Aqui les va el otro capitulo de este día de actualizaciones triples, en el anterior le dijimos adios al Rey Helado y a su reino, Gunter en coma y Marceline siente no sabe que pensar, la pregunta, que creen que habra pasado, se respondera en este capitulo o tal vez no.

Les presento el capitulo 33 - Disfruten


Capítulo 33 ¿Sueños o Memorias?

El día algo loco y problemático se había acabado y solo quedaba descansar, descansar para poder pensar como atrapar al Lich con las manos en el acto y detenerlo, pero era algo improbable de lograr, Marceline se vio afectada por la noticia del Rey Helado pero todos nos encontrábamos pensando acerca de Gunter, aquel pobre pingüino podría salir de ese coma en el que el Lich lo dejo, nadie sabía que el Lich era el responsable, nadie a excepción mía ya que él me necesitaba y tenía la ligera sospecha del por qué y para qué. Me encontraba dentro de mis sueños pero de alguna u otra forma, no me encontraba solo y tenía el presentimiento de que no iba a ser un sueño normal – ¿Hola? – empecé a decir encontrándome en la oscuridad – ¿Hay alguien? – empezaba a decir pero no había respuesta – ¿Detective? ¿Criminal? ¿Psicópata? ¿Alguien? – pero no había nadie – ¿Qué raro? No hay pistas de estos imbéciles pero siento que alguien se encuentra aquí – decía, voltee a todos lados pero algo me llamo la atención, un ruido de algo que caía, alce mi mirada y me encontré con que alguien venía en picada – ¿Quién será? – me preguntaba – Aguarda…¡Es Finn! – exclame – ¡James! – gritaba el muchacho pero como que algo paso que rápidamente cayó encima de mí – ¿Por qué chingados aceleraste la caída? – le pregunte enojado y adolorido – Perdón James, no sé qué ocurrió o por qué me encuentro aquí – decía excusándose el chico – Sí, sí, pero quítate de encima – dije arrojándolo lejos de mí – Demonios, tanto chingaso que me dan, ya sé por qué paso demasiado tiempo en el hospital, vamos déjame te ayudo – le dije dándole la mano para que se levantara – James, donde estamos, se supone que me encontraba dormido y ahora aparezco a tu lado – dijo esto mientras miraba a su alrededor – No lo sé Finn, esto es extraño, sumamente extraño, espera como sé que eres el Finn de afuera y no una creación de mi retorcida mente – No lo sé James, no sé qué hago aquí, pero no creo que sea una creación de tu mente, recuerdo claramente que hablábamos de lo que paso hoy y después de un rato tú te metiste a tu cuarto diciendo que te querías dormir para pensar en una forma diferente de ver el asunto, a lo que yo te dije que me metería a bañar para quitarme el olor a….. – Ok, ok, ok, si eres tú, ya lo comprobaste pero ahora donde nos encontramos y por qué nos encontramos los 2 aquí – No lo sé, crees que alguien nos mandó llamar por nuestros sueños – pregunto – Buena idea pero ya hubiera tan siquiera alguien aquí – le dije, en eso una puerta apareció frente a nosotros, Finn volteo a verme con cara de "Te lo dije" – Ni una palabra, no se te ocurra decir una maldita palabra – le dije algo molesto – Esta bien, está bien, no diré ni una sola palabra, no te diré te lo dije si es a lo que te refieres – dijo mientras abría la puerta – ¡Finn! Quedamos en que no dirías eso – Pero no lo he hecho – dijo con una sonrisa burlona en la cara – Olvídalo y entremos de una vez, quiero saber quién nos mandó llamar en nuestros sueños y no nos va a dejar dormir – ambos entramos por esa puerta y lo que vimos no lo podíamos creer – ¿Esto? ¿Esto es….? – No me sorprende para nada el encontrarnos aquí, pero que querrán mostrarnos – dijimos mientras seguíamos caminando – James, James, se supone que esto es… - Sí Finn, nos encontramos en el Reino Helado, en el cuarto del vejestorio aquel, creo que alguien o quiere hablar con nosotros o quiere hacernos perder la cordura – Pero si apenas todo ocurrió hoy – gritaba algo asustado Finn – Finn, los sueños son poderosos, sumamente poderosos y quien los controle puede hacer lo que quiera, implantarle una idea a una persona, llevar al borde de la locura a otra, en los sueños todo es posible, tengo entendido que también los viajes en el tiempo han sido posibles en los sueños pero eso es para otro día, ahora lo importante es saber que estamos haciendo aquí – Tienes razón, esa debería de ser nuestra prioridad – Muy bien, sigamos viendo que hay por aquí, algo a lo mejor nos puede dar….la pauta – ¿Qué pasa James? Cuando no terminas una frase es porque recordaste algo o viste algo que da la solución al problema – pero no le contestaba – James, dime que te pasa – dijo el chico asustado.

Tome su cabeza y la gire para que viera lo que me dejo anonadado – ¡No puede ser! – grito Finn – ¡Es el Rey Helado! – Ya lo sé Finn, ya lo sé, esto es improbable, diría imposible pero aquí como que lo imposible ya no aplica - ¡Gunter! ¡Gunter! – gritaba el Rey Helado – ¡¿Dónde estás?! – James, que crees que sea esto – Con una gran probabilidad de equivocarme, diría yo que nos encontramos momentos antes de la desaparición del Rey Helado o en su defecto otro día – ¿Cómo lo sabes? – me pregunto Finn – Chamaco, no lo sé, simplemente lo digo, no sé si sea verdad o no pero tengo el pequeño presentimiento de que muy pronto lo sabremos – Gunter, ven vamos, necesito ir a la Ciudad de los Magos – pero Gunter no aparecía por ningún lado – Ya era hora de que Gunter lo mandara a la fregada – dije yo – Pero James, Gunter no se encuentra por ningún lado – Tienes razón, vamos a buscarlo – nos pusimos a buscar a Gunter, salimos a la sala del trono y para nuestra suerte ahí se encontraba Gunter observando un portal – ¡Gunter! ¿Dónde estás? – gritaba molesto el Rey Helado – James, debemos ir a avisarle al rey que aquí esta Gunter – Finn se dirigía a hacer eso pero lo detuve – No puedes Finn, esto es un recuerdo, algo del pasado, no podemos cambiar nada mira – dije mientras intentaba tocar a Gunter pero lo atravesaba – Espera, ya he estado en una situación como esta – decía Finn – Lo único que recuerdo es que estábamos Marceline, DP, tú y yo en un sueño y paso algo similar – decía mientras se sujetaba la cabeza – Tranquilo Finn, hay que concentrarnos en este problema, es lo único que tenemos – Gunter, aquí estas, que estas mirando – decía el Rey Helado pero Gunter se encontraba callado observando el portal – ¿Y esto? – pregunto el Rey Helado – Tú lo hiciste verdad Gunter, estas castigado, vete al rincón – pero Gunter no reaccionaba – Niño malo, al rincón – decía el Rey Helado mientras lo rociaba con agua pero a Gunter le daba igual – James, creo que algo malo se acerca – Y que lo digas Finn, para que Gunter actué así solo algo malo podría pasar – Gunter, que ocurre, vamos, papi se está poniendo nervioso – dijo el Rey Helado pero Gunter no hacía nada, de repente algo fue arrojado del otro lado mandando a volar a Gunter al lugar donde lo habíamos encontrado dejándolo noqueado – ¡James! – grito Finn – No intervengas Finn, no se puede hacer algo, como te diste cuenta no podemos afectar lo que suceda, ya ocurrió, solo podemos ver quien es la persona que está detrás de todo esto – Pero James debemos… - Nada de debemos Finn, no hagas nada – ¡¿Quién se atreve a golpear a Gunter?! Solo yo lo puedo hacer – en eso alguien cruzo el portal, alguien con una gabardina que traía una capucha y le cubría el rostro – ¡¿Quién te crees que eres para venir e insultarme en mi reino?! – grito el Rey Helado, al estar completamente fuera del portal el ser, el Rey Helado le empezó a atacar con bolas de nieve, rayos congelantes, un sinfín de ataques de hielo, pero no sirvieron para nada el de la gabardina estaba intacto – ¡No puede ser! – grito Finn – ¡¿Cómo es posible?! – decía el Rey Helado al ver que todos los ataques que le dio no funcionaron – Eres aburrido, mejor acabo contigo de una vez – dijo el de la gabardina, hiso aparecer unos tentáculos, lo levanto a una altura considerable y lo único que pudimos ver después fue una luz enceguecedora, para cuando todo volvió a la normalidad, solo se encontró la silueta del Rey Helado pero sin rastro de él, solo quedo la corona – James, debemos de hacer algo – Maldita sea Finn, no podemos hacer nada, nada te digo muchacho, esto es una visión o un recuerdo solo somos como fantasmas – Diablos, diablos, que impotencia el no hacer algo – el de la gabardina se agacho para juntar la corona y ponérsela evitando que la capucha se le cayera – Ahora creo que debo de acabar con este reino, probemos los poderes de la corona – saco unos rayos y empezaba a reírse de una manera demoniaca destruyendo todo el Reino Helado, todo cayó encima de nosotros y se escuchó una explosión, para nuestra suerte, no nos vimos afectados por lo ocurrido – Bueno, tan siquiera ya sabemos cómo se derrumbó el reino, ahora falta saber quién está debajo de esa gabardina – pero Finn no le dio importancia mi comentario, él se encontraba cubriéndose los ojos ante aquel acto que presenciamos – Esto es tan aburrido, pensé que sería un reto pero no lo es, y este imbécil, él supuesto psicópata/sociópata no se puede apresurar, esto es tan aburrido, mejor me largo de aquí – decía aquel ser mientras abría un portal y se iba – James ¿a qué se refiere? – No lo sé Finn, pero el único psicópata/sociópata que conozco… - Vaya, pero que paso aquí, hay alguien – se alcanzó a escuchar – James, alguien viene, ¿Quién crees que sea? – Ya tengo la ligera sospecha de saber quién es – en ese momento entro él yo de ese recuerdo – Pero por las barbas de mi tía Petunia, y ni siquiera tengo una tía llamada Petunia, ¡Qué chingados paso aquí! – decía aquel James mientras observaba todo a su alrededor – Hay alguien aquí, Gunter, Rey Helado, alguien – preguntaba aquel yo – Bueno James, creo que esto ayuda a tu defensa, ahora sabemos que no fuiste tú – Gracias, pero ya que no sabremos quién fue el responsable, creo que lo más prudente será el de encontrar la forma de salir de aquí – Tienes razón, debemos de encontrar la forma de despertar, alguna idea – me pregunto Finn – Ninguna, un golpe, quizá – dije, pero de repente se nos apareció una puerta enfrente – James que crees que sea – me pregunto – Lo más seguro es que sea la salida Finn – Bueno, si eso crees que sea mejor creo que será mejor cruzarla, ya que no hay nada más aquí – Finn se dirigió a la puerta, la abrió – ¿Vienes? – me pregunto – Después de ti Finn – le dije mientras le hice creer que atravesaba la puerta – Bueno, este niño ya se fue, ahora, como chingados pudimos ver esto – me preguntaba – Hay alguien, por favor Rey Helado, Gunter, contesten – decía aquel yo – Cállate, no hay nadie, solo esta Gunter mal herido – dije tratando de callar a aquel yo – ¿Qué fue eso? – dijo aquel yo – ¿Me escuche? No recuerdo haber escuchado algo – Espera, mejor dicho qué es eso, son pisadas – Aaaaaaaaa ya era raro que pudiera escucharme – pensaba – Una huella, una pisada, de quién será – decía aquel yo – Bueno, ya me sé el resto, creo que es hora de irme – pensé mientras me dirigía a la puerta, tome el picaporte y lentamente la empecé a abrir ya que me encontraba viendo absolutamente todo a mi alrededor – No, nada fuera de lo común – puse un pie por esa puerta pero una voz me detuvo – Vaya, te vas sin despedirte, donde dejamos los modales James – me dijo aquel yo – Hey, me puedes ver – pregunte volteando a verme – Pero por supuesto, ver, escuchar y tocar ¿te sorprendí? – Algo, ahora dime, como es que me encuentro aquí – ¿No lo recuerdas James? Creo que te lo tengo que describir o mejor dicho recordar lo de la Nocheosfera – Espera, te refieres a que esto… - Ding, ding, ding, ding, tenemos un ganador veamos James, un acertijo para ti – ¿Acertijo? Pero…. – Sí, uno fácil, para hacer que esa cabecita tuya vuelva, ¿Qué parte del océano es la más profunda? – me pregunto – Fácil, el fondo, déjate de tonterías dime….. – Otro, otro, otro Puedo ser sufrida, puedo ser hecha, puedo ser dicha, puedo ser jugada ¿Qué soy? – Vamos, esa es una broma, la respuesta es una broma – Como tu vida – dijo burlándose de mí, me acerque a él y convenientemente logre tomarlo por el cuello – Mi vida si fue una burla, y que, eso no me afecta en nada – Ojojojojojo, yo no me refiero a tu vieja vida, sino a esta vida, realmente no vas a aceptar quien eres – decía mientras se reía, lo deje caer al suelo – Vamos James, no lo niegues, no niegues tu destino – seguía diciendo ahí tirado – Dime quién eres – James, tú ya sabes quién soy yo, por favor, no me vengas con esto – dijo – No, tú no eres yo, eres solo una ilusión, una creación, tú no puedes ser yo Lich – Crees que soy el Lich, sería bueno que fuera el Lich, ya sabes quién soy pero no lo quieres admitir, mira lo que hiciste – Espera, espera, espera ¿Hice? Querrás decir hiciste – No James, hiciste, fuiste tú el culpable, no te preocupes, para que veas que no hay resentimientos te tengo otro acertijo ¿Qué clase de paraguas lleva la mayoría de la gente en un día de lluvia? – Oh por favor, otro acertijo de segunda, la respuesta es mojado, uno mojado – Pero no le ves el significado al acertijo verdad – me pregunto – No tiene significado, solo es eso un acertijo – No James, claro que tiene su significado, su significado es que no importa que tanto deseas cubrirte siempre saldrás mojado, no importa que tanto intentes evitar esto a su tiempo serás completamente yo – me dijo – Aja, con que ese significado le entendiste, bueno, yo tengo otro que tiene un significado y espero que te guste Muertos en el campo yacen diez soldados de blanco, derribados por tres ojos negros como la noche ¿Dónde estamos? – le pregunte pero aquel yo solo se quedó callado – Jajajaja, como lo sospechaba, no eres yo, la respuesta es simple, nos encontramos en el boliche – Sigo sin entender – me dijo – Pero por supuesto que no le entiendes, eres un maldito imbécil, eso es lo que eres, estamos en el boliche y acaban de hacer una chuza derribando los diez pinos – ¿Y qué tiene que ver conmigo? – Qué la noche de boliche se acerca, tu eres los pinos y Finn es la bola de boliche – y me empecé a reír y retirarme de ahí, sin darle importancia lo que el otro yo diría o haría – No te atrevas a darme la espalda, no te atrevas a hacerlo – gritaba – Mírame – le conteste – Ok, no quería esto pero lo tendré que hacer, James, Soy lo único que siempre dice la verdad. Muestro todo lo que veo, vengo en todas formas y tamaños, ¡Así que dime lo que soy! – Un espejo Lich, la respuesta es un espejo – Exacto, soy un espejo, soy el espejo del verdadero James, no lo olvides, Hunson y el Rey Helado están muertos y tú los mataste, recuerda esto, soy un espejo, reflejo lo que realmente eres James – dijo a lo que yo entre por la puerta y desaparecí.

Al desaparecer de aquel lugar me encontré con que había despertado en mi cuarto – Eso sí que estuvo raro – dije mientras me levante – Ya es de mañana, quien lo diría, es hora de salir a correr – pensé, salí de la habitación y me encontré con Finn sentado en el sillón – Y bien – dijo – Y bien ¿Qué? – le pregunte – Que fue todo eso que soñamos, como es posible que hayamos estado en el mismo sueño – Y yo que sé, no tengo las respuestas de todo Finn – Vamos James, debes de decir que paso, como estuvimos ahí, como vimos que todo eso pasara – dijo, yo me encontraba en el refrigerador sacando algo para beber – James, no andes con rodeos, dime que paso – No lo sé Finn, no lo sé – dije algo alterado – Esto no puede seguir así James, algo malo va a pasar, lo presiento – dijo él yo solo cerré la puerta del refrigerador, me recargue en ella y me tumbe en el suelo – Vamos James, debe de haber algo que podamos hacer – Finn no lo entiendes, es que no lo entiendes – le dije casi gritando – No tengo las respuestas, no tengo la respuesta para esto – Finn me vio algo alterado y se acercó a mí – No te pongas así James, eres mejor que esto, tal vez no dormiste bien – decía – Finn es que se me hace raro que tú y yo hayamos compartido el mismo sueño, memoria, recuerdo o sea lo que sea, es muy extraño – le dije algo preocupado – James, es solo que alguien quiere jugar con nuestra mente, eso es todo, vamos no te pongas así, no pierdas la poca cordura que tienes – dijo – Creo que tienes razón, vamos hay que hacer algo este día, no nos dejemos molestar por aquello – dije cambiando de ánimo y levantándome del lugar – Eso se dice James – dijo él.

Tras pasar ese rato amargo nos pusimos hacer varias cosas, tanto que pasaron 3 días sin incidentes, donde estuve haciendo mis investigaciones por las mañanas, pasear con Finn, Marceline, la Dulce Princesa y Jake por las noches mientras que una de las tardes la pase con la Dulce Princesa y la otra con la Princesa Desayuno, pasando grande momentos pero los problemas se acercaban, en el tercer día algo que me horrorizo y realmente me afecto, ese último día comenzó como cualquier otro, en la mañana salir a correr mientras que en la tarde ir con la Dulce Princesa y terminar con un experimento – Bueno princesa, si combinamos nitrato de sodio o de potasio, con algo de azufre, agregamos carboncillo y se usa agua destilada – Aja – Y si mis cálculos son correctos – dije mientras le señalaba mi libreta de anotaciones – Como vera aquí, se tiene que hacer con estas equivalencias – Ok, déjame te ayudo – decía la Dulce Princesa tras un momento de hacer todo los pasos que venían en mi libreta tuvimos el resultado – Listo princesa, tenemos esto – dije mientras veíamos una capa fina de polvo negro – ¿Qué es James? – me pregunto – Esto princesa, no es nada más ni nada menos que pólvora negra, sirve para hacer fuegos artificiales y otras cosas, observe – dije mientras encendí un cerillo y lo deje caer en aquel polvo que habíamos creado, la flama hiso que el polvo se prendiera dejando una buena cantidad de humo pero no tanto como las explosiones de la Dulce Princesa – Lo ve, esto es genial – le dije – Tienes razón James y lo hicimos de una manera fácil y sencilla, pero que podemos hacer con esto – Tengo varias cosas en mente pero no haremos ninguna, son sumamente peligrosas, imagine, la pólvora en malas manos es peligrosa y ni mencione de este líquido que acabamos de desarrollar – dije viendo la botella – Entonces James, para qué hicimos todo esto – me pregunto – Princesa, lo tenía todo en mi mente y en la libreta, así que decidí ver si no me había equivocado en mis cálculos y mire tenía razón – dije – Y que haremos con todo esto – me pregunto – Evitar que caiga en malas manos princesa, eso es lo que debemos de hacer, tenga guárdelo usted, solo nosotros 2 sabremos que es, para qué es y donde se encuentra – Muy bien James, lo hare – la Dulce Princesa tomo la buena cantidad de pólvora que había creado y la botella con el líquido – Ah, y por favor guarde esta caja – dije dándole una caja que mantuve en mi bata –¿Qué es? – me pregunto – Bueno princesa, no me gustaría decirle que son realmente pero debe de saberlo – dije mintiendo – Son una mejora a las pastillas que me dio princesa, para el dolor de cabeza, son sumamente poderosas y solo las debo de usar en caso de una emergencia – ¿Y si las necesitas? – Esperemos que no princesa pero si ese es el caso, me deberé de tomar una, eso evitara los efectos por un mes o más tiempo – le dije sonriendo a lo que la Dulce Princesa tomo como una muestra de sinceridad – Odio mentirle a la princesa, a ella, a Marceline, a la Princesa Desayuno, a todos, pero eso debo de hacer – me decía – Muy bien James, que quieres hacer ahora – me pregunto – No lo sé princesa, que le parece si descansamos o damos una caminata, creo que nos merecemos un buen descanso – le dije – James, me parece una excelente idea, vamos a caminar, hace tiempo que no hacemos eso, todo se ha tratado de experimento tras experimento, teoría tras teoría – Y nos compramos una nieve o no sé, unos chocolates quizá o nachos, tengo ganas de nachos – Pues vámonos James, ya me antojaste – dijo la Dulce Princesa con su sonrisa mientras, ambos colgamos nuestras batas y nos pusimos en marcha al parque – Princesa que tal si llegando hacemos una sustancia que te haga completamente invisible o un líquido que tarde en prenderse – decía – James – contesto ella – Sí princesa – Deja de lado eso de los experimentos, dijiste que descansáramos y tienes que hacer eso, descansar – Perdón, creo que mi cerebro sigue en funcionamiento, deje lo apago – dije a lo que ambos nos reímos, ya nos encontrábamos en el parque comiendo nachos y nieve – Pero que suerte la mía princesa, hay nachos – le dije – Y están deliciosos James, tienes razón, hay cosas de las que no sabía antes y son deliciosas – dijo sonriendo – Jajajaja – me empecé a reír – ¿Qué sucede James? – Nada princesa, nada – decía evitando reírme – James, pasa algo, que tengo – Nada princesa….pff…pff – decía mientras evitaba reírme – ¡James! – grito ella – Perdone princesa pero mire su rostro – le dije – ¿Qué tengo? – Se manchó de queso su cara princesa – ¿Dónde? – me pregunto – En su labio princesa – la Dulce Princesa saco un pañuelo y se limpió sus labios – ¿Ya? – me pregunto – No princesa, le hace falta un lugar – le dije – ¿Dónde? – pregunto mientras sacaba un espejo de bolsillo – Aquí – le dije yo mientras que con mi dedo le manchaba la nariz con queso de nachos – ¡James! – grito ella pero no enojada – Jajajaja, princesa, jajaja, aunque se me hace un desperdicio de queso pero es gracioso – dije burlándome de la Dulce Princesa – Esto no se quedara así – dijo ella mientras me arrojo una tostada llena de queso a la cara – Jajajaja, tienes razón James, esto sí que es divertido – dijo ella mientras se reía – Ya agarro el royo princesa, hay que divertirnos, creo que nos merecemos esto después de todo – ambos nos tumbamos en ese gran viejo árbol que le gusta a la Dulce Princesa, descansando de todo – Que grandioso día James, creo que después de toda la locura ocurrida, la desaparición del Rey Helado, Gunter en coma y la desaparición del papá de Marceline, debíamos que tener un tiempo así – dijo ella pero me vio algo triste y melancólico – James, dije algo malo – pregunto – No princesa, solo que recordaba algo que le dije a Marceline – Sí, lo recuerdo, le diste tu palabra de encontrar al responsable de la desaparición de su padre y aun no lo haces – me dijo – Eso es princesa, aun no tengo nada y no quiero quedarle mal a Marceline, he hecho todo lo que está en mis manos, me he ido a lugares lejanos, investigando en el bajo mundo, disfrazarme, todo lo que está en el manual de detectives para lograr algo pero nada, creo que esta vez…. – iba a continuar pero me vi interrumpido por la Dulce Princesa que me dio una cachetada, yo solo me toque el cachete y voltee a verla – James, no te hagas esto, estás haciendo todo lo que puedes y aún más, no lo has encontrado y que, no es el fin del mundo, tarde o temprano cumplirás tu palabra, siempre lo haces, solo dale tiempo al tiempo, tu lucha se verá satisfecha – dijo ella mientras sonreía – Princesa – dije yo mientras sonreía – Ahora James, hay algo que me carcome de curiosidad – ¿Qué cosa? – pregunte – ¿Qué tanto haces visitando a la Princesa Desayuno? – dijo algo apenada – Casi nada, solo platicamos e intercambiamos recetas de comida – ¿Eso es todo? – me pregunto – Bueno, también otras cosas pero casi nada de lo que se tenga que preocupar – Aaaaaa, es que yo pensé James que tú por ella…. – No, no, no, no, yo por ella nada, bueno, quien sabe, no lo sé, mi mente ha estado confusa en estos días que ya ni se cómo actuó – note que al escuchar mi comentario, la Dulce Princesa se preocupó un poco más – Pero no se ponga así princesa, cuando sienta algo por alguien, creo que usted será la primera en saberlo – le dije ella solo sonrió al verme sonreír – Sentimientos Harold, otra vez los malditos sentimientos – pensaba – Nunca me gusto la gente que conquistaba muchas chicas y al final solo las usaban, me estoy volviendo uno de ellos – seguía pensando – James, ¿Qué te ocurre? – me pregunto – Nada princesa, solo pensaba que fui afortunado al llegar aquí y a conocer a todos ustedes – Pero James sí…. – Princesa, al principio, no tenía a nadie, nada, necesitaba a alguien y en eso llegaron ustedes, aquellos que desde mi llegada confiaron en mí – dije algo sentimental – James, si confiamos en ti es porque tienes ese aire, hay algo en ti James que nos dice que confiemos en ti y mira, no nos has decepcionado, no guardas secretos – dijo ella – Ja, sí verdad, no guardo secretos – dije titubeando – La gente en tu vieja vida que aún no recuerdas puede que no te haya valorado, que no te haya dado la oportunidad de ser tú, pero nosotros no James, nosotros dejamos que seas quien tu eres y a cambio has sido un gran amigo – dijo mientras se recargaba aun lado mío mientras nos encontrábamos tirados debajo de ese árbol - Y si no me quieres decir tu relación con la Princesa Desayuno o Marceline, no hay problema James, es tu vida y la debo de respetar – dijo ella algo enojada – Pero princesa, si le acabo de decir que no pasa nada, solo hablamos y cocinamos, es una buena cocinera aquella princesa – pero vi que la Dulce Princesa seguía enojada – Vamos princesa, que debo de hacer para que ya no este de este humor – Jajajaja, James, no seas un tontito, yo nunca me enojare y menos contigo James, sé que eres bueno con todos tus amigos, Finn, Princesa Flama, Jake, Marceline, conmigo, no se me hace raro que también seas bueno con ella – dijo sonriendo – Vaya princesa, sí que me atrapo esta vez, bueno, ya que nos acabamos los nachos que le parece si seguimos con nuestra labor del laboratorio – Pues vamos James, que no perdemos nada en seguir haciendo nuestra labor – dijo sonriendo.

Nos dirigimos al palacio entrando a la sala del trono – James, que te parece si creamos una máquina del tiempo – pregunto – Excelente idea, pero tendríamos que saber algo de física cuántica, vórtices dimensionales, problemas con las paradojas y….. – de repente Mentita bajo todo apurado – Princesa, princesa, donde se había metido – decía preocupado – Se fue a pasear conmigo, necesitábamos un descanso de estar 8 horas encerrados en el laboratorio – ¿Qué sucede Mentita, casi nunca te encuentras así? – pregunto intrigada la Dulce Princesa – ¡Es el Reino Desayuno! – grito – ¡¿QUÉ?! – gritamos la Dulce Princesa y yo – La están atacando ahora mismo, solicitaron apoyo, ya mandamos a Finn y a Jake para el reino, todavía no saben quién está atacando pero no creen durar mucho – decía Mentita pero yo no me encontraba ahí, me dirigí a una armadura y tome la espada - Préstamela un momento compadre – dije, me dirigí por mi bicicleta – Esto no quedara así, no le pasara nada a la Princesa Desayuno ni a la Princesa Tostada – dije – James ¿A dónde vas? – grito la Dulce Princesa – Creo que podre llegar antes que Finn y Jake al Reino Desayuno, podre detener lo que pase – dije mientras me subía a la bicicleta – Pero James, es peligroso – dijo la Dulce Princesa – Tengo que hacerlo, aún no saben quién está atacando pero tengo la sospecha que quien ataco la Nocheosfera y el Reino Helado está atacando el Reino Desayuno – Pero James – Princesa, lo siento mientras más me quede hablando con usted, más en peligro está el Reino Desayuno en desaparecer, no puedo permitir que pase esto, lo tengo que detener – en ese momento saque mi moneda de la suerte y se la arroje – Princesa, tenga, es una muestra de que pienso volver – James, es tu moneda de la suerte – Lo sé, nunca salgo de casa sin ella, creo que ahora tengo toda la suerte que necesito, guárdela, volveré por ella y más vale que aun la conserva – Esta bien James, solo cuídate por favor – ¡Ese es el problema princesa! – gritaba a lo lejos – ¡No me cuido por ser un lunático! – así que me puse en marcha pedalee y pedalee – Tengo que llegar, no pude evitar que el Reino Helado y la Nocheosfera sufrieran ese destino pero si llego a tiempo, lo detendré, solo espero que resistan a mi llegada – pensaba, no tarde en llegar y ver un gran ejercito de sombras tratar de entrar al castillo – ¡Hermana! – gritaba la Princesa Tostada – Mande pedir ayuda, pero dudo que lleguen a tiempo – Lo siento hermana pero creo que estamos condenadas – dijo la Princesa Desayuno mientras se abrazaban y se veían rodeadas por todo ese ejercito – Bueno, si he de morir, que bueno que será junto contigo – dijo la Princesa Desayuno, ambas se abrazaron y empezaron a llorar pero lograron escuchar un sonido a lo lejos, algo que se aproximaba a una velocidad increíble levantando polvo por su camino – ¿Qué es eso? – dijo la Princesa Tostada al ver todo aquello – Hermana, oh por Glob, estamos salvadas, es James – grito la Princesa Desayuno – Pero como lo sabes – pregunto la Princesa Tostada – Reconocería esa bicicleta donde fuera, es James – y efectivamente llegue justo a tiempo, me detuve en una colina y vi toda aquella escena el Reino Desayuno rodeado, un ejército de sombras rodeaba todo el lugar y no había una forma que las princesas escaparan – Mmmmm, esto si será un reto, pero no para un lunático, psicópata/sociópata, criminal como yo – dije con una sonrisa en mi rostro – Solo me queda decir una cosa – pensaba – ¡GERONIMOOOOOOOOOOOO! –.


Este es el fin del capitulo, espero que les haya gustado y ya saben que hacer al terminar de leerlo, la verdad que Harold es muy modesto en la hora de describirse. Diria que nos vemos despues pero falta un capitulo por subir.

"La locura es la única reacción sana para una sociedad enferma" - Thomas Szasz