Solo les pido una cosa, mantengan la mente abierta a todo, no esperen nada de nadie... mucho menos de mi, para así no defraudarse. No quiero que lleguen aquí con esperanzas de que pase algo, y que luego no suceda nada en absoluto. Créanme, lo he visto miles de veces, y cada vez duele como la anterior, aún cuando lo esperamos de todos modos. Este es un Fic sobre Sasuke Uchiha, lo que pase en su vida amorosa que no las desespere, es un consejo a las fans de Sasusaku. Quizás encuentres un hermoso amor eterno entre ellos, uno epico, o quizás no. Las cosas no pasan siempre como lo planeamos, y aunque haya planeado el que Sakura se quede con Sasuke, cosa que admito desde ya, quizás pasen algunas cosas en el camino que los hagan cambiar para siempre, y que los separen... sin vuelta atrás.


- Hoy veremos las fases de la reproducción celular de la raíz de cebolla, ya todos deben haber visto esto – dijo Kakashi-Sensei con cansancio mientras entraba en la sala, yo pase lo más rápido para ubicarme en mi puesto, tomar mis medicinas para la gripe me hacía llegar un poco atrasada a las clases.
Las fases de la reproducción celular fue un alivio para mí, iba en un curso avanzado de biología y eso lo había hecho ya con anterioridad.
Nos dirigimos a la parte trasera de la sala, donde estaba un pequeño laboratorio con un microscopio por mesa de trabajo, supuse que tendría que trabajar con Sasuke-kun y me senté a su lado. Había esperado que no tuviera la misma actitud de la semana pasada, pero en clases de Literatura él… se había mostrado más tranquilo, había creído por un momento que me hablaría, quizás el desaparecer de colegio le hizo un poco de bien.
- Tomen una raíz y describan la fase en la que se encuentra cada una, los que fallen tendrán que escribir un ensayo sobre división celular de diez páginas para el viernes. Un descontento general llenó el salón mientras Naruto replicaba.
- Profesor, eso es injusto ¿diez páginas? ¿Está loco?- quedé sorprendida que le respondiera de tal manera.
- Uzumaki guarda silencio, que si no lo haces te pongo el doble – dijo con voz cansina.
Naruto hizo una mueca y se sentó no sin antes dirigirle una mirada de complicidad a Sasuke-kun, quién puso los ojos en blanco.
Comenzamos a trabajar, debíamos turnarnos para usar el microscopio y decidí que era mejor dejar que él comenzara, me ofreció el aparato sin mirarme y no supe que hacer.
- ¿No sabes qué hacer? – dijo con aburrimiento. Era la primera vez que me hablaba, seguía tan indiferente como siempre. Me enfadé por eso ¿acaso no me creía capaz?, sin decirle nada tomé el aparato y después de ver por la lente dije: anafase.
Se lo pasé con decisión mientras lo miraba con dureza, eso pareció divertirle, pues compuso una sonrisa torcida que desapareció poco después que la hizo, me hizo voltear hacia otro lado, era bastante apuesto, no lograba ver un defecto notorio en ese rostro pálido y sentí una vergüenza estúpida recorrer mis mejillas.
- ¿Puedo mirar? – dijo como si creyera que estaba equivocada.
- Adelante –dije recuperando mi color habitual.
Miró por unos segundos y volvió a sonreír fugazmente.
- anafase – dijo escribiendo en su cuaderno el resultado de la primera prueba. Yo hice lo mismo.
Ahora él tomó el microscopio y observó; profase, dijo después de ver la raíz.
- ¿Puedo ver?
Quise hacerle notar que yo tampoco lo creía competente, lo cual respondió con otra sonrisa y me miró a los ojos estudiándolos con cuidado; para no desconcentrarme miré por la lente, si, era profase; me sentí idiota en ese momento.
- Profase – sostuve y escribimos el resultado, así seguimos hasta terminar con todas la raíces.
- Profesor, ya terminamos – dijo con voz áspera y grave que me heló por unos segundos.
El Sensei llegó a los pocos segundos y después de ver nuestros apuntes me miró de reojo.
- Te sugiero joven Uchiha que la próxima vez dejes que la señorita Haruno mire por la lente – dijo enarcando una ceja.
- Ella ha determinado tres de las cinco muestras.
- ¿Ah sí? ¿Trabajó esto con anterioridad? – dijo dirigiéndose a mí.
- Si, pero con espinas de…
- ¡Pescado, vaya! Estabas en un curso avanzado, buen trabajo – dijo y dejó las libretas en nuestra banca.- Todo está correcto; no tendrán que hacer el trabajo extra.
Muchos se nos quedaron mirando, o bueno… más bien a mí, y después siguieron con lo suyo.
- Hola – Lo escuche decir, por unos segundos creí que había alucinado pero me volteé despacio para ver si era verdad, y ahí estaba él mirándome, esperando una respuesta.
Me tomo medio segundo más de lo normal en responder.
- H…Hola – lo salude como una tonta, ladee un poco la cabeza, estaba un poco incomoda, odiaba el sonrojarme… pero sabía que ahora parecía un tomate. El desvió la mirada observando a Kakashi-sensei a la distancia, y luego bajo la vista a su libreta.
Creí que había iniciado una conversación con el Hola, pero él la había terminado ahora… al no mirarme.
Quizás si yo… bueno, podría continuarla, no parece molesto.
- No venias a clases ¿Estabas enfermo?
Frunció el ceño, debo haberlo aterrorizado, no debí decir eso.
- Tuve cosas que hacer.
Era tan poco comunicativo, me había saludado pero se notaba que no pretendía seguir con una conversación. No lo quería molestar.
- Oh, es que Naruto-kun había comentado…
- Una enfermedad, lo sé. Tiene muy poca imaginación.
Se giró para verme y me lanzo una sonrisa fugas.
- ¿Sabes? creí que no te agradaba.
Le sonreí un poco y encogí mis hombros. Él me miro con una duda obvia en sus ojos.
- Bueno, no he dicho que seas de mi agrado.
Frunció el ceño y miro al frente… Naruto se daba la vuelta cuando el sensei leía el trabajo de otros.
- ¡Hey! Sasuke, pásame las respuestas, Shikamaru se quedó dormido y no quiero hacer el ensayo, no entiendo nada de nada – le dijo en voz baja.
- No lo haré – le respondió molesto.
Naruto puso cara de pocos amigos.
- Vamos Sasuke, sólo esta vez, te prometo estudiar pero…
- No, ahora voltéate.
Naruto-kun se dio por vencido, o eso creí, pero luego me miró y se detuvo un instante.
- Hola – dijo con total frescura, quedé un poco impresionada por la forma en que se dirigía a mí siempre, parecía imposible de callar.
- Hola, Naruto-kun – Le dije mientras me observaba las manos.
- Nah, te lo iba a decir antes pero estabas un poco…puedes llamarme sólo Naruto, ya dejemos el Kun – dijo con una sonrisa contagiosa, le sonreí ampliamente- ¡Vaya! Eres muy bonita Sakura-chan.
Me quedé en shock, nunca pensé que me diría eso; me limité a decir gracias y un rubor cruzó mis mejillas.
Sasuke-kun le dirigió una mirada fugaz y luego me miro a mí.
El timbre sonó y todos comenzaron a salir del aula…
- Señorita Haruno, será mejor que se ponga al corriente con las actividades para evitar dificultades de aprendizaje más adelante.
- Eh… si, supongo que tendré que pedirle a alguien que me preste las libretas.
- Si, Sasuke, por favor haz el favor de prestar tus notas a Haruno para que se ponga al corriente ¿sí? - Sasuke lo miró con indiferencia, extrajo su libreta y me la tendió.
- ¡Oh! No, si la vas a ocupar mejor otro día – dije por si tenía algo pendiente.
- No, no hay nada que deba hacer sobre esto; te la presto, me la devuelves después – dijo sin mirarme y salió del aula dejándome al sensei y a mí a solas.
- Descuida, él es así de serio todo el tiempo – dijo con una sonrisa.
- Lo sospechaba – fue lo único que se me ocurrió decir pero luego sonreí.
- Tengo entendido que estás becada, debes ser una excelente alumna – dijo con asombro.
- Pues me he esforzado para entrar aquí, mis padres no pueden costear un Instituto como este.- dije mientras guardaba mis cosas y tomaba mi horario para ir a Trigonometría.
- Deben estar muy orgullosos.
- ¡Wow! Debes ser súper inteligente como Sasuke – comento Naruto mirándome desde su asiento.
- Uzumaki, espero tu reporte para mañana sin excusas ¿eh?
Naruto se levantó de su asiento e ignoro a Kakashi-sensei.
- ¿Qué clase te toca después Sakura-chan?
- Trigonometría – dije mientras tomaba mi mochila.
- A mi igual, si quieres vamos juntos.
- ¡Ok! Esto es un laberinto.
El sensei se alejó, tomó su maletín y se despidió de los que quedábamos, salió a otra clase.
Salimos al pasillo, recorrimos unas escaleras mientras me hablaba de las clases y los profesores.
Las otras clases transcurrieron de lo más normal hasta el receso, entonces Naruto me tomó del brazo y me llevó al comedor, era extraño ya que casi no lo conocía, pero me caía muy bien.
Al llegar ahí estaba Sasuke-kun, se me quedó viendo un momento y después a Naruto, alrededor estaban seis personas más con los que me había sentado anteriormente.
- ¿Qué tal las clases? Veo que Naruto-kun te trajo hasta aquí – me dijo Hinata mientras se sentaba a mi lado. Tome una bandeja de comida y comencé por una manzana verde bastante atractiva.
Sasuke no dejaba de mirarme, intente fingir que no me había dado cuenta mientras escuchaba las conversaciones de los demás.
- Ahhh que problemático, diez hojas para mañana, Kakashi-sensei fue injusto – dijo Shikamaru con cara de sueño.
- Cállate, es por tu culpa que hay que hacerlo, te quedaste dormido y no me ayudaste - le reclamo Naruto.
- Ya, si de todas maneras no ibas a saber qué hacer, en serio que eres un idiota.
- Mira quién lo dice.
- Yo soy holgazán, no idiota, eso es muy distinto.
Todos en la mesa se echaron a reír a excepción de Hinata, Sasuke y yo.
- Que risa, un muy buen chiste… pero cambiando de tema, Sakura-chan ¿eres de Yukazawa ¿no?
- Si – dije en voz baja.
- ¿Cómo es? – me pregunto Tenten.
- Humm… pues, no es nada comparado con la cuidad, es un distrito pequeño.
- Ya veo – dijo con voz cantarina.
- Oh, Yo soy Kiba, ellos son Shino, Lee, Neji y Chouji.- dijo un chico moreno de pelo desordenado señalando a los demás uno por uno, les dediqué una sonrisa amistosa a todos ellos.
- Bueno Sakura-chan un placer conocerte pero ya me voy, saldré para comerme mis frituras, aquí no está permitido y de verdad tengo hambre…
Chouji, sin duda.
- Te acompaño – le dijo Shikamaru despidiéndose y acompañando al chico robusto a la salida.
- Siempre comiendo, yo igual me voy, me reuniré con los del fútbol antes de que den el toque ¿vienes, Neji, Lee, Naruto? – les pregunto Kiba mientras se levantaba de su puesto.
Lee, el chico de las cejas pobladas asintió y Naruto dudó por un instante mirándome.
- Mmm… ya es hora Shino, dile a los del Comité que nos vemos en el aula 16 – Neji le avisaba a Shino sobre algo que no entendí.
- De acuerdo – ambos se levantaron y se fueron.
- Adiós, fue un gusto conocerte Sakura-chan pero debo irme al taller de pintura, con permiso – dijo Sai tomando sus libros de arte y saliendo al vestíbulo.
- Descuida Naruto, está con nosotras, ven, deberíamos dar un paseo – dijo Ino jalándome del brazo.
- No, es que Sakura-chan… quería hablar contigo un momento – Naruto me miraba con duda en sus ojos, esto era extraño…
- Claro Naruto-kun, ¿Qué pasa?
- Chicos… de ahí los alcanzo – Les dijo a los demás mientras se iban – Bueno Sakura-chan, pues quería decirte que tuvieras cuidado con Karin. En las clases anteriores la escuche comentar cosas, ella solo ha recibido un "No" en toda su vida, y fue cuando el Teme rechazo salir con ella. Está bien que le dejes las cosas claras, esa chica, no es ni la mitad de los que se cree. Pero si sabemos que es peligrosa – Me miraba con ojos de preocupación y eso me hizo sentir mal.
- Así que de verdad es matona – sonreí de forma sarcástica –. No te preocupes, sé que te dije que no pensaba seguirle el juego, de echo lo de antes fue porque ofendió a Ino, Hinata y Tenten, a mi puede decir cualquier cosa pero meterse con mis amigos no, aparte… se cuidarme sola, no creo que pueda hacerme mucho aquí.
- Hmp, se nota que no conoces a Karin, solo una Nueva diría eso – Interrumpió una voz fría y cortante, Sasuke había estado atento a la conversación, y se molestó, pude notarlo al mirarlo.
- Sasuke-kun me subestimas… te dejas llevar por la palabra Nueva solamente, soy Nueva pero no tonta – le respondí tranquilamente mientras miraba mi manzana verde.
- Hmp, como quieras… da igual.
- Teme, ¿no quieres ir con nosotros al entrenamiento? – le pregunto Naruto interrumpiendo nuestra incomoda conversación.
- ¿Y yo para qué? No soy del equipo ni nada – le respondió fastidiado desde su asiento.
- En verdad que no lo entiendo, se te dan bastante bien los deportes.
- Hmp – Se encogió de hombros bebiendo algo de jugo y posando su mirada en la nada por unos segundos.
- Pero Sasuke-kun, eres maravilloso en los deportes – apoyaba Ino a Naruto con un destello de admiración en sus ojos, pero él solo carraspeó.
- Sasuke te quedaras solo ¿seguro que no vienes?
- Hmp, supongo – mostro su evidente indiferencia poniéndose de pie y caminando para que Naruto le siguiera.
- Nos vemos Sakura-chan – Naruto me mostro su sonrisa una vez más y se alejaba.
- Nos vemos Naruto-kun.
Karin seguida de su grupito, se dirigió hacia la mesa donde estaba sentada junto a las chicas.
Había decidido empezar con su venganza… se acercaba como un león a su presa.
- ¿Vamos a ver su entrenamiento? – preguntó en voz baja Hinata a Ino, con la que intercambió una mirada de complicidad y le guiñó el ojo.
- Sakura ¿Te parece si vamos a ver el entrenamiento de los chicos? – me pregunto entre sonrisitas.
- Sí, claro – respondí automáticamente, demasiado fácil de convencer.
Ino soltó un gritito de emoción, en eso paso alguien a nuestro lado y disimuladamente tiro el refresco que llevaba en la mano por encima de mí.
- Uy, lo siento mucho Haruno, pero de ese color te queda mucho mejor el cabello.
Se río de su propio chiste. Todos se quedaron pasmados. Eso era mucho incluso para Karin.
Me levante lentamente de mi asiento mirando mi blusa que estaba empapada de refresco, lo vi todo en cámara lenta.
- ¿Qué es lo que te pasa Zanahoria? – le grito Ino mientras se levantaba.
- Descuida Ino, estoy segura que solo fue un accidente.
No quería que empezaran una pelea por mí, solo tendría que cambiarme la blusa y listo.
- Ridícula rubia, tú y tu grupito de idiotas, siempre creyéndose lo mejor.
Karin rugía desde mi espalda, era tan molesta. Me voltee a encarar a la pelirroja, estaba enfadada, muy enfadada.
- No te va lo de Matona conmigo Karin, no soy igual que tú. ¿Crees que te voy a seguir el juego?, eres una infantil. Persona que no está de acuerdo contigo es objeto de tus burlas y abusos, eso hace la gente insegura. Tú… La Karin… la que necesita decirles a todos lo grande que es… no eres más que una miedosa que abusa de los más débiles y así se hace una reputación, pero esto queda aquí, conmigo te equivocas. ¿Quieres llamar mi atención? Lo conseguiste – le Rugí todo de corrido, sentía mucha impotencia y esta me miro con odio y demostró que tenía intenciones de seguir con su burla - ¿Y no me dirás nada? De seguro esa ropa tan ajustada no deja que te llegue la sangre al cerebro, por eso andas tirando refrescos a la gente.
No tenía tiempo ni de respirar, el color ascendió a mis mejillas… pero no era de vergüenza… era de cólera.
Le prometí a Naruto no seguirle el juego a Karin pero esta me ponía las cosas difíciles, nunca fui por ahí causando alborotos al menos eso tenía pensado hasta hoy.
¿Qué quería conseguir esta loca? ¿Provocarme para pasar a mayores?, Ha, no te golpeare Karin… al menos yo no seré la que inicie con una pelea, jamás.
- No seas ingenua Sakurita, no tengo un pelo de miedosa, pero tienes que ver el lado bueno, al menos ahora no pareces un chicle pegado a un palo. Estas en sintonía con las ridículas detrás de ti.
Camine lentamente hacia Karin, esas palabras rebosaron mi paciencia, me acerque sin mirar a mis amigas detrás, pero supe que Ino y Hinata me miraban contrariadas y pude sentir que Tenten se paró de su puesto para apoyarme en lo que iba a hacer, ella lo comprendió de inmediato.
- Tenten, solo quédate ahí, Karin me subestimo. Las insulto, y necesita que le aclaren las cosas de una mejor manera – seguí caminando cortando distancia y pude darme cuenta que Tenten se quedó como piedra al escucharme hablar así.
- ¿Que harás pelos de chicle? ¿Planeas golpearme? – Esta me miro enarcando una ceja.
- Descuida Karin, ahora nos conoceremos bien.
Estaba lo suficientemente cerca para plantar el primer golpe a esa cabeza con gafas pero un brazo se interpuso en mi camino.
Sasuke volvía a estar ahí y se había puesto entre las dos.
- Karin, déjala – su voz era tan fría como la primera vez que me dijo Hola.
- Ohhh, Sasuke, ella me ha insultado. Solo intentaba defenderme, pero si tú me lo pides tendré que parar – se acercó a Sasuke-kun, aunque este se apartó rápidamente de ella.
- ¡Tú has sido la que me has tirado el refresco encima! Haz empezado y… - En ese momento las palabras de Naruto llegaron a mi mente haciéndome reaccionar.
- Solo fue un accidente…
- Tienes razón, quizás fue un accidente… el refresco se quitara de mi cabello…
Karin se balanceo sobre Sasuke para golpearme pero Shikamaru se interpuso.
- Ya basta Karin, ¿Por qué no vuelves a tu sitio? Yo me ocupare de Sakura.
La Pelirroja se alejó dedicándome su mejor cara de odio, sus seguidoras la acompañaron. No le quite la vista de encima hasta que desapareció por completo pero Sasuke-kun también se iba.
- ¡Sasuke-kun! – fue un acto impulsivo, pero no quería parecer tan desesperada así que enarque una ceja para aparentar arrogancia.
- ¿Qué? – Me miro de reojo, su voz era baja, fría y serena.
- Escuchaste cuando le dije a Naruto que podía defenderme sola.
- Hmp, descuida… no vine aquí para defenderte, no lo hice por ti en absoluto, solo quería ver a Karin probar un poco de su propia ponzoña, aunque… - se giró para dedicarme una verdadera cara de arrogancia, me hizo sentir estúpida por no aplicar bien la mía – No creí que fueras de las que se alteraban con tan poco.
Sasuke se alejó abandonando el vestíbulo, podía ver, fugazmente que se apartaba con una sonrisa torcida.
- ¡Sakura! – oí como insistían, parecía embobada… que patético.
- Sakura, Shikamaru tiene razón – Esta vez era Ino la que hablaba – Solo limítate a ignorarla, es lo único que se merece esa abusona.
Todos decían lo mismo, ya estaba harta, ¿cómo pretendían que hiciera oídos sordos a sus ofensas?, no se trataba solamente de "alterarme con tan poco" es solo que tratar así a mis amigos provoca un efecto diferente en mí, palabras difíciles, imposibles de tolerar.
Me calme, finalmente me rendí e intente olvidar todo. Solo salí del lugar sin importarme nadie más, subí a mi habitación a ducharme.
Tenía el cabello lleno de refresco, lo bueno de esto es que tenía otro uniforme como repuesto, idea de mi padre y mañana me tocaba Deportes así que el uniforme ya no lo usaría.
Me metí a la ducha pero con un pensamiento que no me abandonaba, Sasuke Uchiha. Él había intervenido para que no nos peleáramos, ¿Por qué era así?, no lo conocía bien, solo lo había visto dos días pero hacia como que no le importaba nada.
Al hablar con Sasuke ayer, al cruzar el mínimo de palabras, mi pulso se había acelerado y mis rodillas flaqueaban, ¿De verdad me interesaba?, ¿Por qué me ponía tan nerviosa?
Estaba aquella boca. Aquella boca tan perfecta. Y aquellos cabellos negros como la noche; mis dedos ansiaban entretejerse con suavidad. Aquel cuerpo ágil de musculatura plana y aquella voz.
Fue su voz la que me había acelerado el pulso, la que me había hecho sentir totalmente contrariada. Su voz había sido baja, fría y serena al hablarme… pero persuasiva después de todo, misteriosa y oscura.


Sakura Haruno