CAPITULO TRECE

Cansancio…

Estoy llena de cansancio. No creo que las cosas que pasan a mi alrededor tengan un significado real, solo son repeticiones inauditas de una película vieja, la cual no se cansa de repetirse frente a mis ojos, falta un mes para la presentación que nos corresponde, afortunadamente habíamos tenido dos semanas más para prepararlo todo, ya que el Sensei tuvo un infortunio hace unas semanas y nos atrasamos.

Ahora nos encontrábamos ensayando algunas de las coreografías que yo misma les había enseñado, repasamos algunas que ya sabíamos de aquellos días cuando fuimos un grupo escolar, pero cada día me sentía más aislada e impotente, después de aquel encuentro con ese remedo de hombre, vinieron otros, siempre bajo la influencia del alcohol o las drogas, es curioso ver de qué manera la vida te puede doblegar al grado de destruirte por completo. Reflejando lo que tú misma sientes y piensas de ti misma con tus acciones.

Nozomi regreso de su viaje feliz, extrañamente ya no veía tanto a su querida Aldama- San, pero era feliz, supongo que solo se dieron un tiempo para disfrutar por separado su felicidad y planear como nos darían la noticia de su relación. Como lo había previsto desde que comencé a ingerir los alucinógenos me sentía mejor, pero cada día necesitaba más, solo provee en dos ocasiones más los efectos de la heroína en mi cuerpo, antes de darme cuenta ya había adquirido un habito en el consumo de estas drogas.

Las primeras dos semanas me alcanzaron bien, las pastillitas que restaban de ese generoso obsequio de tan buen garzón, la tercera necesite una y media y esta acabo de comenzar mi segundo paquetito. Aún faltan tres días para que llegue el domingo, y estoy segura que no me van a alcanzar.

- Creo que es suficiente por hoy- Exclamo Umi a mi lado realmente cansada. Respiraba con mucha dificultad.

- Si así lo quieren está bien – le respondí tranquilamente. Mi cansancio estaba ahí pero no era físico, era emocional. Pese a ello, me sorprendí al darme cuenta que la atlética Sonoda Umi- Chan había caído rendida con las nuevas técnicas de mi entrenamiento. Después de la exitosa presentación de Romeo y Julieta en Tokio, mi compañía esperaba ansiosa la respuesta del extranjero para saber si nuestra puesta en escena tendría una oportunidad. La verdad no me importaba.

- ¿Les parece si vamos a comer? – pregunto Honoka con una sonrisa en la cara. Todas asentimos, yo lo hice más por costumbre que por ganas, extrañamente poco a poco estaba dejando de tener hambre.

Nadie dijo nada más, nos encaminamos a la cafetería de la Universidad. Pese a mi gran problema conmigo misma, pude notar que las cosas estaban un poco extrañas entre todas. Hanayo y Rin se habían mantenido distanciadas desde hacía poco más de una semana, el día que planearon juntarnos para celebrar nuestro reencuentro no me aparecí. Me excuse con mi trabajo en la compañía, la verdad es que ese día me quede encerrada en mi cuarto viendo millones de colores por horas.

Tampoco mencionaron mi ausencia el día que cumplí años. Ese día me largue con el idiota a donde él quiso, me deje llevar hasta las últimas consecuencias, despertamos al día siguiente tirados a la mitad de una playa desierta, de algo estaba segura, el al igual que yo, pese a buscar la muerte no queríamos encontrarla solos, estúpidamente buscábamos compañía, aunque esta fuera más toxica que la misma contaminación que actualmente respiramos cada vez más de manera más frecuente y en porciones mayores.

Entramos a la cafetería, y de lejos pude ver a mi exnovio con su nueva novia, me parecía al menos agradable el hecho de que el fuera feliz. El me vio a lo lejos e intento saludarme con la mano, pero su novia al ver que se trataba de mí, lo beso rápidamente, ese gesto se me hizo completamente infantil, pero opte por no decir nada, de cualquier manera, no era de mi incumbencia lo que hacían.

Honoka se ofreció a traer las ordenes de todos, Hiroshi se levantó enseguida detrás de ella, afortunadamente el golpe que recibió en las costillas no causo una fractura sin embargo era de cuidado, la obligamos a que se aprendiera las coreografías solo viendo un par de semanas, antes de que pudiera incorporarse de todo a los ensayos, y a sus trabajos. Lo cual le causo cierto problema con su novio, al ser muy sobreprotector.

- Eli. ¿Crees que podamos ensayar un poco más por la tarde? Aún nos falta terminar de cuadrar algunas cosas con las voces en grupo e individuales, y las últimas tres semanas solo has asistido a 5 de los 10 ensayos que hemos tenido – me pregunto con algo de miedo Hanayo.

- Vale. Lamento mi ausencia, pero tenía mucho trabajo.

- ¿Les parece si ensayamos en su casa? – le pregunte a Maki quien extrañamente no le dirigía la mirada a Niko la cual estaba a su lado fingiendo que no le importaba ese hecho.

- Por mí no hay problema. Supongo que para Honoka menos ya que le conviene por la cercanía con su trabajo esta noche.

- ¿Podríamos terminas antes de las 9? Lo que pasa es que me invitaron a salir y apenas me daría tiempo de llegar a mi cita si terminamos más tarde – dijo Rin con las mejillas coloradas.

- ¿Por qué no le pides a tu cita que se vean otro día? Digo es importante cumplir con las cosas a las que nos comprometemos – le dijo Hanayo con un tono de voz muy frio y muy celoso.

- Creo que te mordiste la lengua. – le contesto Rin si verla a la cara.

- ¿Ustedes siguen saliendo? – pregunto Nozomi extrañada por el comportamiento entre ambas.

- No.

- Si.

Contestaron a la vez. Honoka y Kira iban llegando escuchando parte de su pelea. Todos en la mesa nos quedamos en silencio por la extraña situación.

- Si Nozomi, ella sigue siendo mi novia, aunque no me tome en cuenta y siga saliendo con ese grandísimo idiota, que tiene por jefe – casi grito Hanayo.

- No. Ya no somos nada. Terminamos hace un mes cuando descubrí que me mintió y no tuvo la delicadeza de informarme que no era nada para ella – respondió Rin muy segura de ella misma.

- Ya te expliqué porque hice lo que hice. Y no es verdad que no eres nada para mí – le repelo la chica amante del arroz.

- Y yo ya te dije que mientras no seas capaz de aclarar las cosas no voy a seguir contigo, la respuesta la tienes tú, solo se sincera de una maldita vez y toma una decisión yo no lo voy a hacer, así que en lo que a mi corresponde no tengo porque darte explicaciones de lo que hago o no, y esta noche tengo una cita importante a la cual no voy a faltar por tus caprichos. – le respondió la chica gato mientras le ayudaba a Honoka a poner los platos en la mesa.

Nadie dijo nada después de ese incidente. Por varios minutos nos mantuvimos en silencio sin saber que decir o hacer respecto a su discusión.

- Niko, ¿podrías pasarme el café?

- Si, con gusto.

- ¿Te sientes bien? Has estado muy amable desde la mañana, pero a la vez muy seria – le pregunto Kotori.

- No es nada, simplemente me molesta la gente que no sabe comprender que hay cosas que no están en nuestras manos resolver, y que a veces no nos corresponde hacer nada más que aceptar las cosas, y esperar que todo cambie poco a poco – respondió sin quitar la mirada de Maki.

- No quiero pelear por lo mismo hoy, así que mejor no sigas por ese camino – le respondió Maki sin mirarla a la cara.

- Este… ¿Quieren un poco más de pan tostado? – pregunto Honoka tratando de no escucharse incomoda.

- No gracias. – respondió Niko, miro de reojo a Maki para voltear la cara después a una velocidad increíble, una pequeña lagrima rodo por su mejilla.

- Tal vez ustedes cuatro deberían pensar bien que van a hacer antes de lanzarse tantas palabras estúpidas, puede que rompan algo entre ustedes tan fuerte que va a ser imposible reparar y se pierdan, tal vez si no son cuidadosas se queden sin el amor de la otra – les dije tratando de escucharme neutral, levanté la mirada y volví a ver a Mi ex, con su novia, se veían realmente felices, estaban a unas cuantas mesas de nosotros, me hubiera gustado tener el mismo final que ellos, la compañía de la persona que aman.

- Como sea, las veo a las 5 en casa de Maki y Honoka. Tengo cosas que hacer, tome un sorbo del café que estaba tomando y una mordida a la tostada que amablemente me había preparado Umi.

- ¿Estas bien? – me pregunto Nozomi con calma. La mire extrañada por su pregunta, tenía meses que no se preocupaba por mí y ahora me estaba preguntando esto – Sí. Tengo que ir a cobrar un dinero y comprar unas cosas. Me urge.

- Pero no cenaste anoche. La comida que te deje en el comedor amaneció en el mismo lugar. Y te veo muy delgada. – me dijo un poco apenada.

- No pasa nada. Comeré al rato, supongo que no me he recuperado de la última puesta en escena que tuvimos. – antes de que me refutara algo más me marche, no me despedí de nadie, saque mi celular para revisar si ya había llegado el garzón de la muerte. Choque con alguien, no levante la mirada solo pedí disculpas y me fui sin más, afuera como suponía ya estaba esperándome en su moto.

- Llegas tarde señorita frígida – me dijo con una media sonrisa.

- Ya cállate y vámonos antes de que me arrepienta – le respondí enojada.

- Mira tengo un nuevo juguete se llama Crack, como el sonido de tus dientes ahora mismo, te obsequiare unas cuantas para que se te baje el mal humor, disfrútalo princesa – me dijo, me tomo rápidamente de la cintura y empujándome contra su boca me beso para pasarme una píldora, la cual trague sin cuestionarle nada.

Me subí a la moto sin mirar atrás. Habíamos quedado de ir a la playa donde despertamos aquel día, extrañamente pese a que solo nos estábamos haciendo daño, no podíamos parar. Lo necesitaba. Era mi recordatorio diario de que mi vida se había ido a la mierda y que ya no tenía nada en mi vida, por algún motivo sentía que respiraba por merita casualidad.

- ¡ODIO MI VIDA! – Grito en cuanto llegamos a la playa.

No le dije nada, ni lo interrumpí en su rabieta, no me metí cuando golpeo con todas sus fuerzas la arena. Tampoco le dije nada cuando se soltó a llorar, yo solo lo veía de lejos. Tal como él no se metía en mis momentos de dolor yo no lo haría en los suyos, estuvo así por unos minutos. Cuando termino de pelear con el mismo, se dirigió rápidamente hacia mí, todo era un poco borroso, pero lo dejé hacer cuanto quiso y yo hice cuanto se me dio la gana.

Odiaba a momentos a Niko, Maki, Hanayo y Rin. Se correspondían. Se tenían las unas a las otras y por el maldito silencio se alejaban, y se permitían perderse las unas a las otras. LAS ODIO porque ellas teniendo lo que aman a su lado lo están dejando ir. ¿Qué no haría yo por besar a Nozomi y que ella me correspondiera? ¿Qué no daría por devolver el tiempo para declararle mi amor desde el momento en que la conocí? ¿Qué no haría por una oportunidad? Y así poder demostrarle mi amor letra por letra.

Si fuera posible lo daría todo…

Después de que Eli se fue, me quede mirando el lugar por donde se marchó, me sentía muy mal por todo lo que estábamos viviendo. Después de que regrese de México, decidí alejarme de Karen un poco. Fue un viaje demasiado bello pero muy doloroso en muchos sentidos.

Llegamos por la mañana. El aeropuerto al igual que la gente y todo a mi alrededor estaba lleno de calidez, en la sala de espera nos aguardaban sus familiares, todos eran tan guapos como ella, su mama tenía una mirada muy cálida, en cuanto me miro me abrazo con tranquilidad y elegancia.

- Te presento a mi familia Nozomi – me dijo con una gran sonrisa. – Ella es mi mama, Guadalupe, Mis hermanos Juan y Enrique -. Eran más altos que ella con la espalda ancha muy parecidos a ella físicamente con un par de ojos color miel muy bellos cada uno. Eran guapos no lo podía negar, pero me llamo más la atención su gran sonrisa a al ver de nuevo a su hermana. Esa calidez que solo una familia es capaz de darte, la seguridad, el respaldo de ese amor que solo puedes encontrar en los brazos de los que te aman.

Me sentí celosa por un momento ya que, en mi caso, mis padres con trabajos me llamaban una vez al mes y eso de manera rápida, aún seguía recibiendo mes con mes su generosa aportación a mis estudios y vivienda, pero hubiera dado todo por tener una familia como la de Karen, aunque fuera un solo día.

Guanajuato era HERMOSO sus calles, la gente, los olores, los días que viví ahí fueron únicos. Probé de todo algo llamado pozole me volvió loca, era maíz guisado con chile y otras cosas más, comí mole, probé el tequila, el mezcal. De todo cuanto pude tanto comidas tradicionales de este estado como de otros. Esas calles me invitaban al romance paso a paso, especialmente en el centro de la ciudad, había un teatro grande. Muy grande a lado de una iglesia. En donde noche tras noche se había un recorrido entre risas y canciones, ella me llevo a hacer ese recorrido lleno de alegrías, colores, música, olores, gente, llegamos a un callejón del beso, creo era. Mire toda la ciudad desde el gran mirador donde esta una enorme estatuilla de "El padre de la patria" creo le llaman.

Cada segundo me enamoraba más de esa ciudad y de ella. O eso intentaba, era hermoso estar con ella. Pero yo deseaba estar ahí con una rubia hermosa de ojos azules, deseaba tomar su mano en esas calles, en este lugar donde a pesar de que las relaciones de pareja entre personas del mismo sexo no eran bien vistas aun, al menos no eran tan perseguidas como en Japón o eso parecía. Me imagine con ella en el callejón del beso, me imaginaba caminando con ella por esas calles llenas de luz y vida, en el mercado preguntando sobre cómo se prepara algún platillo, probando sus frutillas, sus inventos tan picantes que pese a ser una muerte segura para el estómago, eran deliciosos.

Pero estaba con Karen, obligándome a creer que a su lado podía ser feliz, imaginándome que era ella la dueña de mis fantasías, inventándome millones de razones para comenzar a crearme una vida con ella, solo con ella. Me gusta y mucho, besa increíble y es fantástica cuando me escucha y me comprende.

Ella trata de no hacerme daño y siempre me trata y habla con sinceridad y verdad. El problema era que nunca comprendí que Elichi no era así porque ella no había tenido la fortuna que tuvo mi amiga de tener una familia como la de Karen, sus padres la amaban, pero eran distantes con ella siempre preocupados por hacer lo correcto, lo necesario para poder hacer las cosas de manera adecuada. Por lo tanto, eran estrictos y ella se había inmiscuido demasiado temprano en un mundo de los adultos, de las exigencias, siempre preocupada por lo que iba a hacer y cómo debía hacer para no fallar, mantener el honor intacto de su familia, la habían acomplejado rotundamente. Ella no era Karen porque mi rubia antes de aprender a confiar ya conocía el regalo que te da el despecho y la desilusión.

Estuvimos ahí hasta el día veinte de octubre. Llegamos en pocas horas a Colima, un lugar igualmente hermoso, lleno de playas, olores y sabores, la fiesta de mi amiga seria el 21, así que me apresure para terminar de preparar el regalo que le tenía un bello álbum de fotografías, un tipo línea del tiempo fotográfica llena de notas, corazones y momentos llenos de alegría que vivimos juntas.

Con este obsequio planeaba pedirle una oportunidad. Decirle que estaba dispuesta a intentarlo de manera adecuada que había decidido intentarlo hasta las últimas consecuencias, estaba segura de que me podía enamorar de ella. Yo me podía enamorar, podría olvidar a Eli, porque como me dijo aquel día, es hora de olvidar y vivir un amor real, y ella podría darme esa oportunidad.

Una oportunidad que estaba dispuesta a tomar, me costara lo que me costara. Yo quería a mar de verdad a alguien que no fuera una tonta densa como Elichika Ayase, seis años amándola para que de la nada nos separáramos de manera definitiva. No me quise comunicar con nadie de Japón desde que llegamos así que apagué el teléfono en cuanto llegamos. Solo se prendía cuando sonaban las alarmas para despertar.

Tendríamos una hermosa fiesta en el mar. Pero era diferente, estábamos rodeados de una bella familia, tan hermosa que me daba envidia, muy fiesteros todos, me enseñaron incluso a bailar un par de canciones, gracias a mi convivencia con Eli había logrado aprender bien, a adaptarme a diferentes estilos de baile, me encanto eso que llamaron "salsa" viajar te abre la perspectiva a nuevas maneras de ver la vida y pensarte a ti misma.

La Señora Lupita, como me había pedido que la llamara, me pidió apoyo para prepararle un pastel sorpresa a su hija, resulta que ama el pastel, pero no el muy dulce, un pastel que quede en su punto. Me recordó a Niko cuando planea cuidadosamente sorprender a Maki con sus creaciones, tenían exactamente la misma mirada lleva de amor y alegría por tener la fortuna de conocerse. La ayudé con gusto, además de que aprendí la receta de un delicioso pastel de chocolate con flan napolitano justo en el punto de ambos. No tan dulce, pero tampoco insípido, ni muy seco, y tampoco excesivamente mojado.

Le cantaron las mañanitas. Me dio gracia ya que en la mayor parte del mundo solo se canta el acostumbrado Feliz cumpleaños, y aquí hay más de cuatro versos para celebrar, todos muy bellos y demasiado poéticos. SI a cada segundo tenía más y más razones para decir que la amo, y saber que con ella podría tener una relación estable, una relación libre de dolor.

Eran las 3 de la mañana cuando comencé a sentir frio así que me fui a poner un lindo suéter color negro que había comprado en Guanajuato. Saque con cuidado mi obsequio y me encamine a buscar a Kan – Kan. La encontré sentada entre sus hermanos cantando a todo pulmón una de las tantas canciones que ella me había mostrado en Estados Unidos y en Japón, me había dicho; "Estas son las que llegan al corazón y más si las cantas con la gente que te ama" le pedí que me acompañara un momento.

Le ofrecí su saco, y nos fuimos a caminar un momento por la playa, era muy hermoso el amiente y la compañía era muy agradable. Cuando estábamos solas ella hablaba conmigo en japonés para hacerme sentir más cómoda.

- Amo tu país, o al menos lo que he conocido de el – le dije con una gran sonrisa en la cara. Me encanta la calidez que tiene y como todos tienen esa confianza.

- No todos son así. Pero la mayoría de mi gente está dispuesta ayudar al otro, hasta el más rudo en ocasiones deja salir la nobleza que tenemos, casi como maldición a momentos, si no pregúntale a los pendejos de España, como fue que lograron hacernos tan a su ley.

- Bueno, pero al menos siguen teniendo su esencia.

- ¿Te la estás pasando bien en mi país?

- De maravilla. De alguna manera me siento en el hogar que nunca tuve, al menos no así, mi casa siempre estuvo sola. Yo me la vivía leyendo tratando de que al menos con mi imaginación se pudieran tapar los vacíos que tenía en mi vida por la usencia de mis padres. Hasta que entré a la preparatoria comprendí lo que era tener un amigo de verdad. Pero estando aquí pareciera que estoy en casa. Te agradezco la invitación. Regresare llena de color y no lo digo solo por el tono de mi piel.

- Me alegra saber que estas tan cómoda.

- Karen-chan te tengo un obsequio – le dije girándome hacia ella. Saque el obsequio que "intente esconder durante nuestra platica" y se lo entregue. Ella solo me sonrió complacida por mi gesto y lo abrió lentamente frente a mis ojos cuando, vio su contenido se sonrojo y me dedico una bella sonrisa. No era solo por el regalo si no porque en algunas partes intenté lo mejor que pude escribirle algunas frases en su idioma natal.

- Sabes Karen, lo he pensado mucho y quiero pedirte una oportunidad, para estar juntas. No solo eres mi mejor amiga, también la persona que me ayudo a encontrar una luz cuando las tinieblas se apoderaron de mi corazón, quiero que sepas que soy sincera y de verdad me importas tú y quiero intentar ser algo más que solo amigas – le dije viendo hacia el mar.

Por unos largos momentos ella no me dijo nada, solo se quede a mi lado mirando el hermoso mar que estaba frente a nosotras. La conozco y se que necesita pensar un momento sobre lo que le acabo de pedir, al igual que yo, perse a que yo me declare de alguna manera no me termino de sentir cómoda con esta elección, me siento un poco obligada a hacer esto.

- Sabes Nozomi, no te miento cuando te digo que seria la mujer más feliz del mundo si comenzamos a salir, la verdad es que el conocerte me ha llenado de alegría por completo, me diste mil motivos para seguir adelante aun cuando estaba por rendirme sin siquiera luchar por comenzar una vez más, eres bella, talentosa y muy inteligente. – Guardo silencio, se coloco frente a mi en un movimiento rápido, tal vez demasiado – amo tus ojos, deseo tus labios a cada momento, me encanta la forma de tu cuerpo, el sonido de tu voz, tus gestos cuando te enojas, cuando estas feliz, detesto verte llorar, amo cuando tu mirada brilla y tus labios pronuncian mi nombre, adoro la calidez de tus manos en mi rostro, en mi cuerpo durante nuestros arrebatos pasionales. Te amo en general, y no solo como una amiga. -declaro sin dejarme de ver a los ojos.

Sentí como me sonroje por todo lo que me había dicho, sus palabras, esta su manera tan bella de amarme y aceptarme, es lo que me daba razón al pensar que si yo pudiera tener una vida de pareja agradable seria con ella y solo con ella, tomo mi mano y la poso en su rostro, obligándome a acariciarla, la mire intensamente para juntar nuestros labios en un bello lleno de sentimientos contradictorios.

No era la primera vez que nos besábamos, y seguramente no sería la última. O eso esperaba, sus labios me trasmitían amor, ternura, confianza todo lo que anhelaba, pero, aunque yo la quería no podía hacer otra cosa más que pensar en cómo sería besar los labios de mi amaba Elichika en el momento adecuado. Necesitaba olvidarla y Karen me ayudaría, era momento de avanzar, tengo que avanzar y voy a tomar esta oportunidad.

Después de esa platica, las cosas se volvieron un poco más ligeras para mí, aunque muy extrañas. Regresamos del viaje y no habíamos podido vernos, aun así, me sentía más calmada y había logrado ver las cosas de una manera diferente, al igual que podía estar más concentrada y veía ciertas cosas que no me parecían del todo lógicas. Como por ejemplo el comportamiento de Elichika, Maki, y Hanayo. Con la primera sería muy difícil acercarme, porque nos hemos distanciado. Pero podre hacer algo con las ultimas, dos de eso estoy segura.

Desayunamos en un completo silencio, al parecer ninguna tenía el ánimo de entablar una conversación, al menos no de manera directa. Me quede en silencio observándolas, tratando de atar cabos. Maki intentaba por todos los medios no mirar a los ojos a Niko, la última estaba tan perdida en sus pensamientos que su café ya estaba más que helado, de tanto que revolvió el azúcar inexistente que había en el fondo.

Rin comía con tranquilidad. Sin embargo, cada tanto miraba de reojo a Hanayo, la cual murmuraba cosas cada tanto, al parecer a la chica del arroz la estaba carcomiendo sus celos. Honoka y Kira se mantenían al margen, cada tanto la peli naranja recostaba su cabeza en el hombro de su novio, se veía muy cansada, seguramente sus trabajos parciales, más todo el entrenamiento que teníamos y las tareas la estaban destrozando. Umi y Kotori se hacían cariñotadas cada cinco minutos parecía ser que estaban muy tranquilas por ahora en su relación.

- Rini-Chan – grito alguien a nuestra espalda, todos nos giramos para ver quién era.

Un joven se acercó corriendo a nuestra mesa con una gran sonrisa en la cara, Rin al verlo se sonrojo ligeramente, mientras Hanayo enrojeció a tal punto que parecía una mini hoya exprés expuesta al fuego por demasiado tiempo.

- Que bueno que te encontré. ¿Tienes tiempo ahora? Quiero que me acompañes, logre encontrar a los dueños del perro que encontramos herido en la calle y quiero ver si me acompañas a entregarlo. Después de todo ambos lo cuidamos estas semanas – le dijo a la pequeña chica gato del grupo, la cual solo sonrió dulcemente y asintió con la cabeza.

- ¿No se supone que tienes clases complementarias? – pregunto muy groseramente la amante del arroz, causándonos una gran sorpresa a todos.

- No. Ya no, he logrado mejorar después de estudiar mucho y practicar en la clínica, así que si me permiten chicos los veo en el ensayo de la tarde. Hasta luego - se puso de pie dispuesta a marcharse sin esperar la réplica de ninguna.

Hanayo en un arranque de celos, se levantó tras ella, y tomándola de la mano la jalo para así impactar sus labios contra los de una sorprendida jovencita, la cual a pesar de intentarlo no pudo resistirse a responder ese contacto por algunos segundos.

- ¡HANAYO! – expresamos todas impresionadas por su acción.

Rin se separó de ella, muy sonrojada y molesta, se soltó de su agarre y solo le grito antes de irse.

- Quiero una decisión tuya no, una que nazca de tus celos, para mi nosotras no somos nada más que amigas entiéndelo, no quiero ser solo tu acompañante ocasional.

Rin se echó a correr. El joven que la vino a buscar se marchó confundido y molesto por la acción de la joven castaña que ahora tenía los ojos tan cristalinos que me causo un sentimiento de tristeza por ver como se estaban permitiendo perderse la una a la otra. Después de esa escena, las cosas se volvieron aún más incomodas. Umi, Honoka, Kira, y Niko se despidieron casi sin vernos a la cara, en especial a Hanayo quien solo tenía la cabeza agachada.

- Kotori, Maki, Hanayo ¿les gustaría ir a mi casa a tomar un café? Creo que nos hace falta una buena platica – les dije con una gran sonrisa en la cara, o eso intenté al menos, al igual que ellas a momentos no sabía qué hacer. Todas asintieron, nos levantamos para dirigirnos a mi departamento. Llegamos en poco más de 25 minutos.

Entramos al departamento en silencio, me dirigí a la cocina para preparar un café, comenzaba a hacer mucho frio así que algo caliente a cualquier hora del día cae perfectamente, me encontré de nuevo con la comida que le había preparado a Eli, en la mañana antes de salir a ensayar note que seguía en la mesa, abrí el refrigerador para guardarla, pero me quede sorprendida al ver que dentro de este, también estaba la comida y el desayuno que le prepare, me preocupe, espero y solo sea una casualidad y haya comido algo el día de ayer.

- Bien chicas, tengo una pregunta fácil que hacerles. Maki, Hanayo ¿qué están haciendo con sus relaciones? Digo dudo que Rin haya salido corriendo tan molesta porque si, o que de la nada haya decidido no darte tu lugar como su novia – dije mirando a Hanayo a la cara – y Sospecho que es menos probable aun que Niko Yazawa con el gran ego que tiene, desvíe la mirada de la persona que ama cada 20 segundos porque si, la vi llorar Maki, y eso me molesta porque amo demasiado a mi amiga.

- Tal vez yo debería hacerte esa recriminación, ¿o es que ahora que por fin estas saliendo con Aldama, tienes tiempo para poner atención en la que llamas tu mejor amiga? – me dijo mirándome con recelo. Por un momento no supe que responderle, tenía razón.

- Eso no tiene nada que ver – le respondí tratando de sonar calmada.

- Claro que tiene que ver. ¿crees que no notamos que después de que volviste has estado más tranquila y centrada? ¿ahora si te puedes dar cuenta de las cosas? Pregunta, ¿recordaste al menos mandarle un mensaje de felicitación de cumpleaños a Elí? O estabas tan ocupada que lo olvidaste – me recrimino.

- Yo no olvide el cumpleaños de Eli – dije tratando de escucharme segura, no podía ser verdad que olvidara su cumpleaños, es mi mejor amiga, no es posible ¿o sí lo olvide?

- ¡MIENTES! Lo olvidaste – me aseguro – su cumpleaños fue el 21 de octubre. Pero no estabas aquí, te habías ido de viaje con tu nueva novia.

- El 21 es el cumpleaños de Karen, no de Eli, no es posible que cumplan años el mismo día – le respondí enojada. – Por eso me fui a México con ella para celebrar su cumpleaños con la gente que la ama.

- Eres idiota Nozomi, el cumpleaños de Eli es el mismo día que el de tu nuevo amor, no puedo creer que seas tan estúpida para olvidarlo, el día que cumplió años Eli no apareció, la vimos tres días después y solo se excusó por el trabajo acumulado que tenía en su compañía. TRES DÍAS, ¿me estas reclamando algo de mi relación cuando tu estas hiriendo a tu "mejor amiga"? permíteme dudar de tus intenciones.

- No sabes lo que paso con Karen en México como para que me estés diciendo todo esto.

- No es necesario que lo sepa. Tus acciones te delatan, solo te pido que el día que hagas publica tu relación con ella, trates de avisarle a tu mejor amiga antes, no sé si lo has notado, pero Elí, cada día se nota más cansada, está demasiado delgada y no me gusta el color que tiene su piel, ella siempre se ha ejercitado por eso no se le nota mucho el cambio que está teniendo. Pero yo lo noto.

- ¿De verdad crees que no me importa Eli?

- No es que no te importe. Creo que has tomado tus decisiones a raíz del dolor y no del amor que le tienes y no hablo del amor de pareja que desarrollaste por ella hace algún tiempo, no te estoy recriminando eso. Lo que te peleo es la manera en la que la hiciste aun lado como tu amiga. Ya no la llamas Elichi ahora solo es Eli, no conozco a su novio, pero supongo que tiene problemas con él y muy graves, casi siempre la veo con los ojos rojos, supongo que a causa de que llora mucho.

No le conteste. Me quede callada, al parecer estaba muy equivocada y eso dolía mucho, si era verdad lo que Maki estaba diciendo no solo había quebrantado la promesa que nos había unido como amigas, sino que ella estaba pasando un momento sumamente difícil y yo no estaba siendo buena amiga, independientemente del amor que siento por ella.

- Nozomi, Maki, será mejor que se tranquilicen y se sienten. Seguir discutiendo no solucionara nada entre ustedes – nos dijo Kotori. No sé en que momento ambas terminamos encarándonos de esta manera.

- Perdón – dijimos al Unísono.

- Yo. Comenzaré por contarles que está pasando entre Rin y yo – Dijo Hanayo sosteniendo su taza entre las manos.

Tomé un sorbo del contenido de mi taza y comencé a relatarles que estaba pasando entre mi chica gato y yo. Cerré los ojos antes de comenzar.

- A resumidas cuentas le mentí a Rin, ella cuando comenzamos a salir, le conto todo a sus padres sobre nosotras, los confronto y les dijo que estábamos juntas, habíamos prometido que lo haríamos juntas para tenernos la una a la otra y poder salir adelante. Ella lo hizo, pero yo no pude. Cuando me conto que sus padres la habían rechazado me llene de miedo y lo intente, pero no lo hice.

Pasaron los años y yo seguí sosteniendo que mis papas sabían que estábamos juntas, pero no la invite más a mi casa, y siempre que ellos estaban cerca me comportaba de manera distante con ella. Hace unos meses me propusieron como actriz principal de una obra de teatro, después de este papel llegaron varios más, pronto una compañía teatral, la cual tenía contactos con productoras de dramas, y doblaje de anime se interesó en mí, y comenzaron a seguir mi carrera, mi compañía me exigió tener mucho cuidado con todo lo que hacía, con quienes me veían, y como me comportaba con todos.

Me comencé a tensar, estaba tan cerca de cumplir mi sueño. Así que hice lo adecuado, sin querer comencé a hacer a un lado a Rin, no quería que me acompañara a mis presentaciones por miedo a que fuera demasiado expresiva conmigo, y me aleje. Una tarde platicaba con una compañera de mi residencia la cual había notado el alejamiento que teníamos mi niña y yo, así que solo me encaro. Le conté la verdad. Que mis padres aun no sabían de nuestra relación a pesar de ya tener casi 3 años juntas, que le mentí y que no sabía cómo manejar las cosas, no era conveniente que nos vieran juntas. Después de ese día Rin comenzó a comportarse lejana pero no me importo.

Mis padres habían llamado, querían verme pronto, ya que estaban preocupados a mis 21 años no les había presentado nunca a una pareja, así que querían saber si tenía algún tipo de problema, mi madre inclusive le sugirió a mi padre que me buscara un marido para que la tradición familiar no se perdiera, estaba muy molesta y confundida. Creo que el límite de mi niña gato, llego cuando me negué a besarla frente a ustedes. Comencé a observar que se arreglaba más de alguna manera, comenzó a utilizar más faldas, me dirigía muy poco la palabra, y siempre estaba trabajando con un profesor que le dio la oportunidad de tener un mejor desarrollo académico por medio de la práctica.

Me entere después de que ese profesor era joven, tiene 25 años y está enamorado de mi niña, ella al pasar tanto tiempo con él, comenzó a dudar si era correcto salir con alguien que la ocultaba, me dijo que estaba preguntándose si de verdad hubieran sido las cosas más fáciles si pudiera tener una relación libre como la de Honoka y Kira, una relación que no tuviera que estar oculta por el bien de uno de los dos, al menos no con las personas importantes para ambos. Me grito la verdad, sabía que le había mentido y estaba cansada.

Si no tomas una decisión para mi tú no eres nada más que una amiga, ya no somos pareja, porque simplemente no estoy dispuesta a seguir sintiéndome de esta manera, culpable por amarte, atada, parte de una mentira, tu elijes el final de esta historia. Yo le dije que, aunque para ella no fuéramos nada, para mí es mi novia y no iba a permitir que nadie se le acercara. Ella solo me sonrió de lado y se fue, ha aceptado ya un par de citas con ese hombre.

Han pasado ya casi tres semanas de eso, y día con día me siento morir, sé que ella está igual que yo, pero como me lo dijo no puede hacer nada por nosotras si no estamos de acuerdo, sé que me ama y la amo, pero parece ser que conforme pasa el tiempo, el amor no es suficiente – termine de contar con los ojos llenos de lágrimas, me sentía tan estúpida. Estaba perdiendo al amor de mi vida.

- Lo único que puedo decirte Hanayo es lo siguiente. ¿Qué sentido tiene soñar y alcanzar estos sueños si no tienes con quien compartirlos? No creo que ella te dejé de amar alguna vez, pero sé que hay cosas que se vuelven insostenibles, y romper la confianza de alguien de esa manera es veneno puro – me dijo Kotori, me solté a llorar aún más, ella simplemente me abrazo y me consoló.

- No quiero perderla, pero tampoco puedo divulgar libremente nuestra relación, como ella quiere.

- Es que ella no te está pidiendo eso, lo que ella quiere es que las personas que son importantes para las dos sepan que están juntas, no te está exigiendo que pierdas tu carrera como Idol por ella, solo que le des su lugar al menos ante las personas que amas. Y que ella ama, nosotras y sus padres. Así que piénsalo. La decisión es tuya – me dijo Nozomi jugando con un mechón de su cabello.

- MI padre golpeo a Niko – Exclamo de la nada Maki comenzando a llorar. Pese a la discusión que tuvieron hace unos momentos ella y la peli morada acepto el abrazo que le dio esta.

- Tranquila, respira por favor – le decía mientras acariciaba suavemente su cabello.

- Fuimos a ver a mi abuela – comenzó a contar aun entre sollozos – desde que comenzamos a salir mis padres me han tachado de enferma, estúpida, demente y otros adjetivos, nada de lo que hice en mi vida les pareció correcto hasta que comencé a estudiar medicina. Por fin me estaba convirtiendo en el tipo de persona que ellos necesitaban. Mi abuela cuando se dio cuenta que me gustaba esa atolondrada, no hizo otra cosa más que apoyarme y darme ánimos para luchar por nuestro amor.

Enfrente a mis padres, y me corrieron de casa como respuesta. La abuela tiene una pequeña herencia la cual me corresponde según su testamento, al ver la situación me heredo en vida, no es mucho, apenas es lo suficiente para que pueda estudiar ambas carreras con apenas dificultades económicas, también apoyo a Niko en la renta del departamento que compartíamos, pese a tener la oportunidad de estudiar para la familia de esa enana, no es tan sencillo costear sus gastos. Pero mi padre cada que puede, nos cierra oportunidades a ambas, con la esperanza de que yo recapacite y regrese a casa.

Visitamos a mi abuela no hace mucho, la verdad es que ella ama mucho a mi Niko y hacen muy buenas platicas, me gusta verlas platicar tan animadas. Todo iba bien hasta que llegaron de sorpresa mis padres, al vernos ahí se molestaron profundamente y comenzamos a pelear. Mi padre nos echó en cara la estúpida idea de volver a reunir al grupo que me echo a perder. Le recrimino a su madre por cuidarnos y la amenazo con despojarla de todo si no recapacitaba para que yo me curara de mi maldita enfermedad sexual.

Niko no lo soporto y confronto a mi padre, se hicieron de palabras y el en un momento de furia golpeo a mi novia frente a mis ojos. Me puse muy histérica y le grité que lo odiaba que maldecía tener su sangre y su apellido y lo despreciaba. Niko al escucharme decir eso se levantó como pudo y me soltó un golpe frente a todos.

"Nunca bajo ningún motivo debes maldecir a tus padres, hagan lo que hagan"

Mis papas se fueron muy sorprendidos por sus palabras, pero yo me siento molesta con ella porque a pesar de que la defendí ella me golpeo, y estoy preocupada, mi papa es capaz de dejar a su propia madre sin un techo en el cual dormir solo por su soberbia y no aceptar que puede estar equivocado. Esa semana Niko volvió a perder una oportunidad grande de trabajo. Tal vez si le hago caso a mi padre pueda cambiar algo y así dejar a Niko y a mi abuela vivir tranquilas. – Dijo con un tono de voz muy angustiado.

- No creo que esa sea la solución Maki, si tú decides echar por la borda todo lo que has trabajado hasta ahora con Niko ella no te lo va a perdonar. Pese a todo creo que comprendo porque te golpeo, pese a lo que tus papas han hecho con ustedes, sin ellos ella no tendría a la persona que más ama en este mundo, además de su familia, la que le dio un motivo a su vida – le dijo Nozomi.

- Niña terca, no desperdicies esta oportunidad que la vida les dio. Cuando haces eso, las cosas ya no regresas y no sabes si es posible que la oportunidad regrese a tocar a tu puerta una segunda vez.

Después de esa intensa platica, nos dimos cuenta que estábamos a punto de llegar tarde nuestra cita de ensayo, corrimos a casa de Maki. Llegamos 15 minutos antes de la hora acordada, ese día Eli no llego.

Continuara…

Quiero agradecer a todos y todas por sus comentarios de verdad que gracias :D