Capitulo XXI:
Noche Buena
Faltaba ya poco para las doce, y los chicos habían quedado saciados de comer tanto, finalmente llegaba la parte que la mayoría de ellos ansiaba: ¡el intercambio de regalos! Todos los paquetes habían sido puestos sobre la mesa, donde habían quitado los platos de comida, dejando únicamente el mantel blanco.
- ¡Tengo seis regalos! – exclamó Chocolove.
- ¡Ahhh! Yo solo tengo cuatro…- dijo Ryu, con cascaditas en sus ojos.
- Vaya, a mí me dieron diez – sonrió Yoh.
Cada persona que había decidido dar regalos les habían dado regalos a quienes ellos querían…por ejemplo, Len solo le había comprado algo a su hermana y a Maya, mientras que Ayu les había comprado algo a todos.
- ¡Miren! ¡Len solo recibió cinco! – exclamó Chocolove. - ¡La gente me quiere más que a ti!
- ¡Ya cállate! ¡¿Quieres pelear?!
- Ya empezaron…- comentó Pilika, con cierto cansancio.
- ¿Esta bien que los dejemos pelear? – preguntó tímidamente Tamao.
- Jeje, no te preocupes, - rio Yoh – cuando Horohoro no está aquí, es Chocolove quien recibe los golpes de Len.
- ¡Dejen de hacer tonterías y cojan sus regalos! – gritó Anna, molesta.
Todos contaron muy felices sus regalos, cada uno parecía ser muy especial y tenía el nombre de quién lo habían recibido. Pero hubo algo que llamó la atención…Ayu había recibido ocho regalos, pero uno de ellos…¿era un ramo de flores?
- ¿De donde salió esto? – preguntó Ayu, confundida.
- ¿Dice de quién es? – preguntó Maya, mirando el ramo de flores rojas.
- No, no tiene nombre…
- ¿Quién es tan cobarde como para entregar un regalo sin nombre? – dijo Len, al aire.
Después de decir esto, Jun vio entre los cinco regalos que tenía Len. Uno era de ella, otro era de Ayu, otro de Pilika, otro de Manta y el otro era de Yoh...había algo extraño, la chica de cabellos verdes buscó y encontró que Len escondía un regalo a sus espaldas.
- ¡Hermana! ¡¿Qué estás haciendo?! – gritó Len, intentando que le devolviese su regalo.
- Len…tienes seis regalos, - dijo su hermana – es para ti, pero éste tampoco tiene nombre…
- ¡Muy bien! ¡Quien es el chistosito que manda regalos anónimos! – preguntó Chocolove.
- Apuesto que Horohoro quiso jugarles una broma…- rió Manta.
- ¡Eso es imposible! – comentó Pilika – yo compré regalos para todos…pero mi hermano, como tenía poco dinero solo compró dos regalos…
- ¿Dos regalos?
- Así es…uno de ellos lo tengo aquí, era una bola de cristal de ésas que si las mueves llueve nieve sobre los muñecos, ¡es muy lindo!...Pero me pregunto para quién habrá sido el otro regalo…
Los chicos se intercambiaron miradas, mientras seguían mirando extrañados el ramo de flores de Ayu y el regalo anónimo de Len. Anna le echó un vistazo a Yoh.
- ¿Qué? ¡Yo no fui! – exclamó el chico.
- Vamos, ya cálmense, - dijo Kaoru – si alguien quiso enviarles un regalo demás, dejémoslo así…¿está bien?
- Qué actitud tan sospechosa, Kaoru – comentó Ryu.
- Creo que está bien, - defendió Lyserg – no somos nadie para juzgar…la persona que le envió el ramo de flores a Tsukimiya-san debió ser alguien que le daba vergüenza…
- ¡Pero yo quiero saber quién fue! – gritó Ayu, con algo de disgusto.
- Deja de comportarte como una niña – le respondió Anna.
- ¡No será porque lo soy…!
- Ahh, ya hay más peleas otra vez – comentó Maya, ladeando la cabeza. – Pero supongo que está bien…
- ¡Muy bien! ¡Qué tal si animamos esta fiestecita! – gritó Chocolove.
Al decir esto, mientras todos los chicos abrían sus regalos, Chocolove se encargó rápidamente de quitar la mesa, dejando la sala vacía, y colocando un puesto de DJ. El moreno se puso a tocar canciones.
- ¡Qué bien suena! – dijo Yoh, a quien le gustaba mucho la canción que estaba sonando.
- Genial, ¿te gustaría bailar Jun Tao? – invitó Ryu, tendiéndole una mano.
- ¿Bai…lar? – preguntó la mujer, confundida.
Len, escuchando esto, se le paró el cabello otra vez. No aceptaba nada que ése sujeto estuviese con su hermana…
- ¡Te enseñaré los grandes pasos de Ryu con espada de madera!
Jun aceptó, mientras se dirigían al centro de la sala, seguidos por la mirada furiosa de Len, quien no podía aguantar lo que estaba pasando.
- Ryu nunca se da por vencido ¿no? – dijo Yoh, con una gotita en la cabeza.
- ¿Quieres…bailar…Tamao? – preguntó el chico de cabellos azulados.
Un rojo furioso se apoderó de las mejillas de Kaoru, cuando Tamao tomó su mano con una tierna sonrisa, y juntos fueron al centro de la sala y comenzaron a bailar. Anna llevó casi a rastras a Yoh a la pista de baile, Fausto fue con su esposa también a bailar, mientras que Chocolove continuaba alegremente haciendo de DJ. Fue entonces cuando Maya estaba apunto de pedirle a Len que bailase con ella…pero una mano en su hombro la detuvo.
- ¿Bailamos? – preguntó Lyserg, con una adorable sonrisa en sus labios.
Maya no pudo rechazar su invitación, ¡Lyserg era muy lindo! Y encima parecía un chico muy sincero, talvez debería de distraerse un poco y bailar. La chica fue con él mientras el resto de los chicos espectaban a los demás que bailaban. Ayu se giró a ver a Len, quien veía molesto la sonrisa que mostraba Maya cuando bailaba con Lyserg.
- ¿Len? ¿Te gustaría bailar conmigo?
El chico se volteo confundido, para ver que era Pilika quien se lo pedía, no sabía si aceptar… miró de reojo a Maya, y finalmente cedió a su petición.
Horohoro 's POV
Nos hemos quedado bastante rato hablando de la vida con esta chica Akane, aunque Haruko no parece muy a gusto estando acá…creo que quiere ir a casa ya, ¡pero antes me gustaría saber porqué sigue acá y no busca el descanso eterno! Hasta ahora solo me ha dicho que hace un año que murió…mmm…
- Y dime, Akane…¿a quien estás esperando? – preguntó Haruko.
- ¡Que te apuesto que a un chico! – dije, golpeándola con el codo. - ¡Tienes una cita, verdad!
Ella se sonrojó de golpe, sentí que Haruko me miraba feo otra vez…¡siento escalofríos cada vez que me mira así!
- Pues si…- dijo ella – se llama Shinji, me gusta desde la primaria...siempre que teníamos citas, él llegaba tarde…
- ¿Tarde? ¿Cuánto tiempo se demoraba? – preguntó Haruko, curiosa.
- Como un par de horas…
- ¡¿UN PAR DE HORAS?! – grité. - ¡Yo a los quince minutos lo mando a la mierda!
Haruko otra vez me miró feo, ¡ug! Bueno me callo.
- No importa, - dijo ella sonriendo tímidamente – eso realmente a mí me gustaba…me gustaba verlo venir corriendo hacia mí…y cómo pedía disculpas…
- Estás loca…- dije.
Error fatal, Haruko me mandó a volar. ¡Esa tía si que pega fuerte! Akane cambió la expresión, parecía algo triste:
- Íbamos a tener una cita acá la Navidad pasada – prosiguió Akane – pero enfermé y no pude ir…quise contactarlo y explicarle, pero fallecí antes de poder hacerlo…
- Y tus sentimientos hacia este lugar evitaron que pudieras dejar este lugar, - concluyó Haruko.
-…Me dio pena haberlo dejado plantado, quería pedirle perdón…
- ¡Pero no te preocupes! – exclamé, con un chichón en la cabeza. - ¡Estoy seguro de que él se debió haber enterado de lo que te pasó! No tienes que seguir esperándolo…
- Supongo…pero igual quiero esperarlo, y ésta vez ser yo la que disculpase, por no haber llegado…me pregunto cuánto tiempo habrá esperado…
- Pues, no tenemos forma de saberlo, - comentó Haruko – incluso si le ves…no podría verte…
- Lo sé, pero aún así…pensé que si esperaba la Navidad del año siguiente podría verlo otra vez…Además me gusta pasar a la gente, tenía mucho en que pensar…
- Estás loca…- volví a decir.
Otra vez sentí escalofríos, Haruko me empezó a dar estirones, ¡como odio que haga eso! ¡Awww!
- ¡Cierra la bocaaaaa! – me gritó ella.
- Oigan, ¡miren! ¡Alguien viene para acá! – exclamé. – Espero que no nos encuentre raros por estar hablando con un fantasma…
- ¡Idiota! ¡Ellos no pueden ver fantasmas!
Un muchacho de cabello castaño, alto y de ojos oscuros caminaba con semblante algo tonto, hacia donde estaban Horohoro y Haruko, quienes se sentaron en la banca, junto a Akane, para no parecer tan raros. El chico tenía su mirada fija en Akane, quien parecía perpleja de ver a ese chico.
- Shinji…- susurró ella.
Horohoro y Haruko le quedaron mirando extrañados. ¿Era él? Parecía que así era, ya que Akane parecía totalmente paralizada y se había sonrojado al verle, el chico se dirigía directamente hacia la muchacha.
- Oye Haruko, ¿es posible de que él pueda verla? – preguntó Horohoro, en el oído de la chica.
- No percibo ningún tipo de habilidad espiritual en éste chico…- dijo Haruko, sorprendida.
- Entonces es…¿un milagro de Navidad?
- ¡No seas ridículo!
Shinji se detuvo enfrente de donde estaba Akane, quien aún le miraba. Los peliazules hacían como si conversaban entre ellos, mirándoles de reojo.
- Disculpa por haberme tardado tanto…- dijo el chico, rascándose la cabeza.
- No…no importa, - dijo la rubia, ruborizada – soy yo quien tiene que pedirte perdón, Shinji…
- ¡Siempre tarde! – escucharon una voz a sus espaldas.
Detrás del espíritu de Akane, apoyada en la banca de atrás, se encontraba una chica malhumorada, de cabellos cafés y ojos color miel, disculpándose con torpeza, tal como había descrito Akane, el muchacho se sentó junto a la chica, algo pensativo. Horohoro y Haruko se giraron a mirarles: le estaba hablando a ella.
- Perdóname, me quedé dormido – le dijo el chico.
- ¡Te esperé más de media hora! – le gritó la chica, molesta. – Justo estaba por irme…
El chico pareció quedarse pensativo, mientras observaba el cielo junto a su acompañante.
- Me hiciste acordar de algo – le dijo Shinji.
- ¿Eh? ¿De qué? – preguntó la chica, confundida.
- Hace mucho salí con una chica, ella nunca se quejaba, no importa cuán tarde yo llegase… la Navidad pasada quedé con ella en este mismo lugar…
"Imposible…se refiere a…" pensaron Horohoro y Haruko, muy preocupados, ya que junto a ellos, Akane también estaba escuchando.
-…Así que la Navidad pasada le aposté a mis amigos que ella podía llegar a esperarme cinco horas – dijo Shinji, recordando. – Pero al final cuando llegamos cinco horas después no estaba así que perdí como 10.000 yenes.
- ¡Qué animal!...¿Y que fue de esa chica?
- Ni idea, nunca la volví a llamar…salí con ella por descarte.
Haruko miró de forma afectada a Akane, intentaba decirle algo…pero las palabras costaban que saliesen, la chica estaba completamente en un estado de shock…
Len 's POV
Estúpido Lyserg, ¿por qué se acercan tanto? Y ése mal nacido de Ryu…¡qué saque sus asquerosas manos de mi hermana! Maldita sea…¡voy a asesinarlos a los dos! Ayu parecía que tampoco estaba contenta al ver a Yoh bailando con Anna …creo que por su expresión estaba molesta. Pero imposible que estuviese más molesta que yo…
- ¿Qué te ocurre, Len? – me preguntó Pilika, mientras bailábamos.
- Ah, nada, no te preocupes…- le dije.
- ¿Sabes? Es todo un sueño para mí estar bailando aquí…contigo…
Parecía que se sonrojaba, no pude evitar sonrojarme por el comentario, ¿pero qué está diciendo?
- Len, yo solo quiero decirte…que tú me gustas mucho…- dijo Pilika.
Una vez escuché esto, me sorprendí de manera alarmante, ¿es que había tomado de más? En ese instante finalizó la música, todos se sentaron alrededor de un círculo y se pusieron a reír y a beber…como suele pasar en todas las fiestas, escucharon muchas canciones y luego Pilika estaba junto a mí en todo momento. Sentía la mirada de Maya sobre mi…por suerte Pilika no era tan descarada como ella, sin embargo…
- ¡Karaoke! ¡Karaoke! – gritaron emocionados Chocolove, Ryu y Ayu.
- Entonces…pondré a funcionar el karaoke, - dijo Pilika sonriendo.
Se levantó de donde estaba, es decir, junto a mí, y comenzó a conectar el audio para el karaoke, junto con el micrófono. Quien parecía más ansioso eran los más bebidos…hasta incluso Anna parecía estarse pasando con las copas.
- ¿Qué es un karaoke? – preguntó Maya, confundida.
- Te ponen el ritmo de una canción y la letra en la pantalla de una televisión, - le explicó mi hermana. – Si conoces la canción…debes cantarla al ritmo y siguiendo la letra…
- Muy bien…¿quién empieza? – preguntó Manta, cogiendo el micrófono.
- ¡Yoooo, yooo! – se escucharon gritar por toda la sala.
Demonios, creo que a este paso todos querrán cantar. Y tal como lo predije, los primeros en cantar (y pésimo, tendré que decir) fueron Chocolove y Ryu, haciendo un dueto en la canción que les tocó "Fell love with a girl", luego…fue el turno de otro dueto, Tamao y Pilika, quienes como buenas amigas estaban contentas de que les tocase juntas. Manta les entregó a ambas los dos micrófonos. Ellas no cantaron tan mal…sus voces estaban en acorde, aunque a veces Pilika se emocionaba más de la cuenta y soltaba unos gritos:
- Suki ni natteku riyuu wa minna chigauyone kedo…Maybe you're my love! Aitai ima yasashi kimi ni, sakura kiss, tokimeitara…Ranma koi shiyo!
(Traducción: La razón por la cual la gente se enamora es diferente para todos pero…¡tal vez tú eres mi amor! Quiero conocerte ahora y darte un dulce, beso como flor de cerezo, si tu corazón lo siente…¡tengamos un amor romántico!)
- No cantan tan mal…- admitió Anna.
- ¡Es verdad! ¡Son muy buenas! – exclamó Yoh. - ¡Vamos Tamao!
Y tras decir esto, la chica se sonrojó tanto que se quedó paralizada sobre el "escenario", y no pudo continuar la canción. Ahh, esta chica no tiene remedio, se cayó del escenario y todos fueron a recogerle…supongo que es el turno de otra persona.
Luego de recoger a Tamao, quien seguía con la presión medio alta. Después de eso siguieron cantando Yoh con Fausto, Lyserg con Kaoru y hasta Anna decidió cantar acompañada de Jun. Fue entonces cuando querían convencer a Len que cantase algo…
- ¡No voy a cantar! – les gritó Len, oponiéndose.
- ¡Pero cantarás! – dijo Yoh, sujetándole de los brazos.
- ¡Pero no sé ninguna canción!
Los chicos subieron a la fuerza al escenario a Len, quien se vio obligado a hacer eso, aunque fuese contra su voluntad. El chico tomó el micrófono que tenía en la mano, esperando el momento que partiese la maldita canción y ponerle fin a esa vergonzosa situación…
- I've been here before a few times…- cantó Len, avergonzado – and i'm quite aware we're dying, and your hands they shake with goodbyes, and I'll take you back if you'd have me…
- Lo hace mejor de lo que esperaba…- comentó Manta.
- ¡Lo estás haciendo muy bien! – exclamó Yoh.
- ¡Te ves grandioso, Len! – gritó Pilika, sonrojada.
Esto hizo que Maya se molestara bastante. Len prefirió no hacer caso a los comentarios y seguir con su canción:
- So here I am, I'm trying…so here I am, are you ready? Come on let me hold you, touch you, fell you…always. Kiss you, taste you, all night…always…
Len, terminando su canción…bajó de un salto del escenario.
- ¡Ah! ¡Qué hacemos! ¡Hay muchos que cantan bien! – exclamó Ayu, confundida. - ¡No sabremos quién será el ganador!
- Espera…aún hay una pareja que no ha cantado, - comentó Kaoru.
- ¡Es cierto! ¡Ayu! ¡Maya! ¡Arriba! – dijo de pronto Manta.
- ¿Quéeee? ¡Pero yo no sé cantar! – dijo Ayu, moviendo los brazos. - ¡Maya! ¡¿No me vas a ayudar?!
- Yo solo haré lo que dice la pantalla…- le contestó Maya, sin querer resistirse.
- ¡Olvídenlo! ¡Yo no lo haré!
Los chicos empezaron a empujar a las chicas al escenario, Ayu era la que más oponía resistencia y luchaba para que la soltasen. Justo en ese momento, sonó el timbre.
- ¡Ah! ¡Oportunidad! ¡Yo iré a abrir! – gritó la chica, corriendo hacia la puerta.
Ayu se había ido a abrir la puerta, así que los chicos obligaron a Maya a subirse al escenario, quien confundida, hizo caso. La música empezó a tocar y ella se vio obligada a comenzar a cantar:
- Tsuki no kaasu tsumetai yume no naka de…- comenzó cantando Maya.
(Traducción: La luna arroja su maldición sobre este gélido sueño…)
- ¡Adoro esta canción! – exclamó emocionada Pilika.
Haruko 's POV
Maldita sea…ése hijo de puta de Shinji se está saliendo con la suya, pero en fin…no podemos hacer nada ya. Miro a Akane, no parece furiosa, sino que tiene una expresión muy triste. Hay un silencio bastante tenso entre nosotros tres, mientras los dos chicos de adelante se levantan de la banca y se van marchando.
-…Si hubiese estado sana el año pasado – Akane rompe el silencio – sí lo habría esperado cinco horas…
Después de decir estar palabras, un par de lágrimas cayeron de sus ojos, y más tarde la chica no pudo soportar los sollozos de dolor. No sabía qué hacer…¡sabía que no teníamos que meternos en esto! Intenté decir palabras reconfortantes, pero eso no es mi fuerte.
- Vamos…no llores…ya pasó…- intenté decir – tienes que ser fuerte…¡ése tío no te merecía!
Pero Akane seguía llorando, ¿dónde estará Horohoro? Me giro para ver qué ocurre, y es cuando le veo mirando fijamente a la pareja que hacía poco estaba aquí…no me digas que… que quiere…
- ¡AHHHHHHHHHHHHHH! ¡ESTOY RECONTRA ENCABRONADO! – grita el imbécil.
Ahh, ¿qué le pasa? Parece fuera de sí, como si en verdad la historia le hubiese conmovido… ¡viene hacia nosotras! Agarró a Akane del cuello de su ropa y la remeció…(que dirá la gente que nos ve )
- ¡Olvida a ése idiota! ¡Que se vaya a cagar!...¡No tiene sentido que sigas llorando por esa mierda de persona!
- Pero…yo…- dijo la chica, algo intimidada.
- ¡Basta! ¡Ya me harté de hacer las cosas a su manera!
En verdad si que está molesto…¡ah! ¡Me está mirando! ¡Viene hacia mí! Horohoro me agarra del brazo a mí y a Akane la agarra del pescuezo. (como es un espíritu, no es ningún drama llevársela así como así ¬¬U) Nos vamos corriendo hacia donde se fue ése sujeto con la chica…¡ahhh! ¡Me va a arrancar el brazo!
- ¡Oye! ¡Qué demonios estás haciendo! ¡Suéltame Horohoro! – le grito.
- ¡OYE SHINJI! – grita el idiota.
El sujeto del cabello castaño se gira confuso, también la tía que estaba con él lo hace. Después de esto, Horohoro nos manda a volar a mí y a Akane, quienes caemos duro en el suelo. (bueno, ella no cae…flota ¬¬ ya que es un espíritu)
- ¡TOMA ESTO! – gritó Horohoro, lanzándose hacia él.
- ¡No espera…! ¡…Estúpido…! – alcancé a decir.
Sin embargo no pude detenerle a tiempo, apenas subí la mirada del suelo, Horohoro estaba dándole una paliza enorme al tal Shinji. Volaron golpes, se subió el polvo, le empezó a pegar con basureros, sillas, bates de béisbol, pescados (¿?)…todo lo que encontraba se lo tiraba encima, ¡el sujeto estaba quedando morado! Incluso la chica intentó intervenir…pero una mirada furiosa de Horohoro fue suficiente como para que se pusiese a gritar como niñita y saliese corriendo del lugar. Una vez el ainu se distrajo, el sujeto tomó una silla y golpeó a Horohoro con ella…pero…no le hizo nada (lo sabía…éste chico tiene la cabeza dura O.o) es más…Horohoro se volteó, hecho el demonio en persona, aún más enojado que antes. ¡Empezó a morderle el brazo como una piraña! ¡Ahhh! ¡Esto es demasiado!
Todas las parejas que paseaban por las calles les miraban curiosos, y muy divertidos viendo la pelea…¿qué miran? ¡Esto no es un espectáculo!...Pero no me atreví a decírselos, estaba sonrojada que la gente creyese que yo venía con alguno de ellos dos…¡siento vergüenza ajena! Akane parece que está impactada de lo que ve…¡y no es para menos!
- Ho…Horohoro…- tartamudee, paralizada, una vez Horohoro terminó de golpearlo.
Él se sacudió las manos y nos devolvió una sonrisa de oreja a oreja, como si nada hubiera pasado, fue hacia nosotros, mientras los espectadores aplaudían…sorprendidos.
- ¡Listo! ¿Nos vamos?
- ¿Eh? ¿Adonde? – pregunté yo, parece que Akane también quiere saberlo.
- ¡Esta es una época para pasarla bien! ¡Vengan conmigo!
Al decir esto, ése idiota nos tomó a ambas del brazo (Akane iba volando y yo a arrastras ¬¬) y corrimos hacia cualquier lugar…demonios, ¿es que éste tonto nunca piensa…?
Len miraba fijamente a Maya, aún estaba sentido por lo que había pasado. ¿Por qué demonios se había puesto a bailar con Lyserg? ¿Acaso ella es tan inocente con los chicos? Pues cuando la conoció supo enseguida que no lo era…y también lo de Pilika, le tenía muy pensativo, la chica solo animaba la fiesta, con los demás que cantaban al ritmo de Maya…pero aún así, no podía dejar de pensar en ella, y mirarla mientras cantaba confundida la canción "Tsuki no Curse":
- Kotoba no nai sekai de bokura wa ai wo kataru, Itsuka kimi ni todoku made…Kizu darake no kaina de dakiyoseta kuchibiruno? Haritsumeta negai tokashitakute
(Traducción: Te hablo sobre amor en un mundo donde no existen palabras, esperando el día en que puedas escucharlas…¿Podrán mis labios tocar tus brazos plagados de cicatrices? Mis deseos parecen no tener límites)
- Canta muy bien…- comentó Yoh, sonriendo.
Len solo cerró los ojos y desvió la mirada.
- ¿Dónde estará Ayu? – recordó Manta, observando que la chica aún no regresaba.
Ayu 's POV
Ahhh, gracias al cielo, me salvé…¡no pienso cantar una canción al público! Aunque esto me hubiese servido de práctica para lo del festival, ¡pero nooo! ¡No si es que Yoh me estará viendo desde el escenario! En cambio, en el festival él estará junto a mí…ahhh, pero ¿no que también me estará viendo? ¿Y ahora qué voy a hacer…? En fin, no tengo que preocuparme de eso ahora en Navidad…¡todavía me quedan dos semanas! Tengo que preocuparme por el timbre…
- ¿Diga?
Estaba distraída mientras abría la puerta., ya que estaba agotada, tuve que escapar de las garras de los chicos para no cantar…en fin, no miré a la persona que llamaba la puerta, pero esta persona me sujetó con mucha fuerza del brazo, y me sacó violentamente de la casa. Sin poder resistirme, caí sobre esa persona, me abalancé hacia él y caímos en el pasto…era cálido, y el pasto estaba mojado, ¿es que alguien estuvo regando…? ¡Ah! ¡No es tiempo de pensar en eso!
- Go…Gomen-ne – dije tímidamente.
Mientras yo subía la mirada para ver quién era el recién llegado…di un salto hacia atrás, y me tropecé con el suelo mojado. ¡Ahhh! ¡Que torpeza!
- Ha…Hao…- tartamudee nerviosa.
Genial, justo cuando estoy pasando la mejor Navidad con la mejor compañía del mundo…viene éste a molestar, ¿pero qué estará pensando…?
- ¡Konnichiwa! – saludó el chico, con la mano en alto. - ¡Feliz Navidad!
- ¡T-tú que haces aquí! – le dije, algo sonrojada por cómo lo recibí.
- Pues…¿quedamos en vernos cuando estuvieses en Fumbari, no?
Mm…es cierto, cuando nos encontramos en Izumo dijo algo así como que nos volveríamos a ver, ¡demonios! ¡Porqué me pasa esto a mí! En fin, tampoco puedo golpearlo ni hacerle nada muy terrible…después de todo es el hermano de Hao, aunque sea un pervertido, si algo le hago será capaz de matarme en un segundo…me siento en el altillo de la casa, Hao se levanta y limpia un poco sus ropas. No sé qué decir…
- ¿Y? ¿Cómo la estás pasando? – me pregunta, mientras se sienta junto a mí.
- Pues…hasta ahora muy bien, - le contesté, algo tímida. – Estábamos haciendo un karaoke…
Me pregunto porqué…porqué siempre que está con los demás tiene esa apariencia tan fría, y las extensiones aparecen junto a él, en cambio, cuando está conmigo parece ser un chico muy amable…incluso se parece a Yoh, no solo en apariencia, sino que en esa actitud despreocupada. ¿Por qué es así?
- Maya estaba cantando ¿no? Ella nunca ha hecho estas cosas, qué bueno que se la está pasando bien con su amado Len Tao – comentó Hao, con una sonrisa.
- Tsk, ¿y eso qué te influye a ti? – pregunté, sin atrever a mirarle.
- Pues…que Len Tao es muy diferente a todos los amigos de Yoh…él está hecho para traicionarle en cualquier minuto.
- ¡¿De qué hablas?! ¡Len es uno de los mejores amigos de Yoh! – grité.
- Eso es lo que tú crees…- me dijo, mirándome a los ojos. – Las mujeres son capaces de influenciar a quienes quieran…y si las cosas salen como están planeadas, te aseguro que él preferirá enesmitarse con él…
Le miré incrédula, eso no era posible…aunque últimamente estoy creyendo que Hao tiene la razón en todo lo que dice, ¿eso por qué será?
- Ya verás que poco a poco, todos tus amigos tomarán direcciones diferentes…- dijo él, dirigiendo su mirada hacia las estrellas.
- Estás loco…- le dije.
Yo también desvíe la mirada hacia el cielo. Hubo un silencio entre nosotros, miré hacia las estrellas también, algo sonrojada. Nos quedamos observando el cielo…como siempre, estaba hermoso, y encima pronto empezarían los fuegos artificiales de la media noche…sino regresaba pronto a casa, pasaría la Noche Buena con Hao…pero ¿qué puedo hacer? No quiero que los chicos sepan que está aquí…y por alguna razón se siente bien mientras él está aquí…aunque a la vez es algo molesto…No importa, me quedaré a su lado, al menos un rato, hasta que a los chicos se les olvide la idea del karaoke…en verdad que…no quiero cantar…
- Nee? aishiatta kakomo, utsukushisa sutesareba ahita motto kireina yoru he yukerukara…
(Traducción: ¿Recuerdas? En el pasado nos amamos, pero si echásemos de lado aquél hermoso momento mañana podríamos disfrutar de una noche aun más bella…)
Manta se levantó de su puesto, estaba muy preocupado por Ayu. Ya llevaba un buen rato afuera, y encima a ella era la que le tocaba cantar la canción que seguía, así que decidió ir a buscarla…sin embargo, apenas se adentró en el pasillo para salir de la casa, se encontró con algo que le dejó totalmente impactado…
Haruko 's POV
- ¡Mira qué lindo! ¡A que chula esto! – le decía Horohoro a Akane, - ¡si estuvieras viva te compraría alguna de estas cosas!
Si claro…es solo una excusa ya que no tiene dinero, ¡es tan tonto! Sin embargo aún no entiendo que está haciendo sacando a pasear a Akane por la ciudad…y por algún motivo, hemos terminado en uno de esos carnavales navideños.
- ¡Ven! ¡Vamos a subirnos a esos juegos! – gritó Horohoro, como un niño pequeño.
- ¿Eh? Pero…a mí me dan miedo esos juegos…- dijo Akane, tímidamente.
- ¿Pero de qué hablas? ¡Lo más genial de estar muerto es que ya nada puede matarte de miedo! ¡Jajaja! ¡¿Entiendes el chiste?!
Una gotita se asomó en la cabeza de las dos…de verdad, ¿desde cuando Horohoro anda contando chistes apropósito? Él suele hacer bobadas, pero le salen de natural, no necesita fingir ser un payaso para serlo…
- ¡Muy bien! ¡Arriba! – dice de repente.
Y cuando menos lo espero, estamos los tres (Akane estaba sujeta a nuestros brazos obviamente) sentados sobre uno de ésos carritos de las montañas rusas…Akane iba con mucho miedo, Horohoro estaba emocionado…y a mí no me importaba. Cuando partió la porquería todos los chicos que estaban se pusieron a gritar, Horohoro levantaba los brazos emocionado mientras que Akane sentía ganas de vomitar. (Claro que era imposible que vomitara idiota ¬¬U)
Después de eso fuimos al cine a ver una película…Horohoro estallaba de la risa y Akane se sorprendía con la trama de la historia. (yo solo les veía hacer tonterías -_-U ¿qué es esto? ¿Una cita?) Una vez terminamos la peli, Horohoro nos obligó a colarnos a otra película…él parecía imitar a los espías encubiertos, mientras que Akane volaba junto a él. Demonios, ¿es que no saben que colarse en Noche Buena a las películas está totalmente pasado de moda? Además…no hay ningún guardia, ¡no hay porqué esconderse…! Ahh, sigo molesta.
En fin, después de todo esto…a Horohoro se le ocurrió llevar a Akane (y a mí ¬¬ aunque parece que yo soy el mal tercio) a escuchar a unos niños cantando villancicos por las calles…la chica de cabellos rubios en verdad parecía encantada con todo eso, sus ojos brillaban de tal forma e ilusión. Parece que Horohoro está siendo tan amable con ella y tan familiar…para hacerle olvidar lo que ha pasado. Jeh, ése tonto no tiene remedio.
- Ah…estoy exhausta, - comentó la rubia – es como la cita que siempre soñé…
- ¡Y ahora viene la mejor parte! – exclamó el peliazul, mientras paseábamos por la ciudad.
Nevaba mucho aún, y el cielo nocturno se veía hermoso, fue cuando Akane y yo le miramos extrañadas…¿qué se le ocurriría ahora? A medida que decía eso, las campanadas de las doce de la noche comenzaban a sonar…todos los transeúntes se detuvieron al escuchar esto, incluyéndonos…todos dirigimos las miradas al cielo…
- Tsuki no kaasu tsumetai yume no naka kara…Kimi wo tooku tsuresaritakute…dokomade yukeru…ai wo shinjite…ii bashomade!
(Traducción: Por culpa de la luna que arroja su maldición sobre este gélido sueño…quiero llevarte lejos de aquí…a cualquier lugar…donde podamos creer en el amor!)
Finalmente, Maya había acabado la canción, mientras todos los chicos aplaudían contentos al haberla escuchado. Habían quedado sorprendidos al escucharla cantar ya que realmente lo había hecho muy bien…
- Creo que ya tenemos a la ganadora del karaoke – rió Yoh.
- ¡Lo hiciste muy bien, Maya! – exclamó Jun Tao.
- ¡Onee-sama! – gritó Maya, lanzándose del escenario hacia ella.
Justo en ese instante, se sintió un sonido extraño…eran campanadas, ¡las doce! ¡Al fin era media noche! Pilika abrió las puertas de la casa para escuchar bien ese sonido, dejando una vista hermosa hacia el cielo, todos los shamanes fueron al jardín y dirigieron sus miradas hacia el cielo estrellado…poco a poco, unos fuegos artificiales empezaron a tronar sobre ellos.
Hao y Ayu, al otro lado de la casa, en la entrada, también contemplaban los fuegos…eran en realidad muy hermosos. Ayu parecía encantada con aquellas luces, las cuales se reflejaban en sus ojos: era primera vez que veía de tan cerca los fuegos artificiales, Hao caminó junto a ella y la rodeó con el brazo. La chica se sorprendió con el gesto y se sonrojó…¿qué podía hacer? ¿Debía rechazarle? ¿Debía dejarse llevar…? Estaba muy confundida, solo cerró los ojos, suspiró y siguió contemplando el cielo, rogándole a éste que nadie la viese junto a Hao.
Manta 's POV
Los fuegos ya han empezado a tronar, y lamentablemente…no es tiempo para verlos, me he quedado perplejo al verla…tan débil, apenas con fuerzas siquiera de caminar, intentando alcanzarme. Sayuri había al fin despertado esa noche buena…llámenlo milagro de Navidad o como quieran…ella apareció arrastrándose en el pasillo, débilmente, intentando hablar, la he ayudado a volver a la cama y me he quedado junto a ella. Está con mucha fiebre, intento que se le baje…está muy despierta, me mira fijamente, mientras intento que se mejore, no me atrevo a llamar a Yoh y a los demás, no les quiero arruinar la Navidad con esto. Aunque según lo que me había dicho Anna, era de suma importancia que Sayuri despertara…para averiguar más de lo que pasaba con Hao y sus extensiones.
Sin embargo…no puedo preocuparme de él ahora…si mi hermana menor está en este estado…ha intentado decirme algo, pero no ha podido, le he dicho que descanse y que ahorre sus fuerzas, después la escucharemos. Se nota que Sayuri hizo un esfuerzo enorme para poder moverse en el estado en el que está…me pregunto quiénes habrán sido los desalmados que le habrán hecho éste daño a mi hermana, prácticamente no puede caminar. Y ha perdido la memoria…sus ojos no parecen recordarme. Eso es un dolor aún más grande.
Los fuegos artificiales comenzaron a tronar por todas partes, y los shamanes observaban en distintos lugares, encantados el cielo…sobretodo aquella pequeña espíritu que había tenido el peor y a la vez el mejor día de su vida, miraba hacia el cielo con tanta impresión…sus ojos parecían dos estrellas, y sin poder soportarlo, esbozó una sonrisa. Una hermosa sonrisa que Horohoro y Haruko no habían conseguido desde que se habían encontrado con ella…
- ¡Sonreíste! – exclamó Horohoro, mirándola con alegría. – Te ves muy linda cuando sonríes…
Ella se sonrojó de golpe y adquirió su carácter tímido otra vez, bajó la mirada y un par de lágrimas cayeron de sus ojos, mientras Haruko miraba feo a Horohoro, éste intentó arreglar la situación.
- ¡Espera! ¿Qué fue lo que dije? ¡Lo siento! – dijo el chico, nervioso - ¡no tiene nada de malo! ¡Mira! ¡Yo también sonrío!
Akane subió la mirada y vio a Horohoro haciendo muecas chistosas. La chica no resistió más y se puso a reír muy contenta. Luego se pasó una mano por sus ojos, secando sus lágrimas.
- Discúlpame…es solo que…mi novio nunca me dijo cosas así…- pensó Akane.
- Eso no era un novio – dijo el chico.
Los tres chicos siguieron contemplando los fuegos artificiales, pero ésta vez Akane tenía una tranquila sonrisa en el rostro, se sentía muy bien, mientras miraban el cielo…se apoyó tímidamente en el hombro de Horohoro, quien sonrió con cariño. Todos miraban los cohetes.
- Qué lindo…- dijo Akane, sonrojada.
- Si te hubieras quedado sentada allí nunca habrías podido verlo…- le dijo Horohoro.
- Es verdad…
Haruko les miró de reojo, parecía que algo no estaba bien, por algún motivo nunca quiso meterse en ésos líos…sin embargo no le quedaba otra, que quedarse allí, mirando el cielo. Horohoro saltó de pronto, viendo de lejos a Shinji, quien cojeaba después de la paliza que le había dado.
- ¡Oye, allí está Shinji! – dijo el chico. - ¿Qué tal si aprovechas de hacerle unas travesuras…?
Recibió "de repente" un golpe.
- Ohh…está bien, - cedió Horohoro con un chichón - ¿qué tal si te descargas? ¡Ya sabes! ¡Le dices todo lo que querías decirle!
Akane le quedó mirando, Shinji parecía muy lastimado y estaba solo en una banca…no parecía estarlo pasando bien, la chica reunió todo su valor y dio un par de pasos:
- ¡Muchas gracias por todo, Shinji! – le dijo la chica.
Horohoro se desmayó a lo animé, mientras que a Haruko le aparecía una gotita en la cabeza.
- ¿Eso es todo? – preguntó Haruko, confundida.
- ¡Porqué eres tan amable con él! – gritó Horohoro, levantándose del suelo. - ¡Al menos dile que se vaya a la mierda!
- Está bien…- dijo Akane, con una sonrisa – con eso basta…
La chica se giró a mirar a Horohoro, algo sonrojada. Poco a poco, los chicos observaron como un aura dorada la rodeaba…y su espíritu empezaba a desvanecerse.
-…Ya que gracias a él, pude pasar el día contigo, Horohoro – dijo ella, tímidamente.
- ¿Eh? – el chico parecía no entender. - ¡Oye! ¡Una cosa más antes de que te vayas!...No dejes que los espíritus de los hombres canallas te traten mal en el otro mundo, ¡sé más orgullosa!
"Qué cursi" pensó Haruko, con un tic en el ojo. Mientras el chico le decía esto, la rubia, aún con el cuerpo iluminado, se acercó a él y le tomó de ambas manos, muy sonrojada y con los ojos llorosos.
- Horohoro…muchas gracias por lo de hoy…en serio…
- ¡Hey! ¡Ya te lo dije! – exclamó el chico, aún sonriendo amablemente. - ¡Te ves mucho más linda cuando sonríes! ¡Así que ríete muuuucho!
- Ojalá todos los hombres fuesen como tú…
Al decir esto, tanto Horohoro como Haruko quedaron algo sorprendidos, mientras un par de lágrimas salían del rostro de la chica, y ésta se desvanecía en el aire, con un resplandor aún más hermoso que el de los fuegos artificiales, adquiriendo al fin el descanso eterno…los chicos quedaron en silencio, muy sorprendidos, Horohoro se rascó la cabeza, sonrojado, y se volteó a ver a Haruko con una sonrisa:
- ¡Ajá! ¡Crees que me olvidé de ti! – saltó Horohoro de pronto, apuntando con el dedo a Haruko.
Ella parpadeó confundida, sin comprender lo que ése "tonto" le decía. El muchacho se acercó a ella y sacó del bolsillo de su abrigo un pequeño regalo…Haruko quedó muy sorprendida al ver que Horohoro se lo entregaba a ella.
- No es gran cosa…pero supuse que te quedaría bien, - dijo él, sin atrever mirarle a los ojos.
La chica, muy sorprendida, abrió lentamente el paquete y vio una pequeña caja…dentro de ella se encontraba un hermoso collar hecho con conchas de mar de verdad…blancas y muy bonitas, como esas de Hawai. Haruko no supo que decir ante el regalo, solo se sonrojó un poco.
- Gra…gracias, - terminó diciendo.
Horohoro le dio la espalda, sonrojado, tampoco tenía el valor de mirarle, aunque ella estaba igual. Estuvieron un rato en silencio, caminando, y hubo un momento en el que Haruko tomó del brazo a Horohoro: era primera vez que alguien le hacía un regalo tan significativo para Navidad. El chico se sorprendió por el gesto y solo atinó a decir:
- Creo que nos atrasamos un poco con el árbol, jeje – sonrió tímidamente.
- Anna te va a matar…- le dijo ella, por primera vez, con suavidad.
- ¡No me lo recuerdes…!
Y los chicos siguieron su camino, dispuestos a volver a casa con aquél hermoso cielo estrellado y explosivo de hermosos fuegos artificiales, que recordaban el espíritu de amor de la Navidad.
Yoh 's POV
Los fuegos estaban en verdad muy hermosos, los chicos y yo nos perdimos mirándolos…sin embargo, había un pensamiento que me invadía, que no me dejaba y que era muy molesto. ¿Por qué justo dos de las personas más importantes para mí no están aquí…viendo este hermoso espectáculo conmigo? Manta y Ayu no se encuentran aquí, y encima Horohoro y Haruko ya no llegaron con el árbol…¿qué estará pasando? ¿Por qué se habrán atrasado tanto? Me pregunto quién habrá sido esa persona que tocó la puerta hace un rato…siento que alguien tira de mi ropa, como un niño pequeño, me giro esperanzado…
- ¡Manta! ¡Qué has estado haciendo! – le digo, con una sonrisa. – Te hemos estado esperando…los fuegos están por acabar…
- Yoh…- me dice Manta.
Le miro bien, parece preocupado, o afectado, no estoy seguro, pero leo temor en su mirada… así que decido cambiar la expresión a una más seria, antes de preguntarle que ocurrió…creo que le cuesta decírmelo…
- Sayuri ha…Sayuri ha despertado…
