equivocado, quiero estar sumamente y completamente equivocado por todo esto – pensaba, todas las pesquisas que hice indicaban en la desaparición del Sr. Abadeer, en otras palabras, no había algo que indicaba que seguía con vida, pero no me podía permitir decirle eso a Marceline, no podía hacerlo, ella tenía esperanzas y no me gusta que alguien aplaste las esperanzas de otra persona, me encontraba en la cocina del Sr. Abadeer – Que extraño, es como si nada hubiera pasado aquí, alguien está dando pistas, alguien me está dejando una pista por aquí – pensé, me acerque cerca del lavabo y me encontré con una tostadora de metal, la tome y pude notar a mis alteres ego, observándome con una sonrisa – Lo sé, lo sé, no suelo actuar así pero es por Marceline – dije sonriendo a lo que mis personalidades se fueron con esa sonrisa – James, ya estás listo – me pregunto Marceline – Sí, vamos – le dije – No James, yo me quedare quiero… - Ni madres Marcy, te vienes a la casa y no hay una objeción al respecto – le grite – Pero James – dijo – Nada de James, no te quedaras en un lugar completamente desolado sin alguien que te vigile, has un portal a la casa del árbol y te quedaras a dormir conmigo – ¿Contigo? – dijo ella – Con nosotros Marceline, con Finn y conmigo, en mi cuarto haya arriba – dije titubeando, Marceline se acercó, me abrazo de nueva cuenta y abrió el portal – Muy bien James, vamos – Marceline me dio la espalda por un segundo y alcance a tomar la foto que ella está mirando, después ambos brincamos dentro del portal para aparecer en la casa del árbol.
-Marceline, si gustas meterte a bañar, mientras te preparo algo de té o café o cerveza o lo que tú quieras, necesitas una buena bebida y ahora si me puedes decir lacayo si gustas – ella solo sonrió – Muy bien, prepara la bebida, me iré a bañar – dijo ella sonriendo, después se metió a mi cuarto y directo al baño, en eso Finn bajo – James, ya llegaste, que paso – Nada bueno Finn, nada bueno – le decía mientras me dirigía a la cocina – Y Marceline – me pregunto – Se quedara con nosotros un tiempo, hasta que pase todo esto – ¿En serio? – Finn, cuando pasa algo de este estilo, lo que debes de hacer es apoyar a tus amigos, así que aquí estoy yo, apoyándola, ah por cierto llama a la Dulce Princesa y avísale que ya llegamos – dije – Muy bien James, lo hare, pero contéstame unas cuantas preguntas – deje de hacer lo que estaba haciendo para ver a Finn – La primera es, ¿Realmente crees que el padre de Marceline esté muerto? – No lo sé Finn, a lo que he visto el Sr. Abadeer nos puede dar una que otra sorpresa, es como si tiraras una moneda al aire, no sabrías el resultado – Sí, creo que entiendo y la segunda pregunta es ¿Sientes algo por Marceline o la Dulce Princesa? – Finn, a que viene esa pregunta – le solté – No es que yo solo….. – Es que nada Finn, vamos haz el favor que te pedí, llama a la Dulce Princesa y dile que todo está bien – Finn se dirigió a llamar a la Dulce Princesa y le empezó a decir que todo estaba bien pero ella quería saber algunas cosas – James – dijo Finn mientras aparecía en la cocina – Es DP quiere hablar contigo – me dijo – Buenas princesa, que es lo que necesita – James, creo que hiciste tus investigaciones haya atrás a la perfección pero dime encontraste algo – Pues la verdad casi nada bueno, nada bueno, hay 50-50 de probabilidad que el Sr. Abadeer este bien pero no sabría decirle – ¿Y Marceline? – Esta aquí con nosotros, va a pasar algunos días aquí, no quiero que este sola por ningún motivo – ¿Y eso? – me preguntaron los dos – Tengo varias teorías, varias hipótesis, tal vez quien estuvo en la Nocheosfera fue por el Sr. Abadeer – decía mientras caminaba dando vueltas por la cocina – Por el amuleto que tiene pero también existe la posibilidad de que quieran acabar con Marceline y su padre, por eso que mejor que este aquí en esta casa con 2 guardias que estén con ella por si algo le pasa – Mmmmmm bien pensado James, bien pensado, bueno si me permiten, me iré a dormir, tantas cosas que pasaron hoy si te dejan algo cansada – Entendido DP, nos vemos después así que cuídese – dije, a lo que ella colgó – Oh ya veo James, ya veo, sí que eres precavido, bueno, como la Dulce Princesa, yo también iré a dormir, estarás bien aquí – me pregunto – Sí Finn, tengo que poner en claro algunas ideas y teorías que tengo en mi mente pero hasta entonces estaré despierto y aparte le hice algo de tomar a Marcy buenas noches – le dije a Finn y él se retiró – El Sr. Abadeer desapareció, la Nocheosfera dijo adiós y la carpeta aquella, todo está relacionado, todo está conectado pero cómo y con que – decía – Lo más seguro, lo más probable, es que tú hayas estado en esto, tú seas el causante de todo esto – pensaba – Lich...el amuleto…las zonas….la Nocheosfera, aquí está la….mierda, mierda, mierda – decía mientras me golpeaba la cabeza con la pared – Como se me fue ese maldito detalle, aquella vez del hospital, después de usar el amuleto, él vio el poder que tenía entonces, oh no, no, no, entonces eso significa que el Sr. Abadeer realmente este muerto, el Lich lo mato, le quito el amuleto y quiere traer de vuelta a ese H lunático – decía mientras me sentaba en el sillón y tomaba algo de té – Demonios, ahora que hare para detenerlo, tiene el amuleto, se está volviendo fuerte y me estoy quedando sin ideas – seguía pensando, de repente sale Marceline de mi cuarto con una de las pijamas mías – James, espero que no te moleste si uso esto – No, no, adelante has lo que gustes – le dije sin quisiera tomarle importancia – James, me estas escuchando – dijo ella porque no creía en lo que pasaba – Sí Marcy, quieres usar esa pijama mía, no hay…..problema, oye no se te ve mal – Ya lo sé, por eso la estoy usando, que dices me la puedo quedar – Pos adelante tengo otra igual – le dije a lo que ella solo sonrió – Marceline, como no sabía de qué tenías ganas pues prepare té, chocolate y café, toma lo que gustes – Gracias James – dijo ella mientras se acercó a la cocina y se sirvió un vaso – Espero que mi padre este bien James, tenemos nuestros problemas, nuestras situaciones pero es como cualquier relación padre-hija – me dijo – No te preocupes, tu sigue pensando que él se encuentra bien y créeme, lo estará, tu padre es un hueso duro de roer, no será tan fácil acabarlo – dije sonriendo – James, apenas conoces a mi papa y ya hablas de él como si lo conocieras de toda la vida – me dijo – No, es que se nota a simple vista, ya te lo dije, detective/criminal – le dije sonriendo todavía – Jajaja, es verdad, tienes una buena forma de actuar, dedujiste muchas cosas pero no lo importa, donde está mi papa y creo que tienes razón, hasta no ver el cuerpo no poder saber si realmente este bien o no – dijo mientras se sentó a mi lado – James, gracias, eres una de las pocas personas en comprenderme, aprecio todo lo que haces – dijo mientras veía su bebida – No lo menciones, creo que si yo estuviera en tu lugar, tú me ayudarías, aparte, eres la única que ha visto la mayor parte de mí, tanto las cosas buenas como las malas – Al igual que tu James, has visto muchas cosas de mi – dijo ella mientras pegaba su cabeza sobre mi hombro y ambos quien sabe cómo o por qué caímos dormidos en el sillón.
Después de estar dormidos un par de horas yo me desperté y vi que habíamos dejado todo encendido – Marceline – dije pero ella estaba muy dormida, cansada por todo lo que le paso – Creo que será mejor llevarla a dormir a la cama – la cargue en mis brazos y tranquilamente la deje en la cama – Lo siento Marceline, hay cosas que todavía no sabes de mí, cosas que no debes de saber, esa es mi maldición, mi pasado – decía en modo de susurro – Descansa Marcy, tuviste un pésimo día pero mientras estés en nuestra guardia nada malo te pasara – me dirigí a la cómoda, saque una pijama y me la fui a poner al baño – Buenas noches Marceline, que descanses – le susurre al oído, ella repentinamente me abrazo – Gracias James, por todo – me dijo para rematar con un beso en la mejilla, yo no sabía si estaba dormida o estaba despierta pero eso no evito que sonriera, trate de que me soltara pero era en vano, ella era muy fuerte estando dormida – Marcy, por favor, déjame ir – No James, no te vayas – me dijo – Marcy, ¿estas despierta? – Sí, me despertó lo que me susurraste, vamos quédate a dormir aquí – Pero Marceline – Vamos James – dijo ella – Bueno pues, deja apago las luces de la sala y cierro con seguro – Aquí te espero – dijo ella – Esta Marceline – dije sonriendo ya en la sala de estar, cerré todo, apague todas las luces y me dirigí con Marceline – James – dijo ella – No puedo dormir, crees que estaría bien si pones algo de música, eso casi siempre me relaja – me dijo ella mientras se encontraba tapada – Muy bien, déjame veo cual te puede gustar – tome mi celular y puse la canción.
I have seen peace. I have seen pain,
Resting on the shoulders of your name.
Do you see the truth through all their lies?
Do you see the world through troubled eyes?
And if you want to talk about it anymore,
Lie here on the floor and cry on my shoulder,
I'm a friend.
I have seen birth. I have seen death.
Lived to see a lover's final breath.
Do you see my guilt? Should I feel fright?
Is the fire of hesitation burning bright?
And if you want to talk about it once again,
On you I depend. I'll cry on your shoulder.
You're a friend.
You and I have been through many things.
I'll hold on to your heart.
I wouldn't cry for anything,
But don't go tearing your life apart.
I have seen fear. I have seen faith.
Seen the look of anger on your face.
And if you want to talk about what will be,
Come and sit with me, and cry on my shoulder,
I'm a friend.
And if you want to talk about it anymore,
Lie here on the floor and cry on my shoulder,
I'm a friend.
Tras acabar la canción Marceline se puso más tranquila – James, pon otra, de ese estilo, me gusto esa, por favor pon otra – decía ella mientras ambos nos encontrábamos acostados en esa cama y ella miraba el techo – Muy bien, como gustes, creo que tal vez esta no tenga que ver al caso pero te va a tranquilizar aún más, espero que te guste, está a veces me ayuda a tranquilizarme – reproduje la canción y vi como Marceline intentaba evitar el llorar pero se alcanzaba a notar que no quería llorar por el dolor de su padre, ella quería llorar de felicidad, creo que al encontrarse ella en una situación como esa y ver el apoyo que Finn, Dulce Princesa y yo le dábamos, le ofrecíamos, veía que no estaba perdida ni sola, nos tenía a nosotros y la esperanza, eso que nunca debe de morir ni perderse pero que yo había perdido hace tiempo.
A hand upon my forehead
The joke and then the laugh
Waking up in your arms
A place to call my own.
This is all I ever wanted from life
This is all I ever wanted from life
This is all I ever wanted from life
Ireland in the World Cup
Either North or South
The Fanclub on the jukebox
The birds and yes the bees.
This is all I ever wanted from life
This is all I ever wanted from life.
This is all I ever wanted from life
Words of reassurance
But only if they're true
Just some simple kindness
No vengeance from the gods.
This is all I ever wanted from life
This is all I ever wanted from life.
This is all I ever wanted from life
To share what I've been given
Some kids eventually
And be for them what I've had
A father like my dad.
This is all I ever wanted from life
This is all I ever wanted from life
This is all I ever wanted from life
This is all I ever wanted from life
This is all I ever wanted from life
This is all I ever wanted from life
Marceline lentamente empezaba a caer dormida no antes de abrazarme, darme otro beso en la mejilla y decirme – Gracias James…por todo – para caer completamente dormida – Bueno, creo que es hora de hacer la meme, fue un duro día después de todo – dije mientras acariciaba el pelo de Marceline, la bese en la frente y me acosté en esa gran cama que iba a compartir con Marceline.
Hasta aquí el capítulo, ¿sus deducciones fueron correctas o realmente los sorprendi?, espero que les haya gustado y ya saben, haganmelo saber.
Las canciones en orden de aparicion fueron Cry de James Blunt mientras que la ultima fue Lifening de Snow Patrol
"No se sabe lo que es el consuelo del corazón sino cuando nos quedamos solos" - Edgar Allan Poe
Me despido de todos los lectores no antes de agradecer a todos por su apoyo, a los que dejan reviews y a los que no, realmente aprecio su apoyo y que me hagan saber que la historia les gusta.
Nos vemos en la proxima actualización, hasta entonces, me quito el sombrero ante ustedes diciendoles hasta luego y su amigo The Sr N les desea que pasen buenos momentos con familia y amigos y como el título dice, Los Problemas Apenas Inician.
