Capitulo 6
Como la Primera vez
Serena miraba desde su balcón la gran Luna llena y las estrellas que le rodeaban, su corazón nuevamente sentía una tranquilad que le enmendaba una sonrisa. Sin tener la idea del por que, solo se dedicaba a disfrutarlo.
-Serena es tarde, deberías de irte a descansar.
-Me encantaría Luna, pero no tengo sueño, prefiero mirar esta hermosa vista.
-Estas muy inspirada esta noche, ¿Sabes? Verte de esa manera, me hace recordar los tiempos del Milenio de Plata. Solo que aquellas veces que mirabas desde el balcón con gran anhelo la Tierra.
-Recuerdo un poco de eso. Dime Luna ¿Por qué solo hay ciertas cosas que podemos recordar?
-Como sabes la Reina Serenity quería que ustedes vivieran una vida normal al renacer, por lo tanto bloqueo sus recuerdos, para evitar que tuvieran un trastorno de personalidad y provocara tal vez su autodestrucción. Sin embargo, cuando reapareció el Negaverso, tú debías despertar nuevamente como la princesa de la Luna, para poder utilizar el poder del cristal de plata y acabar con aquel mal. Cuando despertaste, con la ayuda del poder del cristal lograste desbloquear parte de los recuerdos de tu vida pasada, aquellos que tenían solo que ver con el Negaverso. También fue así con Neherenia, solo por que también formo parte de tu vida pasada. Aquellas veces que has recordado, no han sido solo por que si, más bien es el deseo que transfieres al cristal de plata, la cual es entender lo que pasa en ese momento para encontrarle una solución al problema, y estos deseos llevan como consecuencia a esa liberación de tus recuerdos, pero a la vez evitando revelar completamente todos. En pocas palabras, aun que recuerden solo algunas partes, tú y los demás nunca podrán recuperar todo lo que tenga que ver con su vida pasada. Como así lo quiso la reina.
-Ahora entiendo-dijo serenamente la guerrera de la Luna -la reina fue muy gentil para hacer lo que hizo, ella quería evitarnos el dolor de un pasado que tuvo un final devastador.
-Serena, ¿qué estás pensando? Espero que lo que te acabo de decir no te haya hecho dudar de quien eres.
-No es eso Luna, desde hace años me quedo claro que yo soy Serena, una terrícola más en la Tierra, que tengo una familia grandiosa, amigos estupendos y un maravilloso novio, ha y claro una adorable guía que aun que tenga la apariencia de un gato, la aprecio mucho. Pero… tengo a muchas personas a mi alrededor que amo mucho, por eso…
-Serena…
-Lo que me acabas de decir me dio una idea, para eso necesitare tu ayuda y la de Artemis, también que esto quede como un secreto y lo digo enserio, no deberá salir de nosotros tres.
- Para pedirnos dejar algo en secreto es realmente un asunto serio ¿Serena que estás pensando hacer?
-Quiero hacer una manera de prevenir el dolor a las personas que amo
-¿Prevenir el dolor de las personas que amas?-Serena… nunca te he visto así tan decidida ¿Qué estas queriendo hacer?-Se cuestionó Luna al mirar a una Serena con un semblante que nunca había visto, la cual era como si hubiera tomado una decisión ante algo que al parecer ya estaba decidido que pasaría.
-Así que Sailor Moon tiene un nuevo poder.
-Si amo, el tiempo que las vi luchar con Hiretsu, no vi que ella o cualquier otra Sailor utilice el Cristal de plata. Sin embargo he notado que de todas las Sailors, Sailor Moon es la que tiene un poder fascinante y más poderoso que el de las demás. Quiero suponer que por eso logro derrotar a Hiretsu- Dijo Aragón
-Extraño en una Sailor, bueno a excepción de la guardiana del tiempo, pero aun así ninguna Sailor y ni siquiera Sailor Plut son más poderosos que la familia real de la Luna.
-He llegado incluso a una teoría sobre Sailor Moon, que me gustaría comprobar, eso si usted me lo permite.
- De acuerdo Aragón, hazla y mientras tanto también necesito más energía, no podemos dejar que pase mucho tiempo para reunir la suficiente para nuestros planes.
-Si mi amo.
-Esa sailor moon cada día me llama más la atención- miraba imágenes de los ataques pasados-ahora que la veo siento cierta familiaridad al verla.
Un día Serena estaba junto con Amy paseando entre las librerías de Jyuban, en busca de sus nuevos libros que ocuparían para el próximo año escolar. Amy llevaba tres de medicina y una de literatura, recomendada por Serena, para tener algo de lectura ligera durante sus horas de descanso en el hospital. Por otro lado, Serena ya tenía cinco libros comprados sobre la literatura inglesa, convirtiéndose en una mañana cultural y tranquila. Sin embargo, durante las primeras horas de la tarde, en el camino su amiga de cabello azulado pudo notar el cansancio y el desvelo que cargaba Serena desde hace unos días.
-¿Cansada?
-Mas bien desvelada, no pude dormir toda la noche por estar platicando con luna.
-No deberías preocuparte demasiado por el enemigo, apenas te estas acostumbrando al nuevo poder y si cargas con esa presión terminaras enfermándote.
-Me gustaría no pensar en eso, pero es algo inevitable Amy, aun así me alegro que este poder apareciera antes de que inicien nuevamente las clases, si no pobre…. –No pudo terminar lo dicho, cuando un gran hoja de papel callo en su rostro-Ha, no puede ser.
-Hace mucho viento que hasta los papeles de las calles vuelan por todos lados-Explico Amy para evitar que su amiga reaccionara molesta.
-Si ya me he dado cuenta-Dijo Serena con irritación, haciendo el papel en bolita y aventándolo lo más lejos posible de ella.
-Oye ten más cuidado por donde avientas la basura cabeza de chorlito-Se burlo un joven a sus espaldas
-¿Qué me has dicho insolente?
-Serena cálmate, no le hagas caso y continuemos caminando-Sugirió asustada ahora la chica, al ver una llama en los ojos de su amiga, supo que no iba ser inevitable que se pusiera a discutir con el chico que se burlo de ella.
-¿Qué aparte de cabeza de chorlito, también eres sorda?-Le grito el chico a lo lejos-Mejor levanta esa basura y ponla donde se debe.
-¿He? ¿Cómo has dicho insolente?-Pero el enojo de Serena se había ido de su rostro al instante, ahora era de sorpresa al escuchar esas palabras. Por un momento sus recuerdos le hicieron recordar que ya había pasado por esa situación anteriormente, volteo rápidamente, pero ya nadie estaba detrás suyo-¿he? Qué raro ¿adónde se habrá ido ese tonto?
-¿Serena estas bien?
-sí, es solo que creí… nada supongo que fue mi imaginación- Creo que tanto extrañar a Darien, ya empiezo a recordar aquellos días- Si, seguro fue mi imaginación-pensó-Bueno por lo menos ya terminamos una parte de las compras y lo mejor de todo evitamos los días en que la gente anda loca con las compras de la escuela ¿no lo crees Amy?
-Tienes razón Serena, nos ahorramos el terrible bochorno que se hacen en las librerías a una semana de entrar a clases.
-Amy vamos a comer ¿no? Tantas compras me dio un poco de hambre.
-Si tienes razón Serena, vamos a un restaurante que esta cercas de aquí.
-¡SI! VAMOS A COMER, quiero una rica comida, con un delicioso desayuno.
Mientras las chicas se alejaban, aquel joven con el que había reñido las miraba detenidamente…-Vaya a pesar de todo ella no ha cambiado
Aragón apareció entre la multitud disfrazado de un estudiante de Medicina, entro a una de las librerías que habían por los mismo alrededores donde se encontraban Serena y Amy. El disimulaba leer una variedad de libros mientras que sutilmente hacia aparecer uno que era de aterciopelado negro, sin título o sin ninguna imagen, era solamente negro, algo curioso para tener más probabilidad que alguien lo tomara y lo abriera.
-Listo, no tardara de salir el yuma que guarda dentro.
Mientras que esperaba el lugar despejado para desaparecer rápidamente del lugar.
Serena y Amy se encontraban en un restaurante comiendo una variedad de platillos típicos de Japón, sin embargo aunque la manera de comer de Serena fuera más formal, su apetito seguía siendo grande, tanto que Amy solo miraba con asombro.
-Serena ¿no crees que es mucho lo que vas a comer?
-Huumm tal vez, pero es que ya extrañaba esta comida Amy.
-Es verdad el tiempo que te fuiste a Londres abras extrañado muchas cosas ¿no?
-Si demasiadas Amy, pero ¿sabes? Irme a estudiar al extranjero me di cuenta de lo que también ha de estar sintiendo Darien, algo que me ayudo a comprenderlo mejor.
-Qué bueno Serena, cuando sea el último año de la carrera me gustaría ir a Alemania.
-Eso me alegra Amy, la verdad no sabes que feliz me siento al ver que cada una de ustedes pueda hacer las cosas con las que siempre soñaron realizar.
-Gracias Serena, pero dime ¿tu cuando cumplirás con el tuyo?
-Bueno para el mío necesito de una persona especial, así que solo la estoy esperando.
-Si me imagino.
-Aunque… para serte sincera ese solo es un sueño de tantos
-Serena, ¿sabes que eso es lo que nos agrada a las chicas y a mí, más de ti?
-¿Cómo?
-Eres una chica con muchos sueños hermosos, eso te hace ser una persona fresca y viva, eso nos motiva mucho, además que nos contagias de tus alegría.
-Amy…
De repente la conversación, se ve interrumpida por un grupo de personas corriendo por las calle y para su desconcierto de las personas que se situaban dentro del lugar había unas que gritaban por el pánico.
AHHHHH, CORRAN UN MONSTRUO
-¿Qué está pasando?
-Serena tal vez sea un ataque del enemigo
-Si es así hay que ir-Ordeno la princesa de la luna
Entre las calles una especie de monstruo parecido a un dramaturgo comenzaba a dibujar una variedad de rosas negras que solaban espinas.
-El amor es un vacío, que llena primero el alma con luz, pero después deja que termines en un delirio-Repetía esta y una variedad de poesías dolorosas y oscuras.
Las rosas que tocaban a la gente que alcanzaba terminaban en convertirse en enredaderas que les absorbían la mayor parte de su energía, la gente huía por donde podía y si les era posible se escondían en los locales que les permitieran entrar. Todas las calles eran caos, y una horrible vista de las calle con personas desmayadas en el asfalto.
-La poesía se hiso para disfrutarse no para dañar a la gente.
-¿Qué? ¿Ustedes quiénes son?
No te permitiré que ARRUINES ESTE hermoso negocio que se ha creado con esfuerzos, yo Sailor Moon te castigare en el nombre de la luna.
Y YO NO PERMITIRE QUE UTILICES LA CULTURA COMO UN ARMA, SOY SAILOR MERCURY Y TE CASTIGARE EN NOMBRE DEL PLANETA MERCURIO.
-La justicia solo es ilusión, que a veces termina en una inmensa desilusión, donde solo las víctimas son esas dulces almas que terminan en desaparición
-¿Qué?-ambas guerreras se quedaron extrañadas por las frases extrañas del dramaturgo.
-Él es algo extraño ¿no crees Sailor moon?
-Si me pregunto ¿De dónde lo saco el enemigo?
-¡Arg! Ustedes han ofendido mi arte Espinas Rosales
El ataque iba dirigido hacia Sailor Moon, pero ella trato de esquivarlas con un poco de dificultad, ya que solo le rosaron las espinas de manera leve, Mercury solo investigaba en su computadora.
-Sailor Moon ten cuidado, esquívalas ya que esas semillas absorben la energía-Le advirtió Sailor Mercury
-¿QUE? ¿Qué has dicho?
-Espinas Rosales
-No puede ser, otra vez no-Serena corría esquivando aquellas grandes espinas-Oye monstruo no puedes estar atacando sin que me dejes primero tomar un respiro.
-Usted no merece tal privilegio ya que me ha ofendido a mí y a mi buen juicio.
-¿Qué, el juicio que tiene que ver?
-Burbujas de Mercurio, Sailor moon escapa ahora que el enemigo no puede verte, yo lo detendré.
-Eso es lo que esta heroína cree, Espinas Rosales.
-RAPSODIA ACUATICA DE MERCURIO
Golpeando al monstruo y dejándolo inconsciente, mientras la niebla se despejaba, Sailor moon miro a Mercury lo que había logrado, mientras se acercaba a su compañera, dócilmente el dramaturgo comenzó lanzaba una docena de rosas.
-SAILOR MOON CUIDADO-grito mercury al darse cuenta del ataque hacia su princesa. Ella solo cerró los ojos, pero sintió de repente una ráfaga de aire, al abrirlos lentamente vio que estaba en el aire
-Eso estuvo cerca-¿pero cómo es que estoy en el aire? ¿He? yo no vuelo, entonces que…
-Esto era una de las cosas que no he dejado de extrañar
-Tu… Tuxedo Mask-Los ojos de la guerra de la Luna no podía creer lo que miraban, era el, su príncipe, el hombre que ama, estaba en ese lugar y como de costumbre corrió en su auxilio. El solo le dedico una sonrisa al instante y luego poso sus ojos en el enemigo, aunque ella al verlo, ya no pudo ver a otra persona más. Su corazón comenzó a palpitar aceleradamente, de sus ojos se acumulaba el agua a punto de convertirse en lágrimas, mientras que su garganta estaba bloqueada con un gran nudo. Sentía que era todo un sueño y lo hubiera creído, si no fuera porque nuevamente tocaba tierra-ha regresado, Darien ha regresado-.
-¿Quién eres tú?-pregunto el monstruo
-Soy el protector de este planeta que ha regresado después de una ausencia tan larga, soy Tuxedo Mask y no permitiré que utilices las flores para planes malignos.
-Tuxedo Mask, es una alegría volverte a ver-dijo Sailor Mercury- Bienvenido, todos te extañabamos, claro en especial ella-Mirando a una todavía desconcentrada Sailor Moon
-Hola… disculpen pero aún sigo aquí-El monstruo dejo de ser el centro de atención, el cual lo irritaba y trataba de llamar la atención de los guerreros.
-Gracias Mercury, ya deseaba estar aquí.
-Esto es una falta de respeto muy grande para mí que soy un gran artista. ESPINAS ROSALES
-Una rosa ataca con otra rosa, Toma-Ataco Tuxedo Mask con la misma cantidad de rosas, las cuales esquivaban el ataque del enemigo
-RAPSODIA ACUATICA DE MERCURIO-golpeando a la vez al enemigo-hay que aprovechar el momento, Sailor Moon hazlo ahora
-¿He?... ah sí… CENTRO REAL LUNAR DIFUMINA.
Desvaneciéndose así el monstruo, y a la vez el centro de Sailor Moon despertaba a la gente afectada por los ataques.
-¿Sailor Moon les estas regresando la energía?
-Solo la suficiente para despertar, pero aún se sienten muy debilita…-Dios, otra vez no-Cayendo débilmente, haciendo que su transformación se pierda
-¡Sailor moon!
-El esfuerzo de ocupar sus nuevos poderes la hizo debilitarse nuevamente, pero hay que confiar que muy pronto los dominara.
-Mercury ¿has dicho nuevo poder?
-Si te lo explicare en el camino, por ahora hay que llevarla a su casa para que descanse.
-Amo el youma ha sido derrotado, pero logramos acumular poca energía.
-Al parecer muchos ya se han dado cuenta de nuestra presencia ¿Cómo has dicho que se llama aquel sujeto?
-su nombre es Tuxedo Mask amo, al parecer su planeta protector es la Tierra.
-¿Acaso será uno de ellos? Aragón, vigila muy bien a Sailor Moon y a ese tal Tuxedo Mask
-si amo
En la casa de la familia Tsukino, Luna se encontraba contemplando a su ama, mientras ella aún seguía inconsciente, su rostro mostraba serenidad y despreocupación. La pequeña felina la miraba y era inevitable ver cuánto había crecido su dueña en los últimos seis años, ella no negaba que en el momento que la vio sintió un vuelco en el corazón, aunque con el paso del tiempo se fue dando cuenta que era una chica distraída y perezosa, pero aun así seguía siendo esa princesa que una vez perdió la vida por amor, solo que ahora era más humana y más feliz de lo que fue en aquella época de resplandor, Luna se dio cuenta que Serena fue adquiriendo aquello que en su vida pasada aun carecía, el cual era la fuerza, la cual en los tiempos en que ella fue princesa era una persona noble, bondadosa y de un carácter digno para ser reina, era de un corazón frágil por que no convivía con muchas personas, cosa que en la actualidad pudo hacerlo, ahora tenía la fuerza de luchar no solo porque es su deber, si no por las personas que ama, sobre todo por ella, pero sobre todo sin importar las consecuencias ella logro poseer y hacer crecer ese carácter, que no le cabía la menor duda la razón por la cual ella sería la reina del futuro.
-Hay reina Serenity no dudo que estaría feliz y orgullosa por de su hija… pero tengo miedo que la tragedia de aquella vez se repita.
-humm, Luna ¿Dónde estoy?
-Estas en tu habitación, te desmayaste después de utilizar el centro real
-Sabes, creo que estoy empezando a enloquecer Luna
-¿Por qué lo dices?
-Por que hace un rato creí…-La interrumpió un toque en la puerta- adelante.
-Veo que ya está mejor
La mirada de Serena se perturbo, descubrió que no era un sueño, todo era real Darien efectivamente había regresado, sentía un mariposeo en el estómago, se le hacía un nudo en la garganta y el cuerpo estaba inmóvil, sin darse cuenta que las lágrimas hablan por sí solas… su corazón era una aceleración total, que solo sus manos se movieron para apretarse el pecho por qué sintió que se le salía. Era indescriptible las emociones que sentía, había pasado tiempo desde que la persona que amaba se había ido a los Estados Unidos a estudiar y a pesar que mantenían contacto, no era lo mismo, a veces la soledad la rodeaba y era como si estuviera perdida, pero también procuraba tener las esperanzas de que el tarde o temprano regresaría.
-Pues ahora que entraste, la has dejado en un estado de shock
-¿Enserio? Discúlpame Luna.
-no te preocupes, poco a poco cambiara su cara. Bueno yo me retiro, por cualquier cosa solo me llaman
-Claro Luna y Gracias. Serena ¿Cómo te encuentras? Las chicas me han dicho que este mes has estado un poco mal.
-Da…Darien, ¿entonces no fuiste una alucinación?-Serena hablaba entrecortadamente, pero poco a poco se reflejaba la sonrisa en su rostro.
Darien solo sonrió y la abraso con ternura, respirando hondo aquel aroma que tanto extrañaba de su princesa, para él era una mujer despreocupada y jovial, a la que a pesar de haber sido una niña con defectos, es de buen corazón, su sonrisa para él era la calidez que llenaba los vacíos que el sentía desde que perdió a sus padres, serena era una amiga, una compañera de batallas, pero sobre todo la mujer que amaba a mas no poder, por la cual daría mil veces su vida por ella, pero que por dentro su princesa de la luna era como una flor, una mujer frágil que él desea cuidar y proteger a como dé lugar, para que siga resplandeciendo.
-Claro que no, pero no niego que me hubiera gustado darte la sorpresa de otra manera. Sin embargo con lo del papel y después con lo del enemigo, me hizo muy feliz presenciarlo, porque fue como revivir la primera vez que nos conocimos.
-Y a pesar de los años no dejas de ser un sujeto antipático-Sonrió con lagrimas en sus ojos-Te extrañe demasiado, que aun no se como mi corazón pudo aguantar tanto tiempo sin sentirte.
-Y yo un tonto por hacerte esperar demasiado, pero ya estoy aquí para estar a tu lado.
-Darien, no me vuelvas a dejar sola
-No te preocupes que ya jamás lo haré. Esa fue la razón por la que estuve ocupado los últimos meses, adelante materias para terminar la carrera antes de lo estipulado y poder regresar.
-No te preocupes, estas completamente perdonado. ¿Sabes? Se nota que haber estudiado en el extranjero te sentó muy bien.
-Jajaja, no mas que usted princesa. Cuando te mire en la calle con Amy tenía ganas de secuestrarte-Dijo con voz suave, algo que provoco el sonrojo de su novia.
-Da… Darien-cuando menos lo sintió Darien la había besado. Su beso era apasionado y tierno. A lo cual Serena no tardo en reaccionar de la misma manera, sin embargo una pequeña inclinación de Darien sobre ella, la hizo reaccionar.
-Darien, espera- lo separo de golpe, cayendo de la cama.
-Serena ¿Estas bien?-a lo que su novia solo asintió con ojos de remolino-Dime que te paso hace un minuto.
-Bueno es que… me tomaste por sorpresa jejeje-dijo apenada- no quiero decir que no quería continuar, pero….pero recuerda que estamos en mi casa y…-Serena no podía continuar mas de lo apenada que estaba.
-Se lo que me tratas de decir y te pido una disculpa, solo que he estado alejado tanto tiempo de ti que todo lo que soy, deseaba recordarte.
-A mi me pasa lo mismo, pero recuerda que a partir de ahora no nos volveremos a dejar-termino por darle un beso dulce en la mejilla-Es verdad, ¿Qué saben mis padres sobre lo que me paso?
-No te preocupes, ya les invente una historia. Aun que debes enterarte de algo.
-¿Qué sucede?
-Como mi departamento esta muy sucio por la ausencia, tendré que buscar un lugar temporal, solo hasta que termine de ponerlo en orden y bueno, tus padres me ofrecieron quedarme aquí y yo acepte.
-¿Qué?
-Acaso no te grada la idea
-No es eso, solo estoy sorprendida. Pero fuera de eso me encanta la idea de tenerte cada vez más cerca- Serena se fue sobre de el para abrazarlo-Darien Te amo te amo te amo.
-Y yo a ti mi princesa… recuerda que mi amor por ti es…
-infinito como las estrellas del
-Cielo-Termino la pareja a coro
Ambos no podían más que abrazarse y quedarse en silencio, tenían tantas cosas que decirte, pero prefirieron que solo el sonido de sus corazones se sintieran uno del otro cuanto era la felicidad que radiaba en ellos, de estar nuevamente juntos, felices y enamorados más de lo que han estado desde que el destino nuevamente los unió, mientras que la luz de la luna llena alumbraba más de lo normal.
