Queridos lectores, aquí el nuevo capítulo, realmente pense que el capitulo 27 con la exentricidad que me caracterisa (la locura) o el 29 (lleno de emociones que tanto Harold como yo odiamos) sería de su agrado pero tal parece me equivoque, pero pos weno, para aquellos que dejan reviews y se les guta lo que escribo aquí les va el nuevo capítulo
Les presento el capitulo 30
Capítulo 30 Lo Qué Paso
Ya todo el mundo se encontraba durmiendo pero solo los afectados, solo los que vimos cómo se encontraba la Nocheosfera no pudimos descansar muy bien, Finn, Marceline y la Dulce Princesa cayeron dormidos súbitamente y no era para menos, si tantas emociones de ese día no hacía que se quedaran completamente dormidos, la verdad no sabría que más lo podría hacer – Marceline está en mi cama conmigo – pensaba – Pobre Marcy, perder a su padre y no tener pistas de quien fue el culpable, mírala ahora – me decía mientras la veía ahí – No demuestra las emociones pero sí que está afectada por todo lo que paso haya abajo – seguía diciendo – Enchiridion, debes de tener la respuestas, debes de tenerlas, no por mí, por ellos, lo tendré que leer con más calma, este Finn no me dejo leer muy bien este maldito libro – en eso empecé a bostezar – Creo que será mejor dormir, tengo que aclarar estas ideas mañana en la mañana porque realmente espero estar equivocado, todo aquello que vi, todo aquello indica que el Lich acabo con el Sr. Abadeer – en eso caí dormido, profundamente dormido pero no duro mucho, ya que de repente sentí como si despertara – Demonios, ahora donde resulta que estoy – me preguntaba a lo lejos se divisaba una persona en el suelo – Espera, aquella es….es Marcy, pero qué – corrí para estar a su lado y me percate que en ese lugar también se encontraban Finn y la Dulce Princesa aun lado de ella – Oigan, despierten, amigos despierten – decía – James, cállate deja dormir – me decía Marceline – 5 minutos más Jake – dijo Finn – Ahora no Mentita, tuve una agenda ajetreada ayer – dijo DP – Mmmmmm malditos dormilones – en eso empezó a sentirse un terremoto haciendo que los dormidos despertaran – ¿Pero por qué molestas tanto James? – decía Marceline – Sí James, no debes de mover la cama – dijo Finn – Esperen, no es James y no estamos en ninguna cama, ¿Dónde estamos? – me pregunto la Dulce Princesa – No lo sé, lo único que sé es que amanecimos en este lugar – dije mientras ayudaba a pararse a los demás – Espera, se supone que yo debería de estar en mi cuarto – dijo la Dulce Princesa – Si, yo ya estaba bien tapadito en mi cama – dijo Finn – Y yo lo único que recuerdo es haber escuchado la canción que me pusiste para dormir James – dijo Marceline – Mmmmm esto es extraño, hay alguna que otra explicación – les dije – Sí, como cual – pregunto Finn – James, creo que a juzgar por el lugar y con el ultimo recuerdo que tenemos diría que estamos compartiendo el mismo sueño – decía la Dulce Princesa – Exactamente era eso lo que iba a decir y creo saber de quién es el sueño – dije mientras voltee a ver a Marceline – ¿Yo? ¿Crees que este es mi sueño James? – Sí, realmente creo que este sea tu sueño, no sé cómo ni por qué estamos aquí pero de que es tu sueño, es tu sueño – le dije – Y que te da el motivo – me pregunto – Mira a tu alrededor, se te hace familiar – todos volteamos a ver todo el lugar y no era para sorpresa que nos encontráramos en la Nocheosfera – ¿Pero qué? – dijo algo confundida – James, crees que estemos todos aquí porque Marceline nos ocupa o por sentirse mal respecto a lo de su padre – Es verdad James, lo que dice DP puede ser verdad – decía Finn – Sí, eso es lo que me temía, pero creo que debemos seguir avanzando para ver que podemos encontrar – dije mientras todos caminábamos, extrañamente nos encontrábamos a las afueras de la Nocheosfera y mientras más nos acercábamos a la ciudad veíamos que todavía había gente por ahí – DP, como es esto posible, se supone que la Nocheosfera fue destruida – dijo Finn – No lo sé, no tengo ninguna idea – dijo ella mientras seguíamos caminando, Marceline se encontraba flotando viendo aquella imagen mientras que yo caminaba con los brazos cruzados en mi espalda algo encorvado mientras observaba todo y pensaba en la situación en la que nos encontrábamos – ¡Miren! – grito Finn señalando a lo lejos algo – ¡Es gente! – grito la Dulce Princesa, apresuramos el paso para llegar a donde se encontraba – Imposible, imposible, esto no puede ser verdad – decía Marceline – Claro que es posible, no existen los imposibles sino las improbabilidades – le dije – ¿Cómo es posible? – pregunto la Dulce Princesa – James, crees que sea por estar dentro del sueño de Marceline – me pregunto – Déjame intento algo que me dará la pauta de que está pasando aquí – en eso me dirigí a donde estaban unos demonios, o que se yo lo que eran, trate de tocarlos pero mi mano los atravesó – Aja, esto lo confirma – grite emocionado – ¿Qué confirma? – me pregunto el trio – Confirma que esto puede ser alguna memoria de Marceline, algún día en el que ella se encontraba aquí y su subconsciente le está trayendo esos recuerdos para que se tranquilice, para que no olvide – Puedes tener razón James, puedes tenerla, pero también puede ser otra cosa, como una visión….. – Tiene un punto a favor princesa pero no creo que esto sea lo que tiene en mente – le conteste – Finn, les entiendes – le pregunto Marceline – Ni una sola palabra de lo que están diciendo – aquel par solo nos estaba observando a la Dulce Princesa y a mí cambiando ideas, conjeturas y pensamientos – James, creo que lo mejor será investigar que está pasando, por qué para que nos encontremos los 4 en este sueño después de que viéramos lo que paso en la Nocheosfera no es una coincidencia – 1 Es verdad que no es una coincidencia y 2 no creo que esto sea un sueño, sino una pesadilla – le dije – ¿Por qué crees que es una pesadilla? – me preguntaron todos – Miren, solo miren a su alrededor, todo está muy tranquilo, en paz, sin problemas o caos, eso solo significa que viene la tempestad – les dije – Oigan, por qué no mejo vamos a donde mi padre para ver que está pasando aquí, haya sí que hay una buena vista – dijo Marceline a lo que todos aceptamos, nos dirigimos a la casa de Hunson Abadeer cuando a Finn se le ocurrió algo que a DP y a mí se nos pasó – DP, James, no creen que si esto es un sueño o una memoria de Marceline, si nos dirigimos a la casa de su padre Marceline podría recaer – dijo en modo de susurro para que Marceline no escuchara – En la torre como se nos pasó ese detalle – les dije – Tranquilo James, Marceline sabe que es un recuerdo así que no creo que recaiga – DP, aunque Marceline quiera actuar dura y fría ella tiene su corazón, sus sentimientos, aunque no los demuestre creo que Finn tiene razón, aparte creo que usted se acuerda muy bien princesa – dije mientras me separe de ellos con una sonrisa diabólica en mi rostro – ¡James! ¡¿A qué te refieres?! – decía ella a lo que yo la ignoraba – ¡James! – volvió a decir, voltee a verla e intercambie miradas con Finn a lo que ambos nos reímos – ¡Oigan a que se refieren! – seguía gritando – Oigan, dejen de gritar, molesta – dijo Marceline, seguimos caminando unos cuantos metros más y nos encontramos frente a la casa – Bueno, lo que sea que nos esté esperando está detrás de esta puerta – les dije – Sea lo que sea, hay que estar preparados – dijo Finn – Entremos ya – dijo la Dulce Princesa – Se pueden dejar de tonterías, parecen unos malditos exploradores por favor, si estamos dentro de mi mente, de mis sueños, creo que debería empezar a soñar que todos ustedes cerraran la boca por 5 minutos – Esta bien – dijimos todos mientras nos quedábamos callados – Al fin, paz y tranquilidad – decía ella – Que humor tiene – dijo Finn – Ya lo sé, anda de amargada – le dije yo - ¡¿Qué dijeron?! – grito enojada Marceline – Nada, no dijimos nada, ya cerramos nuestros picos – la Dulce Princesa volteo a vernos y se tapó la boca para evitar reírse – Muy bien, aquí estamos, veamos que me depara esta memoria – abrió la puerta y vimos que todo el lugar se encontraba normal, como si nada hubiera pasado – No me sorprende – dijo Marceline mientras entramos – Mmmmm y tu papá donde estará – pregunto Finn – Creo que lo mejor que debemos hacer es buscarlo – dijo la Dulce Princesa – Oigan, iré a la cocina, tengo hambre – les dije – James, no me vengas que quieres comer algo en un sueño – dijo Finn – No molestes chamaco – dije mientras me iba – Iré a mi cuarto, quiero ver algo – dijo Marceline – Y henos aquí Finn, los dos solos – dijo la Dulce Princesa – Ya lo sé, pero hay algo que me molesta – dijo Finn – No me digas, el hecho de encontrarnos en el sueño de Marceline sin quisiera estar en el mismo cuarto – Exacto, es como…..como….bueno en palabras de James, diría que es como un enlace psíquico entre nosotros 4 pero por qué solo nosotros y por qué nosotros, por qué solo nosotros – decía Finn – No tengo una explicación al respecto y no creo que James ya la tengo en estos momentos – Pss, pss, amigos, vengan, quiero que vean algo – les dije – ¿James? – preguntaron – Vengan y no quiero que Marceline los siga, apúrense esto es interesante – les dije, aquel par se acercó a donde yo me encontraba – ¿Qué pasa James? – me preguntaron – Miren – dije mientras señalaba al Sr. Abadeer mientras se hacía un sándwich – Pero que recuerdo será este – me preguntaron – No lo sé, pero miren el sándwich – les dije – James, ya sabemos que tienes hambre pero no tienes por qué andar haciendo esto – me dijeron – No es que tenga hambre, miren el sándwich, las migajas, miren la tostadora, miren todo lo que está aquí alrededor – les dije mientras apuntaba todo – James, no te entendemos – dijo Finn – Demonios, como se me fue a olvidar, ustedes no pasaron a la cocina pero yo sí y así como está la cocina ahorita, justo como está ahora de arreglada la mesa, la tostadora aun lado del lavabo y las migajas del pan en el suelo, justo así estaba la cocina, así estaba cuando todo aquello ocurrió – les dije – James aun no entendemos nada – dijo la Dulce Princesa – Por favor se los tengo que deletrear, este no es un sueño, es una pesadilla, una total y completa pesadilla – Te refieres a…. – decía Finn – No, no puede ser, James, dime por favor que no estamos en el momento en que… - Exacto, estamos en ese momento, por lo que más quieran, quiero que vayan con Marcy y la detengan, que no se acerque hasta que yo le dé la señal – Pero James, que harás – me pregunto Finn – No se puede hacer nada, todo esto ya paso, solo quiero ver quién es el responsable – les decía – Hagan lo que hagan, pase lo que pase, escuchen lo que escuchen no permitan que Marceline se acerque aquí, no tiene que ver esto – les dije mientras sujetaba a ambos y los miraba a la cara – Pero James, eso sería mentir – dijo la Dulce Princesa – No, no mentiríamos, solo encubriríamos la verdad, lo estamos haciendo para proteger a Marceline, piensen en eso antes que nada, lo hacemos para proteger a Marceline, solo eso importa ahora – Muy bien James, DP vamos con Marceline y detengámosla lo más posible – dijo Finn mientras arrastro a la Dulce Princesa a donde Marceline – Pero James, que te pasara a ti – dijo ella – Nada, esto es solo un recuerdo, solo un recuerdo, no sé cómo es posible que todo esto sea solo un recuerdo o como es que Marceline lo tenga pero si estoy en lo correcto no me pasara nada – les dije – Ahora andando compren tiempo hasta que todo lo de aquí termine – aquel par se fue con Marceline y yo me regrese para no despegarme del Sr. Abadeer – Lo que quiera que vaya a pasar no tardara – pensaba – Que buen sándwich me prepare, mejor que el de la última vez, creo que una cerveza bien fría estaría bien para acompañar este bocadillo – decía Hunson – ¿Bocadillo? Más bien un monstruo vea nada más esa torre de sándwich – dije, no tardo mucho Hunson en irse a la sala y comerse su sándwich ahí – Bueno, algo de paz y tranquilidad después de un día de caos es algo saludable, recarga tus energías – decía él – Espero equivocarme, espero equivocarme, solo hay una manera en que Marceline tenga estos recuerdos y por lo que veo no es nada alentador, no es nada bueno lo que estoy pensando – dije mientras caminaba en círculos por el centro de la sala, en el cuarto de Marceline, ella se encontraba viendo las pocas fotos que se había tomado con su padre – Si realmente soy yo la del recuerdo, por qué no elegí otro, uno donde solo estemos nosotros 2 solos – decía – Como me gustaría tener a Hambo en estos momento, siempre estoy perdiendo cosas – dijo mientras se acostó en su cama – Primero mi padre, luego Simon, después Hambo y volví a perder a mi padre – decía en eso se escuchó que alguien tocaba a la puerta – Marceline, se puede – pregunto Finn – Si, pasen, está abierto – dijo Marceline – Oigan, que extraño que en tu recuerdo podamos tocar las cosas pero solo atravesar a las personas – decía la Dulce Princesa – No me interesa – todos se quedaron callados ya que no tenían un tema de que hablar – ¿Dónde dejaron a James? – pregunto – Esta abajo, quiere hacerse un sándwich pero no puede, no puede tocar el pan o el jamón – dijo Finn – Que glotón es James, lo único que piensa es en comida – decía Marceline mientras sonreía – Imagínense que pasaría si no comiera en una semana – decía Finn – Se comería el Dulce Reino de una – dijo Marceline – Y no lo dudo – remarco la Dulce Princesa a lo que todos se rieron – Entonces este es tu cuarto, esta genial Marcy – dijo Finn – Sí, muy a tu estilo – dijo DP mientras veía los posters de bandas pero Marceline estaba en sus pensamientos – ¿Qué te pasa Marcy? – pregunto la Dulce Princesa – Bonny, no se te hace extraño que si este es mi sueño, estos son mis recuerdos, como sería posible que todos ustedes estén aquí – pregunto – Es lo mismo que estaba diciendo James, estaba preguntando que como era posible que todos nosotros estuviéramos aquí – y así siguieron hablando, haciendo lo que yo les pedí, comprarme tiempo – Esto es tan aburrido, no pasa absolutamente nada, creo que me equivoque y no es lo que paso hoy – empezaba a decir – Bueno, hay que buscar la forma de salir de aquí – cuando me iba a ir con Marceline y el resto del grupo una luz cubrió toda la habitación – Es Marceline, de que me preocupo – dije pensando que era ella – Hija, que bueno que me visitas, que paso por qué tan de repente vienes – decía Hunson sin saber quién era realmente quien cruzo el portal – ¿Hija? – pregunto Hunson, en eso apareció alguien en una gabardina y el Sr. Abadeer lo saludo – Oh pero miren quien está aquí, como estas, tiempo sin vernos – le decía a lo que yo me quede intrigado – ¿Lo conoce? – pensaba – Bueno, si lo conoce, porque si no lo conociera no lo saludara – seguía pensando – Gustas algo de beber – pero aquella persona le hiso señas de que no – Bueno, creo que buscas a mi hija verdad, no se encuentra por estos rumbos, de seguro ha de estar con esa vieja amiga suya Bonny – dijo mientras guiñaba un ojo pero aquel ser le dijo no – Mmmmm entonces que haces aquí, no creo que simplemente quieras saludarme – dijo Abadeer a lo que aquel personaje solo señalo el cuello de Hunson – ¿Eh? ¿Quieres mi amuleto? Pero si ya sabes que no lo puedes controlar – le dijo – Como que esta persona me es familiar, tiene un aire familiar – decía – Te conozco de algún lado, aunque tengas esa gabardina me eres sumamente familiar, no quiero que mis deducciones sean correctas pero tú puedes ser… – decía mientras me encontraba lejos de ellos – Vamos, habla, di algo, por qué así tan sombrío de repente – le dijo, a lo que el sujeto se dirigió al cuello de Hunson – Ya te lo dije, no te lo daré, pero si quieres pelea la encontraste muchacho – escuche decir de Hunson – ¿Muchacho? Esto….no puede ser – decía confundido ante aquella situación, de repente el de la gabardina y Hunson empezaron a pelear, el de la gabardina le tiraba golpes mientras que Hunson los esquivaba – Vaya, eres bueno – dijo Hunson pero descuido su guardia y el de la gabardina saco un tubo de metal de la gabardina y le pego con a Hunson con el mandándolo a volar como si fuera una pelota de beisbol – Válgame, que buen golpe, que más sacaras de debajo tu gabardina – dijo Hunson, entonces saco una espada – Mmmm ahora a espadas, bueno, creo que no queremos jugar limpio, me gusta – Hunson se transformó en su forma de demonio, como cuando tiene el control total del amuleto, sacando los tentáculos – Que empiece la fiesta – ambos pelearon pero el de la gabardina no fue un reto para Hunson dejándolo seriamente herido – Sabes, me divertí por eso te dejare libre – dijo Hunson – Ya sabes por donde irte – en eso el de la gabardina se hiso más grande dejando notar la estatura que había deducido antes pero algo raro era que la gabardina creció junto con él – Oh estas lleno de sorpresas – dijo el Sr. Abadeer pero por tanta palabra que dijo el de la gabardina empezó a atacarlo – Vaya, si eres fuerte – el Sr. Abadeer seguía en su forma de demonio mientras golpeaba al de la gabardina – Hey, que es ese ruido – decía Marceline – Tal vez sea James que este harto de intentar hacer su sándwich – dijo Finn – Sí, ya sabes cómo es James cuando las cosas no salen como quiere – dijo la Dulce Princesa – Sí, tienen razón, James es un neurótico de primera – decía mientras se burlaba de mí, pero el ruido de la pelea era demasiado, Hunson estaba perdiendo contra aquel rival – ¿Cómo es posible? – decía – Oigan, los ruidos son demasiados como para que James este peleando con el pan – dijo Marceline – Dejen veo que está pasando – se levantó de la cama pero Finn se interpuso en su camino – Finn, quítate – No, digo, erm, James me pidió que no bajaras – dijo – Finn, que estás diciendo – dijo Marceline, mientras Finn volteaba a ver a la Dulce Princesa y Marceline hiso lo mismo – Bonny, que está tramando aquel imbécil – pregunto – Nada, no está tramando nada – dijo DP – Bonny, no mientas, no sabes mentir y tú lo sabes, ¿qué está haciendo James? – Nada, solo su sándwich – dijo la Dulce Princesa, yo me encontraba viendo como el de la gabardina golpeaba salvajemente a Hunson y este no se defendía, se veía ya agotado – ¿Pero cómo? Se supone que está usando el amuleto – pensaba – Saben que quítense de en medio – dijo Marceline mientras mando a volar a Finn y a la Dulce Princesa – Marcy, no espera – gritaron pero ya era tarde Marceline se encontraba bajando las escaleras así que Finn y DP fueron tras ella – James, que tanto ruido….haces – dijo Marceline mientras veía la pelea – Esto, esto – titubeaba – Marceline, atrás, no puedes hacer nada, es un recuerdo, una memoria, si la alteras no cambiarias nada más que el hecho de descubrir quién está detrás – grite para que Marceline no hisiera lo que creía que tenía pensado hacer – Me las pagara, este maldtio me las pagara – se dirigió en un ataque contra el de la gabardina pero era en vano, no pudo ni siquiera tocarlo, yo me apresure con Marceline y la sostuve para que no se moviera pero era imposible, ella daba mucha pelea – No me puedes detener James, lo matare, lo matare – gritaba – Finn, DP ayúdenme a detenerla – grite, Finn y DP se acercaron para contenerla pero tampoco ellos podían – Largo – gritaba, se sacudió demasiado fuerte como para que Finn y DP salieran volando y desaparecieran – ¿Qué paso? – me pregunte – Ya lo tengo, un golpe fuerte hara que despierte, para que se detenga – pensaba – Marceline, lamento lo que hare pero lo que hago es por tu bien – le dije mientras le di una cachetada fuerte que la hiso desaparecer pero fue tarde ya que todo lo que había deducido anteriormente paso, el de la gabardina tomo a Hunson en su forma de demonio, dejo la silueta de él en la pared y solo apareció el collar cayendo – Demonios, no pude evitar que lo viera, no pude – decía mientras veía aquella escena por mi cuenta, aquel sujeto tomo el collar y se lo puso – ¿Quién eres? – dije pero no esperaba respuesta alguna – Vamos muéstrate, muéstrate, tienes que dejarte ver en algún momento – decía al aire – Eres un recuerdo de Marceline, una memoria, me quiero equivocar en lo que estoy pensando pero todo indica eso, todo indica a eso – decía, aquel ente se agacho, tomo el amuleto y se lo puso al cuello, después volvió a la normalidad – Esa estatura, con esa gabardina no se tu verdadera estatura – decía – Vamos, tienes que dejar verte, tienes que, todo indica a una sola cosa, vamos – decía pero no esperando una contestación – Jajajaja, eres un estúpido James, todavía no sacas tus supuestas conclusiones de quien soy – dijo burlándose – Tú me conoces, me has visto, me conoces – decía – Todavia no te fijas en lo obvio James, según tu esto era un recuerdo o memoria de Marceline pero mira, ella ya no se encuentra aquí y mira aquí te encuentras – pensaba en eso que me había dicho – Tienes razón, pensaba que todo esto era una memoria de Marceline y la persona responsable de esto sería…por eso estaría viendo todo esto - Pero te equivocas James, te equivocas, te tengo una pregunta James, sufres de sonambulismo – pregunto – ¿Qué? – dije extrañado por la pregunta – Lo que oíste, sufres de sonambulismo – Pues, algo, hablo en las noches y a veces me levanto de la cama pero no….a que viene todo esto – le pregunte – Oh ya veo – dijo el mientras se podía ver su dientes blancos nada más – Antes dijiste que te conocía, pero no estoy seguro, recordaría cualquier voz y tu voz no la he escuchado, a menos que…la estas fingiendo, estas fingiendo tu tono de voz – Jajajajaja, James, antes de que te vayas deja enseñarte quien soy, quiero que veas quien está debajo de esta gabardina, quiero que veas quien hiso todo esto – dijo mientras se quitaba la capucha dejando ver su rostro – Mírame James, mírame, no te sorprende, jajajajaja – se rio y abrió un portal para desaparecer – Esto…esto…..demonios, las pistas, las cosas, el recuerdo, si Marceline, DP y Finn desaparecieron del sueño con un golpe fuerte y según yo todo esto era un recuerdo de Marceline, se supone que al desaparecer ella yo no debería de estar aquí, a menos que…. – seguía pensando – No, no es posible, entonces esto no es el recuerdo de Marceline, no estaba dentro de la mente de Marceline, estaba dentro de….. – en eso desperté. Me desperté y me encontraba en la habitación, Marceline se encontraba todavía plácidamente dormida – Sigue dormida – dije viendo a Marceline – Y si ella está dormida, Finn y la Dulce Princesa también lo están – pensaba – Espero que no recuerden nada del sueño, ese sueño, esa memoria no era de Marceline o de Finn o de la Dulce Princesa – seguía pensando preocupado, me acerque a la ventana, recorrí la cortina un poco y vi que todavía era de noche – Que hacer, que hacer – seguía pensando – Ese si fue un recuerdo, muy malo – dije mientras veía a Marceline acostada en la cama, salí de la habitación para no molestar a Marceline y no despertarla – El Enchiridion – decía mientras me encontraba fuera del cuarto – Se supone que deberías de tener un secreto, la forma de derrotarlo pero no dices nada, no tienes nada, maldita sea, maldito seas – me puse a caminar alrededor de la sala, tratando de tranquilizarme, de poner mis ideas claras, pero nada, el sueño, ese recuerdo marcaba el inicio y el fin, los problemas se acercaban cada vez a pasos agigantados y no había forma de detenerlo, la Dulce Princesa tenía sus secretos y yo los míos.
Ya era de mañana y para variar, después de aquella pesadilla, de haber visto a aquella persona no pude volver a caer dormido, no pude dormir, mi mente estaba en otro lado – Creo que deberé de ir a correr para aclarar mis ideas – me metí al cuarto y vi a Marceline plácidamente dormida – Marceline – pensaba – Alto, emociones, las emociones nos debilitan, no podemos dejar que ellas hagan esto, no necesito esto – me decía, tome mi ropa para correr y me puse en marcha. Yo me encontraba corriendo, tratando de aclarar mis ideas ya muy lejos de la casa del árbol y sin noción del tiempo, solo me encontraba corriendo – Buenos días James – decía Marceline despertando y bostezando – Creo que se me está haciendo un habito despertarme a estas horas, no crees James – dijo sonriendo – Sabes, tuve un sueño referente a lo que paso ayer – decía tratando de recordar pero eso la ponía triste – Algo en el que tú, Finn, Bonny y yo aparecimos pero no recuerdo que era – dijo ella pero vio que no había contestación alguna – ¿James? – pregunto pero no vio a nadie en la cama o en el baño – Que raro – salió del cuarto y tampoco me encontró cerca – Mmmmm ha de haber salido a correr como ya es costumbre suya, bueno, creo que me puedo bañar o dormir un rato más mientras él llega, debe de prepararme algo delicioso – decía, en eso se escucharon unas pisadas – ¡¿Marceline?! – dijo extrañado Finn – No me vengas con esto Finn, creo que James te dijo que yo me iba a quedar aquí – dijo ella algo enojada – No es eso Marcy, solo que, bueno, te encuentras bien – pregunto – Sí, en lo que cabe me encuentro bien – No….. – Finn, no sigas, se a lo que te refieres pero créeme me encuentro bien – dijo ella fingiendo, Finn le había recordado – Y bueno, donde está el desayuno – pregunto – Pues James salió a correr para variar así que mejor nos esperamos a que llegue para que lo prepare – Mmmmm creo que algo le está molestando a James – dijo Finn – ¿Por qué lo dices? – Pues porque él suele regresar ya a esta hora, algo tiene en su mente – dijo Finn mientras se tiraba en el sillón – Bueno, me voy, me meteré a bañar, hay me avisas cuando llegue James – dijo Marceline mientras se metía al cuarto para bañarse – Que extraño, como que Marceline amaneció de buenas – dijo Finn aun no creyendo lo que paso – Pero como que hay algo de anoche, algo de cuando me fui a dormir, referente a Marceline, la Dulce Princesa, James y yo, algo referente a… - pensaba, pero no recordaba nada – No lo recuerdo, un sueño, una pesadilla pero que habrá sido – pensaba, con la Dulce Princesa pasaba lo mismo, sentía que algo había pasado en el sueño pero no recordaba absolutamente nada más. Después de correr un buen tiempo regrese a la casa del árbol para encontrarme a Finn semi dormido en el sillón – Finn, ya llegue, como andas – le dije – Bien James, aquí tratando de dormir un rato más – dijo el chico – Muy bien, me iré a bañar y ahorita preparo el desayuno – Esta bien James, aquí te espero – dijo el chamaco, me dirigí a mi cuarto para tomar mi ropa y una toalla – Un buen baño después de un buen viaje para despejar la mente es lo mejor…aguarda un minuto, se me olvida algo – decía – Que será – pensaba, me acerque a la puerta del baño y la encontré con seguro – Ah caray, hay alguien – pregunte – Ahorita salgo James, me estoy cambiando – dijo Marceline – Muy bien, tomate tu tiempo, depende de cuánto te tardes es lo que demorara tu desayuno – le dije con una sonrisa diabólica en el rostro – Con eso no se juega James – dijo ella – Tranquila, solo tomate el tiempo que te tengas que tomar – le dije, no tardó mucho en salir Marceline del baño – Listo, todo para ti James, contento – dijo ella algo enojada – No te sulfures, es broma, dame 5 minutos y me pondré a hacer el desayuno – dije, Marceline salió de la habitación y yo me dirigí a bañar, pasado los 5 minutos, ya me encontraba cambiado y listo para el desayuno – Muy bien, como ustedes dos malditos flojos, ya se acostumbraron a mis desayunos, creo que se los debo de preparar antes de que me maten – les dije, prepare el desayuno y todos nos lo comimos ya nos encontrábamos sin nada que hacer – Bueno, como esto es tan aburrido y no tengo mi bajo a la mano creo que es hora de despedirme – decía Marceline – Segura que vas a estar bien – le pregunto Finn – Sí Finn, tengo el consuelo de que me van a ayudar a encontrar al responsable, así que no tengo por qué preocuparme – dijo poniendo una sonrisa en sus labios pero claramente pude notar que era una sonrisa falsa – Bueno, nos vemos luego Marcy – dijo ella mientras salía – Oye tonta, no se te olvida algo – le dije – No me voy a despedir de ti James, ni que fueras quien para obligarme a hacerlo – dijo ella con un tono burlón – Yo no me refiero a eso, tal vez al par de estúpidos se les olvido que es de día – Diablos, tienes razón James, creo que en esta tú me ganas – dijo Marceline algo molesta por haber perdido en mi contra – Bueno, deja tomo un paraguas y ya me voy – dicho esto Marceline tomo el paraguas y salió de la casa pero yo fui tras ella – Marceline – le grite – Ahora que – dijo enojada – Solo salí para decirte que ocupes lo que ocupes, sea lo que sea, puedes contar con nosotros y que por favor no hagas una estupidez – dije algo preocupado – No hare nada James, aun, no tienes porque preocuparte y referente a lo de anoche por favor, te pido que lo olvides – dijo ella algo apenada – ¿Lo de anoche? – le dije – Sí James, lo de anoche, lo que paso entre tú y yo – Mmmm no me acuerdo Marceline – Vamos James, no te hagas el estúpido, no quiero que divulgues lo que…..espera lo estás haciendo a propósito ¿verdad? – Culpable de los cargos Marcy, confía en mí, no diré nada de nada, puedes contar con eso, solo te pido que te tranquilices y si recaes o necesitas algo, ya sabes dónde encontrarme – Sí, sí, ya lo sé, junto con el héroe perdedor más grande de Ooo – dijo ella mientras se alejaba – Esta Marcy – pensé pero note un cambio en mí – Demonios, sentimientos, otra vez los sentimientos, tengo que olvidar los sentimientos, comportarme como de costumbre – pensaba mientras me dirigía a la casa del árbol – James, que bueno que llegas, hablo DP quiere que vayamos inmediatamente al castillo, hay algo que quiere decirnos, que necesitamos saber – ¿Ah sí? Y no te dio más información, digo, lo que me estás diciendo es muy ambiguo Finn – le dije mientras me servía agua – Lo único que dijo es respecto a algo de la Nocheosfera, Jake nos estará esperando en el Dulce Reino – dijo Finn – ¡Nocheosfera! Vámonos en camino Finn, deberías de haber comenzado con eso – dije mientras me ponía una gorra y tomaba la bicicleta – Ándale baboso, vámonos – le grite – Ya voy, ya voy – decía Finn mientras tomaba su mochila y espada y nos íbamos al Dulce Reino.
Se acabo el capítulo, ya saben que hacer despues de leer esto (Sí, esperar el siguiente y no hacer nada más)
"La esperanza es el peor de los males, pues prolonga el tormento del hombre" - Friedrich Nietzche
Me despido deseandoles buenos momentos en compañia de amistades y familiares y como siempre digo nos leemos despues
The Sr N se despide, Au Revoir
