Capitulo XIII
¡Ánimos para un duro combate!
Los chicos llegaron todos juntos al terreno baldío, que estaba cubierto de nieve, listos para la pelea, todos iban caminando en silencio…muy atentos, mirando a todas partes. Los espíritus de todos se pusieron en alerta, como si algo les molestase…o más bien, algo estuviese apunto de aparecer. Siguieron el camino, y a medida que avanzaban, sentían cada vez más escalofríos. El camino, guió a los espíritus hacia un pantano con nieve que estaba muy fundido.
- Esperen…- los detuvo Yoh, - quiero que Manta y los demás se queden aquí…
- ¡¿Qué?! ¡Pero Yoh…! – gritó Manta, queriendo acompañarlos.
- Estoy de acuerdo, - expresó Horohoro – puede que de aquí en adelante las cosas se pongan peligrosas…
- ¡Hermano! – alegó Pilika, queriendo ir con ellos.
- Si algo ocurre, hermana, quiero que los protejas – ordenó Len, a su hermana mayor.
- No tienes ni que decírmelo, Len – le sonrió Jun.
Los chicos dejaron allí a Manta, Pilika y a Jun, y los demás muchachos siguieron su camino. A decir verdad Yoh le hubiese dicho a Ayu que también se quedase, ya que ella aún no controlaba del todo su poder y podía ser que la batalla se pusiese muy seria…
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Horohoro 's POV
Fue entonces cuando Kururu nos detuvo, ella siempre aparece cuando hay problemas.
- Está cerca de aquí…- dijo ella, mirando a su alrededor.
Todos miramos hacia todos lados, curiosos, no vimos nada, ¿qué se supone que está cerca? Fue entonces cuando vimos caer a un par de pájaros…muertos, ¿cómo demonios alguien es capaz de matar a criaturas de la naturaleza que no tienen nada que ver con esto?
- Hn... Sólo están intentando advertirnos... – dijo sin menor cambio en su voz, Len.
Él observaba la sangre, de una manera atenta, como si fuese especial verla. Ése pequeño siempre ha sido muy especial cuando se trata de la muerte. Yo también sentía algo de miedo a medida que el tiempo pasaba, nos volteamos para ver qué ocurría…la presencia estaba a nuestras espaldas.
- Lo más seguro es que deseen que vayamos – dijo Haruko, con una sonrisa.
- Entonces no les hagamos esperar – expresó Len, como divertido.
Pero, antes de que diéramos un paso, un extraño sujeto cayó de un árbol, deteniéndonos.
- Les doy la más cordial bienvenida a su muerte…– dijo él sonriendo de forma maliciosa. – Yo soy Ashura, y de aquí ya no tienen escapatoria – agregó preparándose para empezar la lucha.
- ¿Ashura? ¿Ashura?...¡¡Achuuuu!! – exclamó Chocolove.
- ¡Ya llegaste con tus chistes de tercera! – le grité.
Ashura es un shaman alto, tez media, de cabellos largos y azules, y ojos verdes y grandes, las orejas blancas salían de su cabeza…así que era uno de las extensiones de Hao. Su vestimenta consiste en un pantalón negro, y todo su cuerpo era protegido por una extraña armadura dorada, en su frente poseía un fragmento de una perla dorada incrustada.
- Tú no eres contra quien hemos venido a pelear – dijo Yoh, - así que apártate…si es que no quieres salir lastimado…
Yoh dijo esto dando un paso para pelear, sacando a Haruzame. Ayu pareció preocupada.
- Ahorra tus energías, Yoh – dijo, adelantándose, Chocolove.
- ¿Así que tú quieres morir? De acuerdo – dijo el shaman de vestimentas extrañas.
Ashura le sonrió y sacó una espada de gran tamaño, y con un solo movimiento cortó varios árboles que por allí estaban. Parecía ser un arma de gran peso, pues perdía un poco el equilibrio al llevarla. Le hizo la posesión a esa arma, y también a la armadura que llevaba puesta.
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Así comenzó la batalla entre Ashura y Chocolove, el último mencionando utilizó su posesión de sus garras de hierro, pero Ashura tenía una poderosa armadura en sus brazos y piernas que lo defendía de la mayoría de los ataques de Chocolove.
- Esta armadura es una de las mejores, no podrás destruirla con tu baja cantidad de poder espiritual – expresó Ashura, antes de propinarle un certero golpe en el estómago a su contrincante.
- ¡¿Qué esperas Chocolove?! ¡Levántate! – gritó Horohoro, esperando que su amigo batalle con todo su esfuerzo.
- ¿Yoh, crees que Chocolove logre vencerlo? – preguntó Ayu, con temor en su voz.
- No te preocupes...él no se dará por vencido fácilmente – respondió Yoh, intentado calmar los nervios de Ayu.
-...Sí – dijo la chica, asintiendo.
Ayu bajó la mirada, no podía evitar sentir temor ante la batalla. Miró de reojo a Haruko y Maya, quienes parecían no cambiar su expresión…para ellas, las batallas eran lo más normal del mundo.
- Es un humano muy débil, como todos... No vale la pena que avance al siguiente oponente – dijo pateándolo mientras Chocolove intentaba mantenerse en pie.
- Maldito... ¡¿estás diciendo que soy débil?! – dijo furioso el moreno, mientras su poder espiritual aumentaba cada vez más.
- ¡¿Pero qué...?! – expresó el shaman de orejas, sorprendido de que eleve tanto su poder espiritual.
- ¡Eso es! – dijo confiado Yoh.
Chocolove empezó a contraatacar, mientras un confundido Ashura sentía los fuertes golpes atizados por el joven de ojos pequeños, el seguidor de Hao intentó defenderse con su armadura, y Chocolove utilizando sus garras a la máxima potencia que podía, logró hacerle un raje.
- Así que tu armadura es indestructible, ¿eh? – dijo burlonamente Chocolove.
- Miserable... ¡No me subestimes! – gritó Ashura, mientras un resplandor cubría su cuerpo.
Hasta que de sus brazos brotaron unas extensiones que parecían espinas, y sus ojos no tuvieran brillo, como si no tuviese alma.
- Ay mi madrecita querida ¿qué es eso? – preguntó Chocolove, atónito.
- ¡Te dije que no me subestimaras, inútil...! – dijo el sujeto, furioso.
Antes de proporcionarle golpes fuertes, que además quemaban la piel de Chocolove, cada vez que el shaman lo rozaba.
- ¡Chocolove, no dejes que te golpee! ¡Su piel es como un veneno contra la tuya! – dijo fuertemente Yoh, para advertirle lo que podría sucederle.
- Pero entonces, ¿cómo puede derrotarlo? – preguntó Ayu – su estilo de vencerlos es pelear con las manos…cuerpo a cuerpo.
- No sabía que Hao había creado a alguien tan poderoso…- comentó Maya, impresionada.
Len le miró de reojo: no podía evitar estar molesto. La chica parecía contenerse, no conocía a ese tal Ashura, pero parecía fuerte. Ayu estaba muy preocupada por lo que podría suceder en la batalla intensa que se cernía.
- ¡Le ganaré! ¡¡No se intenten meter en mi batalla!! ¡¿Les quedó claro?! – expresó Chocolove, decidido a acabar con Ashura.
- Sí... ¡tienes que vencerlo Chocolove! – animó Yoh.
Chocolove sonrió, y volvió a batallar con Ashura, las garras de Chocolove era su opción forzada para enfrentarse al sujeto, mientras Ashura podía utilizar cualquiera de sus estrategias, entre las cuales figuraban, de preferencia, los golpes de su piel venenosa. Había pasado bastante tiempo y Chocolove tenía varias quemaduras por los golpes de Ashura, y el shaman de cabellos azules tenía cortes de sus garras de tigre. Ambos estaban con sus energías bajas, pero ninguno estaba dispuesto a rendirse.
- Admiro tu fuerza... – dijo algo jadeante Chocolove.
- Para ser un simple humano...tampoco lo haces mal... – dijo el hombre, sonriendo por el combate que sostenía con Chocolove – pero...ya es hora de acabar... ¡con esto! – agregó al tiempo que se abalanzaba contra Chocolove para darle un golpe final.
Certero, como para acabar con él de una vez por todas, pero Chocolove, con sus últimas energías logró detenerlo, utilizó todo lo que quedaba de poder espiritual para alargar al máximo el poder de sus garras de tigre…y ser enterradas en el estómago de Ashura, quien rápidamente escupió sangre de su boca, y cayó al suelo congelado, sin poder moverse. Su estómago había sido completamente perforado…
-...Mátame – pidió el hombre al encontrarse vencido.
- ¡¿Qué tonterías dices?!... – expresó Horohoro, sorprendido.
Chocolove cayó al suelo con nieve, agotado, por la poca cantidad de energía que le quedaba. Aún así no entendía bien lo que Ashura le pedía.
- No tiene caso...si no me matas, la información de tu forma de batallar irá directo hasta donde Hao, – explicó, - además…prefiero morir antes de que él me vea así…
Una lágrima apareció en el rostro de Ashura, quien lloraba por lo patético que se veía en esos momentos, sin terminar la frase, pues de su boca empezó a salir sangre, para después su cuerpo fue prácticamente desintegrado por un poder invisible...
- ¿Qué está sucediendo? – preguntó Yoh, al momento que el cuerpo de Ashura eran sólo cenizas.
Ayu se llevó las manos a la boca, sin poder creer lo que veía. El cuerpo de Ashura se hizo cenizas, y solo quedó el fragmento de la perla en su frente…
- Sólo me deshago de lo que no me sirve...– se escuchó una voz.
- ¡¿Quién eres?! ¡Déjate ver, estúpido! – gritó Len.
Esa frase sonaba idéntica a algo que diría Hao, más su voz sonaba de otra persona. Todos los chicos miraban hacia todos lados, esperando el ataque de otro shaman…sin embargo, Maya fue la única que reconoció la voz de ese sujeto, y quedó fija, mirando el cuerpo hecho cenizas de Ashura. El fragmento de la perla dorada, flotó, yéndose entre los arbustos, los chicos lo siguieron, Chocolove era sostenido por Horohoro; la perla parecía indicarles donde ir, su brillo era intenso, y pesar de estar a una regular distancia, los podía seguir alumbrando.
- ¿Qué rayos no esperará ahora? – preguntó Len, mientras corría para alcanzar la perla.
- Otro shaman... – dijo débilmente Chocolove, pues no estaba en buenas condiciones.
- Es verdad, Ashura advirtió que si no lo mataban, entonces el estilo de batalla de Chocolove iba a saberlo Hao... – recordó Yoh, mirando a Maya: - ¿qué sabes tú de eso?
- Te juro que no tengo idea…- dijo ella – tampoco tenía idea de que existía una perla con el poder de aumentar el poder espiritual de alguien…
- Entonces tenemos que cambiar de luchador, además, Chocolove no está en su mejor estado... – expresó Len.
Mientras los chicos llegaban al final del camino producido por el brillo del fragmento de la perla.
- Así que pudieron vencer a Ashura, ¿no? Es una proeza para un humano, pero... él no es tan fuerte...– dijo la voz de un shaman saliendo de las sombras que lo cubrían. – Tsk. Qué patético es Ashura, aún con la fuerte armadura medieval que le dio el señor Hao…fue vencido tan fácilmente.
Un sujeto apareció como resurgiendo de la oscuridad. Frente a ellos, apareció un hombre con ropas andrajosas y negras, cabello negro como la noche amarrado en una cola, y curiosamente llevaba el sombrero como el de una bruja…parecía que estaba jugando con algo que tiraba de un hilo, cuando notaron bien, se dieron cuenta que colgando del extremo del hilo estaba un fragmento de la joya.
- ¡¡Usui!! – gritó Maya, parecía sorprendida.
El shaman tomó el fragmento que traía Ashura, y lo guardó en un bolsillo. Luego, por suposición, Lyserg pensó que el fragmento que llevaba Ashura contenía la información que necesitaba para Chocolove, y usando el poder de su cordón, trajo el fragmento de la perla hasta donde estaba él.
- Yo me encargaré de él... – dijo Lyserg, mostrando el fragmento a su enemigo – esto no lo necesitarás...
Al decir esto, el fragmento pareció intentar escapar de la palma de Lyserg y con un brillo cegador, desapareció.
- ¡Demonios! El fragmento desapareció...– dijo un frustrado Horohoro.
- Tenemos que evitar que los fragmentos desaparezcan así... por que si no, van a saber cual es la forma de batallar de todos nosotros... – dijo preocupada Ayu.
- No se preocupen, no me tardaré... – dijo Lyserg, y se lanzó a la batalla. - ¡Péndulo en forma de torpedo!
El ataque del péndulo de Lyserg parecía no llegar hasta donde estaba Usui. Lyserg se quedó perplejo, viendo como el shaman ignoraba su ataque…fue entonces cuando Usui sacó prácticamente de la oscuridad un arma enorme…parecía una espada pero de un tamaño gigante, y encima era muy pesada.
(N/A: es igualita a esa cuchilla q ocupa Sanosuke Sagara de "Samurai X", es un arma enorme y de mucho peso que solo las personas de gran poder pueden portarla!)
Usui tomaba el arma sin ningún problema, y sonreía despiadadamente, usando el arma para cortar árboles, que caían en el lugar donde estaba Lyserg. Éste esquivaba los ataques de Usui he intentaba atacarlo, pero cuando hacía esto…el sujeto aprovechaba para atacar con su gran espada y ocasionarle profundas heridas a Lyserg. Aún así, débilmente, Lyserg aprovechó la distracción para aprisionar a Usui con su cordón.
- No me vencerás... – le dijo Usui, - ¡ilusión henge!
Tras decir esto, Usui puso en el pecho del joven un sello. Lyserg detuvo el ataque…parecía que su mirada estaba perdida, y se giró hacia donde estaban sus amigos, fue entonces cuando fue corriendo a atacar a Yoh.
- ¿Qué haces Lyserg? – preguntó el chico, cuando Lyserg intentó atacarlo con su péndulo.
- ¿No lo ves? Él cayó en una de mis trampas, - explicó Usui – la ilusión henge hace que veas la cara de tu enemigo en cualquier otra persona…peleará contigo hasta el final, y aunque me mates no acabarás con mi hechizo...sólo puedes acabar con él, provocándole una herida profunda en donde he dejado mi sello...pero si haces algo así, podría morir, ¿no lo crees?
El sujeto sonrió malignamente, para luego reír del espectáculo que veía. Se puso sobre uno de los árboles del pantano, mientras Lyserg atacaba a Yoh.
- ¡Ya basta! – gritó Ayu, poniéndose delante del chico de cabello verde.
Pero Lyserg seguía intentando atacar a la extensión, que tenía frente a sí, según él... Y Ayu recibió una incisión del péndulo en forma de torpedo, que la apartó de donde estaba.
- Lyserg... – dijo Ayu.
La chica no podía soportar que atacase a Yoh, cogió su brazo malherido, que sangraba por el corte recién recibido.
- No te esfuerces en hacerlo entrar en razón...- le aconsejó Usui, desde el árbol – no puede reconocerlos, a cualquier persona podría tomar como su oponente.
- ¡Ya cállate, idiota! – le gritó Maya, muy molesta.
Lyserg seguía atacando a Yoh, y él en un intento de eludir sus ataques, dejó como nuevo oponente de Lyserg a Horohoro.
- ¡No te quedes ahí! – gritó Yoh.
El chico cogió histérico del brazo a Horohoro, sacándolo del peligro en el que se encontraba, ya que él no comprendía bien el porqué Lyserg les atacaba.
- Idiota... – dijo Len, interponiéndose entre Yoh y Lyserg – veamos si es verdad lo que dices...
Al decir esto, Lyserg se dispuso a atacar a Len, quien esquivaba todos los ataques del joven.
- Pero, ¿qué intenta hacer? – preguntó Ayu..."a cualquier persona podría tomar como su oponente" – ...¡es verdad!
Len seguía esquivando los ataques de Lyserg, y en uno de sus descuidos, Lyserg consiguió sujetar el cuerpo de Len con el cordón de su péndulo. Len miró con desprecio el hilo que le sostenía y le apretaba…ya había estado en esa situación alguna vez…sin decir nada, solo unos quejidos de dolor, ya que Lyserg apretaba con fuerza, Len usó su lanza para destrozar completamente el péndulo de Lyserg y de un salto, llegó hasta donde estaba Usui. Lyserg corrió hacia él, para seguir con la lucha, y Len dio un salto dejando pelear a Lyserg con el verdadero enemigo.
-...Sí era verdad...– dijo Len.
El chico esbozó una sonrisa media burlona y a la vez, triunfal, mientras llegaba junto con los muchachos.
- Así que ese era tu plan, ¿no Len? – dijo Yoh, riendo como siempre.
- Ése estúpido dijo la debilidad de su sello... – expresó Len, viendo como Lyserg lidiaba con Usui.
"Len protegió a Yoh...eso demuestra que si aprecia a sus amigos, no importa cuanto intente negarlo", meditaba Maya, disimulando su sonrisa. También Ayu dio un suspiro de alivio.
Usui no podía seguir esquivando los ataques de Lyserg y no le quedaba fuerza para sostener su arma, pues la herida que tenía no lo dejaba moverse libremente, así que utilizó otra de sus técnicas. La de sellar movimientos. Para eso, su mano se incrustó en el pecho de Lyserg, con la otra mano libre, hizo movimientos en el aire, que anulaban el poder del sello anterior, haciéndolo desaparecer, pero, dando más fuerza al de ahora... Luego saltó apartándose de él.
- Le quitó el pergamino en su pecho – comentó Horohoro.
Él pensaba en porque Usui haría eso. Fue cuando todos notaron que un nuevo pergamino se había puesto en el cuerpo de Lyserg, quien se había petrificado frente a su rival.
- ¡Selló sus movimientos! – gritó Haruko, sorprendida de que alguien pudiese hacer eso.
- Ésta es una de mis mayores técnicas... – explicó Usui, sonriendo. – Pronto perderás absolutamente toda tu movilidad…
- ¿Dé que... hablas? – preguntó Lyserg, mientras cogía su pecho herido.
El shaman mostró su mano, donde estaba la sangre de Lyserg.
- No podrás vencerme... – dijo mientras probaba la sangre que tenía en su mano – solo te quedan cinco minutos para moverte...y muy dificultosamente...
"¿Qué haré? Si solo son cinco minutos...debo encontrar la forma de vencerlo", se decía Lyserg, intentando encontrar algo que pueda ayudarlo.
- Y, para que no haya interferencias... – dijo Usui.
Fue entonces cuando tomó con ayuda de su poder espiritual, su gran arma, mientras Lyserg abría los ojos y pensaba un "¡lo tengo!" Los chicos, a unos metros del lugar de la batalla, observaban angustiados.
- ¡Demonios! ¿Cómo ayudaremos ahora a Lyserg? – dijo Horohoro, molesto de no poder hacer nada por su amigo.
- Si es que la situación lo amerita, tendremos que interferir – dijo Maya. – Usui nunca ha perdido un combate antes…será muy peligroso dejarlo en manos de Lyserg.
Todos se quedaron observando a la chica, quien parecía realmente preocupada. En verdad ese tal Usui parecía realmente fuerte… dejando a un lado su arma, Usui ataca con puños a Lyserg, quien apenas podía mantenerse en pie.
- ¿Ves que no me podrás vencer? – le dijo el shaman, mientras le propinaba agudos golpes al muchacho.
"Es el momento", pensó Lyserg, dándole un golpe en "cierta parte", una patada que alejó a Usui buena distancia de él, aunque agotando gran cantidad de energía. La sangre que brotaba de la herida de Lyserg era suficiente, Morphin hizo posesión de objetos al interior de Lyserg, lo que le daba las fuerzas para poder moverse con dificultad…pero al menos le permitía darle unos buenos golpes al shaman. Usui, furioso, tomó su arma precipitadamente.
- ¡¡Miserable!! ¡Te voy a matar! – gritó Usui.
Sin embargo, por el ataque anterior de Lyserg, que había tocado su hígado y le había hecho un daño horrible, no podía hacer fuerza…y encima con la patada de recién, Usui se había precipitado en tomar su arma, y caer débilmente al suelo. El arma cayó sobre él…y de tan pesada que era, que no pudo levantarse otra vez. El gorro de brujo cayó de la cabeza de Usui, dejando mostrar dos orejas blancas. Los chicos llegaron corriendo hasta donde estaba Lyserg.
- ¿Qué fue todo eso? – preguntó Yoh, sorprendido.
- Pues…pude romper el hechizo gracias a que Morphin poseyó un órgano en mi interior…que me dio facilidad para moverme, y aprovechando esto…supuse que si le daba un golpe bajo se molestaría, y cuando la gente se molesta suele actuar de manera súbita, sin pensarlo – explicó Lyserg, algo débil. – Y al tomar su arma, estando con la herida que le hice hace un rato…
- ¡Claro! ¡Perdería el equilibrio! – exclamó Ayu, entendiendo. - ¡El arma es tan pesada que es imposible que la fuerza humana pueda sostenerla! Usui sujetaba esa enorme arma con su poder espiritual…
- ¿Y ahora qué haremos para romper el hechizo? – preguntó Yoh, confundido.
- Solo tenemos que hacer esto…- dijo Maya, acercándose a Lyserg.
El shaman estaba muy débil, se desplomó en el suelo sin poder aguantar…no solo por el hechizo que le prohibía moverse, sino también por la herida que hace poco le había ocasionado Usui con su arma. Maya dio un suspiro y tocó con las manos el pergamino que estaba en el pecho Lyserg…en pocos segundos se cumplirían los cinco minutos y Lyserg quedaría sin movimiento para siempre. Maya acercó su cara a la de Lyserg, quien se sonrojó un poco, topó su frente con la del joven, y cerró los ojos…empezó a transmitir su poder espiritual al de Lyserg, y con fuerza, tomó el pergamino y se arriesgó a quitarlo. El sello que había aparecido en la piel de Lyserg había desaparecido…y éste perdió el conocimiento.
- ¡Ya está! – exclamó Maya.
- Oh, ¡conseguiste quitar el sello! – exclamó sorprendido, Yoh.
El pergamino se desvaneció en las manos de la chica, haciéndose polvo. Eso le recordó a Ayu que Usui aún tenía los dos fragmentos de la perla. Justo en ese momento, el fragmento del bolsillo y el que estaba en la mano de Usui, se pusieron a brillar de manera intensa, como demostrándoles que todavía no habían sido recogidos, pero como el otro pedazo, flotó escapando de las manos de Ayu.
- ¡Demonios! ¡Esto debe ser una broma! – gritó la pelirroja, disgustada.
- ¿Qué haremos con él? – preguntó Len, mirando al inconsciente Usui.
- ¡Yo digo que le demos una paliza! – gritó Horohoro.
- No hay tiempo para eso, - advirtió Yoh – Chocolove y Lyserg están muy malheridos…será mejor que los llevemos donde Fausto y sanen sus heridas…
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Manta 's POV
Ya ha pasado mucho tiempo desde que Yoh y los demás fueron a enfrentarse con esas extensiones…Jun parece muy confiada de que lo conseguirán, pero Pilika está rezando para que no les ocurra nada. No sé que pensar, estoy muy nervioso por si llega a pasarles algo, pero al mismo tiempo confío plenamente en ellos.
- No se preocupen…los chicos ya vienen de regreso, - escuché decir – solo que dos de ellos vienen muy malheridos…pelearon valientemente con Ashura y Usui.
Me giré molesto, las chicas también se voltearon a ver quién decía tales palabras. Un muchacho…parecía tener cerca de diez años, llevaba un buzo azul y su cabello era castaño, sus ojos azules y tenía varias pecas en el rostro. Su sonrisa era traviesa…noté que en su cabeza habían dos pequeñas orejas blancas, ¡imposible! ¡Él era uno de los de Hao!
- ¡¿Quién eres?! – pregunté, después de una pausa.
- Me llamo Makoto Eiri, voy en quinto grado – dijo él - ¡ustedes deben ser los amigos de ésos sujetos que vencieron a Ashura y a Usui!
Al parecer, éste niño sabe qué es lo que está pasando dentro del pantano…es increíble que éste sujeto sea cómplice de Hao, su semblante es muy inocente.
- Fueron peleas impresionantes, - dijo él lanzando puños y patadas al aire – ése Chocolove usó todo lo que tenía…y el joven Lyserg es increíble, ¡descubrió el punto débil de Usui!
Jun se puso en posición de batalla, ya que sacó un par de sus pergaminos, Lee Bruce Long también se puso en posición de combate. El pequeño no cambió su expresión, parecía muy confiado de que la batalla estaría a su favor…
- No me hagas reír, - dijo Makoto. – Qué posesión tan pobre…se nota que no sabes nada de taoismo…
- ¡¿Cómo dijo…?! – grité, sin creer lo que escuchaba.
Al decir esto, el niño dio un golpe con el pie al suelo y de la nada, más de veinte zombis con pergaminos en su frente, y con vestimentas de ninjas salieron de la tierra…como explotando. Todos ellos eran idénticos a los zombis que controla la dinastía Tao, sin embargo, éstos no tenían ropas chinas sino que tenían ropas ninjas, y por otra parte, los pergaminos en sus frentes eran diferentes a los de Jun. Al parecer, Makoto Eiri también es un taoista…
- ¡Ataquen zombis, utilicen la técnica de los shurinken! – gritó el niño.
- ¡Lee Bruce Long! ¡Ataca! – gritó Jun.
- ¡Si! ¡Jun Tao! – respondió Lee Bruce Long.
Él no necesitaba de los pergaminos para obedecer las órdenes de Jun, él ya no era un zombi…él tiene un corazón latente que le impulsa para pelear por su dueña, ¡no como esos zombis sin vida que controlaba Makoto! El combate comenzó con una gran desventaja para Lee Bruce Long, quien aunque peleaba con mucha más presición que sus oponentes y parecía ir ganando…los zombis que controlaba Makoto le superaban en cantidad, y atacaban por todos lados. La mayoría de esos zombis eran hombres y ellos estaban vestidos de azul marino, mientras que las mujeres llevaban unos trajes rojos, y llevaban el cabello amarrado en una coleta. El niño sonreía ante las técnicas de Lee Bruce Long, parecía confiado de ganar…
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Len 's POV
Salimos corriendo del pantano. Yoh llevaba en su espalda a Chocolove y Horohoro se encargaba de Lyserg, ambos estaban inconscientes, pero por cosa de suerte…estaban vivos. A decir verdad los combates me sorprendieron mucho, sobretodo como Lyserg finalmente se encargó de su enemigo…lo que me molestó fue que Maya le compartió su poder espiritual para quitarle el sello, y esto la dejó muy débil. Ahora está siendo ayudada por Ayu y Haruko, ya que de vez en cuando pierde el equilibrio y se cae. Cuando llegamos a las afueras del pantano, no podíamos creer lo que veíamos…
- ¡¡Hermana!! – grité, descontroladamente.
Yoh, Horohoro y todos los demás también parecían en un estado de shock al ver lo que nuestros ojos presenciaban…Jun, Manta y Pilika se encontraban inconscientes, y muy malheridos en el suelo. Mi hermana era quien parecía la más dañada, y junto a ella, yacía Bruce Long, quien pareció haber recibido una fuerte paliza…Manta y Pilika no estaban tan lastimados, pero también parecía que alguien o algo los había golpeado. Corrimos desesperadamente, todos, hacia donde estaban ellos.
- ¡Pilika! ¡Qué fue lo que pasó! – llamaba Horohoro a su hermana, desesperado. - ¡Pilika! ¡Por favor abre los ojos!
Yoh tomó a Manta entre sus brazos, totalmente pasmado por cómo su amigo intentaba despertar. Ayu se dirigió hacia donde estaban ellos, muy preocupada:
- ¡Manta! ¡Manta por favor resiste! ¿Quién les pudo haber hecho esto?
- Ma…Ma…- tartamudeó Manta, levantando un brazo.
Todos nos quedamos observándole, Manta levantaba su brazo lo más que podía, apuntando hacia al frente de nosotros…una niebla cubría completamente el lugar, evitándonos ver, hasta que logramos comprobar una figura…una figura parada sobre una roca. No parecía un enemigo muy grande…una vez la niebla se disipó, vimos a…¡¿un niño?!
- ¿Fuiste tú el que le hizo esto a Manta y a los demás? – preguntó Yoh, con un tono frío en su voz.
Es imposible. ¡Ese pendejo no pudo hacerle esto a mi hermana y a Bruce Long! Parece que apenas cursa los diez años…y además tiene cara de bebé.
- ¿Quién pregunta? – dijo ése mocoso, de forma altanera.
- Yo soy Yoh Asakura…
- Ah, tú eres el famoso Yoh…eres una completa molestia para el señor Hao.
Al decir esto, intenté buscar en su cabeza las orejas…creo que las vi, pero son demasiado pequeñas. Creo que eso se debe a que éste sujeto es enano. La forma de hablar de este mocoso no me agrada nada, es muy altanero.
- He esperado mucho por conocerles…mi nombre es Makoto Eiri, - dijo el mocoso – deberían sentirse bien de tener tan buenos amigos…hicieron todo lo que pudieron para detenerme… para ser solo un grupo de estúpidos humanos, son fuertes…
- ¡¿Qué dijiste?! – gritó Horohoro, molesto.
Pilika estaba entre sus brazos, y tanto él, como Yoh y yo, estábamos en verdad muy molestos por lo ocurrido. Pero ése mocoso no estaba ni una pizca de arrepentido por lo que había pasado, sonreía como cuando un niño está apunto de realizar una travesura.
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Yoh 's POV
- Les pondré un trato, - dijo Makoto. – Si ustedes me ganan…les entregaré a Sayuri sin rechistar…
¡¿Sayuri?! ¡Ese nombre ya lo había escuchado antes! Claro, ése es el nombre de la chica del aire, la amiga de Lyserg…y no solo eso, ella también es…miré fijamente a Manta, quien agonizaba del dolor…¡no puede ser!
-…Pero si ustedes pierden, - dijo el niño, apuntándonos – no solo Maya vendrá con nosotros, sino que me entregarán a Bruce Long…
El mocoso apuntó con el dedo a Lee Bruce Long, que yacía en el suelo, gravemente lastimado y con una lanza parecida a la de Len, enterrada en el pecho. ¿Por qué quería a Lee Bruce Long?
- Es un zombi sumamente poderoso…- dijo el niño, como respondiéndome. – Estoy muy interesado en él…
Increíble. ¿Éste niño en verdad fue el que hizo todo esto? Pilika está inconsciente, Jun parece muy malherida…y ni hablar de Lee Bruce Long, que si no fuese un zombi, diría que está muerto. Por otra parte, me enfurece mucho que le haya echo esto a Manta…estoy casi seguro que todo pasó porque…
- Así es, Yoh – dijo de repente, Makoto – la mujer que controla los vientos es Sayuri Oyamada, la hermana menor de tu amigo…le dije un par de cosas de ella y se lanzó a atacarme, ¿imprudente no crees? Y estábamos en plena batalla…
¡¿Qué?! ¿Cómo supo que…?
- Cálmate Len Tao, - dijo el niño – tu hermana fue la que empezó a desafiarme, yo a decir verdad solo quería pelear con ustedes…ella fue quien me detuvo.
¡Pero si Len no dijo nada! Esto es muy extraño, éste chico habla sin que nosotros le transmitamos ninguno de nuestros pensamientos…además, ¿cómo supo el nombre de…?
- De todas formas, Horohoro…- siguió diciendo, Makoto – Pilika fue quien gritaba y chillaba, ¡me insultó mucho! No podía soportar otra más de sus insolencias…por eso la ataqué.
Es muy extraño…éste chico parece que…
- ¿Leo todos sus pensamientos? ¡Bingo! – gritó Makoto.
Todos los presentes nos sobresaltamos, impresionados, era por eso que sabía exactamente todo lo que decíamos antes de decirle nada…sentí que Manta estaba tosiendo, le sostuve entre mis brazos e intenté hacer que reaccionara.
- ¿Manta? ¿Estás bien? – pregunté.
- Yoh…ese sujeto…es demasiado peligroso, - me advirtió Manta, con una voz muy débil – pero…por favor…salva a mi hermana…
Después de esto, Manta perdió sus fuerzas y perdió la conciencia, en mis brazos…¡no puedo soportarlo un momento más! Len, Horohoro y yo nos levantamos, dejando a los chicos al cuidado de Ayu, éste mocoso, Makoto Eiri, se las vería muy caro…
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Preview:
Crío hermoso Makoto Eiri!! Ajajajaj xD sorry pero tengo la imaginación atrofiada…oigan shikos, si les gusta el fic no duden en escribirme y hablar con mi persona! Feliz me gustaría escuchar algunos comentarios, estoy abierta a cualquier crítica constructiva…solo no sean tan crueles ToT ahora lo q viene mañana:
Anna y Tamaki empiezan un combate de demonios, por otra parte, los chicos son teletransportados a otro sitio fuera del combate, y ven la oscuridad de sus corazones! . No se pierdan el próximo episodio, "Ilusión", jojo un new personaje aparece frente los shikos .
