Despues de una semana sin actualizaciones, hoy sera un día especial, porque se subiran 3 capitulos, que espero les guste.

The Sr N les presenta el capitulo 32 - ¡Disfruten!


Capítulo 32 Los Problemas se Intensifican

Pasaron 4 largos días sin que pasara algo, no pasó nada fuera de lo común tenía unas pesadillas como de costumbre, algunas visiones pero fueron días normales, el Rey Helado salía a secuestrar princesas, Finn y Jake las rescataban, la Dulce Princesa hiso unos cuantos experimentos, Marceline fue a visitarnos uno que otro día, yo por mi parte iba al laboratorio de la Dulce Princesa y hacia unos cuantos experimentos, unos en presencia de la princesa y los otros me encontraba por mi cuenta, fui a visitar durante esos 4 días a la Princesa Desayuno y pasamos unos momentos que pienso no contar, todo iba muy bien pero al quinto día las cosas cambiaron – James – gritaba Finn – Adiós paz y tranquilidad – pensé – ¿Qué paso? – le pregunte – Has visto mi espada – me pregunto – Esta donde la pusiste la última vez – le conteste – ¿Dónde? No me acuerdo – Detrás del sillón – Es verdad, aquí está, bueno James, me iré con mi hermano, quieres venir – No, paso, quiero ir a caminar – Pero James, no hemos salido de aventuras, solo aquella vez del Rey Helado que casi te deja como paleta – dijo – Ni me lo recuerdes – En serio, te encuentras bien – me pregunto preocupado – Sí, sí, solo que tengo la cabeza en las nubes, me falta un elemento base para terminar el experimento que inicie el otro día – Aaaaaaaa, bueno, eso cambia la cosa, entonces vete a caminar James, estaré en casa de Arcoíris por si gustas ir a acompañarnos – dijo el chico mientras salía – Quién lo diría, no le afecto demasiado tocar el tema sensible de ese escalón – pensaba, después que Finn salió yo también decidí hacer lo que tenía en mente, me puse a caminar por el bosque solo con mis pensamientos – Demonios, esa fórmula, le hace falta un componente base para poder usarlo, pero que será – seguí caminando por un buen tramo por el bosque, acercándome al Reino Helado – Con ganas de ir a darte tu merecido maldito vejestorio – pensaba recordando en cómo me había convertido en paleta una vez que secuestro a la Princesa Desayuno – Nah, eso sería un malgasto de energía – comencé a caminar, alejándome del Reino Helado cuando de repente se escuchó una explosión – Ah pos hora, que estará haciendo este cabrón – dije tras escuchar eso, me devolví a ver el Reino Helado y lo que vi me sorprendió – Ta chingado, sé que tengo problemas de vista pero ah cabron, no pensé que fuera tan grave – dije mientras me tallaba los ojos – No…..no mames…..el reino – dije impactado – Desapareció – grite, corrí en dirección al Reino Helado pero no era el único que se dio cuenta de aquella explosión, la Dulce Princesa también escucho la explosión desde su reino – Mentita – grito la Dulce Princesa – ¿Qué necesita? – pregunto Mentita entrando a los aposentos de la princesa – Esa explosión no provino del laboratorio o sí – pregunto – No princesa, me atrevería a decir que vino del Reino Helado – Vamos a la torre, tendremos una mejor vista del lugar y tráete el telescopio – dijo la princesa rumbo a la torre, tras esperar unos momentos a que su fiel sirviente llegara con el telescopio, la Dulce Princesa se estaba impacientando – Aquí esta princesa, tal y como pidió – Gracias, ahora veamos que está ocurriendo – tomo el telescopio apuntándolo en dirección al Reino Helado – Que raro – exclamo – Que sucede princesa – pregunto Mentita – O estar encerrada en el laboratorio un buen tiempo me afecto la vista o la luz del sol me está molestando – dijo ella – Mira Mentita, ves lo mismo que yo – dijo ella pasándole el telescopio – Tiene razón princesa, parece ser que no hay nada por ese lado…..aguarde un segundo, princesa, el Reino Helado ha desaparecido, ya no se encuentra – exclamo Mentita al darse cuenta – ¡¿QUÉ?! – grito sorprendida y horrorizada la princesa – Llama a Finn inmediatamente Mentita, dile que vaya al Reino Helado, que han atacado de nueva cuenta – decía mientras Mentita bajaba las escaleras – Ahora podre ver al responsable - dijo la Dulce Princesa mientras a lo lejos veía aquel lugar – Wow – gritaron el par de hermanos encontrándose afuera del granero de Arcoíris – Jake, que habrá sido eso – Pos quien sabe, pero parece que viene del Reino Helado – Vamos a investigar – pregunto Finn – Vamos, no hay nada más que hacer – aquel par se puso en marcha, estaban en marcha al Reino Helado cuando el comunicador que Finn tenía en la mochila sonó – Mentita, que ocurre – pregunto Finn al contestar – Un mensaje de la Dulce Princesa, dice que vayan a investigar el Reino Helado – Estamos en camino Mentita, nosotros también escuchamos la explosión – dijo Jake – Muy bien, le avisare que ya están en camino – tras terminar la llamada, Mentita subió a donde la Dulce Princesa se encontraba – Se ve alguien – gritaba ella – Vamos, déjate ver, vamos – decía ella, casi deja caer el telescopio al ver a una persona que pensaba no encontrarla ahí – ¡NO! No puedes ser tú, todos menos tú – empezaba a gritar, con Marceline lo mismo ocurrió, ella se encontraba en su casa aburrida al escuchar esa explosión – Demonios, una aquí tratando de no hacer nada en paz y ya sale alguien haciendo no sé qué desmadre – decía enojada – Pareció que venía del Reino Helado, ahora que estará haciendo – se preguntaba – Sera mejor ir a ver – tomo una sombrilla y se puso en marcha, por otro lado yo ya me encontraba en las ruinas del Reino Helado, todo había desaparecido, solo quedaban escombros, no había nadie por ahí – Hay alguien – empecé a gritar – Gunter, Rey Helado – seguía gritando pero sin una respuesta solo había escombro – Vamos, alguien debe de contestar – decía pero nada – Aguarda un minuto, mira esto, mira nada más – dije al notar un juego de huellas – Mmmmm interesante, no son como las del Rey Helado ni mucho menos las de un pingüino – saque la lupa que desde hace ya un tiempo se convirtió en un artículo con el que no podía salir y me puse a revisar – Son como las encontradas en le Nocheosfera pero más diminutas, más pequeñas, bueno ni tanto pero no concuerdan con las del Rey Helado – me puse a caminar por todo el lugar pero algo me mareaba, un extraño olor – ¿Putrefacto? No, espera es….es azufre, justo como en la Nocheosfera, entonces el responsable de todo esto es el mismo que estoy buscando – pensaba, no tardó en llegar aquel par al lugar – Jake, ¡No puede ser! – grito asustado Finn – Lo se hermano, el Reino Helado quedo hecho ruinas, no hay forma de que esto pasara – decían aquel par entrando – Puede que no haya forma de que esto pasara, pero paso, tenemos que afrontarlo – les dije a aquel par sin quisiera voltear a verlos – ¡James! – exclamaron asustados – ¿Qué haces aquí? – Investigo Jake, investigo que carajos paso aquí, vean todo esto, es improbable que el Reino Helado terminara en este estado – les dije – Y que es lo que tienes ahí – Lo mismo que en la Nocheosfera Finn, lo mismo que en la Nocheosfera, busquen por todo el lugar al Rey Helado y a Gunter, no deben de estar muy lejos – les dije – ¿Y que harás James? – me preguntaron, a lo que sin darme cuenta les conteste algo sospechosamente – Seguir con mis investigaciones, esto es como navidad chicos, alguien ha visto mi carta para Santa Claus – les dije sonriendo – Alguien quiere jugar conmigo y me está dejando un buen crimen para resolver, esto es asombroso – gritaba emocionado – James, no te pongas así, todo el reino desapareció – me dijeron – Al diablo los modales, esto es bueno, es genial, es asombroso, es un buen regalo de navidad adelantado – decía – Finn, deja a James, tú ya sabes cómo se pone cuando tiene un crimen en la mano, muy bien James, nos pondremos a buscar al Rey Helado y a Gunter, tu sigue con lo que haces – los tres tomamos diferentes rumbos, Finn y Jake buscando a Gunter mientras que yo seguía viendo por alguna pista, pero el lugar era un caos que todas las pistas que podía encontrar fueron enterradas – Demonios, ya no hay nada que hacer, esto, esto es lo mismo que en la Nocheosfera – me iba a dar por vencido cuando alcance a ver un pequeño pedazo de tela – Vaya, es un pedazo como de una gabardina, alguien no quiere ser reconocido pero si mis sueños, si mis visiones tienen razón solamente hay un responsable aunque no lo quiera ver, aunque no lo quiera admitir – dije mientras me encontraba tumbado en aquel lugar.

-James, tienes algo – me pregunto Jake – Absolutamente nada, que tal ustedes, tuvieron suerte – Nada de nada James, Jake y yo no encontramos por ningún lado algún sobreviviente – me levante del lugar y me dispuse a ir con los hermanos cuando por detrás alguien se encontraba flotando – Oiga, no sienten como que nos vigilan – dijo Jake – Ya que lo mencionas sí – contesto Finn, los tres nos dimos vuelta y vimos a Marceline seria, pálida, como si viera un fantasma frente a ella – Marceline, que ocurre – pregunto Finn pero no obtuvo respuesta – Está viendo en una dirección, pero que estará viendo – decía – Jake, hazme el favor de ponerme a su altura – Jake se convirtió en un banquillo y logro alzarme a la altura de Marceline – Veamos Marcy, que tiene tu atención – pose mi mirada a aquel lugar donde Marceline volteaba y lo que vi, bueno, era algo que sospechaba – Jake, ya me puedes bajar – le dije – ¿Qué viste? – me pregunto Finn – Creo que es en vano una búsqueda – ¿De qué hablas? – me pregunto el par de hermano – Miren arriba – y así fue, todos nos encontrábamos con la mirada alzada viendo aquello, viendo una silueta que quedo en una pared – Espera, esa es…. – Sí hermano, es la silueta del Rey Helado – dijo Jake – Bueno, creo que llegamos tarde y ya no hay nada que hacer aquí, vámonos – dije pero Marceline aún se quedaba viendo aquella silueta – Simón – susurraba – James, que le pasa – me pregunto Jake – Esta afectada por todo esto, creo que debemos que esperar a que reaccione – nos quedamos los 3 viendo a Marceline como seguía viendo aquello hasta que un sonido nos llamó la atención – ¿Y eso? – pregunto Finn – No lo sé, pero al parecer viene de este lado – dijo Jake, ambos se dirigieron al lugar donde provenía el sonido, debajo de una gran piedra se escuchaba un leve ruido – A ver cómo le hacemos para levantar esto – dije al acercarme – Jake, ponte de aquel lado y levanta de aquella parte, mientras que James y yo hacemos peso aquí para que levantes aquella parte – Bien pensado hermanito – hicimos lo que Finn dijo pero no podíamos levantar la piedra – Marceline, vamos, ayúdanos – le grite – ¿Eh? Perdón, creo que se me fue la imaginación, venga, que debiluchos son les ayudare – Marceline nos ayudó a levantar esa piedra – Oh por Glob – gritaron los 3 – No puede ser – grite yo, debajo de esa piedra se encontraba Gunter mal herido, para su suerte, la piedra que cayó encima cayó sobre otra haciendo que quedara como una pequeña choza lo cual evito algo catastrófico pero aun así se encontraba grave – Lo tenemos que llevar rápidamente al hospital, está muy débil, sus signos vitales están decayendo – les dije – Dámelo, yo lo llevare – dijo Marceline – No, deja yo lo llevo, no creo que puedas cargar tu sombrilla y a Gunter al mismo tiempo – decía Jake mientras se hacía grande y se dirigía al Dulce Reino – Ya que Jake llevo a Gunter al hospital, que podemos hacer aquí, quieres ver algo más – me pregunto Finn – No, ya vi lo suficiente, todo esto es una pérdida de tiempo, no pudimos evitar que algo así pasara – les dije – Entonces será mejor irnos al Dulce Reino – dijo Finn – Vamos, tal vez Gunter sabe que le paso al Rey Helado – decía emocionada Marceline – Primero hay que esperar que nada malo le pase, ya después le sacamos información al respecto de lo ocurrido aquí, aunque tengo que decir lo que ustedes no quieren escuchar, pero el responsable de todo esto, también ataco la Nocheosfera – James, no es el momento – dijo Marceline – Bueno pues, yo solo decía – los tres nos pusimos en camino al hospital, esperando que nada malo le pasara a Gunter, aquel dúo tenía la misma duda, ¿Cómo rayos alguien haría desaparecer el Reino Helado sin rastro alguno? Pero Marceline tenía otra duda en mente, algo que lo tenía suprimido porque no era el momento adecuado, teníamos que saber cómo se encontraba Gunter, él podría ser la clave a todo eso, Finn rápidamente se percató en el camino que me encontraba sonriendo – James, de plano no sabes valorar la situación, el Rey Helado desapareció y Gunter está al borde de la muerte y tú todavía sonriendo – ¿Eh? Oh, es verdad, jajajaja, creo que lo que paso en el Reino Helado me pone de buen humor – les dije a secas – James – grito Marceline mientras me tomaba por el cuello – Perdón, perdón, no me supe expresar, mi intención no es sonar como un desalmado pero es que no lo ven – les dije – ¿Ver qué? – No lo ven, por favor, que están ciegos, alguien ataco la Nocheosfera y ahora atacan el Reino Helado, hay mucha similitud entre los ataques pero hay una gran e importante diferencia que podrá estar a nuestro favor – aquel par se quedó más confundido por lo que dije – Hay una gran diferencia entre este ataque y el otro, este tiene un factor que nos ayudara, vamos usen la cabeza – ambos se quedaron callados un buen rato – Lo siento James, pero no veo la diferencia – dijo Finn – Espera, ya te entendí James, ya vi a lo que te refieres, en este tenemos a un sobreviviente – dijo Marceline emocionada – Exacto, tenemos a un testigo, todavía no es un sobreviviente, debemos esperar que nada malo le pase, esperemos que no sea de gravedad – dije mientras me llevaba las manos a la espalda, caminaba agachado, algo encorvado y seguíamos rumbo al Dulce Reino, Jake para nuestra suerte llego rápido al hospital – Doctora, doctora – entro gritando – Jake, que sucede, no debes de entrar gritando así, es un hospital – regaño la Doctora Helado a Jake – Lo siento, pero la situación lo amerita, necesitamos ayuda de inmediato, Gunter está herido – al decir esto, la Doctora Helado se fijó en el pequeño pingüino que Jake cargaba – Enfermera, rápido, a terapia intensiva, debemos de salvar a Gunter, Jake, déjanoslo a nosotras, haremos todo lo que esté en nuestras manos – dijo la Doctora Helado llevándose a Gunter de la vista – ¿Qué habrán encontrado aquel trío? – se preguntaba Jake, la Dulce Princesa fue informada por un guardia de la presencia de Jake en el hospital y que se encontraba con un sobreviviente el cual no pudieron ver quien era, así que la princesa decidió ir al hospital a ver a Jake – Jake, Jake – entro gritando – Shhhhhh – le dijo una enfermera – Lo siento, Jake, que paso, que ocurrió en el Reino Helado – pregunto – No lo sé, todo está destruido, se quedaron Finn, Marceline y James a investigar pero no hay rastro alguno del perpetrador – dijo Jake tumbándose en un sillón – Jake…..creo que te equivocas, yo vi quien fue el responsable – dijo titubeando – ¿En serio? ¿Cómo? – Lo vi desde lejos con mi telescopio Jake, pero no creo que sea él, no quiero creer que él fue el responsable – decía – ¿Quién? ¿Quién es el responsable? – pregunto Jake – Fue…. – Marceline, Finn y su servidor nos encontrábamos rumbo al hospital, ya habíamos llegado a las cercanías del Dulce Reino – James, crees que Gunter se recupere – pregunto Finn – No lo sé, no conozco que tan fuerte sea ese pequeñín, puede que sí o puede que no – le conteste – Tú qué opinas Marceline – pregunto el niño – Opino lo mismo que James, no sabemos mucho acerca de Gunter, solo nos queda esperar lo mejor – Jake aún seguía sin poder creer lo que la Dulce Princesa le había dicho – Entonces el responsable es… - Sí Jake, no sé cómo, no sé por qué pero yo lo vi, lo vi con mi telescopio, él se encontraba ahí – Sigo sin creerle princesa, solo porque no suele mentir le creo, pero no creo que él haya hecho todo eso – decía Jake preocupado, en ese preciso momento entramos al hospital – ¿Cómo se encuentra? – preguntó aquel dúo – No lo sabemos, sigue todavía en la sala de operaciones – dijo la Dulce Princesa – Demonios, demonios – comencé a decir – Debe de salir bien de esta, lo ocupamos, es sumamente importante – pero notaba que Jake y DP me veían con algo de desprecio, como si no creyeran lo que dije – Ahora que paso, que hice o que no hice – les pregunte mientras recargaba mi cabeza a la pared – ¿De qué hablas? – me preguntaron algo sorprendidos – No traten de engañarme, no podrán, conozco esa mirada, es de incredulidad y desprecio, que hice – les pregunte – James, no…. – empezó a decir Jake pero vio la forma en que lo miraba así que se quedó callado – James, ¿Dónde estabas? ¿Por qué llegaste rápidamente al Reino Helado? – Oh, ya veo a donde se dirigen princesa, ya veo a que se refieren, ustedes creen que… - ¿A qué se refieren? – pregunto Marceline – Lo sentimos James, pero creemos que….. – empezó a decir Jake pero lo interrumpí – Este par creen que yo destruí el Reino Helado, creen que por ser el primero en estar en aquel lugar yo destruí todo – todos se quedaron callados un buen rato – Entonces James, lo hiciste o por qué fuiste el primero en estar ahí – decía Marceline para romper el silencio – Bueno, estaba cerca porque me puse a caminar, hay un ingrediente en la formula química que no da muy bien que digamos el resultado esperado, usted lo sabe princesa, ha estado conmigo en el laboratorio – dije mientras veía a la Dulce Princesa – Entonces dime por qué actuabas de forma rara y aleatoria cuando te encontrabas en el reino – Como me vio de tan lejos – le pregunte – Escuche la explosión y vi que era del Reino Helado de dónde provenía el ruido así que use mi telescopio para ver que ocurría y te vi vagando por el reino – Princesa, con eso duda de mí, eso no fue algo de importancia, llegue para ver si había algún sobreviviente, como salí a caminar y si no me creen le pueden preguntar a Finn quien me vio algo preocupado esta mañana, escuche todo eso – tras mi explicación todos se quedaron algo más tranquilos – Vaya, eso es mejor, eso lo explica todo – decía la Dulce Princesa – Ahora princesa, estando desde lejos y viendo toda aquella situación, aparte de mí no vio a alguien más, vamos recuerde todo lo que ocurrió – le pregunte – No James, no vi nada más…espera ahora que lo mencionas, antes de que llegaras a ese lugar donde te vi se ilumino algo, se vio una luz pero no logre notar que era – Ooooo eso es de ayuda, eso es de mucha ayuda – dije mientras golpeaba mi cabeza contra la pared – Eso es sarcasmo – me preguntaron – No, es que como demonios tengo mala suerte, tan mala suerte que se me escapo el maldito hijo de puta y no pude detenerlo – James, no había nada que hubieras hecho, tú llegabas, él ya se iba – me dijo Marceline – Sí, lo sé, lo sé, pero digo que mala suerte tengo, que mala suerte tengo, si hubiera llegado unos minutos antes lo hubiera atrapado, maldición, ya era mío y por titubear si mis ojos no me mentían escapo – Tranquilízate James, ya tienes algo contra él, tenemos a alguien que sobrevivió y lo debió de haber visto, solo hay que esperar – decía Finn, pasaron unos momentos o mejor dicho unas horas y llego la Doctora Helado – Doctora, que le pasa a Gunter – pregunto la Dulce Princesa – Gunter…..bueno, no sabemos lo que le puede ocurrir – ¿Cómo que no lo saben? Son doctores, deben de saberlo – decía Finn – Hermano, espérate, no nos ha explicado la situación – Doctora, por favor no me diga que Gunter esta…. – dije – Lamento afirmarles que sí, se encuentra en… - Demonios, demonios, las cosas solo están mejorando – decía mientras me volvía a golpear la cabeza con la pared – ¿Qué le pasa? – preguntaron todos – Gunter está en un coma, no sabemos cuándo pueda despertar, es un profundo coma – todos estuvieron paralizados ante aquella situación y yo seguía golpeándome la cabeza con la pared – Mi maldita mala suerte continua – Los mantendremos informados de lo que le pase pero hasta entonces es todo lo que le podemos decir – dijo la doctora mientras se iba – Bueno James, ahí se va tu ventana de oportunidad, ahí se va tu testigo – dijo Marceline – Ni me lo recuerdes, la única oportunidad de saber lo que ocurrió y se arruino, si me permiten necesito salir a caminar, despejar mi mente ante estas noticias, creo que le tengo que ver otro punto de vista a este enigma – me retire del hospital – Eso sí que es mala suerte, ahora que podemos hacer – preguntaba Jake – Solo esperar, nos queda esperar a ver que más ocurre, pero sea lo que sea, las cosas van empeorando – dijo la Dulce Princesa, todos salieron del hospital y tomaron rumbos diferentes, nadie fue conmigo o a buscarme para hablar porque sabían que mientras me encontraba en una situación como esa era mejor dejarme solo con mis pensamientos, ya que había momentos en los que me encontraba en ese estado y nadie me podía sacar de ahí hasta que diera con la solución.

-Demonios, si no hubiera titubeado ahora tendría al responsable – pensaba, en mi cabeza daban vuelta varias ideas, mis pesadillas, mis recuerdos, lo ocurrido en la Nocheosfera y en el Reino Helado – Ya van varias veces que fallo, ni mi detective favorito le ocurre esto, creo que en vez de verlo del lado de un detective debo de verlo del lado de un criminal – pensaba – Eso es, con eso de seguro no se me escapara el maldito hijo de pu….. – me quede en seco, lentamente me acerque a un árbol y me empecé a golpear la cabeza con el árbol – Soy demasiado estúpido, demasiado estúpido, soy demasiado estúpido – me decía – Como chingados se me paso, mi pesadilla, el Lich me dijo que atacaría 2 zonas me mostro imágenes, un lugar congelado y uno industrial, debería de haberlo visto venir – me decía – Estúpido, estúpido, estúpido – seguía dice y dice – Si te sigues golpeando así te vas a lastimar – me dijo una voz angelical – Nah, con esta cabeza tan grande que tengo, no lo creo, está llena de aire caliente – conteste a lo que aquella persona solo se río – Parece que le gusto mi chiste princesa – dije mientras me voltee a verla – ¿Cómo supiste que era yo? – dijo asombrada – Detective/criminal Princesa Desayuno detective/criminal – le conteste – ¿Qué hace por estos rumbos? Se me hace extraño verla por aquí – Salí a caminar un rato, necesitaba despejarme, relajarme y que mejor que salir a caminar – dijo con una sonrisa que me hipnotizaba – Y tal parece que tuvimos la misma idea James, si no, no te estuvieras golpeando la cabeza y diciendo estúpido – Lo siento princesa, es que es este caso que tengo en las manos que las respuestas se me escapan, ando con una mala suerte de mil demonios – Vamos James, caminemos juntos, creo que lo mejor será que te despejes de todo lo que te aqueja, olvídate de esos problemas y caminemos quieres – decía con esa sonrisa a la cual no pude evitar decirle que sí, solo le respondí agitando mi cabeza – Muy bien James, vamos, hay un lugar que siempre me relaja cuando estoy algo estresada – la Princesa Desayuno me tomo de la mano y me empezó a jalar llevándome a ese lugar al que ella se refería – Ya casi – le preguntaba – Falta poco James – Erm, ya casi – Falta todavía – Ya llegamos – James, no por tanto preguntarme ya llegamos, llegaremos más rápido – me contesto – Perdone, no sé dónde tengo la cabeza – le dije mientras me pasaba la mano que tenía libre por la frente – Ves, eso te pasa por darte tanto golpe – dijo mientras se reía – No son los golpes, es la curiosidad princesa, la curiosidad de saber a dónde vamos, eso es todo – le dije mientras me metía las manos a los bolsillos, a lo que la Princesa Desayuno aprovecho para agarrarme de mi brazo y seguir caminando así – Muy bien James, ya llegamos, mira mi lugar secreto – la princesa me había llevado al estanque a donde llegue la otra vez cuando recordé lo de las chicas – No es hermoso – me pregunto toda ilusionada – Y que lo diga, que lo diga princesa…..espere que es esto – le dije mientras señalaba una pequeña canasta y una manta – Jajajaja, ups, se me olvido decirte James que cuando salgo a caminar a estos rumbos me gusta venir con un buen bocadillo, para tu suerte traigo para los dos – dijo ella con la sonrisa todavía en su rostro – Segura que no me estaba espiando princesa, se me hace que si lo estaba haciendo – a lo que ella no sabía que hacer – Es una coincidencia James, una simple coincidencia – Jajajaja, tranquila princesa, solo bromeo, si estuvo intencionado o no, no me interesa, estará bien pasar un momento nosotros solos – dije, ambos nos sentamos en aquel mantel y empezamos a hablar respecto a nuestro día, sin embargo, a ella no le conté acerca de lo ocurrido en el Reino Helado, evite tocar ese tema – Y qué me dice su hermana princesa – Pues nada, ha de estar tejiendo o leyendo como es usual, cada vez que salgo a mis caminatas hace eso, hay veces que llego tarde y a ella ni le inmuta que tantas horas me haya quedado afuera – Esa si es una hermana princesa, esa si es una hermana – a lo que ambos nos reímos – James, sabes, fue una lástima que no hayamos podido bailar más tiempo en la fiesta – Y que lo diga princesa, pero por lo poco que bailamos debe de admitir que nos divertimos – Es verdad James – decía ella, ambos nos quedamos callados – Demonios, demonios, demonios, este silencio solo indica una cosa – pensaba – Sentimientos Harold, olvida los sentimientos – me decía – ¿Quieres saber un secreto James? – me dijo la princesa – Dígalo – Hay veces James, que me gustaría ser como la Dulce Princesa o Marceline – me dijo – ¿Por qué lo dice? – Porque ellas tienen la atención de Finn y pues…. – ¿Pues? – dije yo animándola a que continuara – Y pues la tuya James – Espere princesa, esta celosa de ellas dos – le pregunte – Pues algo James – Vamos princesa, no tiene por qué – Claro que sí James, casi todos aman a la Dulce Princesa, quieren estar con ella, ya sabes que Finn quería algo con ella, a veces me pregunto….. – Ya se a lo que se refiere princesa, pero tranquilícese, algún día encontrara a ese alguien especial y cuando lo tenga, aquella persona será la más afortunada – dije sin quisiera verla – Lo dices en serio – pregunto sin creerlo – Pero por supuesto princesa, algún día encontrara a esa persona especial – le dije sonriendo – ¿Y qué hay de ti James? ¿Tú ya la encontraste? – Yo aún no, después de haber pasado por varias cosas como por ejemplo que las chicas de las que me enamore me hayan utilizado o después de no confiar en mi familia por meterme a un internado militar han hecho que ese James este sumamente enterrado – Le tienes un odio al mundo verdad – No lo sé, creo que perdí a mi viejo yo, al verdadero yo – dije cabizbajo, la Princesa Desayuno se acercaba a mi lentamente recargándose sobre mí – Mira James, quien diría que ya es tan tarde, ya está atardeciendo – Se ve hermoso, hay veces que nunca nos paramos a ver lo que nos rodea, cualquier cosa tan simple puede ser lo más bello que podamos ver – le dije a la Princesa Desayuno y ella solo se sonrojo, intercambiamos miradas y yo sabía lo que pasaría, lentamente nos fuimos acercando, ambos cerramos nuestros ojos – James – dijo ella – Princesa – conteste yo, cuando nos encontrábamos cerca a punto de hacer lo que quería evitar, seguir lo que me dicen los sentimientos en vez de la razón.

– Bzzzz, bzzzz – empezó a sonar – Bzzzz, bzzzz – Princesa, creo que le hablan – dije mientras nos separábamos – Tienes razón deja veo quien es – dijo ella, de repente empezó a sonar otro aparato – Mmmmm ahora me llaman a mí – dije al sacar un comunicador que la Dulce Princesa me había dado por si acaso – Aquí J, quien toca – James, donde estas, te encuentras bien – me preguntaba la Dulce Princesa – Sí, me encuentro con la Princesa Desayuno, ¿Qué ocurre? – Nada, es que me llamo Finn diciéndome que no habías llegado así que pensamos lo peor – Tranquila princesa, me encuentro bien, mire aquí está la Princesa Desayuno – Hola DP – dijo la Princesa Desayuno – Hola princesa, veo que se encuentran bien, bueno, le diré a Finn que no tardas en ir – Muy bien princesa, J cambio y fuera – dije mientras colgaba – Esta princesa – le dije a PD – Lo sé, también mi hermana llamo, quería saber que quería de cena pero pues como ves acabamos de comer – dijo mientras reía – Bueno creo que debemos irnos PD – Tienes razón James, nos vemos – dijo ella mientras recogía las cosas – Princesa, déjeme le ayudo, todavía no me voy – dije mientras le ayudaba – No James, yo puedo sola – Vamos princesa, no se haga del rogar, es más la acompaño hasta su reino, una buena caminata hará que se me baje todo lo que comimos – dije sonriendo, tras juntar las cosas de aquel picnic "improvisado" poniéndonos en marcha al Reino Desayuno, caminamos hablando de cosas graciosas, contando chistes y varias cosas más – Bueno James, aunque hay veces que me gusta estar sola con mis pensamientos, tengo que admitir que tu compañía no fue nada mala – dijo – Y la suya fue sumamente reconfortante, creo que tiene razón, debía despejar mi mente y que mejor que pasarla con una gran dama – agregue – Basta James, no sigas, haces que me apene – en eso se abrieron las puertas del reino – Hermana, que son estas horas de…oh, ya veo, creo que arruine el momento ¿verdad? – dijo la Princesa Tostada – Tranquila, no pasa nada, estábamos simplemente hablando – le dije – Es verdad hermana, James me acompaño hasta acá – dijo la Princesa Desayuno – Muy bien, déjenme les quito esto y las llevo adentro mientras ustedes se despiden – dijo la Princesa Tostada – Bueno PD, creo que es hora de decir Au Revoir – Con un hasta luego basta James – dijo sonriendo – Y referente a lo que paso en el estanque, sería mejor que quedáramos en que paso nada – Segura princesa – le pregunte ya que no me creía lo que me decía – Sí James, sería lo mejor para los 2, créeme, creo que tienes asuntos pendientes que arreglar y creo que nos vimos afectados por los recuerdos algo amargos que tuvimos – Pero princesa – Tranquilízate James, gracias por todo, eres el mejor – dijo ella mientras me abrazaba y me dio un beso en la mejilla – Nos vemos – dijo ella mientras cerraba la puerta – Ahora….¿qué paso? – me quede confundido por todo aquello – James – dijo la Princesa Desayuno encontrándose dentro del castillo – Ahora sí que ando sin pista alguna, bueno a la casa del árbol a descansar – me puse en marcha a la casa del árbol y no tarde mucho en llegar – Buenas Finn, que larga caminata di no crees – James, pero mira qué horas son, por qué tan tarde – Aaaaaaa casi nada, me quede a hablar con la Princesa Desayuno a pasear un rato y pues creo que las horas se fueron volando – Ya veo, bueno, te prepare el agua por si gustas tomarte la taza de té – Gracias muchacho – me dirigí a la cocina a preparar mi té – James, diste con alguna pista que ilumine todo este enredo – La verdad es que no Finn, pero un buen sueño podrá ser de ayuda – Ok, James, pero dime que tanto hiciste con la Princesa Desayuno, creía que tú y Marceline o DP….. – Finn, detente, un detective/criminal está casado con su trabajo y debe de seguir la razón en vez de al corazón – Pero James, yo creí que….. – Jajajaja, hay Finn, algún día me entenderás, cuando este en una camisa de fuerza dentro de un cuarto acolchado – Jajajaja, ni tanto James, ni tanto – Lo que me dejo intrigado fue Marceline, pensé que se vería afectada por la desaparición del Rey Helado, pero como que al final lo tomo normal – le dije – Tienes razón, se quedó viendo aquella silueta por un largo tiempo y creía que lloraría – Lo mismo digo Finn pero creo que será mejor tenerle un ojo bien puesto a ella y esperar lo que hará en un futuro no muy lejano – agregue mientras me empecé a tomar mi taza de té – James, ¿qué crees que le pase a Gunter? ¿Despertara? – Finn, hay cosas que ni siquiera yo sé, eso es un volado, la balanza está estable, puede que sí, puede que no, pero te diré algo, si mi mala suerte, si mi mala racha continua como hasta ahorita, temo que debemos de ir preparando un funeral para nuestro pequeño y querido Gunter – Vamos James, no pienses en eso, no eras tú quien me decía que nada está perdido hasta el final, Gunter nos podrá dar una sorpresa – Y que lo digas Finn, y que lo digas, solo espero lo mejor – tras terminar de hablar con Finn y esperar a que fueran aproximadamente las 10, nos encontrábamos ya dispuestos a dormir y descansar, esperar a lo que pasara en el futuro y tratar de detener a al Lich, aunque nada más yo supiera que él está detrás de todo lo ocurrido en la Nocheosfera y el Reino Helado.


Bye-bye Rey Helado y Reino Helado, todo se esta complicando para nuestros amigos y esto es solo el comienzo, se acerca la locura aunque Harold tiene una nueva aficion, ya saben que hacer despues de leer este capitulo.

"La ciencia no nos ha enseñado aún si la locura es o no lo más sublime de la inteligencia" - Edgar Allan Poe

Me despediria de ustedes pero es un día de actualizacion triple así que, a subir el siguiente capitulo