Notas: Hola chicos disculpen la demora larga, pero entre la universidad y las tareas, apenas uno tiene tiempo para dormir y comer, pero les prometo que poco a poco iré subiendo los demás capítulos, así que espero que disfruten este primer especial de muchos, ;)
Capitulo 5
Especial:
Un amor para recordar
La luna en cualquier parte del mundo se podía ver hermosa, sin importar en qué país se hallará en estos momentos, en todas partes su luz deslumbraba elegantemente sin importar sus fases, el resplandor seguía siendo el mismo que se encargaba de deslumbrar a cada persona que caminara en las calles…
-Serena-suspiro un joven de cabellera negra como la noche y piel blanquizca, de manera nostálgica al mirar la luna llena que alumbraba en ese momento la gran ciudad de Nueva York. Sus ojos celestes reflejaban melancolía y amor, pero sobre todo amor por aquella mujer que de una manera peculiar se había convertido en su mundo.
-Al fin esa chica vera a su príncipe azul, ¡vaya que tu novia si es paciente! Yo que ella desde hace tres años te hubiera dejado- Bromeo un chico a sus espaldas, sacándolo de sus pensamientos.
-¡ha! Mike, no me di cuenta que estabas paseando también por estos rumbos.
Su amigo al igual que él, era un joven alto y de porte elegante, sin embargo su rostro era muy juvenil y sus gestos muy expresivos, dejando entre los dos a cada chica que pasaba suspirando.
-Me he dando cuenta de eso Darién, si no, ya me hubieras matado por mis comentarios. Hace rato fui a buscarte a tu habitación y me di cuenta que ya tienes todo listo para tu regreso.
-Así es, solo me falta ir por unos papeles a las oficinas de la universidad
-Me alegro mucho, si esa chica te sigue esperando eso quiere decir que tienes mucha suerte querido amigo.
-¿Verdad que si? Hablando de chicas ¿podrías decirle a Lucy si de favor me acompañaría hoy por la tarde a la joyería? Me gustaría que me diera su opinión acerca de un regalo que mande hacer para mi novia.
-Si claro, por curiosidad lo que mandaste hacer ¿es aquello que estoy pensando?-a lo que su amigo asintió felizmente-¡vaya! Si que la has de amar demasiado
-Como no tienes idea, digamos que me cambio la vida desde que la conocí.
En eso su mente comenzó a retroceder en aquellos inicios de aquella relación…
El amanecer había llegado a la ciudad de Jyuban, sin embargo en una de sus zonas, un gran edificio se encontraba en muy mal estado, casi a punto de derrumbarse y cercas de el, las cinco sailors y un Darien recuperado de su amnesia. Se encontraban mirando los desastres ocasionados por aquella batalla, entre una pareja de otro planeta, de nombres Alan y Ann.
-Amy ¿Será posible que la gente crea que esto lo causo un terremoto?-Pregunto Sailor Moon un poco alarmada-Los demás edificios alrededor no se ven tan mal como este.
-No te preocupes, pueden que lleguen a la conclusión de que este edificio no se construyo de manera adecuada.
-Lo bueno es que nadie más vivía aquí.
-Algo extraño Sailor Júpiter-contesto Venus seriamente- otra razón para habernos dado cuenta que las personas que vivían aquí eran Alan y Ann.
-Será mejor irnos ¿no creen? Ya ha amanecido y debemos llegar a nuestras casas antes que noten nuestra ausencia-Sugirió Marts.
-Marts tiene razón, además hoy tenemos escuela-les recordó Mercury por lo que las demás se les pareció una gotita en la cabeza.
-Entonces hay que darnos prisa-grito con animo Venus, a lo que las demás asintieron.
Sin embargo, todas a excepción de Sailor Moon desaparecieron del lugar rápidamente, dejándola sola con un Darien aun un poco confundido. El cual se encontraba a sus espaldas, callado y con la mirada perdida.
-Que… que rápidas
-Siempre hacen lo mismo, me dejan hasta el ultimo-contesto la chica rubia con un tono muy normal- Será mejor que nosotros también nos retiremos de este lugar antes de que alguien nos vea aquí y comience un caos. "Aun que en realidad solo quiero salir huyendo antes de que la ansiedad de estar a tu lado me haga hacer impulsiva"-Dijo esto para sus adentros, con el rostro levemente colorado, por lo que el chico pelinegro se dio cuenta de lo nerviosa que se encontraba la guerrera de la Luna. El solo sonrió dulcemente y asintió a las palabras de sailor moon.
-Si tienes razón, debemos irnos, pero antes…-se acerco lentamente con una mirada profundamente dulce, provocando una ansiedad en el ambiente, Serena solo se encontraba inmóvil y sorprendida por el tono dulce con la que le había hablado, el solo la miraba silenciosamente y su corazón comenzó a acelerarse-Me gustaría charlar contigo después de tus clases, claro si quieres.
Se formo un largo momento de silencio, provocando una inquietud al pobre joven, temiendo que aquel silencio era una negativa de la chica rubia. Mientras en los ojos de ella se reflejaba en los de él, una mirada de tranquilidad, pero su corazón palpitaba cada vez más desenfrenadamente.
-Te veo a las tres en el parque, donde esta la fuente de los delfines-le dijo rápidamente antes de marcharse con destino hacia su casa y Dejando al chico pelinegro con una sonrisa en los labios.
La mañana había transcurrido de manera muy tranquila, aun que para el chico de cabellera negra, esa mañana se le había hecho eterna, no lograba concentrarse en sus clases, solo podía cuestionarse por y para que había citado a Serena Tsukino.
-En toda la mañana te he visto distraído Darien, y eso es raro en ti, acaso ¿tienes algún problema? –dijo preocupado su amigo Andrew, ya que para él, era muy extraño que su amigo se distrajera de esa manera.
-Andrew dime… dime ¿Cómo es Serena? Me refiero a su verdadera forma de ser, te lo pregunto por qué tú la conoces más que yo.
-Hum… bueno, desde que la conocí siempre ha mostrado ser una chica muy alegre, algo perezosa, pero tan gentil que parece una estrella fugaz alegrando a cada persona que ve. Es por esa razón que me cae muy bien y le tengo un cariño como si fuera mi hermana menor.
-Ya veo…-¿Sera por eso que cuando la veo hace que esa soledad se desvanezca?- por esa razón me alegra tanto toparme con ella y verla sonreír-hablo para si
-Por fin te has dado cuenta de tus sentimientos hacia ella ¿verdad?
-¿Qué?-reacciono muy apenado el chico por la respuesta tan segura de su amigo- Te equivocas, yo… yo solo...
-Oh vamos amigo, se nota que estas interesado en Serena desde hace bastante tiempo, solo creo que no te has querido dar cuenta, a decir verdad, tu nunca le has puesto tanta atención a una chica, mas que ha ella. Ni siquiera cuando salías con su amiga Rei, ahí parecía que ella era la que siempre daba las iniciativas, mientras que tú eras el resignado y todo por ser caballeroso-pero de lo apenado que estaba su amigo no hablo- vez, hasta tu silencio me está dando la razón. Pero con Serena, al paso que ha dado el tiempo cada día te has ido preocupando por ella, inconscientemente claro, además que cada vez que vienes aquí, tu mirada siempre es hacia la puerta en espera de ella. Dime si no son pruebas suficientes para aceptar que estas enamorado de ella.
-Entonces que debería hacer…-susurro apenado
-Creo que deberías de hablar con ella y decirle tus sentimientos, supongo que al principio ella estará algo confundida, pero estoy seguro que ella te corresponderá. Solo necesitas de un empujoncito.
-Gracias amigo por el consejo, pero habrá algo que debo hacer primero y eso es ir hablar con Rei antes.
-Será lo mejor Darien.
Mientras tanto, Serena se encontraba sentada en una de las bancas del parque, miro su reloj y aun quedaba demasiado tiempo para verse con el chico que amaba. Al pensar en eso, sintió su rostro caliente y su corazón desenfrenado, casi al punto de sentirse una completa extraña. Incluso no entendía por qué aquel preciso día a la profesora Mónica se le había ocurrido no asistir a la escuela y por consecuencia los habían hecho salir temprano.
-Nunca me había sentido tan nerviosa, pero ¿Por qué estarlo? Si ya nos llevábamos bien, ¡HAY SERENA! No tienes porque complicarte las cosas.
Delante de ella se podía admirar la hermosura de aquel gran lago hallado en medio del parque, junto con él, los botes que eran ocupados por varias parejas de enamorados.
-como me gustaría estar así algún día con Darién.
En otra parte de la ciudad, Darién se encontraba en la cafetería que se hallaba en la parte superior de los videojuegos, esperando impacientemente a la chica con que aun tenía un asunto pendiente por aclarar.
-Darién
-Reí, toma asiento por favor ¿deseas algo de tomar?
-No gracias, dime ¿para que soy buena?
La miraba tan tranquila como si conversara con un amigo, el entendía que mientras había perdido sus recuerdos, tenía que ser así, sin embargo la preocupación de Darien era que si después de haberlos recuperado seguirían tratándose de la misma manera o no, aun así el sentía la necesidad de aclarar las cosas, ya que el siempre le ha gustado hacer lo correcto. Espero a que tomara asiento para luego cerrar un momento los ojos y comenzar a hablar.
-De acuerdo, Reí te he mandado a citar porque…
-Es sobre Serena ¿verdad?, ahora que has recuperado tu memoria de seguro te has dado cuenta que tus sentimientos hacia mi amiga son verdaderos y no algo de la vida pasada-Dijo Reí con una gran naturalidad.
-¿Eh?-definitivamente la chica de cabello negro lo había dejado anonado- Así…así es, yo quería decirte…
-Definitivamente eres un caballero Darien-Interrumpió Reí amablemente- pero no te preocupes por como me sienta, hace bastante tiempo que lo he superado.
-Reí…
-Pero déjame decirte una cosa Darien-Cambiando su tono de voz, ahora hablaba en forma de advertencia- si pretendes declararte formalmente a Serena, deberás ser muy claro ¿entiendes? Ella es una chica bastante distraída e ingenua, claro además de tonta, que es capaz de mal entender cualquier cosa que no le digas bien. ¿Te quedo claro?
-He… si, gracias Rei tendré eso presente.
-Aun así, esa niña es la mejor persona que alguien puede conocer, por esa razón te la encargo mucho Darién, y engrándese esa luz que nadie más puede darnos.
-Gracias Rei, te prometo hacerlo.
-Bueno ya aclarado el asunto me retiro, ya que tengo que ayudar al abuelo con los deberes del templo, Hasta luego Darien y espero que tu y Serena sean Felices
-Nos vemos Rei y muchas gracias-mirándola agradecidamente mientras la chica dejaba el lugar- Ahora debo de ir al lugar donde me quede de ver con Serena-Dijo con una sonrisa deslumbrante, miro su reloj y aquella sonrisa se convirtió en espanto-¡rayos tengo quince minutos para llegar!
Serena miraba para todos lados algo angustiosa, al ver que su príncipe esperado no llegaba al encuentro.
-Ya pasaron quince minutos de la hora acordada-mirando su reloj-¿No habrá sido una broma?-No lo creo, pero si lo fuera… -¡Vaya! A pesar de ser un joven universitario, es un inmaduro. Bueno Serena, será mejor que vayas a casa, al parecer nuevamente algo te separa de él.
-¡Serena!- Grito Darién quien se dirigía a Serena a toda prisa.
-Darien Al fin llegas, por un momento creí que se trataba de una broma.
-Perdona por hacerte esperar, pero se me fue el tiempo volando.
-No te preocupes, supongo que esa es la vida de un universitario.
-Si algo así, vamos a dar un paseo mientras platicamos ¿te parece bien?
-Claro, vamos.
Comenzaron a adentrarse en el parque, pero sin decir nada, solo se limitaron a caminar y con la vista fija hacia el frente. Darien no dejaba de sonreír y sentirse extrañamente feliz, al echarle un vistazo noto a la chica de igual manera sonriendo, pero con las mejillas de un ligero carmesí, dándole un toque dulce y frágil como una rosa. Una rosa que el estaba dispuesto a proteger, mantenerla hermosa y vivas.
-Darien ¿de que querías hablar conmigo?-hablo al fin Serena, con una voz temblorosa.
-De muchas cosas, la verdad es que después de lo que paso con él negaverso y con Alan y ann, ando un poco confundido de lo que ha pasado conmigo y me gustaría que me ayudaras a poner en orden mi cabeza, además que me permitieras conocerte mejor Serena.
-¡Oh! Ya veo-dijo un poco desilusionada
-A ti ¿no te gustaría también conocerme mejor?
-He… si a mi también- Se esta comportando extraño ¿acaso tiene algo en mente? Se pregunto Serena por un instante.
-Hay algo que no entiendo y todo el día me lo he estado preguntando ¿Por qué no me regresaron también a mí la memoria junto con ustedes?
-Al principio eso quería yo, recobrar la memoria de todos ustedes, sin embargo una parte de mí quería que siguieran teniendo una vida normal, pero las chicas se les fue regresado por que comenzaban inconcientemente a recordar y tu, al parecer tus recuerdos fueron separados de tu cuerpo, formando el caballero de la Luna o al menos eso me dijo el.
-Ya veo, pero aun sin mis recuerdos he querido protegerte, además veo que te juzgue muy mal
-¿Qué?
-Creí que eras una niña completamente despreocupada de la vida, que solo le interesaba la diversión y nada mas, incluso me preguntaba como era que Rei, Amy, Lita o Mina fueran tus amigas, pero ahora veo el porqué, es como dijo Reí que tu nos has dado algo que nadie más puede darnos, realmente soy un engreído.
-bueno eso de que eres un engreído tampoco es verdad-salió en su defensa Serena- Yo igual te juzgue mal, pensé que por ser una persona universitaria te encantaba molestar a las chicas de secundaria como yo, como un pasatiempo de diversión, incluso también me preguntaba cómo es que eras amigo de Andrew, un chico gentil y sonriente, pero al decirme un poco de tu pasado, creo que es comprensible tu actitud.
-Entonces es un empate te parece-le extendió Darien su mano como símbolo de paz a lo que serena alegremente la estrecho
-me parece justo.
Ambos comenzaron por dar a conocer sus intereses, así como sus hobbies, las cosas que les desagradaban, y cada vez uno u otro ponía bastante atención para no olvidar ningún detalle del otro, la salida iba sensacional, hasta que repentinamente la lluvia comenzó hacerse presente. Sin embargo, los dos se encontraban en las profundidades del parque, así que no tuvieron de otra más que correr bastante hasta que encontraron una banca con un techo, Darien la llevo hacia aquel lugar para protegerla de la lluvia.
-Ho no, esta lluvia parece que viene fuerte ¿no lo crees así Darien?- Sin embargo su acompañante no dijo nada, serena al voltear miro a un Darien sorprendido, con los ojos muy fijos en ella-Que… ¿Qué sucede?-pregunto apenada al sentir muy fija su mirada hacia ella.
-Tu… tu cabello
-Tuve que deshacerme los ondagos, por que el cabello lo tengo muy mojado y así se podrá secar mas rápido- -Acaso me veo rara teniéndolo así de suelto
-No… nada de eso… te vez bien, aun que me gustas mas con los ondagos
-Gra… Gracias-Dijo muy sonrojada Serena, que para Darien eso la hacia verse mas encantadora.
-Serena, dime una cosa ¿Cuánto te gustaba tuxedo Mask?
-¿He? Bueno… no creo que sea necesario hablar de eso.
-¿Por qué no? O es que realmente lo quieres tanto, que ni tú te imaginas cuanto
-Darien…
-Por favor dime Serena, necesito saber-Suplico el guerrero de la Tierra
-No niego que desde el principio me ha gustado esa faceta de Tuxedo Mask, sin embargo, creo que con el paso del tiempo misteriosamente, por alguna razón me termine enamorando del hombre que está bajo el antifaz-Serena no podría creer lo que había confesado
-¿Sabes? Me gustaría conocerte mejor Serena, no creas que es por lo que hubo entre nosotros en nuestras vidas anteriores, sino porque cada vez que estoy cercas de ti… yo… simplemente no sé cómo explicarlo, tengo una sensación de calidez el cual me hace sonreír… sentirme feliz, algo que no sentía desde hace tiempo-dijo Darién lo último como melancolía- lo que quiero decir que me gusta lo que siento, lo que tú me haces sentir cuando yo estoy junto a ti Serena.
-Darien yo…
-Me gustaría que nos diéramos una oportunidad para continuar aquella historia de amor, que alguna vez quedo inconclusa, pero que se y estoy seguro que ahora en esta vida que llevamos, como dos personas totalmente diferentes, pero que aun así se atraen, puedan realizar cosas grandiosas gracias al amor.
Serena se quedó sin habla al mirar los ojos de aquel chico pelinegro, el cual le dedicaba por primera vez una mirada cálida y a la vez con una expresión firme en sus palabras, sentía que el cuerpo le temblaba, los escalofríos recorrían todo su cuerpo, mientras que el nudo que tenía en la garganta le impedía hablar. Pero ¿Por qué se siente de esta manera? Entre una extraña combinación de nervios, felicidad y miedo, entre otras sensaciones indescriptibles, que solo se dirigían a una misma dirección, el.
-Darién no quiero seguir escribiendo aquella historia inconclusa, lo que quiero es comenzar a escribir una nueva historia contigo.
-Serena- La emoción que radiaba felicidad dentro del cuerpo del muchacho no se podía disimular, se levantó y se agacho a abrazarla-Gracias por ser esa luz que ha llegado a mi vida para iluminarla Serena.
-Gracias a ti Darien por hacerme sentir un millón de cosas en el estómago.
Y esa primera sensación de sentir a su princesa tan cercas, quedo grabada en la mente de Darien, el cual simplemente sonrió al haber terminado de recordar uno de sus momentos especiales.
-Muy pronto princesa cumpliré tu sueño, que ahora ya también es mío-Se dijo a si mismo mientras meditaba con los ojos cerrados la imagen de la mujer a la que amaba, que a su vez se preguntaba si existía un límite para la felicidad que en esos momentos a él lo radiaban….
