CAPITULO CATORCE
Después de la plática que tuve con las chicas tome una decisión. No puedo y no voy a perder al amor de mi vida, por culpa de mi cobardía, es verdad que las cosas no serán nada sencillas, seguramente llorare por mucho tiempo, a causa del desprecio de mis padres, pero prefiero eso a quedarme sin el amor de mi querida Rin, aquel día que Eli no llego, mi niña llamo en seguida a su cita, para poder ir a hacer lo que tenían pendiente, ni si quiera me miro cuando salió del departamento de Maki, dejándome con una incertidumbre enorme en el corazón fue en ese momento. Me di cuenta que podía perderla de manera definitiva, por mis inseguridades y mi falta de valor. Si no es que ya tenía perdida la batalla conozco a mi amiga desde hace mucho y sé que le llama la atención su compañero, tal vez y ya era tarde pero mínimo quería luchar por ella.
Estuve tentada a seguirla, pero no lo hice por respeto a ella y su espacio, aunque los celos me estaban volviendo loca, no quiero perderla por nada del mundo, así que hare lo correcto. Me encuentro de camino a casa de mis padres, la verdad es que me siento muy nerviosa, por ello, aunque son unas personas muy relajadas no todos los días su única hija les da la noticia de que es lesbiana y está a punto de perder al amor de su vida por sus miedos, aun así, con todo este temor, me siento confiada, podre perder el cariño de mis padres un tiempo. Puede y nunca me comprendan, pero más vale luchar ahora por mi futuro, y lo que quiero que llorar una vida por la pérdida de lo que amo.
Llegue a casa antes de lo esperado, mis padres vivían en un barrio cercano a Akiba no muy lejos de donde estudiaba así que en menos de una hora llegue a mi destino, toque la puerta con mucho temor, por algún motivo no quise solo entrar a casa. Me sentía impotente ante la incógnita del no saber cómo reaccionarían mis padres, aun así, quería sacar todo ese valor que me falto hace ya casi cuatro años para poder decirles a mis padres, que amo a una chica.
Mi madre, me abrió la puerta y se quedó asombrada al verme en el lumbral de esta. No les había avisado que vendría, ya que me decidí de un momento a otro, me hizo pasar entre feliz y preocupada, mi madre y yo somos muy parecidas físicamente la única diferencia que existe entre nosotras es el color de ojos, mientras los suyos son verdes como los de mi abuela los míos son del mismo color que mi padre.
- ¿Qué pasa hija? ¿Por qué no nos avisaste que vendrías a vernos? – me pregunto algo desconfiada mi mama. Me conocía. Sé que para ella soy un libro abierto y por mi manera de actuar ella nota mi preocupación.
- Quiero hablarles de algo sumamente importante. Pero es necesario que mi padre este presenté también en esta conversación – dije tratando de sonar lo más segura posible.
- ¿Es algo grave? ¿estás bien de salud? ¿se trata de Rin – chan? ¿acaso terminaron? – me cuestiono preocupada, antes de que acabara de asimilar lo que me había dicho mi padre entro a la cocina, estaba igual de preocupado que mi madre. Al parecer había escuchado lo que le dije a mamá y lo que ella me contesto.
- ¿Qué? – pregunte con un gritillo al comprender lo que mi madre me había dicho. - ¿Cómo sabes que salgo con Rin? – dije tratando de mantener la calma, sin importarme que papa estuviera presente.
- Era más que obvio pequeña. Tus negativas a presentarnos una pareja estable, la manera en la que se miran y hablan, como si se comprendieran al conocerse desde antes de que nacieran si quiera, tu siempre nos hablabas de ella y solo de ella, nunca te pareció atractivo ningún joven que conocías. La verdad que era tan obvio que nos costaba aceptarlo, y aun teníamos la esperanza de que solo fuera nuestra imaginación – me dijo mi padre.
- Si lo sabían, ¿Por qué no me lo dijeron? ¿Por qué no me cuestionaron nada? ¿Por qué querían presentarme a un pretendiente? ¿Qué fin tenía decirme que me iban a comprometer? – pregunte un poco exaltada.
- Tranquilízate. – me ordeno mi padre – lo que pasa es que queríamos saber ya de una vez por todas la verdad, entre ustedes, un día simplemente dejaron de venir a visitarnos, ya no nos contabas nada de lo que vivías con ella, llegamos a creer que habían roto su relación, y por eso preferías evitar que regresaran juntas a los lugares que forjaron su relación. Por eso pensé que podía ser un buen momento para que conocieras a alguien. Para que cambiaras de idea – me explico papa lentamente.
- Eso nunca va a pasar porque yo amo a Rin con toda mi alma, aunque le he fallado de manera rotunda y mi gusto por las mujeres no va a cambiar, aunque ella ya no me ame – les dije mirándolos fijamente. Antes de que me dijeran algo más me solté a llorar como un bebe, esto es una estupidez del tamaño del universo, tantos años temiendo su reacción. Para que me salgan con que ya lo sabían y lo medio aceptan, ¿para esto perdí a mi novia? ¿acaso se puede llegar a ser más estúpido?
- ¿Qué pasa mi niña? – me pregunto mi mama, mientras se acercaba para abrazarme, les conté todo, sin reservarme nada, desde el primer momento en que me di cuenta que yo amaba a Rin, lo difícil que fue aceptarlo y después construir nuestra relación, les conté de nuestra pelea y lo estúpida que había sido, lloré como una niña entre los brazos de su madre, sintiendo que nada podía hacer para recuperar su amor.
- Lamento decirte que esto, es tu culpa Hanayo, debes ser fiel a tus sentimientos, y lo que quieres, creo que te eduque mal jovencita, pese a todo siempre te deje bien en claro que, para alcanzar el cielo, hay que construir la nave con esfuerzo. Hija, me cuesta creer que sales con una chica, no sé qué pensar o sentir por eso, pero quiero que sepas algo, SE VALIENTE Y LUCHA POR LO QUE TE HACE FELIZ – me dijo mi madre aun abrazándome. Para solo me veía atento.
- Lo se mamá y me siento sumamente intranquila, la estoy perdiendo, ni siquiera seguir como actriz me importa, yo encontré mi inspiración en ella, en ver su sonrisa al verme actuar, satisfecha porque lo seguía intentando pese a todo, y ahora no soy capaz de mantener una plática con ella – les dije desesperada. - ¿Qué debo hacer? ¿Cómo la voy a recuperar?
- Encarándola hija mía. Reacciona, eres una Koizumi y nosotros no sabemos rendirnos, es momento de que levantes la mirada y aceptes que te equivocaste, planea algo en grande, déjalo en claro que vas en serio con ella y que todo está bien, dale esa seguridad que tanto quiere – me dijo mi papá sentándose a mi lado, me abrazo a la par que mi mamá me acariciaba la cara. Me sentí tan protegida.
- Tendré que hacerlo en grande – susurre, me deje llevar por esa sensación de tranquilidad tan bella que mis papas me transmitían, la confianza de que todo estará bien. De repente llego a mí la idea más loca que se me ocurrió.
- Ya se – grite poniéndome de pie – necesito su ayuda, le pediré a Rin que sea mi novia de nuevo, pero esta vez lo hare bien, ¿me pueden apoyar? – les pregunte poniendo ojitos de cachorrito, sé muy bien que cuando hago este gesto no me niegan nada.
- Esta bien. Te ayudaremos, la verdad es que aún no terminamos de aceptar esto, tú no estás haciendo las cosas de acuerdo al plan. Bueno nuestro plan, pero aun así te amamos y solo quiero verte sonreír, y aunque me cueste aceptarlo, la única que logra una sonrisa sincera en tu cara es Rin Hoshizora – me explico mi madre.
- Gracias.
Después de esa platica, tuvimos una tarde agradable, extrañaba mucho estar con ellos. Después de hacer las cosas de manera correcta le pediré a Rin que me acompañe a verlos más seguido. Tengo toda mi esperanza puesta en esto, necesito recuperar al amor de mi vida, ojalá no sea muy tarde.
Jugaría mi última carta con todo lo que tenía.
- ¡AYASE! – un grito ensordecedor me hizo despertar de golpe. Estaba en mi cuarto, no tenía mucho de que había llegado, anoche me fui con el corsario de la muerte a la playa abandonada, al parecer se estaba convirtiendo en nuestro lugar favorito para perder la razón, a este paso un día no iba a regresar, aunque pensándolo bien no es tan malo. Llevo meses queriendo desaparecer, puede y pronto lo logre.
- ¿QUÉ QUIEREN? – grite muy molesta desde mi cuarto, por fin podía dormir un rato y me despertaron, me enoje mucho por ello. No me levante de mi cama, al contrario, me cubrí con las cobijas hasta la cabeza esperando que dejaran de molestarme.
Sin embargo, no cumplieron mi anhelo. La puerta de mi habitación se abrió sin si quiera darme tiempo de repelar por la grosera de su intromisión. Sentí como me despojaron de mis cobijas y prendieron la luz de mi cuarto mostrando el desastre que había, tenía al menos dos meses que no limpiaba y no me importaba el desorden.
- LEVANTATE – me ordeno una chica bajita con mejillas infladas. Rodé los ojos molesta, odio que se metan en mi habitación.
- NO – dije de manera firme.
- No te pregunte Ayase, es momento de que te apliques, faltaste a las últimas dos prácticas y no tuviste la decencia de avisarnos, te esperamos una hora así que no me importa si estas con resaca o cualquier cosa, te vas a levantar, te vas a bañar y cambiar, para que podamos ir al departamento de Maki y Honoka a ensayar todo lo que nos falta por tu falta de responsabilidad – me grito Yazawa Niko mirándome realmente molesta.
- Eres una molestia – le repele. Me puse de pie más por fuerza que de ganas, pero al hacerlo un gran mareo me hizo tambalear, alcance a sostenerme de la pared que estaba aún lado de mi cama.
- ¿Estás bien Eli? – escuche que pregunto Nozomi. No les conteste solo puse una de mis manos en mi boca y salí corriendo a vomitar al baño, me sentía mal. Mi estómago por más que quería sacar todo lo que tenía dentro no pudo. Ya que ayer apenas y había comido un poco de Yakimeshi con pollo.
Escuche como abrieron la puerta del baño, no las mire por varios minutos me sentía realmente mal, jale la cadena del baño para que se fuera por la tubería lo poco que deseche, cerré los ojos un momento y me reincorpore para lavarme la boca ante la atenta mirada de esas dos.
- ¿Qué está pasando contigo? – me pregunto molesta Niko.
- No es nada, solo me hizo algo mal. Si quieren que vaya a ensayar salgan de aquí no pienso desnudarme frente a ustedes, así que fuera – las corrí de manera muy grosera pero poco me importo. Me bañé lo más rápido que pude, me fui a mi cuarto para cambiarme, me puse algo sencillo un pantalón de mezclilla azul cielo y una blusa de manga corta blanca con cuello en forma de V, me puse un poco de maquillaje y peiné mi cabello con una trenza sencilla de lado, me puse un suéter delgado negro para cubrirme del frio que se estaba sintiendo. Tome una mariconera color beige en donde metí las llaves del departamento, mi cargador y celular, junto con mis pastillas mágicas, además de mi cartera y un par de aretes de oro que iría a empeñar.
- Ya vámonos – les dije una vez que las vi en la sala. Antes de que me contestaran salí del departamento. Nos fuimos al estacionamiento del edificio hace unos días Nozomi recibió un auto como obsequio por parte de sus padres por concluir sus estudios en astrología. No las mire, me puse mis anteojos obscuros antes de subir al auto me senté en la parte de atrás fingiendo que no estaba ahí.
- ¿Aun te sientes mal? – me pregunto Nozomi con preocupación en su tono de voz.
- No importa cómo me sienta mejor apresúrate quiero terminar con esto pronto – le conteste molesta, últimamente todo me hace estar de malas.
- No seas grosera Eli, Nozomi solo te pregunto porque está preocupada por ti ¿Qué demonios te pasa? – me repelo entre molesta y preocupada. No les hice caso, saqué mi teléfono y me puse los audífonos para escuchar música a todo volumen. También saque dos de mis pastillas mágicas, para ellas solo estaba tomando un poco de vitaminas.
Llegamos en menos de 20 minutos, había un poco de tráfico. Bajamos del auto en silencio, yo seguía escuchando música, estoy casi segura que estaba tan alto que ellas podían escuchar lo que yo, mis gustos musicales se habían transformado ya no escuchaba música clásica o jazz ahora escuchaba metal heavy de alguna manera la violencia de esta música me hacía tener paz.
Entramos al departamento de las pianistas. Todas nos esperaban ya, no salude a nadie me sentía muy enojada. Estaban desayunando, después de que me obligaran a comerme un par de tostadas y un poco de arroz con verduras y salsa de soja, nos pusimos a ensayar, hoy presentaríamos nuestros solos. Pese a todo tenía la canción que quería cantar se llama: ARIFURETA KANASHIMI NO HATE.
Escuche con falsa tranquilidad cada uno de los solos que habían propuesto las chicas. Honoka solo hizo algunas modificaciones den la voz que Maki le propuso, Umi a pesar del tiempo que llevaba sin cantar al igual que Kotori canto muy bien, Rin escribió una canción muy energética con la ayuda de Honoka.
- Eli, ¿podrías darme la letra de tu canción? – me dijo Maki con extrema cautela. No le respondí, saque mi teléfono y le mande un archivo por email, tomo su teléfono y abrió los ojos sorprendida al ver la letra. – la semana que entra estará lista – me dijo, solo asentí con la cabeza y volví a sentarme en el rincón que estaba.
Estoy enojada, la vida no es justa, ¿Por qué demonios no me enamore de otra persona? ¿Por qué estoy metida hasta los codos en las malditas drogas? Debo demasiado dinero, pero no puedo dejar a mis pastillas por ahora, tengo que pasar por todo esto sola, al final la única idiota que perdió todo por sus estupideces fui yo, yo misma vi como el amor de mi vida encontró a alguien que supo amarla como yo no fui capaz.
No sé ni siquiera porque me molesto, estas son las consecuencias de mis errores, de mi falta de pericia al hacer las cosas, ¿me estoy haciendo la digna? ¿es una tormenta en un vaso de agua? No lo sé, solo estoy consciente del gran resentimiento que existe para conmigo misma, de cómo me detesto al ser tan estúpida.
Si hubiera hecho las cosas de manera diferente ella estaría conmigo ahora, sus besos, sus caricias serian mías, creo que ya ni si quiera es amor, solo es el resultado de mi obsesión al no saber cómo cerrar estos procesos. Son seis años de mi vida congelada en esta situación la cual deje perder por estúpida. Mire a las chicas frente a mí muy alegres entre ellas, me sentí tan desubicada que quise correr, yo ya no pertenezco a este lugar, debería estar muerta.
- Creo que por hoy es suficiente. Ya son casi las cuatro de la tarde y necesito irme a trabajar nya – dijo Rin con una gran sonrisa en la cara.
- Tienes razón Rin, pero antes de que te vayas necesito darles una noticia – dijo Hanayo con una gran sonrisa en la cara – el próximo sábado mis papas me celebraran de manera muy extemporánea mi cumpleaños, ya que ponto me comprometeré con algo muy importante que será muy serio para mí y quiero compartirlo con todas así que las espero a las 7 en el bar Beer&Beer. – saco de su bolsa unos sobres con invitaciones, cada una tenía su boleto de entrada y uno más – de verdad espero y me puedan acompañar.
Todas sonreían menos yo. Tome la invitación por cortesía la verdad es que no tenía planeado ir, no me sentía muy cómoda con ellas. Un sonido interrumpió la dinámica del ambiente que se generó entre ellas, saque mi teléfono rápidamente, ni si quiera me fije quien era ya lo sabía.
- Estoy abajo esperándote Ayase. Te quiero aquí en 5 minutos – antes de que pudiera contestarle corto la llamada, cosa que me molesto, así que simplemente le regrese la llamada.
- Pedazo de idiota ¿Quién te crees para mandarme? ¿eres mi padre acaso? Si quieres esperarme hazlo si no lárgate – le respondí molesta, antes de que me contestara le colgué.
Levante la mirada para encontrarme con nueve personas realmente sorprendidas por el lenguaje que utilice con ese animal. Antes de que hablaran volvió a sonar mi celular.
- ¿Qué? – conteste realmente molesta por su insistencia – Ayase ya vámonos de aquí traigo un nuevo regalo para ambos, tal vez podamos lograr por fin nuestro objetivo ¿no crees? – me dijo soltando una carcajada.
- Muérete. – Le respondí medio divertida – no estoy en mi departamento te paso la dirección por un mensaje si no llegas en 5 minutos me largo y no me importa que tanto insistas hoy no te responderé más.
- Ojalá lo lograra pronto, y que mejor si morimos juntos – me dijo soltando otra carcajada, por algún motivo me reí por su comentario.
- Cinco minutos dije. Es más, si puedes muérete en el camino adiós. – corte la llamada.
- ¿Con quién hablabas de esa manera? – me pregunto Kotori muy sorprendida.
- Un amigo de la compañía. No lo conocen – respondí.
- Me encanta como se hablan – Dijo sarcástica Maki.
Comencé a reírme como una loca por su comentario por algún motivo me dio mucha risa lo que me dijo – como sea debo irme – le dije.
- ¿Entonces nos vemos el sábado? – me pregunto Hanayo ansiosa.
- La verdad no sé si vaya, el viernes nos dan respuesta sobre nuestra gira a NY y si nos aceptan nos van a poner a ensayar como locos. Por lo que me dijeron las fechas que nos pueden dar serán tres días antes de nuestra presentación en Otonokizaka, así que seguramente solo llegue al show.
- No te preocupes Hanayo, haremos que vaya déjaselo a la Idol y chef número uno del universo Niko-Niko-ni y al monstro pechugón de Nozomi – dijo con su habitual pose.
Antes de repelarles volvió a escucharse mi teléfono. Tome mis cosas mientras contestaba.
- Ya llegué idiota, estoy perdiendo mi tiempo ahora mismo.
- Cállate animal. Te veo en dos minutos.
Colgué la llamada. Y las encare.
- Como sea, si puedo iré. Nos vemos después.
- Espera. ¿Eli hoy si llegaras a dormir? – me pregunto Nozomi preocupada.
- No sé, pero no te preocupes ya regresare un día de estos, si no llego hoy. Adiós chicas – Salí del departamento antes de que me reclamaran algo.
- Tardaste retrasada.
- Cállate idiota. ¿A dónde iremos hoy?
- A la playa perdida querida, conseguí algo único, espero no tengas compromisos hoy ni mañana. La pasaremos en grande – me dijo dándome un casco, no le repele solo me lo puse y me aferre a su cintura, al menos tengo la certeza de que mis remordimientos y recuerdos me dejaran tranquila.
Después de que Eli se fuera todas nos quedamos en silencio algo sorprendidas por su manera de actuar. No sé desde hace cuánto tiempo comenzó a comportarse de esa manera, pero cada vez me gustaba menos.
- ¿En verdad Eli no llega a dormir? – me pregunto Honoka un tanto sorprendida. Voltee a verla estaba sentada en el sillón con Kira abrazándola por la cintura, se veía preocupada.
- Lo note hasta que regrese de mi viaje con Kan- Kan, cosa que me apena. Creí que eran casualidades o cuestiones de trabajo, pero creo que no es así. La semana pasada solo regreso tres días. Y esta es el primer día que la veo volver. Busque sus horarios para interceptarla entre clases, creí que podía tener un problema, me acerque a sus compañeros y maestros para encontrarla, pero en lugar de eso me pidieron apoyo. Ella está faltando a sus clases y ha perdido un par de papeles protagónicos por su falta de responsabilidad.
- ¿Y tú que has hecho para apoyarla? – me reclamo Niko.
- No puedo acercarme a ella. No me deja ¿Qué quieres que haga? – le repele molesta por su insistencia.
- Confróntala, desde que Aldama llego a tu vida te alejaste de ella. Y no fue poco a poco, ¿Qué está pasando contigo? ¿Tienes una relación con Aldama sí o no? ¿Por qué preocuparte por Eli a estas alturas si al final ni siquiera eres capaz de mirarla a la cara? ¿Qué significa Eli para ti? ¿Por qué ya no la llamas Elichi? ¿Por qué si escuchaste como le deseo la muerte a alguien no intervienes? ¿Qué demonios estás haciendo?
- No sé, y tampoco creo que lo sepa ella. Por eso no sé cómo acercarme ¿Cómo me acerco a alguien que no es capaz de decirme que tiene? A una persona que se esconde tras sus obligaciones y responsabilidades para darle la vuelta a las personas que ella misma llama amigas. ¿Dime que debo hacer si al final ella me rehúye?, ¿rogarle para que me diga que tiene? – le respondí exaltada. - ¿Por qué yo tengo que ser la que se acerque a ella aun después de todo lo que llore por su desamor?
- Porque antes de que te enamoraras de ella, era tu amiga. Dime Nozomi ¿de verdad te has olvidado del amor que sentías o sientes por Eli? – me pregunto esta vez Hanayo. La mire sorprendida por su intervención.
- Nuestros errores salen muy caros a veces, si no somos capaces de dar una solución pronto a ellos. Yo creo que Eli si sentía algo por ti, pero hasta que no la confrontaste realmente las cosas se dieron, ¿segura de que fuiste lo suficientemente clara cuando te le declaraste? ¿de verdad piensas que no fue tu culpa, aunque sea un poco la confusión que se creó en ella cuando le dijiste que la amabas?
- ENTONCES ES MI LADITA CULPA POR NO SER SINCERA – les grite, no sé por qué, pero todo esto que me estaban diciendo dolía, y dolía mucho. A la par que me hacía sentirme idiota, si era verdad lo que me decían, yo también tuve la culpa de su distancia y no precisamente por mi bien. Yo la hice a un lado ¿ya no la amo? ¿estoy segura de eso?
- No – me respondió tranquilamente Kira, interfiriendo en la conversación por primera vez. – Es culpa de las dos, de Ayase por no saber confrontarte y tuya por rendirte tan fácilmente ¿de verdad no pensaste en enamorarla o al menos intentarlo? Tu "mejor amiga" está sufriendo. ¿acaso ella es la Eli que conociste? ¿Por qué la ignoras tanto? Ninguno aquí está peleando tu amor o no por Aldama, más bien recriminan tu falta de fidelidad al abandonar a la persona que dices amar, yo no las conozco mucho, pero se quiénes son gracias a mi novia, lo que sea que Ayase este haciendo es peligroso y temo por ella.
- ¿Entonces qué demonios quieren que haga? – pregunte ya desesperada. No era tonta Eli estaba sufriendo y mucho, pero no me sentía capaz de ayudarla, de recuperarla, aun no era lo suficientemente valiente.
- Reacciona, antes de que la persona que amas, aunque ya solo sea como una amiga, salga por completo de tu vida. Antes de que las heridas que se provocaron sean tan irreversibles que lo mejor que puedan hacer sea tratar de olvidar ambas que un día se conocieron. Pregúntate solo un momento ¿Qué sería de tu vida si Eli se va ahora mismo de ella? Y con base a ello, elige que harás, permitirte ver como desaparece o al menos intentar recuperar su amistad – me dijo Rin extremadamente seria. Me miraba a mí, pero a momentos solo le dirigía la mirada a Hanayo.
No lo soporte más y me eche a llorar de pura frustración, algo estaba pasando y era grave, temía tanto por la vida de la que llame mejor amiga por años y después se ganó mi corazón de manera contundente. No quería creer en lo que me dijeron en México, quería ignorar las palabras de aquella mujer que tomando mi mano y observando las líneas en ella me hablo de lo que podía perder si no hacía algo pronto.
- Tengo la sospecha de que Eli está consumiendo drogas – dijo Maki con un tono de voz muy serio.
- NO – grite – eso es imposible, ella es demasiado inteligente para eso, no puede ser posible que ella este haciéndose eso.
- ¿Estas completamente segura de eso? – me pregunto Niko sin mirarme a la cara, ella solo sostenía la mano de Maki en un intento de no quebrarse por el miedo que a ella misma le causaba esa posibilidad, un miedo que yo compartía con ella. Después de todo éramos amigas desde hace mucho de aquella rubia testaruda.
- Estoy casi segura de que es así, ¿desde hace cuánto Eli necesita vitaminas? ¿Por qué ya casi no come? ¿la has visto dormir de manera decente? ¿no se te hacen extraños sus cambios de humor? ¿desde cuándo la chica que conocemos es grosera con nosotras? ¿desde cuándo es irresponsable? ¿acaso no te ha faltado con algún aporte económico estos meses, sin razón aparente? – me cuestiono duramente la Nishikino.
- Debemos averiguar si eso es lo que está pasando. – dijo Honoka con calma, de la bolsa de su pantalón saco un frasco blanco – Eli la semana pasada dejo esto tirado en el teatro, lo levante con la intención de dárselo, pero por algún motivo lo había olvidado, aún tiene algunas pastillas adentro. Maki ¿existe alguna manera de analizar las sustancias que contienen estas pastillas?
- La hay. Dámelas ahora mismo iré a dejarlas al laboratorio, lamentablemente como es un estudio no autorizado seguramente tardaran al menos 10 días en darme el resultado, hare todo lo que pueda para que me entreguen antes el análisis.
Nadie dijo nada después de esa platica, todas nos retiramos en silencio, yo me sentía muy mal, a la deriva sin saber que pensar ni que hacer, no quise responder a ninguna de las preguntas que me hizo Maki, tenía miedo a todas y cada una de las respuestas, la mayoría eran afirmativas.
Si, Elí no era una persona irresponsable ni grosera, pero se estaba comportando como tal.
Sí, me había pedido dinero prestado para la renta, tuvo un imprevisto económico según ella y no tenía para pagar por ahora.
Si, está teniendo cambios de humor muy fuertes.
Ella jamás necesito de vitaminas ya que siempre tenía cuidado de prevenir cualquier enfermedad por eso se hacía análisis médicos de manera constante y se ejercitaba para evitar una enfermedad.
¿Qué debo hacer? ¿Qué está pasando? ¿Por qué me siento responsable de esto? Me dirigí con pasos lentos al templo donde solía trabajar en mi juventud, ahí le imploré a los Dioses que todo fuera una casualidad, un error, que ella no estuviera haciéndose daño de esta manera. Le rogué al cielo que todo fuera una suposición sin fundamento.
Me gire al sentir una ráfaga de viento que se dirigía a mí de manera diferente, entre flores marchitas y el ambiente helado que se respiraba combinado con mis temores callo a mis pies una carta del tarot, EL MAGO, pero estaba inverso. No era posible, no era posible, levante la carta con las manos temblorosas y los ojos llenos de lágrimas esa carta de manera inversa solo significa una cosa:
"La muerte"
Continuara…
Gracias por seguir esta historia antes que nada quiero darles as gracias por su tiempo y sus comentarios en especial a QwQ ya que me hizo notar mi horror de ortografía :D
Agradezco también a Maclowd, Ryuzaki Uchida, Yui Funami Sonoda, YRZY, Night Flying, y a todos los demás que se preocupan por dejarme un comentario, no soy mucho de contestar cada comentario ya que generalmente no tengo tiempo de contestarlos, pero me hare el propósito de hacerlo como muestra de mi agradecimiento :D
