Y aqui esta, el final, el final de la historia, atando los cabos sueltos y contando lo que paso con los demas despues de que Harold se marcho, sin mas que decirles, aqui esta, el Epilogo


Epilogo

Y asi fue que todo termino, asi fue como todo se arreglo, muy diferente a la vida normal, los problemas tuvieron solución, Harold muerto, Finn y compañía a salvos pero todos recordando lo que ocurrio, cosa que algunos no olvidarían mientras que uno, uno en particular si, su Sam's Town, su Manchester, su pulgatorio, Harold encontró en ese lugar un buen grupo de amigos que lo cambiaron, lo ayudaron, claro que él cambio la historia del lugar pero que mas da ¿no lo creen? De todas formas Ooo es el Sam's Town de cada uno, le damos imagen, es lo que nosotros queramos que sea y para Harold, Ooo fue redención, fue perdón y fue aceptación. Claro que la historia no podría quedar asi, la vida da muchas vueltas, algo que nunca debiste de saber lo sabes, algo que nunca debes de recordar lo recuerdas, algo que nunca debes de olvidar lo olvidas, pero asi es la vida, la historia no esta escrita en piedra…o tal vez si, por mucho que luches, por mas que intentes cambiar tu destino puede que este a la vuelta de la esquina, esperando, en las sombras y nada de lo que hagas podrá cambiar tal suceso. Se preguntaran que paso con Finn y compañía, que hicieron después de que Harold paso a un mejor lugar, no se pregunten, aquí tienen las respuestas.

Finn y compañía, después de la despedida de su amigo, se retiraron a cenar, tener una cena como una gran familia que son, recordando lo ocurrido y sonriendo, festejando como debería de ser, una muerte no es un momento de tristeza, es momento para recordar, el momento para Harold había llegado y con esto el escenario perfecto para recordar, que era lo que todos hicieron en ese día que Harold se había marchado – Buenos días…..Harold – decía Finn al bajar las escaleras al día siguiente de tal hecho – Es verdad, Harold ya no estará por aquí – dijo melancolico el chico – Dejo todas sus pertenencias atrás, las dejo aquí para hacer creer que volvería pero no creo que vuelva – pensaba al acercarse a mi habitación, en ese momento alguien tocaba a la puerta – ¿Quién será? – se preguntaba, se dirigio con paso seguro aunque algo triste por recordar pero al llegar a abrir la puerta, cambio completamente la expresión de su rostro, en vez de mostrar tristeza o nostalgia, mostraba a un chico soñoliento en pijama, alguien que acababa de despertar – ¿Quién llega a esta…. – pregunto Finn pero lo que vio hiso que cerrara la puerta de inmediato y se pusiera algo avergonzado – Hey Finn, no es forma de tratar a tu novia – le grito PF – PF, no te esperaba – Lo se, es una visita sorpresa pensé en pasar a desayunar aquí, contigo, asi que abreme – le decía la princesa – PF, esperame un momento, llegaste en un mal momento – Pues que te encontrabas haciendo – le pregunto su novia – Nada, nada, solo que ando en mi pijama – Jajajaja, pensé que me tendrías confianza Finn, vamos cámbiate rápido, te esperare en la sala y no te espiare – dijo PF – Muy bien – Finn salio corriendo a su habitación y se cambio en un santiamén – ¿Mejor? – le pregunto su novia, el chico solo pudo asentir con la cabeza – PF, ¿Qué te trae por aquí? – le pregunto Finn – Ya te dije, quería desayunar contigo – dijo – Pero puede que me tarde en preparar el desayuno, los únicos que preparaban el desayuno eran Jake y Harold – Lo se, ninguno de ellos esta aquí, por eso pensé en tener una mañana los dos solos – dijo PF al acercarse a Finn – Y preparar el desayuno entre los 2 PF, que idea, vamos pues manos a la obra – dijo Finn, asi que se pusieron manos a la obra, jugando y cocinando, tras una hora – Bueno Finn, el desayuno esta listo – dijo sonriendo PF – Sí, estos hotcakes nos salieron muy bien – dijo Finn al olelos – Huelen deliciosos, que vas a querer, jarabe o miel – dijo Finn acercándose a la alacena y PF colocando los hotcakes en la mesa – Lo que creas que me guste – dijo sonriendo, ambos se sentaron a desayunar, pasaron su mañana con ese desayuno que ambos habían preparado – ¡Que desayuno! – exclamaba Finn algo satisfecho – Y que lo digas, un gran desayuno que preparamos ambos – dijo PF al abrazar a Finn pero Finn se dio cuenta que PF traía un libro con ella, un libro azul que se encontraba amarrado con un moño rojo – ¿Y esto? – dijo tomando el objeto – Es uno de los motivos por los cuales vine a verte, pensé que tu sabrias que era – dijo PF, el chico lo vio de pies a cabeza, tratando de ver que era – ¿Por qué no lo has abierto? – No lo se – dijo algo confundida – Es algo que sentía, el no abrirlo sola, ¿lo abrimos? – dijo sonriendo la princesa, ambos voltearon a verse, sonrieron y deshicieron el moño – ¿Qué será? – se preguntaron, antes de poder hojearlo, una pequeña tarjeta callo a los pies de ambos, PF lo recogio y leyó – "Dicen que una imagen vale más que mil palabras, espero que no me olviden" – ¿Crees que….? – preguntaba PF – Solo hay una forma de saberlo – abrieron el libro en la primera pagina solo para ver otra tarjeta pegada que decía "Sí Finn, también hay uno para ti, fíjate en la cama" Finn salio corriendo a su cuarto y destendio su cama pero no encontró lo que buscaba – Pero si dice que aquí estará y…. – Finn – dijo PF al tomar de la mano a Finn – No crees que se referia a su cuarto, no al tuyo – tras decir esto ambos corrieron y se fueron a mi antigua habitación – Te lo digo PF, no vi nada extraño – Eso es porque no observaste, solo miraste – asi que Finn se dirigio a la cama y debajo de la almohada encontró un libro idéntico con una tarjeta arriba – "Disfruten" – ambos abrieron los libros que resultaron ser un álbum de fotos con todas nuestras aventuras, todos los momento que pasamos juntos – Mira, la vez del baile – decía PF al ver una foto donde ella y Finn aparecían bailando – Sí, esta es una de cuando pasamos la noche viendo películas – dijo Finn al ver otra.

En otro lugar, para ser más especifico en el palacio del Dulce Reino, la Dulce Princesa se encontraba experimentando, tratar de volver a la vida normal – Si mezclo estos 2 quimicos – decía a una grabadora – Su combinación debería de dar un pegamento superefectivo, con la fuerza del cemento pero que se puede remover fácilmente con otro liquido – dijo ella acercando los químicos – Es hora de poner a prueba la teoría – vertio en un recipiente ambos liquidos y su combinación dio uno de color lila, DP acerco el recipiente a su rostro, lo olfatio y lo agito un poco – Esto debería de ser suficiente para… - en ese momento el liquido empezó a burbujear y termino explotando haciendo que todo el laboratorio se llenara de humo - ¡Esto no debería de pasar! – gritaba – Princesa, princesa, se encuentra bien – preguntaba algo asustado Mentita – Si, si, estoy bien, solo un experimento que salio mal, si me disculpas, ire a mi habitación a descansar, tanto tiempo estar aquí me tiene agobiada – Como desee princesa – solo contesto Mentita, DP llego a su habitación arrojándose a su cama con todo y bata – Demonios, eso no debería de pasar, mis cálculos han de estar mal, los tendre que revisar – metio su mano bajo la almohada tratando de sacar su diario pero lo que saco fue algo diferente – ¿Y esto? – se preguntaba, frente a ella había un libro azul con un moño rojo y una tarjeta que decía "No se desharán de mi tan fácilmente" – Sera que….. – pensaba ella asi que decidio abrir el libro para darse cuenta que el libro era en realidad un álbum de fotos – Wow, Harold si que tiene un buen pasatiempo y las fotos que toma son espectaculares – decía al ver cada foto – Una de cuando me ayudaba en el laboratorio, el baile, del concierto e inclusive tiene fotos de…. – DP se quedo algo callada, apenada por lo que veía – Cuando pudo tomar estas fotos, estaba sin celular o algún otro aparato electrónico – dijo cuando vio una foto de cuando estaba en prisión, cuando me golpearon y todo – Demonios, este Harold – pensaba al darle la vuelta a la hoja – Deberia de saber que haría algo como esto – dijo sonriendo, con Marceline la situación fue algo diferente – Estoy muy cansada y muy aburrida – dijo ella al bajar de su cuarto a la cocina por algo de comer – Quien diría que Harold haría algo de ese estilo…además el banquete no estuvo nada mal – Bueno, creo que es hora de improvisar un rato, donde habrá quedado mi bajo – Marceline se fue en busca de su bajo, el cual estaba en una funda – Lo siento mas pesado de lo habitual – pensaba, abrió la funda y solo cayo un libro azul – Mmmm, que raro, quien lo habrá dejado ahí – pensaba, lo levanto y lo miro – ¿Azul marino y un moño? ¿Quién me daría un libro asi? – pensó – No me digas que… - abrió el libro – Como lo sospeche, un álbum de fotos de Harold, maldito tramposo – decía sonriendo – Veamos que tal fotógrafo eres – hojeo el álbum para ver fotos de todos – El concierto, el baile….espera, Harold si que me tomo una muy buena foto – dijo al ver la que le tome con su vestido – Y esta cuando estaba sola en el balcón, cualquiera diría que era un acosador o pervertido, vaya cuando improvisamos algo juntos, la vez que casi lo mato en la prisión….¡Pero que! – grito furiosa al ver una foto que le tome cuando estaba dormida – Este maldito, como es posible, cuando tuvo tiempo de tomar tantas fotos, debo de admitir que las tomo bien, pero esta, una foto mientras estaba dormida – le dio vuelta a la pagina y lo que veía no lo podía creer – Jajajaja, no me digas que Harold hiso esto, jajajaja, como es posible, calzon chino tan extremo – se seguía riendo de esa foto – Hermana, hermana, ¿Dónde estas? – Lo siento, me quede viendo este pequeño regalo que me dejo Harold – dijo Princesa Desayuno sonriendo – ¿Un álbum de fotos? – Sí, un álbum de fotos donde viene todo lo que hicimos, nuestro dia en el spa, las veces que fuimos a pasear al campo, los picnics que tuvimos, de todo, míralo – ambas hermanas, Princesa Tostada y Princesa Desayuno se quedaron juntos olvidando lo que tenían que hacer ese dia – Bonito lugar que pusiste Nick y yo que pensaba que querias ser un detective o algo por el estilo pero veo que le diste un buen uso al tesoro que nos dejo Harold – Lo se, mi sueño ha sido poner un restaurante como este – Y se ve muy concurrido, eso significa que no seras guardia – No dije eso, seguire como guardia, solo que también me hare cargo de este lugar, Harold dijo que vio algo en mi, que era diferente a los demás guardias – Si, no eres tan estúpido como los otros – Y hablando de eso, en que gastaste lo que Harold nos dejo – le pregunto Nick a BC – En nada, ahí lo tengo, no hay algo que quiera en estos momento como para gastármelo, cambiando de tema, vine aquí para preguntarte si por casualidad Harold no te dejo algo – ¿Dejarme algo? Pues tu sabes lo que me dejo a menos que te refieras a esto – dijo sacando de debajo del mostrador el álbum – Un álbum de fotos, no lo he abierto, el traba…digo, los trabajos me han mantenido ocupado – BC se acerco mas a Nick – Entonces que opinas, lo vemos juntos – pregunto sonriendo – Pues, hoy es mi dia libre de guardia y los demás se pueden hacer cargo del trabajo, a darle – ambos abrieron el álbum de fotos y había una dedicatoria para ellos – ¿Qué dice? – pregunto Nick – "A lo lejos pensare en ustedes, en lo cerca me tendrán, una imagen vale mas que mil palabras, gracias por todo" – Mira, todas las fotos que tomo, ¿como le hiso? – Simple Nick, es Harold de quien hablamos – ambos veian fotos del concierto, de la prisión, de varias aventuras que tuvimos juntos, cuando nos atraparon y los dulces fueron la salvación pero en especial una foto que causo risa a BC – ¿Qué ocurre? – Nada, nada solo me preguntaba que había pasado con aquella persona que amenazo Harold – ¿Eh? – Si, le encargo algo a este tipo, un peluche, pero no cumplio, pensé que Harold lo dejaría ir pero tal parece que no – Espera, a este tipo lo conozco…..si, ha venido aquí unas veces, el es….es….. – ¿Es quien? – pregunto BC – Lo tengo, se llama Ash, se supone que es el ex de Marcy, no puedo creer que le haya hecho un calzon chino tan salvaje, ponerlo en poste tan alto – se reian y al final del álbum, la ultima fotografía era una en la que estábamos todos Marceline, Abadeer, Dulce Princesa, Princesa Flama, Princesa Desayuno, Princesa Tostada, Simon, Finn, Jake, Arcoiris, Bmo y sobre todo Harold, una foto grupal donde todos estaban sonriendo con una leyenda que decía "Lejos estoy pero cerca me tendrán, gracias por todo mis amigos, estare a un sombrero de distancia. H"

-Aumenten la dosis – decía un doctor en una sala de hospital con una canción de fondo, la Obertura de Tchaikovsky 1812– ¿Signos vitales? – Decayendo, su pulso cardiaco esta disminuyendo cada vez más rápido – Doctor, el paciente no esta respondiendo bien a la operación – le decía una enfermera – Lo se, lo se, debemos de hacer algo rápido – decía el pobre doctor, la maquina empezó a sonar y todos vieron que los signos vitales decayeron a 0 – Doctor lo perdemos, lo perdemos – dijo una enfermera asustada – No, no me rendiré contigo muchacho, no me rendiré y tu no te puedes rendir, enfermera, traiga el desfribilador – Enseguida doctor – la enfermera salio corriendo por el aparato, lo encendio y se lo dejo al Doctor – Muy bien muchacho, hemos luchado mucho para que mueras en estos momentos, despejen – dijo accionando el aparato – Sus signos siguen iguales – le dijeron – Otra vez, despejen – grito, la persona en cama solo se retorcia por la gran cantidad de voltaje que atravesaba su cuerpo, pero aun asi no despertaba – Despejen – dijo una vez más el doctor pero nada – ¡Despejen! – grito por 4ta y ultima vez aumentando el voltaje del desfribilador – Lo siento doctor….lo perdimos, no hay nada que podamos hacer por él – le dijeron al ver que sus signos vitales seguían en 0 – Demonios, después de tanto – decía enfurecido y con una impotencia el doctor – Hora de la muerte – pregunto – 4:56 – le contestaron – Muy bien, descansemos, dejemos que los demás hagan su trabajo – el doctor con su equipo se retiraban del lugar, todos salieron menos el doctor y un par de enfermeras – Era fuerte, como pudo darse por vencido, con tanta vida por delante – decía una enfermera ya entrada en años, unos 40 mas o menos – Hay personas que no quieren ser salvadas y otras que no pueden serlo – le contesto su compañera, los 3 se retiraban y cerraron la puerta tras de si, ya fuera escucharon un sonido, un pitido – ¿Es el tuyo? – se preguntaron las enfermeras pero el pitido se hacia mas fuerte – Ninguna trae su teléfono…..no creen que…. – dijo el doctor pero rápidamente se dirigio a la sala de operaciones para ver al paciente, al abrir la puerta se llevo una sorpresa al ver que los signos vitales del muchacho aumentaban – ¡¿Cómo es posible?! – se quedaban estupefactos – ¿Cómo esta el cerebro? – pregunto el doctor – Estable, sus signos vitales van en aumento….doctor, el paciente esta vivo – decían impresionados, aquella persona toda entubada y adormecida, lentamente abria los ojos, sin ver algo en absoluto, solo una gran luz blanca, después unas sombras que se aproximaban a él para inspeccionarlo, acontinuacion escucho unos murmullos, algo que el no entendia – ¿Dónde estoy? – preguntaba con la fuerza que tenia pero algo que no podía hacer – Descansa muchacho, descansa – le decían pero el no les entendia – Lo lograste Harold, fuiste fuerte, lo suficiente como para estar de regreso en casa Harold, buen trabajo – le dijo el doctor pero Harold solo se desmayo – Doctor, doctor el paciente… - El paciente esta bien, solo esta algo exhausto, es todo, necesita descansar, traigamos al equipo de vuelta y hagamos nuestro trabajo para mandarlo a la habitación – y eso fue lo que hicieron.

Para el día siguiente Harold se encontraba en su habitación del hospital, dormido – "Sois muy amable, Watson. Pero, sin embargo, no creo que sea preciso ser un lince para reconstruir los hechos. Según se desprende del sumario, el coronel Moran y el joven Adair se asociaban siempre para jugar, y de este modo habían gando fuertes sumas en distintas ocasiones" – decían en esa habitación, leyendo en voz alta a la persona que se encontraba en cama, Harold Saxon, la enfermera termino de leerle la historia y se dispuso a seguir con su rutina – Van 6 meses y no he visto a ninguna persona que venga a visitarlo – pensaba – Ni una sola persona – dijo en voz alta, la joven enfermera le estaba dando la espalda a Harold hasta que escucho que alguien se movia – Sera que esta despertando – se preguntaba, se acerco a la cama viendo como Harold se movia, estaba tan cerca del joven que logro apreciar como lentamente abria los ojos, Harold veía todo borroso, no estaba acostumbrado a la luz de dicho lugar – ¿Dónde estoy? – preguntaba pero casi no se escuchaba – Tranquilo, tomatelo con calma, ten bebe esto – le dijo aquella joven enfermera sonriendo mientras le daba un vaso con agua – Gracias – dijo Harold – Ni lo menciones, es mi trabajo – Harold vio a la muchacha de pies a cabeza, la observo con su uniforme de enfermera, una cabellera rubia, unos ojos azules, de la misma edad que él o un par de años mayor, con una tez blanca, algo timida pero amable, calculándole que media 1.65 o 1.70 metros de altura – Estoy en el hospital no es asi – pregunto, la joven enfermera solo asintió con la cabeza – Mmmmm ya veo, cualquiera que haya sido mi accidente ha de haber sido grave – dijo al verse – ¿Qué es ese olor? Ese olor es muy pero muy familiar – dijo Harold al olfatear la habitación – Es té de manzanilla – le contesto la enfermera mientras señalaba en la mesa una taza de té – Té – solo exclamo Harold – Gustas una taza – pregunto la enfermera – Si no es mucha molestia….. – Liz, el nombre que buscas es Liz – le contesto sirviéndole a Harold una taza de té – Liz, bonito nombre – Harold inspecciono mas de cerca a Liz cuando le entregaba su taza con te – ¿Sherlock Holmes? ¿Te gustan sus novelas? – dijo Harold al notar un libro – De hecho no había leído nada de él hasta que me puse a cuidarte – Pero ese libro…. – No es mio, es tuyo, mira, aquí dice propiedad de Harold Saxon – Harold se quedo algo confundido, no recordaba tener un libro asi, todos los libros que le interesaban o importaban estaban bien cuidados pero este, parecía que alguien paso un cuchillo atraves de el – Que raro, ningún libro mio esta asi – pensaba – Todos los días he venido aquí, me tomo una taza de té con galletas y te leo una historia de este detective, me pongo a escuchar a Snow Patrol, Keane, The Killers….te dire un secreto, solo aquí puedo escuchar esas bandas además de que pensé que te gustarían a ti, tienes pinta de ser un fanatico – dijo la enfermera algo apenada – ¿Por qué? – ¿Por qué? – pregunto extrañada a la pregunta que Harold hiso – Sí, porque lo haces, porque me lees una historia, no es tu deber y aun asi lo haces, por que – dijo – Es la hora del día que mas me gusta, cuidarte, eres buen oyente además de encontrarte solo – Harold volteo a su alrededor y vio el cuarto del hospital pulcro, sin ninguna cosa que sobresaliera, globos que digan recupérate, alguna carta para él, nada, se encontraba solo con los aparatos del hospital – Llevas mucho tiempo aquí Harold y nadie te ha venido a visitarte…nadie, te has encontrado tu solo aquí, asi que decidi hacerte compañía, además de ayudarme a pensar respecto a mi vida – dijo la enfermera – ¿Por qué nadie te ha venido a visitar? – No lo se, hay pocas cosas que recuerdo, no recuerdo un accidente, no se que me ocurrio, porque estoy aquí – ¿A tu familia o amigos los recuerdas? – Saxon hiso un esfuerzo por recordar, pero algo en vano – Lo siento, no…..no recuerdo, es como si fuera doloroso el recordar – Liz vio como Harold se encontraba afectado, tomo las manos de Harold – Tranquilo, no quise entrometerme en cosas de tu vida pasada, a veces olvidamos las cosas dolorosas para sentirnos mejor, para seguir adelante y olvidar nuestros fantasmas, creeme lo he visto antes, hay algunas personas como tu que están solos – dijo sonriendo, una sonrisa tan blanquecina que convencia a Harold, encontraba una paz en ese rostro – Bueno Harold, que bueno que ya estas bien, que despiertas, mi turno ha terminado y tengo que pasar a retirarme – dijo la chica dándole el libro – Te traeré al doctor enseguida para que te explique la situación – la chica se dirigio a la puerta, Harold observaba el libro, lo hojeaba, veía como estaba como si fuese apuñalado – Gracias Liz, por todo, se que no es tu deber el haberme leído mi libro o el de pasar tiempo aquí – la chica solo se detuvo viendo fijamente a Harold – Debiste de tener asuntos mas importantes que cuidarme, pero aun asi lo hiciste, te lo agradezco – la chica le sonrio a Harold – No lo menciones, me siento algo apenada además, no es nada, me gusto hacerte compañía fue lo mejor que he hecho en este tiempo – Liz se regeso, saco una hoja de papel y una pluma apuntando algo – Toma, guárdalo – le dijo algo coqueta – ¿Y esto? – Por si quieres ir a tomar algo cuando salgas o para charlar…considérame una amiga – se acerco a Harold y lo beso en la mejilla – Estare esperando tu llamada – dijo sonriendo y se fue, Harold vio la hoja de papel y vio anotado el numero de teléfono de Liz, lo cual le saco una sonrisa. Harold descanso un rato, vio algo de tele, leyó el mismo una de las historias de Holmes, hasta que el doctor hiso acto de presencia – Bueno, veamos como se encuentra nuestro paciente – dijo sonriendo el doctor, un doctor algo familiar, hacia que lo conocía de antes, un señor mas bien, un doctor en un traje estilo de profesor, corbata azul, chaleco café, camisa amarilla con bata blanca hablando, tenía pelo corto y chino, unos ojos azules, una nariz respingada y unos labios algo resecos, de unos 40 años – Veo que fuiste fuerte para regresar, es bueno tenerte en la tierra de los vivos, jajajaja, 6 meses en coma y regresaste – dijo sonriendo – Fuiste lo suficientemente fuerte como para soportar la operación – ¿Operación? – pregunto algo fuera de onda – Harold – decía el doctor al acercarse a él – Soy el doctor Angus Morgan, tu medico cirujano – dijo – Harold, se que no me creeras pero tuviste un accidente automovilístico, fuiste atropellado y te encontrabas al borde de la muerte, estabas en un estado critico, partes de metal atravesaron tus piernas fracturadas y brazos, te perforaron un pulmón, una fractura de craneo – Harold solo veía las cicatrices que tenia – Es un milagro que sigas vivo, un milagro, una pieza estuvo a punto de atravesarte el corazón pero este libro te protegio – dijo señalando el libro – Es un milagro que sigas vivo, estuvimos un tiempo preguntándonos porque no despertabas, porque seguias en coma, no dabamos con la explicación pero lo encontramos – dijo mostrándo unas radiografías – Tienes un tumor en esta parte de aquí….me temo que esta demasiado encapsulado para extraerlo pero no te preocupes, es totalmente benigno – dijo – Doctor, esto es muy difícil de procesar – decía al recordar algo – Dice que llevo 6 meses y que tuve un accidente de carro pero yo….yo recuerdo un acantilado y saltar – decía Harold algo no tan confiado – En el estado en el que te encontrabas pudiste imaginarte eso, la verdad es que a pesar de todas las heridas, el tumor que se encuentra en esta área de tu corteza cerebral estaba inflamado por el accidente y era lo que te mantuvo en coma, logre reducir la inflamación y es por eso que has despertado pero el tumor sigue ahí – dijo llevándose las manos a la espalda – Es sorprendente que te haya podido traer de vuelta…un gran logro muchacho, un gran logro – le dijo sonriendo – ¿Cuándo podre irme de aquí? – pregunto Harold – Te tendras que quedar una noche más pero ya mañana a primera hora podras retirarte del hospital – decía saliendo del cuarto – Bienvenido de vuelta Harold, bienvenido – dijo sonriendo mientras se iba a lo que Harold solo se acurruco a dormir.

El día de la explicaciones por parte del doctor había terminado pero aun Harold sentía que algo le hacia falta, como si una parte de su memoria se hubiera ido, en la noche soño con una dama de fuego, una vampira una mujer de chicle, un buldog amarillo, un niño, una princesa que parecía un desayuno, una cazadora y una banana, soño respecto a ellos, soño el acantilado, pero era solo eso sueños, no sabia si eran ciertos o falsos, pensaba que era su imaginación pero lo que intentaba era recordar, recordar el accidente, recordar si lo que vio, su suicidio en el acantilado era cierto, recordar porque nadie lo fue a visitar, 6 meses y nadie fue para verlo, amigos, familia, compañeros, nada, Harold pensó que era un solitario, un hermitaño pero no pudo descansar bien a las primeras horas de la noche hasta que recordó la primera cara que vio, el primer rostro que le sonrio después de 6 meses, Harold sintió esa paz de nuevo y pudo descansar, dormir para que al dia siguiente ponerse a investigar como era su rutina de siempre, para salir del hospital. Ya en la mañana, un par de enfermeras le entrego la ropa, un pantalón café, una camisa de manga larga verde, un chaleco café, una corbata, sus converse de bota blancos y para que no hiciera un esfuerzo con el pie derecho le dieron un baston, ya que esa pierna era la mas lastimada – Sus objetos personales se los entregaran antes de que se vaya, cuando firme la salida, bañese, cambiese y lo veremos abajo – le dijeron, el solo se encontraba sentado, tratando de recordar, pero no lo lograba, era como si le hubiesen borrado la memoria, Harold se baño, se cambio, vio por ultima vez la habitación de hospital en la que se encontraba y se dirigio a la salida – Habitacion 456…456….456, me recuerda a algo – pensaba Harold al ver el numero de su habitación de repente una pequeña niña choco contra él – Disculpe señor, es que estoy apurada por ver a mi abuelita – ¿Tu abuelita? ¿Se encuentra bien? – pregunto algo amable pero frio – Sí, se encuentra mejor, he venido a verla todos los días y me dijeron que hoy puede regresar a casa asi que estoy feliz – decía la niña jovial y sonriendo – Bien, quien soy yo para detenerte, ve a verla – le contesto – Gracias señor y perdone, no me fije por donde iba – la niña salio corriendo de la vista de Harold – ¡Bonny! ¡Espera! – gritaban – ¿Bonny? ¿Bonny? Me suena ese nombre – pensaba algo confundido – Querida, tranquila, deja a la niña ser, esta feliz porque su abuela puede volver a casa – le dijo un señor – Pero Steven, esta gritando por todo el hospital y aun hay gente que se encuentra mal, no debe de correr por los pasillos o de gritar, ya sabes lo que hiso al de aquella habitacion – Esta bien Astrid, ire a detenerla, alcanzanos cuando puedas – Si querido – dijo Astrid a Steven mientras lo besaba – Beatriz, esperame – dijo Steven mientras pasaba a lado mio – ¿Beatriz? Pero si ahorita escuche Bonny….que raro – dijo algo confundido – Debo de seguir afectado – dijo Harold, estaba dispuesto a seguir con su rumbo hasta que choco con Astrid – Lo siento, no lo vi – le dijo – No se preocupe, es mi culpa, andaba en mi mundo – contesto fríamente Harold – Bonita hija la que tienen – dijo a Astrid, una muchacha de unos 23 años que parecía ser secretaria por su vestido – Se confunde, ella no es mi hija, es mi sobrina, mi novio y yo venimos a acompañarla a ver a su abuela ya que su madre esta trabajando – Oh, error mio, disculpe, por un momento pensé….. – No se preocupe, me lo dicen muy a menudo, es por la paciencia que le tiene Steven, con contarle que ha estado aquí sin supervisión y varias veces vi como se metia a un cuarto, trataba de despertar a alguien en coma, le hablaba, lo cacheteaba, la pude detener a tiempo antes de que hiciera algo mas – dijo algo apenada Astrid, de repente se escucho una cancion

Tick Tock goes the clock

And all the years they cry

Tick Tock and all too soon,

You and I must die

-Perdone es el mio, tengo que contestar – dijo sacando su celular – Tick Tock, Tick Tock, me suena, me hace recordar algo…..pero que será – pensaba Harold – Lo siento, me tengo que ir, gusto en conocerlo… - Harold, igualmente – ambos se despidieron, Harold se dirigio a donde la enfermera le había dicho – Aquí están sus pertenencias señor – le dijeron al darle su cartera, celular, audífonos, una bolsa café que contenia algo y un reloj de oro, que se encontraba en buen estado, Harold lo inspecciono, vio que tenia tallado las iniciales HS – Parece ser que si es mio – se dijo – Pero la hora esta mal, hay que corregirla – se fijo en el reloj del hospital y sincronizo su reloj de bolsillo, todo eso que le dieron lo puso en una bolsa de plástico – Gracias – contesto Harold mientras se alejaba de dicho lugar, ya fuera del hospital estaba dispuesto a irse pero algo le llamo la atención, enfrente de el paso un niño con camisa azul cielo, unos jeans, una camisa verde y un sombrero de oso polar paseando a un buldog amarillo – ¿Eh? – decía confundido, se tallo los ojos y solo vio a un pequeño pasear a su perro, un buldog normal – Sigo afectado por la operación, eso es sigo afectado – decía como una forma para tranquilizarse, saco de la bolsa que le dieron del hospital su libro y el papel con el numero telefónico de Liz – ¿Deberia llamarla? – se preguntaba – No, lo mas pausible seria que no – dijo, tomo el papel dispuesto a arrojarlo a un contenedor de basura pero no pudo, se le hacia incorrecto hacerlo, después de lo que Liz hiso por el – Creo que seria una falta de respeto tirarlo….una taza de té y es todo, no mas – pensó, volvió a poner la hoja en el libro, saco su celular y audífonos dispuesto a poner una canción pero se dirigio a ver las fotos que se encontraban – Solo una foto – decía – Una sola foto, yo sonriendo – pensó vio el contorno y dedujo que se la tomo en un bosque ya que era muy colorido, le llamo la atención que se encontraba sonriendo, trato de recordar, pero no podía, vagamente las memorias iban llegando poco a poco, lo único que podía recordar era a Liz, el primer rostro que esa cara vio, se vio afectado por lo que le dijo, que nadie fue a visitarlo en 6 meses, 6 meses sin amigos, sin familia, sin conocidos que fueran a ver como están, Harold se encogio de hombros y siguió su camino, se dirigía a su casa, al pequeño departamento que tenia, algo extraño que se le hiso, recordar su dirección mas sin embargo no le dio importancia, el siguió su ritmo – Pongamos música – pensó, su selección de música era de acuerdo a como Liz dijo, The Killers, The Beatles, Snow Patrol, bandas de ese tipo, puso la primera que vio, Somewhere over the rainbow, y se marchaba con paso seguro del hospital.

Somewhere over the rainbow,
way up high,
in a dream that you dream of,
once in a lullaby,
oh somewhere over the rainbow,
bluebirds fly,
and the dreams that you dream of
dreams really do come true,
Someday i'll wish upon a star,
wake up where the clouds are far behind me,
where troubles melt like lemon drops,
high above the chiminey tops,
that's where you'll find me,
Oh somewhere over the rainbow,
bluebirds fly,
and the dreams that you dare to,
oh why, oh why, can't i
Well i see trees of green and,
red roses too, i watch them bloom,
for me and you,
and i think to myself,
waht a wonderful world
well i see skies of blue and,
clouds of white,
the brightness of day,
i like the night,
and i think to myself,
what a wonderful world
The colors of the rainbow,
so pretty in the sky,
are also on the faces,
of people passing by,
i see friends shaking hands,
saying how do you do,
they're really saying,
i, i love you
I hear babies cry,
and i watch them grow,
they'll learn much more,
than we all know,
and i think to myself,
what a wonderful world
Someday i'll wish upon a star,
wake up where the clouds are far behind me,
where trouble melts like lemon drops,
high above the chiminey tops,
that's where you'll find me,
Oh somewhere over the rainbow,
way up high,
and the dreams that you dream do,
why, oh why can't i

Y es que todos tenemos miedos, a las arañas, a las cucarachas, a las ratas, a fallar, a ser olvidados, a reprobar, a no ser amados, a equivocarse, a la muerte y por estos motivos hay personas que no cumplen sus sueños, hay personas que por el miedo, no son lo que deberían de ser, médicos, policías, actores, bailarines, inclusive detectives pero hay otras personas que no se cumple su sueño, no porque no peleen, no por los miedos, sino porque esos sueños no les corresponde, el cruel destino no lo tiene planeado para ellos y se resignan a la vida que deben de tener, olvidando sus sueños, olvidándose ellos mismos y siendo olvidados por aquellos que los rodea, tienen la habilidad de ser lo que ellos quieran pero ese no es el plan que el destino tiene para cada uno de nosotros, Harold, aunque tiene demasiados miedos, muchos de ellos banales y estúpidos, su mayor miedo, el mayor miedo que tiene y con el cual deberá de vivir cada dia de su vida, no es el ser olvidado, no es no ser amado, no es recordar, el mayor miedo de Harold y con el cual se siente muerto todos los días es seguir vivo, porque para alguien que quiere morir, alguien que no tiene porque vivir y su mas grande anhelo es morir, el peor miedo que tiene, sobre todas las cosas, es vivir.


Y hasta aqui llego, esta es la historia de Harold, este es el fin de todo y espero que les haya gustado, Harold murio y esta cumpliendo su mas grande miedo, vivir, las cosas se pierden, las cosas no salen como deben, las cosas no son lo que aparenta pero...pero...pero tal vez todo cambie, tal vez todo lo que ocurrio si fue un sueño, tal vez no lo fue, tal vez Harold vuelva con una nueva aventura, tal vez Harold aprenda algo en su nueva oportunidad de vivir o tal vez no importa de todos modos...Quien sabe, quien sabe.

"Todos somos historias, al final. Solo asegurate que sea buena" - Doctor Who

"Hay un montón de cosas que hay que conseguir a través de este universo pero lo que necesitas por encima de todo, es una mano que te sostenga" - TheSrN

Esto ha sido todo, gracias

TheSrN