CAPITULO SEIS:

-Entonces nos vas a permitir, seguir con nuestra plática o ¿saldrás corriendo? - me cuestiono Sonoda de una manera muy pedante. Resignada tome asiento entre Tojo y Ayase.

-Bueno supongo, que al menos a nosotras si nos vas a permitir, intentar rescatar nuestra amistad- dijo Minami.

- ¿De verdad creen que las deje ir, así como así? - pregunte exaltada, poniéndome de pie una vez más- la realidad es otra, yo en ese tiempo con mucho esfuerzo respiraba, estaba cansada de todo y todos ¿Por qué yo tenía que reaccionar siempre?... ¿Qué me obligaba a buscar yo, la fraternidad entre todas siempre?... yo ya no quería nada, y solo acepte todo lo que me paso, no tenía opción- le conteste mirándola con mucho resentimiento.

-Honoka, siéntate por favor y cálmate-dijo Ayase, me tomo de la mano obligándome a sentarme una vez más.

- De acuerdo, dejare mis indirectas por ahora, discúlpame Honoka no sabía que tan problemático era lo que vivías- me dijo Sonoda, nos quedamos viendo fijamente, en sus ojos veía arrepentimiento, pero por algún motivo no lo creí sincero, tenía mucho miedo de volver a confiar y ser herida.

- Por favor, no me llamen por mi nombre, son Kousaka- San para ustedes- repele.

- Esta bien, señorita berrinches, perdón Kousaka-San- me respondió con fastidio Yazawa- como quieras, pero ahora nos vas escuchar, puedes actuar como si no fuéramos importantes para ti, podríamos fingir que no te volvimos a ver y creer que eso es suficiente, que nada cambio porque al final nosotras ocho nos tenemos como respaldo, las unas a las otras, pero yo no olvido y odio tener deudas, y jamás voy a olvidar que tú me diste otra oportunidad, aunque yo me la negaba así que lo declaro sin problemas. No me voy a rendir, te vamos a recuperar, podrás un día contarnos que te paso y volverás a confiar en nosotras, tu nos diste a todas, una oportunidad y ahora todas te daremos una y mil oportunidades a ti- termino de decir con una mirada llena de determinación.

-Antes de que comiences a decir cualquier barbaridad, te contaremos todas, lo que hemos vivido estos años que no te vimos, y no con el fin de que seas manipulada- continuo Koizumi con una voz fuerte y clara, a penas y podría reconocer a la tímida Hanayo detrás de esa joven, madura y muy guapa- sino porque queremos contarle a nuestra amada amiga, todo lo que logramos gracias, al empujón de una señorita de preparatoria que simplemente creyó en la posibilidad de cambiar todo y realmente todo cambio.

No les conteste, realmente no tenía salida, solo me quedaba escucharlas, hice una seña con mi mano, para que continuaran, cerré los ojos y me dedique a escucharlas, tratando inútilmente que aquellas palabras no me dolieran, que la esperanza de volver a ser feliz no naciera, aferrándome a lo único que tenía. Mi soledad.

-Por cierto, todas ignoraremos tu petición, siempre serás Honoka para nosotras- continuo Tojo a mi lado, opte por no contestarles.

- Si realmente desean que las escuche espero y se apresuren, a las 6 de la tarde tengo que alistarme para ir a trabajar- les comente aun sin abrir los ojos.

- ¿Cuántos trabajos parciales tienes? - me pregunto Hoshizora.

- Les diré, simplemente porque sé que, si no lo hago, después no me las voy a quitar de encima y son capaces de seguirme con tal de saberlo- les respondí con calma- Los días lunes este semestre no voy a tener clases, pero cuidare a los hijos de un matrimonio que vive a tres calles de aquí, los cuido desde que llegue aquí, los días lunes, jueves y a veces domingo, pero no es muy común que los cuide en domingo, los cuido de 6 a 11 pm. Lunes, miércoles y viernes trabajo en la cafetería de la universidad medio tiempo. No gano mucho, pero esos días no me preocupo por el desayuno, la cena o la comida, dependiendo del horario que me toque trabajar. Los martes y jueves, soy mesera en un restaurant que esta por el oeste de la universidad, me queda a dos o tres calles, los viernes por la noche trabajo como barman en un local cercano a la salida este del campus. Los sábados trabajo en un antro como parte de la seguridad, vigilo que todo esté en orden, la paga ese día depende del número de personas que vayan. El domingo por la mañana si no cuido a los niños descanso, o hago tareas dependiendo que tan cansada este, por la noche me voy a trabajar como a 40 minutos una hora de aquí, ahí también son barman, y a veces mecerá.

- ¿En qué momento duermes? - me pregunto exaltada Nishikino.

-Cuando tengo tiempo libre, obviamente- le respondí aun sin mirarla a la cara.

- Es demasiado. ¿Por qué no pides el apoyo de alguna beca o algo? - me pregunto Koizumi.

- Tengo una beca por excelencia académica, pero solo es parcial, no pude concluir el trámite de manera correcta y solo me apoyan con el dinero de algunos gastos, el 50% del hospedaje, un poco en alimentos y lo demás en materiales para la carrera, es caro ser alumna de música- comente con voz cansada- Para poder entrar a la universidad, decidí pedir un préstamo bancario para apoyo a mis estudios universitarios, me dieron un montón de dinero pero de inmediato lo ocupe para pagar la colegiatura de los cuatro años de carrera y así estar tranquila. Pero yo vivía sola, así que me tocaba pagar todo completo, los intereses del préstamo suben cada año, dependiendo del aumento o descenso de los impuestos, la suma es grande. En seis meses voy a dejar este departamento, ya que, como saben, en una residencia escolar universitaria, solo puedes estar un máximo de dos años viviendo ahí y yo me voy a exceder seis meses…- guarde silencio de repente me sentí muy abrumada, al saber lo difícil que es todo- por eso he decidido trabajar lo más que pueda. Una parte la guardo para tener un finiquito y poder mudarme tranquila, otra la voy guardando en una cuenta de banco, la cual cada seis meses retiro el total para abonarlo a mi deuda y terminar de pagar lo más pronto posible.

- ¿Cuándo fue que creciste de esta manera? - exclamo sorprendida Minami.

- La vida, no es justa Minami, todos debemos cambiar, entonces, ¿me van a contar o puedo seguir leyendo? - les dije con burla.

-Una pregunta más, ¿Por qué no has podido tramitar la beca completa? - me dijo Ayase.

- Lamentablemente no voy a contestar a esa pregunta, así que no demoren más- respondí con calma.

-Bien. Entonces comenzaremos nosotras- me dispuse a escuchar su historia, la verdad es que si me llamaba la atención sabes, como diantres se dio la relación de Nishikino y Yazawa.

- Cuando las de tercero se graduaron antes de que fuéramos de viaje para participar en el Domo de Tokio y etc., Niko se me declaro, al término de la ceremonia de clausura, fue un tanto peculiar ya que yo era consciente de que esa enana me movía el mundo, pero, aunque sabía que estaba enamoraba de ella, no quería decirle nada, ¿Qué tan coherente es confesar tus sentimientos a tu sempai que esta por graduarse? Nada. Siempre me respondía, pero esta enana me gano y me confesó que me amaba- término de decir.

-Sin embargo, no comenzamos a salir en seguida- continuo Yazawa- yo sabía que era una princesa y que estaba destinada a muchas cosas, que sus padres ni siquiera se habían preocupado en preguntar si era lo que ella esperaba de su vida, decidí irme a estudiar lejos, dejar la idea de ser una Idol, ya que yo solo podía ser Idol con ella, con ustedes, sabía que sus padres no me tomarían enserio si me presentaba como una aspirante a Idol, tenía que tener algo seguro, así que aposte por la gastronomía, aprendí cuanto pude, al final la distancia, el deber y nuestros miedos nos alejaron un poco, al grado de no hablarnos.

- Con el tiempo asumí que no podría estar con Niko, y acepte todo lo que mis padres me pedían, aun iba en preparatoria cuando estaba ya cursando la Universidad, resulta que mis padres, son muy reconocidos y apoyan muchas asociaciones, en segundo año hice mi examen para entrar a la UT, en medicina, lo logre, así que acredite varias materias, tanto así que este semestre pasare a mi sexto semestre de la carrera, todo iba bien hasta que una bendita casualidad me hizo reencontrarme con mi amada, en tercer año, me mandaron a un congreso de medicina, por ser la mejor alumna conocida, además de ser considerablemente joven, sabia muchas cosas que solo se podían aprender en cursos superiores.

-Me fui dos meses antes de concluir mis estudios en Otonokizaka, aun así, tenía que pasar mis materias a distancia, me mandaron a Italia, resulta que Niko aquellos días tuvo una demostración culinaria por motivo de una campaña de salud sobre nutrición y comida saludable. Cuando nos encontramos no cabíamos en nuestra felicidad obviamente, fueron los mejores meses de mi vida, pero tuve que regresar, cumplí con mi trabajo de manera adecuada- comento Nishikino.

-Cuando ella volvió, me tarde como tres segundos en darme cuenta que si la dejaba ir ese día nunca podría estar con ella, así que hice el papeleo, y todo lo necesario para ser trasladada a una universidad cerca de la UT, donde también tienen gastronomía. Los tramites lastimosamente duraron dos meses, en ese tiempo Maki me llamo un día muy consternada, resulta que le habían comunicado que estaba comprometida y que pronto se casaría, obviamente no lo iba a permitir, le pedí que me esperara y buscara un aliado entre tanto, para poder buscar soluciones, así que me apresure lo más que pude, la verdad no tenía idea de lo que iba a hacer, pero si sabía que no me iban a arrebatar a mi amada- Yazawa realmente estaba entrada en su relato, en las palabras de ambas sentía su amor y la gran lucha que libraron. Me alegraba mucho por ellas pese a todo, nunca le desee mal a nadie de las musas.

-La verdad es que fue muy dramático, acudí a mi abuela y como Niko me lo pidió la espere, le conté la verdad a la madre de mi padre, le rogué que impidiera la boda y lo logro, a pesar de ya no ser la cabeza de los Nishikino hiso a mis padres ponerse de cabeza, me conto que en su juventud también amo a una mujer y que a pesar de que mi abuelo fue bueno con ella jamás logro amarlo, siempre se sintió sola y vacía, al ser yo su única nieta, me juro protegerme de las tonterías que tenían mis padres en la cabeza- Nishikino guardo silencio, abrí los ojos para ver a ese par frente a mi abrazadas como si sus vidas dependieran de la otra.

-Entre su abuela y yo la animamos a buscar su verdadero sueño, confrontamos a sus padres, les dijimos que éramos pareja, que ella ya no quería saber nada de medicina y deseaba ser una pianista profesional, obviamente las cosas no fueron simples, le retiraron el apoyo económico por completo, así que ambas tuvimos que trabajar para poder comer, gracias a Dios por la renta no nos preocupábamos, la abuela de Maki nos pagó un piso a ambas, en lo que podíamos conseguir alojamiento en las residencias de nuestras facultades.

Pese a todo Maki no pudo renunciar a la medicina, descubrió que, si le gusta, más no la ama eso, era buena en ello, pero su corazón no estaba en ser médico, ella vivía y amaba realmente su vida cuando podía estar en contacto con la música. Desde hace dos años sus padres no le hablan, su abuela nos sigue apoyando y yo no los he vuelto a ver desde que me corrieron de su casa, el día que me presente como su novia. Me pesa la situación porque sé que, por mí, ella dejo todo, mi familia pese a todo lo acepto, mi madre lo tomo con gracia al principio, creyó que era una etapa, pero al final, me acepto, espero un día lo acepten sus padres- dijo Yazawa mientras abrazaba a su novia con más fuerza.

Nishikino no le respondió nada, solo la beso frente a todas de manera tierna, al separarse se miraron con felicidad y una tranquilidad tan inmensa que me sorprendieron. Ambas habían madurado mucho.

-En fin, después de eso pudimos ser libres, y aprendimos a ser más sinceras la una con la otra, nos encontramos por casualidad con Nozomi y Eli, hace más o menos tres meses, mi querida novia Niko tuvo que viajar a Italia a concluir un proyecto en el cual se vio en vuelta casi sin querer, ya que la tonta no se dio cuenta que había aceptado volver un par de semanas para apoyar a otro congreso, cuando llegue al aeropuerto las encontramos, y después de casi cinco años pudimos reunirnos casi todas, era la tercera vez que nos reuníamos a platicar, el día en que nos encontramos contigo, la verdad le agradezco a la casualidad que nos volvimos a encontrar- termino de contar Nishikino.

No les conteste. Solo me dediqué a mirarlas, volví a cerrar los ojos, esperando a que las siguientes contaran su historia, me sentía muy cansada, al final no había descansado casi nada ese día y esta plática me estaba agotando, de alguna manera saber de ellas me causaba mucho conflicto, me hacía desear regresar el tiempo y hablar con ellas para no pasar tanto sola, ni que ellas pasaran tantas cosas por separado.

-Supongo que eso nos lleva a contar nuestra historia, ¿Verdad Eli? - comento tranquilamente Tojo, cosa que me sorprendió ya que por primera vez no la escuchaba decirle Elichi como cuando éramos más jóvenes.

-Supongo- Comento un tanto apagada Ayase.

- Nos fuimos a Rusia, a estudiar en un primer momento, amabas éramos muy buenas en lo que hacíamos, yo estudiaba astrología y Elichi abogacía, estaba cumpliendo lo establecido por sus padres, yo me sentía un poco molesta con ella por su actitud, pero siempre la apoye, llego el día en que exploto y les dijo a sus padres que ella no quería ser abogada, sus padres obviamente pusieron el grito en el cielo y querían comérsela viva, pero yo le ayude a convencerlos de que al final era su vida y ella podía decidir- comento Tojo.

- Pedimos un intercambio a Estados Unidos y ahí estudiamos dos años, esos años fueron una revolución, ambas conocimos muchas cosas, yo al no tener fijo un lugar en mi corazón para llamarlo hogar, solo vivía el momento, me dediqué a ser la mejor que pude en mi carrera, Elichi logro entrar a una Universidad de arte dramático importante en EUA, todo iba bien hasta que nos dimos cuenta de que necesitábamos volver a Japón, aquí pertenecía nuestro corazón. Pedimos nuestro intercambio definitivo, lo cual fue complicado porque Elichi es la mejor de su generación y yo también, sin embargo, lo logramos- termino de contar orgullosa, algo había raro en esa historia, simple pero claramente muy elaborada.

- Si bueno, algo así paso- comento en voz baja Ayase.

- Tengo una duda- dije calmadamente- yo tenía la impresión de que ustedes dos estaban enamoradas, eso creía, desde que las vi en el consejo estudiantil, siempre tuvieron una relación muy cómplice, parecía que se conocían con una mirada y en algún momento creí que podrían terminar siendo pareja o que ya lo eran, ¿Qué paso con eso? - no quería incomodarlas, pero sabía que había un gran gato encerrado en sus respuestas.

- No. Te equivocas Honoka, Elichika y yo siempre seremos buenas amigas, nada más que eso, algunas cosas, solo son imaginación de uno mismo- respondió calmadamente y con una gran sonrisa en la cara Tojo, eso no había cambiado en ella, la manera tan simple que tiene de mentirse y mentirle a otros, claro que nadie le creía lo que estaba diciendo.

- Sí, bueno actualmente estoy saliendo con un chico llamado Toudo Kinomoto, y pues poco después de entrar a la academia en EUA, comencé a salir con varios chicos y pues buscar mi pareja ideal- comento Ayase.

- Vaya, entonces supongo que no hay problema en que muestres libremente las heridas de la batalla de anoche Tojo, eso de poner tu cabello cubriendo el cuello no va a engañar a nadie, tienes demasiadas marcas, como para esconderlas- le comenté un tanto burlona de la situación, al parecer estas dos idiotas no habían dejado de ser unas tontas.

- Vaya, con que ahora eres juguetona Honoka- me respondió con un tono de voz un tanto sombrío- creo que tienes razón no puedo negar las heridas de la guerra, aunque no creo que sean muchas, comento, mientras tomaba su bolso y buscaba con aparente calma un espejo en el.

- No…- Exclamo entre asustada, preocupada y molesta- ¿otra vez perdí mi celular? - Exclamo asustada en esta ocasión.

Olvidando mi comentario mal intencionado por unos momentos se dedicó a buscar su teléfono lo más pronto posible, el cual no encontró, le ofrecí llamar desde la línea del departamento para poder saber si podía recuperar su teléfono o tendría que darlo por perdido. Acepto enseguida, mientras Tojo hablaba por teléfono con la persona que tenía su celular, Nishikino, Ayase y Minami trajeron un poco de té y el postre que nadie había tocado en el desayudo para poder comer mientras seguíamos hablando, pero al notar que era un budín de Vainilla cubierto con chocolate, le pedí de manera cortes a Minami que me retirara el plato, desde que deje mi hogar he evitado comer todo aquello que me recuerde que un día tuve una familia unida. Que un día tuve una madre, que en cada momento que me veía decaer, hacia el mismo postré con la esperanza de que en mi rostro se dibujara una sonrisa.

-Ignorando la interrupción, podemos seguir platicando- comento Tojo una vez que se sentó a tomar calmadamente su té.

- Supongo que es el turno de Hanayo y Rin- comento Yazawa.

- Bien, pues todo comenzó a mediados de segundo año, Rin y yo comenzamos a salir después de que entregáramos nuestros cargos en el consejo estudiantil en Otonokizaka, nuestra historia no es muy complicada, Rin se me declaro después de que pensó que yo amaba a Maki-Chan- conto Koizumi mientras se reía de la cara de Hoshizora después de su comentario.

- No es gracioso, en verdad creí que se amaban- Repelo la peli naranja poniendo cara de niña regañada, al parecer la chiquilla no había cambiado en lo más mínimo.

- ¿Cómo es eso, Maki-Chan? - pregunto un poco molesta Yazawa, al parecer esa parte de la historia no la sabia.

- Mi amor, cálmate, permíteme que te expliquemos- contesto una asustada pelirroja, por la cara que puso su amada novia.

- Todo fue por culpa del trabajo del consejo estudiantil- comenzó a contar Koizumi- era momento de comenzar a preparar todos los papeles para entregarlos al nuevo consejo estudiantil, las cuales serian escogidas por la población estudiantil, ya que nosotras no teníamos en mente a quien recomendar, las tres pensábamos que Alisa-Chan y Yukiho- Chan estudiarían en Otonokizaka y a ellas teníamos planeado cederles el consejo estudiantil, pero no fue posible, ya que ellas se fueron a estudiar a Rusia. Estábamos preparando el balance general del presupuesto de los clubs de la institución, para que así las próximas tuvieran una idea de los recursos y pudieran hacer un buen manejo al momento de repartir el presupuesto de la institución.

Nos dividimos el trabajo- continúo contando la enérgica Hoshizora que yo conocí- Maki-chan y Hanayo-Chan se encargarían de acomodar todos los datos que teníamos registrados respecto al presupuesto y yo iría Club por Club, asegurándome de que el presupuesto fuera ocupado de la mejor manera posible, para el beneficio de toda la institución, al igual que preguntaría si se tuvieron dificultades, si fue suficiente, si es qua caso fue excesivo el presupuesto y etc. El caso es que nos centramos mucho en nuestras misiones hasta que pudimos concluir las actividades, un día llegue antes el consejo estudiantil y escuche una conversación que mal intérprete- dijo sonriendo, como si no pasara nada.

Maki le comentaba muy angustiada a Shima- Chan (una chica que nos apoyaba en el consejo estudiantil) que no sabía cómo resolver las cosas con Hanayo-chan, era su deber aclarar todo y llegar a una situación en la cual fueran felices todos, y así comenzar juntas de nuevo, yo me preocupe por eso, ya que desde hacía unos meses me había dado cuenta que amaba mucho a mi Kayochin, pero no sabía cómo decírselo, días después escuche a Kayochin, decirle a Shima-chan que era momento de arriesgarlo todo y debía ser pronto, salió corriendo del consejo estudiantil y la seguí, llevaba un sobre en las manos, corrí tras ella por varios minutos hasta que la vi acercarse a Maki, la cual también traía un sobre cerrado como el de mi hermosa niña, sol vi como intercambiaban sobres, se sonrieron y se fueron juntas, pese que había perdido- conto una sonrojada niña tonta.

-Esta tonta se alejó de nosotras. No sabía cómo actuar, nos hizo a un lado hasta que faltando dos días para que me fuera al congreso de medicina, la confrontamos, fue un caos- comento una risueña pelirroja.

- Resulta que lo que teníamos que resolver la una con la otra, fue que en un descuido hicimos mal el balance y no sabíamos cómo solucionarlo, ya que sorpresivamente Rin-chan termino a tiempo su trabajo y no causo ningún desastre como acostumbraba, teníamos que aclarar eso pronto- comento Koizumi divertida.

- Todo termino en que Rin, se le declaro a su Kayochin y desde ese día soy muy feliz con ella, nuestros padres, no lo querían aceptar, porque son celosos, pero nuestras mamas los convencieron de dejarnos tranquilas y poder seguir juntas, no sé cómo lo lograron- comento muy inocente la chiquilla tonta.

Por un momento nadie dijo nada, para después comenzar a reírnos por su inocencia, yo trate de que no se notara que me causo gracia lo tonta que se escuchó esa niña.

-Nuestros padres tampoco aceptaron nuestra relación al principio- conto Sonoda tranquilamente- pero paso el tiempo y lo comprendieron, aunque claro, eso no quita que sigo siendo la heredera de la familia Sonoda y algún día tendré que asumir mis responsabilidades, pero mientras este con mi Pajarito nada me preocupa, mucho- termino de decir muy feliz.

- ¿Qué estudian? - pregunte.

- Yo soy bailarina de ballet, y danzas libres- contesto Ayase.

- Estudio Astrología- Dijo Tojo.

- Estudio Pedagogía- contesto Minami, lo cual me sorprendió.

- Estudio para ser abogada- dijo Sonoda.

- Gastronomía- comento una pelinegra aburrida.

- Medicina y también música- Contesto orgullosa Nishikino.

- Estudio teatro en la nueva rama que abrió la UT- comento una alegre Koizumi.

- Voy a ser veterinaria- Exclamo una alegre Hoshizora lo cual me sorprendió mucho.

-Creo que todas terminamos estudiando cosas diferentes que nunca creímos poder hacer- comento muy alegre Yazawa.

- No es como si yo hubiera abandonado la idea de ser diseñadora de modas, tomo cursos y estudio lo más que puedo de ello, pero me enamore de la educación, es algo muy bello, me ayuda a comprender las cosas de muchas formas- comento una alegre Minami.

- Lo sé, tu carrera es interesante, a lo largo de mi formación he tomado algunas materias optativas para tener más créditos de otras carreras, es genial, he tomado clases en derecho, en pedagogía, tome un par de sociología y también un poco en artes dramáticas- comente.

- ¿Cómo es posible eso? - cuestiono una asombrada Ayase.

- Es simple, veras, en tu carrera tienes la opción de tener los créditos necesarios o acreditar más cosas, aunque estas no sean de tu carrera, este semestre voy a tener tres materias adicionales a las de mi plan de estudios. Me entretiene cuando no tengo que hacer- respondí con calma.

- Eso es muy interesante- comento Tojo con una gran sonrisa en la cara, ignoré su gesto, se bien que se va a vengar de mi por lo que le hice.

- Creo que es momento de que nos pongamos a hacer la comida- comento Minami.

Observé la hora impactada, increíblemente ya eran cerca de las cuatro de la tarde, me fui a mi cuarto en lo que ellas decidían que comer, la verdad es que con el desayuno de esta mañana ya tenía suficiente para el resto del día. Me cambie, para poder trabajar con los señores Valiere, me pedían ir uniformada, me puse unas medias negras, una falda del mismo color que me llegaba a la altura de las rodillas, una camisa blanca, un moño rojo, un saco negro, y unos zapatos negros con un poco de tacón. Me deshice la trenza que me había hecho rápido para poder acomodarla, y ser más formal, mi cabello era muy largo, ahora me llegaba a la altura del trasero, al ser negro como la noche, me daba un aspecto muy diferente, el cual me gustaba.

Había crecido mucho estos 5 años, al medir 1.70m y ser delgada, tenía la figura perfecta para ser una Idol profesional según mis profesores de la carrera, solo que yo los ignoraba, hablar de Idols me traía muchos recuerdos y no precisamente gratos. Me maquillé un poco, ya que por la falta de sueño de los últimos días tenía unas ojeras horribles, me puse un poco de rímel y brillo labial rosa, un tono muy delicado y discreto. Acomode mi flequillo, tome mi bolsa beige de mano, guarde mis llaves y el celular. Salí para encontrarme con unas chicas asombradas al ver el cambio que tengo al ponerme un poco presentable.

Vi la hora, eran las 4:30 pm, intenté salir del departamento, pero no me lo permitieron hasta que comiera algo, preferí hacerles caso antes de que me volvieran loca. Me senté a seguir leyendo el libro de filosofía que Kira no me había dejado leer en la mañana. Pasaron unos minutos cuando escuche la puerta abrirse, levante la mirada para encontrarme con los bellos ojos azules de Kira- Kun, nos quedamos viendo fijamente por unos instantes, en definitiva, él me ponía muy nerviosa aún.

Tojo salió apresurada de la cocina, se paró frente a él y simplemente le dijo:

-Que gusto que volvieras, ya vamos a comer, pero antes quisiera invitarte a la fiesta que haremos en honor al cumpleaños número 21 de esa necia- le dijo con una gran sonrisa, así que jugaríamos a ponernos incómodos, bien, acepto el trato.

El me miro unos segundos, sonrió y solo movió la cabeza para afirmar que nos acompañaría, antes de que pudiera reaccionar se escuchó el timbre, me levante molesta, esa Tojo Nozomi me iba a conocer, haber quien perdía primero, abrí la puerta para encontrarme con una joven que nunca había visto la verdad es que era muy bonita. Cabello castaño, ojos color miel, piel aceitunada y unos rasgos realmente bellos, me sonrió, antes de poder decirle algo, Nozomi Tojo se asomó a la puerta, la joven al verla se alegró y se lanzó a abrazarla, una peculiar situación, ya que como pude notar también tenía marcado el cuello, las cosas se pondrían realmente interesantes.

La invite a pasar, cuando me quedo claro que venía a buscar a Nozomi.

-Nozomichi- dijo la recién llegada- te traje tu celular, lo dejaste en mi choché en la mañana que te vine a dejar, perdona por no esperar a que fueras a recogerlo, pero salí temprano del trabajo y quise entregártelo- le dijo con una gran sonrisa.

-Gracias Kan-Kan, aunque te dije que no era necesario- le contesto con una voz alegre.

-Así que eres amiga de Nozomi- le dije a la recién llegada- Hola soy Honoka Kousaka, compañera de la preparatoria de Tojo, espero nos llevemos bien, en vista de que eres amiga de Tojo, me gustaría invitarte a una fiesta que se celebrara el sábado por mi cumpleaños, los amigos de Tojo son bien venidos siempre- le dije con una sonrisa llena de satisfacción en la cara cuando note que Tojo se puso pálida.

- Chicas, la comida esta lista, ¿Qué hacen que no se apresuran? - pregunto Ayase mientras salía de la cocina.

- Así que, tu eres Ayase Elichika- aseguro la recién llegada antes de darme una respuesta. Ayase solo la miro extrañada, ya que no la conocía, me devolvió la mirada y con una gran sonrisa me respondió.

- Estaré encantada de acompañarte, Kousaka, será divertido- me miro y sonrió con amabilidad, Tojo se puso pálida, y me miro con ganas de matarme, Kira no entendía que pasaba y Ayase puso cara de preocupación, si era momento de que se preocupara, desde que Nozomi y Kan-Kan se encontraron en la puerta, no se habían soltado de las manos.

La pregunta es, ¿podremos ser amigas o enemigas después de esto?

Continuara…