CAPITULO OCHO:

Eran las 2 de la madrugada y Nozomi no había llegado otra vez. Solo han pasado unos días desde que llego esa tipa a Tokio, desde su llegada no he podido tener un bendito día de descanso. Cuando esa tal Aldama se apareció en nuestras vidas, las cosas como han pasado y cambiado hacían que me doliera mucho el pecho, ella, mi Non-Chan se había alejado tanto de mí que me sentía sola, todo cambio por no saber entender lo que ella vivió todo este tiempo, más bien yo no me di cuenta del daño que le había hecho después de haber mal interpretado su confesión.

Aún la estaba esperando. Al parecer estaba adquiriendo las costumbres de mi amiga, una botella abierta frente a mí era mi compañía. No estaba ebria, pero me siento tan molesta con todo y todos que no sé qué hacer. En un rato iremos a celebrar el cumpleaños de Honoka desde nuestro famoso plan para estar más cerca de ella, las cosas se pusieron un poco tensas ya que más que acercarnos pareciera que la acosamos, por coincidencia del destino Umi se la encontró en una de sus materias optativas. Sin contar que también compartían otra materia Kotori, Honoka y Umi ya que la novia de la segunda no quería entrar sola a su recursamiento, así que convenció a su novia de que la cursara con ella.

Al parecer Honoka era demasiado activa, al menos curricularmente, ya que según nos comentó Yamada Sensei cuando le fuimos a pedir de favor que nos dejara tomar su materia para el enriquecimiento de nuestra trayectoria escolar, nos contó que ella se había interesado mucho por la abogacía y la pedagogía, ya que quería estar lo mejor preparada posible. Planeaba ser docente cuando terminara la carrera, pero por ningún motivo quería tener algún pleito legal con nadie y estaba asegurándose de saber lo necesario para lograr dicho objetivo.

Mire el contenido de mi vaso. Era un delicioso Martini, reserva de 1890, un obsequio de mi padre, el cual me llego hace unos días, al parecer estaba muy contento porque creía que pronto formalizaría algo con Kinomoto- Kun, lo cual era mentira ya que estaba planeando como sería la mejor manera de terminar mi relación con él. La verdad es que fui muy idiota al intentar complacer a mi padre en todo lo que él quería y eso me quedo claro cuando escuche todo lo que indirectamente le dijo Kira a Honoka hace algunos días.

Nadie tiene derecho a escoger el rumbo de tu vida más que tú mismo. No sabía cómo acercarme a Nozomi. Solo había venido a dormir un día al departamento desde que apareció ella, tal vez y ya es muy tarde, tal vez y ya la perdí, jamás podre, pagarle por todo el daño que le hice al no comprender que sus sentimientos eran reales. Verla con esa chica, me abrió los ojos debía luchar por ella, solo que me la ponía difícil, ya que sus acciones me demostraban que tal vez y solo tal vez ya había sido remplazada en el corazón de mí amiga.

Mire el reloj de nuevo, eran ya las 3 de la madrugada. Me preocupe, tome mi celular y solo encontré otro mensaje: "No te preocupes. No voy a llegar a casa esta noche. Me quedare con Kan-Kan, que tengas dulces sueños Elichi" cerré los ojos tratando de contener mi llanto, pero era inútil, al parecer la voy a perder. Y me lo merezco por tonta, ¿Cómo no note que sus sentimientos eran los mismos que los míos? Soy una idiota.

Creo que me convino creer que ella solo era mi amiga. El tenerla siempre a mi lado me dio seguridad, calma y alegría, cuando la conocí aún tenía mucho miedo de acercarme a la gente, a causa de mi infancia llena de decepciones llegué a pensar que no merecía que nadie se me acercara ya que las personas suelen esperar algo de otros, sin darse cuenta que a veces nadie está en posición de dar algo. Es más, en ocasiones nos llegamos a sentir con el derecho de recibir algo a cambio de la amistad, el amor o la solidaridad, cuando se supone que eso se ofrece solo porque sí, se da casi sin querer, de esa manera se construyen grandes cosas.

Cuando íbamos en preparatoria, yo intenté por todos los medios quedarme sola, el miedo a defraudar a alguien otra vez era muy grande así que decidí no tener a nadie para poder evitar esa penosa situación. Pero una hermosa joven se plantó frente a mí, al mirar sus ojos llenos de franqueza y sinceridad, sin querer baje todas mis barreras. Encontré en ella todo lo que me hacía falta y ella se quedó conmigo, porque había encontrado su hogar, yo pensé que era porque amaba la escuela y Tokio en general nunca creí que era por mí. Me cuido, me acompaño, me impulso a llegar a la luz que nos ofrecían a las dos, pero ella sabía que yo no podría hacerlo sola, así que me orillo a hacerlo, claro con la ayuda muy valiosa de Umi.

Y es que cada vez que lo pienso es más visible para mí que siempre me amo y yo a ella, cuando me di cuenta que yo la amaba de manera diferente fue justo antes de que ella tuviera que elegir si quedarse o irse con sus padres, en esos días me controle mucho para no gritarle, para no llorar frente a ella y suplicarle que no se fuera de mi vida. La ame desde que sus ojos se fijaron en los míos por primera vez. Me molesto conmigo misma porque fui capaz de poner el cielo y el mar de cabeza gracias a ella cuando le comunique a mi padre que quería seguir intentando ser bailarina, cuando bote una parte de su plan para mi vida y ahora resulta que no soy capaz de luchar y buscar mi felicidad. Soy una idiota.

Esta noche no quiero ser la Elichika que sigue las normas, la que hace lo correcto solo quiero ahogar este maldito dolor que se ha hecho de un hogar en mi pecho desde que perdí al amor de mi vida. Siento que ya no la voy a recuperar, por idiota perderé mi felicidad y no me quedara otra más que mirar a lo lejos como ella pese a todo ha encontrado una persona que la ame y a cuide como yo jamás podré hacerlo. Estoy cayendo al vacío, al lugar que ella me impidió llegar por años, es curioso darse cuenta de la nada, cuanto podemos llegar a depender de una persona y más aún porque no le damos el peso adecuado a los que amamos en el momento adecuado.

Seguí bebiendo hasta que perdí la conciencia. Esta noche no quería ser la idiota que perdió a su amor por no poder abandonar las ataduras de su descendencia a tiempo, quería regresar el pasado a esa noche cuando tome como broma la mejor oportunidad que la vida me pudo dar. Quiero volver a ese momento y hacer las cosas diferentes para poder despertar mañana y tener la certeza de que, en mi cama, a mi lado despertara mi Non-chan, que no la he perdido y que al contrario estamos construyendo nuestro futuro. Solo por esta noche, quiero ser todo lo que siempre he anhelado para alcanzar mi felicidad, aunque solo lo logre en medio de mi inconsciencia.

Esta noche no… no quiero recordar que la perdí.

Entre al departamento alrededor de las 7 de la mañana, ayer volví a dormir en el departamento de Kan-Kan sé que debería estar teniendo una plática importante con Elichika, pero no quiero, escuchar de sus labios que nunca podrá ser algo más que mi amiga, me tiene un tanto estresada ya que no sé cómo debería responder ante eso, intente hacer el menor ruido posible ya que no quería despertarla.

Me cambiaria, desayunaría algo rápido y partiría a mis clases antes de que ella se dé cuenta. Ese era mi plan, pero todo cambio al encontrármela desparramada en el sillón de la sala frente a una botella de Martini vacía, me quede impresionada ya que ella nunca bebe, las veces que lo ha hecho son contadas, me acerque para verificar que estaba bien, me sorprendió enormemente ver que en su mano derecha sostenía su teléfono celular, mientras en la izquierda tenía el vaso donde estuvo bebiendo. Tenía los ojos ligeramente hinchados y lágrimas secas en la cara. ¿Qué nos pasó mi amada? ¿Por qué no fui capaz de aclararte que no bromeaba? ¿Por qué no me enamore de alguien más? Alguien como Umi, Honoka o Niko, ¿Por qué tenías que ser tú?

Me levante rápidamente antes de que fuera demasiado tarde y despertara, tanta era mi urgencia por alejarme de ella que estúpidamente choque con la mesa de centro. Obviamente hice algo de ruido ya que me golpeé precisamente en la espinilla, soltando sin querer un pequeño grito por el dolor del golpe.

-Non-chan, ¿Cuándo volviste? - pregunto con voz adormilada Elichi.

- No tiene mucho en realidad. - conteste adolorida- perdón por despertarte, pero me tropecé.

- No te preocupes, me alegro de que regresaras temprano.

- Me sorprende que estuvieras bebiendo, no es muy común en ti - le comenté mientras me sentaba a su lado.

- A veces también lo hago, me gusta perder la razón un momento y creer que puedo hacer todo, cambiar mi realidad- comento mirando su vaso vació- lo que odio es la resaca, esa, si no me gusta en lo más mínimo. - Comento mientras se tocaba la cabeza con un gesto de dolor.

- Eso te pasa por beber tanto y para colmo una bebida tan fuerte como esta.

- Puede que tengas razón. ¿Te divertiste anoche?

Me sorprendí por su pregunta, ya que no me miro al hacerla- la verdad me encanto, Kan- Kan y yo nos fuimos a ver una película, y después a cenar en un bar muy cómodo cerca del teatro principal de Tokio, deberías ir con tu novio un día de estos. Seguramente se divertirán- le conteste tratando de sonar alegre, tenía que comprender que ella jamás me amaría y ya había elegido a alguien. Al parecer las cosas iban enserio con este chico, al menos eso me dijo la última vez.

-Tienes razón, tal vez le pregunte- me contesto sin mirarme.

- Me voy. Debo prepararme para mi clase de la mañana, además tenemos que ir a las cinco con las chicas para ir al departamento de Maki y poder alcanzar a Honoka antes de que salga de trabajar e intente escapar, Kan-Kan nos estará esperando en el lugar que les propuse para poder apartar lugar, ya que es muy genial y tiene mucha popularidad- le conté alegre. Sería la primera vez que saldría con todos mis amigos de verdad- tal vez debas pedirle a tu novio que te acompañe, así puedes divertirte más- le aconseje.

- Lo tomare en cuenta- me contesto tan bajito que apenas la escuche, supongo que fue por el seguro dolor de cabeza que tenía a causa de tanto beber, entre a mi habitación tome ropa limpia, me di una ducha rápida. Y salí rápidamente del departamento, ya comería algo en la cafetería, se me había hecho realmente tarde, al salir note que Elichi seguía sentada en el sillón con los ojos cerrados.

No puse mucha atención a ese detalle, la verdad estaba un poco cansada de siempre poner más atención en ella que en mi misma. Kan- Kan tenía razón era momento de que empezar a pensar en mi misma antes que en los demás, como sea Elichika estará bien, siempre lo está.

Sin mirar atrás me dirigí corriendo a mis clases, estaba por terminar mi carrera, un semestre más y seria ya una futura trabajadora más de las masas de Japón, con millones de oportunidades por delante.

Eran las cuatro de la mañana cuando otra pesadilla me hizo despertar. Desde mi reencuentro con las chicas de Otonokizaka mis días se ha vuelto realmente difíciles, después de mi último ataque de nervios, me he sentido algo distraída, desperté aquella mañana por una pesadilla similar a la que tuve hace unos días, me encontraba en mi casa, rodeada de mi familia, Yukiho me abrazaba junto con mis padres, las chicas estaban ahí estábamos celebrando algo, no sé qué era. Hasta Hiroshi estaba ahí, estábamos juntos todos unidos, pero de repente todo temblaba. Se partió el suelo justo debajo de mí y aparecieron los dos tipos que actualmente más odio en esta vida, Kagura y Ren, se reían de mi al notar como todos se alejaban con miradas llenas de odio para conmigo.

Intentaba correr, pero los mismos que hacía unos momentos me abrazaban con amor, ahora me detenían, dispuestos a matarme, todo era tan rápido que solo era capaz de ver como se acercaban a mí para entre todos aventarme a un gran hoyo en la tierra, un vacío tan grande lleno de oscuridad se aproximaba rápidamente a mi cuerpo, mientras tenía las risas y miradas de desprecio que me regalaban los que ame antes de empezar a desaparecer por ese abismo.

Me levante con mucho temor aun, dicen que nuestros sueños son anhelos, miedos o recuerdos. Desde que las volví a ver he tenido tantos episodios de todos esos. Aun me encuentro temblando así que me levante de la cama dispuesta a ir al piano a tocar un poco, si llegaba a despertar a alguno de los inquilinos pediría disculpas. Necesitaba calmarme o tendré otro ataque de nervios, la última vez desperté llena de sangre seca, y tuve que correr para meterme a bañar y no lo notaran, es extraño. Sé que no es correcto y a veces quisiera evitar hacerme daño, pero al recordar toda esta sensación de vacío me da ansiedad y me entran unas ganas enormes de sentir lo que sea, pero que sea muy fuerte para olvidarme de la opresión en mi pecho, para olvidar ese dolor, así que combato dolor con dolor.

Prendí la luz de la sala. Antes de sentarme en el piano me dispuse a limpiar el desastre que había dejado, llegue a buena hora para comenzar mis tareas para ser viernes, así que estuve estudiando y adelantando posibles tareas hasta pasado de las 2 de la madrugada, pero al parecer no podría dormir más, después de mi pesadilla. Recogí mis libros, tiré a la basura el empaque de lo que fue mi comida del día, un ramen instantáneo, y me senté a tocar.

Pocas cosas me calman, y tocar Claro de Luna es una de esas cosas, amo esta pieza, ya que además de ser la primera que aprendí por mi cuenta, me deja desembocar mis sentimientos en ella, un sonido claro y preciso de la grandeza de un dolor causado por el desamor, creo que el hecho de encontrarme con ellas me molesta porque me recuerda las noches que pase en vela llorando, rogándole al cielo que al despertar todo fuera una maldita pesadilla.

Siempre me considere una chica afortunada a pesar de que cuando era pequeña no era buena comunicándome con otras personas. Creí que era posible ser parte de un todo, porque mis padres me enseñaron que al igual que los dulces, todo encaja en medida perfecta para hacer una creación nueva y maravillosa siempre y cuando todo estuviera balanceado.

Si pones demasiado chocolate en un dulce con ese sabor, será demasiado empalagoso y en lugar de agradar causará asco, y así era con todos los dulces, todo en grandes cantidades sin mediar la cantidad adecuada termina en desastre, cuando conocí a Umi y Kotori me sentí plena porque la combinación de las limitaciones, talentos y fuerza de las tres era perfecta, todas nos impulsábamos a seguir adelante, a no quedarnos atrás. Poco después conocí a todas las demás y esta fórmula creció haciendo algo muy bueno, a la par de ellas lo conocí a él, era curioso cuando intentábamos hacer la canción de amor y me preguntaron si ya tenía una experiencia de amor, creí que no la había tenido, pero resulta que, si la tenía, solo que aún no me había dado cuenta de que era con él.

No sé en qué momento todo se volvió tan difícil, hace días cuando les escuche decir a Umi y Kotori que se alejaron de mi porque creyeron que las odiaría por su relación me sentí molesta, dolida, decepcionada. Tal vez nunca les deje bien en claro que cual quiera que fuere su decisión las apoyaría, inclusive, aunque peleamos porque Kotori se iría a estudiar diseño de modas a mitad de la preparatoria, no quería hablar con ella porque sabía que intervendría mi egoísmo y le pediría que no se fuera, porque no la quería lejos de mí. Peleé con Umi y las chicas esos días.

No quería saber nada de nadie, ni de nada, creí que todo estaba dicho y merecía lo que paso, por haberles fallado, tal vez desde esos días se puso en mi corazón este sentimiento de que jamás podre ser lo suficiente para nadie. Y así poco a poco creció hasta convertirse en mi más grande sombra. Era distraída, impuntual, no tomaba en cuenta nada, vivía mi vida al día, no mostraba ser alguien confiable y menos responsable, pero aun así ellas me dejaron liderarlas, a veces creo que fue por lastima, cuando solo éramos tres Umi y Kotori hacían las coreografías, escribían la letra y con ayuda de Maki escribían la música, mientras yo solo aprendía lo necesario y eso si no las interrumpía con algo.

De alguna manera, creo que siempre fui inferior a ellas. Termine como presidenta del consejo estudiantil, por la recomendación de Ayase Elichika y Tojo Nozomi, aun sí ambas sabían que sola no podría, por eso se encargaron de dejarme asegurada con Umi y Kotori. Nozomi lo dijo; "Sola no podrás y será un gran desastre si llegas a quedarte sola" ¿de qué sirve soñar? ¿Por qué sigo viviendo?

Mire la hora, eran ya las 5 de la mañana, lamentablemente los días sábados tengo que presentarme a trabajar hasta las 8 de la noche, me habían cancelado la entrevista de trabajo que tenía hoy por la mañana, me desespere, así que sin dudarlo me puse a hacer algo para comer. Lo que sea lo haría, me aseguraría de que fuera algo muy laborioso para poder hacer algo y no pensar. Inclusive les prepararía comida a esos tres que dormían aun, Niko se quedó anoche a dormir con Maki.

Me dispuse a preparar comida italiana, japonesa e inclusive mexicana. Prepare Pizza y Lasaña, prepare un poco de Ramen con carne y un apetecible dulce de calabaza, sorpresivamente el refrigerador estaba tan lleno de comida que pude hacer todo eso, algunos ingredientes parecían que estaban por echarse a perder. Casi no como aquí llego muy tarde a casa, o me voy muy temprano, por las tardes por mis trabajos y la universidad me olvido hasta de comer, bebo agua por costumbre ya que los últimos meses me duele mucho el estómago si no lo hago de manera regular. Antes de darme cuenta había terminado de hacer todo.

Volví a fijarme en la hora, apenas eran las 9 de la mañana. Me metí rápidamente a mi habitación, para cambiarme de ropa, ya que había despertado desde hace mucho como para seguir en pijama. Me cambié lo más rápido que pude. Cuando Salí de mi habitación. Maki y Niko observaban la mesa sorprendida por la comida que ya estaba ahí preparada y puesta en la mesa.

-Buenos días- salude.

-Buenos días Honoka, ¿Qué es toda esta comida? -pregunto muy sorprendida Niko.

- Un desayuno internacional. Desperté demasiado temprano y no tenía nada que hacer, así que me puse a cocinar como loca y resulto todo esto- comente mientras me sentaba en el sillón de la sala.

- ¿Cuándo aprendiste a cocinar? - me pregunto muy impresionada Maki.

- Uno de los primeros trabajos que conseguí fue como mesera en un restaurant internacional, poco después necesitaron un pinche y pagaban más así que acepte subir de puesto, poco a poco aprendí, también he sido barman, recepcionista, fui personal de limpieza, entre otras cosas- les conté mientras buscaba con la vista mi libro de literatura oriental, apenas lo había comenzado a leer, pero no recordaba donde lo deje.

- Vaya, estoy muy sorprendida- dijo Niko.

No les conteste, ya me había preocupado por mi libro apenas lo conseguí y no lo había terminado de pagar aun, sería una estupidez perderlo a estar alturas, antes de que pudiera preguntarles por mi libro apareció Kira aun medio dormido con mi libro en sus manos. ¡MI LIBRO!

- ¿Qué haces con mi libro KIRA? - le espeté en cuanto lo tuve frente a mí.

- Buenos días también a ti, pequeña Honoka- me respondió con una sonrisa.

- Respóndeme.

- Lo encontré anoche antes de irme a dormir y me llamo la atención, lo comencé a leer, pero me quedé dormido a la mitad, es muy interesante pero demasiado pesado para mi gusto, hay palabras que no entendí muy bien- me respondió dándomelo en la mano.

- Para eso existen los diccionarios, o el internet- le conteste molesta- como sea no vuelvas a tomar mis cosas si no me las pides.

- Vamos a desayunar- intervino Maki- Honoka hiso toda esta comida y sería un desperdicio no comerla, además esa lasaña se ve deliciosa.

- Muchas gracias por el gesto, eso significa que ya podremos tener una conversación amable- aseguro el torpe.

- No, solo significa que me desperté muy temprano, y no tenía nada que hacer, además pueden comer lo que quieran, yo no tengo hambre, solo lo hice porque no sabía que más hacer- comenté desviando mi mirada.

- Así que no lo soñé- exclamo asombrado- Honoka eran las 4 de la mañana y tú estabas tocando el piano, ¿estás loca? Estoy seguro que te dormiste después de las dos de la madrugada porque a esa hora aun vi la luz del pasillo prendida, te vas a matar de hambre y sueño- me regaño.

- ¿Vas a comer o no? No podía dormir, fin del cuento. Además, lo que haga no te importa Kira.

- Sabes que, si me importa, sabes que si eres mi asunto- me respondió mirándome a los ojos, desvié la mirada incomoda, odiaba esos ojos, tarde que temprano me van a derrumbar y no quiero.

- Será mejor que comamos antes de que se enfrié y comeremos todos- dijo Niko dando por finalizada la pequeña discusión que teníamos Kira y yo, decidí hacerle caso, no quería seguir viendo esos ojos, comenzamos a comer en silencio en cuanto probé mi comida, me entro el apetito, a veces me pasaba, no me daba cuenta de lo hambrienta que estaba hasta que comenzaba a comer.

- Hoy sales de trabajar temprano ¿verdad Honoka? - me pregunto Maki.

- No. Hoy saldré MUUUUUUUY tarde- les dije tratando de desviar su atención, se supone que hoy vamos a festejar mi cumpleaños, pero tiene cuatro años que yo ni siquiera lo tomo en cuenta.

- Bueno, te esperaremos a la salida, no importa la hora, quedamos en que íbamos a celebrar tu cumpleaños- respondió con alegría Kira.

- No puedo tengo que, trabajar mañana por la mañana y debo descansar.

- Mientes, si fuera así para ser a penas la primera semana de escuela no tendrías semejantes ojeras y esa cara de cansancio- respondió esta vez Yazawa, mientras se servía Ramen.

- Bien. Salgo a las 10, mi jefe me da permiso de salir temprano una vez al mes, le pediré que sea hoy- respondí de mala gana.

- Prefecto, yo iré por ti al trabajo- me respondió Kira.

- NO. Tu no, este yo las veo en algún lugar y prometo llegar- le respondí algo exaltada.

- Iré y es mi última palabra, debo proteger a mi princesa- me dijo viéndome a los ojos, odio sus ojos.

- Que no…- conteste exaltada, antes de poder continuar tomo su cuchara y me dio a comer de mi propio postre de calabaza, para que me callara.

- Esta rico… gracias por la comida Honoki- me sonrió.

- Eres insoportable- le respondí desviando la mirada, me sentía muy apenada.

Niko y Maki no dijeron nada, pero soltaron una pequeña carcajada, era obvio para todos que él y yo nos traíamos un jueguito medio raro, pero es que me hace perder la cordura, seguía siendo el mismo de siempre. El idiota que me animaba, me hacía reír y me hacía plantearme millones de veces las posibilidades que tenía para salir adelante. Me gustaría seguir siendo un poco de esa Honoka, la que confiaba y aceptaba todo lo que pasaba a su alrededor.

Después de desayunar, me senté en la sala para poder seguir leyendo un poco. Poco a poco me comencé a sentir muy adormilada hasta que de repente todo se volvió obscuridad. Entresueños pude sentir como una persona me arropaba me acomodaba para poder dormir mejor.

A pesar de que esto me disgusto, no tuve la fuerza necesaria para poder, repelar, estaba realmente cansada, después de todo, la falta de sueño, el trabajo excesivo y la poca cantidad de comida que ingiero al día me estaba pasando la cuenta. En mi sueño me podía ver a mi misma. Pero no era algo que fuera producto de mi imaginación, estaba volviendo a vivir un recuerdo.

Me encontraba arriba de la rama de un árbol enorme y frondoso. Mirando el atardecer, llevaba puesto el Uniforme de Otonokizaka cuando iba en primer año. Estaba asombrada por la belleza del atardecer, en un momento de distracción mire la hora, ya pasaban de las 6:30 de la tarde y yo tenía que haber llegado a mi casa desde las 5. Intente bajarme lo más pronto posible del árbol, pero una voz a mi espalda me hizo distraerme.

- ¡NO! Espera no lo hagas – me gritaron.

Al escuchar semejante grito me asuste y resbale de la rama, cerré los ojos esperando el impacto de mi cuerpo con el suelo, pero después de unos momentos nada paso, abrí los ojos lentamente y me encontré con unos bellos ojos azules.

Quede embobada mirando la belleza de esos ojos, que lucían preocupados y me regresaban la mirada igual de sorprendidos, tardamos en reaccionar unos momentos ya que yo seguía en sus brazos, era un joven de hermosos ojos azules, piel tan blanca como la leche y cabello negro. El que me sostenía evitando que me hiciera daño, el que evito que cayera y tuviera una seria herida.

- ¿Por qué haces eso? No ganas nada intentado matarte niñita- me dijo en cuanto me dejo en el suelo, para darme un golpe en la cabeza. Estaba realmente molesto.

- Yo no me intente matar- le respondí molesta- tú me distrajiste cuando intentaba bajar.

- Pues de la manera en que intentaste bajar, parecía que querías echarte un clavado al vacío, si no lo has notado torpe, si caes mal puedes tener un gran accidente y morir- me contesto, tomando mis mejillas entre sus manos para comenzar a apretarlas sin descanso, me hizo derramar un par de lágrimas por su acción.

- Déjame, bruto- le respondí cuando logré quitármelo de encima.

- Tonta, avión-chan, espero y no vuelvas a hacerlo- me dijo con una sonrisa esta vez. Era un torpe, pero muy extraño en ese tiempo era más alto que yo, pero no por mucho, mediría a lo más cinco centímetros que yo, tenía una mirada juguetona y una sonrisa muy cálida.

Antes de que me pudiera decir algo más, escuché como mi teléfono celular comenzó a sonar, respondí, rápidamente. Mi madre me exigía que llegara ya, a casa, Kotori y Umi habían llegado, les había prometido que estudiaríamos juntas en mi casa para poder pasar los primeros exámenes del semestre. Salí corriendo y no mire atrás, no me despedí, solo corrí hasta llegar a mi casa.

- Llegaste volando- escuche decir a mi mama en cuanto entre por la puerta.

- No mamá no puedo volar- le respondí. Mientras ella me abrazaba pese a que había llegado tarde aquel día.

Abrí los ojos de golpe. Ese sueño había sido demasiado real para mi gusto. Me costó orientarme ya que estaba acostada en el mismo sillón donde recuerdo que me quede dormida, pero como almohada usaba las piernas de Kira, y una de sus mantas me cubría. Al focalizar mi mirada pude ver de nuevo los ojos azules que vi en mi sueño. Esos ojos que me libraron de un accidente, esos brazos que evitaron que cayera al vació.

- No, Honoka, tienes razón no puedes volar, espero y lo recuerdes bien- me dijo dándome una sonrisa tan bella como las que tengo guardadas en mi memoria.

- Pero tú no eres un héroe, ni un príncipe, solo eres un tonto que interpreto mal una escena en la calle- le respondí tratando de incorporarme lo más pronto que pude, pero él me lo impidió.

- No lo soy Honoka, de haberlo sido, te habría rescatado, seria valiente y te hubiera buscado hasta que me dijeras la verdad, de tu falta de amor tan repentina, de ser cualquier de esos dos personajes te habría rescatado. Te habría cuidado y el brillo de esos ojos que tanto amo aún seguiría ahí y no tendrías esta mirada tan opaca, no reflejarías tanto miedo y dolor, tanto odio, si hubiera sido un príncipe o un héroe aún estarías a mi lado. Pero no lo soy, solo soy un hombre que te ama y no se dejara vences, puedes destrozarme, pero jamás podrás hacerme daño. Sé que me amas tanto como yo a ti y seré paciente, esperare hasta que estés lista. No me iré mi niña, ya no te dejare nunca más- me respondió, antes de que pudiera darle una respuesta ingeniosa me volvió a besar. Cerré los ojos y me deje llevar, extrañaba tanto esos labios, lo necesitaba tanto a mi lado, así que solo me deje llevar por la sensación de sus labios en los míos, por la alegría del recuerdo. Porque solo por un momento, quería volver a ser esa chica, la que no tenía miedo y creía firmemente que el mañana, ofrecería siempre una oportunidad a quien estuviera dispuesto a tomarla.

- ¿Esto siempre va a pasar? - le respondí cuando nos dejamos de besar. Aun no abría los ojos. – Después de pelear, solo me besaras con la esperanza de avanzar un poco más conmigo. ¿Seremos solo un momento fugas? ¿Por qué no aceptas mi negativa y ya? Sería más fácil.

- Lo sería. Pero no es lo correcto, porque yo soy fiel a mi corazón y él te ama, debajo de todo ese dolor mi niña, está la mujer fuerte que amo y la que esta luchado con su propio miedo. Un día esa mujer saldrá y la amare aún más porque incluso esta versión tuya llena de desolación la amo. Porque eres tu- me respondió.

- Eres un torpe.

Me puse de pie. Antes de que pudiera retenerme de nuevo, me fui a mi habitación. Cerré la puerta y me tumbé en mi cama. A pesar de que había pasado ese momento con él tenía mucho sueño y necesitaba con urgencia descansar, así que sin más me dedique a seguir durmiendo. Después de todo estaba cansada y ya me había hartado de analizar todo una y otra vez, tratando de adivinar cuales eran las intenciones del otro. Era temprano. Las 3 de la tarde, dormiría un par de horas más, antes de volver a la realidad. Quería soñar con ese azul. Ese cielo en su mirada, que tanto amo y detesto.

Solo quería descansar un poco más…

Estábamos listas, después de escuchar otra pelea de Kira y Honoka por fin habíamos llegado al bendito lugar donde Karen nos estaba esperando. Umi sostenía fuertemente mi mano ya que, estaba celosa de todos los que me miraban, con el tiempo descubrí que puede ser muy insegura y celosa. Pero después de hablarlo por mucho tiempo y en variadas ocasiones habíamos logrado superar esa etapa a medias de nuestra relación ya que a pesar de todo. Gestos como los que estaba teniendo hoy, los seguía mostrando.

Entramos al salón de baile. Era un lugar muy bello ambientado con música de los 60. Todo muy retro. Karen nos estaba esperando ya en una sala, el lugar era interesante ya que cada determinado tiempo tenía una actividad, karaoke, concursos de baile, representaciones de canciones, mix de música de todas las épocas y etc. La verdad es que se veía divertido.

Nozomi corrió a sentarse con Karen, mientras Eli se sentó en el rincón más apartado de la sala, desde que ella llego, la rubia no volvió a ser la misma. Tenía una mirada vacía y sus sonrisas eran muy falsas. Sobre todo, cuando miraba como Nozomi se abrazaba a su amiga o cuando ella le contaba algo de lo mucho que han vivido en tan pocos meses.

Llego un amable camarero y tomo nuestra orden. No solo podíamos beber sino también comer, así que todos pedimos un poco de comida y nuestra bebida, aunque claro Elichika nos volvió a sorprender cuando pidió un poco de frituras y una botella de Vodka solo para ella.

Maki, Umi, Niko, Hanayo y yo nos volteamos a ver preocupadas, lo que sea que estuviera pasando entre ellas era grave, todos sabíamos que Eli bebía, pero no mucho ya que no estaba acostumbrada a hacerlo y más cuando Nozomi no dijo nada, solo siguió coqueteando con su amiga.

- Bueno pues espero que nos divirtamos mucho esta noche- dijo Karen.

- Propongo un brindis, por Honoka. Que, aunque no pudimos pasar muchas cosas juntas, algún día lleguemos a ser como éramos en preparatoria, las mejores amigas- Dijo Nozomi. Todas levantamos nuestro vaso con esa esperanza. Honoka lo hizo gracias a que Kira, le tomo la mano y la obligo a hacer dicho gesto.

- Vamos a bailar TODOS- grito Karen después de beber el contenido de su vaso. Tomo la mano de Nozomi y entre las dos levantaron a todos de la mesa y nos dirigimos a bailar, la verdad es que la chica era muy alegre y contagiaba su euforia, Honoka quien intento en más de dos ocasiones volver a su lugar comenzó a divertirse, aunque trato de disimularlo lo mejor que pudo.

Nos estábamos divirtiendo enserio. Cuando de repente note que Eli no estaba con nosotros. Rin tenía a Hanayo muerta de la risa por sus payasadas cuando note que la rubia estaba sentada mirando a lo lejos como Nozomi reía y bailaba. Su vaso estaba lleno, la mirada que tenía era sumamente triste y solitaria. Era como ver un cascaron que se movía por la influencia del aire.

Le pedí a Umi regresar a la mesa. Me estaba preocupando mi amiga y mucho.

- No deberías beber tanto Eli- la reprendió Umi, al ver que volvía a llenar su vaso.

- Hay muchas cosas que no debería haber hecho y aun así la hice, además el alcohol me va a ayudar a olvidar, al menos por un rato- le respondió sin mirarla.

- ¿Vas a dejar que te la quiten tan fácil? – le pregunto enojada mi novia a nuestra amiga.

- NO. Yo la perdí es simple Umi, imagina que le has hecho un daño terrible a Kotori, por el cual detuvo su vida poco más de un año, trato de olvidar como pudo y pese a todo nunca te dejo, aunque eso implico más y más dolor. Y un día te das cuenta que te equivocaste, pero ya es tarde porque otra persona puede hacerla sonreír como una vez tú lo hiciste. Con la diferencia que esa nueva sonrisa está llena de esperanza y el anhelo de un nuevo comienzo. Ella es mi mejor amiga ante todo y sé que esa chica le gusta, la hace feliz. ¿Quién soy yo para arrebatarle todo eso después de haberla dañado tanto? Si estuvieras en mi lugar ¿le quitarías a Kotori la oportunidad de volver a ser feliz, después de tanto dolor? - le dijo Eli con más enojo- Umi no le dijo nada, solo me miro de reojo y bajo la cabeza. Eli al notar que no diría nada continuo- si Umi, me la han quitado porque la han sabido amar más de lo que yo pude, perdí la oportunidad de ser yo. Quien haga que esos ojos brillen así- tomo su vaso y volvió a beber hasta que no quedo nada.

Poco a poco regresaron todas a la mesa, todos entablaron diferentes temas de conversación mientras Eli seguía bebiendo como si no hubiera un mañana. Todas tratamos de actuar lo mejor posible. Incluso Niko se contuvo para no regañar a Eli frente a todos. El tiempo paso y los concursos de baile comenzaron Honoka se vio arrastrada por un joven Kira que la engaño para que participaran juntos, poco después Rin y Hanayo se les unieron, para finalizar con la participación de Nozomi y Karen.

Mientras ellos bailaban Eli se puso de pie para ir al baño. Maki y Niko la siguieron preocupadas, se veía ebria, aún podía caminar de manera medio decente, pero, era peligroso dejarla ir así.

- Espero y esto no termine en un desastre, mi amor- me dijo Umi tomando mi mano delicadamente.

- Esto es un caos Umi, las cosas no sé porque terminaron así, pero será difícil. Solo espero que podamos hablar con Honoka en el momento adecuado.

- Lo sé. Yo la verdad es que me he sentido algo culpable desde que supimos que ella no nos abandonó bajo ningún motivo. Pero nosotras no fuimos capaces de confrontarla. En ese tiempo creía que todo y todos nos odiaban por no ser capaces de seguir lo correcto, lo que estaba bien, tenía miedo todo el tiempo de que fuéramos descubiertas y nos separaran, de ver en sus ojos ese destello de asco por nuestro amor.

- También me sentía así- le respondí con la mirada baja. No dijimos nada más, solo nos sonreímos y seguimos viendo la batalla de baile, al parecer solo quedaban cuatro parejas finalistas, nuestros amigos y unos rubios más.

Cuatro canciones después los ganadores se dieron a conocer. Pese al esfuerzo de Kira y Honoka. Nozomi y Karen les habían arrebatado el trofeo de la noche, regresaron riéndose a la mesa por su experiencia. Poco tiempo después regresaron las demás del baño. Eli parecía un poco más relajada, pero por su mirada supe que solo se estaba contendiendo

Me desplome en mi lugar. Me sentía realmente cansada, después de todo bailar tanto era agotador, aunque divertido, desde que llegamos me había divertido mucho, estar con Kan-Kan me relaja mucho, me hace sentir acompañada. Protegida, como si nada pudiera pasarme si me quedaba a su lado, me sentía como ida en su compañía. Yo sabía que ella jamás me iba a lastimar, me comprendía y estaba dispuesta a ser todo lo que yo necesitara.

Comenzamos a platicar entre todos. Karen era tan alegre que lograba que todos convivieran hasta Kira se atrevió a cruzar un par de chistes con ella, Honoka solo trataba de disimular tontamente que estaba feliz por esta celebración. Poco después del concurso comenzó la hora del karaoke. Entre Rin, Kira y Niko se había creado una atmosfera linda pero aterradora de complicidad, al grado de que se retaron unos a otros para poder subir a cantar.

Fue realmente divertido verlos en el escenario ya que al cantar música tan divertida pero ya poco escuchada (aparentemente) hacían un verdadero show. Mire a Kan- Kan tenía esa cara que pone cuando quiere molestar a alguien así que sin más se levantó de la sala que compartíamos y se encamino al escenario.

- Esta canción se la quiero dedicar a mi querida Nozomi, creo que ya ha pasado el tiempo suficiente como para que sigas llorando un amor que jamás se concretó. Es momento de volver a empezar y darte cuenta que muchos te amamos y queremos verte feliz. Sin la sombra de un pasado, de una herida que te hicieron por egoísmo, te quiero Nozomichi así que solo trata de olvidar.

Oh Carol
deja de llorar,

El no merece, que mires atrás,
escucha, deja de soñar
y cuanto antes
trata de olvidar

Cuando la escuché cantar me sorprendí por su bella voz. Para después poner atención a lo que me estaba cantado y creo que tiene razón es momento de olvidar y comenzar de nuevo. Debo avanzar, debo seguir caminando ya no tengo porque detenerme, ya no es momento de seguir llorado un amor no correspondido. Tengo que salir adelante y olvidarme de esto.

Mira como el mundo no se acaba,
ni tampoco el sol,
aunque tu, sufras, hoy por ese amor
piensa que sin duda
hay un mañana, en tu corazón
oohuu oohuu Carol
lejos del dolor

Vuela con las alas poderosas de la juventud,
vive la vida, como quieras tú.
Siembra con tus huellas
los caminos
no mires hacia atrás,
busca tan solo la FELICIDAAAD.

Había tomado una decisión no voy a permitir que mi amor no correspondido detenga mi vida. Estoy cansada de todo esto y de sentirme así, voy a avanzar, no importa cómo, tengo que avanzar. Cuando llego a mí lado mi amiga la abrace con mucho cariño. La tenia a ella. Ella me protegía y no podría volver a sentirme sola. La tenia a ella.

Después de un rato más nos dirigimos a nuestras casas Honoka, Kira, y Maki se fueron juntos. Elichi intento tomar un taxi sola. Me dijo que no quería ser una molestia y que seguramente me quería ir a dormir con Kan-Kan no le negué su hipótesis solo me sonroje Kotori y Umi me hicieron favor de ayudarme a subirla al taxi. Me despedí de Karen con un pequeño beso en los labios. Cuando subí al taxi Eli no dijo nada mantuvo la mirada fija en el paisaje, llegamos al departamento y en completo silencio nos fuimos a nuestras habitaciones.

Si hubiera volteado tal vez, notaria las lágrimas que soltó sin poder soportarlo más, si hubiera volteado nos hubiera ahorrado mucho dolor a las dos.

RUIDO. Había mucho ruido afuera, quería seguir durmiendo, pero los golpes en mi puerta eran demasiado fuertes como para ignorarlos, me moví en mi cama molesta, estaba cansada, llegamos hoy en la madrugada a las 4 am. Abrí los ojos perezosamente para revisar la hora, eran apenas las 8 de la mañana. Y ya estaban molestándome.

Me levante fastidiada de la cama. Abrí la puerta molesta esperando ver a Kira o no sé quién con cara de risa por haberme molestado. Pero no había nadie, sin embargo, seguía escuchando los golpes, así que me dirigí aun adormilada a la puerta del departamento. Estaba de malas. ¿Cómo se atrevían a despertarme a esta hora? Abrí la puerta enojada. Pero nadie me preparo para lo que vería fuera de mi departamento aquella mañana.

-hasta que abres- me dijo una joven un poco más baja que yo, de ojos color verde y cabello castaño oscuro- muévete, no tengo tiempo para esto- me dijo Yukiho al ver que no me movía.

Mi hermana estaba frente a mí. Después de casi 5 años en los que me juro que jamás me iba a perdonar. Estaba muerta de miedo, mis pesadillas se estaban cumpliendo una por una.

Continuara…