CAPITULO CINCO:
Era muy de mañana cuando desperté, aun se sentía algo de frio, mire a mi alrededor con mucha cautela, me sentía aturdida por todo lo que paso ayer, trate de alcanzar el despertador que estaba a mi derecha, pero un lindo brazo me tenía inmovilizada, me gire lentamente y la vi, ahí frente a mí. Mi amada Niko.
Han pasado dos años desde que, por fin, estamos juntas. Fue todo un caos, lloramos tanto, pero al final aquí la tengo a mi lado, pese a que han pasado algunos años, ella sigue pareciendo una niña, bueno más bien una adolescente, ahora podría hacerse pasar por una chica de secundaria sin problemas.
La abrace aun más a mí, desde que salimos, nos hemos vuelto más sinceras la una con la otra, aun no puedo creer que terminada con esta enana egocéntrica, necia, testaruda y altamente adorable.
La abrace aún más, si es que eso era posible, mientras la miraba dormir, me dedique a dibujar miles de formas en su espalda desnuda, admire su rostro ahora más maduro, pero igual de fino que cuando íbamos en preparatoria, tenía 17 años cuando la conocí, yo apenas tenía 15. Éramos tan opuestas, al principio nos dedicábamos a participar de las actividades del club como si nada, pero al pasar el tiempo, no sé qué paso. Cuando me quise dar cuenta, era con la que más peleaba, la que más me irritaba, la persona que todo el tiempo muy dentro de mi corazón, quería que ella fuera la única que jamás me quitara su hermosa mirada rubí de encima.
Sus largas pestañas cubrían sus ojos, pero al estar así cerrados, era como admirar la obra más bella de la naturaleza, su rostro fino, y esos labios largos pero delgados me volvían loca, no sé bien cuando, si en los momentos en los que hablaba sin parar, cuando decía cosas tiernas, cuando peleábamos, cuando mis labios y los suyos se encontraban, no lo sabía siempre me volvían loca.
Desde que la conocí, dejé de saber muchas cosas. Solo podía afirmar que la amo con todo mí ser. Después de unos momentos de observarla dormir tan plácidamente, no pude resistirlo, y besé esos bellos labios, ella aun entre sueños me correspondió casi al instante, después de unos minutos abrí los ojos para encontrarme con los suyos, volví a cerrarlos para poder disfrutar aún más de sus labios.
Nos abrazamos aún más, tanto que no había una separación real entre su cuerpo y el mío, nos besamos por mucho tiempo, a veces juguetonamente, otras dulcemente, yo besaba su cara, sus ojos, me aferraba a su bella figura. Sin querer nos quedamos mirando fijamente, y así en completo silencio nos miramos por mucho más tiempo. Podía pasar una vida mirando sus ojos y no pasaría ninguna dificultad, la amo tanto.
Salimos de nuestra ensoñación cuando escuchamos la puerta de Honoka abrirse, nos levantamos como rayo, para buscar nuestra ropa, lo cual era un poco complicado ya que esta se encontraba regada por toda la habitación. Tomé rápidamente de mi cómoda dos pijamas le di uno, nos cambiamos lo más rápido posible.
Salimos de la habitación para encontrarnos con Kira-kun y Honoka que hablaban frente a la puerta de la habitación. Pero había algo extraño, o eso me parecía Niko no lo pensó y corrió a abrazar a la tonta, yo la imite segundos después, realmente me sentí aliviada de que estuviera bien, me sentía feliz porque no le paso nada.
-Gracias a Dios que estas bien, Honoka, no seas inconsciente si sales de trabajar tarde, llámanos para que seamos capaces de ir por ti, o mínimo esperarte, si Kira- Kun no te hubiera visto de casualidad, quien sabe que te hubieran hecho esos tipos, le debes la vida-le dijo mi amada Niko mientras comenzaba a llorar, ella claramente se sorprendió.
-Tú, ¿Me salvaste la vida? - le pregunto ella con mucha cautela, puedo decir que hasta con un tono de miedo en la voz.
-Si, al parecer es una mala costumbre de nosotros, ¿no crees? La primera vez que nos vimos, también te salve, ese día cuando por necia, casi caes al vacío- le dijo riéndose mientras se recargaba en la puerta de su habitación, ella solo se sonrojo y desvió la mirada, nunca la había visto actuar así de apenada.
-Las cosas no pasaron así, no me iba a caer, ya te lo dije un montón de veces, pero como sea, eres un necio, gracias por salvarme- cuando le contesto, desviando la mirada por completo.
Niko y yo nos miramos asombradas, y poco a poco la soltamos, para observar con detenimiento la escena que se desarrollaba frente a nuestros ojos.
-Como sea, oye Honoka, me da gusto volver a vernos, la verdad es que estaba por rendirme, pero la vida me dio otra oportunidad, así que Kousaka Honoka- dijo poniéndose frente a ella, la tomo la mano, levanto su rostro para que sus ojos se encontraran de nuevo- no me voy a rendir, hare que aceptes mis sentimientos- antes de ella que pudiera responderle, la beso.
Niko casi se desmaya de la impresión al igual que yo, era demasiado para nosotras, la despistada Honoka se estaba besando frente a nuestros ojos con un chico, que además de no ser nada feo, apenas conocíamos, o al menos era mi caso y el de mi novia, ella no supo cómo reaccionar, pero no se apartó, tampoco le correspondió, solo se quedó impactada, sin moverse.
Él, la soltó suavemente después de unos instantes.
-Espero y tengas un día maravilloso, hermosa Honoka- se dio la media vuelta y entro a su habitación con una sonrisa fanfarrona en la cara.
Unos segundos después Honoka por fin reacciono. Corrió a la puerta y toco violentamente hasta que le abrieron, cuando Kira asomo su rostro, ella le dio una bofetada tan fuerte, que no dudo que sus dedos sean su nuevo maquillaje por unos días. El solo se rio y cerró la puerta.
Ella estaba muy enojada, hizo una rabieta, parecía una niña pequeña, ni mi novia en sus mejores tiempos había hecho un berrinche como aquel, nos miró unos segundos, para después darnos la espalda algo sonrojada, no dijo nada, se metió a su habitación para después salir con un cesto de ropa sucia y encerrarse en el cuarto donde se encontraba la lavandería de la residencia.
Nos dirigimos con calma a la cocina. En un completo silencio, Niko comenzó a hacer de desayunar. Aún era temprano por lo cual, tomaríamos algo ligero y después empezaríamos a hacer algo más elaborado para Honoka, Kira, ella y yo.
-Maki, ¿no estamos soñando? ¿Paso lo que creo que paso frente a nuestros ojos? - pregunto con mucha seriedad mi enana.
-Si. Paso, la verdad es que estoy igual de impactada que tu- después de unos momentos en los que estuvimos en silencio, mi niña se empezó a reír, contagiándome su buen humor, lo viéramos como lo viéramos, la rabieta que hizo la señorita nadie me mueve, fue genial, por un momento vi la frustración y simpleza de Honoka, la que conocimos.
Antes de poder comentar algo más, mi celular sonó, sacándonos de nuestra alegría, conteste, era Eli, me pedía de favor que, si podríamos desayunar con ella, le dije que si, Niko tuvo una grandiosa idea mientras terminaba de hablar con una Elí, extrañamente triste, les había mandado un mensaje a las demás chicas invitándolas a desayunar, así que era mejor apurarnos para poder preparar tal cantidad de comida, llegarían cerca de las 10 de la mañana.
Solo espero y esto no sea mala idea.
Ni Kira-kun, ni Honoka salieron de las habitaciones en las que se encontraban hasta pasado de las 9:30, al terminar sus deberes Honoka se apresuró a ir a su habitación. Regreso a la habitación, con un libro grande de filosofía y sin más se sentó a leerlo, por lo que veía el habito de la lectura era algo que había adquirido ya que nadie logro desconcentrarla, minutos después Kira salió e intento de todo para que le hiciera caso. Cosa que no logro.
-Buenos días chicas- nos saludó después de que se cansó de que Honoka no le hacía caso, se sentó frente a nosotras con un gesto de aburrimiento total en la cara.
-Buenos días- le respondí de manera cortes, Niko solo lo saludo con la cabeza mientras seguía revolviendo el pudin de vainilla, que estaba preparando.
- ¿Ustedes pertenecieron a μ's verdad? - pregunto de manera directa.
-Sí, ¿Cómo lo sabes? - pregunto Niko sin darse la vuelta.
-Bueno, es que conocí a alguien que pertenecía a ese grupo, claro que en ese tiempo no era tan tonta- dijo hablando fuerte y claro para que Honoka lo escuchara, ella al darse cuenta de sus intenciones desvió la mirada rápidamente de su libro, pero antes de que Kira se diera cuenta que ella le prestaba atención siguió leyendo como si nada.
- Vaya, que bien, ¿en qué semestre vas de la carrera? - pregunté tratando de calmar el ambiente, aunque me interesaba lo que él, sabia de mi amiga no creí prudente fastidiarla.
-Soy de sexto, en realidad soy mayor que ustedes, bueno de la necia que está ahí sentada y pretende que no nos conocemos, ninguno de los cuatro, soy mayor tres años, por lo tanto, tengo 25, tú debes tener al menos 20 años y la enana de haya unos 18- dijo con una sonrisa en la cara.
- ¡Hey! Idiota, para que lo sepas tengo 23 años, y no soy ninguna enana, el hecho de que tú seas un gigante no significa que sea pequeña- dijo mi pequeña fiera aun sin voltearlo a ver.
- Lo lamento, enana-san, pero yo el gigante-kun no tengo la culpa de haber crecido de manera correcta- dijo el muy listo. Espere paciente el grito de mi novia, pero al contrario de lo que esperaba se empezó a reír, se giró por fin para darle la cara y le dijo como si nada.
-Me caes bien, gigante-kun, espero y pueda dejar a mi amada Maki y a la necia del sillón a tu cuidado sin problemas- dijo mi niña haciendo una breve reverencia como saludo, el simplemente se rio y le dijo que si con un gesto, para después devolverle el gesto.
-Espero y no se molesten- dije después de ese extraño comportamiento de mi niña- pero invitamos a algunas de nuestras amigas a desayunar. De hecho, no han de tardar mucho en llegar.
Antes de que Honoka o Kira me dijeran algo, se escuchó el timbre de la puerta. Corrí a abrir la puerta y para mi agrado ya se encontraban casi todas ahí a excepción de Nozomi.
-Por mí, no hay problema- dijo Kira- aunque no sé si a la señorita berrinches le importe algo- dijo, retando con la mirada a Honoka.
- ¿Por qué habría de importarme? Al final también es su casa- dijo ella, sin levantar la mirada del libro que fingía leer.
- Me parece perfecto- contesto el- entonces no te preocupara acompañarnos, ¿acaso podemos contar con su apreciada presencia en nuestra mesa? - le dijo mientras se sentaba muy cerca de ella y se recargaba con un brazo en el sillón. Realmente estaban muy cerca el uno del otro.
- No lo creo necesario- contesto ella, haciendo un gesto de aburrimiento.
- Pues yo sí. Yo lo creo necesario, señorita necia- le dijo él, mientras le arrebataba el libro de las manos.
- Tienes dos segundos para darme mi libro- le dijo realmente molesta Honoka.
- No- contesto simplemente el joven.
- Mira tienes un segundo para darme mi libro o puede que te arrepientas- dijo ella mirándolo con un grado alto de enojo en la mirada.
- No- volvió a decir, Kira mientras se reía de ella en su cara.
- Dámelo- insistió ella.
- No- respondió el muchacho.
- ¿Por qué no? - pregunto ella, estaba muy molesta, realmente nunca la habíamos visto así.
- Porque a ti no te quita nada compartir la comida con nosotros, como tampoco te quitaba nada explicarme el porqué de tus negativas, no te costaba nada ser sincera un momento conmigo antes de largarte sin decir nada, porque simplemente es una atención para aquellos que decías querer en el pasado- le dijo muy serio, todas nos quedamos calladas observando esa escena, era obvio ellos tenían una historia, y por lo que veo muy profunda.
Honoka no le contesto, solo se quedaron viendo a los ojos, ella lo miraba con ganas de matarlo, estaba muy enojada, el, la miraba con tranquilidad, y algo de resentimiento, después de unos momentos ella se levantó y se fue a sentar al comedor sin decir nada.
Antes de que pudiéramos decir algo más, se escuchó el timbre de la puerta, Eli fue rápidamente a abrir la puerta, dejando pasar a Nozomi, extrañamente venia vestida con la ropa de ayer, pero tenía una mirada muy calmada, mucho más que el día anterior, Eli no la miro, solo le dio una bolsa con su ropa de cambio, antes de que pudiera preguntarme algo le dije que pasara al baño.
Me fui a sentar a la mesa, estábamos algo apretados, pero valía la pena, nadie decía nada, la verdad es que era algo incómodo estar así, era una comedia barata. Niko me tomo la mano cuando noto mi incomodidad. Nozomi salió 5 minutos después, llevaba puesto un lindo vestido color blanco liso, una chaqueta negra y sandalias también negras, se había dejado el cabello suelto, especialmente en el área del cuello, algo poco usual en ella.
Se sentó justo enfrente de Elí, pero ella la volvió a ignorar.
- Que aproveche- murmure.
Todos comenzamos a comer en silencio, Honoka solo tomo una taza para servicie café, se levantó poco después buscando en las gavetas, y saco un par de rebanadas del pan seco que encontramos el día anterior. Sin decir nada más se dedicó a comer en silencio, cada determinado tiempo se movía en su lugar incomoda, no había tocado nada de lo que había en la mesa.
- ¿Por qué no comes de manera correcta? - le pregunto Kira-Kun, mirándola con cautela.
- Estoy comiendo- le contesto sin mirarlo.
- No lo creo así, ya que en la mesa hay muchos ricos platillos, que prepararon Yazawa y Nishikino para todos, y eso te incluye, comer pan nada más, no te hará nada bien- le contesto con un tono de voz aparentemente indiferente.
- No acostumbro a comer lo que no pago- fue su respuesta.
- ¿Eres estúpida acaso? Nadie te pidió nada así que puedes comer de todo- le dijo.
- No gracias- dijo ella mirando a la nada- además no como mucho, la mayor parte del tiempo no tengo hambre- le dijo mirándolo de reojo.
Kira se levantó como un rayo de su lugar, molesto. - Señorita Ayase, le molestaría recorrerse, será mejor que me siente a lado de esta inmadura mujer- dijo sin dejar de ver a Honoka.
Eli se recorrió en silencio, ninguna comprendía que estaba pasando, en el tiempo que llevábamos de conocer a Honoka, nadie se había atrevido a hablarle así, ni siquiera Umi, aquella ocasión que tuvieron el problema porque Kotori se iría a estudiar al extranjero diseño de modas.
- Bien, pues me vale un pepino que no comas nada que no pagues, comerás de manera correcta, estas muy delgada, anoche pasaste un buen susto, casi te matan, aunque la verdad no creo que te quisieran asaltar nada más testaruda- le dijo. Como si hablara con una niña pequeña que no entiende nada- comerás y es mi última palabra.
- Estas dando un espectáculo innecesario- le contestó Honoka sin verlo- además yo acepte comer con ustedes más nunca dije que comería de lo que ustedes comen, así que no entiendo la razón de semejante sermón.
- Me vale, comerás y es mi última palabra, o quieres que les cuente a todas estas señoritas desde cuando nos conocemos. O porque nos tratamos de esta manera, ¿Quieres que te vuelva a besar delante de todas? Por mi encantado, sabes bien que te amo, como también yo sé que eres una necia, que no sederas por tu maldito orgullo de niña- le contesto más molesto.
- No me importa, te lo dije hace algún tiempo, no te quiero, olvídame, deja de ser tan arrogante y lárgate, no te amo- le dijo ella mirándolo a los ojos, en sus ojos no había nada más que frialdad, todo lo que dijo, parecía ser verdad. Sus ojos no mostraban mentira, sin embargo, él no se rindió y como esta mañana la volvió a besar, solo que en lugar de ser tierno fue rudo, obligándola a corresponder ese beso arrebatado.
Todas estábamos impactadas por lo que estaba pasando frente a nuestros ojos, hasta Nozomi siendo tan juguetona como es, no supo que decir, todas desviamos la mirada muy sonrojadas, de algo no había duda, entre esos dos había una tensión sexual tan grande que se trasmitía.
- Suéltame- escuchamos que grito Honoka una vez que logró zafarse de los labios de aquel joven- mira Kira, comeré, contento, pero no me vuelvas a besar, quedas en ridículo, yo no te amo, y jamás voy a amarte ni a ti, ni a nadie- el solo se rio de lado.
Me alegre porque en realidad si comió si era verdad lo que nos dijo, no come mucho se la pasa trabajando, todos comimos en silencio después de eso, cuando terminamos de comer, Umi y Kotori se dispusieron a limpiar la mesa mientras, Hanayo, Rin y Eli lavaban la loza.
Yo me quede con Nozomi y Niko acomodando el desastre que quedo en la mesa, y la sala. Honoka se levantó con la intención de irse a cualquier lado, pero Kira no la dejo. Sin duda alguna ellos dos tenían una historia grande, y complicada, Honoka pese a todo no puede fingir algo que no es verdad, lo ama y al parecer es mucho, ya que lo dejo acercarse a ella.
- Creo que es momento de que hablemos seriamente todas, Honoka Kousaka, será que podemos hablar contigo- dijo Umi de manera muy seria.
Honoka la miro atentamente, y con fastidio asintió, al parecer había asumido que de cualquier manera tendríamos que hablar, tarde que temprano, debíamos mantener esta conversación, Kira- Kun nos dejó solas, salió del departamento y aseguro que no volvería hasta después de unas cuatro o seis horas.
- Muy bien, pero antes tengo que decir algo. Lamento el espectáculo de hace un rato, no voy a explicar nada de lo que paso con él, no hablare de mis padres y espero que no intentes persuadirme para que les cuente algo, solo las escuchare, y no por eso crean que podremos ser amigas de nuevo, se los dije no hace mucho, por mi pueden olvidarse de que existo, no tengo ningún problema, hasta ahora he estado bien así, sola- comento mientras se sentaba en el banco de su viejo piano.
- Está bien, solo quiero que nos escuches- contesto Umi tranquila. Eran las 12 del día y el día claramente estaba lejos de terminar.
…
Cuando Honoka nos dio sus condiciones, para poder hablar con ella me sentí feliz, al menos teníamos una oportunidad de aclarar las cosas, después de aceptar lo que nos pidió indirectamente, nos sentamos todas en un círculo, Kotori se sentó a mi lado y tomo mi mano dulcemente, transmitiéndome toda esa calma y seguridad que había perdido el día de ayer, al volver a ver a mi amiga.
- Te contare como creímos que pasaron las cosas después de que las de tercero se graduaran- le dije.
- Poco después de que ellas se fueran me di cuenta de que tengo sentimientos románticos por Kotori, y me sentí sumamente asustada por ello, me gustaba una de mis mejores amigas, la amaba, ¿Qué debía hacer? Me pregunté por semanas, hasta que ella comenzó a contarnos del chico que le coqueteaba en su trabajo fue que reaccioné, me sentí realmente molesta por ello. Todo concluyo en que yo le confesé a Kotori que la amaba y ella me dijo que también me amaba- suspiro- queríamos decírtelo, pero no sabíamos cómo.
Al saber que ella me correspondía comenzamos a pasar mucho más tiempo juntas, no quería estar lejos de ella porque lo que siento por ella es más grande que todo a mi alrededor. Comenzamos a alejarnos de ti y tu parecías actuar normal, nada parecía raro en ti, las cosas se pusieron raras al grado de que las primeras en saber que estábamos juntas, fueron Maki, Hanayo y Rin, no porque no confiáramos en ti, sino porque, teníamos miedo- dijo Umi levemente sonrojada.
- Solo tenían que decírmelo. Yo ya sabía que se amaban, desde que estábamos en secundaria, eran muy obvias- contesto Honoka con calma.
- ¿Por qué nunca no lo dijiste? - pregunto Kotori sorprendida.
- Las que se tenían que dar cuenta de que se amaban eran ustedes, no yo, además lo sospechaba nunca lo confirme, bueno hasta ahora, así que no sé porque tanto escándalo- nos respondió con calma y cierto fastidio en su tono de voz.
- Tú, ¿Aceptabas eso? - pregunto más conmocionada Umi.
- Claro que sí, ERAN MIS MEJORES AMIGAS, crecimos juntas, ¿Por qué iba a cambiar mi actitud porque fueran novias? Si me sentiría incomoda porque siempre estuve de mal tercio entre todas, pero podía adquirir nuevas ocupaciones.
- Pero, tú dijiste que no podías aceptar esa relación, que no era sano, nunca lo aceptarías, dijiste- le dijo Umi exaltada.
- ¿De qué demonios me estás hablando? - contesto extrañada Honoka.
- El día que te queríamos decir que estábamos juntas, recibiste una llamada, tenías días actuando extraña, era como si nos evitaras, y a la vez no, ya que siempre te quedabas en el consejo estudiantil, haciendo cualquier cosa, salíamos de la escuela y cuando llegábamos al lugar donde nos separábamos para ir a nuestras casas, siempre tomabas otro camino, dejaste de hablar con nosotras, así que decidimos seguirte y escuchamos lo que le dijiste a la persona con la que estabas hablando: nunca lo aceptarías, porque no era sano- contesto alterada Kotori.
- Que estupidez- dijo Honoka casi gritando- yo no estaba hablando de ustedes, era otra cosa, la cual no voy a explicar, así que, para resumir, me hicieron a un lado porque creyeron que yo odiaba su relación- dijo ella, con aparente calma, tenía una mirada llena de rencor, era la primera vez que nos veía de esa manera, se levantó rápidamente del lugar donde estaba sentada y se fue al piano, para comenzar a tocar como loca.
- Creyeron que las odiaba, porque me escucharon hablar por teléfono- comenzó a hablar para sí misma, los sentimientos que transmitían las notas de aquel instrumento eran perturbadoras, una extraña combinación de tristeza, enojo, soledad y confusión, hablaba para ella mientras seguía tocando- no me preguntaron- son estupideces, que tontería.
Nozomi que había estado calmada, se levantó de golpe, se acercó a Honoka, pero antes de que pudiéramos decir algo, le soltó un golpe muy fuerte en la cara a esta chica que parecía estar en crisis.
- Termina de escuchar y después puedes volverte loca- fue lo único que le dijo.
- Muy bien, continúen- respondió simplemente Honoka.
- La verdad es que cuando creímos que nos odiabas, les contamos a Hanayo, Rin y Maki- continuo Kotori, con algo de miedo en la voz.
- Entonces…- continúo Umi.
- Basta, se lo que paso después, dejaron de hablarme, no respondían mis mensajes, deje de insistir para que saliéramos juntas a alguna parte, se alejaron de mí, Maki me dejo de enseñar sobre el piano, Hanayo y Rin se alejaron al no saber cómo reaccionar, termine la preparatoria molesta con la vida, porque creí que me había equivocado y algo hice mal, para que mis mejores amigas me odiaran, no me quede en la universidad, dejamos de hablar hasta que la casualidad fue la que logro unirnos muy de vez en cuando, perdí otro año más, no supe más de ustedes, entre a la universidad cuando ya no tenía nada, cuando me había cansado de respirar por fin. Entre, pero ya no me apoyaban económicamente mis progenitores, logre un espacio en la residencia de la universidad, pero estaba sola, yo pagaba el alquiler sola, yo me costee la universidad sola, hasta ahora, tuve que pedir un préstamo, estoy endeudada, trabajo toda la maldita semana, ya sea de mañana, tarde o noche. Me encuentro a las que se llamaron mis amigas por años de casualidad y me dicen que simplemente, creyeron que las odiaba, pero nunca me preguntaron nada, son estupideces- dijo Honoka perdiendo por fin la calma.
- ¿Esta es la manera adecuada de enloquecer Tojo, o prefieres darme otra bofetada para enseñarme? - le dijo a Nozomi realmente molesta.
- Vaya, que bueno es tenerlas- continuo cuando noto que Nozomi no diría nada.
- Se los vuelvo a repetir, no las quiero cerca, no se me acerquen, no me hablen, olvídense de que nos conocemos, no quiero mirarlas si quiera, sigan con sus vidas y a mi déjenme sola de una maldita vez, ¿Qué les importa si sigo viva? ¿Qué caso tiene preocuparse por la amiga que actúa extraño, si nunca se preocuparon en preguntarle él por qué? ¿O es que acaso me dieron la oportunidad de explicarles? No. No lo hicieron así que espero por el bien de todas que este fallido intento de arreglar lazos de fraternidad, no se repita jamás, porque no quiero saber de ustedes nunca más- dijo, al voltear a mirarla nos sorprendió ya que sus palabras fueron realmente duras, y no dudo un momento en decirlo, su voz ni siquiera tembló, pero, estaba llorando amargamente.
- Lo siento, pero eso no será posible- dije, levantándome para ponerme frente a ella- yo te voy a recuperar, eres mi mejor amiga y me equivoque, y te pido perdón por eso, pero no te voy a dejar ir, ninguna de nosotras te queremos perder, y lucharemos para que vuelvas así tengamos que vivir aquí, seguirte a donde sea que trabajes, no sé qué hare, ni con que excusa, pero, no te volveré a dejar sola.
- Perderán su tiempo- me dijo, en su mirada solo había resentimiento y mucho miedo.
- No me importa- le conteste con calma.
- Veremos quién se cansa primero, ustedes de mis negativas o yo por su estúpido y constante acoso- me dijo.
- Si, mientras tanto, espero que este fin de semana no estés ocupada, tu cumpleaños es el jueves y lo celebraremos todas juntas, le pediré a Kira- Kun que te vigile, tanto en comidas como en salidas, ese día lo pasaremos todas reunidas en algún lugar- le dije mirándola con calma.
- Pierdes tu tiempo, no voy a ir- me aseguro.
- Eso ya lo veremos- le conteste.
Nos quedamos viendo fijamente, ella al igual que nosotros no sedería tan fácilmente, iba a ser complicado, seguramente dolería mucho el proceso, pero, es que sentí la posibilidad, sentí que podía hacerlo, no quiero quedarme con las ganas de intentarlo, y menos tener dudas sobre el ayer.
Continuara…
Nota: Muchas gracias por todos sus comentarios, es verdad que tengo problemas serios con mi redacción, ya que no me es sencillo hacerlo, sin embargo trato en cada capitulo pulir lo mejor que puedo este aspecto.
Respecto a los comentarios sobre dejar a una musa con una pareja hetero y el revuelo que esto pueda causar, debo confesar que soy una de las personas más densas del universo, me tarde casi 3 años en darme cuenta de que este anime, tenia una tematica YURI (C rien de mi) la verdad el momento de mi vida en el que encontre este anime, era muy malo, y me centre al 100% en la historia por las canciones. Y más aun en el pensar que alguien pudiera cambiare la vida a Honoka, en medio de todo lo que le oculta a otros.
La historia de Hiroshi y Honoka es independiente al resto de las relaciones de las musas, cuando por fin note que las parejas eran etre ellas, así que sin más, agradezco de nuevo sus comentarios, mejorare en medida de lo que pueda y espero puedan seguirme acompañando en el desarrollo de esta historia, que he amado escribir en cada palabra y falta.
