Dbz y sus personajes no me pertenecen

Solo por esta ocasión las notas estarán al principio

¡Hola! Lamento mucho la tardanza de verdad, pero bueno aquí estoy, este es el capítulo más largo que es subido hasta el momento, pensaba hacerlo más corto, pero hubieran sido dos cap, bueno espero que no se aburran y al llegar al final de la lectura digan, es enserio, así tan simple, pero se me había ocurrido otra escena para el final, pero después la descarte la sentí muy romántica para nuestro príncipe y lo cambie por algo mucho más simple

Estoy pensando en subir el epilogo, pero eso depende si a ustedes les gustaría verlo, por favor déjenmelo saber

Y por último darle las gracias a todos los que se dieron una oportunidad a mi fic y en especial a los que han llegado hasta aquí porque me he tardado un montón en actualizar 1 año creo…

Lo prometido es deuda, no iba a dejar a este fic inconcluso por nada del mundo

capítulo 14

Empezó abrir los ojos molesta por el destello la luz que empezaba a entrar de la ventana, ya no estaba acostumbrada a levantarse tan temprano, tallo sus ojos para después sonreír contenta, hoy oficialmente ya tenía 17 años de edad, se preguntaba que pastel le habría cocinado su madre, esperaba que le hubiera puesto fresas.

Cuando termino de bañarse y cepillarse los dientes decidio bajar a la cocina, de seguro la estarían esperando con su enorme pastel y regalos, giro el picaporte de la puerta feliz y salió dando pequeños saltitos

Llego hasta el comedor muy contenta, pero se sorprendió al encontrarlos comiendo sin ella

-¿mamá?- la señora volteo y le sonrió

-hola querida, iba a despertarte para que nos acompañaras a desayunar, pero te vi tan cómoda durmiendo que no pude despertarte, pero te deje comida, anda ve sírvete aún hay mucha- la señora al ver que su hija no se movía de su lugar exclamo –anda querida que se te va a enfriar- la joven de cabellos azules salió de su impresión y asintió, se dirigió a la cocina y vio que podía servirse "¿Qué rayos pasaba con su madre? Todos los años le festejaba con un enorme pastel, regalos y muchos abrazos ¿acaso lo habría olvidado?"

Se sentó a lado de joke y este ni la había volteado a ver, cuando ella apenas iba empezando los presentes ya habían terminado, dejándola comiendo sola el día de su cumpleaños, frunció sus delgadas cejas y formo un puchero, parecía que ese no iba hacer un buen cumpleaños como todos los anteriores

Cuando termino con su desayudo llevo sus platos y cubiertos al fregadero, decidio ir a su habitación, hace poco estaba muy feliz y entusiasmada y ahora estaba algo molesta, se dejó caer pesadamente en el suave colchón, tomo un cojín se cubrió la boca para después soltar un pequeño grito de frustración que fue amortiguado por el pequeño cojín para después tirarlo a alguna parte de su dormitorio, pensaba que se la iba a pasar bien pero no

El rubio que iba pasando escucho el grito de su hermana, sonrió ya se esperaba una reacción así, pero era necesario sabía que se pondría muy contenta en la tarde, cuando descubriera todo, entro a su propia habitación y se sentó en un sillón, busco su móvil y decidio enviarle a Vegeta el mensaje, era hora de poner manos a la obra.

La peliazul fijo su vista en el reloj que colgaba de su pared casi las 11 de la mañana, su móvil empezó a sonar, lo buco entre las sabanas cuando lo encontró vio que tenía una llamada perdida del pelinegro, sonrió inconscientemente, estaba a punto de regresarle la llamada cuando le llego un mensaje del muchacho, inmediatamente lo abrió

-BULMA-

- ¿mande? -

- ¿estas ocupada? -

-no ¿Por qué? - pregunto curiosa

-paso por ti en 30 minutos-

- ¿A dónde iremos? - sus ánimos habían regresado tan salo con un mensaje de Vegeta

-no preguntes, nos vemos- la joven suspiro con resignación, ¿Qué se pondría? No tenía ni la menor idea de a donde irían, se encogió de hombros ese día vestiría algo más formal, tal vez la llevaría a comer a un fino restaurante para festejar, estaba segura que el si se había acordado. Entro al cuarto de baño para cambiarse, se puso un vestido justo a la medida de la parte de arriba y de la cintura para abajo era más holgado, le llegaba un poco arriba de la rodilla, era de un color azul marino con un escote elegante y tenía mangas que decidio doblarlas hasta los codos y para terminar complemento con un delgado cinturón de color dorado para acentuar su figura, y un collar para que no se viera tan simple.

Su cabello lo dejo suelto y opto por elegir unos tacones no tan grandes (de unos 10 cm) de color negro, miro la hora y se dio cuenta que no le daría tiempo de maquillarse, simplemente se aplicó un labial carmesí oscuro.

Se miró en un espejo de cuerpo completo satisfecha, tomo solo su móvil de su mesita de noche y reviso algunos mensajes, casualmente ninguno de sus amigos más cercanos, recibió un mensaje de Vegeta que le avisaba que ya la estaba esperando afuera de su casa, sonrió alegre, busco a su mamá en la plata baja para avisarle que saldría un rato, pero encontró a la rubia por ninguna parte, fue a los laboratorios de su padre y nada, tomo una nota adhesiva donde avisaba que llegaría en la tarde y la pego en la nevera

Salió de su casa apurada, Vegeta la miraba ya con impaciencia, camino hasta el con paso alegre y beso cortamente sus labios, el pelinegro volteo de reojo a los lados y paso el dorso de su mano por los labios para eliminar la huella de labial

-tardaste demasiado- exclamó el pelinegro mientras caminaba hacia el auto

-que humor su alteza- contesto ya adentro del carro –discúlpeme no volverá a suceder- el pelinegro sonrió de medio lado captando su sarcasmo

- eso espero ¿Por qué te arreglaste tanto? - la miro de reojo la verdad se veía muy bien

-bueno como no fuiste capaz de decirme a donde iríamos no sabía cómo arreglarme- le miraba molesta para después sonreír con coquetería – y bien ¿Cómo me veo? - pregunto meciendo su larga cabellera

El joven desvió la mirada del camino para verla de reojo, en realidad se veía muy bien y esa ropa le hacía lucir mayor de lo que era, dándole un aspecto más sexi pero sin ser vulgar –mmm- regreso su vista al camino –te vez…- la joven de ojos azules esperaba la respuesta impacientemente –menos ñoña-

-eres un idiota Vegeta- volteo a un lado encontrándose con la mirada de un chico de ojos miel y tez clara ligeramente bronceada, iba en un lujoso auto y al verla le sonrió con galantería, la joven sonrió divertida y volteo hacia su novio –sabes, apuesto que otros estarían locos de tan solo tenerme un día- el pelinegro le miro voltear hacia el fulano ese y miro por el espejo retrovisor que la joven le sonreía coquetamente respondiéndole al imbécil, frunció el entrecejo que se creía esa mujer

-Bulma- la joven ni siquiera le miraba –te juro que si sigues provocándome le parto la cara a ese idiota- la muchacha volteo a él con una cara de felicidad mezclada con satisfacción

- ¿celoso? – pregunto satisfecha por haber conseguido lo que quería, el pelinegro ni siquiera la volteo a ver, solo acelero más dejando al otro conductor atrás, la muchacha se echó a reír bastante satisfecha, pensó que era una bobada y no funcionaría, pero se sorprendió al verlo reaccionar así de celoso

- ¿A dónde vamos vegeta? - decidio cambiar de tema, suponía se había molestado un poco

- … ¿ya comiste? – respondió un poco fastidiado el pelinegro, se le escuchaba un poco molesto, pero sabía que pronto se le pasaría

-la verdad si Vegeta ¿planeabas llevarme a comer?- el muchacho se encogió de hombros –oye si vas a estar enojado todo el rato mejor llévame a casa- el pelinegro aparco el carro, pues ya habían llegado no precisamente al lugar a donde iban a ir, pero esa parada era necesaria, se bajó del auto y le abrió la puerta a la peliazul, esta pensó que la quería dejar ahí a su suerte he irse, no él no era así, ¿en verdad estaba tan molesto?

La ojiazul se cruzó de brazos en su lugar dándole a entender a Vegeta que no bajaría

-baja- la peli azul le miro dudosa

- planeas dejarme aquí- fue más una afirmación que pregunta, el pelinegro llevo la su mano a su rostro en forma de desesperación, esa mujer era tan complicada

-no, ahora baja- la chica bajo del auto con actitud caprichosa –mira Bulma deja tus berrinches para otra ocasión, sinceramente quiero pasarla bien- si seguía así, dudaba que su fiesta sorpresa funcionara, la peliazul desvió la mirada avergonzada, es cierto se estaba comportando infantilmente

-tienes razón, lo siento- el pelinegro se sorprendió, ella no era de reconocer sus errores era muy terca a decir verdad, simplemente asintió dándole a entender que todo estaba bien, la muchacha se acercó a él cariñosa, tratando de remediar su comportamiento

Se encamino en a una tienda de ropa, la peliazul le miro confundida

-vamos a comprarte algo de ropa Bulma, no creo que quieras meterte así al mar- respondió a sus dudas, la chica sonrió y empezó a caminar a la entrada de la tienda, pero al ver que el pelinegro no le seguía se detuvo inmediatamente

-Vegeta vamos, acompáñame- se paró enfrente de él y le jalo del brazo con intención de que le acompañara y al ver que este no ponía resistencia empezó a llevarlo hasta la tienda, Vegeta andaba muy complaciente hoy

-mira este Vegeta- el muchacho estaba ya impaciente, tenían como 30 minutos en la tienda y Bulma solo había escogido un short de mezclilla y aun no tomaba el maldito traje de baño

-te quieres apurar- le apresuro, la chica le miro de reojo y asintió con fastidio

-bien, vamos a el área de trajes de baño- una vez ahí Bulma estaba indecisa entre dos trajes, uno de dos piezas y otro de solo una, el de dos piezas era de color azul y muy sencillo y el de una pieza ese era de color negro y con algunas pequeñas aberturas a los costados (en la cintura) camino hasta el azabache y pregunto cuál era el mejor

-el negro- obviamente prefería que su novia usara ese que le cubría un poco mejor, y el que pensaba que le iba a contradecir, parecía que Bulma también estaba poniendo de su parte para pasar ese día lo mejor posible con él y sin peleas, sonrió sarcástico, las peleas eran fundamentales en la relación que mantenía con Bulma, eso los hacía de cierta manera más unidos al superarlas

La chica tomo unos lentes de sol mientras caminaba, después recordó un pequeño detalle y le miro con una sonrisa algo apenada

-acabo de recordar que no traje nada de dinero- el azabache sonrió porque Bulma pensó que le dejaría pagar, esa nunca fue su intención, saco su cartera y se la entregó a Bulma, esta le sonrió ampliamente

Después de que la peliazul pagara le regreso su cartera, subieron al auto y retomo el camino a una playa muy lujosa, donde solo algunos podían acceder, por la limpieza y hermosura de esta, le recordaba tanto a los ojos de Bulma ese tono de agua tan limpia y azul, fue por eso que decidio llevarla ahí, sumándole que el hotel era de su madre estaba ahí y no tendrá que batallar con la reservación de una habitación

Cuando llegaron Bulma de inmediato reconoció el hotel, Vegeta la había invitado como acompañante a su inauguración, las cámaras inmediatamente se posaron en la heredera de la corporación capsula y en el otro heredero de un gran imperio tecnológico que iba a la par de la corporación capsula y algunos restaurantes y hoteles muy lujosos por parte de la madre de Vegeta, hubo muchas fotos de ellos circulando en internet, una incluso la peliazul había guardado y la tenia de fondo de pantalla, pues salían muy bien en esa foto

Ingresaron a un hotel muy caro perteneciente a su familia, llegaron a la habitación, entraron él ya tenía ahí una ropa para la playa, solo ingresaron para que Bulma se cambiaba en el baño, él también lo hacía, pero el cuarto

La peliazul salió con el traje de baño, miro a Vegeta con un short de playa y sin playera, que bien se veía, deberían ir más seguido a la playa pensó con una sonrisa coqueta, tomo los lentes que había comprado y se los coloco en la cabeza, ya que salieran al sol se los pondría bien, le azabache le miraba con media sonrisa por su acción

-que ridícula Bulma- la chica puso los ojos en blanco

-que amargado Vegeta- Bulma empezó a reír al ver que el pelinegro hizo una mueca de desagrado, tomo el bloqueador y se lo aplico, cuando termino se lo paso a Vegeta para que hiciera lo mismo, después de eso salieron rumbo a la playa.

Cuando al fin habían llegado, lo primero que hizo la peliazul fue dejar sus lentes con las toallas que Vegeta había llevado, este simplemente se acostó en un camastro, claro hasta que vio como unos estúpidos iban con la intención de acercársele a SU novia, fue hasta donde estaba ella y la tomó de la cintura, la peliazul dio un pequeño saltito, se tranquilizó al ver que era el moreno

-pensé que ibas a estar de amargado- se escuchaba la burla en su voz a lo que el azache rodo los ojos, la joven le tomo de la mano, deshaciéndose del agarre del moreno en su cintura y jalo hacia el agua, este no opuso resistencia, en su pequeño trayecto Vegeta tuvo la oportunidad de fulminar a algunos los que miraban a Bulma de una forma poco apropiada

Estuvieron en la hermosa playa cerca de 1 hora, bien solo tenía que seguir entreteniéndola por las próximas 6 horas, ingresaron de nuevo al hotel la peliazul inmediatamente se encerró en el cuarto de baño necesitaba darse una ducha, en cuanto ella salió entro Vegeta igual a tomar una ducha, cuando salió se encontró con Bulma tendida en la cama con el móvil en la mano, se sentó en la cama a lado de la ojiazul y empezó a secar su cabello, mientras la joven le miraba atentamente, bloqueo su teléfono y se sentó a lado del sonriente

-gracias Vegeta- dijo cariñosamente mientas lo abrazaba por la cintura, el azabache la examino, traía el short de tiro alto que se había comprado, una playera que traía fajada junto a unas sandalias, había ordenado que les llevaran ropa a ambos, el vestido de Bulma había ordenado lavaran y dejaran en la habitación antes de marchase le diría a Bulma que se cambiara, debería de ir presentable a su fiesta

- ¿Por qué? - pregunto después de un largo rato en silencio

-por darme este fantástico día- contesto alegre la chica, Vegeta no solía ser detallista, es por eso que cada pequeña cosa tenía un valor muy significativo para ella

-aún falta para que el día termine ¿sabes?- contesto irónicamente

-¿y que tienes en mente?- pregunto curiosa, levanto la mirada para verlo y este simplemente se encogió de hombros

-no lo sé, mejor hay que improvisar-contesto divertido, y soltó una carcajada al escuchar las tripas de Bulma retorciéndose de hambre

-mejor vamos por algo de comer- la chica asintió energéticamente, Vegeta se estaba esforzando por complacerla y eso lo apreciaba, aunque un no había recibido alguna felicitación de parte del moreno por su cumpleaños ella sabía que él se acordaba perfectamente de ello y por eso trataba de complacerla

Cuando terminaron de comer los jóvenes fueron a la habitación, el moreno ya no sabía con qué más entretenerla, la joven había sugerido que vieran una película, el moreno acepto, la chica fue la que selecciono y para su sorpresa no era una típica película de amor de las que siempre le reprochaban no veían nunca, era una de acción, después de unos diez minutos había llegado el servicio, la peliazul mando a traer un helado de fresa y un pastel, el solo pido una frituras, la muchacha siempre se la pasaba comiendo demasiadas chucherías y aun no sabía cómo es que esta se mantenía delgada, al principio cuando apenas la había conocido pensó que era la típica chica rica, demasiado superficial y con la cabeza llena de aire, grande fue su sorpresa al ver la forma tan poco sana en la que esta comía y su gran inteligencia, tal vez eso le había gustado su inteligencia, con ella podía mantener conversaciones inteligentes, además de que su explosivo carácter que a él no le disgustaba al contrario. La peliazul se acercó a él y le extendió las frituras, cuando él iba a la mitad la peliazul ya iba con la rebanada de pastel, esta al sentirse observada lo miro y extendió su cuchara con un pedazo de pastel, el pelinegro rodo los ojos, pero aun así probo el pastel, era unos de tres leches, observo la fresa y la tomo, la peliazul le lanzo una mirada de tristeza

-Vegeta era la única fresa que tenía- reprocho infantilmente

- ¿y? – pregunto sin despegar la vista del televisor

-sabes que me gustan las fresas- explico exasperada

-puedes pedir un tazón enorme de fresas y ya-

-yo quería esa-

-Bulma no fastidies- le tomo del brazo he hizo que se recostara sobre su regazo, la muchacha tuvo que doblar las rodillas para que sus pies no colgaran de la cama, se acomodó mejor y se aferró a la cintura del pelinegro, la verdad casi ni estaba poniendo atención, pero había visto que su novio si, así que se mantuvo callada y trato de poner atención, estaba algo distraída, su mamá no le había llamada aun para preguntar dónde estaba acaso aún no se daban cuenta que no estaba en casa, negó con la cabeza para sacarse esas cosas de su cabeza y se aferró lo más fuerte posible a Vegeta, este poso su brazo alrededor de los hombros de ella dándole un ligero apretón reconfortante, como si supiera lo que estaba pensando.

Había pasado cerca de una hora y apenas terminaba la película, la peliazul estaba a punto de terminar su enorme tazón de fresas, siempre si había mandado a pedir por uno, no se quedaría con las ganas, mientras tanto Vegeta estaba algo impaciente, tenía que entretenerla un rato más y ya no sabía cómo.

-Vegeta ¿ya nos vamos?- pregunto la ojiazul mientras abrazaba al moreno por la espalda

-ya te quieres ir- estaba tentado a darle su regalo de una buena vez para mantenerla ocupada al menos un poco más, pero no, eso sería hasta el final de la fiesta

-mmm no es eso- el moreno había empezado a caminar con ella aun abrazada de su espalda, pero la peliazul no lo soltaba, parecía bastante entretenida caminando abrazada a el –Vegeta- llamo la joven, de repente sin previo aviso esta monto a su espalda, para suerte del pelinegro esta no pesaba pero sin embargo lo hizo tambalearse un poco pues no se lo esperaba, la sujeto de sus piernas al ver cómo estas estaban resbalando poco a poco y al notar que el amarre de Bulma en su cuello ejercía más presión de la debida le reclamo

-Bulma-

-perdón, es que me estaba resbalando ¿Qué querías que hiciera?-

-tal vez bajarte, no soy tu maldito medio de trasporte- contesto sarcástico

-eres odioso Vegeta-

-eso no lo dices cuando te beso- contesto sarcástico, al escuchar que ella se quedó callada no pudo evitar echar una carcajada, paro su risa al escuchar el suspiro de la peliazul

-pues es que te quiero mucho, pero a veces eres un completo idiota- contesto resignada, como si amarlo fuera hacer su perdición

-no sé porque dices eso si contigo me he portado muy bien- la soltó de las piernas al notar como esta disminuía su agarre de cuello y bajaba de su espalda para ponerse frente a el

-pues sí, pero al principio no, además eres muy grosero con los demás Vegeta- le decía algo divertida, mientras posaba sus manos en los hombros de este y él las ponía en su cintura

-cállate- la beso por largos segundos hasta que sonó el móvil de Vegeta, este al principio lo ignoro y volvió a besar con hambre a la peliazul, pero este seguía sonando –maldito celular- susurro contra los labios de la peliazul, la cual no pudo evitar reír

-ya puedes traerla, en una hora- decía al mensaje, eran casi las 8 de la noche

-oye arréglate-

- ¿para qué? – contesto mientras se tumbaba en la gran cama

- ¿puedes por una vez en tu vida no llevarme la contraria? – la peliazul ni se inmuto por lo que Vegeta tubo que jalarla suavemente del brazo para que se parara –te llevare a tu casa, así que cámbiate con lo que traías puesto-

- ¿y mi ropa? –

-en un momento te la traerán-

Cuando llevaron el vestido de Bulma estaba perfectamente lavado y sin ninguna arruga, ella entro al baño, no tardo nada y salió ya con los tacones y accesorios que al principio llevo, pero ni siquiera se había peinado

-Bulma te dije que te arreglaras, traes el cabello todo enredado-

-¿Vamos a mi casa no?- el asintió –no veo porque debería de peinarme- el muchacho resoplo con frustración y se pasó una mano por sus cabellos.

-bien… te llevare a otro lado y tienes que ir acorde a la situación- la muchacha casi salta sobre él y empezó a bombardearlo de preguntas, cuando por fin pudo conversarla de que se arreglara o se les haría tarde, el también empezó a cambiarse, tomo unos jeans oscuros y se puso una camiseta gris, escucho el cuarto de baño abriéndose y se encontró con la peliazul ya arreglada

Llevaba el cabello con unas ondas poco marcadas solo en las puntas de su larga cabellera, traía el collar de la mañana y los tacones que le hacían ver del mismo tamaño del de Vegeta y esta vez decidio maquillarse, el pelinegro opinaba que se veía igual o hasta más bonita sin maquillaje, pero igual se veía muy bien

- ¿lista? -

-yo siempre- le guiño al moreno, este rodo los ojos por la vanidad de Bulma

Aproximadamente en 30 minutos llegaron a la casa de Bulma, esta le miro malhumorada, se fijó en el móvil eran las 9:20, llegaron con 20 minutos de retraso,

toda la corporación se veía en completa penumbra

-Vegeta dijiste que me llevarías a un lugar sorpresa- reclamo la chica

-lo sé- la peliazul le miraba esperando una respuesta –vamos adentro primero tenemos que hablar de algo- la joven se sorprendió ya no estaba entendiendo nada, aun así, le hizo caso y bajo del auto

Apenas puso un pie dentro de la casa y todas las luces se prendieron, provocándole casi un infarto por el ruido, tuvo que entrecerrar los ojos por el cambio tan brusco de la luz, su mirada se posó en todos los presentes, estaban sus amigos más cercanos, sus padres y hasta los papás de Vegeta, inmediatamente volteo a ver a su novio que le miraba con una media sonrisa, ella al instante le sonrió y sentía que de sus ojos en cualquier momento iban a brotar lágrimas de felicidad

Sus amigos se acercaron a felicitarla, los papás de Vegeta también y sus padres y hermano a lo último, jamás imagino en la mañana que el día de su cumpleaños terminaría así, estaba feliz, rodeada de todos sus amigos y seres queridos

Estaban todos sentados en la sala, comiendo algunas botanas y conviviendo, sus suegros habían dicho que nada más estarían un rato, mañana tenían una cita con algunos socios y clientes de la empresa por lo que tenían que salir de viaje esa misma noche.

-Bulma en una hora llegaran los demás- comento Lazuli

-¿Quiénes?- antes de que la rubia abriera la boca Milk la interrumpió explicando que habían invitado a toda la escuela

-no era necesario todo esto chicos- la peliazul estaba algo apenada por las atenciones de sus amigos -vamos Bulma no seas modesta- molesto su hermano sentándose a su lado, quedando ella entre Vegeta y su hermano

-no fastidies- empujo un poco a su hermano con el hombro, pero no se esperó que esta le contestara, el moreno la tomó de los hombros antes de que llegara el impacto sobre su cuerpo

-tranquilízate idiota- el moreno le reclamo al rubio, este se echó a reír pues de cierta forma así se llevaba con Vegeta desde el principio

-Vegeta no seas grosero hijo- regaño su madre

Así se pasaron casi toda una hora hasta que los invitados empezaban a llegar, fue entonces que los padres de Vegeta comunicaron que se irían, no sin antes darle un par de indicaciones al hijo mayor, los papas de la peliazul también habían abandonado el lugar decidieron ir a dormir a una pequeña casita afuera de la corporación capsula que estaba un poco alejada del gran domo, esto ya tenía tiempo, pues antes sus hijos acostumbraban hacer fiestas y como ellos querían descansar mandaron hacer una pequeña casa afuera para cuando se presentara algo como eso

-Tarble- el joven iba con una bebida en la mano –no tomes demasiado no vallas hacer estupideces y luego tengo que arreglarlo yo-

-Vegeta sabes que casi no tomo ¿verdad? ¿Cuándo me has visto borracho?- hablaba fuerte para que su hermano pudiera escucharlo en medio de todo el alboroto y la música

-en fin, ya te advertí mocoso- observo como su hermano mayor se iba y decidio hacer lo mismo e ir con Gure una compañera de clases con la cual se llevaba muy bien y a decir verdad le atraía

...

Vegeta se encamino hacia su novia a cuál estaba animadamente recibiendo a los que iban llegando, observo la mesa en donde los invitados dejaban sus obsequios a la cumpleañera y tenía bastantes, y como no si era una de las más populares en la escuela, cuando al fin los invitados dejaron de llegar la peliazul se sentó, Vegeta la imito

-no recordaba lo cansado que era esto- suspiro - oye esa de allá no es Casandra- más que una pregunta era una afirmación, el moreno observo hacia donde la peliazul miraba y ahí estaba la chica pelirroja con joke, levanto una ceja y sonrió con mofa, había notado que desde que estaban en el colegio militarizado este la tenía en la mira

-¿ya viste quien está con ella? ¿es tu hermano no?- los ojos de la chica prácticamente saltaron de sus cuencas al ver a su hermano conversando con la muchacha, el moreno se carcajeo al ver la expresión de su novia

- ¿te sorprendió? – se burlaba maestras ella recobraba la compostura

-la verdad… parece que mi hermano prontamente dejara la soltería-

-eso parece- miro como la peliazul sonría mientras miraba a su hermano

-bueno voy por algo para tomar, quieres que te traiga algo- cuando se iba a levantar el pelinegro le tomo de la mano he hizo que se sentara

-yo lo traigo-

cuando Bulma se terminó su bebida miro al moreno con una cara casi suplicante, mientras este suspiraba esperando la petición de la joven

-vamos a bailar- jalaba del brazo al azabache, sorprendentemente este no opuso resistencia, eso le hizo sonreír inmensamente, estuvieron bailando aproximadamente unos 30 minutos, hasta que el pelinegro se fue a sentar y está también

-vaya Vegeta andas muy complaciente hoy- la peliazul se recargo en el hombro masculino cariñosamente

-No te acostumbres-

-¿Qué hora es?- se notaba que ya tenía algo de sueño

-la 1:30- para algunos apenas iba empezando la fiesta y muy pocos se empezaban a ir a sus casas, busco con la mirada a su hermano Tarble, frunció las cejas al encontrarlo medio tirado con una muchacha tratando de despertarlo en medio de la sala, se veía algo tomado, lo único que le advirtió y le desobedeció

Movió levemente su hombro para que la peliazul se quitara, pero esta ni se movió, parecía muy a gusto ahí –Bulma- esta le observaba con ojos brillosos por el sueño, saco algo del bolsillo de su pantalón, tomo la mano de la muchacha y dejo el objeto en la palma de la peliazul, ella bajo su mirada hasta el pequeño objeto, parecía que el sueño se le había quitado al ver el brazalete de oro, era muy sencillo, pero con un dije de corazón que llevaba su nombre grabado en este, sonrió ampliamente y sin pensarlo se abalanzo hacia este abrazándolo fuertemente y casi hundiendo la cara del moreno en sus pechos, Vegeta agradeció que la luz fuera tune pues así no vería su rostro rojo por algo de vergüenza pero principalmente porque casi lo deja sin aliento

-es muy bonito… gracias- el solo asintió y la muchacha no se cansaba de ver el presente, no pensó que le fuera a dar ningún obsequio y ahí estaba ese bonito brazalete, que seguramente debió costar muy caro porque ahora que lo veía mejor tenia incrustadas unas piedras brillantes, las cuales suponía eran diamante -oye- la peliazul quería cambiar de tema

- ¿si? - el moreno le echó un vistazo a su hermano el cual seguía igual, pero ahora la joven que le zarandeaba hace unos minutos ya se había rendido y ya estaba echada igual que el enano

-ya casi terminamos el colegio y aun no me dices que quieres estudiar- se podría decir que ni el mismo sabía que es lo que quería

-mmm… no sé, estoy entre robótica o ingeniería comercial, lo más seguro que sean ambas- la peliazul le miro sonriente, ella no sabía que a Vegeta también le gustara la tecnología por así decirlo

- ¿si quieres ser el presidente de tu empresa? –

-me da igual- al verla asentir se animó a preguntar lo mismo algo le decía que la respuesta de ella sería un no, a ella le gustaba mucho la tecnología y no estar metida en un despacho con una pila de papeles y contratos - ¿y a ti? -

-no, yo quiero estudiar, inventar, la verdad quisiera que Adam se haga cargo de la empresa y yo de los laboratorios, pero el maldito ha dejado su carrera a la mitad, no sé si la termine, espero que si- eso lo dijo mientras buscaba con la mirada al rubio, pero no lo encontró

-¿quieres ser vicepresidenta?- ella le sonrió y asintió

-si…-

-¿oye no piensas correr a tus invitados? Ya es de madrugada y un faltan muchos en irse-

-que descortés- le reprocho divertida –tendría que correrte a ti también-

-yo ya soy como de la familia- respondió burlón

-vaya que atrevido- le dijo coquetamente

-¿los corres tu o lo hago yo?-

-no… ahí déjalos, antes cuando hacíamos fiestas, yo me iba a dormir arriba estos se quedan abajo a perderse en el alcohol y al día siguiente se iban- el moreno le miro con una ceja alzada

-podrían estar robando la casa, planos de prototipos y tu muy a gusto durmiendo- la peliazul soltó una carcajada, su novio era muy desconfiado a veces, o bueno más bien era ella la confiada o ingenua

-eso nunca paso, no tiene por qué pasar ahora- el moreno le miro con el entrecejo arrugado y negó con resignación

-oye- después de un largo silencio el moreno hablo, sintió sobre su hombro como la chica movía su azulada cabeza dándole a entender que le escuchaba y aun no se dormía -¿me prestas un cuarto?- la ojiazul se separó de el para observarlo con duda

-puedes dormir en mi cuarto- el moreno sonrió de medio lado

-no es para mí… es para el idiota- señalo con la barbilla al adolescente, mientas Bulma mira hacia esa dirección se sorprendió al ver a su cuñado en esa situación

-claro, puedes tomar la que está a lado de mi habitación- Vegeta se levantó y camino en dirección a su hermano, lo cargo en su hombro como si se tratase de un saco de papas, a pesar de ser delgado y enano pesaba, escucho unos suaves pasos detrás de él, se giró un poco para ver a la peliazul, ahora ya no estaba a su misma altura, había regresado a ser un poco más baja que él, le miro desde su azulada cabeza hasta sus pies que fue en donde se detuvo, estaba descalza con los tacones en su mano derecha, esta se sonrojo y con el dedo índice tomo la barbilla varonil para que volviera a ver a su rostro y no a sus pies

-seguro que puedes- el moreno asintió y regreso su vista al camino, empezando a subir los escalones, mientras que la peliazul le seguía en silencio, cuando llegaron la joven le ayudo abrir el cuarto, este ingreso y dejo en la gran cama sin nada de delicadeza

-oye ¿no piensas traer a su amiga?- el azabache levanto una ceja, para después sonreír con mofa –no seas así, anda ve por ella-

-ni siquiera la conozco, no me interesa-

-bien- miro como la chica salía de la habitación inconscientemente la siguió, pero se quedó en el pasillo, se asomó por el barandal y miro como la peliazul trataba de llevarla a una habitación, se notaba el esfuerzo que hacía, pues prácticamente estaba arrastrando a la muchacha, negó con la cabeza, bajo las escaleras para ayudarle a su novia, la peliazul al ver que le ayudaría sonrió dulcemente, este soltó un bufido, maldita Bulma siempre hacia con él lo que ella quería de una u otra forma

Ya eran las tres de la madruga a decir verdad ya casi todos se habían ido, había unos 20 tirados por la sala, todos alcoholizados, los parpados sentía que en cualquier momento se cerrarían, suspiro con fastidio mientras buscaba el calor del moreno

-Bulma, ya tienes que dormir- le ayudo a ponerse de pie, prácticamente se estaba quedando dormida, esta inmediatamente lo abrazo por la cintura para caminar así, Vegeta frunció y miro a los lados para ver que nadie los mirara, "patéticos" pensó mientras los veía totalmente ebrios

Le ayudo a subir las escaleras, cuando llegaron a la habitación de la peliazul el azabache ayudo a acostarse, cuando iba a salir y dejarla esta le tomo de la mano para que no se fuera –quédate- murmuro entre sueños la muchacha, se acostó a su lado, de inmediato esta lo abrazo por la espalda y le hecho una pierna encima, Vegeta suspiro, la peliazul era desordenada hasta para dormir, trato de acomodarse, pero cada que se movía la peliazul parecía que más se le encimaba, bufo fastidiado lo único que quería era dormir, también estaba cansado, pasar un día con la peliazul podía llegar a ser agotador pero había valido la pena…

Sintió como la claridad le incomodaba, abrió lentamente los ojos y noto que estaba en su cuarto, la verdad ya ni se acordaba de cómo había llegado, hizo a un lado las sabanas, noto que aún conservaba los tacones, escucho la puerta del baño abrirse y a Vegeta saliendo de este

-hasta que despiertas- comento mientras la peliazul se frotaba los ojos

-¿Qué haces aquí?-

-me pediste que me quedara- la peliazul asintió con la cabeza, puedo recordar como prácticamente estaba que se caía del sueño y el moreno le ayuda a subir las escaleras –iré a ver a mi hermano- salió de cuarto para darle a Bulma privacidad suponía quería bañarse o cambiarse al menos, toco la puerta pero nadie contesto, puso los ojos en blanco, de seguro seguía dormido, entro y encontró al adolecente extendido por toda la cama, le hablo para que despertara pero nada, así que jalo fuertemente las sabanas haciendo que el joven callera en seco al piso

-¿Qué diablos te pasa Vegeta?- el moreno alzo las cejas por el insulto –hay mi cabeza- se quejó en adolescente cuando se levantó del frio piso

-te dije que no tomaras estúpido-

-ya no me regañes… ¿Dónde está Gure?- el moreno levanto una ceja –la chica que me acompañaba- aclaro a su hermano que ya conocía todos sus gestos, el azabache sonrió de medio lado, así que así se llamaba esa chiquilla

-no se- dijo aun con una sonrisa en el rostro, quería ver que hacia su hermano

-mierda, le prometí llevarla a su casa, me va a matar cuando la vea- estaba buscando algo entre sus bolsillos del pantalón, Vegeta supuso era su móvil, él lo tenía, lo saco y se lo lanzo

-¿a quién llamas mocoso?- tenia curiosidad de saber

-a Gure-

-está en el cuarto de al lado, ve a despertarla- soltó como si nada –y arréglate, ya nos vamos-

Regreso al cuarto de la peliazul, está ya estaba bañada y con ropa más cómoda, ella le miro y sonrió

-¿tienes hambre?¿quieres comer?- pregunto mientras se ponía una sandalias

-sí, pero abajo hay un desastre- recordó que había ido a la planta baja a echar un vistazo, aun había unos cuantos jóvenes esparcidos por la amplia sala durmiendo

-bueno vamos a despacharlos a su casa- la siguió en silencio hasta la planta baja, ahora vería un espectáculo seguramente, ya se imaginaba a la muchacha gritándoles a todos para que se despertaran, observo como salía de la cocina con un sartén y una cuchara metálica, sonrió de medio lado al ver sus intenciones, que loca estaba su mujercita

Después de que todos se despertaran alarmado buscaron sus pertenencias y abandonaron el lugar, Tarble bajo por el ruido que había hecho la peliazul ya está algo arreglado y seguido de él venía Gure con cara de preocupación

-Tarble ¿me puedes llevar a mi casa?-

-claro, lo lamento mucho, de seguro tus padres te castigaran por mi culpa- Bulma le escucho curiosa

-no se preocupen, si quieren yo los acompaño y les explico a tus papas que no llegaste a casa porque se nos descompuso el auto y cuando lo arreglaron era demasiado noche, teníamos sueño y no podíamos manejar en esas condiciones así que decidimos te quedaras a dormir a mi casa- explico, y se encontró con la mirada de desaprobación de Vegeta -bueno si decimos la verdad la castigaran-

Ya que habían pasado a dejar a la novia de Tarble (según ellos) y al mismo Tarble a casa de Vegeta habían decidido ir a un lugar a comer

-parece que no tienes intenciones de ir a limpiar tu casita- empezaron a platicar una vez terminaron con la comida

-deje a los robots limpiando- noto que llevaba el brazalete que le había regalado y sonrió inconscientemente -¿Qué?¿de qué te ríes?-

-me gusta cómo se te ve puesto- la muchacha lo miro sin comprender así que tomo su muñeca, ella bajo la vista y entendió lo que quería decir, la verdad el obsequio de Vegeta le había encantado –no se te ocurra perderlo Bulma, sé de sobra que eres bastante descuidada-

-claro que no lo perdería, creo que fue el mejor regalo que recibí- lo último lo dijo susurrando para que él no la escuchara, pero el aun así la escucho perfectamente

-¿crees?- la ojiazul le miro con una amplia sonrisa y asintió

-si aún no me decido si tu compañía y lo amable que fuiste en todo ese día o el brazalete-

-mi compañía casi siempre la tienes-

-Y espero seguir teniéndola siempre- dijo mientras le tomaba la mano por debajo de la mesa, este le dio un suave apretón, como diciéndole "yo también" …

Fin...

...
lamento los errores ortográficos

.