Solo les pido una cosa, mantengan la mente abierta a todo, no esperen nada de nadie... mucho menos de mi, para así no defraudarse. No quiero que lleguen aquí con esperanzas de que pase algo, y que luego no suceda nada en absoluto. Créanme, lo he visto miles de veces, y cada vez duele como la anterior, aún cuando lo esperamos de todos modos. Este es un Fic sobre Sasuke Uchiha, lo que pase en su vida amorosa que no las desespere, es un consejo a las fans de Sasusaku. Quizás encuentres un hermoso amor eterno entre ellos, uno epico, o quizás no. Las cosas no pasan siempre como lo planeamos, y aunque haya planeado el que Sakura se quede con Sasuke, cosa que admito desde ya, quizás pasen algunas cosas en el camino que los hagan cambiar para siempre, y que los separen... sin vuelta atrás.


Al otro día, al llegar a casa, me di cuenta que nada había cambiado. Solía pasar las vacaciones aquí cuando era solo una niña, la conocía como la palma de mi mano.
-¡Hemos llegado! - dijo mi padre con voz elocuente.
Subí las escaleras hacia mi habitación y quedé sorprendida por lo que vi; me esperaba mi vieja alcoba de paredes carcomidas por la pintura y mi vieja cama individual de cabecera de madera; en su lugar había una habitación pintada de un suave color rosado, con una cama matrimonial de edredón del mismo tono, un clóset en la esquina, una mesita de noche con una lámpara, un librero en la esquina derecha y una computadora; todo era absolutamente nuevo.
- ¡Papá! ¡No debiste! - dije anonadada tras ver mi nueva y mejorada habitación.
- ¿No te gusta? Es que pensé que sí, les pedí asesoría a mis compañeras de trabajo y dijeron que seguro que te gustaría.- dijo un poco triste y alarmado a la vez.
- ¡No papá, es fantástica! Lo que pasa es que, no lo sé, debiste gastar mucho en esto.
- ¡Tonterías! Eres mi única hija y pretendo darte lo mejor, además ahora vives aquí, era necesario que estuvieras a gusto.- dijo con una sonrisa.
Solté un suspiro y me adentré a la habitación, era perfecta, como la de casa con mamá pero mejorada.
- Bueno, desempaca e iremos a cenar a donde quieras.- dijo saliendo de la habitación para dejarme algo de privacidad.
Una cosa me quedó bien clara después de esto, mi padre no había aprendido a cocinar, tendría que ser yo la que preparara las tres comidas al día este fin de semana pero no me parecía tan malo.
Me senté en mi nueva cama y vi que tenía un texto de Yuto, mi padrastro.

Yuto:

Espero que hayas tenido un buen viaje pequeña, estoy seguro de que te irá de maravilla en tu nueva escuela, cuídate y nos vemos.

Aún no estaba del todo acostumbrado a mostrarme su afecto ni yo a él, por eso la ausencia de un "Te quiero" es decir, me quería y yo a él, de alguna manera era la persona que le había devuelto la sonrisa a mi madre, pero era distinto, tampoco era mi padre.

Sakura:

¡Gracias! Bueno, volveré en vacaciones y ya les contaré con más detalle que tal me va, cuida a Ayumi, no la dejes hacer locuras y procura recordarle donde deja sus cosas. Muchos cariños para ustedes, cuídense.

Una nueva etapa de mi vida estaba por comenzar, podía sentirlo.
- ¿Sakura?
- Ya voy papá.
Le concedí el deseo de ir a cenar a un restaurant, ya le diría más tarde que yo podía cocinar estos días y que no me importaba; no era mi deseo dejarlo en bancarrota.
- Buenas noches hija, mañana volverás a la Escuela, te estaré llamando para que me avises si regresas o te quedas en el Internado - me dijo al llegar a la casa y al reincorporarse a en la sala, yo me dirigí a mi habitación, me duché y me puse el pijama, intenté dormir, pensé que sería imposible ya que el suspenso del otro día me mataba, pero por extraño que pareciese quedé profundamente dormida al cabo de unos minutos.

A la mañana siguiente sonó el despertador, estaba algo molesta por no haber dormida un poco más, pero entonces recordé que era mi primer día en Konoha Daigaku Todai y me apresuré a vestirme con el nuevo uniforme de la escuela: zapatos negros con un moño en la parte delantera, calcetas negras como mallas muy por arriba de la rodilla, blusa blanca de cuello inglés con un moño rojo grande en el centro, se veía por debajo del saco negro ajustado perfectamente, y una falda negra por arriba de la rodilla que por unos 10 centímetros o menos tocaba las mallas; si, ese era el uniforme de esa escuela y me parecía genial.
Dejé mi cabello suelto y lo peiné con dedicación, después de eso ajusté un listón negro en mi cabello a forma de diadema y bajé las escaleras; mi padre ya estaba abajo, desayunando y leyendo el periódico mientras comía una rebanada de pan tostado, lo saludé y tomé un vaso de jugo de naranja y cereal con leche. Al terminar me cepillé los dientes y eché una ojeada a mi aspecto, no era vanidosa ni nada por el estilo, sabía que el glamour no era una de mis cualidades más pronunciadas, pero quería verme adecuada.
Mi padre me llevó a la escuela en su auto, trabajaba en las oficinas del Kurokawa y le quedaba de paso.
- Adiós hija, después pasare a dejar tus cosas, hablamos.
- Adiós papá - le bese en la mejilla.
- ¿Hoy quieres salir a comer conmigo?, en el receso del almuerzo puedo venir a buscarte si quieres…
- Okey papá, te espero.
Mi más grande temor surgió de la nada cuando bajé del auto; la escuela era inmensa, necesitaría un mapa o algo así, y no quería llegar tarde a clases. En las afueras me esperaba el comité de bienvenida, una chica de ojos perla y cabello negro, y largo hasta la cintura, mejillas sonrosadas y voz tímida, me hizo una seña con la mano.
- Bienvenida a Konoha Daigaku Todai, tú debes ser Sakura Haruno ¿no? Yo seré tu comité de bienvenida y tu guía por la institución - dijo con una sonrisa que me tranquilizó un poco.
Asentí y me llevó hasta la entrada, muchos estudiantes conversaban por los pasillos, muchos se me quedaron mirando y cuchichearon entre sí, decidí ignorar aquello.
Nadie te está mirando, me prometí a mí misma. Nadie te está mirando. Nadie te está mirando.
Pero, porque no podía mentirme convincentemente ni siquiera a mí misma, tuve que echar un vistazo. Grave error.
- ¿Puedo preguntarte tu nombre? - le dije al poco rato de seguir caminando y para entretenerme y no caer en la locura por tantas miradas.
- ¡Ah! Si, que despistada, lo lamento, soy Hinata Hyuga, un placer - dijo algo cohibida.
- Lo mismo digo - parecía agradable en verdad.
- Este es tu horario de clases, y este es tu mapa, le notificaré a la dirección que has llegado.
- Gracias - dije mientras me conducía por un pasillo estrecho.
- Tu primera clase es Historia avanzada; allí esta, ese el aula, te dejo porque debo ir a reportar esto pero luego vuelvo, nos toca la misma clase - dijo y se alejó dejándome de pie a unas cuantas puertas del salón, tragué saliva y me dispuse a seguir caminando, en ese momento sentí vibrar mi celular, un texto de mi compañera de cuarto.

Ino:
Sakura, te veo. No te muevas de ahí, entremos juntas a clases, no querrás estar sola y con la víbora pelirroja rondando por ahí. Jajajaja Espérame.

Había varios alumnos charlando con sus amigos y se quedaron callados al verme. Entonces llego Ino a mi lado y me sonrió, me cogió del brazo y entramos juntas a la clase.
- Y yo fui testigo de tu primer paso en la clase, me siento muy feliz de esto - Me decía la rubia de forma burlona.
- Eres tan rara Ino…
Eche un vistazo general a la clase, y ahí estaba, el despreocupado, sentado, concentrado en su cuaderno, sin prestarle atención a nadie, se sentaba solo, frente a él estaba Naruto, el Gran Rey o algo así, eso me daba risa, era un chico muy simpático.
- Sakura-san - escuche una voz tímida a mi espalda y me apresure a mirar, era Hinata Hyuga y otra joven morena con dos graciosos moños.
- Hola Hinata - le sonreí.
- ¿Ya se conocen? Que bien - Decía Ino mientras se ponía las manos en la cintura.
- Ella me trajo hasta la clase…
- Oh no, ahí viene - Hinata me interrumpió y miro la puerta.
Las demás la imitaron y vieron entrar a una silueta delgada. Una chica pelirroja con gafas y un uniforme muy ajustado había entrado. Por lo que Ino me comento antes de irme con mi padre su nombre es Karin, y si, ella era, como no recordarla. La que mandaba en toda la escuela.
Karin me miro con asombro y luego sus ojos cambiaron a interés.
- Vaya, vaya, vaya. Así que el rumor era cierto. Pero no sabía que la chica nueva fuera ni más ni menos que Sakurita, nos deleita tu llegada. Bienvenida.
- Karin… - esas palabras eran suficientes para ella como respuesta, primer día, no quería causar una escena inolvidable.
- ¿Se conocen? Pero… - comentaban las tres chicas a mi espalda.
- ¿Sakura, eh? – Me miro de arriba hacia abajo, evaluándome. Pude notar que miro a Ino, Hinata y a la otra chica con disimulo, luego volvió a mí y añadió – Si quieres ser popular en esta Escuela será mejor que vayas con otras compañías, en eso te puedo ayudar. Por los viejos tiempos.
- Lo siento, no me gusta llamar la atención así que no pretendo discutir contigo – fue lo único que disponía a decirle.
- Como si tuvieras la oportunidad de sobresalir por ti sola Sakurita, ni aunque discutiéramos, eres muy poca cosa para mí.
- Creo que se elegir por mi sola, se perfectamente lo que me conviene, y tú no estás en esa categoría. Claramente tendría que ser demente al juntarme contigo, fue suficiente, no hablemos más - comencé a alejarme de ella y arrastre a las otras tres chicas conmigo.
Maldición, toda la clase me miraba, habían escuchado la conversación de yo La poca cosa con la Grandiosa Karin.
Karin salió de su estado de show, pude oír como resonaban sus dientes, parecía realmente confusa.
- Está bien, Haruno. Si crees que puedes ir contra mí lo llevas claro. Yo mando sobre todos en esta escuela, así que más vale que lo tengas en mente - respondía a mi espalda.
- Como quieras, hablas demasiado Karin - eso lo dije más bajo, pocos lo escucharon, entre ellos Naruto que me miraba contrariado y los otros chicos de ese día, incluyendo a Sasuke Uchiha.
Karin se alejó y se sentó en su sitio, no sin antes saludar al despreocupado de forma melosa, aunque este paso olímpicamente de ésta. Parecía que Karin igual estaba interesada en él.
El maestro llegó a la clase y me dedicó una sonrisa, un hombre alto con una espesa barba y oliendo a cigarrillo, me presento una mirada tranquilizadora para luego dirigirse al grupo.
- De acuerdo, todos a sus lugares, tenemos una estudiante de nuevo ingreso, ella se presentara a todos para que la conozcan. Incluyéndome.
Nadie te está mirando, me prometí a mí misma. Nadie te está mirando. Nadie te está mirando, quizás si no me hubiera quedado parada no estaría en las presentaciones pero soy la única sin puesto, ¡Grandioso!
- Mi Nombre es Sakura Haruno - Comencé casi tartamudeando, mirando el suelo, se veía interesante - Vengo de Yukazawa, pasare el resto del curso con ustedes… tengo dieciséis años, espero que podamos llevarnos todos bien - Al decir eso Karin hizo un ruido extraño con la garganta, demasiado infantil según yo.
- ¿Alguna pregunta que quieran hacerle a su compañera nueva?
- ¿Tiene novio? – se escuchó en la clase pero no se supo quién fue, todos se rieron y mi color ascendió a mis mejillas, delatador.
- Tu cabello… - preguntaba un chico, Sai. Mire a Ino disimuladamente y sonreí.
- Si, es mi color natural, no muy común pero… así es.
- Bueno, suficiente. Sakura toma asiento en ¡Ey, Shikamaru despierta, cámbiate de asiento junto a Sasuke Uchiha y tu Sakura siéntate al lado de Naruto! – eso me tranquilizo, no quería compartir asiento junto al despreocupado, su indiferencia me incomodaba, aunque estaría frente a él.
Me dirigí a mi asiento junto a Naruto, no mire a Sasuke, solo le ignore, tome mi libreta para tomar apuntes y luego mire al rubio que no me quitaba la vista de encima.
- Hola - me dijo ruborizándose.
- Hola - le respondí con una sonrisa.
- ¿Te acuerdas de mí? - me miraba esperando una respuesta con ansiedad.
- Si, eres Naruto-kun, El Gran Rey - luego solté una risa poco audible. Entre yo y él.
- Eso fue una broma - soltó una risa - me da gusto que te sentaras junto a mí y lo de Karin…
- Si, lo sé - lo interrumpí - eso fue una falta de educación, no debí seguirle el juego… - mostré una cara arrepentida.
- No, Sakura-chan, fue lo mejor que alguien le ha respondido, no te sientas mal, es más. Te admiro - se sonrojo aún más y luego miro hacia otra parte.
- Gracias Naruto-kun - ahora me disponía a poner atención a la clase. Historia Avanzada, un lio para mí, necesitaba mucha concentración para entender.
La clase transcurrió sin más problemas hasta el receso, Ino, Hinata y la otra chica me esperaron en la puerta mientras arreglaba mis cosas y Naruto se despedía de mí con un Nos vemos.
Me reencontré con ellas y estas me miraban ansiosas, luego me presentaron a la chica de moños, Tenten.
- Sakura, eres increíble, solo tú le has dicho eso a Karin – Tenten me miraba y pude ver que tenía muchas expectativas respecto a mí.
- Oh, no, solo fue algo repentino, no volverá a pasar – respondí a su mirada muy asustada.
- Lo entendemos. No le sigas el juego, es una Matona – decía Ino mientras me tomaba por el brazo y me arrastraba a una clase.
Avanzamos por los pasillos para buscar mi siguiente clase pero una atractiva violación al código de vestimenta me hizo desviar la mirada. Él usaba ahora una bufanda gris. Quizás era porque él era el único con otro color aparte de su uniforme, pero él era todo lo que pude mirar. De hecho, todo alrededor pareció palidecer en comparación, por un largo momento.
Olvide incluso que iba acompañada.
En todas las películas que había visto, en todos los libros que había leído, en el foco del amor los hombres como el eran absolutamente atractivos, pero él se arriesgaría a ser inalcanzable.
Él se recostaba contra la pared con sus brazos cruzados ligeramente sobre el pecho mientras hablaba con Naruto-kun y luego entraba a la clase.
- Te toca Biología, suerte – me decía Ino mientras miraba como el despreocupado desaparecía en la puerta.
- Después nos vemos Sakura-san – las chicas se alejaron y me miraron mientras desaparecían en el pasillo.
Solo quedan pocas clases, estoy sobreviviendo a mi "Primer día de Tortura"
El profesor entro un poco después de mí, vi unas pocas caras conocidas, solo pedía no tener que presentarme nuevamente.
- Tomen asiento, tenemos una compañera nueva, su nombre es Sakura Haruno – dijo leyendo la lista – ella viene de Yukazawa y pasara el resto del trimestre con nosotros – fue un alivio que el profesor no me hiciera presentarme ante el grupo, tal vez por mi cara veía que no tenía ganas de aquello y lo comprendió de inmediato, era un hombre alto, de cabellos grises y ojos negros afilados, parecía bastante joven y sostenía un libro de biología entre sus manos.
- Mi nombre es Kakashi Hatake e imparto Biología, por favor toma asiento en la última fila a la derecha, te toca junto a…- dijo revisando la lista – Sasuke Uchiha– añadió mientras me miraba de reojo como intentando buscar algún indicio de sorpresa en mi mirada, no lo comprendí.
Uchiha Sasuke, pensé.
En eso un montón de chicas cuchichearon a mí alrededor y me miraron de forma extraña, dirigí la mirada hacia donde señalaba el profesor y entonces lo vi nuevamente, no me miró hasta que me senté a su lado.
Muchos se dieron la vuelta para mirarme con curiosidad; ahora que lo notaba el despreocupado era el único que se sentaba solo, todos los demás tenían ya compañero de asiento, el pupitre estaba impecable y pude descubrir que debajo de la paleta se podían guardar los libros de texto.
Rápidamente saqué mi libro de Biología mientras el maestro escribía algo en la pizarra.
- Hola - logré decir en un intento de parecer amistosa, pero él apenas y me miró, la verdad no me esperaba ninguna atención especial ni nada, pero me pareció maleducado que no me diera ni una mirada como respuesta, indiferencia total, solo miro su libro en busca de la página indicada. No me molesté, ya estaba acostumbrada a ser tratada con indiferencia en secundaria.

Él se ajusta bien a su aura de misterio, pensé.


Sakura Haruno