Capitulo XIX:
Verdaderos sentimientos
Esa mañana, en la casa de los Asakura despertaron bastante flojos…ya que después de todo, la mayoría de los que allí dormían estaban malheridos y aún reposaban para curar sus heridas, como el doctor Fausto les había indicado…sin embargo, ése día domingo era especial, ya que Yoh y los demás regresaban a casa al fin, después de una semana estando en Izumo…
- ¡Ya llegamos! – gritó Yoh al llegar.
Junto a él estaban todos menos Haruko y Ayu, quienes habían decidido ir a sus casas…se habían ido sin avisar, ya que después de todo, ninguna necesitaba de ningún permiso para poder estar en casa. Ayu porque no tenía a sus padres, y Haruko porque éstos no cuidaban de ella. Al llegar, lo primero que hicieron los shamanes fue ponerse a dormir durante todo el día… cosa que disgustó mucho a Anna.
- Entiéndelos…estuvieron toda la noche peleando contra Suzuki, - dijo Manta, con una gotita en su cabeza. – Y fueron dos días de viaje…deben estar exhaustos, ni siquiera han podido dormir en camas decentes…
- Fueron a Izumo a entrenar ¿no? – dijo fríamente Anna, - lo más lógico es que estuviesen listos para algo así…
(N/A: Ellos saben todo lo que pasó ya que antes de irse a la cama, Yoh les dio un breve resumen de lo ocurrido. Obviamente censurando la parte de la pelea entre Len y Maya, la visita de Hao y su beso con Tamao.)
- Si, pero Yoh recibió choques eléctricos…¡eso debió haber sido muy fuerte! Entre otras cosas…qué bueno que pudieron derrotar a otra de las extensiones…
- Ah…esto me está hartando, desde que Hao regresó, mi casa parece un hospital…
- No seas así…()
Maya 's POV
Pasado mañana es el gran día…¡solo quedan dos días para eso que llaman Navidad! La mayoría de la gente está emocionada…hoy es lunes, y he ido a ver a Ayu, quien tiene toda su casa adornada con extraños arreglos y canta algo llamado "villancicos"…Haruko no está muy contenta, de hecho, parece que no le agradan mucho estas celebraciones. He preguntado por todas partes qué es la Navidad…y he escuchado cosas no muy agradables…ahora que estoy disgustada con Len, no hemos hablado desde lo que pasó en Izumo…
(N/A: Para los que no saben, en Japón la Navidad no es un evento familiar como aquí en Latinoamérica lo celebramos…Eso es más en Año Nuevo. La Navidad tiene más bien un parecido con el día de San Valentín. Dicen que si una pareja besa en noche buena estarán juntos el resto del año. Es por eso que Maya está tan triste.)
Por más que intento sentir su presencia…no sé donde está, dijo que saldría, pero…¿dónde? ¿Dónde podrá estar Len un día como este? Veo los copos de nieve, son hermosos, nunca antes había visto algo así…Len es como un copo de nieve, solo que le gusta estar solo, tal vez le moleste estar a mi lado por eso me evita tanto.
- Me gustaría saber más sobre Len – dije a mí misma, - quiero saber qué le gusta, qué es lo que quiere a futuro…cuáles son sus sueños, cuáles son sus miedos…saberlo todo…
Al decir esto, un copo de nieve me cayó en la nariz, ¡está tan frío! Qué bueno que llevo este abrigo sobre mí…es primera vez que siento esto. Me agaché donde estaba un estanque, y observé mi reflejo.
-…Pero, no le obligaré a nada – me dije mientras jugueteaba con el agua.
Entre tanto, Len escuchaba todo lo que la joven decía, tras un árbol la observaba atento, pero con una mirada confundida. "¿Realmente…estoy enamorado de ella?...No, eso no puede ser…es imposible" pensaba el chico, mientras la seguía contemplando.
- ¡Decidido! – saltó Maya, aún hablando para sí. – Cuando encuentre a Len lo invitaré a salir y lo llevaré a algún lugar que le guste…pero, ¿qué le gustará?...Veamos, es un chico algo duro y serio, le gustan las artes marciales…es muy veloz e inteligente pero tiene mal carácter…
"¿Por qué se preocupa por lo que me guste?" se preguntaba Len, muy confundido, mientras Maya seguía calentándose la cabeza.
-…Ahora, ¿a dónde puedo llevar a un chico así?...Etto…puede ser…a…¡aaahh! ¡Ni yo conozco entera la ciudad! – recordó revolviéndose los cabellos. – Pero…¿qué realmente sé de Len?
La chica se quedó pensando, mientras Len no se atrevía ni a respirar para que no le escuchara.
- No me gusta ver a Len tan solo…quisiera poder hacer que sonría, nunca lo he visto sonreír… estoy segura de que su sonrisa debe ser más bella y sincera que la de cualquiera – dijo Maya, sonriendo.
"¿Sin…ce…ra?" pensó Len, sin entender a qué se refería con eso, sin embargo…no pudo evitar sonrojarse…una vez su hermana le había dicho lo mismo.
- ¡Len! ¿Estás por aquí? – preguntó la joven, alzando la voz.
Accidentalmente, Len había hecho un sonido con las hojas, y Maya consiguió sentirlo. Len quería irse de allí, aunque prefirió quedarse…quería saber qué haría cuando le viese. Después de todo, él aún no se había disculpado…salió de detrás del árbol, acercándose hacia donde estaba ella.
- ¿Qué quieres? – le preguntó.
- Solo te estaba buscando para que fuésemos a almorzar, siempre desapareces cuando es hora de comer, Horohoro está molesto…jeje.
Len 's POV
Es verdad, suelo desaparecer cerca de la hora del almuerzo…aunque suelo comer en otros lugares a mi preferencia, ya que no todo lo que cocinan Manta y Pilika me satisface.
-…¿Y tú? – pregunté, sin pretender demostrar preocupación.
- Pues yo ya comeré por ahí, - sonrió Maya.
No comió, ¡es una estúpida…! ¡Solo…! Pero, aunque no quisiese aceptarlo, no había comido… por estarme buscando…¡¿por qué hace esas tonterías?
- Bueno…creo que los chicos ya no nos esperaron, - comentó ella. - ¡Ug! ¡Tengo hambre! ¡Mejor vamos a comer por aquí!
Es una tonta, no entiendo porqué actúa de esa manera…si tenía hambre debió quedarse en la casa y debió comer con los demás. Mi estómago gruñó, me sonrojé, ¡porqué esto siempre me pasa a mí!
- ¿Ves? Será mejor ir a comer, ya es tarde – dijo ella, mostrando un dedo.
No le respondí, solo sentí que me sonrojaba otra vez…desvié la mirada, ¡odio cuando esto pasa! Ella me tomó de la mano y sentí que el estómago se me revolvía…pero esta vez no era por hambre.
- Muy bien, vamos a algún lugar que te guste a comer algo, ¿te parece bien? – preguntó, con una sonrisa.
Ayu 's POV
Voy caminando tranquilamente por la calle…¡desde ayer que no veo a Yoh! Él y los demás han estado curándose de sus heridas, claro que el señor Fausto sanó las mías pero preferí regresar a casa después de eso…para no causar molestias, Haruko también prefirió volver a casa, aunque no tenía muchas ganas. No entiendo porqué sigue viviendo allí si se lleva tan mal con sus padres, aunque no entiendo porqué. En la mañana, Maya vino a casa buscando a Len y nos pusimos a hablar un poco…otra vez él desapareció a las horas de almuerzo…me pregunto si, a Yoh le gustaría probar mi comida…
Recuerdo el beso y el obento que le dio Tamao…¡ahhh! ¡Yo debí haber hecho eso! ¡Debí de haberle preparado algo para el viaje! Pero estaba muy herida en esos momentos…ya que Suzuki me lastimó mucho, para distraer la atención de Yoh…qué bueno que Haruko llegó justo a tiempo, ¡sino me habrían calcinado! Tocan el timbre, ¿quién podrá ser? Kururu se pone en mi camino, antes de que vaya a abrir la puerta…
- ¡No te atrevas…! – me dice, parecía molesta.
- ¿De qué estás hablando? – le pregunté, extrañada, - ¿estuviste molestando al cartero otra vez?...
Al decir esto, abrí la puerta, sin preocuparme, y fue cuando vi…¡¿Yoh? ¡Me sonrojé de golpe otra vez! ¿Por qué soy tan notoria? Espero que no vea que mi pulso ha empezado a incrementar la velocidad…maldita sea, ¡me pongo nerviosa otra vez!
- Ehh…ehh…¡Yoh! – grité, sorprendida.
No importa cuántas veces le vea…sigue siendo igual de guapo y no me canso de esa sonrisa, además mi corazón sigue latiendo como la primera vez que le vi…no cabe duda de que Hao se equivoca, esto en verdad es amor…estoy completamente segura de eso.
- Vine a visitarte, ya que pensé que podías sentirte muy sola – dijo Yoh, sonriéndome.
- ¡Nah! ¡Kururu me hace compañía! – le dije, moviendo los brazos. – Pero me alegra que estés aquí…vamos, entra.
Yoh entró tranquilamente, intuía que quería hablarme de algo…no sé porqué.
- ¿Y? ¿Qué se te ofrece? – le pregunté, sentándome en el sofá.
- Bueno…yo solo…- tartamudeó Yoh, - quería saber qué exactamente hablaste con Hao esa noche…
Me sonrojé otra vez…¿por qué quiere hablar de esto justo ahora? No entiendo, pero bueno, supongo que…¡ah! ¡Es cierto! ¡Lo de nuestros nombres, lo del elemento! Hao me ha revelado información importante…bien, se lo diré.
- Pues…¡me dijo que mi nombre es "Beloved"! – le dije, sonriendo.
- ¿"Beloved"? ¿Tú también tienes un nombre? – preguntó Yoh, confundido.
- Si…y al parecer es el mismo de Hao…por eso es que…
Yoh se levantó de golpe del sofá, sobresaltado:
- ¡¿El mismo nombre de Hao? – gritó.
No me esperaba ése tipo de reacción…¿tan raro es?
Yoh 's POV
Eso explicaría muchas cosas. Si Ayu es "Beloved" al igual que Hao…la combinación de ambos nombres haría una fuerza completamente extraordinaria, como Anna explicó esa noche, dos personas con un mismo nombre juntas…y no solo eso, el extraño poder que tiene Ayu en su interior, tan similar al poder que Maya tampoco puede controlar. A diferencia de Anna, Haruko y Sayuri, quienes ya pueden…
- Pero…¿no hay nada más que te una a Hao? – pregunté.
Ella no respondió, bajó la mirada, parecía algo angustiada. Todas las ideas se mezclaron en mi cabeza…mientras la miraba, ¿sería posible que Ayu fuese…?
-…El quinto elemento – dijo de repente, como respondiéndome.
Ambos estábamos igual de sorprendidos por lo que había dicho, Ayu se llevó sus manos a la boca, como si hubiese dicho algo que no debía.
- Go…gomen, - dijo ella – no sé qué es lo que me ha pasado…he hablado sin pensar…
Me acerqué a ella y la tomé de los hombros, Ayu parecía muy impresionada por lo que había hecho y se sonrojó un poco. ¿Era posible? ¿Es que acaso la razón de que ésos poderes naciesen de ella porque…?
- Ayu…¿es que tú sientes algo por Hao?
Hizo una pausa. Dudaba en contestarme.
-…No lo sé…
Sentí una punzada en mi pecho, una mezcla de sentimientos de dolor y angustia nacían en mí. Ayu no entiende nada, pero todas las piezas calzan…los cinco elementos, no se deja de mencionar eso, sin embargo…realmente ¿cuál es el quinto elemento? Si "Beloved" significa "Amado", si Hao quiere de verdad a Ayu…¿no sería obvia la respuesta? Cierro los ojos, no sé porqué…me siento muy molesto.
- ¿Qué pasa, Yoh? – me pregunta ella de repente.
- Es posible que tú seas el corazón, Ayu, - le respondí – es posible que Hao desee mezclar sus poderes y sus nombres para alcanzar una fuerza infinita…eso creo…
- Pero a decir verdad – dijo Ayu, de repente – yo dudo mucho que Hao me quiera como dice… mis sentimientos me guían en todo lo que hago…y no creo que él sienta algo por mí, ¡él solo quiere el poder para derrotarte!
Me sorprendió lo que dijo…es verdad, ella tenía razón…es imposible que Hao pudiese alguna vez enamorarse de alguien, pero si ese día llegase a pasar, estoy casi seguro que se enamoraría de Ayu. Le quedé mirando frente a frente, ella se sonrojó. Cuando estoy con Ayu me siento bien, siento que puedo ser yo mismo, sin embargo…cuando tocamos el tema de las extensiones o de Hao, siento que me hubiese gustado conocerla en otras circunstancias… inexplicablemente siento eso, que si nos hubiésemos conocido como nos conocemos ahora, como simples estudiantes todo hubiese sido diferente. Pero nuestros caminos se cruzaron entre medio de todo este alboroto…¿qué es en verdad lo que siento por ella? Esa pregunta me ha estado rondando desde aquél día en el que le dije que ella tenía poder espiritual y empecé a involucrarla en problemas innecesarios…me pregunto si…ella está contenta de esto, o hubiese preferido no haberme conocido…
- ¡Oh! ¿Tienes hambre? – me preguntó de repente.
- ¿Por qué? – pregunté, extrañado.
- ¡Te haré algo de comer!
Apenas decir esto, se soltó de mí…había olvidado que aún le sostenía los hombros, me pregunto porqué me habré quedado así mientras la observaba, creo que se puso algo nerviosa. Después de un rato, Ayu volvió trayendo un plato de comida, ¡se veía apetitoso!
- ¡Ojalá te guste! Aunque te advierto que no soy una gran cocinera…- dijo ella, sonriendo.
Dejó los platos en el comedor y nos sentamos a comer, me siento algo extraño…no sé como explicarlo, no me canso de verla sonreír, comer junto a ella, la comida que ella acababa de prepararme…un sentimiento extraño me invadió, junto a ese sentimiento, sentí una soledad que hace mucho que no sentía…esto parecía ser una ilusión. No me cabría en la mente que alguien pudiese ser como ella, siempre sonriendo aunque haya vivido cosas malas, siempre preocupándose por los demás…últimamente ha habido muchas inseguridades en mi mente, y hacen que sienta un vacío…un vacío que Ayu parece llenar. Sentí un deseo enorme de tenerla entre mis brazos, sujetarla con fuerza y protegerla de cualquiera quien quisiese su alma…no sé porqué me vino este pensamiento a la cabeza, me había quedado mirándola, y solo supe que había sido bastante tiempo…
- ¿Qué pasa Yoh? ¡No has probado ni un bocado! – dijo ella, moviendo los brazos.
Esa mirada inocente, la que desbordaba en cariño, aún no puedo creer que le tenga tanto aprecio…jamás había sentido esto por otra persona, no me sorprende nada que su nombre sea "Beloved". Ella es como los demás…ella también me podría decepcionar…¿no?
- Ahhh…creo que la comida está un poco quemada, ¿no? – preguntó ella, nerviosa.
Creo que intenta evadir el tema, como si la comida hubiese sido la mejor excusa para olvidar lo que antes estábamos hablando. Estoy sumergido en mis pensamientos…tengo miedo a abrir si quiera mi boca, ya que no sé que podría llegar a decir…aunque de manera inexplicable, estoy muy feliz. Di un bocado al plato que me había preparado.
- ¿Te…gusta? – preguntó tímidamente.
La miré, observé su rostro, esperaba nerviosa mi respuesta…no podía decir nada, mi voz estaba apagada, intenté decir algo pero no pude…solo asentí, sin mirarla, ¿es esto eso que llaman "amor"?
Ayu 's POV
Aunque fue solo para evadir el tema…¡estoy muy contenta! ¡Qué bueno que le gustó! Ya entiendo porqué me gusta tanto…Yoh sin duda es la persona más maravillosa que he conocido, lo quedé mirando, cuán agradable se me hacía verlo tan calmado, era un chico tan inocente…levantó su mirada y nos quedamos viendo por un momento, fijamente, es la primera vez que Yoh me mira de una forma tan cálida…es decir, siempre su mirada es cálida, pero es como si esta vez fuese diferente. Como si me mirase a mí y nadie más que a mí. Bajé mi mirada y me sonrojé…éste silencio es incómodo.
Quería decírselo, pero no tenía el valor…sé que cree que me gusta Hao, después de todas las cosas que han pasado…hace unos momentos creí que la conversación era conveniente para decirle que la razón por la cual "no sé" que es lo que siento por Hao, es porque él se parece mucho a la persona que me gusta…¿pero tendré el valor de decirle a Yoh lo que siento? ¡Ahh! ¡Mientras más lo pienso más me sonrojo! ¡No sé que hacer!
- Salgamos, - me dijo de repente.
Le miré extrañada, ¿salir? ¿Adonde?
- En dos días es Navidad…¡y todavía faltan regalos! – dijo él, seguida de esa encantadora sonrisa.
Len 's POV
- ¡AHHHH! ¡QUE BELLO! – gritó escandalosamente Maya.
Hace rato ya que estamos llamando la atención de todos los transeúntes, nunca antes habían visto a una mujer con orejas blancas gritando por cada cosa que ve aquí…¡nunca antes había ella salido a pasear por la ciudad! Creo que está DEMASIADO emocionada, yo solamente camino por la calle, con la vista perdida, mientras ella no deja de mostrarme todas las cosas…
- ¡Oh! ¡Mira qué es esto! ¡Y esto! ¡Qué lindo es! – gritaba ella.
Me quedé mirándole un rato, en verdad es primera vez que Maya viene por los centros comerciales, a medida que avanzamos por la calle, parece en verdad impresionada por los adornos navideños que hay. Sus ojos brillaban como verdaderas estrellas…es muy infantil, pero por otra parte prefiero a que sea esa escandalosa niña…a que sea tan tímida como lo ha mostrado. No ha intentado abrazarme ni me ha dicho "te quiero" desde esa pelea…me pregunto que estará pensando…
- ¡Vamos a probarnos ropa! – exclamó ella.
¿Probar ropa? Me cogió de la mano y me llevó corriendo hacia miles de tiendas…se probó mucha ropa, en la que en verdad se veía muy bien, pero no quiso comprar ninguna, qué extraño, ella normalmente habría puesto una cara de cachorrito y me hubiese obligado a comprarlo…nos detuvimos en una tienda en la que Maya se quedó conversando con la recepcionista. Vi hacia todas partes…no era una tienda normal: era una tienda de gala.
- Oye Len, ¿qué tal si te pruebas esto? – me preguntó, mostrándome un terno negro.
- ¿Para qué? – pregunté, molesto.
- ¡Quiero ver como te queda! Por favor…
Me quedé viendo su rostro, sus ojos parecían brillar al querer verme vestido así. ¿Por qué es tan linda?...¡Ahh! ¡No puedo pensar en estas cosas ahora!...Pero no pude evitar sonreír ante su gesto…ella siempre está haciendo el payaso.
-…Está bien, - cedí, cogiendo la ropa y entrando al probador.
Me dirigí al probador y me vi en un espejo…no entiendo mucho esto de andar comprando ropa, pero las mujeres son así, además…si así consigo inconscientemente el perdón de Maya, está bien. Me estaba cambiando lentamente, mientras recordaba la expresión en su rostro…
- ¿Ya estás listo Len?...- preguntó ella, desde afuera.
Maya, confundida al no recibir la respuesta de Len, entró de todas formas a verle al probador, abrió la puerta y lo vio con la camisa puesta a medias…dejando notar en gran parte su pecho, la chica se sonrojó de golpe.
- Lo…¡Lo siento! – gritó, dando un portazo a la puerta.
Su rostro estaba completamente encendido, Len no pudo evitar soltar una risa por lo bajo. No le había molestado en absoluto, se puso la camisa y Maya pudo entrar a verle, ella aun así se sonrojó, ya que con aquella camisa ceñida, Len mostraba su esbelta figura.
- Te…te ves muy guapo – dijo Maya, sin mirarle, intentando parecer discreta.
Sin embargo, difícilmente podía ocultar ese rubor en sus mejillas. "Es primera vez que me doy cuenta…pero…en verdad, pero DE VERDAD que Len es muy guapo" pensó Maya, viendo después como Len salía con el terno puesto.
- ¡Bien! ¡Entonces…vamos! ¡Vamos a comprar éste verdad! – exclamó Maya, aún intimidada.
Len se contempló al espejo…no parecía muy seguro.
- Pero…¿para qué es todo esto? – preguntó el chico.
- Pues para Navidad…quería preguntarte…¡si te gustaría salir conmigo!
Maya se había arriesgado en preguntárselo, sin embargo…en su interior estaba carcomiéndose por dentro…¿es que a Len le gustaría la idea? ¿Y si no? ¿Qué haría si a él no quería y querría salir con otra chica? No podía dejar de pensar en esas cosas… cerró los ojos, muy avergonzada. "Después de todo, solo soy una molestia para él" se dijo así misma, retractándose enseguida de lo que había dicho.
- Lo siento, - dijo finalmente – de verdad…lo siento mucho, la verdad es que no sabía si ibas a aceptar así que te traje aquí sin pensarlo. Pensé que sería lindo verte bien vestido, como en una cita, y pensar en qué hermoso hubiese sido...Qué…qué tonta, ¿no?
Len la miró sin expresión alguna, no entendía muy bien a Maya, a veces era una chica muy descarada, en otras ocasiones muy cariñosa pero desde la última pelea…parecía estar algo… preocupada, y no mostraba sus emociones con toda sinceridad: ella definitivamente no era así. Su mirada parecía tener miedo de lo que él podía pensar, o de lo que él podía decirle…
Maya 's POV
Quiero salir con él…si que quiero hacerlo. Mi mayor sueño ahora es tener una cita de Navidad junto a Len, sin embargo, no sé si es que a él le guste mi plan…no me atreví a preguntárselo en todo el día que estuvimos recorriendo la ciudad, intentaba evadir el tema, solo quería verlo vestido así…solo una vez.
Len aún no respondía, no me atrevía a decirle todo lo que sentía…porque de alguna forma u otra sabía que terminaría siendo herida, no sé porqué. Fue entonces…cuando se escuchó una enorme explosión afuera, nos volteamos sobresaltados: era la presencia de una de las extensiones de Hao, ¡no puede ser! ¿Justo ahora? Tanto Len como yo salimos corriendo fuera del local para ver qué estaba ocurriendo…en la ciudad había un alboroto, la gente corría de un lado a otro… habían un par de humanos en el suelo, habían sido asesinados a sangre fría…
- Ahh, otra vez están escapando, - dijo una voz muy conocida. – Así será más difícil matarlos…
Len y yo nos giramos a ver quiénes eran: ¿Yuuji y Sayaka? Esos estúpidos…están haciendo un caos en la ciudad. Yuuji se giró hacia donde estábamos nosotros, pereció sorprendido.
- ¡Por fin salieron! – exclamó en un tono de reproche.
Eran los mismos sujetos de hacía tiempo, a Yuuji y a Sayaka, al ver a los chicos, les habían salido un par de alas similares a las de los ángeles…solo que las alas del chico eran hermosas alas blancas, mientras que Sayaka tenía alas negras. Los dos gemelos sonrieron al verles, Maya frunció el ceño, sintió como un escalofrío la recorría entera…y su mirada se nubló completamente, mientras veía horribles imágenes del pasado…
- ¿Maya? – preguntó Len.
Él la quedó mirando, no parecía la misma, parecía más furiosa que con otras extensiones. Parecía como si en ese preciso momento hubiese recordado algo…al ver a ésos chicos.
- ¿Qué hacemos Yuuji? Solo son dos de ellos, - comentó Sayaka. – Hubiese sido mejor matarlos a todos…
- Lo sé…no te preocupes, yo me encargaré de ellos.
Yuuji y Sayaka volaron por los cielos, riendo escalofriantemente, Len sacó su cuchilla y se puso a la defensiva: ésos sujetos tenían un enorme poder espiritual, y Maya parecía que no iba a reaccionar. Llovieron muchas plumas del cielo, Yuuji y Sayaka danzaban en el aire, en las manos de Yuuji aparecieron unos Sai en cada mano, y en las manos de Sayaka aparecieron un par de hoces. Terminando la danza, ambos se abrazaron.
(N/A: "Sai" son unas armas que son como un par de cuchillos pero muy delgados y largos, y se ocupan uno en cada mano.)
- Ten mucho cuidado…Yuuji, - le dijo la chica, aferrándose a él.
- No te preocupes, Sayaka, para mí…es un honor y un privilegio, arriesgar mi vida para salvar la tuya…
- Oh, Yuuji…
- ¿Qué? ¿Esto es "Kinshinsoukan"? – preguntó Len, con un tic en el ojo.
(N/A: La palabra "Kinshinsoukan" significa "Incesto" ^^)
Mientras Len decía esto, los gemelos se abrazaban provocativamente, y a medida que esto hacían…el poder de ambos se incrementaba de sobremanera. Len quedó impresionado ante tal poder, Yuuji y Sayaka sonrieron sádicamente: ellos eran "Ángelus", las extensiones de Hao más crueles y sanguinarias que había…Yuuji se lanzó con sus Sai hacia Len, éste los evitó con su cuchilla y empezó un combate cuerpo a cuerpo.
- No importa si son hermanos o del mismo sexo, - explicó Sayaka, cruzada de brazos. – Mientras haya un amor único entre nosotros, seremos invencibles…
"Maldición…éste tipo es muy rápido, no podré seguirle el ritmo por mucho tiempo" dijo Len, esquivando a Yuuji e intentando atacar. Maya aún no salía de su ensimismamiento, y Sayaka se volteaba confusa, viendo quien llegaba…
- Miren quienes están aquí…- se dijo así misma, la chica.
Al mismo tiempo que ellos peleaban, Yoh y Ayu paseaban cerca de allí…escucharon el sonido de una gran explosión y fueron corriendo a ver qué era lo que ocurría: lograron distinguir a Len, peleando espadasos con un chico ángel, por otra parte, Maya miraba muy furiosa a sus enemigos: no podía contener su ira.. Yoh y Ayu se acercaron corriendo…fue cuando Ayu sintió como que un rayo le partía la cabeza, no soportó eso y cayó sobre sus rodillas.
- ¡Ayu! ¿Qué es lo que te pasa? – preguntó Yoh, angustiado.
Poco a poco, a la chica le empezaron a llegar recepciones…imágenes de un pasado no muy lejano, antes no había conseguido ver a esos gemelos, Yuuji y Sayaka, ahora les contemplaba bien, no podía creerlo…su mente había viajado en otro momento, en otro lugar. En el choque que habían experimentado sus padres, el accidente que había acabado con la vida de su mamá y de su futuro hermano…aquella gran desgracia que había intentado superar con todas sus fuerzas…no había sido un accidente.
La emisión del poder espiritual de Ayu se hizo notar en aquel momento, estaba furiosa, Maya se giró enseguida a verle…sorprendida le contempló, ¿acaso ella también había tenido esa visión…? Esos gemelos eran producto de muchos males: aquellos que se cruzaron en el camino de los Tsukimiya…aquellos que asesinaron a sangre fría al pobre de Jiro…aquellos que maltrataron a Sayuri hasta sacarle el último pedazo de energía espiritual…todas aquellas escenas aparecieron frente a los ojos de Maya y Ayu, sin poder creer lo que veían, sin controlarse, Ayu le hizo la posesión de objetos a su mazo y se lanzó a atacar a Sayaka.
- Vaya, pero si es Tsukimiya, - comentó la ángel – me pregunto si ésta chiquilla será digna de nuestro señor…
- ¡Cállate! – le gritó Ayu, lanzándose hacia ella.
Sayaka sonrió sin remordimiento, voló con ayuda de sus alas, antes de que Ayu pudiese tocarles con su martillo…no sin antes hacerle un corte en el estómago con una de sus hoces. La chica cayó al suelo, sangrando, no pudo atacarle…sentía mucha rabia y tristeza, se quedó en el suelo y comenzó a sollozar. Yoh se acercó lentamente hacia ella, e intentó levantarla.
- Yoh…- dijo ella entre sollozos – fueron ellos…¡fueron ellos quienes mataron a mi mamá!
Yuuji dejó a Len y voló junto a su hermana, el chico gruñó con furia mientras los gemelos se abrazaban provocativamente, a momento que un montón de plumas blancas y negras los rodeaban, y tras una risa escalofriante, desaparecieron en el aire.
-…¿Pero qué dices? – preguntó Yoh, preocupado.
- Es la verdad…- dijo Maya, tras ellos. – Yo también pude verlo…aunque no me sorprende, puesto que "Ángelus" son los sirvientes de Hao más temibles…se dice que son seres sin corazón…
La chica de cabellos rosados también parecía tener la mirada perdida…con las imágenes que había visto, Len no se atrevió a acercarse, solo pensó en que había manchado el traje de gala sin siquiera haberlo pagado…Maya contempló al cielo con melancolía, todas las desgracias habían ocurrido por causa de Hao…definitivamente era algo imperdonable. Finalmente, Ayu rompió en llanto, y se apoyó en el pecho de Yoh…no podía soportar todo y se sentía culpable de todo lo que había pasado…el chico pasó su brazo por su espalda, de forma protectora.
Yoh 's POV
Después de todo…no había olvidado nada de eso, estuvo escondiendo sus emociones y esta vez no pudo mostrar de nuevo aquella sonrisa, y se está desahogando…¿por qué hace esas cosas? Yo no quiero demostrar sentimientos porque me hacen más débil…es mejor sonreír todo el tiempo y ocultar el dolor que uno lleva dentro, así te fortaleces a ti mismo, aunque después del tiempo esto te hace daño…pero ella, su vida está ligada a los sentimientos de por sí, no puede ignorarlos…¿por qué?
- Discúlpame…- me dijo, alejándose un poco de mí – es que…aún teniendo poder espiritual no pude protegerlos, no hice nada, ¡ni siquiera me di cuenta de cuando murieron! ¡Soy una tonta! ¡Debí imaginar algo así!
Len y Maya nos contemplaban a lo lejos, y luego apartaron la mirada y se giraron, no soportaron el seguir viendo esa escena. Ayu golpeó al piso y se estuvo culpando de la muerte de su madre y de su hermano, al no poder haber hecho algo, por eso no fue con ellos…se sentía culpable y creía que podría llevar más problemas para ellos…
- No sabías que iba a suceder, no tienes la culpa…- dije, sin atreverme a mirarla. – Todo esto fue por esos gemelos que lo hicieron con la intención de hacerte esto…
No podía hacer nada por ella, me sentía mal cuando la veía así, me dolía verla llorando… quiero calmarla de alguna manera, quiero quitarle esa carga que se impuso…
- ¿En serio…lo crees? – me preguntó.
Sus ojos mostraban un brillo de esperanza, es como si hubiese esperado eso desde que el accidente ocurrió.
- Si…lo creo – respondí, recargándola más contra mi pecho.
Ayu oyó aquellas palabras que salieron del chico que tanto le gustaba, sus palabras mostraban ternura, tranquilidad…por fin estaba liberándola de aquella carga que ella misma se impuso, que ella misma se obligó a llevar, levantó el rostro que hasta ese entonces lo tenía en el pecho de Yoh. Sus ojos mostraron nuevamente esa calidez única, Yoh limpió las lágrimas que intentaban salir, Ayu sonrió dulcemente y recostó su cabeza en el hombro derecho de Yoh, éste, dejándose llevar por su emoción recostó también su cabeza sobre la de la joven.
- Gracias…- susurró suavemente la chica.
Ella dio un suspiro de alivio, abrazando más al chico, que rápidamente había hecho un lugar especial en su alma, y ahora más que nunca. Ambos se quedaron en aquella posición por un tiempo, el lugar se encontraba vacío, la nieve caía delicadamente sobre ellos…como copos de nieve, la brisa acariciaba sus cabellos…el chico podía sentir a Ayu más que nunca, aquél calor y aquella dulzura que se había adentrado en lo más profundo de su alma, tanto que hasta se confundía con su esencia, ninguno quería moverse de ahí. Querían permanecer juntos, aunque supiesen del peligro que corrían…unidos por un mismo sentimiento, en aquella calma que intensificaba aún más con aquel sentimiento puro y dulce llamado amor…
[…]
- Gracias por todo, ¡adiós! – se despidió Ayu.
Yoh la había ido a dejar a su casa, ya era de noche y la nieve aún no cesaba. El chico regresó corriendo hasta su casa, con miles de pensamientos en su cabeza. No entendía realmente qué es lo que le había pasado en el día…solo sabía que Ayu finalmente había descubierto la verdad de la muerte de sus padres, ¿era eso algo que llegaría a afectarle? ¿Y si Hao les hubiese dado esa orden a los gemelos? Aunque Yoh no estaba tan seguro, ya que después de todo, Hao no quería hacerle daño a ella…sin embargo, le resultaba bastante sospechoso. Yoh volvió a casa sin ningún contratiempo, y en la entrada, se encontró a Anna, en una yukata, mirando caer los copos de nieve.
- Anna…si te quedas afuera cogerás un resfriado, - dijo Yoh, con una sonrisa.
La rubia le dirigió una fría mirada, y luego volvió a contemplar la nieve al caer. Ambos se quedaron en esa posición, uno junto al otro, sin decir nada…no hacían falta las palabras, Yoh y Anna se sumergieron en un extenso y profundo silencio.
