CAPITULO TRES:
Estoy impactada, frente a mi esta la chica a la que habíamos llamado amiga por años, a la que dejamos de frecuentar por muchas situaciones, las cuales parecían ser más fuertes que nuestra amistad aquí esta frente a nosotras, después un par de años y tantas cosas, el destino parecía que tenía ganas de reírse un poco, antes de saber que era ella, cuando íbamos subiendo por la escalera, en el primer momento que escuche la melodía de ese piano, me llene de sentimientos llenos de nostalgia.
Quien tocaba, era una persona que había sufrido mucho de eso no había menor duda, y lo sabia trasmitir claramente con su música, además de ser una pieza muy conocida, era difícil de tocar en cuanto a técnica, ya que cada uno debe ser capaz de mostrar sus propio estilo en la música, independientemente del sentido de la melodía en general, y aquí estaba una de las melodías más limpias que había escuchado, llena de sentimientos reales, capaz de hacer que el receptor de llorara junto con el interprete sin saber nada de la vida de este.
Cuando termino, se quedo congelada mirándonos, como NOSOTRAS a ella, recuerdo que cuando comencé a enseñarle a tocar, era un caos, confundía las notas, pasaba de los tiempos de una manera maratónica, no sabía leer partituras, no sabía la diferencia entre una nota y un acorde, ni menos de octavas, y ahora interpretaba este tipo de melodías con una precisión increíble.
Indudablemente había cambiado mucho, según el profesor Yamada íbamos a tener el privilegio de vivir con la más elogiada de la generación. Una señorita muy educada, estricta consigo misma, pulcra en todo sentido especialmente en cuestión de tareas, puntualidad y actividades extracurriculares; "es la mejor, pero muy mal humorada, en los dos años que lleva aquí, nunca la han visitado ni sus padres, y menos sus amigos, trabaja en muchos lugares diferentes a la semana a veces hasta es un dolor de cabeza, muy necia, nunca le he logrado sacar una sonrisa, es todo un enigma".
Cuando entramos y la vi de espaldas supe que era Honoka, al igual que el resto de las chicas, nos sorprendió mucho, más aún porque al tocar, de perfil, se veía claramente como lloraba con su música, como se entregaba a ella sin dudar ni un momento.
Y ahora estamos de frente, el profesor hizo las presentaciones correspondientes, le aviso de una beca, nuestro compañero de residencia salió, y nos quedamos viendo fijamente, antes de que pudiéramos decir algo, simplemente se desmayo, nadie fue lo suficientemente rápida para evitar que se golpeara en la cabeza al caer, Umi, que fue la primera en reaccionar después de mí, me ayudo a cargarla para llevarla a su habitación, entramos con cautela, la recosté en el futón que había en la habitación.
Podía jurar que era aun el futón en el que dormía cuando íbamos en preparatoria, todavía tenía una mancha roja que yo provoque la última vez que fui a su casa, al tirar un helado en el por culpa de Rin, que quería le compartiera de mi postre.
Le pedí a Umi me ayudara a quitarle la pesada chamarra negra que traía, en lo que iba corriendo a traer mi botiquín de primeros auxilios, al regresar a la habitación Umi sostenía asombrada la chamarra de Honoka, voltee a mirar a mi amiga y lo vi, tenia cicatrices muy profundas en las manos, pero no eran heridas causadas por accidentes laborales, eran heridas de verdad, auto-hechas me llamaron la atención dos en especial, muy frescas, hice lo que tenía que hacer, tome la presión, la temperatura, revise el ritmo cardiaco, sus signos vitales estaban muy bajos, presentaba un cuadro claro de desnutrición ya que al revisarla más a fondo encontré principios de anemia en ella.
Después de revisar lo más general con la ayuda de Umi limpiamos y curamos las heridas de sus manos, había muchas cicatrices anteriores a estas, marcas que ya no se irían nunca de su cuerpo, faltando a toda ética, la despojamos de su ropa para asegurarme de que no había más heridas, pero lo que encontramos fue demasiado para ambas, sus piernas y algunas partes de su vientre también tenían estas cicatrices, solo que estas eran más finas.
Curamos un par de heridas que tenia frescas en las piernas y otra en el vientre, buscamos su pijama, el cual seguía siendo el que ocupada cuando estábamos en preparatoria, la arropamos y nos quedamos sin saber que decir o hacer, tenía más incógnitas que nunca ¿Por qué? ¿Qué fue lo que realmente paso? ¿Por qué te habías hecho tanto daño?
Respire con calma, tratando de no perder la cordura, me sentía molesta, decepcionada, no sabía que sentir así que por fin puse atención a la habitación en la que estábamos. Me sorprendió encontrarla llena de libros, sobre diversos autores y temas muy interesantes, solo había un mini ropero en la habitación, un buro, su cama, un espejo pequeño y libros acomodados estratégicamente en cada repisa, estaban algunos por genero, otros por autor y otros más por temas escolares.
Habías cambiado, y temí que fuera un cambio irreversible, temí estar frente a un potencial suicida, y no saber qué hacer, temí perderte, temí no poder agradecerte todo el bien que me hiciste, pero más aun temí, no poder hacer nada por ti nunca hubiera podido tener una vida como esta, por mis miedos. Solo tenía mucho miedo por ella, por lo que la vida le había hecho, por su soledad. ¿Quién eras ahora Honoka? ¿Qué tan alejada estas de la realidad?
Según el profesor, ella era una chica fría, no sonreía y en los años que tenia viviendo aquí, no había recibido nunca la visita de un amigo, o familiar, cosa que me pareció realmente impresionante, sus padres la amaban sobre todas las cosas, Yukiho la idolatraba aunque aceptaba que era torpe ¿Qué había pasado?.
Me quede viéndola dormir un rato, al verla frente a mí, el peso de la culpa cayo tan duramente en mi pecho que no supe que sentir, solo sabía que la habíamos dejado sola después de que ella jamás nos abandono, ni si quiera cuando nos molestábamos con ella, no me abandono aun cuando le di siempre negativas antes de entrar a formar parte de las musas, no se molestaba cuando la dejábamos hablar sola, porque no creíamos que lo que estaba diciendo fuera coherente.
¿Por qué no hablamos con ella a tiempo? ¿Qué nos orillo a no permitirle que se explicara? ¿De verdad rechazo a Umi y Kotori por su relación o lo mal interpretamos de nuevo? Solo espero que cuando despierte, podamos hablar con ella, si lo que dice el profesor es verdad, será realmente complicado hacerlo ahora, ya que si antes era necia, creo que ahora lo es el doble, por lo visto sus heridas emocionales son más grandes de lo que imaginamos.
Umi se mantenía con la cabeza baja, en un rincón de la habitación al parecer estaba llorando, pero no podía asegurarlo ya que, no se movía, Eli se no sabía que decir, entro poco después de que la termináramos de curar, así que se puso a dar vueltas por su cuarto observando todo, la habitación era considerablemente grande tenía tres metros de largo y dos de ancho como mínimo, su cama estaba pegada a una gran ventana que había en la habitación la cual estaba cuidadosamente cubierta por una cortina obscura, tenía dos repisas en la pared una del lado de la puerta, y otra del lado de la cama, ambas llenas de libros, a lado de su escritorio de estudio el cual estaba a un costado de su cama se hallaba un pequeño librero y a lado de este su closet el cual aunque era grande, estaba algo vacio.
Umi de la nada se levanto y salió apresurada de la habitación, Elí salió tras de ella. Yo las seguí después de arropar con calma a la chica frente a mí. Afuera estaban las demás esperando respuestas, las cuales no supimos dar, ya que Kotori solo lloraba frente al refrigerador, nos acercamos con curiosidad y pudimos ver la fuente de su impacto, dentro de este, solo había lo que parecía ser poco más de un cuarto de litro de leche, tres huevos y un flan, Umi se acerco a las gavetas y comenzó a buscar más alimento, todo estaba vacío a excepción de un paquete de pan el cual, se notaba estaba comenzando a secarse.
-¿Qué debemos hacer?- pregunto con calma Hanayo.
-Creo que por ahora, ayudar a Maki a acomodarse en su nueva habitación. Limpiar lo que ensuciemos, ya que como veo este lugar está siempre limpio y es mejor dejarlo de la misma manera. Hacer la compra, yo ayudare a llenar estas gavetas con mucha comida- dijo Nozomi con los ojos llenos de lágrimas.
Nadie repelo, estábamos demasiado impactadas para pelear, nos dividimos en tres grupos, Eli y Nozomi se fueron a hacer la compra, todas habíamos cooperado para que trajeran toda la comida posible, Rin, Umi y Nico se encargarían de subir todas las cajas que estaban en el camión de mudanza, Kotori, Hanayo y yo comenzaríamos a acomodar todo en mi habitación, nadie decía nada trabajamos en el silencio más denso que recuerde haber vivido.
Me dolía todo el cuerpo, sé que estoy aun medio dormida, tengo esa sensación, pero no puedo despertar y deseo tanto despertar. Seguramente estoy viviendo una pesadilla, nada de lo que soñé paso, no es posible que todas estuvieran en mi hogar, no era real que Maki esté estudiando música, ella iba a cumplir las expectativas de sus padres como era correspondiente. Intente moverme de nuevo pero no podía. Tal vez no quería despertar.
Perdí la consciencia un rato más, pero fue peor, ya que en todo momento soñé con las chicas, soñé el momento en el que le hable a Kotori, en el jardín de niños, recuerdo que estaba siendo molestada por unos niños grandulones que se reían de ella porque juraba que el sol era una persona dorada, me moleste mucho porque no la dejaban tranquila, si ella quería creer eso era su problema, cuando la vi caer al suelo fue cuando me enoje más y me les eche encima, termine con una rodilla lastimada y un pequeño golpe en la cara pero la defendí con todo lo que pude y así ella se convirtió en mi primer amiga.
Poco después conocimos a Umi, tan tímida que siempre nos veía jugar pero nunca se acercaba, hasta que un día jugando a las traes, me acerque a ella y la hice parte de ese juego, ahí encontré a mi otra mejor amiga. Pasaron los años, hasta que entramos a la preparatoria, y las conocí poco a poco, a Maki la escuche cantar y tocar el piano la primera vez que la vi, en esa época en donde estaban a punto de cerrar la preparatoria de Otonokizaka y ya tenía en mente que tenía que hacer, para poder salvarla solo necesitaba convertirme en Idol, convertirme en alguien muy famosa y así lograr que la escuela no cerrara.
Hanayo y Rin fueron las siguientes, junto con Maki iban en primer año, se decidieron un día de primavera, recuerdo que hacía mucho calor, y así de ser tres pasamos a ser un grupo de seis, después conocimos a la solitaria Nico-Nico-Ni una estudiante de tercero que amaba a las Idol tanto que había intentado ser una de ellas con todas sus fuerzas, pero no fue posible ya que en el tiempo en el que ella entro a su club nadie fue capaz de seguir su ritmo, pero al final logro pertenecer a un nuevo grupo de Idols, nos convertimos en siete.
Las últimas fueron Nozomi y Eli, la presidenta y vice presidenta del consejo estudiantil, desde que solo éramos tres, cuando Kotori y Umi decidieron seguirme en mis locos y absurdos sueños, ellas no lo habían puesto realmente difícil, ya que al menos la presidenta se declaro completamente en contra de esa manera tan absurda de salvar algo. Eli tenía miedo de intentarlo pero al final todo se resolvió y nos volvimos ocho. Nozomi declaro que solo estaba esperando el momento adecuado, además de que ella fue la que nos dio nuestro nombre, cuando pedimos el apoyo de la institución, para saber cómo seríamos nombradas, y llegamos a ser nueve.
Cada risa, cada momento con ellas era una daga en mi pecho, comencé a abrir los ojos y me di cuenta que lloraba, por todo lo que la vida me arranco en menos de dos años. No tenia padres, no tenia hermanos, no tenía amigos, estaba sola, lo único que aun me sostenía en pie era mi música, si me quitan eso, estoy segura de que voy a morir. Me levante con calma de mi cama, seque mis lagrimas lo mejor que pude, antes de haber salido por completo de la cama, comenzó a sonar mi teléfono, el cual para mi mala suerte había dejado en la barra de la cocina.
Salí corriendo de mi cuarto, pero Tojo- san ya había contestado.
-Lo comprendo, pero como le decía Honoka enfermo, hasta se desmayo, la reviso el doctor y le mando al menos dos días de descanso- hubo una pausa- si está bien, yo le digo, que tenga un buen día.
-¿Quién era?- pregunte molesta.
-Tu jefe, no se cual de todos, pero ya le dije que no iras a trabajar el día de hoy- contesto con determinación.
-No tienes derecho a meterte en mi vida Tojo, así que si me permites, tengo que ir a arreglarme para trabajar, no puedo darme el lujo de perder un día de trabajo- conteste muy enojada. Antes de que pudiera regresar a mi cuarto Nishikino y Sonoda se pusieron en mi camino, impidiéndome pasar.
-Yo misma prescribí esa orden Honoka. Seré aun una pasante pero se de lo que hablo, así que será mejor que regreses a dormir. No te vamos a dejar salir, somos ocho contra ti- contesto muy segura Nishikino.
-¿Qué pretenden? ¿Ser las mejores amigas ahora que nos volvimos a encontrar? Pues si eso creen, están muy equivocadas yo no voy a volver a ser su amiga, no tengo por qué serlo, no tiene caso, en la vida nacimos solos y más valdría permanecer solos siempre, para no tener que esperar nada de nadie, para no sentir soledad cuando alguien se va de tu vida, no quieran ser ahora las héroes de la estúpida de Honoka Kousaka. Pierden su tiempo, yo ya no soy quien conocieron- les dije con calma.
-No me interesa- me dijo Sonoda- san- además, que no has visto las fachas que tienes, debes cuidar tus heridas- repelo con un tono de voz aun más frio que el mío.
Me mire con cautela y descubrí que estaba en pijama, y en las manos, en mis muñecas tenía unas curaciones, reconocí los lugares que estaban cubiertos, la piel que fue víctima de mi último ataque, aunque este al final no fue capaz de calmarme eso, al ver que se habían atrevido a salvarme la vida, las mire con molestia, -¿Quién les dio permiso de curarme?- grite muy enojada- revise el resto de mi cuerpo, con calma y descubrí un par de curaciones más, una en mi estomago y otra en mi pierna derecha.
-Ni se te ocurra reclamar nada, Honoka, ¿Qué demonios está pasando?- pregunto Ayase- San, entre molesta y preocupada.
-No les incumbe- respondo.
-Somos tus amigas- interviene Minami- San.
-Yo no tengo amigas, ni familia, ni nadie a quien le deba respuestas- contesto aun más enojada.
-¿Eres estúpida o qué?- grito de repente Yazawa- san.
-Eso no es novedad, para ustedes siempre fui una estúpida, realmente, no se dé que te sorprendes- conteste de manera burlona.
-Tú no eres Honoka nya, eres alguien que usurpa su lugar nya- dijo Hoshisora- San con los ojos llenos de lagrimas.
-Tienes razón, ya no soy la misma, y espero jamás volver a ser esa idiota, que creyó un día que los finales felices existen, y mucho menos que todos podemos ser lo que queremos ser, si la gente nos apoya- dije riéndome de medio lado.
-¿Por qué piensas que te tenemos en un concepto de estúpida?- pregunto Tojo, con un tono de voz neutral.
-Es simple, la verdad es que lo fui, ha, como para no darme cuenta de los amoríos que se traían entre ustedes y al final que nunca me confiaron no fue hasta que se alejaron de mi lado que me di cuenta, tienes razón , si fui un poco estúpida, aunque en realidad de Sonoda y Minami siempre lo supe, las conocía también que solo esperaba un día fueran valientes para afrontar sus sentimiento y después confrontarlos la una con la otra- conteste ya aburrida, o tratando de sonar así, me encamine lentamente a mi piano, me senté, y continúe.
-Nishikino desde que se encontró con Yazawa se enamoro de ella. Por eso siempre se peleaban, mucho más cuando la otra tonta no quería dejar que nadie le ganara, fue muy complicado para la primera, Maki siendo tan tsundere que no sabe aceptar sus sentimientos, solo se molestaba con ella, pero actuaba igual de las abejas con el polen de las flores, cuando se encontraban- vi como se sonrojaban las mencionadas entre avergonzadas y un poco molestas por mi comentario tan borde.
-Hoshisora y Koizumi, con su amistad pura y eterna, era más que obvio que algo más sentían la una por la otra, solo bastaba con verlas, esos abrazos, sus miradas tiernas, él como Hoshisora no toleraba que nadie se le acercara a Koizumi, eran tan transparentes como el agua- las mire atentamente por un momento, pero antes de que dijeran algo continúe.
-Y por ultimo. Ayase y Tojo, la primera demasiado densa para darse cuenta de que todo lo que aparentemente era broma, para Tojo era verdad, sus aparentes bromas, camuflajeadas para que no se dieran cuenta que lo que decía era en realidad lo que sentía, porque al final, ¿Qué caso tiene perder a mi mejor amiga? Al final la única tonta con estos sentimientos soy yo- dije mirando a Tojo- pero en fin, por tanta broma no dudo que no fuiste tomada enserio, o quién sabe.
-Tienes razón soy una estúpida. Al final me rechazaron Honoka- dijo Tojo- pero tú te estás pasando un poquito ¿no crees?- me contesto con los ojos un poco llenos de lagrimas- te puedes arrepentir mañana por esto.
-Lo dudo- conteste- al final estoy sola, he perdido todo Tojo, ya no tengo nada que me haga poder decirte, me arrepiento. No puedo evitar que Nishikino viva aquí, esa es una decisión de la institución, pero si me atrevo a exigirles que se aparten de mi camino. El hecho de reencontrarnos no significa nada, pueden seguir con sus vidas como hasta ahora, les prometo que solo seré un fantasma aquí, me verán solo de madrugada y eso si son molestas y salen de su habitación a mitad de la madrugada, para ver si ya he llegado- conteste con desgano- por ahora me retiro, a diferencia de ustedes, necesito trabajar o no podre seguir pagando el alquiler, ni los materiales que me hacen falta para las clases, se quedan en su casa- las mire un segundo y me di la media vuelta para mi habitación.
-Sé que las herí, pero también sé que es lo adecuado, ya no quiero ser más herida, además si pudieron olvidarme una vez, lo harán dos veces. Seque las lagrimas que habían bajado de mis mejillas, busque mi ropa de trabajo, era momento de ir al restaurante, me puse unos jeans negros, una blusa negra de manga larga, una chamarra negra de gabardina, que en la parte de la espalda tenia grabado un dragón de color rojo como la sangre, me puse una gorra y salí de la habitación.
No las mire, ni por margen de error, me urgía salir de ahí, solo quería escapar.
Después de que Honoka saliera del departamento, todas nos dejamos caer en el suelo Eli, estaba algo molesta pero preocupada, veía de lejos a Nozomi, quien simplemente se dirigió a la cocina, de una de las repisas superiores saco una botella de Sake, ahora ya sabía el porqué de su actitud alcohólica de los últimos meses.
Tomo un vaso, sirvió del contenido de la botella y lo bebió sin siquiera pensar en las consecuencias de sus actos, repitió esta acción otras cuatro veces, antes de que Umi, corriera a intentar quitarle la botella de las manos. No lo logro, estaba como ida, como si la hubieran puesto en automático, siguió bebiendo hasta que ya no había nada en la botella, para asombro de nosotras y tristeza de ella, el licor que ingirió, solo la puso colorada pero no la embriago.
-Nozomi lo que dijo Honoka ¿es verdad?- pregunto Eli con mucha cautela.
-Creo Eli, que por mucho que esté jugando yo no le diría te amo, siempre te he amado, pero en fin, creo que si lo tomaste a juego es porque simplemente no me correspondes y lo comprendo, es simple de entender- contesto Nozomi con la mirada perdida, en sus ojos no había lagrimas, al parecer había llorado tanto, que se habían terminado esas lagrimas. Mire a mi hermosa novia Maki, nos miramos con temor, si eso era verdad, si en realidad Eli no amaba a Nozomi como siempre lo pensamos, no teníamos que preocuparnos solo por Honoka sino ahora también por esta tonta.
-Yo…Nozomi…realmente no lo sospechaba- dijo Eli bajando la mirada apenada.
-Olvídalo, es lo mejor, al final, ¿que no acabas de aceptar los sentimientos de Kinomoto- kun?- la miro atentamente por unos momentos, pero Elí no fue capaz de responderle nada, así que continuo- olvídalo quieres, no es el fin del mundo, tu eres feliz ¿eso es lo importante no? Si me disculpan chicas me retiro, quede en ver a una persona y ya voy tarde, Eli, no me esperes, no voy a llegar- antes de que algo más pasara, cogió su cartera de la mesa, se puso sus zapatos y salió corriendo del departamento.
Eli no supo cómo reaccionar, solo se soltó a llorar, al ver las lágrimas en los ojos de mi amiga, fue como si se acabara de activar un interruptor en el corazón de todas, sin más lloramos y lloramos, no tenia lógica nada de esto, ¿Por qué si nos volvíamos a encontrar tenía que pasar esto? ¿El destino nos odia? ¿Somos sus juguetes? ¿Qué está pasando?
Umi trato de tranquilizarse para poder hablar con todas, pero cuando Kotori la miro a los ojos solo se echo a llorar de manera desconsolada. No pudo tolerarlo más y exploto en los brazos de su amada. Mi bella Maki me abrazo, me dolía ver a estas personas tan importantes para mí heridas, era insoportable, Honoka era una amiga que me dio luz, y Nozomi me dio esperanza en los momentos más difíciles de mi vida. Lloramos hasta que estuvimos tranquilas.
Después de lo que parecieron ser horas, estábamos sentadas todas alrededor de la mesa que había en medio de la sala, la verdad es que el departamento era considerablemente grande ya que al menos en la sala de estar, se encontraba la cocina, una mesa pequeña en donde cabían sin aprietos al menos seis personas, a medio metro aproximadamente de la cocina y el comedor, se encontraba el piano que tanto cuidaba y amaba Honoka, según me había contado Maki, para esa peli naranja fue la casualidad más bella de su vida, poder encontrarlo y tenerlo.
Un metro después del piano, se encontraba la mesa en donde estábamos sentadas, frente a esta mesa se encontraba un televisor de pantalla plana, pertenecía a Honoka, o eso creíamos, a un costado del televisor estaba un gran sillón donde cabían al menos cuatro personas, arriba de este sillón estaba un gran ventanal, por donde se filtraban alguno rayos de sol, para poder acceder a las habitaciones, había un pequeño pasillo, al fondo, de los residentes este piso contaba con tres habitaciones, donde supuestamente deberían dormir dos alumnos en cada una, pero como solo eran tres les caía de perlas.
Al fondo se encontraba el baño, que todos compartirían, al igual que la lavandería, era muy grande y cómodo este lugar, me sorprendía como Honoka había aguantado a vivir dos años sola, en este grande lugar.
-¿De verdad Nozomi está enamorada de mi?- pregunto Eli con la voz entre cortada, aun tenia la mirada baja, y una que otra lagrima bajaba de su mejilla.
-Es muy obvio que si Eli, de hecho todas lo sabíamos desde que las veíamos de lejos en el consejo estudiantil, más de una de las alumnas de su grado decían, que al menos deberían tener siendo novias un año, y eso lo decían cuando apenas íbamos en primer año- contesto Umi, mirándola con un poco de lastima por lo que estaba pasando.
-Se me hace imposible, que eso sea verdad, aunque creo que es verdad, tiene un año dos meses que Nozomi me hizo una broma, o eso creí. Después de que me apoyara en mi sueño de ser bailarina profesional, de acompañarme a confrontar a mis padres para poder abandonar la abogacía, nos mudamos a EUA, en NY. saben me invito a Salir un día de tantos, aquel día paseamos por NY, me llevo a todos los lugares donde grandes estrellas habían presentado sus primera obras teatrales, de ballet o lo que fuera, fuimos al cine, y terminamos con una caminata larga por "CENTRAL PARK" eran como las 12 de la madrugada. La ciudad aun estaba encendida. Recuerdo que estaba por entrar el otoño y Nozomi tenía frio, así que le di mi chamarra.
Platicábamos de lo que nos había pasado los últimos días de clases, de repente se quedo callada, mirando la luna, poco a poco detuvo su paso y me dijo calmadamente, Elichi; "Te amo" y no como una amiga", yo comencé a reírme y le dije, que también la amaba, que sabía bien que era como mi hermana, por un momento no me dijo nada, solo bajo la mirada, apretó los puños fuertemente, y camino de nuevo.
No me espero, corrí tras ella, al llegar a casa, solo me entrego la chaqueta y se fue a su habitación, pensé que estaba estresada por algo, ya que me había dicho tenía un proyecto importante que entregar pronto, no quise darle más vueltas, en esos días mi padre me acaba de contactar para informarme que pronto iría a conocerme uno de los prospectos que él tenía en mente para que una vez, concluida mi carrera de bailarina me casara, como era debido, yo nunca imagine que me iba a casar y tenía esa platica en mente. No me importo el comportamiento de Nozomi.
La mañana siguiente no me espero para ir juntas a la Universidad, tampoco llego a comer y menos a cenar, fue la primera de muchas veces que llego a nuestro departamento muy tomada y muy de madrugada. Días después, me dijo que olvidara lo que me dijo aquella noche en ese parque, yo solo atine a decirle que realmente no lo recordaba, y en verdad en ese momento no lo recordé, ella solo se rio, y me dijo, está bien, tómalo como una broma. Han pasado los meses desde eso y ella no ha vuelto a ser la misma, ahora sé por qué- dijo derramando aun más lagrimas.
-Realmente ella ha sido mi amiga, desde preparatoria, y extraño mucho lo que tenía con ella, esa amistad pura y llena de sinceridad y confianza, cuando me presento el primer prospecto mi padre, lo rechace estaba muy vacio para mi gusto, detrás este llegaron dos, después tres, y muchos más, aun platicábamos y yo estúpidamente siempre le conté lo que viví con ellos, mi primera vez con uno de ellos que realmente comencé a medio querer, le conté mi miedo reciente cuando creí estar embarazada, he sido una estúpida, pero yo no me había dado cuenta de que ella me amaba- dijo gritando, y nuevamente se soltó a llorar en los brazos de Kotori.
-Eso solo quiere decir, entonces, que tu no la amas de esa manera, si lo hicieras lo hubieras descubierto ¿no Elichika?- dijo mi novia con algo de enojo en la voz.
-No, la verdad es que yo la amo, pero no es correcto, mis padres, todos esperan algo de mí, soy la heredera mayor de los Ayase, no se me permitía fallar y amarla no está dentro del plan, de haber estado dentro del plan, jamás hubiera estado con ninguno de esos hombres, pero es mi responsabilidad- dijo con los ojos llenos de lagrimas.
Antes de que pudiéramos reaccionar mi amada novia, le soltó una cachetada enorme a la tonta rubia que teníamos como amiga.
-Entonces eres una simple estúpida, porque eso no importa, yo también, soy la heredera de una familia que desde antes de nacer, ya tenía el plan de mi vida, ¿Sabes cuantos años llevo sin hablar con mis padres, porque les deje en claro que amaba a Nico? Eli, eres una tonta. Nozomi ha perdido mucho más que tu, este año por tu maldito egoísmo. ¿Qué vas a hacer ahora que sabes que sus sentimientos eran enserio? ¿Lo vas a ignorar? Ya se me hacia extraño que ella bebiera enfrente de nosotras- contesto más enojada mi niña, me levante de donde estaba para ir a calmarla, por lo general la imprudente soy yo, pero cuando ella se pone de ese humor es mejor no hacerla enojar más.
-Será mejor que nos calmemos, han pasado demasiadas cosas en dos días, nuestro reencuentro con Honoka, o lo que sea que viva dentro del cuerpo de nuestra amiga, esa chica fría e hiriente, que solo piensa en trabajar, y la situación con ustedes dos, por ahora será mejor que preparemos algo para comer antes de irnos, o no se, ha sido demasiado por el día de hoy- dijo Hanayo calmadamente.
Realmente todo esto era un caos y no sabía cómo diantres podía solucionarlo, creo que ninguna sabíamos, lo que si sabía, era que si no hacíamos algo rápido alguna de esas dos idiotas podría intentar morir. Prepare una comida sustanciosa, deje un gran plato en la mesa del comedor, para que Honoka la comiera en cuanto llegara, nos despedimos de nuestras amigas y me quede con Maki el resto del día, me urgía estar sola con ella, tenía mucho miedo y sé que ella también, no sabía qué hacer.
Continuara…
