Capitulo XVII:
Inseguridad
Yoh, Len y Horohoro corrían a toda velocidad hacia donde sus espíritus acompañantes les guiaban: hacia donde estaba Suzuki tocando su flauta, el sonido de la flauta cada vez los confundía más, como si tuviese un hechizo sobre ellos. Por otra parte, un espíritu maligno, Chiaki, estaba controlando el alma de Ryu…y en esos mismos instantes se estaba enfrentando a Haruko y a Ayu.
Len 's POV
Corríamos lo más fuerte que podíamos, Amidamaru y Basón eran los que principalmente nos decían adonde ir…pero de pronto, de la nada se detuvieron, nosotros nos detuvimos con ellos.
- ¿Qué pasa Amidamaru? – preguntó Yoh, confundido.
Los miré fijamente…¡imposible! Parecía como si estuviesen encantados con el sonido de aquella famosa flauta, tanto Basón y Amidamaru comenzaron a parecer algo así como babosos…y se empezaron a encandilar tanto con esa música, que ya no escuchaban nuestras palabras.
- ¡Oye! ¡Basón espabílate! – le grité, molesto.
- Ay no, mi Koloro también parece hechizado – dijo Horohoro, mirando a su espíritu.
No entendíamos que ocurría, nuestros espíritus estaban completamente perdidos, sus miradas eran vacías y no escuchaban nuestros gritos ni llamados. Fue entonces, cuando un sujeto apareció subido a la rama de un árbol…próximo a nosotros, éste sujeto tenía una flauta muy extraña y tocaba de ella…aunque yo solo escuchaba el sonido de una música escalofriante, ¡ése debe ser el tal Suzuki! Saqué mi cuchilla de golpe.
- ¿Escuchan esta hermosa música? – preguntó el tipo, - ésta es la marcha fúnebre de sus chicas…y de ustedes también.
Qué hombre más insoportable, nuevamente…se llevó la flauta a la boca, Yoh dio la señal y todos corrimos hacia donde estaba ese sujeto, sin embargo, una figura que salió de los arbustos, nos detuvo.
- Veo que no han sido unos cobardes…- dijo la persona que nos daba la espalda. – Los felicito, han podido encontrar al señor Suzuki…sin embargo…- se volteó a vernos - ¡esta será su tumba!
Al verla, nos dimos cuenta de que era una mujer, Horohoro quedó bastante baboso al verla… era una chica de cabello verde y ojos azules, sus ropas eran muy ajustadas y provocativas, tal como le gustan a mi amigo éste.
- Pero…aquí falta uno, ¿no Suzuki? – preguntó la mujer, al hombre de la flauta. – No me digan que su amiguito se acobardó y huyó…
Su sarcasmo era muy estúpido…aunque bueno, supongo que Ryu no está a aquí, pero eso no interesa, podemos perfectamente con ella.
- Con nosotros será más que suficiente, - dije, confiado.
- ¿Eh? ¡Qué chico tan guapo! – exclamó la mujer, - no sabía que el famoso Len Tao tuviese una cara tan bonita. ¡Cuando esto termine, serás todo mío!
No entiendo a qué se refería esta mujer tan tonta, pero poco me importaba…Horohoro me miró con cara de pocos amigos e Yoh se puso a reír como de costumbre.
- Déjate de habladurías, vamos a pelear…- dije, algo molesto.
- Tú…vas a ser el primero en morir por tu insolencia, - me respondió Suzuki.
- ¡No matarás a ese! Él es mío, de acuerdo…yo lo mataré si quiero o tal vez me lo quede…jeje.
¡¿En qué está pensando esa mujer? ¿Y como que morir primero? Esos sujetos son unos impertinentes, no tienen porqué hablar así…son unos seres muy molestos, ¡¿quién se creen que son? Suzuki rió un poco.
- De acuerdo, Ranko…si los vences, te dejaré que te quedes con el chico de Maya, - rió Suzuki.
- ¡Jah! ¡Maya! – dijo la mujer, como con repulsión. - ¡Escuchaste Len Tao! ¡Serás mío!
Como si fuese un trofeo, esto está empezando a molestarme. Yoh, Horohoro y yo nos pusimos a la defensiva…todos con nuestras armas, sin embargo, había algo que no andaba bien, aunque intentábamos hacer la posesión de objetos…nuestros espíritus no reaccionaban, el poder de esa flauta aún hipnotizaba a Basón y a los demás. Los chicos y yo nos miramos desconcertados.
- El poder de Suzuki está haciendo efecto en sus espíritus, - dijo la mujer – ¡ríndanse! Sus espíritus no los escucharan, la única forma de romper el hechizo…es destruyendo el arma del señor Suzuki…
La mujer de cabellos verdes sacó como con arte de magia unos estiletes que sujetaba entre sus dedos…poco a poco, sus codos, sus pies y de sus brazos empezaron a salir dagas y cuchillos…en todo su cuerpo…
-…¡Ranko, el Stilleto Oscuro! – gritó la mujer. - ¡Ha llegado!
Nosotros estábamos listos para pelear, no importa que no podamos realizar la posesión, soy autosuficiente ya que sé pelear cuerpo a cuerpo…le mostraré cuál es mi poder. Antes de lanzarme a la batalla, esa mujer desapareció de donde estaba, ¡¿dónde se había metido? Lentamente, sentí que un par de manos tocaban mi cuello…imposible, está…atrás mío…esa estúpida pasó sus manos, tocando deliberadamente mi cuello, su respiración hacía cosquillas en mi nuca…quedé paralizado…cualquier movimiento en falso y podía usar una de sus estiletes…
- Qué monada, - susurró ella – eres demasiado para Maya ¿no?
Su voz se escuchaba más cerca, susurraba en mi oído…estaba demasiado nervioso, me sentía acorralado, si intentaba atacarle…ella podría hacerme cualquier cosa.
- ¡Disculpen la tardanza! – dijo una voz.
El ataque de una espada fue suficiente para que esa mujer saltase, y apareciese nuevamente frente a nosotros…alejándose de mí. Cuando ella aterrizó, tenía un raje en el brazo, como si alguien la acabase de cortar. Todos nos giramos a ver quien era, en una de las puertas de aquél enorme templo, y vimos a ¡¿Maya? ¿Qué está haciendo aquí? ¿No se supone que ella estaría cuidando a Kaoru? Nos quedamos muy impresionados, la mujer de cabellos verdes le miraba furiosa…
- ¿Les falta un luchador? – preguntó Maya, con voz decidida. – Aquí está Natsume Maya…a sus servicios, – ella mostró a Horaiken. – Ranko…¡no permitiré que toques a Len!
Ayu 's POV
Maldición…¡ésta tal Chiaki es demasiado fuerte! No sé de donde saca tantas fuerzas, pero a medida que Haruko ataca con su bumerang, éste se devuelve hacia nosotras…me lanzo para aplastarla con el poder de mi enorme martillo…pero cuando lanzo mi ataque y toda la tierra se estremece, me doy cuenta de que la mujer ya no estaba allí, ¡fallé! Y encima destruí gran parte del pasillo de los Asakura. ¡Ése estúpido del señor Ryu no se espabila!
- ¡Es inútil! – gritó el espíritu, con mucha furia.
Al decir esto, todas las tablas que mi posesión de objetos rompió, empezaron a levantarse, ¡ahh! ¡El suelo se está levantando! ¡Y Haruko y yo también estamos levitando! Ésta mujer sabe ocupar poderes psíquicos o algo así…puesto a que hace que demos vueltas y vueltas en el aire sin cesar, ¡me estoy mareando!
- ¡Bájanos de aquí! – le grito.
- Esto les pasa por interferir entre la amistad de Ryu y yo, - dijo la chica – dime algo…Ryu, ¿me acompañarás?
Ella tomó de las manos del tonto, y éste como un perro, baboso por sus "encantos", asiente con la cabeza y le toma las manos. ¡Demonios! ¡Con tal de que una mujer lo seduzca, él es capaz de todo! Intento detener su ataque…haciendo que mi mazo aumente tanto de tamaño, que sus poderes no puedan soportar el peso…¡ahhh! ¡Sigo volando!
- ¡Tonta! – me grita Haruko. - ¡Esto no se trata de fuerza física! Al igual como con Usui…ella nos levanta con ayuda de su poder espiritual…
- ¡¿Entonces qué vamos a hacer? – le pregunto.
- La única forma de debilitar sus poderes…es haciendo que ella pierda esos sentimientos de rencor, y que su egoísmo no tenga a quien atacar…
- ¡Ah! ¡Lo tengo!
Me lancé hacia Haruko, y flotando, me puse atrás de ella, la chica no tenía idea de lo que yo estaba haciendo…no importa, después recibiré mi castigo.
- ¡Oiga, señor Ryu! – lo llamé, él nos vio con su mirada perdida. - ¡Mira esto!
Y sin mero aviso, le abrí toda la blusa a Haruko (xDD) viéndosele todo el brazier, ¡estoy segura de que esto funcionará! Y tal como lo esperaba, Ryu se espabiló y pareció que el hechizo de la chica se desvaneció…al ver a Haruko en sostén, ella me golpeó tan fuerte que salí volando (x.x)…pero al menos, aquél poder de levitación se desvaneció.
- ¡¿Qué? ¡¿Qué está pasando? – gritó Chiaki.
Haruko cayó duro al suelo, mientras Ryu la observaba como un baboso. Ella se abrochó la blusa, mientras miraba extrañada a Chiaki, las nubes se habían desvanecido y ese poder espiritual ya no se sentía con la misma intensidad. La chica estiraba su brazo…como intentando soltar su poder, pero no pasaba nada.
- ¡Ahh! ¡Mis poderes! ¡Qué pasó! – gritó Chiaki, remeciendo su brazo.
- Jeje, así que ya no tienes poderes…- comentó Haruko, riendo maliciosamente.
El señor Ryu apareció junto a ella, seguía teniendo cara de hechizado…pero esta vez sus ojos iban directo a la blusa de Haruko. Ella solo con un golpe lo mandó a volar, ¡es increíble! Tronó sus puños y miró a Chiaki, quien caía sobre sus rodillas, totalmente pasmada.
- Bueno…ahora dejarás de hacer berrinche y buscarás el descanso eterno, - dijo Haruko, sacando un pergamino que guardaba dentro de su brazier.
Ése pergamino pertenece a los Kuchiyoseya, ¡es algo así como lo de los cazafantasmas! Tiene muchos sellos y son extremadamente poderosos…Haruko abrió el pergamino frente a Chiaki, pero ésta comenzó a hacer escándalo:
- ¡No! ¡Yo no me iré! ¡No buscaré el descanso eterno sola! – gritó Chiaki.
- Creo que no se querrá ir…- dije, con una gotita en la cabeza.
- ¡No juegues conmigo! ¡Espíritu insolente! – le gritó Haruko.
La peliazul se acercó a ella y mientras Chiaki gritaba y lloraba, ésta comenzó a jalarle la oreja y a darle estirones más golpes con chipotes entre otras cosas. ()
- ¡Será mejor que empieces a mostrar más de respeto! – le gritó Haruko, mientras la molía a palos. - ¡Sino, haré que te transformes en un zapato por el resto de la eternidad!
- ¡No! ¡En zapato no! – gritaba Chiaki, asustada. - ¡Lo siento! ¡Lo siento! ¡No fue mi intención! ¡Es que me sentía muy sola!
"¿Es así como Haruko captura a los fantasmas…?" pensé en ese momento, con una gotita en mi cabeza. ¡Estoy tan decepcionada! Fue entonces cuando llegó junto a nosotros, me sorprendió al verlo, ¿no que él debería estar con Maya? Kaoru llegó en su yukata, algo adormilado, cuando Haruko le vio, dejó de golpear a Chiaki…y también quedó mirándole de manera afectada.
- Kaoru…- susurramos ambas.
El peliazul se acercó a donde estaba Chiaki, y se agachó para estar a su altura, ella le miró sorprendida.
- Siempre supe que eras un espíritu, - le dijo Kaoru, con una sonrisa. – Si mal lo recuerdo te llamas Chiaki, y en tu vida eras una chica muy tímida, y encima siempre fuiste inválida ¿no? Por eso no tenías muchos amigos…
- Pero…se supone que no debías recordar nada…- dijo Chiaki, muy sorprendida.
Haruko y yo también nos quedamos sorprendidas, hacía tiempo ya que Chiaki parecía estar siguiendo a Kaoru…pero ¿él siempre supo lo que pasaba? ¡Y nosotros que creíamos que él no tenía idea!
- Una vez en un sueño me lo dijiste…- dijo el peliazul, - que no querías irte al cielo sin tener al menos un amigo, sabes, yo estaba dispuesto a ser tu amigo…pero cuando usaste a Jiro para llevarme al otro mundo…cambié de parecer…
Chiaki guardó silencio, y nosotras dimos unos pasos atrás, mientras él le hablaba suave.
- ¿Pero sabes? Una de las cosas más importantes que una chica me enseñó…era de que no todas las personas, ni los shamanes ni los espíritus son iguales…que no podíamos meterlos a todos en un mismo saco…
Oh, ¡eso se lo dije yo! Jeje.
- Por eso, es que voy a darte una oportunidad…- dijo Kaoru, indicando con el dedo: - cuando yo muera, te prometo que seremos amigos para siempre…pero hasta entonces, quiero encargarte que cuides a Jiro…
- ¿Eh? ¿A Jiro?
Tanto Chiaki, como nosotras estábamos muy sorprendidas. Ya veo, ya que Jiro también es un espíritu, lo mejor sería que Chiaki se encargase de cuidarlo.
- Quiero que acompañes a Jiro para que nunca se pierda, - le sonrió Kaoru - ¡y cuando yo sea un espíritu, te juro que iremos al cielo los tres juntos!
La chica asomó unas lágrimas en sus ojos, y sin poder aguantarlo más, se echó a llorar. Kaoru le acariciaba tiernamente la cabeza, mientras el espíritu de Jiro aparecía junto a ellos, y lamía el rostro de Chiaki. ¡Fue una escena tan conmovedora! Estaba apunto de ponerme a llorar yo también…si no fuese porque Kururu y Haruko me golpearon la cabeza, ¡porqué siempre la gente me golpea!
- Bueno, supongo que todo salió bien…- dijo Haruko, sonriendo.
- Si, es un alivio – dije, suspirando. - ¡Bueno chicos! Hasta entonces, Chiaki, puedes quedarte con nosotros y con Kaoru, ¡te aseguro que encontraremos algo que puedas hacer!
- Gra…gracias, - tartamudeó Chiaki, aún con lágrimas en sus ojos.
- Oye…Ayu, - me llamó Haruko, algo tensa - ¿por qué tuviste que abrirme la blusa para vencerla?
Ay no, ahora ella me mira con esa mirada que tanto odio y asoma un puño furioso, ¡su cara está llena de venitas enojadas! ¡No quiero que desate su furia en mí!
- P-pues…- tartamudeé - ¡supuse que la fuerza que tenía Chiaki la sacaba del alma de Ryu, que tenía bajo su control! Así que…¡era la única forma de distraerlo!...
Demonios, mis excusas baratas no funcionan…y Haruko se está acercando paso a paso a mí, ¡a correr!
Maya 's POV
Los chicos parecían impresionados, pero Yoh y Horohoro parecían muy contentos de verme… ¡yo estoy dispuesta a acabar con esa estúpida de Ranko! Len es el único que se confunde al verme, no es necesario que él se interponga…apunto a Ranko con la espada Horaiken.
- Mira fijamente ésta espada, - le dije – éste fue un obsequio de mi amado Len…y en ella yo deposité mi corazón…
- Maya, ten cuidado, éste sujeto puso en trance a nuestros espíritus, - me advirtió Yoh.
- No te preocupes, Yoh, el ave de fuego no cae ante trucos tan bajos como la flauta de los sueños de Suzuki…ustedes ahorren energías para pelear con él, yo me encargaré de ella…
Ranko me miró con desprecio y lamió la herida de su brazo. No parecía muy contenta de verme…por supuesto que yo tampoco.
- Mira quien ha llegado…- dijo sardónicamente - ¿es que tú quieres entrar en la pelea, Natsume? Qué lástima, yo sola puedo ocuparme de Len.
Me enfurece que diga esas cosas, lo admito…pero Len no se defiende ni hace caso a sus palabras, creo que sigue sin querer hablarme, ¡hmp! Eso no importa ahora, le hice la posesión a Horaiken, la cual se transformó en una espada de fuego.
- Bueno, Len, ante tus ojos verás quien es la mujer que te merece ¿verdad lindo? – preguntó Ranko, guiñándole el ojo.
Len simplemente la miraba de mala manera y rehuía la vista hacia cualquier otro lado. Así comenzó el combate entre Maya y Ranko, la mujer cubierta de estiletes había notado que su punto débil era Len, así que decidió hacer el mayor uso de eso. Suzuki seguía tocando tranquilamente su flauta, cuando Horohoro intentó atacarle, fue impactado por una descarga eléctrica…Ranko hizo su primer ataque, lanzándole navajas a Maya, quien con rapidez las esquivaba.
- Simplemente es divino, ¿no? Sus ojos son tan lindos…después de todo lo que se me antoje hacer con él, le voy a quitar esos hermosos ojos dorados…- dijo Ranko.
Mientras decía esto, intentando distraer a Maya, le lanzaba estiletes, ella se defendía con su espada…en el fondo, aguantaba la rabia, pero decidió callar y seguir con la batalla. Ranko le lanzó muchas navajas, y con la mano, Maya las quitaba del camino, hasta que agitó la espada e hizo una herida en el estómago de Ranko, ella le miró con rencor.
- ¡¿Vamos a pelear o qué? – gritó Maya, sin contenerse.
En ese preciso momento, ella deseaba matar a Ranko más que cualquier otra cosa, no soportaba que fuese tan atrevida con Len, quien éste, miraba sorprendido la actitud que había adquirido.
Yoh 's POV
Vaya…parece que Maya está algo celosa de Ranko, ésa chica es demasiado descarada, debe molestarle como coquetea a Len…si es que las cosas siguen así Ranko terminará hecha cenizas, una batalla que tiene como recompensa ser la más fuerte para Len…no me gustaría hacerlas enfadar…jeje.
- Ya verás, Len, serás solo de Ranko…- dijo la mujer, riendo. – Serás mi amante preferido…
- No me convertiré en el juguete de nadie, - refunfuñó Len – menos de una mujer como tú.
- Si solo ustedes dos son los contrincantes, creo que nosotros ahorraremos energías, - dije con una sonrisa.
- ¿Ah si? – comentó Ranko, - verás si consiguen salir vivos de ésta…no me importa que ataquen todos a la vez, los mataremos a todos…
- Basta de charlas, - dijo Maya, mirando con furia contenida a Ranko. – Acabemos con esto…
Haruko 's POV
Acompañados de Ayu, Kaoru y el espíritu de esa chica, Chiaki, fuimos corriendo hacia donde Kururu nos indicaba que estaba el sonido de la flauta…sin embargo, a medio camino, Kururu y Chiaki se detuvieron…como enamoradas de la música que se escuchaba. Conseguí ver con mi percepción del ojo del dragón unas ondas espirituales que hechizaban a los espíritus…en fin, tendremos que seguir sin ellas, aunque dudo que Ayu pueda pelear sin los poderes de Kururu. Corrimos hasta encontrarnos con una escena impresionante…una mujer de cabellos verdes y que usaba el "Stilleto Oscuro", atacaba lanzándole furiosa muchas navajas a Maya, quien las esquivaba rápidamente…de espectadores estaban los chicos, ¡oigan! ¡¿No que ellos iban a pelear y Maya se encargaría de cuidar a Kaoru?
Noté que un sujeto rubio estaba sobre la rama de un árbol, tocando la flauta demoníaca donde provenía aquél sonido que hechizaba a los espíritus. De un salto, me dirigí con mi bumerang a atacarlo…pero un campo de fuerza de energía eléctrica me dio la corriente, y caí pesado al suelo.
- ¡Haruko! – corrió Ayu hacia donde estaba yo. - ¿Te encuentras bien?
- Ése sujeto…es Suzuki, - dije a Ayu, débilmente.
Imposible, éste tipo puede dominar las descargas eléctricas…eso lo sé porque pareciese como si varios rayos eléctricos danzasen en torno a él, mientras él toca de su flauta. Será más difícil acabar con él…La mujer de cabellos verdes había atacado a Maya con una cuchilla que ocultaba bajo su traje, pero Maya consiguió protegerse con ayuda de Horaiken.
- ¿Sabes? Si no hubieses llegado en ese momento, estoy segura de que Len y yo nos hubiésemos besado, - le dijo la mujer.
Maya pareció sobresaltarse al escuchar esto, y perdió fuerza mientras sostenía la espada, y sin soportarlo, saltó hacia atrás, mientras la chica de cabello verde seguía lanzándole estiletes. Maldición…es muy astuta, está ocupando a Len para distraer la atención de Maya, si sigue así, estoy segura de que Maya no podrá evitar todas las navajas.
La batalla que se cernía dependía de la velocidad y la atención que se prestase en el combate…si Maya se descuidaba por un segundo, las cuchillas de Ranko darían en el blanco: debía de estar alerta, pero los comentarios que emitía la mujer le hacían perder la concentración cada vez más. Maya se defendía con su espada de fuego, y también esquivaba los estiletes…
- Escucha Natsume, ¿crees que Len se fijará en ti? – la provocó Ranko, - con esas orejas y ese cabello tan desaliñado…encima ni Tamaki quiso permanecer a tu lado…
Sus palabras eran mucho más cortantes que las propias cuchillas…para Maya, esas eran totales heridas que Ranko le provocaba, pero no pensaba darse por vencida tan fácilmente. Ranko hizo un ataque aéreo, lanzando una lluvia de agujas de acero, que clavaban el suelo y serían capaces de atravesar a una persona.
- Eres idéntica a mí…- murmuró Maya, mientras golpeaba las cuchillas con su espada – solo que tú eres más fea…
Esto hizo enfurecer a Ranko, quien puso cara de pocos amigos. Furiosa, se lanzó sobre Maya, con un ataque de estiletes en filas…
- ¡¿Crees que con eso me vencerás? – le gritó Maya.
La chica, con la mano, se puso a golpear para el lado las estiletes, sin embargo, iban tan seguidas que poco a poco empezó a agotarse ¿cuántas les había lanzado? Cuando Maya quedó con los brazos cruzados, por tantos golpes…notó que una estilete venía atrás de la última que había golpeado…iba directo a su rostro.
- ¿Y qué me dices, precioso? – dijo Ranko, acercándose a Len. - ¿Saldrás conmigo?
La chica se acercó provocativamente a él, juntando sus manos a un lado de su cara, el chico se echó para atrás…como asustado. Por otra parte, Maya había caído, dándole la espalda a los chicos…todos estaban preocupados que el daño hubiese sido mucho, Maya empezó a botar sangre, y se volteó, sonriendo, con la estilete en la boca…
- ¡Imposible! – gritó Ranko, impresionada.
Involuntariamente, Len sonrió ante la hazaña de la chica. Maya escupió la cuchilla, acompañada de un poco de sangre…su boca sangraba, pero nada grave, tomó a Horaiken y se dispuso a atacar a Ranko.
- ¡Ahora es mi turno! – gritó Maya.
A momento, ella atacó a su enemiga…y con todas sus fuerzas, Ranko intentó sujetar con ambas manos la espada de Maya, pero que no la partiese en dos…sin embargo, ¡la espada de Maya estaba muy caliente! "No soportaré…mucho tiempo más" pensó Ranko, algo asustada, ya que la espada en verdad estaba ardiendo.
- No seré vencida por una mujer como tú…- dijo la peliverde, - tú traicionaste a Hao…dejaste a quienes éramos tu familia…
Maya recordó a Tamaki, quien era la única persona que era lo que para ella la referencia de una familia.
-…Ustedes nunca fueron mi familia, - concluyó la chica.
- Veremos si mereces a ese premio…Len es todo un bomboncito. Ranko nunca se da por vencida si se trata de alguien tan guapo como él…
Maya la miró furiosa, y acto seguido, la espada se encendió en llamas, haciendo que Ranko la soltase de golpe y saliera de allí a toda velocidad…para no ser cortada por el filo de su espada. La mujer aterrizó bajo el árbol en el que Suzuki tocaba la flauta. Ranko quedó mirando a Len, quien le miraba fijamente…era su oportunidad…
- ¿Qué pasa, lindura…? ¿Quieres que yo te mate? – preguntó "inocentemente" la peliverde.
"Creo…que quiero matarla" pensó Maya, muy furiosa.
- Hey, Natsume, tenemos un problema…creo que tu chico me prefiere a mí, - comentó Ranko – creo que deberíamos olvidar el combate, ¡Len ya se decidió!
- ¡Cobarde! – gritó Maya, furiosa. - ¡Dices eso solo porque no quieres enfrentarte a mí!
- ¿Yo?...No seas tonta. – Ranko sacó un báculo dorado. - ¡Yo no tengo miedo a nada!
Acto seguido, del cielo empezaron a tronar unos truenos, los cuales, Ayu y Kaoru fueron los únicos en saltar y asustarse. Los truenos empezaron a centrarse en el báculo de Ranko…como si ella pudiese controlar la energía eléctrica del lugar, miraba con decisión a Maya, quien decidida, sujetó a Horaiken con ambas manos. "No debo temer…Len está conmigo, él sin duda que cree en mí" pensó la chica, mirando furiosa a la peliverde.
- Ya me harté de tu tonto juego…- dijo Maya, escupiendo más sangre de su boca. – Decidamos ahora quién es la más fuerte…
- No me hagas reír…Natsume.
Al decir esto, Ranko lanzó cinco estiletes en fila al piso, que se enterraron en la tierra…hasta Maya, ninguno de los presentes entendió porqué hacia eso, sin embargo, la chica sonrió malignamente, mientras que con un movimiento de su báculo, los truenos del cielo comenzaron a ser guiados por las cuchillas, que después de dar la corriente a ellos, terminaron electrocutando a Maya.
- ¡Maya! – gritó Ayu, muy asustada.
Ella corrió hacia "el campo de batalla", donde la chica de cabello rosado gritaba del dolor que le proporcionaban los rayos. Sin embargo, Haruko la detuvo.
- Esta pelea es de Maya y solo de Maya, - explicó la peliazul – nosotros…no debemos interferir.
- ¡Pero Haruko! ¡Podrían matarla! – gritó Ayu, entendiendo lo grave que era recibir un rayo directamente.
- No perderá…no puede perder…
La pelirroja miró insegura, el trueno ya había dejado a Maya, quien con el cuerpo quemado, cayó al piso, provocando que Ranko soltase una carcajada.
- ¿Lo ves? Natsume, soy demasiado fuerte para ti…esto es todo gracias al sentimiento de hermanos que hay entre Suzuki y yo…
Con dificultad, Maya pudo mantenerse en pie, con la mirada baja, y cada cierto movimiento que hacia, era electrocutada, sin embargo, pudo sostener a Horaiken en posición de ofensiva.
- ¿Quieres más? ¿No puedes entregarme a Len y ya? – dijo la peliverde, como aburrida. - ¡Por favor! ¡Evítate esta humillación!
- No…yo…yo jamás…me rendiré…- dijo débilmente, Maya.
Len estaba impresionado al ver lo terca que era, que aún con esas heridas tan graves, y después de haber recibido el impacto de los estiletes en forma de conector de electricidad, siguiese manteniéndose en pie. Ranko, mirándola con desprecio, le lanzó otra serie de cuchillas en fila…Maya, subiendo rápidamente la mirada, pasó con una velocidad increíble bajo los estiletes, evitando su impacto. Todos se quedaron impresionados…Maya atacó con su espada a Ranko, quien la detuvo con sus estiletes en cruz.
- Increíble, Natsume, veo que aún te quedan fuerzas, - dijo Ranko, sonriendo. – Pero es inútil… ¡oye Len! ¡Cuando acabe con esto, te prometo que serás el amante número uno de Ranko!
Len la miró con repulsión, mientras se sorprendía al ver que un aura muy extraña rodeaba a Maya, Ranko también se giró hacia ella, mirándole extrañada
- Debes de estar bromeando…- dijo Maya, con un tono frío en su voz. – Después no te quejes. Tú me obligaste a hacer esto…
Era una técnica que Hao le había enseñado, con los chicos no la había utilizado ya que era la perfecta prueba de una shaman desquiciada que ocupa su poder sin control. Sin embargo, a Maya poco le importaba la cordura en esos momentos…solo quería hacer cenizas (literalmente ^^) a Ranko, para sorpresa de todos, Maya enterró a Horaiken en la tierra, y a toda velocidad se acercó a Ranko, atacándola con una lluvia de puñetazos. La peliverde apenas pudo reaccionar, intentó evadir los ataques, pero Maya estaba totalmente inconsciente…no parecía la misma, la chica de cabello rosado subió la mirada y le dio un golpe certero en el estómago, a Ranko, golpe cuyo puño se encendió en fuego.
- ¡¿Pero qué demo…? – gritó Ranko, confundida.
El ataque de Maya se acumuló en su estómago, el brazo entero de Maya se había incendiado…y de él resurgió una enorme ave de fuego, que atacó en el estómago a Ranko, como un golpe infernal que quemó todo su cuerpo. La mujer voló por los aires acompañada de un grito de dolor por las quemaduras…y aterrizó fuertemente en el piso, siendo aún atacada por el ave voladora…el cuerpo de Ranko comenzó a desintegrarse de a poco, y finalmente, la verdadera identidad de la mujer se mostró…cuando el fuego del ataque de Maya hubo terminado…en el suelo se encontraba, cubierta de cenizas y gravemente lastimada…un loro de extraña especie.
- ¡Ah! ¡Pero si es un ave! – atinó en decir Ayu.
Maya caminó hacia donde el loro Ranko, herida y quemada, tosía una y otra vez, intentando emprender el vuelo.
- Un loro…es lo que eres, no haces nada más que hablar…- dijo Maya, mirándola con superioridad. – Deberías alegrarte de que no te quemé…sino hubieses sido la cena de ésta noche…
El loro, es decir…Ranko, pudo sostenerse de pie, y desde el suelo miró a Maya, con desprecio.
- Nos volveremos a encontrar, Natsume, - dijo Ranko – qué lástima, Len, tú y yo la hubiésemos pasado en grande…hubieses sido un gran amante…
Tras decir esto, el ave voló débilmente hacia donde estaba Suzuki, quien para sorpresa de todos, había dejado de tocar la flauta…y con esto, todos los espíritus recuperaron el conocimiento, confundidos y sin comprender qué había ocurrido. Los chicos se prepararon para la batalla: ahora, solo faltaba derrotar a Suzuki.
