Capitulo XV:
Izumo y el mundo de los sueños
Los siete muchachos llegaron un martes por la mañana al templo de los Asakura en Izumo, en solo una semana celebraban Navidad…y ellos solo se preocupaban por su entrenamiento. Llegaron en la madrugada, la nieve había alcanzado toda la ciudad, y a Yoh, quien ésta era la ciudad en la que había nacido…le traía muchos recuerdos. La primera en recibirlos al llegar, fue Tamao, quien alegre llegó a la puerta:
- ¡Bienvenidos a casa! – exclamó ella, emocionada de ver a su amado Yoh.
Sin embargo, su expresión cambió sorprendentemente al notar que los cuatro chicos venían acompañados de tres extrañas mujeres: una de ellas era bajita y estaba junto a Yoh; la otra tenía dos orejas blancas y la otra era demasiado proporcionada.
- ¡Konnichiwa Tamao! – exclamó Yoh, - ¡cuánto tiempo sin verte! ¿Cómo supiste que veníamos?
- Pues…la señorita Anna me avisó, - dijo Tamao, sonriendo. – El señor Yomei les espera en la sala principal, adelante…
- ¡Hey, Tamao! ¡Por aquí! – gritó una voz a lo lejos.
Los chicos miraron sorprendidos, al notar que había un muchacho entrenando con una espada de bambú…y junto a él, estaban Ponchi y Conchi (los espíritus del zorro y el mapache que están al servicio de Tamao) junto con el espíritu de un perro…El muchacho era menor que los chicos, debía de tener unos doce años, su cabello era azulino y sus ojos color celestes…era muy tierno para su edad.
- Tamao, no sabía que tenían a otro alumno entrenando, - comentó Yoh, sorprendido.
- Pues si…su nombre es Kaoru Kaidou…hace un par de meses que está entrenando con nosotros…el señor Yomei ha sido muy bueno con él.
- ¿Por qué lo dices?
- Kaoru es huérfano, y el único que lo acompañó desde su nacimiento hasta la muerte fue su fiel perro, Jiro…sin embargo, su perro murió hace un par de meses. Pero el señor Yomei lo recibió en la casa y él quiso aprender de los shamanes con la única intención de volver a estar junto a su perro…
- Qué tonto, - comentó Len.
Sin embargo, la reacción en Ayu y Maya fue totalmente contraria:
- ¡Que tierno! – gritaron las dos al unísono. - ¡Que chico tan sensible!
A todos les apareció una gotita en la cabeza, con el comentario, mientras Yoh entraba a la casa, Tamao no soportaba la curiosidad que le causaban las extrañas chicas que habían llegado. Una de ellas era muy seria, mientras que las otras dos no hacían nada más que gritar…
Ayu 's POV
El señor Yomei fue muy cariñoso con nosotros y nos ofreció su hospitalidad…al parecer Anna le mantenía al tanto de quiénes éramos y cómo habíamos aparecido en las vidas de los chicos. A él le tengo mucho respeto y estima, es una persona de carácter algo fuerte, pero también, como todos, tiene su lado sensible, que no lo dejar escapar casi nunca, pero en sus acciones rudas las deja notar. Su mirada algo vacía pero en el fondo con corazón…me recuerda curiosamente a la de Anna. Tamao es una chica muy dócil, solo se descontrola cuando está junto a Yoh, una chica mucho más pequeña que nosotras…deberá tener doce años, su cabello era como el de Maya, pero era muy corto, sus ojos eran morados…había que admitir que era muy mona, acabo de conocerla, parece que está aprendiendo a usar su poder espiritual.
Qué extraño. Ella lleva años practicando con los Asakura y su progreso es extremadamente lento…al igual como ese tal Kaoru, que está entrenando en el patio. Me gustaría platicar con ella, es algo tímida, pero espero poder llevarme bien con ella...siento que hay algo que nos une, no entiendo que será…hay algo en ella que se me hace muy familiar...
- Oye…¿qué tal si vamos a fastidiar a ese muchacho? – preguntó Maya, con una voz pícara.
Estaba apuntando a Kaoru, al parecer a ella le gusta meterles miedo a los chicos tiernos e inocentes.
- ¡Maya!...– la llamó Len, el cabello se le había parado otra vez.
- ¡Está bien, Len! – se resignó ella, con un suspiro.
Mientras Len y Maya se dedicaban a discutir como era de costumbre, Haruko aprovechó para ir a hablar con el muchacho, y Horohoro e Yoh estaban atentos al itinerario de entrenamiento que les estaba dando el señor Yomei. Yo, mientras tanto, revisaba un par de cosas que me había echado Kururu a la mochila…
- ¿Qué es esto?...– le pregunté.
Abrí uno de los papeles, en éste decía: "La brisa acaricia el sueño del mañana, y..."
- ¡Kururu! – grité, ella apareció inmediatamente a mi lado.
- ¡Qué! ¡Tienes que escribir la canción para el festival! ¡Ni siquiera la has empezado! – me gritó ella.
Siempre arruinando mis vacaciones con actividades de la escuela…
- Ni siquiera lo he empezado…- murmuré, - ¡pero aún tengo tiempo para hacerlo, no!
- ¡Eres una irresponsable!
Kururu empezó a pegarme con su chipote otra vez.
- ¡El festival es dentro de tres semanas! – reclamé, arrugando mis intentos de canciones.
- ¡Si, pero con todo esto, apenas tendrás tiempo para concentrarte en la escuela! – me dijo ella.
Por una parte tenía razón…pero como ya dije, soy mala en esto, y componer una canción es todo un obstáculo para mí…¡lo peor es que tendré que cantarla frente a toda la escuela! ¿Qué voy a hacer? Estas cosas de creatividad son un fiasco…y así, Yoh, Horohoro, Ryu y Len empezaron con el duro entrenamiento que les sometía el señor Yomei. Recordé entonces la forma en la que Chocolove y Lyserg habían enfrentado a esos sujetos…y como Horohoro descubrió la farsa de ése niño…las batallas cada vez son más complicadas, tal vez deba batallar la próxima vez…porque si los oponentes son cada vez más fuertes, entonces, se me haría más difícil poder enfrentarlos…
Realmente las pruebas que les sometía Yomei eran muy difíciles, debo entrenar más…ahora por mi cuenta, como lo hacen los chicos…porque si no lo hago, podría perder, y está en juego mi vida y la de todos…no debo temer ya, debo pelear, no quiero ser una carga para Yoh y los demás. Decidiendo esto, me sumé al fuerte entrenamiento que les hacían hacer a los chicos…
Haruko 's POV
Sé que algo no está bien desde hace varios días ya…Ryu está actuando de una forma muy extraña, pareciese como si estuviera en otra parte. Lo observo hacer el entrenamiento…en verdad parece muy distraído y muy callado, eso no es normal en él. Quedo mirando de reojo a Kaoru Kaidou, ése niño…pareciese como si una sombra le estuviese siguiendo, me acerco a él, intentando parecer amigable:
- Hola, ¿qué estás haciendo? – le pregunto, sonriendo.
- Estoy jugando con el espíritu de mi perro, Jiro, - me dijo él – desde su muerte me he sentido muy solo…¡pero gracias a las enseñanzas del señor Yomei, he podido volverlo a ver!
Es cierto, éste chico está aquí por su querido Jiro, quien al parecer estuvo con él hasta su último respiro. Me agaché para estar a la altura de Kaoru, éste se sonrojó un poco al verme tan de cerca…
- ¿Sabes? Cuando la gente muere, tal vez es mejor que puedan descansar en paz, - le expliqué – porque…si es que los espíritus permanecen sin ninguna razón aquí, lo más probable es que se transforme en un espíritu atado a la Tierra…
- ¡Ya lo sé! Por eso es que quiero ser un shaman…si Jiro es mi espíritu, no tiene porqué requerir de un descanso eterno…
- Pero no creo que tú quieras pelear…
Kaoru me quedó mirando, con una mirada afectada, luego bajó la vista…tenía razón, él en el fondo tiene miedo a ser un shaman, es a lo mejor la razón por la cual este mal espíritu le está siguiendo. Como Kuchiyoseya, puedo distinguir cuando una persona está siendo seguida por alguna sombra…Tengo miedo que Kaoru no pueda darse cuenta de que su inseguridad está atrayendo a los entes.
Maya 's POV
- Así que una perla…hace mucho que no se habla de las joyas de Enbotsu…no creí que volviesen a ser usadas…- me dijo el señor Yomei.
Estaba explicándole todo lo ocurrido, al parecer el señor Yomei sabía la razón…estoy curiosamente interesada por esa perla.
- ¿Ya conocía la leyenda de las joyas de Enbotsu? – pregunté.
- Por supuesto, cuando era joven me enfrenté a él…un shaman que se dedica a fabricar joyería que puede afectar al poder espiritual, cuando él escapó de prisión, los sacerdotes enviaron a matarlo…pero a medida que pasaba el tiempo y él usaba el poder de su perla para aumentar su poder…se dio cuenta que al aumentar de manera impresionante sus poderes, la perla también consumía de ellos…
- Eso quiere decir…que la perla también absorbe el alma de quien la usa…
Eso tendría sentido, a lo mejor por eso Sayuri perdió la memoria, cuando Hao usó la perla con ella…era probable que absorbiera fragmentos de su memoria.
- Escucha…los poderes que le dio la joya a Enbotsu fueron asombrosos, pero el costo fue sumamente serio…- me aclaró Yomei – él perdió la vida a causa de esa perla…
- ¡Imposible!...¡Es por eso que Hao no ocupa la perla con él mismo! – grité, comprendiendo.
- Así es, si lo hace…el resultado puede ser el mismo, la hermana de Manta está en mucho peligro, además creo que fue brutalmente secuestrada por uno de los hombres de Hao…
No puede ser, pero al juzgar por las cadenas que ataban a Sayuri a aquella cruz…esa forma de atacar y ese daño, no me cabe ninguna duda…¡debió haber sido Tamaki el que la atacó! Ese maldito, con tal de hacerse daño está afectando a los demás…¡¿es que no puede abrir los ojos? Yoh apareció jadeando, muy cansado por el entrenamiento.
- Descuida abuelito, - le sonrió – lo venceremos…ya lo verás…
Yomei cerró los ojos y también sonrió, Yoh y los demás decidieron descansar un momento, ya que siguen algo débiles, sobretodo Ayu, por la herida de su brazo. Len apareció junto a ellos, era el único que estaba en óptimas condiciones…
- ¿Qué están haciendo? ¿Ya se cansaron? – preguntó Len, tomando un poco de agua.
- ¡No fastidies! – le gritó Horohoro.
Tenía el pecho desnudo y estaba sudando, ¡se ve tan sexy! Aunque los demás están igual, excepto Ayu claro, que está ocupando un buzo deportivo, ¡Len es el único que se ve genial!
- Te ves muy bien, Len…- le dijo Maya, algo sonrojada.
El chico también se ruborizó, y Horohoro no tardó el llegar a su lado y golpearlo con el codo.
- Ayy…Len, ahora entiendo, la verdad es que estás tan agotado como nosotros pero quieres lucirte ante Maya, - le dijo el ainu – bueno…si ese es tu motivo no te culpo…jeje.
- ¡¿De qué estas hablando? – le gritó Len, sonrojado.
- ¡Qué hermosas aves! – exclamó Ayu, mirando al cielo, distraída.
Los chicos discutían, mientras Ryu aún estaba callado…sumergido en sus pensamientos, Yoh se acercó a Ayu, quien perseguía las aves.
- ¡Esperen! ¡No se vayan! – gritó Ayu.
Las aves volaron precipitadamente, pero era porque Tamao les tiraba unas migajas de pan al suelo…y éstas comían de allí.
- ¿Verdad que son lindas? – le dijo Tamao, sonriendo.
- Jeh, si…creo que les agradas, cuando intenté acercarme se espantaron de mí – dijo la pelirroja, riendo torpemente con cascaditas en sus ojos.
- Si les demuestras que no les vas a dañar, ellas no te temerán…
Ayu se acercó lenta y cuidadosamente hacia donde estaba Tamao, alimentando a las aves, la chica le entregó a Ayu unas cuantas migajas de pan, y la pelirroja empezó a lanzarlas bajo sus pies. Las aves, sin problema, se acercaron a ella y empezaron a comer.
- ¡Ahh! ¡Qué bueno, no se han ido! – exclamó Ayu, uno de los pajarillos se posó en su cabeza. – Oye, ¡qué gracioso eres!
Yoh y Tamao reían, viendo cómo el ave miraba a Ayu desde su cabeza y ésta sonreía y le intentaba mirar, Ayu cogió al pajarillo y se quedó viéndolo por un rato.
- Es un gusto conocerte pajarito, ¡mi nombre es Ayu Tsukimiya!
La chica sonreía mientras hablaba con el pájaro, Horohoro y Len dejaron de pelear…viendo extrañados como Ayu hablaba con él, se veía muy graciosa.
- ¡Creo que lo llamaré…Anthony! – exclamó Ayu.
Tamao se cayó con una gotita en la cabeza.
- Emm…¿no crees que es un nombre algo…? – dijo Tamao, pero después se puso a reír.
Los chicos se quedaron mirando como Ayu y Tamao reían, era curioso…no estaban seguros en qué pero se parecían bastante, aunque Tamao era mucho más tímida, parecía que se había abierto fácilmente con Ayu. El señor Yomei pensaba seriamente en lo que podía ocurrir en la batalla si Hao ocupaba la joya de Enbotsu con sus extensiones…
- Oigan, ¿dónde está Haruko? – preguntó de repente, Yoh.
- Ah, debe estar vagando por allí…- comentó Horohoro, como desganado.
- La última vez que lo vi, estaba con Kaoru – dijo Tamao, haciendo memoria.
Maya frunció el ceño, como confundida…¿con Kaoru? Eso le pareció algo muy extraño, y sin más, decidió ir a buscarla, los chicos continuaron con el entrenamiento, después de su descanso.
Haruko 's POV
Ya se ha hecho de noche, los chicos han entrenado arduamente todo el día con su poder espiritual…y yo no puedo dejar de pensar que ése niño, Kaoru Kaidou, está siendo seguido por una sombra. No estoy segura de lo que pueda ser, pero parece que soy la única que se ha dado cuenta. Ahora me encuentro en el techo del templo de los Asakura…noto que alguien está subiendo hacia donde estoy yo, no necesito girarme para saber que es Maya.
- Oye, ¿dónde has estado? – me pregunta. – Los chicos y yo creíamos que te habías ido…nos preocupamos mucho.
- Hn, ¿adonde más voy a ir? – le respondí.
Hubo un silencio, una pausa bastante larga mientras Maya se sentaba junto a mí.
-…¿Tú también te diste cuenta, no? – me preguntó.
Asentí con la cabeza. Al parecer no soy la única…el comportamiento tan extraño de Ryu, y aquella extraña sombra que sigue a Kaoru…encima es un chico muy inseguro, y parece que tiene miedo a las batallas, ¿cuál es la realidad de éste asunto?
- Tengo miedo de que ése espíritu absorba el alma de ése pobre niño…- comentó Maya, - y no solo eso…Ryu también está siendo absorbido por ella…¿pero por qué? ¿Por qué solo ellos?
- Debe ser los que tiene mayor facilidad para entrar en sus sueños…
- ¿En sus sueños?...Eso significa que Suzuki está metido en todo esto…
No entendía muy bien a lo que se refería Maya, pero después de esto, ella desapareció con una llamarada, ¿es que no se puede ir de una forma menos escandalosa?
Ayu 's POV
¡Estoy exhausta! Los chicos y yo nos dimos un baño y luego nos tiramos en la sala, ya era de noche y queríamos dormir temprano para no tener problemas mañana…¡Yoh se ve tan lindo en su yukata! Todos los demás nos acomodamos en nuestros futones, solo Maya y Haruko no estaban con nosotros, Tamao y Kaoru dormían en otras habitaciones…separadas claro, después de todo este templo es enorme y ellos son los únicos que están entrenando en la vitrina. Sentía que alguien se levantaba…¿quién es? Me giré lentamente, de forma que no supiesen que estaba despierta…era Len, ¿por qué se levantaba estas horas de la noche? ¿Estaría preocupado por Maya? Salió sin decir nada de la habitación…¡ahh! ¡Tengo curiosidad! Yo también me levanto de mi futon y voy siguiéndole, para ver adónde va.
Len camina por el pasillo de templo, parecía algo adormilado…o confundido, me pregunto qué es lo que le ocurre. Veo que abrió la puerta de la salida, ¿qué piensa hacer? Tras esa puerta, una hermosa luna en un cielo estrellado se muestra…y la figura de una chica se voltea hacia él: era Maya, en una linda yukata, ¡ayy! ¡Esto es muy romántico! Por nada del mundo me perderé de esta escena…
Maya 's POV
Me sorprendió ver a Len tan tarde levantado…parecía que su mirada estaba perdida, parece que está como sonámbulo, qué curioso, se acerca a mí y yo no puedo aguantarme…¡es tan guapooooo! De la nada, Len me abraza efusivamente, yo le devolví el abrazo…a nuestras espaldas brillaba una luna llena, era un ambiente muy bonito sin embargo…es demasiado extraño que Len demuestre este tipo de cariño, veo al suelo, no tiene sombra…y entiendo porqué estaba actuando así…
Con fuerza, y con algo de dolor, lo empujo y lo aparto de mí, luego lo amenazo con Horaiken, la adorada espada que él me obsequió…Len no cambia la expresión, veo su mirada totalmente vacía…¡lo sabia! ¡Está cayendo bajo el control de ese espíritu! Lo más probable, es que si no lo atrapo ahora…yo…pero…¡no puedo hacerle daño a Len! Cuando intento atacarle, él no reacciona, ni siquiera parpadea, ¡es como un zombi viviente! Furiosa y confundida, sin saber qué hacer…bajo a Horaiken, sigue siendo Len aunque esté dormido, ése maldito espíritu está ocupando el cuerpo de Len para confundirme…él ahora debe creer que está en un maravilloso sueño. ¡Esto debe ser obra de Suzuki! Furiosa, abofeteo a Len.
Ayu 's POV
¡Ahhh! ¡Qué pasa! ¡No entiendo! ¿Por qué Maya empujó a Len cuando éste tiernamente la abrazó? ¡Se veían tan bien! Pero ahora Maya amenazó a Len con su espada, y después de guardarla, le golpeó…¿qué pasará ahora?
- ¡Oye! ¡¿Quién demonios te crees como para venir a golpearme? – gritó Len, como volviendo en sí. - ¡Eso me dolió mucho! ¡Discúlpate ahora, Maya!
La chica pareció contenta, le devolvió una sonrisa y ésta vez fue ella quien lo abrazó. ¡No entiendo nada!
- ¡Eres tú Len, realmente eres tú! – gritó Maya, abrazándolo con fuerza.
- ¡Pues claro que soy yo! ¡Ahora venga, suéltame! – le gritó Len.
- ¡No quiero!
- ¡Que me sueltes!
Y así empezaron otra vez a discutir, como siempre, Maya intentando estar con Len y éste regresando a ser el chico frío de siempre…pero ¿qué fue todo eso? ¿Qué exactamente pasó? Pareció como si Len hubiese sido poseído por alguien o por algo…
A la mañana siguiente, los chicos partieron enseguida con el entrenamiento…pero hubo un momento de receso, en el que Maya pidió hablar con todos, incluyendo a Yomei. Los únicos que no estaban allí eran Ryu, Tamao y Kaoru.
- ¿Dónde están los demás? – preguntó Maya, molesta.
- Pues…no lo sé, salieron muy temprano – comentó Yomei.
La chica suspiró, y fue cuando comenzó su relato:
- ¡Chicos! ¡Estamos en graves, graves problemas! – comenzó diciendo, Maya, - Suzuki, una de las extensiones de Hao…está utilizando sus poderes para hacer que espíritus malignos entren en nuestras cabezas…
- ¿Eh? ¿Qué te volviste loca? ¿Cómo puede ser eso? – preguntó Horohoro, incrédulo.
- ¡Maya tiene razón! Eso puede pasar perfectamente…- defendió Haruko – yo misma lo vi… Ryu ha estado siendo engañado por un espíritu, y Kaoru también…ese chico tiene alucinaciones con un fantasma…
- Yo sabía que los espíritus pueden entrar en los sueños…¿pero cómo es eso? – preguntó Yoh.
- Suzuki usa el poder de su flauta encantada, el sonido que emite solo lo pueden escuchar los espíritus…es un sonido relajante que si es bien usado, los espíritus pueden introducirse en los sueños de los humanos – explicó Maya.
- Los sueños son la separación de la vida y la muerte, - comentó Haruko – los espíritus malignos, cuando entran a los sueños humanos…intentan convencerlos de que se pasen al lado oscuro.
- ¡Y terminan asesinándolos! Kaoru y Ryu deben haber sido atacados porque son muy inocentes y no se dan cuenta de lo que está pasando…
- Pero oigan, anoche a Len le pasó lo mismo, ¿no? – dijo Ayu. - ¡Yo lo vi!
- Es verdad, anoche desperté junto a Maya…en otro lugar, - recordó Len – no me había dado cuenta hasta ahora…pero imaginé que había sido sonámbulo…
- Dime Len, ¿tú recuerdas qué fue lo que soñaste? – preguntó Yoh.
- No, no recuerdo nada…
- ¡Claro! ¡Es por eso que Kaoru está tan confundido! – gritó Maya. - ¡Un espíritu está acosándolo en las noches y él no se da cuenta!
- ¿Estas segura? Creo que la única que lo está acosando eres tú…– dijo Horohoro, aún sin creer ni una palabra.
- ¡¿Qué dijiste?
Maya se tiró sobre el ainu y empezó a darle unos estirones, el chico lloraba y gritaba, al mismo tiempo que Kururu aparecía junto a ellos y golpeaba a Maya con su chipote…haciendo que se tranquilizase.
- ¡Ya cállense! ¡No solucionarán nada peleándose! – gritó Kururu. – Es cierto…la melodía de una flauta se ha estado escuchando…una vez al mes suena esa hermosa música, creía que era algo bello y me tranquilizaba al escucharlo…
- ¡¿Por qué no dijiste nada, Kururu? – la regañó Ayu.
- ¡No tenia idea de que esa música podía hacer que los espíritus entrasen en los sueños!
- Y no solo entrar en ellos…- dijo Haruko – también pueden hacerte soñar diferentes cosas, pueden ser buenos o malos sueños, todo depende de las intenciones del fantasma…
- Entonces, está decidido, - dijo Yoh – esta noche comprobaremos si nuestras suposiciones son ciertas…
- ¿Qué? ¡Pero qué podemos hacer nosotros! – le dijo Ayu.
- Veremos si ése espíritu entra otra vez en el sueño de Kaoru, jeje.
Ayu 's POV
¡No puedo creer que estemos haciendo esto! Después de entrenar tanto con el poder espiritual, estamos todos en yukata…intentando entrar sigilosamente a la habitación de Kaoru, por suerte…ni él ni Tamao ni Ryu escucharon nuestra conversación. Y el señor Yomei nos dio permiso para hacer esto…¡me siento como una pervertida! Entramos a la habitación de Kaoru, quien dormía como un angelito en su futon…bien, ¡¿y ahora qué haremos?
- El espíritu ya entró en su mente…- dijo Haruko, - tenemos que apresurarnos…
Claro, es muy fácil decirlo.
- Muy bien, Maya, lo dejaremos en tus manos…- dijo Haruko.
- ¡¿Qué? ¡Yo que tengo que hacer! – gritó Maya, en un susurro.
- Cuando curaste a Lyserg no te diste cuenta, pero cuando le compartiste tus poderes…abriste el alma de Lyserg y su interior, por eso que cuando con tus propias manos destruiste el pergamino, destruiste todo el sello…
- Si, pero yo lo hice porque sabía que podía…fue algo así como intuición…
- ¿Qué no te das cuenta? ¡Todas nosotras tenemos una habilidad especial!
¿Una habilidad? ¿Nosotras? ¡Ah, se refiere a ellas! A las chicas que poseen los elementos de Hao, me gustaría yo también tener poderes especiales…Ni los chicos ni yo parecieron comprender.
- Verás, - dijo Haruko – Anna tiene una intuición agudizada que le permite percatar todo… Sayuri puede crear ilusiones con magia, yo tengo la habilidad del ojo del dragón, y puedo ver el pasado y el futuro…no estaba segura, pero cuando tú le diste tu poder a Lyserg, lo comprobé… ¡tu poder es abrirnos la puerta entre el mundo humano y el mundo espiritual!
-…¡Claro! Ahora entiendo, - dijo Yoh, dando un golpecito – eso quiere decir que Maya puede abrirnos la puerta hacia los sueños de Kaoru, ¿no?
- ¡Exacto!
- Bien…¿y qué es lo que tengo que hacer? – preguntó Maya, tan confundida como yo.
- Solo tienes que centrar tus poderes en Kaoru, dos personas te sujetarán de las manos y sus almas serán tele transportadas hacia la mente de Kaoru…
- Jah, lo haces ver muy fácil…está bien, lo intentaré, ¿quiénes serán los que vendrán conmigo?
Hubo un silencio, no estoy segura…¿será peligroso entrar a mentes ajenas? En fin, como era de esperarse, después de la pausa, Len se levantó, haciendo el papel del chico valiente.
- Yo lo haré, - dijo el chico.
- ¡Está bien! ¡Yo los acompaño! – exclamó Yoh, con una sonrisa. – Será una experiencia divertida…
Ahhh…¡si me hubiesen dicho que Yoh iba…! Con gusto lo habría acompañado…en fin, Horohoro, Haruko y yo nos quedamos de espectadores, mirando con temor. Haruko le indicaba a Maya lo que tenía que hacer…ella apoyó la cabeza de Kaoru entre sus piernas, cerró los ojos y empezó a cubrirlo con su poder espiritual. Yoh y Len también cerraron los ojos y tomaron a Maya, uno cada mano, vi claramente como ellos también eran cubiertos por el poder espiritual de ella…parecían llamaradas de fuego, como un ave encendida que los cubría. ¡Fue un espectáculo impresionante! Poco a poco, conseguí ver como el alma de los tres chicos atravesaba una barrera completamente diferente…como si sus espíritus poseyeran al cuerpo de un dormido Kaoru.
- Tengan cuidado…- susurró Kururu, quien estaba junto a mí.
No sé porqué, pero tengo un mal presentimiento.
Yoh 's POV
La sensación de ser cubiertos por el fuego de Maya, fue algo impresionante…cada vez hacia más y más calor, como cuando nos enfrentamos a Hao, dudé un poco cuando decidí acompañarla a ella y a Len, pero si muestro inseguridad ahora no podré enfrentarme con el enemigo de más adelante. Y ese pobre niño está siendo perseguido por aquél aura extraña… cerré con fuerza los ojos, y sentí que mi espíritu era trasladado a otro lugar, la sensación de pasar de mi cuerpo a la mente de Kaoru fue algo que jamás voy a olvidar…¡es como cuando uno va en bajada de una montaña rusa y el estómago te da mil vueltas!
Al llegar, Len y Maya se encontraban junto a mí…estábamos en un lugar completamente diferente: era una fiesta, una fiesta de gala, y todas las personas estaban vestidas con mucha elegancia. Los hombres usaban ternos y las chicas hermosos vestidos…no vimos a ningún rostro conocido por allí, caminamos un poco, muy confundidos.
- ¿Dónde estamos? – pregunté, después de la pausa.
- Este es el sueño de Kaoru, - explicó Maya – qué extraño…¡somos los únicos que no estamos bien vestidos!
- Eso no será necesario, miren allá – indicó Len.
Vimos hacia al frente, y fue cuando distinguimos al chico de cabellos azules, Kaoru estaba con un terno negro, pero estaba solo…parecía tan confundido como nosotros. Nos le quedamos mirando e intentamos ir hacia él…le llamamos por su nombre, pero parecía estar algo despistado…como si algo fuese a ocurrir. Justo en ese momento, una ráfaga de viento se apoderó del lugar, ¡las mesas! ¡Los banquetes! ¡Las personas! Todo voló sobre nuestras cabezas, y parecía como si todo el lugar fuese a derrumbarse en cualquier momento…apareció frente a nosotros un humo como proveniente de las nubes…era muy extraño. Len cubrió a Maya y yo me protegí con el brazo…maldición, Amidamaru no estaba conmigo.
Finalmente, el huracán había terminado…y no quedaba absolutamente nadie ni nada, solo infinitas nubes que flotaban en medio de la nada…ni siquiera nosotros estábamos en un lugar físico, notamos que Kaoru tosía e intentaba buscar entre las nubes, fue cuando un resplandor movió todo el humo. Un alma, un alma brillaba, ¡era Jiro! ¡El perro de Kaoru!
- ¡Jiro! – gritó Kaoru, parecía tan sorprendido de verlo allí.
El perro ladraba alegremente, y al ver a su amo, empezó a correr con fuerza hasta donde estaba Kaoru, quien también iba hacia él. Kaoru abrazó a Jiro, y éste le lamía toda la cara… ¡fue un reencuentro muy bello! Kaoru lloraba de la felicidad y acariciaba a su perro, que movía la cola contento.
- ¡Jiro! ¡Jiro! ¡Realmente estás aquí! – gritaba Kaoru, llorando y muy feliz - ¡al fin, amigo mío! Estas a mi lado…no permitiré que nada nos separe…
Que bien, finalmente Kaoru pudo reencontrarse con Jiro…estaba muy contento, pero Len no parecía feliz de ver esa escena.
- ¿Qué te pasa, Len? – le pregunté, extrañado.
- Algo no anda bien aquí…- comentó Len.
Me sorprendió que dijese eso, miré a Kaoru, que estaba con su perro…de pronto, otro resplandor apareció y apartó las nubes de su lugar. Jiro se dio vuelta, dejando a Kaoru, y corrió hasta donde estaba esa figura…de la persona que acababa de aparecer frente a nosotros. ¿Quién era? Antes de contestar mi pregunta, una mujer apareció tras las nubes, su cabello era increíblemente largo y negro…sus ojos eran verde esmeralda, muy profundos, y su piel blanca como la nieve. Esa chica llevaba un vestido de gala color rosado, muy hermoso. Jiro se acercó ladrando y moviendo la cola hacia ella…la chica le acarició la cabeza y le devolvió la sonrisa.
- Jiro es un muy buen perro, - dijo la mujer…dirigiéndose a Kaoru. – Que lástima que un ser tan cruel lo asesinó…
¡¿Cómo? ¿Alguien mató a Jiro? Esa parte de la historia no la sabía…a lo mejor era ese el verdadero motivo por el cual Kaoru quiere hacerse más fuerte, ¿quién pudo haber sido tan cruel…?
- Lo sé…hay gente en verdad despreciable en este mundo, - dijo Kaoru, parecía molesto.
El chico bajó la mirada, y apretó los puños, nosotros solo estábamos allí de espectadores… pero creo que entiendo la rabia que puede producirle.
- No te preocupes, si te quedas conmigo…podrás ver a Jiro cuantas veces quieras, - le dijo la mujer. – Si me acompañas, Jiro vivirá para siempre contigo…siempre.
Kaoru subió la mirada, parecía confundido. ¡Maldita sea! ¡Ése espíritu quiere llevarse al alma de Kaoru! No puedo permitirlo, me precipité…y fui corriendo hasta donde estaban Kaoru y la mujer que acariciaba a Jiro, Len intentó detenerme pero no podía dejar las cosas así.
- ¡Kaoru! ¡No seas tonto! ¿Crees que eso es lo que Jiro hubiese querido? – le grité. - ¿Morir con él? ¡Despierta, Kaoru, esto es un sueño!
- Solo estoy dándole la oportunidad de estar con su perro…- dijo la mujer.
- ¡Esto no es lo que él quiere! – sujeté a Kaoru de los hombros. – Kaoru, esto es un sueño, Jiro no está vivo…pero aún puedes mantenerlo dentro de tu corazón…
- ¿Un…sueño? – preguntó Kaoru, confundido.
Parecía que se estaba espabilando, la mujer me observó algo molesta.
- ¿Los quieres separar? ¡Odio la gente que hace eso! – gritó ella. - ¿Tienes idea de cuánto Jiro ha estado esperando a Kaoru? ¡No puedo hacerlo esperar más!
- ¡Si Jiro en verdad quiere a Kaoru, seguirá esperando! – le dije.
- ¡Ya estoy cansado de estas boberías! – escuché gritar a Len.
Él lanzó su ataque de cuchilla dorada hacia la extraña chica, quien voló por los aires para evitar el golpe. Era impresionante…parecía ser un espíritu con grandes fuerzas, los ojos de la mujer parecían brillar de furia.
- ¡VÁLLANSE YA! – gritó ella.
Acto seguido, estiró la mano hacia nosotros…como empujando algo, y una cantidad enorme de poder espiritual se disipó hacia nosotros, Maya, Len y yo salimos volando, golpeados por una enorme bola de energía que lanzó aquella mujer. Kaoru se quedó parado, bajo ella, muy confundido…mientras nosotros fuimos cegados por una luz impresionante.
